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Biografía

Pete Postlethwaite

Pete Postlethwaite

64 años ()

Pete Postlethwaite

Nació el 07 de Febrero de 1946 en Warrington, Cheshire, Inglaterra, Reino Unido
Falleció el 02 de Enero de 2011 en Shrewsbury, Shropshire, Inglaterra, Reino Unido

La vulnerabilidad del hombre corriente

03 Enero 2011

Ha muerto con las botas puestas. Pete Postlethwaite ha muerto de cáncer, con 64 años, en un hospital cercano a su domicilio en Shropshire. Batallaba desde hace años con la enfermedad. Para este actor de carácter el 2010 había sido un gran año, pues intervino en títulos tan notables como OrigenThe Town, ciudad de ladrones y Furia de titanes. Y logró la nominación al Oscar en 1994 por su excepcional composición en En el nombre del padre.

Pete Postlethwaite tenía la gran virtud de convertir a sus personajes en personas de carne y hueso. Los dota de una humanidad que estremece como demostró con creces en la estupenda En el nombre del padre. Este genial impostor creó al hombre corriente perfecto.

Pete Postlethwaite es un tipo corriente y moliente. Una desventaja si se quiere ser una "celebrity" a lo Megan Fox. Pero es una ventaja interpretativamente hablando, a la que Pete le ha sacado todo el jugo. Viéndolo en escena transmite esa vulnerabilidad propia del ser humano que parece ajena a todos los personajes de una película. La barrera de la pantalla hace que lo que se ve en ella sea un mundo aparte, ajeno a nuestra realidad. Esto no pasa con Pete. Cada uno de sus personajes parece el primero. Parece sacado directamente de la calle, elegido al azar. Y nada más lejos de la realidad porque el susodicho acumula casi un centenar de títulos por no hablar de su experiencia sobre los escenarios. Con él es una realidad aquello de la identificación con el personaje. El espectador tiene la sensación de que conoce a alguien como él, que se acaba de cruzar con alguien así por la calle, que es vecino de un tipo similar. Todo un logro ante el que quitarse el sombrero. Y es que esto es interpretar, "al final del día, actuar va todo sobre contar mentiras. Somos unos impostores profesionales y la audiencia lo acepta. Hemos hecho este trato por el que te contamos un cuento y una cantidad de mentiras, pero hay una verdad en ellas. Te lo tienes que pasar bien, o sentirte inquieto de alguna manera".

El que podría considerarse uno de los mayores "impostores" del planeta nació el 16 de febrero de 1946 en Warrington (Inglaterra). El pequeño de tres hermanos, enseguida mostró interés por el teatro, donde a lo largo de los años ha desarrollado una amplia carrera. Es un hombre de familia y padre de dos hijos junto con su esposa Jacqueline Morrish, con la que inició una relación en 1987. Su vida ha estado marcada por el trabajo, algo que hasta la fecha parece que no va a cambiar. Tras muchos años sobre los escenarios, debutó en la pantalla con el cortometraje The Raceren 1975. Dos años después consiguió el pequeño papel del barbero en Los duelistas. Este tipo de papeles han sido muy frecuentes en su carrera. Su primer personaje con cierta entidad fue en el drama familiar Voces distantes (1988). Poco después, a Pete se le diagnosticó un cáncer de testículos, pero ni la enfermedad consiguió que se apartara del trabajo.

En los noventa llegaron sus primeras participaciones en grandes producciones como Alien 3 (1992) y El último mohicano (1992). Parecía evidente que lo suyo eran los secundarios con más o menos presencia. Algo que no tiene porqué tener ninguna connotación negativa como demostró en la cinta de Jim Sheridan En el nombre del padre (1993). Su excelente trabajo como Guiseppe Conlon le sirvió para optar al Oscar. Volvía a trabajar junto al magnífico Daniel Day-Lewis después de El último mohicano, pero esta vez para ser su padre. Teniendo en cuenta lo brillante que es Day-Lewis se puede decir que hubo momentos en los que Pete le ensombreció. Su soberbia interpretación del pobre progenitor que ha sido enviado a la cárcel junto con su hijo siendo ambos inocentes sigue poniendo los pelos de punta aunque se haya visionado la película veinte veces. Esta catarsis interpretativa puso de manifiesto su buen hacer como "impostor", su vulnerabilidad en escena, su capacidad para ser ese tipo corriente que seguro que a Hitchcock le habría fascinado.

Esta connotación tan definitoria de su trabajo no quiere decir que siempre haya hecho personajes vulnerables o desgraciados, como quedó claro en su trabajo en Sospechosos habituales (1994) o en sus dos películas con Steven SpielbergEl mundo perdido: Parque Jurásico 2 (1997) y Amistad (1997). Si bien es cierto, que el tormento le sienta como un guante a Pete, algo que volvió a quedar claro con su estupendo director de banda musical en Tocando el viento (1996) o con sus incomprendidos sacerdotes de Romeo y Julieta, de William Shakespeare (1996) y La profecía (2006).

Un 10 pues para el atormentado Pete, sin aspavientos, sin exageraciones. Como cualquier tipo que pasa por la calle y que vive su pena sin pensar en que pueda haber alguien que lo observe. Los directores acudían a él sabiendo que ningún papel se le resistía, no era un guaperas al uso, pero tenía la gran ventaja de no estar encasillado, algo que prueban títulos tan variados como Rebelión en la granja (1999), Atando cabos (2001), El jardinero fiel (2005),Origen (2010) y The Town, ciudad de ladrones (2010). Deja pendiente de estreno Killing Bono.

Filmografía
Killing Bono

2011 | Killing Bono

Origen

2010 | Inception

Un futuro no muy lejano, en que se ha desarrollado una técnica que permite introducirse en los sueños ajenos. Y en su subconsciente la persona “asaltada” puede desvelar a sus “asaltantes” secretos ocultos, de valor lucrativo o que permiten su manipulación. Cobb lidera un grupo de “ladrones de sueños”, que desea dejar tal actividad. Pero acusado del asesinato de su mujer Mal, y alejado de sus dos hijitos en Estados Unidos, recibe de Saito, un hombre poderoso, una oferta que no puede rechazar: deberá sumergirse en la cabeza de Robert Fischer, heredero de un gran imperio económico, e implantar en su mente, como si fuera una idea propia -“origen”, o en inglés “inception”-, la liquidación del conglomerado que creó su padre; a cambio podrá reunirse con los suyos e iniciar una vida nueva. Con su equipo y la “arquitecta” de escenarios para los sueños Ariadne intentará una operación muy compleja, que podría dejar a todos en una especie de limbo.Christopher Nolan, guionista y director del film, prueba de nuevo -recuérdese que es el responsable de Memento, Insomnio (2002), El truco final y El caballero oscuro- que es uno de los cineastas más creativos de la actualidad. No necesita acudir al 3D -pero sí a los efectos visuales- para entregar una historia imaginativa, de increíbles cualidades hipnóticas, sólida en su compleja arquitectura narrativa, y, para qué negarlo, difícil de seguir. En tal sentido el mérito es lograr que el espectador no se pierda demasiado, entienda el meollo de la cuestión -la tentación de evitar la realidad entreteniéndose en otros mundos más atractivos pero no verdaderos, al estilo Matrix- y vibre con la inmersión en el mundo de los sueños en tres niveles, donde el riesgo de no despertar, y las soluciones improvisadas a los obstáculos que surgen, proporcionan muchas emociones. De modo que hasta los pasajes oscuros, más que indignar, animan debates sobre el significado de tal o cual pasaje, e invitan a revisar la cinta. O sea, hay decir que Nolan apela a la inteligencia del espectador, no subestima su capacidad de esforzarse por entender, algo muy agradecible en el mundo de filmes planos que habitualmente entrega Hollywood. Las imágenes son de gran belleza, los mundos que se pueden crear dentro de un sueño sencillamente deslumbran, verdaderamente se puede innovar y crear con los efectos especiales, véanse los momentos de no-gravedad, pura magia. Pero además Nolan acierta en la definición de personajes y conflictos, y en el atinadísimo reparto. El drama familiar de Cobb -Leonardo DiCaprio, en otra historia “mental” tras Shutter Island, con su trastornada esposa, Marion Cotillard, a la que no puede olvidar- se despliega con gran habilidad gracias al personaje de Ellen Page, una universitaria brillante que sabe adivinar lo que oculta a sus “compañeros de sueños”, o de su compañero de equipo interpretado por Joseph Gordon-Levitt. Hay espacio para la sorpresa, y el modo en que discurre el plan de “sembrar” en la cabeza de Fischer -bien, Cillian Murphy- conduce a un clímax espléndido, de inesperada poesía.

9/10
The Town, ciudad de ladrones

2010 | The Town

Charlestown, Boston. Una barriada, criadero innegable de criminalidad. De ahí ha salido la banda que lidera Doug, especializada en el asalto de bancos y furgones blindados pertrechados con máscaras. Jem, recién salido de la cárcel y miembro del grupo, es como un hermano para Doug, pero su confinamiento ha desatado su vena más violenta y asocial. Lo que aflora sin tapujos en su último golpe, donde hiere gravemente al subdirector del banco y toma como rehén a Claire, directora de la entidad. Tras liberarla se dan cuenta del error cometido, pues esta mujer vive en su barrio y podría tal vez identificarles. Doug asumirá la tarea de comprobar que Claire no puede aportar ninguna pista al FBI sobre la banda, pero no cuenta con que se va a enamorar de ella. Lo que le empuja aún más en serio en la idea que le ronda de abandonar su carrera delictiva. Adaptación de una novela de Chuck Hogan, cuyo nombre puede sonar porque firmó junto a Guillermo del Toro la novela de terror Nocturna. Se trata de una agilísima película perteneciente al subgénero de robos y atracos, cuyo oscuro guión sabe conjugar la ejecución de los distintos golpes con la perfecta definición de los personajes, una auténtica golosina para los actores. Ben Affleck no sólo dirige y coescribe el guión –tareas que aunó en la valiosa Adiós pequeña adiós–, sino que asume el papel protagonista de tipo cansado de la vida delictiva, que trata de salir de la charca inmunda donde se encuentra enfangado, en busca de redención y algo parecido a la normalidad. Se trata de un personaje rico en matices, también en lo referente a la ausencia materna en su vida, que marcó la distancia con el padre; y su reflexión final, servida con voz en off, tiene muchísima enjundia. Pero hay más roles de interés. Sobresalen los del brutal Jem, encarnado por Jeremy Renner (En tierra hostil), que da miedo, pero que es humano, sobre todo en su sentido de la lealtad; el de Rebecca Hall, muy bien como mujer con el canguelo en el cuerpo, y que cree descubrir el amor; y el de Jon Hamm (que debe su popularidad a la serie televisiva Mad Men), como antagonista sabueso del FBI. Hasta las brevísimas pero intensas composiciones de Chris Cooper y Pete Postlethwaite son de las que dejan huella. Estamos ante una película muy violenta, pero en la que es preciso reconocer su sólida dirección de las escenas de acción, con persecuciones automovilísticas brillantes y atracos impactantes. Se trata desde luego de una historia de género, con personajes arquetípicos, pero donde junto a la idea de que el entorno te puede empujar a no hacer lo correcto, aletea también la de que la libertad puede llevarte a sacar cabeza y cuerpo del fango; aunque, claro está, hay que pagar un precio.

6/10
Furia de titanes

2010 | Clash of the Titans

Spyros, un humilde pescador, encuentra flotando en el mar un ataúd con el cadáver de una mujer y un bebé vivo. Criará a éste con el nombre de Perseo, como si fuera su propio hijo. Pero en realidad se trata de un semidiós, vástago de Zeus. Cuando Perseo ya es adulto, los hombres de Argos osan desafiar a los dioses olímpicos, ocasión que aprovecha la divinidad del inframundo Hades para pedir el sacrificio de Andrómeda; en caso de negativa, la ciudad sea destruida por el Craken, una terrible bestia. Perseo encabezará una expedición para evitar ese sacrificio y poder desafiar con éxito al Cracken, lo que le obliga a enfrentarse con increíbles criaturas. El cine en 3D se ha convertido en una gran atracción de feria, el relieve concede al cine de aventuras una nueva dimensión, nunca mejor dicho. Lo confirma Furia de titanes, grandioso espectáculo visual, reconvertido al formato de moda en la última fase de su producción, taquilla obliga. Tal decisión de última hora se nota, el uso del 3D no es tan perfecto como el de Avatar y Alicia en el País de las Maravillas, el juego plano-contraplano no parece hecho para la tridimensionalidad, y algunas escenas, como las del Olimpo, tienen un acabado extraño, un algo que chirría. No obstante, es previsible que el público general no se ande con demasiadas sutilezas técnicas, y acepte “subirse a la atracción”, sin más. Y es que, en muchas escenas, la cosa funciona perfectamente, a Louis Leterrier le va este tipo de cine, como ya probó en otra mitología, moderna, la de El increíble Hulk. Dentro del esquema de aventuras mitológicas al que da pie el viaje del héroe y sus compañeros, los guionistas – Travis Beacham, Phil Hay y Matt Manfredi– han dado primacía al conflicto interno de Perseo, que no quiere asumir su parte divina –cree que Zeus no le atendió y que su auténtico padre fue su padrastro–, lo que sirve para acentuar su condición humana, sobre todo el ejercicio de la libertad. Lo demás son fuegos de artificio más o menos vistosos, con guiños a sagas épicas como El Señor de los Anillos –esas expediciones por parajes increíbles– y La guerra de las galaxias –hay unas criaturas que se parecen mucho a los moradores de las arenas, y el gruñido de uno de ellos bien podría haberlo proferido Chewbacca–. Ha habido una apuesta por actores más bien desconocidos, a excepción de los “divinos” Ralph Fiennes y Liam Neeson, y el héroe de acción de moda –es su segunda película en 3D– Sam Worthington. Y a diferencia de títulos como 300, se evita la violencia desagradable, en busca del gran público.

6/10
Solomon Kane

2009 | Solomon Kane

Película inspirada en un personaje que imaginó Robert E. Howard, el creador de Conan el Bárbaro. De nuevo se trata de una historia más o menos épica, que transcurre en una estilizada y algo confusa Inglaterra puritana del siglo XVII, donde no faltan los hechizos y las brujas, siendo el demonio una verdadera realidad maléfica. Salomon Kane era un sanguinario mercenario, que renunció al mal y a las asechanzas del diablo para refugiarse en un monasterio. Pero el abad del lugar cree que Salomon está destinado a servir al Señor por otros misteriosos caminos, y le invita a partir. Conocerá en su periplo a una simpática familia, el matrimonio y tres hijos, a los que acompaña en su viaje a la costa, desde donde desean partir al Nuevo Mundo, América. Sin embargo, en el camino Salomon no tendrá más remedio que volver a hacer uso de la violencia para combatir a los servidores del demonio que acechan, y así mirar de frente a su pasado.Esfuerzo europeo con el poco conocido Michael J. Bassett al frente, por ofrecer un film de aventuras a lo grande, con elementos fantásticos y amplio lienzo, la idea clara es seguir la estela de El Señor de los Anillos. Por desgracia el resultado está bastante deslavazado, la narración avanza a trompicones -no es honrado presentarnos a una familia, y quitárnosla sin apenas darnos tiempo a conocerla y apreciarla-, y no está bien hilvanada la búsqueda de la redención de Salomon con su motivación amorosa. De modo que al empaque visual, aceptable, le falta el indispensable refuerzo de una historia capaz de conmover. Protagoniza la cinta James Purefoy, conocido por su Marco Antonio de la serie televisiva Roma, que está simplemente correcto. Actores como Max Von Sydow están desaprovechados, su intervención en el film es poco más que irrelevante.

4/10
Cerrando el círculo

2007 | Closing the Ring

El octogenario actor y director Richard Attenborough llevaba sin rodar desde antes del cambio de milenio. Ahora, se ha aburrido de estar jubilado y ha decidido volver al ruedo. Especializado en su faceta de cineasta que lleva al cine las biografías de grandes hombres como Mahatma Gandhi (Gandhi), Charles Chaplin (Chaplin), C.S. Lewis (Tierras de penumbra) o Steve Biko (Grita libertad), Attenborough ha elegido en esta ocasión una historia de ficción, pero que curiosamente comparte título y algo de temática bélica con el quinto volumen de las memorias de Winston Churchill. El primer volumen dio pie al primer biopic del director, El joven Winston, de 1972, por lo que su última película cierra una especie de círculo. Ethel Ann, una anciana de un pueblo de Carolina del Norte, acaba de perder a Chuck, su marido, un veterano aviador, y tiene dificultades para relacionarse con Marie, su hija. Para honrar al difunto, Jack, otro veterano piloto, realiza una pequeña exhibición aérea en el entierro. Éste sigue enamorado de Ethel Ann desde su juventud, cincuenta años atrás, cuando formaba un trío inseparable de amigos con Chuck y otro apuesto joven, Teddy. Éste último fue el que en realidad conquistó en su momento a Ethel Ann, que sólo se separó de él por culpa del bombardeo de Pearl Harbor, y la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. Mientras tanto, en Belfast (Irlanda del Norte), un maduro individuo rebusca algo en los restos de un avión siniestrado durante la citada guerra. Se le une un muchacho que encontrará entre los escombros un anillo de oro con dos nombres escritos: Teddy y Ethel Ann. El principal problema de Attenborough es que esta vez parte de un guión indigno de su talento, escrito por un debutante, Peter Woodward, hasta ahora dedicado a la interpretación. Éste ha desarrollado una historia imposible, con casualidades muy forzadas, giros de culebrón decimonónico, y toques ‘sentimentaloides’ de tres al cuarto. Por suerte, el veterano curtido en mil batallas Attenborough sabe filmar, por lo que hace gala de una puesta en escena superior al libreto, que permite en cierta medida hacerlo funcionar. Muestra sobre todo su talento a la hora de dirigir a los actores, algunos excelentes como Pete Postlethwaite, Christopher Plummer, Brenda Fricker, y otros no tan brillantes, como la recuperada Neve Campbell, más eficaz que nunca, o la prometedora Mischa Barton, de moda por la serie O.C., una correcta Ethel Ann de joven. No acaba de resultar convincente del todo la Ethel Ann madura, Shirley MacLaine, amiga de Attenborough desde que ambos protagonizaron Los pecados de la señora Blossom. Sinceramente, la legendaria actriz no parece estar muy involucrada con el proyecto, lo que da al traste con las secuencias que deberían resultar más emotivas, con su hija o el personaje de Plummer.

5/10
La profecía (2006)

2006 | The Omen

Antaño había en Hollywood directores que eran maestros. También estaban los artesanos, que aportaban su indudable profesionalidad, para filmar cualquier historia. Se diría que John Moore ha inaugurado una nueva categoría: los clonadores. Tras revisitar en El vuelo del Fénix el clásico de Robert Aldrich, sin aportar apenas nada nuevo, vuelve a la carga con La profecía, de Richard Donner. No es exageración decir que el film es un calco del original, del que nadie debería hacer lecturas teológicas demasiado serias. Con el mismo guionista, David Seltzer, la idea es ofrecer sin rubor lo mismo, sólo que con mejores efectos especiales, y un sonido más inquietante, cara a las nuevas generaciones. Añadir copos de nieve a la escena del cementerio, o lluvia al encuentro en el puente, no parece el colmo de la originalidad. Por no hablar del prólogo y epílogo ‘vaticanos’, un cardenal explicando al Papa el cumplimiento de no se sabe qué profecía, y la agonía del Pontífice, algo grotescos. Sigue funcionando, claro está, la idea del Anticristo en forma de niño encantador, al que sus padres empiezan a temer. Y algunas escenas son ciertamente terroríficas, con un toque gore. Y el reparto funciona medianamente, aunque Liev Schreiber no es Gregory Peck, Mia Farrow parece tomarse su papel de niñera un poco en broma, y Pete Postlethwaite no cuadra como sacerdote iluminado.

5/10
El jardinero fiel

2005 | The Constant Gardener

El prestigioso director de Ciudad de Dios (2002) prueba de nuevo su valía tras las cámaras, pero esta vez con un producto más comercial y encabezado por un reparto de célebres estrellas. Y si en su anterior film había indagado en el mundo de las favelas brasileñas, ahora se mete hasta las cachas en los barriadas de Nairobi, para contar una historia de corrupción de altas esferas y con implicaciones internacionales de grave índole moral, con referencias directas a la falta de escrúpulos de las compañías farmacéuticas y a la explotación del tercer mundo. La película comienza con una muerte sangrienta. En una zona desolada del norte de Kenia encuentran el cuerpo de Tessa Quayle, una de las activistas humanitarias de mayor energía y convicción, casada con un importante diplomático de la embajada británica. Tessa ha sido asesinada mientras viajaba en compañía de un médico con el que trabajaba y todas las sospechas inducen a que ella no era completamente sincera con su marido Justin. Las más importantes personalidades del alto comisionado británico consuelan a su colega, pero Justin no entiende la causa de la muerte de Tessa y se niega a aceptar que ha sido la víctima al azar de un acto criminal. Además, el sentimiento de que su mujer le ocultaba ciertos aspectos de su vida, le empuja a investigar por su cuenta. Y aunque las consecuencias de sus pesquisas pronto se revelan peligrosas, Justin está decidido a llegar hasta el final. A partir de la novela homónima de John Le Carré, Fernando Meirelles vuelve a dar una lección de cómo narrar una historia dramática y cargarla de intensidad, al modo de un thriller. Su estilo visual resulta inconfundible, con ese vibrante manejo de la cámara y el montaje con frecuentes saltos de imagen, un modo de filmar y editar que ya dejó sello con la historia de Buscapé, el protagonista de Ciudad de Dios. Este atractivo visual corrige ciertas carencias del guión que, en aspectos clave, puede resultar en ocasiones algo esquemático. De cualquier manera, se trata de una historia intensa y atractiva, dolorosa y romántica. Las composiciones de Ralph Fiennes y Rachel Weisz son muy convincentes, y destaca también Danny Huston (Silver City) en su ambiguo personaje.

6/10
Dark Water (La huella)

2005 | Dark Water

Cuando se separa de su marido, Dahlia Williams encuentra un nuevo apartamento en una zona de edificios modestos, para instalarse con su hija Ceci. Dahlia consigue trabajo, aunque está agobiada por el trauma de la descomposición matrimonial, y la dura batalla legal por la custodia de Ceci. Además, en su apartamento aparece una misteriosa gotera de agua negruzca, que será el primer síntoma de una serie de fenómenos paranormales. Hace unos años llegó a nuestras pantallas la versión japonesa de Dark Water, de Hideo Nakata, que volvía a llevar al cine otra novela de Koji Suzuki, tras la exitosa The Ring, que puso de moda el cine de terror japonés en todo el mundo. El remake estadounidense de Dark Water no se ha hecho esperar, y curiosamente supone el debut en Hollywood de Walter Salles, máximo representante del cine brasileño actual, y director de Diarios de motocicleta. Salles, más versado en el drama, no es un cineasta especialmente indicado para el género de terror, y apenas se esfuerza por crear tensión y sustos. Pero a cambio se centra en la descripción de personajes, lo que se nota en secundarios como el abogado, descritos con una economía de medios asombrosa. Además, el cineasta aprovecha al excepcional reparto y le saca tajada a temas como la maternidad, la soledad y las consecuencias de una ruptura familiar. Queda así un film atípico que no se ajusta del todo a lo que esperan los incondicionales del género, pero que interesará a un público más amplio.

5/10
Aeon Flux

2005 | Aeon Flux

Año 2400. Los únicos humanos que han sobrevivido a un virus devastador son los cinco millones de habitantes de Bregna, una amurallada ciudad-estado. Multitud de cámaras vigilan a sus habitantes, que tienen completamente prohibido salir de allí. El lugar está regentado por Trevor Goodchild, el despótico líder de la comunidad científica. Intentan derrocarle los monicanos, una organización clandestina a la que pertenece Aeon Flux, una asesina profesional. Tras el asesinato de toda su familia, la heroína recibe la misión de acabar con Goodchild. La directora Karyn Kusama se dio a conocer con la producción independiente Girlfight, sobre una neoyorquina que aspiraba a convertirse en campeona de boxeo. Aunque su segundo trabajo también está protagonizado por otra chica luchadora, lo cierto es que supone un cambio absoluto de registro, al tratarse de una historia de ciencia ficción apocalíptica, con muchos puntos en común con la reciente La isla. La directora parece preocupada sobre todo porque luzca palmito la atractiva actriz sudafricana Charlize Theron. La protagonista de Monster abusa de modelitos sensuales, pero por otra parte vuelve a demostrar que por encima de todo es una magnífica actriz. Karyn Kusama compone espectaculares secuencias de acción. Pero lo más interesante son sus reflexiones entre líneas, que advierten por enésima vez sobre los peligros de la clonación y la deshumanización a la que pueden llevar los avances científicos descontrolados. El guión se muestra bastante positivo, pues de él se deduce que la capacidad del ser humano de tener sentimientos sobrevivirá a cualquier intento científico de anularlos.

5/10
Entre extraños

2002 | Between Strangers

Tres mujeres residentes en Toronto viven un punto de inflexión en sus vidas que les hará decidir sobre su futuro: Olivia es una madura ama de casa que vive una existencia triste como esposa de un hombre inválido y no puede reprimir su gran afición por el dibujo; Natalia es una fotógrafa con gran futuro que acaba de lograr su primera portada en una de las revistas más importantes del mundo; y Catherine es una violonchelista de éxito que ha abandonado a su marido y a su hija para enfrentarse a su padre, que acaba de salir de la cárcel. Las tres mujeres tiene en común un pasado doloroso que les atormenta a la vez que les interpela constantemente a tomar una drástica decisión sobre sus vidas. El hijo de Sophia Loren y Carlo Ponti escribe y dirige su primer largometraje con mano firme, estilo sobrio y entidad antropológica. Apoyado por un espléndido reparto de estrellas –donde brillan especialmente su madre y el británico Pete Postlethwaite–, Edoardo Ponti ofrece un pequeño drama coral, con montaje muy clásico y suavemente narrado bajo la música del polaco Zbigniew Preisner. A ritmo lento el espectador comprende poco a poco las tragedias interiores de que viven las tres protagonistas, hasta llegar a un sorprendente, sencillo y esperanzado desenlace.

6/10
Atando cabos

2001 | The Shipping News

Adaptación de una celebrada novela de Annie Proulx. Cuenta los intentos de Quoyle (Kevin Spacey) por restañar viejas heridas amorosas. Solo con su hija pequeña, sin rumbo vital fijo, decide irse a vivir a un pequeño pueblo pesquero en Newfoundland, donde vive su vieja tía (Judi Dench). Allí, casi por casualidad, consigue un puesto de redactor en un pequeño periódico local. Enseguida va a demostrar dotes especiales para la escritura. Además conocerá a una guapa viuda, Wavey (Julianne Moore), que también arrastra cicatrices emocionales, y de la que se enamora. Lasse Hallström (Chocolat, Las normas de la casa de la sidra) sigue bebiendo de fuentes literarias para contar una historia con sorprendentes e inesperados ribetes mágicos. Pelín gélida (quizá por ser su director nórdico), tiene una interesante galería de personajes, interpretada por un excelente conjunto actoral. Atrapan las escenas en el periódico, divertidas y emotivas.

4/10
Mi vida como una rata

2000 | Rat

Pete Postlehwaite (En el nombre del padre) es Hubert Flynn, el hombre que entrega el pan en Dublín, que adora la cerveza irlandesa más famosa, sus apuestas a los caballos y a su mujer conchita (todo en este orden). Una noche al regresar de su casa, se transforma en una rata. Conchita (interpretada a la perfección por Imelda Stauton –Shakespeare in Love, Los amigos de Peter–, al principio rechaza los planes excéntricos que su familia tiene para Hubert, pero cuando un escritor desconocido y oportunista llama a la puerta para proponer hacer de su historia un libro, después una película de un libro y un libro de la película, enriqueciendo sus sueños...cae en la tentación y prepara el lugar de acción para una serie de divertidas y bizarras aventuras de Hubert RAT y su familia. RAT es una historia de valores familiares, pequeñas peleas entre familiares y la lucha de un hombre para recuperar su humildad... ¡literalmente!

4/10
Alicia en el País de las Maravillas (1999)

1999 | Alice in Wonderland

Alicia es una chiquilla que tiene ante sí una difícil papeleta: una representación teatral ante sus padres y un grupo de invitados. Presa de un ataque de timidez, trata de huir. Se cruza entonces con un conejo, que le lleva hasta su madriguera, y de allí a un increíble mundo mágico, donde vivirá increíbles aventuras. Adaptación cuidadísima de la clásica novela de Lewis Carroll, que cumple con los objetivos de entretener y hacer pensar. El reparto es de primera: desde la niña Tina Majorino, que ya nos sorprendió en Cuando un hombre ama a una mujer, hasta los estupendos Ben Kingsley y Whoopi Goldberg. Una primorosa dirección artística (decorados, maquillaje, muñecos creados por la prestigiosa empresa de Jim Henson) da como resultado un mundo de fantasía nada empalagoso.

5/10
Rebelión en la granja

1999 | Animal Farm

Una granja. Su dueño, un tal Jones, maltrata a los animales y los somete a todo tipo de vejaciones. ¿Van a seguir las cosas así siempre? ¡No! Ha llegado la hora de la revolución, y de que todos los animales sean iguales. El liderato corre a cargo de los cerdos, sobre todo Napoleón y Snowball. La revuelta triunfa, pero pronto se verá que "todos los animales son iguales, pero algunos más iguales que otros". Interesante adaptación de la novela homónima de George Orwell, que denunciaba sin complejos los excesos de la dictadura comunista en Rusia (piénsese que el libro se escribió en 1945). De hecho, no hace falta ser un lince para ver en Napoleón a Stalin, y en Snowball a Lenin. Terrible resulta la figura de Boxer, un caballo que trabaja y trabaja, sin cuestionarse nunca las injusticias, hasta que él mismo es víctima de una. Los animales son presentados con increíble realismo.

6/10
El beso de la serpiente

1997 | The Serpent's Kiss

Thomas Smithers, un tipo adinerado, vive con su esposa Juliana y su hija en una solitaria casa de campo. Con la idea fija de que su jardín merece los mejores cuidados, contrata a un joven arquitecto para que aquello sea lo mejor de lo mejor. El director de fotografía Philipe Rousselot probó suerte con la dirección en esta película, y el resultado es bastante irregular. Aunque visualmente el jardín y su laberinto dan juego, los tejemanejes amorosos carece de emoción, a pesar del ciudado reparto.

4/10
Brute

1997 | Bandyta

Enésima versión –aunque nada tópica– de la historia del criminal bueno. En este caso, el delincuente Gerry Brutecki (llamado Brute) es enviado de Inglaterra a Rumanía para redimirse cumpliendo labores humanitarias. Estamos a comienzos de 1990, cuando se instaló esa discutible política en Inglaterra. Brute echará una mano en un orfanato miserable, donde los niños mueren como chinches y la corrupción está a la orden del día. El film evita los clichés y pese a que la evolución de los personajes no es del todo verosímil, la historia gana en cuanto denuncia de los estragos, materiales y morales, que el comunismo causó durante más de medio siglo. Destaca el prestigioso reparto y la excelente banda sonora del polaco Michal Lorenc.

5/10
Amistad

1997 | Amistad

Año 1839. Los esclavos que transporta el barco español Amistad, encabezados por Cinque, se amotinan y exigen ser llevados de vuelta a África. Pero la nave acaba recalando en aguas estadounidenses. Comienza un juicio donde pesan los cargos de asesinato, además de la reclamación de la propiedad de los esclavos por parte de un terrateniente, al que apoya la corona española. Un grupo de abolicionistas se hace cargo de la compleja defensa, viendo una ocasión de oro para avanzar en la supresión del comercio con seres humanos. Si la veta de cine fantástico y de aventuras que hizo popular a Steven Spielberg parece algo agotada -Parque Jurásico y El mundo perdido: Parque Jurásico 2 son un alarde técnico y de dirección, pero se echa en falta la imaginación de su autor- no sucede así con sus películas adultas. El director asume la responsabilidad de provocar la reflexión del espectador -en primer lugar la de sus hijos, ha asegurado-, lo que no está nada mal ante un panorama de películas en cuya degustación parece condición indispensable no pensar en absoluto. No deja de ser paradójico que él y George Lucas recuperaran el cine de aventuras cuando nadie lo cultivaba, y que ahora que abundan los films de simple entretenimiento sea Spielberg el que proponga temas que apelan a la conciencia. Como todos los filmes de Spielberg, Amistad es muy visual; magnífica es la fotografía de fuertes contrastes, en que los personajes parecen bañados en luz. Y la historia, auténtica en sus líneas maestras, interesa. Quizá sea algo larga, con alguna caída de ritmo, y algún personaje poco desarrollado, como el de Morgan Freeman. Pero magníficas ideas de guión mantienen la atención. Una es la dificultad del idioma. Los esclavos no hablan inglés ni castellano, no pueden expresarse bien. Eso mantiene las distancias, y logra que esa consideración de seres inferiores, sin derechos, se acepte más fácilmente. De modo que cuando los defensores, siguiendo los consejos del ex presidente John Quincy Adams –formidable Anthony Hopkins-, tratan de ver no 'cosas' sino 'personas' con su historia, y logran comunicarse, la perspectiva cambia de modo muy efectivo. También el paralelismo entre la odisea de los esclavos y el relato del Evangelio que cautiva a uno de ellos ayuda a dar un sentido a los sinsabores que padecen.

6/10
El mundo perdido: Parque Jurásico 2

1997 | The Lost World: Jurassic Park

Una expedición dirigida por Ian Malcolm (Jeff Goldblum) se dirige a una isla cercana a Jurassic Park, donde aún siguen vivos muchísimos dinosaurios. Entretenida secuela de Parque Jurásico, basada en otra novela que escribió para la ocasión el escritor Michael Crichton. Añade nuevos brochazos ecologistas y anticapitalistas, más humor y violencia, secuencias de acción más intensas y mejores efectos especiales. Lo más importante no es la entidad dramática de la trama, sino la acción y, sin duda, Spielberg consiguió uno de los más entretenidos filmes del cine reciente.

6/10
La hora del crimen

1996 | Crimetime

Thriller violento y rebuscado sobre un programa de televisión llamado como el título del film "La hora del crimen". En él, los espectadores denuncian los delitos. En un programa se enfrentan al brutal asesinato de una mujer, en la que además le han vaciado un ojo. Un actor deberá encarnar al criminal en la reproducción de los hechos. El film no ahorra truculencias varias, pero ni por esas logra ser lo suficientemente atractivo. Su reparto, sin embargo, es bastante solvente.

3/10
Camino a la gloria (1996)

1996 | When Saturday Comes

Clásica historia de superación a través del deporte, pero tamizada por el realismo social inglés. Pues su protagonista, que siempre soñó con ser futbolista, ha terminado trabajando como obrero en una fábrica. Su indolencia se altera cuando su novia se queda embarazada. Así que debe espabilar, y puede que lo logre dando pataditas al balón.Algo sosa. Demasiado previsible. Pelín crudita. Estos son los principales escollos de una película rodada con corrección, pero que suena a vista, y mejor contada. Estupendo reparto, con dos actores que empezaban a llamar la atención, Sean Bean y Pete Postlewaite.

4/10
Dragonheart (Corazón de dragón)

1996 | Dragonheart

Film de aventuras medievales pensado para todos los públicos. Narra las andanzas de Bowen, un caballero que, desengañado tras ejercer de tutor del malvado rey Einon, quiere acabar con todos los dragones del mundo. El motivo es la convicción de que uno de ellos envenenó el corazón del rey. Pero, contra todo pronóstico, se hace amigo de un dragón y ambos se dedican a recorrer los pueblos cercanos para estafar a sus habitantes, hasta que deciden volver al reino natal del caballero, que pretende recuperar su honor. Entretenida historia llena de humor y fantasía, al estilo de los cuentos infantiles, donde se hallan presentes casi todas las claves del género: sempiterna lucha entre el bien y el mal, leyes de caballería, romance, humor, espíritu de sacrificio y... la original amistad entre un hombre y un dragón. Unos magistrales efectos especiales consiguen hacer que el protagonista del film, Draco, el dragón, parezca real y sin duda se trata del mejor dragón cinematográfico cuando se rodó el film. Además, en la versión original, el mítico Sean Connery prestó su voz al dragón, mientras que en la versión española hizo lo propio el extraordinario Francisco Rabal, por lo que el personaje se convierte en entrañable.

5/10
Tocando el viento

1996 | Brassed Off

Una comunidad pobre de Yorkshire tiene que hacer frente al cierre de la mina de carbón, principal actividad del pueblo. La banda de música de los mineros es todo un desahogo para los habitantes del pueblo y representa el espíritu local. Tras la incorporación de la nieta de un antiguo trompetista, la banda intenta ganar el Campeonato Nacional de Bandas de Metal. Brillante combinación de comedia y drama que denuncia, en la línea del nuevo cine social británico, la situación de los trabajadores de las minas tras el cierre de las mismas. Resulta especialmente sobrecogedora la actuación de Pete Postlethwaite (En el nombre del padre).

7/10
Romeo y Julieta, de William Shakespeare

1996 | Romeo + Juliet

Singular adaptación de la obra de Shakespeare, que traslada su acción a una imaginaria ciudad actual. La psicodélica realización del australiano Baz Luhrmann (El amor está en el aire (1992), Moulin Rouge), su iconografía religiosa, su violencia y su sensualidad quizá resulten un tanto excesivas, pero esto se compensa porque es visualmente fascinante y muy fiel a la letra y al fondo del original, cuyos diálogos se respetan. Tras el éxito de filmes como Vida de este chico, Leonardo DiCaprio comenzaba a convertirse en el actor de moda que, poco a poco, conseguiría desbordantes éxitos en filmes como Titanic. De todos los jóvenes ídolos de adolescentes de los 90, DiCaprio es el mejor actor, como demuestra en este filme, en su papel del paradigma de joven enamorado de Julieta, una enemiga de su familia, aunque en esta ocasión el escenario no es una playa isabelina, sino un futurista marco urbano situado en Verona. Junto a DiCaprio, la actriz Claire Danes realiza un buen papel, así como el prestigioso actor Pete Postlethwaite (En el nombre del padre). El reparto se completa con grandes nombres como Paul Sorvino o John Leguizamo. El propio realizador Baz Luhrman coescribió el guión junto con Craig Pearce, y ambos lograron una excelente sintetización que demuestra un extenso conocimiento de la obra del más célebre de los dramaturgos británicos. La música corrió a cargo de Nellee Hooper.

7/10
Sospechosos habituales

1994 | The Usual Suspects

¿Quién es Keyser Soze? ¿Se trata de un mito, el diablo como le define uno de los personajes? ¿O bien es alguien real, este supuesto rey del crimen, del que nadie conoce su verdadera identidad? Estos interrogantes surgen una y otra vez durante la investigación del incendio en extrañas circunstancias de un barco, en el que murieron más de una veintena de personas. Verbal Kint (Kevin Spacey), que logró salvar la vida en la tragedia, declara ante la policía. Y conocemos a través de un largo flash-back cómo él y otros delincuentes llegaron a formar una banda por ser… sospechosos habituales, convocados con frecuencia por la policía en ruedas de reconocimiento. El misterioso Keyser Soze les hizo una oferta que no podían rechazar, aunque para la mayoría de ellos iba a tener fatales consecuencias. Formidable y complejo rompecabezas, capaz de romper todos los esquemas del espectador, y en el que todas las piezas acaban encajando. El interrogatorio practicado por Kujan, el policía al que da vida Chazz Palminteri, sirve para mostrar un juego del gato y el ratón, en el que no se sabe quién de los dos, Verbal o Kujan, hace el papel de “gato”. El guionista Christopher McQuarrie urdió una trama sencillamente sorprendente, y el luego director de X-Men, Verano de corrupción y Superman Returns, Bryan Singer (que entonces tenía 29 añitos), se las arregló para hacer una traslación perfecta a la pantalla. El Oscar al guión no sorprendió a nadie: además de que la estructura es perfecta (Tarantino seguiría una línea no muy diferente con Pulp Fiction), los diálogos, con sus réplicas y contrarréplicas, rebosan ingenio. Y la construcción del personaje siempre ausente y presente, Keyser Soze, que parece uno de esos poderosos corruptos que tan bien supo describir Orson Welles, se revela como una idea formidable. El relato de cómo afrontó la violación de su mujer y el secuestro de sus retoños es como para erizar los pelos a cualquiera. El film cuenta con un reparto casi enteramente masculino, muy bien seleccionado: Stephen Baldwin (quizá el menos conocido de los hermanos actores Baldwin), Gabriel Byrne, Benicio Del Toro, Kevin Bacon (brillante en Homicidio en primer grado), Kevin Spacey (que se llevó el primer Oscar de los dos que tiene, e inició una brillantísima carrera), Chazz Palminteri (que ya había brillado como gángster en Una historia del Bronx y Balas sobre Broadway), Pete Postlethwaite… hicieron un magnífico trabajo. Si Byrne ya había llamado la atención en filmes de gangsters como Muerte entre las flores, el film fue la ocasión de que otros rostros empezaran a asomar en la pantalla: Postlewaite brillaría con luz propia sobre todo en En el nombre del padre y Tocando el viento, y Del Toro se llevaría un Oscar años después por su composición de poli mexicano en Traffic.

8/10
En el nombre del padre

1993 | In the Name of the Father

El irlandés Jim Sheridan (Mi pie izquierdo, El prado) convierte en película un trágico hecho real. En 1974 varias personas fueron encarceladas y luego condenadas por la colocación de una bomba en un pub londinense que causó varias víctimas. Se creyó que los llamados Cuatro de Guilford pertenecían al Ejército Republicano Irlandés (IRA), así como varios familiares de Gerry Conlon (Daniel Day-Lewis) –considerado cabecilla del atentado–, entre ellos un adolescente. Pasados quince años, fue reconocida la inocencia de los condenados. El padre de Gerry no vivió para contarlo. El suceso –que Gerry Conlon ha relatado en el libro “Proved Innocent”– conmovió a la opinión pública por la injusticia cometida. El film que recrea estos hechos también ha desatado pasiones. Algunas licencias en el guión de Sheridan y Terry George, las protestas de algunos protagonistas de la historia, una proyección especial en el Parlamento inglés... El problema de Irlanda del Norte sigue siendo una asignatura pendiente en Gran Bretaña, pese a que se vislumbren esperanzas de solución. En el aspecto estrictamente cinematográfico, estamos ante una película densa, donde se pone el acento en denunciar un sistema policial más interesado en encontrar un culpable que en descubrir la verdad. Las secuencias de los interrogatorios iniciales son estremecedoras, sobre todo porque no son tanto tortura física como psicológica. Luego la historia sigue los cauces de un duro drama carcelario –drogas, matones y aislamiento conforman el pan de cada día–, presidido por la relación entre Gerry y su padre Giuseppe. Esta relación es lo mejor del film. Ya dibujada antes de la detención –el padre es una persona de orden, el hijo un pobre ‘colgado’–, cobra nuevos matices en la carcel. A pesar de sus frecuentes disputas y sus diferentes puntos de vista –que se remontan a la niñez de Gerry– se quieren, y se irá produciendo una cierta aproximación. En ese aspecto resulta ilustrativa una secuencia muy bien concebida: la proyección en la cárcel de El padrino de Coppola, –en la que había una relación muy especial entre padre e hijo; de hecho, Sheridan muestra la escena en que don Vito expresa las esperanzas que tenía puestas en el futuro de Michael–, momento en que se produce el alejamiento definitivo entre Gerry y un miembro del IRA; algo sobre lo que Giuseppe ya había aconsejado a Gerry. Siete candidaturas a los Oscar reunió este film, entre ellas las de mejor película y director. También han sido justamente destacadas las interpretaciones: Day-Lewis demuestra últimamente ser un verdadero camaleón; pero hay que citar también al poco conocido Postlethwaite, brillante en el personaje del padre. La puesta en escena subraya con acierto la sensación claustrofóbica de estar encerrado entre cuatro paredes.

7/10
Segundo sangriento

1992 | Split Second

Londres, año 2008. Tras cuarenta días de lluvia ininterrumpida, la ciudad se encuentra parcialmente cubierta por el agua. Pero lo peor es que han comenzado una serie de sucesos realmente inquietantes. En diferentes puntos de la ciudad han aparecido víctimas destripadas por un brutal asesino. La crueldad de sus muertes parece indicar que el criminal no es un ser humano. Harley Stone, un policía realmente duro, será quien se encargue del caso. Tony Maylam dirige este "thriller" de ciencia ficción y terror, protagonizado por el eficiente, aunque desaprovechado Rutger Hauer (efectivamente, sus comienzos en Blade Runner y Lady Halcón hacían presagiar una carrera más brillante como actor). El film presenta una cuidada elaboración y una estridente banda sonora salpicada de canciones "heavy".

2/10
El país del agua

1992 | Waterland

Tom, un profesor de historia, imparte sus clases en un colegio de Pittsburg, (Inglaterra), donde se instaló con Mary, su mujer, huyendo de un complejo pasado. Tom atormentado por los recuerdos, decide contar la historia de su vida a sus alumnos. Sentimientos, ilusiones, amores e incluso un asesinato se dan cita en la turbulenta vida de este profesor ingles. Jeremy Irons, da vida a este personaje, que parece especialmente escrito para él, y así al igual que hiciera en la famosa serie de televisión Retorno a Brideshead (1981) nos hace reañozar un viaje al pasado donde la nostalgia y la melancolía también están presentes. Le acompañan en el film Ethan Hawke y Sinéad Cusack. El film cuenta con una elaborada fotografía a cargo de Robert Elswit. La película fue seleccionada para la edición del 93 del festival de Berlín.

6/10
Alien 3

1992 | Alien³

La tercera entrega es una de las más terroríficas de la historia de la ciencia ficción. Una refinería subterránea que fue campo de trabajos forzados, alberga hoy una comunidad de convictos que eligieron permanecer indefinidamente en la que fue su cárcel. La teniente Ripley aterriza en un vehículo espacial accidentado. Aparentemente, ella es el único superviviente. Pronto descubrirán que en la nave se encontraba un inoportuno visitante. Repite Sigourney Weaver, como Ellen Ripley, papel que le dio la fama. Las secuelas han sabido mantener el nivel y David Fincher supo darle vidilla al guión más flojo, de esta entrega, de trama carcelaria.

5/10
El último mohicano

1992 | The Last of the Mohicans

América del Norte, durante las guerras coloniales entre Francia e Inglaterra. Hawkeye es un hombre blanco que vive con su padre adoptivo indio, Chingachgook, y el hijo de éste, Uncas, últimos supervivientes de la tribu de los mohicanos. Un día rescatan a dos hermanas británicas, Cora y Alice, de una emboscada mortal de indios hurones. Y las llevan al fuerte donde está su padre, oficial inglés. Pero las tropas francesas y sus sanguinarios aliados, los hurones, cercan el fuerte. El director Michael Mann, artífice de El dilema y Collateral, despuntó con esta maravillosa y épica adaptación, bastante libre por otra parte, de la inmortal obra del novelista norteamericano James Fenimore Cooper. Impresionante interpretación de Daniel Day-Lewis, bellísima Madeleine Stowe, música increíble y pegadiza de Trevor Jones y asombrosas escenas de acción. Memorable y de una belleza fascinadora resulta el comienzo del film, cuando los tres indios persiguen por los bosques a una pieza de caza. A lo largo del film hay momentos además que quedan grabados en el imaginario del cinéfilo, como la escena de la cascada, la violenta emboscada contra los ingleses a la salida del fuerte o los enfrentamientos finales en el camino de rocas. Un film de aventuras y acción de los que marcan una época.

7/10
La isla del tesoro (1990)

1990 | Treasure Island

Adaptación de la clásica novela de aventuras de Robert Louis Stevenson, donde el director y guionista Fraser Clarke Heston dirige a su padre, Charlton Heston, que asume el apetitoso papel del célebre pirata Long John Silver. La trama sigue a Jim Hawkins, que en la posada que regenta su madre descubre las claves del tesoro del capitán Flint. Una expedición se pondrá en marcha hacia una isla cuyas coordenadas sólo conocen quienes deben. En el barco el carismático John Silver resulta ser algo más que un eficaz cocinero, y para Jim se convierte en una especie de figura paterna. El film, rodado para la televisión, sigue fielmente la obra de Stevenson. Cuenta con un estupendo reparto, donde destaca un Christian Bale recién salido de rodar El imperio del sol con Steven Spielberg. El propio Charlton Heston alabó mucho a Bale en sus memorias porque "hizo todas las escenas que se pensaban encomendar a un doble: encaramarse al aparejo, esquivar sablazos y tirarse al mar desde el barco", y consideraba que era "mucho más fiel a la idea de Stevenson que la interpretación de los niños que hicieron el papel antes que él".

6/10
Hamlet (1990)

1990 | Hamlet

Ciudada y realista adaptación de la más célebre obra de Shakespeare. La duda y la venganza son los sentimientos que embargan la cabeza y el corazón del joven príncipe de Dinamarca, cuando a la muerte de su padre, su madre decide casarse con su tío Claudio. El italiano Franco Zeffirelli puso en juego toneladas de oficio para ofrecer esta nueva adaptación de la inmortal obra. Su estilo sobrio contrasta con la puesta en escena de otras versiones más modernas, como la de Branagh. Mel Gibson demostró ser un actorazo.

7/10
Voces distantes

1988 | Distant Voices, Still Lives

Cine poético de la mano del británico Terence Davies, que se inspira en recuerdos de infancia. Narra los avatares de una modesta familia de Liverpool durante la década de los 40, años de guerra y de reconstrucción del país. La película se llevó la Espiga de Oro de la Seminci vallisoletana. Entre el semidesconocido reparto destaca Pete Postlethwaite (En el nombre del padre).

7/10
Conspiración para matar a un cura

1988 | To Kill a Priest

A comienzos de los años 80, el padre Alek es un sacerdote polaco partidario del sindicato llamado 'Solidaridad', de la Unión Trabajadora Polaca. Por sus ideas en desacuerdo con el régimen político, Alek sufre el acoso y la persecución de los comunistas, y en particular de Stefan, capitán de la Policía Secreta. La polaca Agnieszka Holland (Europa, Europa) dirigió este drama basándose en hechos reales, y cuenta con dos actores de la talla de Ed Harris y un sorprendente Christopher Lambert, que protagoniza la cinta y da muestras por una vez de su buen hacer. Lástima que no se le haya vuelto a ver en papeles de este nivel. Entre el reparto, destacan también los rostros conocidos de Tim Roth (Reservoir Dogs) o Pete Postlethwaite.

5/10
Función privada

1984 | A Private Function

En esta comedia, los habitantes de un pueblo británico de 1947 están pasando necesidades por la escasez de alimento tras la guerra. La comida está sujeta a un riguroso racionamiento, pero en un pequeño pueblo se ponen de acuerdo para cebar a un cerdo de contrabando con motivo de la celebración del matrimonio de los reyes.

6/10
Los duelistas

1977 | The Duellists

Dos oficiales del ejército de Napoleón deben resolver una cuestión de honor, pero tanto retrasan la resolución de sus diferencias (las conquistan de Napoléon impiden sacar el tiempo necesario para terminar su duelo de una vez por todas), que D'Hubert y Feraud casi han olvidado la razón que les obliga a batirse en duelo. Adaptación de una modélica novela corta de Joseph Conrad, que supuso el debut en la dirección de Ridley Scott. El director británico enseñó ya sus señas de identidad, con una fotografía primorosa y un exquisito cuidado por el encuadre y la atmósfera de cada escena. Como oficiales enfrentados, Harvey Keitel y Keith Carradine. Atentos a los comentarios en audio de Scott en el DVD: merecen la pena.

7/10

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