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Biografía

Raphaël Personnaz

Raphaël Personnaz

38 años

Raphaël Personnaz

Nació el 23 de Julio de 1981 en París, Francia
Filmografía
El bailarín

2018 | The White Crow

La trayectoria del bailarín de ballet ruso Rudolf Nureyev, hasta que pide asilo político en Francia en 1961. La película arranca precisamente en el momento en que las autoridades soviéticas piden explicaciones a quien ha sido su maestro, Alexander Pushkin, acerca de cómo ha podido ocurrir tal cosa, para retrotraerse al pasado, y desplegar varios hilos narrativos temporales distintos, el de su infancia, el de su formación bajo el ala de Pushkin, y el de su estancia en París con otros compañeros de danza del Kirov. Todos sirven para desplegar y dar a conocer la figura del artista: su indudable talento, la disciplina y esfuerzo con que se prepara, y un temperamento difícil, que anhela ahondar en la belleza, tiene ansias de libertad, y desarrolla una personalidad egocéntrica. El acierto del guión que ha escrito David Hare para Ralph Fiennes –quizá ha acudido a él por el notable trabajo que hizo en El lector, donde él actuaba– reside en que se evitan los simplismos, con muchos rasgos de Nureyev apuntados y sugeridos. De modo que el individualismo y soledad de Nureyev, no se explican sólo con el cliché tan manido de "así son los artistas", sino que tiene que ver con una infancia provinciana difícil, la tardanza en llegar a conocer a su padre, y su ingreso en una academia de ballet ya con cierta edad, lo que exige un esfuerzo suplementario. También se apunta a una reacción al colectivismo comunista, y a la asfixia de la libertad, tan importante para desarrollar la creatividad artística, o para ir más allá de la técnica, el seguimiento del consejo de Pushkin, "cuenta una historia", para sus bailes. Y además hay una necesidad de socializar en París, de salir con gente de ahí, los bailarines occidentales, y empaparse de lo que se le ha negado en la Unión Soviética. Es una pena que no respete el título original, "el cuervo blanco", una alusión a ese ser diferente, la dificultad para empatizar de alguien que ha evolucionado de un modo tan especial. Fiennes, que ha optado por rodar en ruso gran parte del metraje, no sólo hace una estupenda composición de Puhskin, usando ese idioma, sino que demuestra acierto en su tercer film tras la cámara, es muy selecto en lo que decide dirigir –antes abordó Coriolanus, sobre una obra poco conocida de Shakespeare, y The Invisible Woman, sobre el lado menos amable de Charles Dickens–, y aunque no sea brillante, va ganando en seguridad, y aquí entrega su mejor trabajo: se muestra seguro en los saltos temporales, y está soberbio en el clímax del aeropuerto, aunque el espectador conocedor sepa perfectamente lo que va a ocurrir. Además, parece tener clara la idea principal de su film, la necesidad de poder ejercer la libertad de todo ser humano, y se aferra a ella para destacarla, de modo que está presente en todo el metraje, sin que tampoco se tenga la sensación de un didactismo irritante. Acierta además al mostrar su talento artístico, pero sin caer en la trampa de que sus actuaciones anulen la trama dramática que se quiere desarrollar; y por supuesto, queda clara la sexualidad de Nureyev, pero sin convertirla en elemento de cansino adoctrinamiento, algo que se agradece en una época en que esto se hace con excesiva frecuencia y gran tosquedad. Funciona muy bien el reparto, con rostros pocos conocidos, el que más suena, aparte del de Fiennes, es el de Adèle Exarchopoulos, Claire Saint, la amiga chilena de Nureyev. Tiene mérito Oleg Ivenko, que debuta en la pantalla y aguanta bien el peso del protagonismo.

7/10
Una nueva amiga

2014 | Une nouvelle amie

Adaptación que se anuncia bastante libre de una obra de Ruth Rendell, autora que también inspiró lejanamente a Pedro Almodóvar en su Carne trémula. François Ozon sigue fiel a sus personales señas de identidad, una atmósfera insana y retorcida, donde es habitual la ambigüedad sexual, las inclinaciones ocultas, la dualidad represión-desinhibición, el erotismo gráfico. Lo que acaba cerrando sus películas al gran público, acierta más Ozon cuando aspira a historias más universales, más normales, como lo era, y sólo en parte, tampoco podemos engañaros, En la casa. Una nueva amiga va deslizándose por la espiral de lo chocante y grotesco. Se nos describe con trazos rápidos la amistad de dos mujeres, Claire y Lucy, desde la más tierna infancia. Su felicidad que va a la par, ambas se casan, pero la segunda muere de un cáncer y deja marido, David, y un bebé. Claire ha prometido cuidar de David, de quien hace un singular descubrimiento: le gusta vestirse como mujer, algo que sólo sabía Lucy. Y retoma la costumbre para que el bebé no eche de menos a la madre, lo que deviene en algo obsesivo, también para Claire, que le sigue el juego sin que lo sepa su marido, incluso acompañándole a comprarse trapitos. Ozon tiene talento, y sabe jugar con tonos diversos, desde cierto horterismo autoconsciente, pasando por el dolor, el vodevil, el morbo,el sexo salvaje y el folletín, hasta llegar a donde quería, seguramente, una deconstrucción de los géneros, hombre, mujer, quién nos gusta, cómo nos vestimos o travestimos, puede ser un problema psicológico o sólo una cuestión de elección o de autodescubrimiento y aceptación, que todo vale en la ceremonia de la confusión. Su película es irregular por lo reiterativo, y porque se le nota demasiado su deseo de generar risas y de “epatar” con porno-light agresivo. Los actores se entregan, pero no es suficiente.

5/10
El caso SK1

2014 | L'affaire SK1

Franck Magne, "Charlie", es un joven policía que se incorpora al departamento de homicios en París. Su primer caso será el asesinato de una joven. Tras el paso de los días y los meses es claro el hecho de que no es un asesinato más, sino que detrás puede estar un asesino en serie. Thriller policiaco basado en los hechos reales recogidos en el libro de Patricia Tourancheau. Se trata de uno de los casos criminales más espeluznantes de los los últimos años en Francia, durante el cual todo el país estuvo en vilo con el criminal Guy Georges, que violó y asesinó al menos a siete mujeres. Aunque algo extensa en metraje y con algunos altibajos, estamos ante una digna producción, con intérpretes notales, como Raphaël Personnaz y Olivier Gourmet.

6/10
Crónicas diplomáticas. Quai d'Orsay

2013 | Quai d'Orsay

El joven Arthur Vlaminck acaba de ser fichado por el flamante y carismático ministro de asuntos exteriores francés Alexandre Taillard de Vorms, para prestar su ayuda en el lenguaje de sus discursos. Allí va a descubrir cómo son las bambalinas del poder: el modo en que trabaja el equipo del ministro con su infatigable jefe de gabinete Claude Maupas al frente, la paciencia de las secretarias, y los diversos egos entre los que descolla el de su máximo jefe, de arrolladora personalidad pero difícil de complacer, porque nadie sabe lo que quiere ni él mismo. Bertrand Tavernier estructura su film con lo que parecen viñetas de la diplomacia francesa, cada una encabezada con una frase de Herodoto alusiva a los temas tratados. Enfoque adecuado si se tiene en cuenta que Quai d'Orsay adapta el cómic homónimo de Christophe Blain y Abel Lanzac, premiado en Angoulême en 2012, autores que se inspiran para su protagonista en Dominique de Villepin, de modo especial en su discurso ante la ONU sobre la no-intervención en Irak. Al estilo de El ala oeste de la Casa Blanca, versión francesa, y con bastante sentido irónico del humor, Tavernier juega un curioso juego, pues por un lado se diría que quiere restar trascendencia al modo en que se toman las decisiones políticas, subrayando el papel que juegan la vanidad y la teatralidad, pero por otro no dejan de ser cuestiones de máxima importancia, que requieren en ocasiones bastante coraje, véase el viaje a África. En tal sentido hace pensar en algunas novelas ligeras de Evelyn Waugh, como “Merienda de negros”. El resultado es entretenido, pero resulta difícil que pueda ser considerado como un agudo análisis político. El ministro encarnado por Tierry Lhermitte resulta caricaturesco en extremo, aunque hay que reconocer que el contrapunto del jefe de gabinete Niels Arestrup sirve de equilibrio para que la mirada de Raphaël Personnaz, el recién llegado, que coincide con la del espectador, sea de un estupor aceptable. El guión fue premiado en el Festival de San Sebastián.

6/10
Anna Karenina

2012 | Anna Karenina

La Rusia de bien avanzado el siglo XIX. Anna Karenina está casada con un ministro del emperador y tiene un niño, parece el ejemplo perfecto de esposa, que hasta logra el perdón de su cuñada Dolly para Oblonsky, un hermano demasiado aficionado a las infidelidades conyugales. Pero su existencia sin tacha se ve puesta a prueba cuando conoce al hijo de una condesa, el apuesto Vronsky, pues en vez de favorecer su relación con Kitty, hermana de Dolly, acaba sumergida en una seria relación con él, que va más allá de la simple aventura, y desafía las reglas aceptadas de conducta social. Curiosamente esto podría favorecer las pretensiones amorosas de Levin, el mejor amigo de Oblonsky, sobre Kitty. Maravillosa adaptación de la inmortal obra de Leo Tolstoi “Anna Karenina”, que ha conocido múltiples traslaciones a la cine, la más conocida la de Clarence Brown con Greta Garbo como protagonista. La que nos ocupa cuenta con un solidísimo guión del dramaturgo Tom Stoppard –que además de firmar los guiones de Brazil y El imperio del sol llevó al cine su propia obra de teatro Rosencrantz y Guildenstern han muerto–, en el que privilegia todas las tramas que tratan el tema del amor en sus distintas vertientes y con sus diversos dilemas morales, con atención primordial por supuesto a la relación adúltera de Anna Karenina, y siempre fiel al espíritu de Tolstoi. Lo que implica una crítica a las existencias postizas e hipócritas, ante las que pugna el deseo de vivir en plenitud un amor real y verdaderamente sentido, con espacio para la pasión y la ilusión, pero con el precio impagable de incumplir los compromisos adquiridos. Por supuesto, lo que hace de “Anna Karenina” una obra universal es su indudable complejidad y su mirada honesta y nada complaciente, donde la conciencia tiene un espacio, como lo tienen los deberes ya asumidos –conyugales y maternales–, que no se pueden simplemente ignorar. El perdón, la comprensión, el deseo, los remordimientos, el saberse en la presencia de Dios, forman parte de Anna y alrededores ofreciendo una poliédrica e interesantísima panorámica del ser humano, donde Oblonsky es un interesante contrapunto a la protagonista, como Levin lo sería del excesivamente rígido Karenin. Resulta obligado en Anna Karenina mencionar la audaz puesta en escena de Joe Wright (Orgullo y prejuicio, Expiación), que trabaja por tercera vez con su musa Keira Knightley, además de repetir con gran parte de su equipo técnico, además de los productores el director de fotografía Seamus McGarvey, el compositor Dario Marinelli, la directora artística Sarah Greenwood, la diseñadora de vestuario Jacqueline Durran y la montadora Melanie Ann Oliver. Wright concibe su historia como una metáfora del gran teatro del mundo, e invita al espectador a moverse entre sus bambalinas. De modo que muchas escenas transcurren en escenarios teatrales –asombrosa, a este respecto, resulta la carrera de caballos–, produciéndose a veces maravillosas transiciones a escenarios naturales, un efecto que para asombro de propios y extraños, no transmite artificiosidad. Como en otras de sus películas, especialmente Expiación, Wright juega con una feliz fusión de la partitura musical con otros sonidos justificados por las escenas, y ello funciona maravillosamente. Y resulta cuando menos elegante en las escenas donde se da rienda suelta a la pasión. El reparto es espléndido, todos los personajes parecen vivos y comprendemos su comportamiento, sus razones y sinrazones, Stoppard y Wright, de acuerdo con Tolstoi, nos invitan a no juzgarles y mucho menos a condenarles. Knightley hace justicia a Anna Karenina, compone bien un personaje muy difícil, y Jude Law humaniza a su duro marido.

8/10
Fuerzas especiales

2011 | Forces spéciales

Afganistán. Elsa, periodista, está haciendo un reportaje en Kabul sobre una mujer vendida cuando era niña. Le acompaña su colega Amen. Pero ambos serán secuestrados por un cabecilla talibán con la intención de que lean un mensaje a Occidente. El gobierno francés decide entonces interveniri para liberar a Elsa y envía hasta el país asiático a un comando de élite compuesto por seis hombres. Potente película bélica francesa dirigida por el desconocido Stéphane Rybojad. Sabe crear mucha intensidad en las situaciones humanas y también se comprueba su pericia a la hora de rodar las escenas de acción, que son muchas, con realismo al mostrar los tiroteos, los impactos de bala y las muertes sin contemplaciones. Destaca sin duda la camaradería que existe dentro del grupo de las fuerzas especiales y la relación que se genera con la periodista. El elenco de actores es formidable y hacen un trabajo meritorio. Cada uno insufla de personalidad propia a su personaje.

6/10
La oportunidad de mi vida

2010 | La chance de ma vie

Segundo largometraje del poco conocido cineasta francés Nicolas Cuche. Hasta ahora, había dirigido el film Jojo la frite, cortos y numerosos episodios de series televisivas. En esta ocasión, se ciñe a los esquemas de la comedia romántica, a medio camino entre las que produce Hollywood y las que se hacen en su país. Julien Monnier es un brillante asesor matrimonial, capaz de solucionar los problemas de cualquier pareja. Sin embargo, él no ha conseguido emparejarse felizmente, pues tiene un  grave problema. Resulta que Monnier es un gafe que ocasiona desgracias terribles a todas las mujeres que se interesan por él. En una boda a la que Monnier ha acudido para arreglar una pelea entre los novios, conoce a Joanna, una diseñadora de coches que parecer ser su media naranja, pero a la que rápidamente empiezan a salirle las cosas de forma distinta a la que esperaba... La idea inicial es fresca y divertida, y aunque queda la sensación de que no está tan bien aprovechada como debería, propicia más de un golpe divertido. Se trata de un film asumidamente intrascendente, dirigido con el ritmo adecuado y cierta elegancia que acaba rompiéndose levemente por algunos detalles un tanto groseros. El poco conocido François-Xavier Demaison (El pequeño Nicolás) realiza un trabajo competente, superior al de su compañera de reparto, la tampoco renombrada Virginie Efira (Le siffleur). En cualquier caso, cumple con sus pretensiones de entretener. Además, subyace un pequeño mensaje sobre la necesidad de ver el lado positivo de las cosas.

5/10
La princesse de Montpensier

2010 | La princesse de Montpensier

Adaptación de un relato de la aristócrata francesa Madame de La Fayette (1634-1693). La película, como el libro, transcurre en el territorio francés del siglo XXVI, cuando católicos y protestantes se enfrentaban en cruentas guerras. La joven Marie de Mèzières está enamorada del duque de Guise, aunque su padre le tiene preparado otros planes: Marie deberá casarse con el príncipe de Montpensier, un hombre a quien no conoce.

5/10

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