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Biografía

Roberto Santiago

Roberto Santiago

Roberto Santiago

Filmografía
Los futbolísimos

2018 | Los futbolísimos

Pakete afronta constantes humillaciones después de que se publique en YouTube un vídeo que demuestra que no es capaz de acertar un penalti, cuando juega con su equipo, el Soto Alto, en los últimos lugares de la clasificación de la liga que enfrenta a centros escolares. Si en los últimos encuentros el conjunto no remonta el instituto tiene pensado suspender sus actividades, reemplazándolo por un coro. Por suerte llega una nueva jugadora, Helena, que no sólo parece tener talento como medio centro, sino que además encandila a Pakete. Pero en los partidos que restan los árbitros se quedan dormidos sin explicación aparente, mientras que el sustituto parece estar en contra suya. Se impone hallar al culpable. Tras sus películas con Santiago Segura, Una de zombis y Isi & Disi, alto voltaje, y algunas comedias un tanto zafias, el zaragozano Miguel Ángel Lamata cambia por completo de estilo, logrando dar con el tono de espectáculo para toda la familia. Adapta “El misterio de los árbitros dormidos”, el primer volumen de la saga de libros creados por Roberto Santiago, que han tenido bastante éxito en las librerías españolas, y que parecen aprovechar –para bien– algunos elementos de Harry Potter, sobre todo que la trama se articule en torno a un misterio. La adaptación mantiene los valores que divulgan las novelas, sobre todo el compañerismo, el trabajo en equipo, y la importancia del apoyo familiar, pese a los problemas que puedan surgir. Recurre un reparto plagado de actores bien conocidos por el público patrio, sobre todo por la televisión, como Joaquín Reyes, Carmen Ruiz, Toni Acosta o Antonio Pagudo, en registros voluntariamente exagerados, quizás un tono más al estilo de Los Goonies, It o la saga del niño mago hubiera funcionado mejor. Destilan talento los jóvenes intérpretes, entre ellos Julio Bohigas-Couto (Pakete) y Milene Mayer (Helena).

5/10
Sólo para dos

2013 | Sólo para dos

Gonzalo (Santi Millán) y Valentina (Martina Gusman) son un matrimonio que regenta un hotel playero en la Isla Margarita, un lugar diseñado para pasar unos días de amor y felicidad junto a la pareja. Paradójicamente el matrimonio de Gonzalo y Valentina va mal, está en crisis, y a duras penas Gonzalo logra que Valentina se quede una semana más para intentar arreglar sus diferencias. Esos días llegarán allí nuevos huéspedes, entre los que destacan un cantante y su última conquista, y un joven argentino que en el último momento ha sido abandonado por su reciente esposa... Roberto Santiago (El penalti más largo del mundo, El sueño de Iván) se ha ido labrando poco a poco una filmografía bastante homogénea, películas con tramas ligeras, ricas en diálogos, que suelen reunir a varios personajes cuyas vidas de alguna manera se enredan para dar pie a normalmente a una veta cómica de engaños, dudas, temores, amoríos, etc. De ese mismo estilo es Sólo para dos, una comedia muy ligerita, amable en su estilo, que se vale del ambiente frívolo de un hotel vacacional para dar lugar a una serie de enredos amorosos entre sus huéspedes. El film se ve con agrado, los personajes son gente simple, perdedores en el terreno amoroso, que van dando tumbos en busca de una estabilidad inaccesible. El director ofrece innumerables situaciones cómicas, siempre leves, que en general sacan una sonrisa, aunque muchas de ellas no acaben de funcionar. Entre tanta liviandad, Roberto Santiago tampoco carga la mano en el terreno grosero, lo cual se agradece en este tipo de comedias tan dadas al chiste burdo, aunque eso no quita que la superficialidad del conjunto sea enorme. Destaca el buen trabajo de Santi Millán en su papel protagonista.

4/10
¿Estás ahí?

2011 | ¿Estás ahí?

Ana acaba de morir en un accidente de tráfico. Pero sigue junto a su novio Fran en forma de fantasma, en el apartamento al que acababan de mudarse... donde había otro fantasma que responde al nombre de Claudio. A pesar de estar muerta Ana se resiste a que Fran pase página y salga con otras chicas. Adaptación de una obra teatral de Javier Daulte, esta comedia fantasmal no funciona, porque en todo momento somos conscientes de estar sumergidos en una trama artificial, donde las “reglas fantasmales” no están bien definidas. A ratos vemos a los fantasmas, a ratos no. De uno vemos su cuerpo como si fuera normal, de otro una especie de forma transparente. Hay muchos fantasmas, pero parece que Ana y Claudio vivieran en una burbuja. Aparte de estas incoherencias, que lastran terriblemente la narración, lo cierto es que la historia amorosa no interesa, ni progresa adecuadamente, si se nos permite usar esta expresión del mundo educativo. El recurso al mundo de la magia, la pesada madre de Fran, el vecino consumidor de hierba y aficionado a los fantasmas, nada de estos elementos acaba de interesar mínimamente. De modo que la falta de chispa –el ritmo de “screwball” que prometía el arranque desaparece en unos pocos instantes–, y un reparto no demasiado carismático, impiden que la película despegue en algún momento. Apenas alguna sonrisa –en la sesión de espiritismo– arranca esta película fallida de Roberto Santiago, responsable de comedias como El penalti más largo del mundo.

2/10
El sueño de Iván

2011 | El sueño de Iván

Iván es un chaval de 11 años entusiasta del fútbol. En su colegio se siente muy atraído por su mejor amiga Paula, pero Morenilla, el típico chulillo de la clase, se interpone entre ellos. La vida de estas tres chicos cambiará cuando se anuncia que una selección de fútbol con los mejores futbolistas internacionales se enfrentará contra una selección de niños de todo el mundo. Se trata de un partido benéfico y la selección infantil será seleccionada por el entrenador mexicano Torres, un hombre de gran prestigio, pero que tiene una rivalidad personal con el hombre que entrenará a los jugadores adultos. Simpática película para todos los públicos con un guión a ratos divertido y entrañable, con el mundo del fútbol como telón de fondo y reclamo de los peques, pero que desarrolla con astucia y habilidad algunas subtramas más adultas que resultan amables. Así tenemos la rivalidad entre entre los chicos Iván y Morenilla, que tiene su paralelismo adulto con Torres y el entrenador rival; o el amor juvenil entre Iván y Paula, con versión adulta entre Torres y la delegada de la FIFA, Amy. Además, merecen mención especial tres personajes secundarios que logran que el conjunto se enriquezca, con mucho sentido del humor: la labor periodística de los inefables reporteros Toribio (Fernando Tejero) y Gallardo (Ernesto Alterio), muy graciosos y ocurrentes, y la inclusión del personaje del abuelo, con un entrañable Antonio Resines. A partir de su propia novela, el cineasta español Roberto Santiago rueda con ritmo el guión escrito por él en colaboración con Pablo Fernández Vázquez. Y aunque le falte cierto sentido del tiempo cinematográfico y quizá sobren algunos minutos, se esfuerza por atender a todos los personajes. Se ve, por tanto, que Santiago ha crecido como guionista –aquí recuerda un poco Antonio Mercero–, aparte de que parece ser un gran amante del fútbol, ya que hace unos pocos años ya escribió y dirigió la comedia El penalti más largo del mundo, que también contaba con su actor fetiche Fernando Tejero, con quien ha rodado también El club de los suicidas y Al final del camino. En cuanto al resto del reparto de este film, todos resultan correctos, desde la pareja mexicana compuesta por Demián Bichir ( Weeds) y Ana Claudia Talancón (Arráncame la vida), hasta la presencia del jovencito Óscar Casas –hermano menor de Mario Casas– en el papel protagonista.

5/10
El diario de Carlota

2010 | El diario de Carlota

Carlota acaba de sufrir un desengaño amoroso. La joven está confusa, una situación a la que se suma que sus padres se están separando. Sin embargo, cree que el sexo es clave para entender todo lo que pasa, así que comienza el “El diario rojo de Carlota”, con la sexualidad como auténtica protagonista. Debut en el largometraje del director José Manuel Carrasco, con un mal resultado. El diario de Carlota trata frívola y superficialmente la sexualidad en adolescentes, al igual que todos los temas derivados de ésta. Así, por ejemplo, llama la atención la ligereza con la que se resuelve la traición que sufre Carlota por parte de una de sus mejores amigas, el “uso” que la protagonista hace de Sergio o la manera que tienen de enfrentarse a la sexualidad los padres de la protagonista, que no pueden ser más estereotípicos, planos y lamentables. Punto y aparte merece la cuestión del embarazo. Todas son niñas muy “modernas”, aunque bromean sobre este tema como si de un simple resfriado se tratara. Su patético tratamiento tiene su culmen en una ridícula y bastante desagradable escena de pseudoacción con persecución incluida. No es menos ridículo el papel que desempeña Elisa –amiga de Carlota- con el chico que le gusta (y mira que en el cine se han hecho cosas similares, con resultados exquisitos como en Con faldas y a lo loco). De la tercera amiga en discordia, Mireia, mejor ni hablar: la pobre vive únicamente por y para el sexo. Pero, para que no todo sean cruces, es justo destacar el trabajo de Andrea Ros como Carlota. La chica es muy expresiva, algo que salta a la vista ya desde el comienzo de la película con un primer plano de su cara. Gracias a sus gestos y simpatía se consigue esbozar alguna pequeñísima sonrisa.

2/10
Al final del camino

2009 | Al final del camino

Pilar, una periodista recientemente abandonada por su novio, elabora un reportaje sobre Olmo, un gurú argentino que organiza cursos para matrimonios en crisis. Los participantes tienen que pagar 20.000 euros por pareja, pero Olmo les garantiza que conseguirán reconciliarse. Pilar se apunta a uno que va a tener lugar a lo largo del Camino de Santiago. La directora de su revista le asigna como compañero a Nacho, un fotógrafo –con el que ella ha tenido un desencuentro poco antes–, y que finge ser su novio para pasar desapercibidos junto a los otros participantes. Cuarto largometraje del especialista en comedias Roberto Santiago, que recurre otra vez como protagonista a su actor fetiche, Fernando Tejero, que ha estado a sus órdenes en El penalti más largo del mundo y El club de los suicidas. Tejero ha exigido que la protagonista femenina fuera Malena Alterio, con quien formó una eficaz pareja cómica en la popular serie Aquí no hay quien viva. Ambos tienen gracia natural, y están arropados por actores de eficacia probada en el género, como el argentino Diego Peretti. Estos actores son incapaces de sostener un guión nefasto, de inspiración clásica, pero muy mal hilvanado. El esquema de hombre y mujer que al principio se odian y que acaban descubriendo que son almas gemelas ha dado lugar a grandes cintas y seguirá haciéndolo en el futuro. Pero son necesarias buenas ideas, y esta vez estamos ante una trama resuelta a base de chistes groseros con poca gracia. La mayoría de elementos del guión no entran ni con calzador. Un ejemplo: el amiguete del protagonista se apunta inexplicablemente al curso con su primo, haciéndose pasar ambos por gays con problemas de pareja, para ver si conocen chicas que llevarse a la cama, aunque tienen que pagar por el ‘caprichito’ los 20.000 euros de rigor.

3/10
El club de los suicidas

2007 | El club de los suicidas

En su anterior film, El penalti más largo del mundo, el madrileño Roberto Santiago dio rienda suelta a la comicidad del actor estrella, Fernando Tejero, para llevar a buen puerto una comedia muy a la española, con numerosos personajes, digamos, costumbristas. Dos años después, repite esquema y actor principal, aunque en esta ocasión la comedia es más bien negra y el guión no acaba de funcionar del todo. Tras un intento de suicidio, debido al abandono de su esposa, Antonio (Tejero) recibe asistencia psicológica por medio de una terapia grupal. Ahí conocerá a diversas personas en su misma situación, como el jugador empedernido Manuel (Luis Callejo), el gordo simplón (Juanma Cifuentes), una chica guapa y dura (Lucía Jiménez), el viejo adicto al tabaco, la adolescente rebelde… Pero Antonio lo que desea es morirse, así que inspirado por una novela de Robert L. Stevenson, “El club de los suicidas”, fundará un grupo de personas paralelo que cada semana se jugará a las cartas a quién le toca morir. Un verdugo elegido al azar se encargará de cumplir el objetivo. La idea es divertida, pero no acaba de cuadrar el tono tragicómico del film. El equilibrio entre la comedia negra y los elementos dramáticos y realistas del argumento es muy inestable. Fernando Tejero no establece con el espectador la conexión de otras veces; aunque logra, por supuesto algunas sonrisas, sobreactúa demasiado para hacer recaer en su personaje un pesimismo vital a veces cargante. En realidad, casi todo el reparto parece no encontrarse cómodo con sus personajes, demasiado inverosímiles. Se salvan, quizá, los trabajos de Juanma Cifuentes, que arranca varias sonrisas gracias a su personaje gordinflón y patético (excelente el gag del perro), de Luis Callejo y del veterano Joan Dalmau.

4/10
El penalti más largo del mundo

2005 | El penalti más largo del mundo

Fernando, treintañero gris que trabaja como reponedor en un supermercado, ejerce como portero suplente de un equipo de fútbol de tercera regional. Por sus características físicas, poco atléticas, el  entrenador no le ha sacado a jugar ni un sólo minuto en toda la temporada, a punto de terminar. Su equipo se proclamará campeón, si gana el último partido. Pero en el último minuto, el portero titular se lesiona, y el árbitro pita penalti en contra. En las manos de Fernando está la posibilidad de parar el balón y convertirse en un héroe, pero un grupo de hinchas indignados invade el campo. El árbitro retrasa el lanzamiento una semana, pero los jugadores tienen que ser los mismos, incluido el portero...  Durante esos siete días, Fernando se hará querer: por ejemplo, conseguirá que salga con él Cecilia, hija del entrenador, y la chica de sus sueños. Ganador del Goya al actor revelación por Días de fútbol, Fernando Tejero cambia la portería del bloque de edificios de la serie Aquí no hay quien viva por la de un campo de fútbol de barrio. Supone el segundo trabajo, tras Hombres felices, del cineasta madrileño Roberto Santiago. Él mismo se ha encargado del guión, basado en un relato corto hilarante del argentino Osvaldo Soriano, y que ha cortado a la medida del protagonista, cuya espontaneidad y gracia natural mueven por sí mismas a la risa. Esta circunstancia, ciertos toques de cine social, un par de situaciones ingeniosas (la comida con el jefe, o la secuencia en la que Cecilia acaba en la nevera), y el hecho de que evite casi siempre el sendero fácil del humor zafio, imperante en el actual cine español, permiten pasar por alto que el argumento es sencillo, y más ligero que el aire.

5/10
El juego de la verdad

2004 | El juego de la verdad

Dos parejas de amigos. La primera, formada por Alberto y Susana, parece constituida por triunfadores: él es jefe de un hipermercado, ella presentadora de televisión de éxito; mientras que Ernesto y Lea trabajan en puestos de menor categoría: él anuncia las ofertas del híper por meganofía, y ella traduce los telediarios a los sordomudos. Debido a un error médico, a Ernesto le pronostican un cáncer que no tiene. Hipocondriaco empedernido, da lástima a sus amigos. Y cuando expresa uno de sus deseos que quisiera ver cumplido antes de morir, acostarse con Susana, el enredo no ha hecho más que empezar. Álvaro Fernández Armero se ha especializado en comedias juveniles ligeras (Todo es mentira, Brujas, Nada en la nevera), terreno en el que se mueve con innegable desparpajo. Aquí, con un acertado reparto, se hace eco de la falta de compromiso serio en tantas relaciones de pareja para crear los buscados momentos de diversión.

5/10
Hombres felices

2001 | Hombres felices

Varias parejas viven su día a día con las cosas que conllevan las relaciones entre ellos. Los chicos quieren ser felices pero son unos machistas que se debaten entre dudas, niñerías y obsesiones, y las chicas, que se definen como más independientes y seguras de sí mismas, no saben qué hacer sin ellos. Primera película de Roberto Santiago, el cual quiso rodar una comedia romántica, pero ¿por qué lo llama amor si quería decir sexo? La historia, contada con humor ácido y soez, quiere ahondar en las distintas relaciones de pareja, con los celos, los rencores, los deseos, los amores y desamores, la felicidad, el abandono, la incomunicación, las mentirijillas... y el resultado es, a ratos, un cierto mal sabor de boca. De todos modos, destaca el reparto encabezado por Sergi López y Aitana Sánchez-Gijón, y el gag del principio, que es el que más éxito tuvo entre el público.

2/10
Sólo para dos

2013 | Sólo para dos

Gonzalo (Santi Millán) y Valentina (Martina Gusman) son un matrimonio que regenta un hotel playero en la Isla Margarita, un lugar diseñado para pasar unos días de amor y felicidad junto a la pareja. Paradójicamente el matrimonio de Gonzalo y Valentina va mal, está en crisis, y a duras penas Gonzalo logra que Valentina se quede una semana más para intentar arreglar sus diferencias. Esos días llegarán allí nuevos huéspedes, entre los que destacan un cantante y su última conquista, y un joven argentino que en el último momento ha sido abandonado por su reciente esposa... Roberto Santiago (El penalti más largo del mundo, El sueño de Iván) se ha ido labrando poco a poco una filmografía bastante homogénea, películas con tramas ligeras, ricas en diálogos, que suelen reunir a varios personajes cuyas vidas de alguna manera se enredan para dar pie a normalmente a una veta cómica de engaños, dudas, temores, amoríos, etc. De ese mismo estilo es Sólo para dos, una comedia muy ligerita, amable en su estilo, que se vale del ambiente frívolo de un hotel vacacional para dar lugar a una serie de enredos amorosos entre sus huéspedes. El film se ve con agrado, los personajes son gente simple, perdedores en el terreno amoroso, que van dando tumbos en busca de una estabilidad inaccesible. El director ofrece innumerables situaciones cómicas, siempre leves, que en general sacan una sonrisa, aunque muchas de ellas no acaben de funcionar. Entre tanta liviandad, Roberto Santiago tampoco carga la mano en el terreno grosero, lo cual se agradece en este tipo de comedias tan dadas al chiste burdo, aunque eso no quita que la superficialidad del conjunto sea enorme. Destaca el buen trabajo de Santi Millán en su papel protagonista.

4/10
¿Estás ahí?

2011 | ¿Estás ahí?

Ana acaba de morir en un accidente de tráfico. Pero sigue junto a su novio Fran en forma de fantasma, en el apartamento al que acababan de mudarse... donde había otro fantasma que responde al nombre de Claudio. A pesar de estar muerta Ana se resiste a que Fran pase página y salga con otras chicas. Adaptación de una obra teatral de Javier Daulte, esta comedia fantasmal no funciona, porque en todo momento somos conscientes de estar sumergidos en una trama artificial, donde las “reglas fantasmales” no están bien definidas. A ratos vemos a los fantasmas, a ratos no. De uno vemos su cuerpo como si fuera normal, de otro una especie de forma transparente. Hay muchos fantasmas, pero parece que Ana y Claudio vivieran en una burbuja. Aparte de estas incoherencias, que lastran terriblemente la narración, lo cierto es que la historia amorosa no interesa, ni progresa adecuadamente, si se nos permite usar esta expresión del mundo educativo. El recurso al mundo de la magia, la pesada madre de Fran, el vecino consumidor de hierba y aficionado a los fantasmas, nada de estos elementos acaba de interesar mínimamente. De modo que la falta de chispa –el ritmo de “screwball” que prometía el arranque desaparece en unos pocos instantes–, y un reparto no demasiado carismático, impiden que la película despegue en algún momento. Apenas alguna sonrisa –en la sesión de espiritismo– arranca esta película fallida de Roberto Santiago, responsable de comedias como El penalti más largo del mundo.

2/10
El sueño de Iván

2011 | El sueño de Iván

Iván es un chaval de 11 años entusiasta del fútbol. En su colegio se siente muy atraído por su mejor amiga Paula, pero Morenilla, el típico chulillo de la clase, se interpone entre ellos. La vida de estas tres chicos cambiará cuando se anuncia que una selección de fútbol con los mejores futbolistas internacionales se enfrentará contra una selección de niños de todo el mundo. Se trata de un partido benéfico y la selección infantil será seleccionada por el entrenador mexicano Torres, un hombre de gran prestigio, pero que tiene una rivalidad personal con el hombre que entrenará a los jugadores adultos. Simpática película para todos los públicos con un guión a ratos divertido y entrañable, con el mundo del fútbol como telón de fondo y reclamo de los peques, pero que desarrolla con astucia y habilidad algunas subtramas más adultas que resultan amables. Así tenemos la rivalidad entre entre los chicos Iván y Morenilla, que tiene su paralelismo adulto con Torres y el entrenador rival; o el amor juvenil entre Iván y Paula, con versión adulta entre Torres y la delegada de la FIFA, Amy. Además, merecen mención especial tres personajes secundarios que logran que el conjunto se enriquezca, con mucho sentido del humor: la labor periodística de los inefables reporteros Toribio (Fernando Tejero) y Gallardo (Ernesto Alterio), muy graciosos y ocurrentes, y la inclusión del personaje del abuelo, con un entrañable Antonio Resines. A partir de su propia novela, el cineasta español Roberto Santiago rueda con ritmo el guión escrito por él en colaboración con Pablo Fernández Vázquez. Y aunque le falte cierto sentido del tiempo cinematográfico y quizá sobren algunos minutos, se esfuerza por atender a todos los personajes. Se ve, por tanto, que Santiago ha crecido como guionista –aquí recuerda un poco Antonio Mercero–, aparte de que parece ser un gran amante del fútbol, ya que hace unos pocos años ya escribió y dirigió la comedia El penalti más largo del mundo, que también contaba con su actor fetiche Fernando Tejero, con quien ha rodado también El club de los suicidas y Al final del camino. En cuanto al resto del reparto de este film, todos resultan correctos, desde la pareja mexicana compuesta por Demián Bichir ( Weeds) y Ana Claudia Talancón (Arráncame la vida), hasta la presencia del jovencito Óscar Casas –hermano menor de Mario Casas– en el papel protagonista.

5/10
Al final del camino

2009 | Al final del camino

Pilar, una periodista recientemente abandonada por su novio, elabora un reportaje sobre Olmo, un gurú argentino que organiza cursos para matrimonios en crisis. Los participantes tienen que pagar 20.000 euros por pareja, pero Olmo les garantiza que conseguirán reconciliarse. Pilar se apunta a uno que va a tener lugar a lo largo del Camino de Santiago. La directora de su revista le asigna como compañero a Nacho, un fotógrafo –con el que ella ha tenido un desencuentro poco antes–, y que finge ser su novio para pasar desapercibidos junto a los otros participantes. Cuarto largometraje del especialista en comedias Roberto Santiago, que recurre otra vez como protagonista a su actor fetiche, Fernando Tejero, que ha estado a sus órdenes en El penalti más largo del mundo y El club de los suicidas. Tejero ha exigido que la protagonista femenina fuera Malena Alterio, con quien formó una eficaz pareja cómica en la popular serie Aquí no hay quien viva. Ambos tienen gracia natural, y están arropados por actores de eficacia probada en el género, como el argentino Diego Peretti. Estos actores son incapaces de sostener un guión nefasto, de inspiración clásica, pero muy mal hilvanado. El esquema de hombre y mujer que al principio se odian y que acaban descubriendo que son almas gemelas ha dado lugar a grandes cintas y seguirá haciéndolo en el futuro. Pero son necesarias buenas ideas, y esta vez estamos ante una trama resuelta a base de chistes groseros con poca gracia. La mayoría de elementos del guión no entran ni con calzador. Un ejemplo: el amiguete del protagonista se apunta inexplicablemente al curso con su primo, haciéndose pasar ambos por gays con problemas de pareja, para ver si conocen chicas que llevarse a la cama, aunque tienen que pagar por el ‘caprichito’ los 20.000 euros de rigor.

3/10
El club de los suicidas

2007 | El club de los suicidas

En su anterior film, El penalti más largo del mundo, el madrileño Roberto Santiago dio rienda suelta a la comicidad del actor estrella, Fernando Tejero, para llevar a buen puerto una comedia muy a la española, con numerosos personajes, digamos, costumbristas. Dos años después, repite esquema y actor principal, aunque en esta ocasión la comedia es más bien negra y el guión no acaba de funcionar del todo. Tras un intento de suicidio, debido al abandono de su esposa, Antonio (Tejero) recibe asistencia psicológica por medio de una terapia grupal. Ahí conocerá a diversas personas en su misma situación, como el jugador empedernido Manuel (Luis Callejo), el gordo simplón (Juanma Cifuentes), una chica guapa y dura (Lucía Jiménez), el viejo adicto al tabaco, la adolescente rebelde… Pero Antonio lo que desea es morirse, así que inspirado por una novela de Robert L. Stevenson, “El club de los suicidas”, fundará un grupo de personas paralelo que cada semana se jugará a las cartas a quién le toca morir. Un verdugo elegido al azar se encargará de cumplir el objetivo. La idea es divertida, pero no acaba de cuadrar el tono tragicómico del film. El equilibrio entre la comedia negra y los elementos dramáticos y realistas del argumento es muy inestable. Fernando Tejero no establece con el espectador la conexión de otras veces; aunque logra, por supuesto algunas sonrisas, sobreactúa demasiado para hacer recaer en su personaje un pesimismo vital a veces cargante. En realidad, casi todo el reparto parece no encontrarse cómodo con sus personajes, demasiado inverosímiles. Se salvan, quizá, los trabajos de Juanma Cifuentes, que arranca varias sonrisas gracias a su personaje gordinflón y patético (excelente el gag del perro), de Luis Callejo y del veterano Joan Dalmau.

4/10
El síndrome de Ulises

2007 | El síndrome de Ulises | Serie TV

Ulises Gaytán de Arzuaga es un joven médico que ha estudiado en EE.UU. Tras concluir un máster que ha realizado allí, regresa a España, para dirigir la clínica de su familia. Pero resulta que su padre se ha fugado con una paciente, llevándose una gran suma de dinero.Miguel Ángel Muñoz (Un paso adelante) protagoniza esta telecomedia española de temática médica. El título hace referencia al síndrome que sufren los emigrantes cuando se afincan en un nuevo lugar.

4/10
El penalti más largo del mundo

2005 | El penalti más largo del mundo

Fernando, treintañero gris que trabaja como reponedor en un supermercado, ejerce como portero suplente de un equipo de fútbol de tercera regional. Por sus características físicas, poco atléticas, el  entrenador no le ha sacado a jugar ni un sólo minuto en toda la temporada, a punto de terminar. Su equipo se proclamará campeón, si gana el último partido. Pero en el último minuto, el portero titular se lesiona, y el árbitro pita penalti en contra. En las manos de Fernando está la posibilidad de parar el balón y convertirse en un héroe, pero un grupo de hinchas indignados invade el campo. El árbitro retrasa el lanzamiento una semana, pero los jugadores tienen que ser los mismos, incluido el portero...  Durante esos siete días, Fernando se hará querer: por ejemplo, conseguirá que salga con él Cecilia, hija del entrenador, y la chica de sus sueños. Ganador del Goya al actor revelación por Días de fútbol, Fernando Tejero cambia la portería del bloque de edificios de la serie Aquí no hay quien viva por la de un campo de fútbol de barrio. Supone el segundo trabajo, tras Hombres felices, del cineasta madrileño Roberto Santiago. Él mismo se ha encargado del guión, basado en un relato corto hilarante del argentino Osvaldo Soriano, y que ha cortado a la medida del protagonista, cuya espontaneidad y gracia natural mueven por sí mismas a la risa. Esta circunstancia, ciertos toques de cine social, un par de situaciones ingeniosas (la comida con el jefe, o la secuencia en la que Cecilia acaba en la nevera), y el hecho de que evite casi siempre el sendero fácil del humor zafio, imperante en el actual cine español, permiten pasar por alto que el argumento es sencillo, y más ligero que el aire.

5/10
Hombres felices

2001 | Hombres felices

Varias parejas viven su día a día con las cosas que conllevan las relaciones entre ellos. Los chicos quieren ser felices pero son unos machistas que se debaten entre dudas, niñerías y obsesiones, y las chicas, que se definen como más independientes y seguras de sí mismas, no saben qué hacer sin ellos. Primera película de Roberto Santiago, el cual quiso rodar una comedia romántica, pero ¿por qué lo llama amor si quería decir sexo? La historia, contada con humor ácido y soez, quiere ahondar en las distintas relaciones de pareja, con los celos, los rencores, los deseos, los amores y desamores, la felicidad, el abandono, la incomunicación, las mentirijillas... y el resultado es, a ratos, un cierto mal sabor de boca. De todos modos, destaca el reparto encabezado por Sergi López y Aitana Sánchez-Gijón, y el gag del principio, que es el que más éxito tuvo entre el público.

2/10
Los futbolísimos

2018 | Los futbolísimos

Pakete afronta constantes humillaciones después de que se publique en YouTube un vídeo que demuestra que no es capaz de acertar un penalti, cuando juega con su equipo, el Soto Alto, en los últimos lugares de la clasificación de la liga que enfrenta a centros escolares. Si en los últimos encuentros el conjunto no remonta el instituto tiene pensado suspender sus actividades, reemplazándolo por un coro. Por suerte llega una nueva jugadora, Helena, que no sólo parece tener talento como medio centro, sino que además encandila a Pakete. Pero en los partidos que restan los árbitros se quedan dormidos sin explicación aparente, mientras que el sustituto parece estar en contra suya. Se impone hallar al culpable. Tras sus películas con Santiago Segura, Una de zombis y Isi & Disi, alto voltaje, y algunas comedias un tanto zafias, el zaragozano Miguel Ángel Lamata cambia por completo de estilo, logrando dar con el tono de espectáculo para toda la familia. Adapta “El misterio de los árbitros dormidos”, el primer volumen de la saga de libros creados por Roberto Santiago, que han tenido bastante éxito en las librerías españolas, y que parecen aprovechar –para bien– algunos elementos de Harry Potter, sobre todo que la trama se articule en torno a un misterio. La adaptación mantiene los valores que divulgan las novelas, sobre todo el compañerismo, el trabajo en equipo, y la importancia del apoyo familiar, pese a los problemas que puedan surgir. Recurre un reparto plagado de actores bien conocidos por el público patrio, sobre todo por la televisión, como Joaquín Reyes, Carmen Ruiz, Toni Acosta o Antonio Pagudo, en registros voluntariamente exagerados, quizás un tono más al estilo de Los Goonies, It o la saga del niño mago hubiera funcionado mejor. Destilan talento los jóvenes intérpretes, entre ellos Julio Bohigas-Couto (Pakete) y Milene Mayer (Helena).

5/10

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