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Biografía

Luis Callejo

Luis Callejo

50 años

Luis Callejo

Nació el 01 de Agosto de 1970 en Segovia, España

Premios: 0 Goya (más 2 nominaciones)

Goya
2020

Nominado a 1 premio

Goya
2017

Nominado a 1 premio

Filmografía
Bajocero

2020 | Bajocero

Invierno. Bajo cero. Noche cerrada. En mitad de una carretera despoblada, un furgón blindado es asaltado durante un traslado de presos. Alguien busca a uno de los presos y no parará hasta sacarlo. Su plan no tiene fisuras, no le importan las consecuencias, nada le va a detener. Pero Martín, el conductor del furgón, consigue atrincherarse dentro del cubículo blindado con los reclusos, convirtiéndose en su único obstáculo. Obligado a entenderse con sus enemigos naturales, Martín tratará de sobrevivir y cumplir con su deber en una larga noche de pesadilla que acabará haciendo que ponga en duda todos sus principios.

Malnazidos

2020 | Malnazidos

Meses de sangrientos combates han dejado tras de sí miles de muertos en las trincheras. Jan Lozano, capitán de la quinta brigada, cae prisionero. La única posibilidad de escapar a la sentencia de muerte es hacer frente a una misión imposible en campo enemigo. Pero un peligro mayor del esperado obligará a los bandos rivales a unirse contra un nuevo y desconocido adversario. Tendrán que dejar de lado el odio mutuo y así evitar convertirse en zombis.

Mientras dure la guerra

2019 | Mientras dure la guerra

19 de julio de 1936. El capitán Barros anuncia el comienzo del alzamiento militar frente al Consistorio de Salamanca. Cerca de allí, Miguel de Unamuno trata de mantener su rutina, y pese a que su familia preferiría que se quedara en casa hasta que se tranquilizase el panorama, sale a tomar café con sus allegados, que debaten sobre lo que está ocurriendo, cuando él parece aún estar asimilándolo. Poco después, se entera de que el gobierno republicano le ha destituido de su cargo como rector vitalicio de la Universidad de la ciudad castellana. Mientras tanto, Millán-Astray anima a su viejo amigo, el general Francisco Franco, a imponerse a la Junta Militar para quedarse al mando del bando nacional, pero éste prefiere maniobrar sutilmente para evitar un paso en falso. La mejor de las tres películas basadas en hechos reales rodadas hasta el momento por Alejandro Amenábar, más reflexiva y madura que Mar adentro y Ágora, y superior a la media de los acercamientos del cine patrio a la Guerra Civil, casi siempre lastrados por el maniqueísmo y el afán propagandístico. Él mismo ha compuesto un guión esforzado, lleno de matices y detalles, junto a Alejandro Hernández, ganador del Goya por Todas las mujeres, y nominado por El autor. Se le puede reprochar que falta algo de frescura en algunos pasajes, como las conversaciones de Unamuno con su nieto, o cuando un soldado le pide un autógrafo, y hasta resultan un tanto grotescos los momentos oníricos en los que con el fin de sacar una lágrima al respetable se sube el volumen de la banda sonora (un trabajo aceptable del propio Amenábar, que no firmaba la partitura desde su biografía de Ramón Sampedro). Pero el realizador logra menos frialdad que en otras ocasiones en algunas secuencias, como la de Millán Astray ordenando que se cante el himno nacional para acompañar el alzamiento de la bandera rojigualda, o en el tramo final, que recrea con rigor histórico el célebre episodio del Paraninfo de la Universidad de Salamanca, del 12 de octubre de 1936, cuando el escritor pronunció la célebre frase “venceréis pero no convenceréis”. Se reivindica la independencia intelectual, defendiendo que el posicionamiento de cada uno debe ir marcado por los hechos y los resultados, no por la pasión, la adscripción incondicional a un bando contra viento y marea o el cainismo. Sobre todo, el cineasta de padre chileno y madre española ha captado la postura del emblemático autor bilbaíno –equidistante entre los radicalismos, y similar a la de muchos españoles–. Desencantado por la República, que no había traído el orden y la prosperidad esperadas, apoya un golpe militar que en principio restituiría la paz. Sin embargo, una vez que se inicia el conflicto, se cometen injusticias y actos de barbarie por ambos bandos, lo que afectó a amigos y familiares de todos los ciudadanos; además, inesperadamente Francisco Franco toma el poder absoluto del lado nacional, con planes muy distintos a los esperados. Tienen interés las conversaciones del protagonista con sus dos amigos más cercanos, donde se defienden actitudes discrepantes, pero se pone de manifiesto el valor del diálogo. En uno de ellos, Unamuno achaca a la izquierda –pese a ser éste el bando con el que simpatiza Amenábar, a tenor de sus declaraciones públicas– su supuesta superioridad moral, y su defensa apasionada de la libertad cuando después se muestra una enorme tolerancia con dictaduras terribles como la estalinista. Todo ello remite a la actualidad, cuando las posiciones siguen siendo igual de extremas; de hecho, llega a tratarse con cierta profundidad el nacionalismo, y los intentos de romper España, tema bastante contemporáneo, con una crítica a quienes atacan por este asunto a vascos y catalanes, cuando también son parte de nuestro país. A Amenábar se le dan muy bien las escenas en las que hace gala de un gran despliegue de producción, gracias a su imaginación visual, lo que deja claro desde el asalto a la Plaza Mayor de Salamanca en el arranque. Pero el film está dominado por secuencias intimistas, en las que aprovecha el talento de la totalidad del reparto. Pocas veces se ha sacado tanta tajada a Karra Elejalde, que expresa muy bien la lucha interna de Unamuno. Pero resulta encomiable la labor de los secundarios, tiene sobre todo cancha Eduard Fernández, que pinta un Millán Astray excesivo, lo que parece corresponderse con la realidad, que defiende la acción directa, frente a quienes se permiten el lujo de opinar, pero desde la distancia. Sorprende mucho la labor de Santi Prego (hasta ahora muy secundario en títulos como La sombra de la ley), un Francisco Franco de apariencia apocada, pero inteligente y maquiavélico, a quien se acusa de haber alargado innecesariamente el conflicto y hasta de agarrarse a la fe católica que profesaban su esposa y su hija conforme a sus intereses. Aunque estos tres personajes copan la mayor parte del metraje, están bien descritos algunos otros, que tienen sus propios momentos de gloria, como el general sospechoso de pertenecer a la masonería Luis Valdés Cavanilles, defendido por un magistral Tito Valverde, o Luis Zahera (el pastor protestante Atilano Coco) y hasta los femeninos, que en principio tenían menos parcela en esta historia, como Patricia López Arnaiz (María, hija de Unamuno), Nathalie Poza (esposa del alcalde de Salamanca) e incluso Mireia Rey (una Carmen Polo que ayuda a Unamuno a salir del campus).

6/10
Intemperie

2019 | Intemperie

Poco después del fin de la Guerra Civil, un niño huye del capataz, cacique que tiraniza a un pequeño pueblo andaluz, pues le tenía recluido en su casa, en teoría con el consentimiento de sus padres, personas muy humildes forzadas a aceptar la situación, pues saben que no volverán a trabajar en las inmediaciones si se oponen a la voluntad del amo. Mientras éste emprende una intensa búsqueda con sus sicarios más fieles, el chico recibirá la inesperada ayuda de un pastor que atraviesa la zona con sus cabras. Cuarto trabajo como realizador de Benito Zambrano, rodado cuando se cumplen veinte años de su ópera prima, Solas, tras la que nunca ha alcanzado el mismo nivel. Ahora tenía una oportunidad de oro, pues adapta la brillante novela con la que debutaba en el panorama literario el extremeño afincado en Sevilla Jesús Carrasco, que se desarrollaba en un país y un tiempo determinados, y tenía muchos puntos en común con La carretera, de Cormac McCarthy, pero con los detalles de costumbrismo rural de Miguel Delibes. Traslada el relato a la inmediata postguerra, que el realizador ya trató en La voz dormida, por lo que el guión de Pablo y Daniel Remón (Casual Day) convierte una potente alegoría del abuso de poder en general, un poco en un nueva denuncia social de la época. Asoman de vez en cuando diálogos con opiniones sobre la guerra y otros temas que parecen extraídos del manual básico del buen comunista. En otro orden de cosas, el cineasta lebrijano ha filmado el largometraje como si de un western se tratara. Este recurso funciona más o menos, pues se han escogido como localizaciones áridos paisajes del Altiplano Granadino, que se distinguen poco del desierto de Arizona y similares. Sin embargo, le falta fuerza a la hora de filmar un tiroteo decisivo para la historia, se nota que Benito Zambrano no tiene ninguna experiencia rodando secuencias de acción. Como cabía suponer, se le da muy bien dirigir a los actores. Luis Tosar demuestra una vez más su versatilidad, convierte en cercano al típico personaje al margen de la sociedad, que se ve obligado a su pesar a intervenir para combatir la injusticia, que tan bien interpretaron Alan Ladd en Raíces profundas o Clint Eastwood en El jinete pálido. No desentona a su lado el jovencísimo Jaime López, que ya resultaba convincente como hijo de Natalia de Molina en Techo y comida. Además, se ha mantenido la elegancia a la hora de abordar los elementos más escabrosos, sugiriendo que late al fondo un caso de pederastia, pero sin mostrarla explícitamente.

6/10
La peste: La mano de la Garduña

2019 | La peste: La mano de la Garduña | Serie TV

El aviso

2018 | El aviso

La acción transcurre en dos tiempos. En 2008 Jon, joven que ha perdido a su mejor amigo en un atraco a una tienda de 24 horas en una gasolinera, se da cuenta de que en el mismo lugar han ocurrido varias veces, en décadas pasadas, otros asesinatos violentos, con patrones muy parecidos, siempre los implicados tienen las mismas edades. Por otro lado, en 2018, Nico, un niño de 10 años encuentra en su mochila escolar una nota anónima que le advierte de que el día de su cumpleaños no acuda precisamente a ese establecimiento, que suele visitar con frecuencia. Tras una carrera llena de altibajos, Daniel Calparsoro demostró que mejora sustancialmente poco a poco en Cien años de perdón, aceptable thriller, quizás no redondo, pero lo mejor de su filmografía. Ahora confirma parcialmente su veteranía con El aviso, rodada con el suficiente pulso, donde también logra aceptables interpretaciones del reparto, sobre todo por parte de los dos actores que tienen más presencia, Raúl Arévalo, como esquizofrénico, y la siempre conmovedora Aura Garrido, como madre de niño acosado en el colegio. Aunque se trata de un entretenimiento sin muchas pretensiones, subyace cierta reflexión sobre la necesidad de superar el miedo ante situaciones en las que en principio no existen posibilidades de salir adelante. Sin embargo, el cineasta no logra remontar el principal problema de la mayoría de trabajos de su coguionista, Jorge Guerricaechevarría, que con excepciones como Celda 211, siempre logra atractivos puntos de partida pero no consigue rematar (sin ir más lejos le pasa en su trabajo inmediatamente anterior Perfectos desconocidos, pero también en todos sus trabajos para Álex de la Iglesia, como Los crímenes de Oxford, Las brujas de Zugarramurdi, Acción mutante, etc.). Partiendo en esta ocasión de la primera novela del autor Paul Pen, el libreto logra intrigar durante la mayor parte del metraje, pero en su resolución final, los elementos parecen metidos con calzador.

5/10
Jefe

2018 | Jefe

César es el jefe de una lucrativa empresa ubicada en el centro de Madrid. Al llegar el lunes a la oficina se encuentra con la desagradable noticia de que están a punto de irse a la quiebra, sus acciones han caído gravemente y tienen un serio problema con hacienda. A eso se suma que su mujer le deja de patitas en la calle y le comunica el divorcio. En esos momentos críticos, César pasará los siguientes días sin salir en su oficina y casualmente estrechará lazos con una limpiadora. El madrileño Sergio Barrejón debuta como director de largometrajes, después de haber escrito guiones de entidad, como el de Hijo de Caín o el de la serie Servir y proteger. Aquí cambia por completo de registro y entrega una comedia bastante gamberra, a ratos muy disparatada, que tiene lugar durante una semana en el interior de una oficina. El desigual guión de Natxo López y Marta Piedade dibuja un protagonista que es una completa calamidad. Déspota, hedonista, drogata, sucio, caradura, patético..., reúne todas las peores características que puede tener un jefe al que odiar. Y sin embargo se hace querer a su manera. Llevada con ritmo ágil, reducido presupuesto y una correcta dirección de actores, la primera impresión es que estamos simplemente ante una película baratita, de baja calidad, zafia y grosera (lo es y mucho), pero hay que reconocer que Jefe tiene también algunos momentos graciosos. Las escenas del mensajero de la esposa o los de la vigilante existencialista que lee a Shakespeare y a Molière funcionan y arrancan inevitablemente la sonrisa. Sin embargo, el plato fuerte, claro, es Luis Callejo (Tarde para la ira). Nada funcionaría mínimamente sin su composición, donde da rienda suelta a una asombrosa colección de excesos sin cuento, verborrea y aspavientos del todo exagerados.

4/10
En las estrellas

2018 | En las estrellas

Víctor es un peculiar director de cine, habitualmente pegado a la botella de alcohol, que vive desastradamente con su hijo pequeño Ingmar, un nombre que es un guiño cinéfilo a Ingmar Bergman. Sin un euro en el bolsillo, y con el riesgo de que los de servicios sociales se lleven cualquier día a su retoño, cuando está sobrio se dedica a ver películas antiguas en una sala a la que le queda menos que nada para echar el cierre, o a dar vueltas a su proyecto de rodaje de una obra maestra que nunca acaba de llegar. Zoe Berriatúa decepcionó ya con su debut en el largo, Los héroes del mal, una trama protagonizada por chavales maleados. Ahora reincide en el tema de la infancia con En las estrellas, donde al menos conserva un punto de inocencia, pero donde el contexto narrativo sigue siendo el ambiente degradado donde se desenvuelve el perdedor director protagonista. Álex de la Iglesia y Carolina Bang vuelven a confiar en el cineasta respaldándolo en la producción. Lo mejor del film es la cinefilia que destilan muchos de sus fotogramas, sobre todo cuando Víctor cuenta a su hijo algunas de sus ideales para películas, con trucajes que homenajean a pioneros como Georges Méliès. Pero en lo relativo al guión, estamos ante un despropósito, donde la relación padre-hijo nunca acaba de funcionar, no existen lazos fuertes entre ellos; tampoco los actores son, lo que se dice, un acierto de casting. A Luis Callejo el papel principal le viene grande, mientras que el niño Jorge Andreu no resulta especialmente convincente.

3/10
El Continental

2018 | El Continental | Serie TV

Años 20. Una década en la que parece que el país empieza a florecer de nuevo después de levantarse de las cenizas de “la gran guerra” (I Guerra Mundial). España se ha convertido en un país que intenta imitar al resto de Europa poniéndose “a la moda”. Al menos esa fue la intención de Alfonso Abascal al montar la sala de fiestas: “El Continental”. Un café elegante y un poco pretencioso para la época. Su dueño, Alfonso Abascal es un hombre decidido, valiente y con las ideas claras. Sabía que levantar un local así tras la I Guerra Mundial no sería algo fácil. Para ello pidió ayuda a unos prestamistas confiando que la mejora del local solventaría la deuda. Pero la suerte no estuvo de su parte y el local no logró despegar. A partir de ese momento comienza el drama y la tragedia: como no puede hacer frente a la deuda, Alfonso toma una decisión que acarreará terribles consecuencias para su vida y la de sus hijos, Andrea y Jesús.

Oro

2017 | Oro

Hubo una época en que Agustín Díaz Yanes apuntaba maneras de gran director, su debut tras las cámaras con Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto hace ya más de dos décadas. Su posterior trayectoria ha sido irregular, aunque la taquilla le sonriera con la adaptación del héroe novelesco de Arturo Pérez-Reverte Alatriste. Ahora también toma como punto de partida un relato del escritor, además de una trama aventurera con telón de fondo histórico, la América de los conquistadores del siglo XVI, y también con esa misma mirada triste y desencantada, que busca rebajar la épica de la posible gesta, abundando en los aspectos de pura ambición, envidia, lujuria y violencia, aunque, un querer sin querer, admirando el valor de unos hombres que se enfrentaban a obstáculos sin cuento en territorio desconocido. En ese sentido, sigue la línea de la también fallida 1898, los últimos de Filipinas, dando en su mirada acomplejada una de cal y otra de arena. Hasta la música de Javier Limón se diría que se contagia de esas medias tintas, pues a ratos se arranca en una nota que parece va a ser el inicio de la genial partitura de Ennio Morricone para La misión, pero no, claro que no. Ante el esfuerzo desarrollado en lo que sin duda es una producción ambiciosa, con espléndida fotografía selvática de Paco Femenia, la pregunta del millón es “¿qué pretende transmitir al espectador Agustín Díaz Yanes?”. No es fácil saberlo, y ello se traduce en la carencia de emociones genuinas. El referente fílmico claro es Aguirre, la cólera de Dios, de la que toma prestada entre otras muchas, la idea de la voz en off de un cronista de la expedición. Pero francamente, se queda a años luz del imitado film de Werner Herzog, lo que entrega no funciona como cuadro de la avaricia desbocada por el reluciente oro. Ni siquiera hay una reflexión digna de ese nombre en torno a los nativos. Tenemos una expedición comandada por un anciano oficial, que lleva consigo a su señora esposa, deseada por sus hombres, y a una criada. La poca determinación del líder de la expedición es manifiesta, nunca nos creemos a su personaje, y el empeño en mostrar la fuerza de una mujer con personalidad, con la cara de Bárbara Lennie, parece responde sólo a satisfacer una cuota feminista de pantalla. Tampoco es fácil aceptar al resto de comparsas, a pesar del esfuerzo de las composiciones de Raúl Arévalo, Óscar Jaenada y José Coronado. Algunos pasajes son como viñetas sueltas, que parecen querer obligar al espectador a comulgar con ruedas de molino, véase la aparición de Juan Diego como una suerte de reverso luminoso del coronel Kurtz de Apocalypse Now con acento andaluz, o todas las escenas que protagoniza un caricaturesco fraile dominico.

3/10
Es por tu bien

2017 | Es por tu bien

Arturo vive uno de los mejores días de su vida, pues su hija, que ha seguido sus pasos como abogada, se casa con uno de sus subordinados del bufete, el chico ideal. Pronto llegarán los ansiados nietos, que heredarán la fortuna tejida poco a poco con esfuerzo. Pero ella le deja plantado en el último momento por un joven antisistema que, para colmo de males, no quiere tener descendencia. Sus cuñados, Poli y Chus tienen el mismo problema, pues sus pequeñas han iniciado relaciones poco recomendables, con un “nini”, y… ¿un fotógrafo? El trío decide unir fuerzas para librarse de los novios indeseados. Nueva comedia de Telecinco Cinema pensada muy en la línea de su descomunal éxito Ocho apellidos vascos, con resultados artísticos similares. También se explotan con humor sano las diferencias entre españoles, pero aquí en lugar de las provinciales, las intergeneracionales, y si aquella se inspiraba en Bienvenidos al norte, ésta parece fijarse en Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho?, otro film francés. El guión de Manuel Burque, coautor de Requisitos para ser una persona normal, y Josep Gatell, responsable de textos para los programas de José Mota y Andreu Buenafuente, está cuidado al milímetro para retratar a personajes muy representativos de la mayoría de ciudadanos del país, con cierta saña, pero amabilidad de fondo, pues subyace el mensaje de que a la familia se tiene que aprender a quererla, a pesar de cualquier cosa, y como anticipa el título, además se habla de la inconveniencia de la sobreprotección de los retoños. Ambos libretistas, que también aparecen interpretando pequeños papeles, se las arreglan para incorporar hallazgos que funcionan bastante bien durante todo el metraje. De esta forma poco importa que la realización de Carlos Therón (Fuga de cerebros 2) sea más bien plana. O que José Coronado, Javier Cámara y Roberto Álamo se pasen tres pueblos con sus imitaciones de respectivamente Arturo Fernández, José Luis López Vázquez y Álvaro de Luna, en consonancia con el resto del reparto, en líneas generales un poco exagerado. Se podría usar de hecho el eslogan, le devolvemos el dinero si es usted compatriota y no se ríe sintiéndose identificado con ningún personaje o discusión sobre Venezuela. Diseñada para el éxito, merece tenerlo, porque en las comidas familiares por unos días no se hablará de política, sino de esta película.

6/10
La peste

2017 | La peste | Serie TV

Serie ambiciosa producida por Movistar+, que reseñamos tras el visionado de los dos primeros capítulos presentados en primicia en el Festival de San Sebastián. Transcurre en la Sevilla de finales del siglo XVI. Hay un esfuerzo importante de producción, dentro de lo que cabe, rodaje en las calles de la capital andaluza ante la catedral, vistosos planos del Guadalquivir con barcos y el “skyline” de la ciudad, barrios degradados con casas de adobe, fotografía en claroscuro muy cuidada. Y tiene detrás al director de La isla mínima y El hombre de las mil caras, Alberto Rodríguez. Pero todo esto no es suficiente. Decir que La peste es la peste sería una broma demasiado fácil, y quizá injusta, pero sí resulta obligado decir que la trama es tediosa, los personajes muy poco atractivos, y el cansino desarrollo no atrapa en ningún momento. La carta de la truculencia, individuos degradados, víctimas de la peste, autopsias muy gráficas, sórdido sexo, apenas sirve de excusa para lo más obvio. Falta una historia interesante, capaz de atrapar. Las andanzas de un tal Mateo, que sale de Sevilla para volver luego a ocuparse del hijo bastardo de un amigo, que es acusado de hereje, pero al que acude finalmente un obispo para que investigue un brutal crimen de tipo religioso, son confusas, y vienen entreveradas con la actitud insensata de unas autoridades que no quieren alertar sobre el riesgo de peste para que no deje de fluir el oro de América, y el trabajo de una pintora que firma con el nombre de su padre, son tiempos machistas, supersticiosos y brutales, donde nadie muestra un resquicio de bondad, hasta los niños son brutales. La España oscura, un ejercicio de autoflagelación que pienso que no va a lograr enganchar, al menos estas dos primeras entregas no lo consiguen.

4/10
Resucitado

2016 | Risen

A Clavius, un tribuno romano, le encomienda el procurador de Judea, Poncio Pilato, que se asegure de la muerte de un tal Jesús de Nazaret antes del sábado, una petición que le han hecho los miembros del sanedrín que pidieron su ejecución en la cruz. Y así, lo hace, además de sellar el sepulcro donde es depositado su cuerpo, y poner una guardia que evite cualquier pretensión posterior de sus discípulos de una resurrección que habría profetizado. Pero el caso es que el cuerpo desaparece, y aunque los soldados dicen que sus seguidores lo robaron, Clavius, que conduce la investigación por orden de Pilato, cada vez advierte más elementos que no cuadran, y que van a desafiar su personal visión del mundo. No es la primera vez que se urde una película sobre la resurrección de Jesús con el artificio de las indagaciones de un oficial romano, ahí están para demostrarlo Una historia que comenzó hace 2000 años, y su remake, En busca de la tumba de Cristo. La que nos ocupa cuenta con un guión escrito originalmente por Paul Aiello, al que habría dado su forma final el también director Kevin Reynolds, responsable de filmes con Kevin Costner como Waterworld, además de la miniserie del Oeste Hatfields & McCoys. Se nota que Reynolds tiene experiencia en escenas de acción, y que sabe concebir planos de amplio lienzo. Resulta meritorio el pasaje inicial en que los romanos se enfrentan a un grupo de sediciosos encabazados por Barrabás, que muestra de un modo convincente la respuesta militar para defenderse de un ataque a pedradas. En general hay una buena puesta de escena a la hora de mostrar brevemente la crucifixión, y un momento tan difícil de abordar como la ascensión, está resuelto con bastante decencia estática. El conjunto se puede decir que está logrado, estamos ante una buena película sobre la resurrección, que podría considerarse en tal sentido complementaria de la superior La Pasión de Cristo. Hay cierto clasicismo en la descripción del protagonista, el hombre que querría tener a algo a lo que aferrarse, y que acaba tocado por la gracia. Su trayectoria está bien descrita, empezando por su profesionalidad a la hora de seguir las órdenes de Pilatos, y siguiendo por su contacto con los que han conocido a Jesús. El modo en que se introduce al Señor resucitado es original y sirve para identificar a un personaje que hasta entonces resultaba intrigante. Además resulta atractiva la descripción del grupo de discípulos y el momento de trato más personal del protagonista con Jesús. Quizá lo más flojo es la poca presencia femenina en el film, María Magdalena se encuentra bastante desdibujada, aunque peor es lo de la Virgen, reducida a una mujer sufriente de modo algo histérico en la Pasión. Las interpretaciones sin ser memorables, resultan correctas, con Joseph Fiennes a la cabeza; Cliff Curtis como Jesús sigue la tradición iniciada por Mel Gibson de darle unos rasgos muy humanos, de gran simpatía, entregados con sobriedad y sin aspavientos.

6/10
Kiki, el amor se hace

2016 | Kiki, el amor se hace

Comedia de Paco León, el actor reconvertido en guionista y director con las sobrevaloradas Carmina o revienta y su secuela, Carmina y amén, que en esta ocasión versiona una cinta australiana situando la acción en el verano de Madrid, de hecho la último escena del film tiene como marco la verbena de la Paloma. Descrita promocionalmente como "erótico-festiva", sigue a cinco disfuncionales parejas, donde su amor dista mucho de ser perfecto, y que se supone van a encontrar la solución a sus problemas gracias a diversas taras sexuales que les procuran un montón de placer. De este modo, rozarse con un atracador, ver llorar a alguien, hacerse un trío, mantener relaciones con alguien inconsciente, palpar tejidos de seda, se supone que son divertidas terapias. La trama, como se ve, es de una pobreza humana alarmante, y se diría que en lo relativo al abandono del buen gusto, aún hay mucho margen donde moverse, visto lo visto. Tal como está estructurado este film coral, todo se reduce a una serie de viñetas, que podían ser los gags de un programa de humor subido de tono.

1/10
Tarde para la ira

2016 | Tarde para la ira

Tras una persecución, a Curro le detiene la policía después de participar en el atraco a una joyería. Ocho años después sale de prisión, dispuesto a redimirse y empezar una nueva vida. Pero se cruza con un desconocido, José, que despierta los fantasmas del pasado... Logrado debut como realizador de Raúl Arévalo, uno de los actores de moda del cine español, que logra imágenes sólidas y el ritmo vibrante con un punto de desaliño que requieren un thriller con hechuras realistas y duro dramatismo de estas características. Ello permite presagiarle un sólido futuro si continúa en esta línea siguiendo los pasos de Icíar Bollaín o Achero Mañas. A pesar de su inexperiencia, sorprende también como autor del guión junto al igualmente debutante en estas lides David Pulido, en torno a la espiral a la que conducen los deseos de venganza, y la dificultad de los presidiarios para reinsertarse. También construye unos personajes desfavorecidos bastante creíbles. Ayuda mucho a que estos resulten convincentes el buen reparto, encabezado por Antonio de la Torre, el otro intérprete en la cumbre del cine de la piel de toro, junto a Arévalo, junto al que terminó de consagrarse en Azul oscuro casi negro. Precisamente el punto fuerte del ahora realizador reside en su capacidad para escoger y dirigir a actores como Manolo Solo o Ruth Díaz, de los que saca buenos trabajos. 

6/10
La promesa

2016 | The Promise

1914, en los albores de la Gran Guerra. En Siroun, pequeño pueblo al sur de Turquía, Michael Boghosian, recibe de la familia de su prometida, la joven Maral, el dinero necesario para completar sus estudios de medicina en Constantinopla; a cambio jura que regresará para contraer matrimonio. Pero una vez instalado en la capital del imperio, en la casa de su acaudalado tío, se fija en Ana Kheserian, elegante armenia que sin embargo mantiene un idilio con el estadounidense Chris Meyers, reconocido periodista de Associated Press. Éste será el primero en denunciar en la prensa que el gobierno está ‘cambiando de localización’ a los armenios, lo que suena a excusa para aniquilarles. Terry George reconstruyó el terrible genocidio de los tutsis a manos de los hutus en la excelente Hotel Rwanda. Ahora se atreve con otro de proporciones aún mayores, ya que se estipula que millón y medio de armenios cayeron por orden del gobierno de Turquía, que en la actualidad sigue negando lo ocurrido. Se diría que el astuto cineasta ha recurrido al viejo patrón de Doctor Zhivago, que divulgaba para el gran público la Revolución Rusa, y el choque entre el idealismo inicial y la cruda realidad posterior, pero centrándose en una historia de amor que vendiera entradas. Con varios puntos en común con el legendario film de David Lean, la jugada puede ser tachada de comercial –se trata de la primera superproducción de Hollywood sobre el tema–, pero tendrá más influencia a la hora de dar a conocer la realidad que otras propuestas más minoritarias, como Una historia de locos, Ararat o El destino de Nunik. De ambientación impecable, rodada a buen ritmo, no trata de ocultar la realidad, abundan las secuencias duras, como la del tren donde se hacinan los prisioneros, o la mujer aniquilada porque ya no puede caminar. A diferencia de otras historias de amor en tiempos difíciles (de Lo que el viento se llevó a Titanic) tiene más interés el relato histórico que las peripecias de los personajes. Oscar Isaac y Charlotte Le Bon realizan un trabajo impecable, aunque se luce sobre todo Christian Bale, que se ha quedado el papel con más matices. El film está lleno de actores reconocidos en papeles secundarios, como Shohreh Aghdashloo, o los llamativamente episódicos James Cromwell y Jean Renó. Tampoco tienen mucha cancha los españoles Luis Callejo, Abel Folk y Alicia Borrachero.

7/10
El hombre de las mil caras

2016 | El hombre de las mil caras

Todo un tratado fílmico sobre la impostura, a partir del caso real en España en 1995 de la fuga del director de la Guardia Civil, Luis Roldán, que habría hecho un uso delictivo de los fondos reservados para operaciones especiales, con la sustracción de cientos de millones de pesetas. En un momento en que ha dimitido y corre serio peligro de acabar en prisión, Roldán acude a los servicios de un personaje singular y multifacético, Francisco Paesa, experto por así decir en operaciones especiales: al objetivo de que le ayude a huir fuera del país en compañía de su esposa Nieves se suma el del manejo de esos dineros. En manos de un cineasta convencional, El hombre de las mil caras sería una crónica acartonada de unos sucesos que el espectador puede tener más o menos frescos en su memoria, reflejo de la corrupción que acampó en unos determinados años de gobierno socialista. Pero Alberto Rodríguez, con la colaboración de su coguionista habitual Rafael Cobos, logra imprimir a la narración inspirada por la investigación del periodista Manuel Cerdán un aire de misterio difícilmente respirable, de personajes pícaros atrapados en la teleraña de mentiras y engaños que ellos mismos han tejido. Y ahí hay quien puede llegar al límite de lo soportable, mientras que también cabe aguantar, quizá porque falta el asidero elemental de la unión afectiva y efectiva con las personas, una confianza y un amor que permitan un cambio de vida. Los responsables de La isla mínima vertebran la narración con la voz en off de Jesús Camoes, el piloto que trabaja para Paesa, y lo más parecido a un amigo que éste tiene. Y describen con estudiada objetividad, sin ajustes políticos pero tampoco pretendiendo excusar a nadie, las actuaciones de unos y otros, timos, estafas y simulaciones que a veces presentan tintes surrealistas, prueba de lo complicadas que podemos llegar a ser las personas, sobre todo si no conseguimos mostrarnos tal y como somos, nadie es perfecto. Además se mueven con soltura por los múltiples escenarios de un paisaje internacional, cuyos hilos maneja Paesa, y hacen un hábil uso del sonido y la partitura musical. Es conocido sobradamente el buen hacer de actores como Eduard Fernández, José Coronado y Marta Etura, aquí hay que señalar quizá el esfuerzo del no tan conocido Carlos Santos dando vida a Roldán.

6/10
La mano invisible

2016 | La mano invisible

Un mecánico, un albañil, una mujer de la limpieza, una telefonista, un mozo de almacén y un informático son reclutados para llevar a cabo su trabajo habitual ante una audiencia. Bajo esta premisa, y mediante una sobria puesta en escena, La mano invisible convierte a los trabajadores de cuello azul en un producto de entretenimiento. Esta condición de espectáculo, precisamente, vacía los oficios con que estos personajes han bastido su identidad de cualquier sentido productivo y los vuelve todavía más vulnerables a la explotación laboral. A medida que la presión se agrave, la dimensión escénica de su trabajo será una fuente suplementaria de conflictividad.

Las aventuras del capitán Alatriste

2015 | Las aventuras del capitán Alatriste | Serie TV

Adaptación de las novelas de Arturo Pérez-Reverte, que ya habían conocido un primer acercamiento cinematográfico de la mano de Agustín Díaz Yanes. Si éste no lograba un resultado demasiado brillante, las comparaciones acaban haciéndolo bueno, pues la serie televisiva resulta bastante limitada, a pesar de haber contado con el lustre de directores como Enrique Urbizu, quien no es ajeno al universo Reverte pues antes versionó un relato corto del autor en Cachito. Con tramas folletinescas deudoras de Alejandro Dumas, la idea es pintar intrigas de espadiches y palaciegas con el telón de fondo histórico de la corte del rey español Felipe IV. El huérfano Íñigo de Balboa ha sido enviado por su madre a Madrid para servir al capitán Alatriste, un mercenario que ofrece su espada a quien le pague bien, aunque guiado por unos principios básicos de servir a la patria y al rey. La posible boda de la hermana del rey con el príncipe de Gales, de incógnito por España, desata movimentos conspiratorios del inquisidor Bocanegra. Quizá el papel aguante ciertos argumentos descabellados, pero la serie, en sus primeros pasos, avanza muy torpemente, se diría que lo del formato televisivo no acaba de encajar con Urbizu. Y el problema no es sólo el presupuesto limitado, los personajes resultan muy acartanados y próximos al estereotipo, y el recurso a villanos de opereta y escenas de alcoba no acaba de arreglar las cosas. Por decir algo positivo, señalemos que Aitor Luna compone con cierta dignidad al protagonista.

4/10
Cien años de perdón

2015 | Cien años de perdón

En una mañana lluviosa, seis enmascarados asaltan la sede central del Banco Mediterráneo, en Valencia. El grupo, liderado por "El Uruguayo", tiene previsto en teoría vaciar las cajas de seguridad y escapar por un túnel excavado que comunica con el metro. Pero éste ha quedado inundado, pues ha caído demasiada agua, y además uno de los empleados consigue presionar el botón de alarma, por lo que la policía rodea el lugar. Mientras, Ferrán, jefe de gabinete de la presidenta de la Generalitat Valenciana, se entera del atraco, pero descubrirá que los culpables no son simples ladrones, sino que alguien de su partido les ha enviado allí por algo... Tras Combustión, una de carreras automovilísticas callejeras, Daniel Calparsoro trata de seguir la línea de los nuevos thrillers españoles, cuya trama policíaca sería una excusa para la crítica social. Para ello ha reclutado al libretista Jorge Guerricaechevarría, responsable de Celda 211 y El niño (y al actor de ambas Luis Tosar), aunque el cineasta parece tener en mente sobre todo La caja 507, con la que la trama tiene algunos puntos en común (el intérprete de aquélla, José Coronado, también interviene aquí de forma breve). Al realizador se le da bien componer eficaces secuencias de acción, por lo que el arranque resulta bastante prometedor, y logra que su reparto sea convincente. Por desgracia, le falta una vuelta de guión a los personajes, a los que les falta un toque de humanidad que les saque del maniqueísmo. Acaba perdiendo definitivamente a Calparsoro su poca sutilidad para la denuncia, y su ansia por meter demasiados temas: la corrupción política, los desahucios, las preferentes y las malas praxis de los bancos, las reducciones de plantilla... ¡y hasta el corralito argentino! Una cosa es rodar cine negro que describa lo peor de la sociedad (la base de los mejores clásicos del género) y otra componer un panfleto, donde aunque no se menciona ningún partido político sólo falta que el realizador nos indique a quién piensa que debemos votar en las próximas elecciones.

4/10
Mi gran noche

2015 | Mi gran noche

El cine de de Álex de la Iglesia podría describirse como una larga broma gamberra que no cesa, al menos en lo que se refiere a sus películas más claramente adscritas al género de la comedia. Y en este terreno alcanzó su cota más alta hace ya veinte años, con El día de la bestia. Luego ha entregado títulos con destellos, buenas ideas no perfectamente resueltas. Mi gran noche hace pensar en Muertos de risa, aquella película sobre dos cómicos televisivos que se llevan fatal. Aquí tenemos un programa para la pequeña pantalla, un canal está grabando en octubre su programa especial de fin de año, para el que cuenta con un divo de la vieja escuela, Alphonso –el cantante Raphael que ha aceptado el envite de De la Iglesia de ofrecer una versión pasada de rosca de sí mismo–, y con una estrella juvenil emergente, Adanne. Además seguimos las andanzas de múltiples personajes, algunos ligados a los dos citados por cuestiones de paternidad, otros son los figurantes del programa, en especial el parado José, que ha encandilado a una joven guapísima por misteriosas razones, y que está pendiente de su algo extravagante madre. En las proximidades del programa, en clave de crisis, protestan trabajadores despedidos, mientras el sinvergüenza productor televisivo piensa sólo en llenar su bolsillo. El director da muestras de una gran pericia técnica en su manejo de un reparto coral y en el endiablado ritmo de la narración, aunque de vez en cuando uno tiene la sensación de estar en medio de un confuso barullo. En cualquier caso los chistes orquestados con su coguionista habitual Jorge Guerricaechevarría no son la repanocha en lo que a gracia se refiere, quizá por su diverso tono, algunos de física brutalidad, otros de tipo sexual, o de guerra de sexos. Hay muchas referencias cinematográficas, la más clara es la espuma de jabón que remite a El guateque de Peter Sellers, una cinta bastante más lograda, o las menciones no nuevas a La guerra de las galaxias y a Darth Vader. Sólo ver a Mario Casas con su pelucón, a Raphael estando, o Terele Pávez con su cruz de Caravaca produce hilaridad, pero esto no basta para armar una buena película.

4/10
La señora Brackets, la niñera, el nieto bastardo y Emma Suárez

2014 | La señora Brackets, la niñera, el nieto bastardo y Emma Suárez

Resulta imposible resumir la trama de esta película sin caer en el ridículo. De hecho, el título lo dice todo. ¿Cómo compaginar esos elementos? Entre un melodrama cómico de Almodóvar y un tributo a un muy particular cine del absurdo que podría ir desde Douglas Sirk hasta Fassbinder pasando por Luis Buñuel, la buena noticia es que este trabajo de Sergio Candel no tiene nada que ver con todo eso. O sí. O qué más da. Lo único cierto es que esta es una película de mujeres, de intrigas familiares, de hijos no deseados, de amigas que más valdría que no lo fueran y de escenas que se sabe dónde empiezan pero no dónde terminan. Y sale Emma Suárez haciendo de Emma Suárez, por si fuera poco.

La mula

2013 | La mula

Juan Castro, cabo acemilero que forma parte del bando nacional en Córdoba durante la Guerra Civil, encuentra una mula extraviada a la que llama Valentina, de la que pretende adueñarse cuando termine el conflicto. Con ayuda de El Chato, su amigo de la infancia, que se hace pasar por su criado, Castro tratará de conquistar a Conchi, una chica que a pesar de las desgracias del momento histórico busca un buen partido, y a la que ha engañado ocultándole sus orígenes humildes. Adaptación de la novela de Juan Eslava Galán, inspirada en una historia real. Rodada en otoño de 2009, La mula no se ha podido estrenar en cines hasta cuatro años después, por los intentos judiciales del director, el británico Michael Radford, de evitar su desembarco en las carteleras. El responsable de El cartero (y Pablo Neruda) abandonó la filmación a una semana de que ésta acabara por falta de presupuesto y desacuerdos con Gheko Films, la productora de Alejandra Frade, que le sustituyó por el especialista en anuncios publicitarios francés Sebastien Grousset, debutante en el terreno del largometraje, del que se llegó a publicar en Variety que, para que no se le reconociera, iba ataviado con un pasamontañas. Ninguno de los dos aparece en La mula en los títulos de crédito, mientras que éstos señalan –produciendo un efecto algo hilarante– que el guión está escrito por "Juan Eslava Galán y anónimo", ya que Radford tampoco quiso firmar este apartado. Por otro lado, Gheko Films interpuso en septiembre de 2011 una querella contra Mercedes Elvira del Palacio Tascón, por entonces Subsecretaria del Ministerio de Cultura, a la que acusaba de boicotear La mula, al no darle la oportuna calificación por edades, según la productora por afán de censurar "cualquier manifestación cultural que pueda distorsionar la versión estatal" de la guerra. Por esto último, se esperaba que el film fuera radicalmente distinto a la media de producciones sobre la Guerra Civil de los últimos años, que ofrecen una versión estereotipada del conflicto. El resultado no acaba de funcionar. Por un lado, se agradecen los esfuerzos de retratar con humanidad a los personajes protagonistas, pese a que sean del siempre demonizado bando nacional, pero también se muestra a sus superiores con las pautas habituales, mientras que una secuencia ridiculiza la figura de un obispo. Se nota que la especialidad de Radford está en la dirección de actores, pues Mario Casas logra cierta espontaneidad, como andaluz sencillo, atrapado en circunstancias que le desbordan. También realiza un trabajo correcto la siempre sorprendente María Valverde –que ya protagonizó a su lado 3 metros sobre el cielo y Tengo ganas de ti–, así como los secundarios. Se ignora cómo había previsto Radford que fuera el montaje final de La mula, pero lo que ha llegado al espectador, salvo algún hallazgo aislado, es un desastre. Además de que su falta de presupuesto resulta evidente, por un lado intenta conmover con una historia de amor que finalmente no resulta ni de lejos tan romántica como prometía, y por otro intenta imitar el tono satírico de La vaquilla, sin la gracia de Luis García Berlanga.

3/10
La herida

2013 | La herida

Ana tiene 28 años y trabaja de auxiliar en una ambulancia. No acaba de superar la ruptura con su novio, y las personas que tiene alrededor no acaban de ser conscientes de su enorme padecimiento interior. Sus padres están separados, ella vive con su madre, con la que no hay conexión. Habla con sus colegas, va a algunas fiestas, está atento a un paciente, pero... Su única forma de desahogarse es precaria: mantener un chat en internet con un desconocido, ante el que admite sus numerosos intentos de suicidio, aunque no ha sido capaz de reunir la fuerza suficiente para llevarlos a cabo hasta el final. Deprimente película del debutante Fernando Franco, que presenta con gran realismo el estado anímico de la protagonista (la esforzada Marian Álvarez, premiada en San Sebastián con la Concha de Plata), que padece sin saberlo bien un trastorno límite de la personalidad o síndrome borderline. El planteamiento del director, que coescribe el guión con Enric Rufas, consiste en meter al espectador dentro de la cabeza de Ana y hacer que de este modo sufra con ella y la comprenda. El problema es que La herida no deja ni un instante de respiro, ni es capaz de abrir mínimamente una ventanita a la esperanza, de modo que todo es dar vueltas y más vueltas a lo que se diría una situación sin salida. Ella está fatal, la gente que tiene alrededor va a lo suyo, la vida es un asquito, no hay alicientes, y poco más. Aunque pueda ser encomiable describir el estado mental extremo de quien está a punto de hacer “crack” –no infrecuente en los países opulentos en crisis de la sociedad contemporánea–, para concienciar del problema, Franco no ofrece el mejor enfoque para vender entradas y que el espectador salga mínimamente estimulado, pensando “qué bello es vivir, a pesar de todo”, o algo así. Se diría que el simple pintar un cierto estado de las cosa no es suficiente.

5/10
Temporal

2013 | Temporal

Una película desgraciadamente actual, narra la precariedad laboral a la que se ven sujetos cinco trabajadores conectados entre sí por una empresa de trabajo temporal, contratos basura, condiciones desquiciantes, situaciones absurdas. Es una película muy original con una estructura diferente, una comedia corrosiva con muy mala leche, o también podríamos decir que es un drama que te hace reír sin querer. TEMPORAL es una comedia amarga o una comedia que amarga, con TEMPORAL no sabes si reír o llorar.

Lo contrario al amor

2011 | Lo contrario al amor

Merce es una joven que trabaja de masajista terapéutica. Un día se queda encerrada en un ascensor y es rescatada por tres apuestos y jóvenes bomberos. En los días posteriores se citará con ellos, pero mientras que con dos se limita a tener sexo, con otro, Raúl, surge algo más que podría ser amor. Al cabo de los días, a ambos les cuesta admitir que se han enamorado y sus actitudes egoístas podrían hacer pensar que en realidad se trata de todo "lo contrario al amor". Comedia a la española –sexo, risas, sexo, amor, sexo, risas, sexo– que alza poco el vuelo y que va destinada al público de risa fácil y escasamente exigente en cuanto a la calidad de la historia y el modo de contarla. Mala carta de presentación del debutante en el largometraje Vicente Villanueva. Su guión se centra en las dificultades para mantener una relación de pareja, una unión por lo demás inestable, caprichosa, eminentemente sexual, y que no aporta el mínimo de hondura que requeriría. Aunque, a decir verdad, todo está contado en clave de humor, y hay momentos graciosos que desde luego funcionan, y eso que la subtrama “almodovariana” de la hermana y su representante suene a pegote añadido de culebrón barato. De cualquier forma, el tono leve y humorístico, de comedieta televisiva, no impide que Villanueva vuelva insistentemente al tema sexual, por medio de imágenes pero sobre todo de un lenguaje desagradable, procaz y animalesco, también con importante componente homosexual. Así las cosas, el resultado romántico no cuela y se atraganta definitivamente. Y que las arcadas no vayan a mayores se debe al trabajo más o menos amable y convincente de los protagonistas, sobre todo de un Hugo Silva que, caramba caramba, lo hace bastante bien. Tendría este chico que elegir mejores guiones y sin duda lograría una carrera más que decente... Algo menos destacan Adriana Ugarte (La señora) en el papel de Merce y Luis Callejo (El club de los suicidas).

3/10
¿Estás ahí?

2011 | ¿Estás ahí?

Ana acaba de morir en un accidente de tráfico. Pero sigue junto a su novio Fran en forma de fantasma, en el apartamento al que acababan de mudarse... donde había otro fantasma que responde al nombre de Claudio. A pesar de estar muerta Ana se resiste a que Fran pase página y salga con otras chicas. Adaptación de una obra teatral de Javier Daulte, esta comedia fantasmal no funciona, porque en todo momento somos conscientes de estar sumergidos en una trama artificial, donde las “reglas fantasmales” no están bien definidas. A ratos vemos a los fantasmas, a ratos no. De uno vemos su cuerpo como si fuera normal, de otro una especie de forma transparente. Hay muchos fantasmas, pero parece que Ana y Claudio vivieran en una burbuja. Aparte de estas incoherencias, que lastran terriblemente la narración, lo cierto es que la historia amorosa no interesa, ni progresa adecuadamente, si se nos permite usar esta expresión del mundo educativo. El recurso al mundo de la magia, la pesada madre de Fran, el vecino consumidor de hierba y aficionado a los fantasmas, nada de estos elementos acaba de interesar mínimamente. De modo que la falta de chispa –el ritmo de “screwball” que prometía el arranque desaparece en unos pocos instantes–, y un reparto no demasiado carismático, impiden que la película despegue en algún momento. Apenas alguna sonrisa –en la sesión de espiritismo– arranca esta película fallida de Roberto Santiago, responsable de comedias como El penalti más largo del mundo.

2/10
El barco

2011 | El barco | Serie TV

Ricardo Montero capitanea el buque escuela Estrella Polar, que da la bienvenida a jóvenes navegantes, hombres y mujeres, que desean experimentarse en las lides marineras. Viudo, le acompañan a bordo Ainhoa, toda una mujer, que es una marinera más; y su hijita Valeria. De la tripulación destaca la cocinera Salomé, y el experimentado De la Cuadra. Mientras que entre la marinería alistada para la ocasión hay gente la mar de variopinta, desde el cura Palomares, a la científica Julia, pasando por los aplicados Estela, Piti y Ramiro, entre otros. Además hay a bordo un polizón, Ulises, que dice ser hijo de De la Cuadra. El barco perderá contacto con el mundo exterior, ya que forma parte de un experimento de un acelerador de partículas que no acaba de salir bien. Serie televisiva que parece claramente inspirada en Perdidos, aunque sin la calidad e inventiva de esa producción de J.J. Abrams. De ese esquema se toma la idea de un numeroso grupo de personas que convive en un espacio cerrado –lo que conduce a los romances de rigor–, y la serie de misterios en que se ven envueltos –el cataclismo, el ataque de las aves marinas, el encallamiento, una extraña y gigantesca criatura marina...– junto a los secretos que ocultan. Pero realmente, ahí acaba todo parecido, la cosa está más cerca de El internado. Pues la serie creada por Iván Escobar y Álex Pina acumula tópicos, sirva de botón de muestra que en el primer capítulo dos personajes distintos llevan consigo una urna con las cenizas de un ser querido. Por no hablar del personaje de De la Cuadra en plan sargento chusquero, o de la excusa de una única sala de duchas para que hombres y mujeres puedan contemplarse desnudos. Bastante disparatado resulta ver a un tipo, al que su novia le acaba de dejar con un SMS, tomando una lancha y navegando adonde tenga cobertura para aclarar las cosas. Eso por no hablar del cura, que pinta en el barco menos que un pulpo en un garaje. Eso sí, se nota un esfuerzo en la producción, ya sea en el barco que sirve de marco a la acción, o en la calidad de las imágenes. Se ha acudido también a un reparto de guapitos y guapitas donde no falta uno de los actores que hace furor actualmente entre las féminas españolas, Mario Casas.

4/10
La última de Almodóvar

2010 | La última de Almodóvar

Treinta años de la historia de un país a través de la vida de la familia Barranco y de las películas del cineasta manchego, desde Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón hasta Los abrazos rotos.

La princesa de Éboli

2010 | La princesa de Éboli | Serie TV

Belén Rueda interpreta a doña Ana de Mendoza de la Cerda, princesa de Éboli, una de las mujeres más carismáticas de su época. Tras la muerte en 1573 de su marido, Ruy Gómez de Silva, con quien tuvo diez hijos, Ana de Mendoza mantiene una relación secreta con Antonio Pérez, secretario del rey Felipe II. Les descubre Juan de Escobedo, secretario de don Juan de Austria... Miniserie de dos episodios que reconstruye con una ambientación lo suficientemente lograda una época clave de la Historia de España. Acompañan a la célebre protagonista Hugo Silva, como Antonio Pérez, y Eduard Fernández, en el papel de Felipe II. Aunque con elementos de interés, ofrece una visión paupérrima del monarca, que aparece como un conspirador maquiavélico consumido por los celos; tampoco resulta demasiado creíble el personaje de Rodrigo, hijo mayor de la princesa, y de quien se apunta su condición de bastardo del rey. Además, resulta completamente anacrónica la inclusión del personaje de una retratista de la corte lesbiana.

5/10
El mal ajeno

2010 | El mal ajeno

Diego es un médico que trabaja en la unidad del dolor del madrileño Hospital de la Paz. Buen profesional, parece completamente insensible a las dolencias ajenas, se ha dicho y repetido que las enfermedades de los pacientes no deben afectarle emocionalmente. Este cultivo de la insensibilidad le ha llevado también a alejarse de sus seres queridos, su mujer médico, su hija adolescente, su padre, médico jubilado. El traumático suicidio ante él del novio de una paciente supone el inicio de un extraño camino, que le hará ver las enfermedades y las personas que las padecen de un modo diferente. Debut en la dirección del cortometrajista Óskar Santos, ha contado con el padrinazgo de Alejandro Amenábar, y en la producción están también otros dos nombres importantes del cine español, Fernando Bovaira y Álvaro Augustín. Además el libreto se debe a otro cineasta en alza, Daniel Sánchez Arévalo. El planteamiento del film, de elegante puesta en escena, es el de una fabulilla insertada en la cotidianidad, donde se recuerda que para tener el corazón grande con los que tienes al lado, también es necesario compadecerse del mal ajeno. Así que la cosa discurre al modo de un 'cuento asombroso', quizá demasiado estirado y con algunos giros dramáticos poco consistentes, pero que logra mantener el interés. Hay inteligencia en no buscar explicaciones al don de curación, y queriendo o sin querer, se entrega un completo catálogo de cierto males que afligen a la sociedad actual, y que sólo se pueden 'curar' con el tan necesario amor: infidelidad, crisis matrimoniales, incomunicación, suicidio, alcoholismo, consumo de drogas, sexo adolescente, falta de recursos para sobrellevar el dolor, ausencia de Dios... Hay acierto en el reparto, donde destaca un contenido Eduardo Noriega. Y algún contrapunto humorístico ayuda a un film desasosegante, como los momentos que comparte el protagonista con su progenitor, y con el paciente tullido.

5/10
Vuelo IL8714

2010 | Vuelo IL8714 | Serie TV

Miniserie televisiva inspirada en el fatal accidente del vuelo 5022 de Spanair, ocurrido el 20 de agosto de 2008 en el madrileño aeropuerto de Barajas, donde perdieron la vida 154 personas. La película arranca con la colisión del avión nada más despegar, y funciona en dos tiempos: por un lado la investigación para determinar las causas del siniestro, que ocupa la mayor parte del metraje, por el otro, en flash-back, las últimas horas de tripulación y pasajeros antes de la tragedia.Tratando de evitar las abundantes críticas que ha recibido el telefilm por haberse rodado con apenas dos años de distancia de los hechos, sus responsables han cambiado el nombre del vuelo, evitan mencionar nombres de compañías y fabricantes que pudieran sentirse molestas, y se evitan cualquier tipo de escenas morbosas, ya sea de cadáveres carbonizados o de familiares destrozados. De modo que “la parte del león” de la miniserie dirigida por Norberto López Amado consiste en mostrar el rigor con que los investigadores del accidente realizan su trabajo, mientras soportan presiones de los políticos y la prensa: búsqueda de las cajas negras, recopilación de hipótesis, conversaciones con testigos y supervivientes, etc. Eso sí, para evitar que el resultado final resulte algo frío se ha querido jugar la carta del contraste entre los personajes de los investigadores encarnados por Carmelo Gómez y Emma Suárez –que han trabajado ya juntos en más de diez ocasiones–, un poco a lo Sculler y Mulder en Expediente X, el primero es racional, la otra muestra más sensibilidad. La trama se sigue con interés, y es notable el esfuerzo de producción, aunque, obviamente, no “se inventa la pólvora”.

5/10
Al final del camino

2009 | Al final del camino

Pilar, una periodista recientemente abandonada por su novio, elabora un reportaje sobre Olmo, un gurú argentino que organiza cursos para matrimonios en crisis. Los participantes tienen que pagar 20.000 euros por pareja, pero Olmo les garantiza que conseguirán reconciliarse. Pilar se apunta a uno que va a tener lugar a lo largo del Camino de Santiago. La directora de su revista le asigna como compañero a Nacho, un fotógrafo –con el que ella ha tenido un desencuentro poco antes–, y que finge ser su novio para pasar desapercibidos junto a los otros participantes. Cuarto largometraje del especialista en comedias Roberto Santiago, que recurre otra vez como protagonista a su actor fetiche, Fernando Tejero, que ha estado a sus órdenes en El penalti más largo del mundo y El club de los suicidas. Tejero ha exigido que la protagonista femenina fuera Malena Alterio, con quien formó una eficaz pareja cómica en la popular serie Aquí no hay quien viva. Ambos tienen gracia natural, y están arropados por actores de eficacia probada en el género, como el argentino Diego Peretti. Estos actores son incapaces de sostener un guión nefasto, de inspiración clásica, pero muy mal hilvanado. El esquema de hombre y mujer que al principio se odian y que acaban descubriendo que son almas gemelas ha dado lugar a grandes cintas y seguirá haciéndolo en el futuro. Pero son necesarias buenas ideas, y esta vez estamos ante una trama resuelta a base de chistes groseros con poca gracia. La mayoría de elementos del guión no entran ni con calzador. Un ejemplo: el amiguete del protagonista se apunta inexplicablemente al curso con su primo, haciéndose pasar ambos por gays con problemas de pareja, para ver si conocen chicas que llevarse a la cama, aunque tienen que pagar por el ‘caprichito’ los 20.000 euros de rigor.

3/10
7 minutos

2009 | 7 minutos

A pesar de ser argentina, la directora Daniela Féjerman parece encontrar su inspiración en la más rancia comedia española, a juzgar por sus películas Semen. Una historia de amor y A mi madre le gustan las mujeres. Esta vez parte de un guión que ella misma ha coescrito con Ángeles González Sinde, antes de que ésta fuera elegida ministra de Cultura. La idea es bastante loable, pues consiste en realizar un retrato costumbrista de los nuevos métodos de búsqueda de pareja en la rápida sociedad moderna, donde la gente tiene poco tiempo para conocerse de forma espontánea. En concreto, Féjerman describe los ‘speed dating’, encuentros entre solteros que consisten en que los chicos hablan con cada una de las chicas de una cita durante 7 minutos –de ahí el título del film–. Al final, cada participante entrega a la organización un papel con el nombre de las personas con las que le gustaría seguir en contacto. Si coinciden ambas partes, se les da a los dos el número de teléfono o la dirección de mail. En una de estas veladas de ‘speed dating’ coinciden los protagonistas de esta comedia coral. Allí acude Zulu –un divorciado con dos niños, que ejerce de entrenador de fútbol–, Nerea –una profesora neurótica–, Luismi –un supuesto abogado con aire de macarra–, Sonia –una música tan exigente que ningún hombre le parece perfecto– y Ana –una amiga de ésta, felizmente casada, que sólo ha ido para acompañarla–. También tiene mucho protagonismo en el film Vicente, el hermano gay de Zulu, que aunque vive con otro hombre se plantea que quizás le gusten en realidad las mujeres. La idea podría haber dado lugar a una comedia fresca, y de hecho alguna secuencia tiene su gracia, como la sesión de cine en una conocida sala de versión original. También contiene algún apunte que da que pensar sobre la soledad de los protagonistas, representativos de la sociedad moderna. Pero los personajes son tópicos, y abusa del humor soez típico del cine español hasta extremos agotadores, con algunos diálogos muy pobres, impropios del talento demostrado por González Sinde en otras ocasiones. La subtrama del hermano gay, primero un personaje muy secundario que de repente acaba acaparando protagonismo, está metida con calzador. No todo el reparto está al mismo nivel, pues si Pilar Castro y Luis Callejo tienen cierta espontaneidad, otros como Antonio Garrido no llegan a resultar creíbles.

3/10
El club de los suicidas

2007 | El club de los suicidas

En su anterior film, El penalti más largo del mundo, el madrileño Roberto Santiago dio rienda suelta a la comicidad del actor estrella, Fernando Tejero, para llevar a buen puerto una comedia muy a la española, con numerosos personajes, digamos, costumbristas. Dos años después, repite esquema y actor principal, aunque en esta ocasión la comedia es más bien negra y el guión no acaba de funcionar del todo. Tras un intento de suicidio, debido al abandono de su esposa, Antonio (Tejero) recibe asistencia psicológica por medio de una terapia grupal. Ahí conocerá a diversas personas en su misma situación, como el jugador empedernido Manuel (Luis Callejo), el gordo simplón (Juanma Cifuentes), una chica guapa y dura (Lucía Jiménez), el viejo adicto al tabaco, la adolescente rebelde… Pero Antonio lo que desea es morirse, así que inspirado por una novela de Robert L. Stevenson, “El club de los suicidas”, fundará un grupo de personas paralelo que cada semana se jugará a las cartas a quién le toca morir. Un verdugo elegido al azar se encargará de cumplir el objetivo. La idea es divertida, pero no acaba de cuadrar el tono tragicómico del film. El equilibrio entre la comedia negra y los elementos dramáticos y realistas del argumento es muy inestable. Fernando Tejero no establece con el espectador la conexión de otras veces; aunque logra, por supuesto algunas sonrisas, sobreactúa demasiado para hacer recaer en su personaje un pesimismo vital a veces cargante. En realidad, casi todo el reparto parece no encontrarse cómodo con sus personajes, demasiado inverosímiles. Se salvan, quizá, los trabajos de Juanma Cifuentes, que arranca varias sonrisas gracias a su personaje gordinflón y patético (excelente el gag del perro), de Luis Callejo y del veterano Joan Dalmau.

4/10
La caja Kovak

2006 | The Kovak Box

El crítico mallorquín Daniel Monzón levantó grandes esperanzas cuando debutó como guionista con Desvío al paraíso, pero posteriormente su carrera como director ha sido desastrosa. El corazón del guerrero era una aburrida mezcla de fantasía, drama y humor cutre tipo Torrente, mientras que El robo más grande jamás contado era una parodia del cine de robos, con gags en la misma línea chabacana y con interpretaciones histriónicas. Así las cosas, Monzón eleva sustancialmente el nivel con este thriller serio, de producción española pero rodado en inglés, con un protagonista tan solvente como Timothy Hutton, que ganó un Oscar con Gente corriente, y que fue el pianista a punto de casarse en Beautiful Girls. El actor californiano interpreta con oficio y seguridad a David Norton, un escritor de novelas de ciencia ficción que recala en Mallorca para dar una conferencia, tras ser contratado por un misterioso individuo. Le acompaña su prometida, a la que aprovecha para pedir en matrimonio. Pero ésta fallece tras caer inesperadamente por la ventana, en lo que parece un intento de suicidio. Cuando está en el aeropuerto a punto de abandonar la isla, le aborda una misteriosa chica que también cayó por la ventana. El asunto guarda muchas similitudes con la trama de la primera novela de Norton, en la que el estado implantaba un chip en la cabeza de los ciudadanos, para incitarles al suicidio en caso de que se volvieran peligrosos. Quien sea que haya orquestado la trama criminal es un lector que conoce la obra de Norton al dedillo. El propio Monzón ha escrito con Jorge Guerricaechevarría, habitual de las películas de Álex de la Iglesia, un guión con numerosos puntos de interés, en torno a los límites de los avances científicos, y los efectos perversos de la creación artística. Aunque todo se queda en un MacGuffin, expresión acuñada por Hitchcock para referirse a una excusa que propicie un thriller inquietante. El cineasta consigue efectivamente mantener la tensión, logra alguna buena escena de suspense, y maneja muy bien al reparto internacional, en el que además de Hutton están presentes el irlandés David Kelly y la española Lucía Jiménez. Es una pena que teniendo los medios y los actores propicios el film no haya fructificado en algo de mayor entidad, con momentos memorables.

4/10
El penalti más largo del mundo

2005 | El penalti más largo del mundo

Fernando, treintañero gris que trabaja como reponedor en un supermercado, ejerce como portero suplente de un equipo de fútbol de tercera regional. Por sus características físicas, poco atléticas, el  entrenador no le ha sacado a jugar ni un sólo minuto en toda la temporada, a punto de terminar. Su equipo se proclamará campeón, si gana el último partido. Pero en el último minuto, el portero titular se lesiona, y el árbitro pita penalti en contra. En las manos de Fernando está la posibilidad de parar el balón y convertirse en un héroe, pero un grupo de hinchas indignados invade el campo. El árbitro retrasa el lanzamiento una semana, pero los jugadores tienen que ser los mismos, incluido el portero...  Durante esos siete días, Fernando se hará querer: por ejemplo, conseguirá que salga con él Cecilia, hija del entrenador, y la chica de sus sueños. Ganador del Goya al actor revelación por Días de fútbol, Fernando Tejero cambia la portería del bloque de edificios de la serie Aquí no hay quien viva por la de un campo de fútbol de barrio. Supone el segundo trabajo, tras Hombres felices, del cineasta madrileño Roberto Santiago. Él mismo se ha encargado del guión, basado en un relato corto hilarante del argentino Osvaldo Soriano, y que ha cortado a la medida del protagonista, cuya espontaneidad y gracia natural mueven por sí mismas a la risa. Esta circunstancia, ciertos toques de cine social, un par de situaciones ingeniosas (la comida con el jefe, o la secuencia en la que Cecilia acaba en la nevera), y el hecho de que evite casi siempre el sendero fácil del humor zafio, imperante en el actual cine español, permiten pasar por alto que el argumento es sencillo, y más ligero que el aire.

5/10

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