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Biografía

Sam Fell

Sam Fell

Sam Fell

Filmografía
El alucinante mundo de Norman

2012 | ParaNorman

Coinciden más o menos en el tiempo los estrenos de tres producciones animadas para el público familiar (en teoría) de ambientación gótica y fantaterrorífica. Mientras que Hotel Transilvania estaba elaborada mediante gráficos de ordenador, Frankenweenie y El alucinante mundo de Norman tienen en común que utilizan la antigua técnica del stop-motion. Produce la compañíaestadounidense Laika, especializada en animación fotograma a fotograma para largometrajes, videoclips y anuncios publicitarios. La acción de El alucinante mundo de Norman transcurre en Blithe Hollow, una pequeña localidad, donde 300 años atrás hubo una terrible caza de brujas. Norman Bacock, un niño de once años un tanto 'rarito', apasionado del cine de terror, tiene la habilidad innata de conversar con los muertos, incluyendo a su difunta abuela. Aunque sus padres no le creen, y en el colegio se ríen de él, el marginal Norman será el único que tiene posibilidades de salvar la situación cuando una ancestral hechicera y una plaga de zombies amenazan el lugar. Dirigen El alucinante mundo de Norman a cuatro manos Sam Fell (responsable de Ratónpolis y El valiente Despereaux, con experiencia en stop-motion en cortos de Aarmand) y el debutante Chris Butler (supervisor de storyboards de Los mundos de Coraline y La novia cadáver), que también firma el guión. No todo son maquetas artesanales –que destilan encanto– sino que se combinan con efectos especiales por ordenador. Abundan las referencias a clásicos como El mago de Oz, y a películas referentes de los aficionados al cine de terror, como Suspiria, El día de los muertos, El sexto sentido, Agárrame ese fantasma, La noche de Halloween, la saga de Viernes 13 o Manos: The Hands of Fate. Si los filmes de compañías como Walt Disney, Pixar o Dreamworks se esfuerzan por contentar a padres e hijos, El alucinante mundo de Norman parece tener también muy presente a los incondicionales de este tipo de cine fantástico, sobre todo de serie B. Aunque su ambientación tiene detalles un tanto oscuros, en esencia acaba siendo un film positivo, con moralejas para los más jóvenes. El alucinante mundo de Norman apuesta por la tolerancia y comprensión hacia las personas diferentes y estrafalarias. También denuncia las consecuencias negativas del miedo irracional hacia lo desconocido.

6/10
El valiente Despereaux

2008 | The Tale of Despereaux

Despereaux Tilling es un pequeño ratón con unas grandes orejas, que sueña con vivir grandes aventuras y protagonizar hazañas únicas. Casualmente, su mundo está en el reino de los humanos de Dor, donde desde hace años la tristeza se ha apoderado de todos y cada uno de los habitantes. La valentía de Despereaux lo convierte en el único capaz de devolver la vida y la alegría al apagado y gris reino de Dor. Su diminuto tamaño y sus enormes orejas, hacen de Despereaux un estupendo sucesor de Dumbo. Como el elefante, el ratoncito sabe sacar partido a sus orejas, aunque si hay un claro modelo para este personaje, éste es Don Quijote. Despereaux no llega a enloquecer, pero al igual que el ingenioso hidalgo, la lectura de un libro de caballería lo lleva a querer ser un honorable caballero andante, entregado a la noble tarea de salvar a apenadas princesas. Éstas son las dos referencias más claras de la película, aunque hay una tercera que queda patente durante la primera parte de la historia. En Dor la sopa es el plato estrella, y todo gira en torno a él, lo que provoca unas situaciones que evocan a la gran Ratatouille. Y si se quiere, el horripilante mundo de las ratas puede tener notas en común con las cloacas en las que desemboca el “pijo” Roddy en Ratónpolis. La historia de Despereaux es un cuento sobre el valor, el perdón y la esperanza. Es, ante todo, una historia para los más pequeños de la familia, que los mayores podrán ver con cierto entretenimiento, especialmente las partes en las que los ratones enseñan a Despereaux a ser un digno miembro de la especie. Por definición, los ratones tienen que ser unos seres asustadizos que viven con miedo, un parámetro en el que el joven protagonista no encaja en absoluto. Su valor y entrega demostrarán que con sólo un rayo de luz se puede acabar con la oscuridad. Las luces y las sombras juegan un papel fundamental narrativamente hablando. Se convierten en personajes indiscutibles de la historia, todo lo contrario de lo que sucede con algunos de los secundarios. Una de las carencias de la película está en que hay un par de personajes –la sirvienta Mig y el mágico Boldo– que están metidos con calzador en la narración. No funcionan porque su presencia no está lo suficientemente justificada, algo que, por supuesto, no supondrá ningún problema para los más peques. A estos personajes “a la fuerza” hay que añadir una crítica menor a la estructura de la historia. Es un cuento cargado de elementos clásicos que, sin embargo, se presenta con una narrativa tirando a moderna. El hecho de que el personaje principal no sea presentado hasta bien entrada la película, no tiene ninguna justificación más allá de la mera floritura estética.

5/10
Ratónpolis

2006 | Flushed Away

La productora británica Aarmand adquirió relevancia con sus cortos, protagonizados por personajes creados con plastilina, como los inolvidables Wallace y Gromit. Desde su asociación con DreamWorks, Aarmand ha creado dos excelentes largos, Evasión en la granja y Wallace & Gromit: La maldición de las verduras, también con muñecos de plastilina. Ahora, la productora afronta su primer film de animación digital. Aunque está creado por ordenador, el protagonista está dibujado con el estilo propio de la casa, pues parece un primo de Wallace, Gromit. Se trata de Roddy St. James, rata de clase alta, que vive en un lujoso piso de un barrio residencial en Londres. Cuando los humanos que habitan ahí se van de vacaciones, se dispone a pasar unos días de diversión con toda la casa para él. Pero aparece inesperadamente Syd, rata de alcantarilla, que arroja a Roddy por el inodoro. Arrastrado por la corriente, Roddy acaba en Ratónpolis, gigantesca ciudad de roedores. Con ayuda de Rita, su nueva amiga, Roddy intenta volver a casa si no se lo impide Sapo, un batracio que odia a los roedores. Aunque la calidad de la animación no llega al nivel de Cars, el film es muy imaginativo. Además, el guión acumula gags divertidos. Lo mejor es el villano, un sapo obsesionado con la casa real británica, mucho mejor en la versión original, doblado por Ian McKellen, aunque Gurruchaga hace un buen trabajo en el doblaje español. Muy indicada para el público infantil, los adultos disfrutarán con sus referencias cinéfilas y sus bromas, y su aguda crítica a la incomunicación en la sociedad actual. Sin duda han acertado con el personaje central, un egoísta, que prefiere vivir solo sin complicaciones a compartir su vida y ayudar a los demás. Alguien muy representativo del momento, que aprenderá que es mejor hacer las cosas en equipo, y descubrirá el amor, hasta entonces ausente de su vida.

6/10
Ratónpolis

2006 | Flushed Away

La productora británica Aarmand adquirió relevancia con sus cortos, protagonizados por personajes creados con plastilina, como los inolvidables Wallace y Gromit. Desde su asociación con DreamWorks, Aarmand ha creado dos excelentes largos, Evasión en la granja y Wallace & Gromit: La maldición de las verduras, también con muñecos de plastilina. Ahora, la productora afronta su primer film de animación digital. Aunque está creado por ordenador, el protagonista está dibujado con el estilo propio de la casa, pues parece un primo de Wallace, Gromit. Se trata de Roddy St. James, rata de clase alta, que vive en un lujoso piso de un barrio residencial en Londres. Cuando los humanos que habitan ahí se van de vacaciones, se dispone a pasar unos días de diversión con toda la casa para él. Pero aparece inesperadamente Syd, rata de alcantarilla, que arroja a Roddy por el inodoro. Arrastrado por la corriente, Roddy acaba en Ratónpolis, gigantesca ciudad de roedores. Con ayuda de Rita, su nueva amiga, Roddy intenta volver a casa si no se lo impide Sapo, un batracio que odia a los roedores. Aunque la calidad de la animación no llega al nivel de Cars, el film es muy imaginativo. Además, el guión acumula gags divertidos. Lo mejor es el villano, un sapo obsesionado con la casa real británica, mucho mejor en la versión original, doblado por Ian McKellen, aunque Gurruchaga hace un buen trabajo en el doblaje español. Muy indicada para el público infantil, los adultos disfrutarán con sus referencias cinéfilas y sus bromas, y su aguda crítica a la incomunicación en la sociedad actual. Sin duda han acertado con el personaje central, un egoísta, que prefiere vivir solo sin complicaciones a compartir su vida y ayudar a los demás. Alguien muy representativo del momento, que aprenderá que es mejor hacer las cosas en equipo, y descubrirá el amor, hasta entonces ausente de su vida.

6/10

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