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Biografía

Taylor Hackford

Taylor Hackford

75 años

Taylor Hackford

Nació el 31 de Diciembre de 1944 en Santa Bárbara, California, EE.UU.
Filmografía
The Comedian

2017 | The Comedian

Parker

2013 | Parker

Parker es un ladrón sin escrúpulos, quizá la única regla moral por la que se guía es la de la lealtad hacia sus compinches de fechorías. Cuando éstos le traicionan tras el robo de la sustanciosa recaudación de una feria estatal, por no querer sumarse a su nuevo golpe, y le dejan tirado en una cuneta dándole por muerto, no cuentan con que su venganza va a ser de armas tomar. Y en efecto, les va a complicar mucho la vida en el audaz robo de joyas que preparan en Palm Beach. Adaptación de una novela de Donald E. Westlake, servida para la mayor gloria del musculoso Jason Statham, y para mantener viva la maltrecha carrera actoral de Jennifer López. El escritor ha dado pie a películas cuando menos interesantes, con sus novelas o como guionista, véanse A quemarropa, Un diamante al rojo vivo, Los timadores, Two Much, Payback y Arcadia. La que nos ocupa, Parker, no es de las mejores, su ritmo es tremendamente irregular. Ello a pesar de tener tras la cámara a un veterano y competente artesano como Taylor Hackford (Ray, Noches de sol, Oficial y caballero). A pesar del vibrante arranque en la feria, la cosa se desinfla enseguida, y la entrada de juego de la agente inmobiliaria a la que da vida la López no tiene ningún interés. La novia que viene a coser la heridas, o Nick Nolte, el papá de la chica, no personajes sin alma. Y ni siquiera hay un esfuerzo en perfilar un esbozo de plan perfecto de robo de joyas, en tal sentido, la cosa es bastante ramplona. Quedan entonces las peleas, muy, muy salvajes –esa mano de Statham atravesada por un cuchillo, ay, qué repelús–, una violencia seca que tal vez quiere retrotraer a los 70, pero que está servida sin demasiado encanto, si se nos permite usar esta palabra.

3/10
Ray

2004 | Ray

Si hay un género capaz de evidenciar las debilidades del cine a la hora de ahondar en las interioridades del ser humano, ése es el llamado biopic, historias que pretenden abarcar y hacer balance de lo que ha sido la vida de una persona real. El mayor elogio que cabe hacer de Ray es que nos lleva extraordinariamente cerca de Ray Charles Robinson (1930-2004), leyenda musical que aunó estilos tan variados como el jazz, el rythhm & blues, el gospel, el rock & roll e incluso el country. Taylor Hackford (director de Noches de sol y Prueba de vida, y productor de Cuando éramos reyes) evita entregar una serie de retazos biográficos, cosidos con más o menos esmero, gracias al sólido guión de James L. White. La historia arranca con el viaje en autobús que lleva al joven ciego negro Ray desde Florida al ambiente jazzístico de Seattle. Trama líneal ascendente de corte clásico, ayuda a conocer la limitación física del protagonista, su incipiente genio musical, las gentes de su entorno, los primeros éxitos, y la relación con la discográfica Atlantic Records, sorprendentemente humana. Los logros en su carrera artística vienen entreverados con una agitada vida personal, donde la presencia de una esposa que le quiere, Della Bea, no impide las relaciones amorosas con otras mujeres, algunas prolongadas en el tiempo, o la caída en la drogadicción. Pero lo que imprime hondura emocional a la narración de la lucha profesional y familiar de Ray son los flash-backs, que retrotraen a su infancia, Arcadia feliz pero también época de traumas: importancia esencial, en estas escenas y en otras oníricas, reviste la maravillosa figura materna de Aretha Robinson. Antes de su muerte, el propio Ray Charles dio luz verde al film. Lo que no significa que se caiga en la pura hagiografía, pues se aborda su descenso a los infiernos con sinceridad, no reñida con la elegancia. Pero sobre todo se intenta contar una historia de superación, gracias a los apoyos adecuados; la realización, una vez más, del sueño americano, con actos que redimen, como el significarse en la lucha por la igualdad racial. Jamie Foxx hace una gran caracterización del genial músico, a lo largo de todo el metraje. Y los demás actores, sin duda secundarios, están a su altura, con mención especial para la desconocida Sharon Warren, que compone una madre inolvidable.

7/10
Prueba de vida (2000)

2000 | Proof Of Life

Peter Bowman es ingeniero en un innombrado país sudamericano. En una operación de la guerrilla antigubernamental, es tomado como rehén. Comienza entonces un largo proceso de negociación para conseguir su liberación. La empresa de Bowman se desentiende a la hora de echar una mano (lo ocurrido no estaba “previsto” en el contrato, ni lo cubre ningún seguro); pero su esposa Alice removerá Roma con Santiago para rescatar a su esposo. Ayuda Terry Thorne, un especialista en rescates, que conoce la psicología de los secuestradores, y que ha de procurar las condiciones más ventajosas para que Peter recupere su robada libertad. Taylor Hackford (Oficial y caballero, Noches de sol) combina con acierto el drama y el suspense en torno al desenlace, con buenas escenas de acción. Tanto la captura del rehén, como los intentos de liberación están narrados con ritmo impecable. El film se inspiró en un artículo publicado en Vanity Fair bajo el título "Aventuras en el negocio de los rescates". Meg Ryan como esposa apurada, y Russell Crowe como negociador, son dos actores que hacen creíble la apasionante historia. Incluido un final a lo Casablanca, arriesgado y emotivo.

5/10
Pactar con el diablo

1997 | The Devil's Advocate

Kevin (Keanu Reeves) es un joven abogado de prestigio que se acaba de mudar con su mujer Mary Ann (Charlize Theron) a Nueva York, pues ha aceptado trabajar en un bufete de abogados con muy buenas referencias. Pronto descubrirá que nada es lo que parece, pues el bufete está al frente de John Milton (Al Pacino), un misterioso y embaucador caballero que no es otro que el mismísimo diablo. Poco a poco los hechos ocurridos alrededor de Kevin y Mary Ann empiezan a poner en peligro su propia vida y la de sus almas. Brillante thriller con un reparto de campanillas. Al Pacino, siempre genial, hace alarde de su buen hacer como actor y regala unos monólogos para quitarse el sombrero. El joven Keanu Reeves acierta en su rol de ambicioso muchacho con deseos de triunfo que peligra caer en las redes del demonio; y la guapa Charlize Theron, como la abnegada esposa y parte importante de la historia, aporta también gran dramatismo. Dirige Taylor Hackford (Prueba de vida, Ray), basándose en una novela de Andrew Neiderman.

6/10
Eclipse total

1995 | Dolores Claiborne

Los relatos del prolífico novelista Stephen King han sido la base de numerosos films; olvidables algunos, otros son estimables, como Cuenta conmigo y Misery de Rob Reiner, y Cadena perpetua de Frank Darabont. Por fortuna, Taylor Hackford se ha apuntado al grupo de los estimables. Dolores Clairbone (Kathy Bates) está siendo interrogada por el posible asesinato de una anciana enferma a la que cuidaba. Su hija Selena (Jennifer Jason Leigh), una periodista de éxito, acude a acompañarla en cuanto se entera de los hechos. Unos hechos que traen a su memoria otros acaecidos años atrás, cuando Dolores fue acusada de haber matado a su marido, el padre de Selena; en aquella ocasión se dictaminó que la muerte se había producido por accidente, pero... ¿se repetirá la misma historia? Taylor Hackford sabe llevar a buen puerto un relato de suspense, que no se limita a ofrecer las habituales dosis de intriga propias del género, relacionadas en este caso con las dudas sobre la culpabilidad de Dolores. En el guión de Tony Gilroy se suceden las idas y vueltas por el pasado, con idea de ofrecer jirones de las vidas de unos personajes que resultan creíbles, de carne y hueso. Así, se describe con acierto la relación entre madre e hija, en la que aparecen poco a poco sus respectivos fantasmas. Y se dibujan interesantes subtramas, ya sea a partir del excesivo celo profesional de un policía, o de las manías de la mujer a la que Dolores sirvió como criada durante mucho tiempo. Los aspectos más sórdidos de la historia son tratados con elegancia, sin efectismos innecesarios. La esmerada realización de Hackford saca provecho a algunas elecciones estéticas arriesgadas, como la de fotografiar en tonos fríos y oscuros las partes de la historia que transcurren en el presente. En la interesante galería de personajes femeninos que presenta el film, le toca llevar el peso de la historia a una espléndida Kathy Bates, a la que da buena réplica Jennifer Jason Leigh. A pesar de que los personajes masculinos son más secundarios, vale la pena llamar la atención sobre el trabajo de un sobrio y eficaz Christopher Plummer, en un papel incómodo, que encarna con aplomo. 

6/10
Blood In, Blood Out

1993 | Bound by Honor

Miklo, Cruz y Paco son tres latinos que viven en un barrio bajo de Los Angeles. Poco a poco, los tres se van introduciendo en pandillas nada aconsejables, lo que hace que acaben separados. Miklo es llevado a prisión, Paco cumple el servicio militar y Cruz se vuelve adicto a la heroína. Los tres intentarán salir adelante con el ansia de conseguir honor y respeto. Notable drama de tres horas de duración sobre tres muchachos rebeldes, crecidos en un barrio difícil, que aprenden a conocer el valor de ser líderes en un mundo que intenta pisarlos. Buen guión y dirección. Benjamin Bratt protagoniza la cinta junto con Delroy Lindo. Billy Bob Thornton tiene un pequeño papel.

6/10
Cuando me enamoro

1988 | Everybody's All-American

La historia gira en torno a la vida del matrimonio formado por un ex jugador de fútbol americano y una antigua animadora que, tras conocer la gloria y la popularidad en una época pasada, viven el otro lado de la fama. Melodrama romántico que cuenta con un gran reparto encabezado por los siempres eficaces Jessica Lange (Tootsie) y Dennis Quaid (El día de mañana). La película refleja muy bien los problemas matrimoniales que pueden llegar a surgir en la pareja aunque no termina de ser redonda.

5/10
Noches de sol

1984 | White Nights

Rodada en los tiempos de la "guerra fría", el film narra la historia de Nikolai Rodchenko, uno de los mayores bailarines de ballet rusos, que desertó hace diez años de la Unión Soviética. Durante un vuelo a Tokio su avión se ve obligado a hacer un aterrizaje de emergencia en Siberia. Circunstancia que aprovecharán los servicios secretos soviéticos parta tratar de que vuelva al "redil". Tratarán de utilizar para ello a un bailarín norteamericano de raza negra, que en su día pidió refugio en la Unión Soviética. No obstante, entre ambos bailarines surge una gran amistad, y ambos urdirán un plan para abandonar el llamado "paraíso comunista". Taylor Hackford dirige este film que se ve con interés en todo momento. El reparto está encabezado por Mikhail Baryshnikov y Gregory Hines. Excelentes secuencias de ballet, una magnifica coreografía de Thwyla Tharp, así como las magníficas canciones "Say You Say Me" de Lionel Richie y "Separate Lives" de Phil Collins y Marilyn Martin, hacen aún más atractiva la película.

6/10
Oficial y caballero

1981 | An Officer and a Gentleman

Zack Mayo (Richard Gere) es hijo de un militar que le ha llevado de país en país desde que era un niño, tras el traumático suicidio materno. Ambos llevan una vida dominada por las bajas pasiones en una base norteamericana de un país oriental. Un día, Zack Mayo se propone ingresar en la Escuela de Oficiales de la Marina para llegar a ser piloto, y así hacer algo útil con su vida. Tras varias semanas de entrenamiento duro, con un instructor muy severo, él y su amigo y compañero, interpretado por David Keith, conocen a unas chicas del pueblo. Enseguida salen con ellas, aunque saben que pueden ser unas busconas, y que ellos mismos podrían verlas sólo como un entretenimiento pasajero. Zack siente una gran atracción por una bella chica, interpretada por Debra Winger, pero no quiere comprometerse. Ella trata de convencerle de que lo importante es el amor. Popularísima película que cuenta con un montón de sugerentes y calculados atractivos. El amor vence al egoísmo; la amistad triunfa sobre el individualismo; el tesón puede con la desidia. Una película con audacia y un ritmo adecuado, que tiene mucho que ver con la brillante composición musical, y con la moto de Richard Gere. Destaca la inolvidable y oscarizada canción 'Up where we belong' cantada por Joe Cocker y Jennifer Warns. Las escenas de preparación física, con Louis Gosset Jr. como exigente sargento, se han convertido en referente obligado para cualquier film de este corte, no es de extrañar que el actor afroamericano se hiciera con el Oscar al mejor secundario. Conforme pasan los años, la película se va quedando más cursilona, aunque engancha a la primera con cualquier espectador. Sobre todo, Debra Winger está deslumbrante.

6/10
Ray

2004 | Ray

Si hay un género capaz de evidenciar las debilidades del cine a la hora de ahondar en las interioridades del ser humano, ése es el llamado biopic, historias que pretenden abarcar y hacer balance de lo que ha sido la vida de una persona real. El mayor elogio que cabe hacer de Ray es que nos lleva extraordinariamente cerca de Ray Charles Robinson (1930-2004), leyenda musical que aunó estilos tan variados como el jazz, el rythhm & blues, el gospel, el rock & roll e incluso el country. Taylor Hackford (director de Noches de sol y Prueba de vida, y productor de Cuando éramos reyes) evita entregar una serie de retazos biográficos, cosidos con más o menos esmero, gracias al sólido guión de James L. White. La historia arranca con el viaje en autobús que lleva al joven ciego negro Ray desde Florida al ambiente jazzístico de Seattle. Trama líneal ascendente de corte clásico, ayuda a conocer la limitación física del protagonista, su incipiente genio musical, las gentes de su entorno, los primeros éxitos, y la relación con la discográfica Atlantic Records, sorprendentemente humana. Los logros en su carrera artística vienen entreverados con una agitada vida personal, donde la presencia de una esposa que le quiere, Della Bea, no impide las relaciones amorosas con otras mujeres, algunas prolongadas en el tiempo, o la caída en la drogadicción. Pero lo que imprime hondura emocional a la narración de la lucha profesional y familiar de Ray son los flash-backs, que retrotraen a su infancia, Arcadia feliz pero también época de traumas: importancia esencial, en estas escenas y en otras oníricas, reviste la maravillosa figura materna de Aretha Robinson. Antes de su muerte, el propio Ray Charles dio luz verde al film. Lo que no significa que se caiga en la pura hagiografía, pues se aborda su descenso a los infiernos con sinceridad, no reñida con la elegancia. Pero sobre todo se intenta contar una historia de superación, gracias a los apoyos adecuados; la realización, una vez más, del sueño americano, con actos que redimen, como el significarse en la lucha por la igualdad racial. Jamie Foxx hace una gran caracterización del genial músico, a lo largo de todo el metraje. Y los demás actores, sin duda secundarios, están a su altura, con mención especial para la desconocida Sharon Warren, que compone una madre inolvidable.

7/10

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