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Biografía

William A. Wellman

William A. Wellman

79 años ()

William A. Wellman

Nació el 29 de Febrero de 1896 en Brookline, Massachusetts, EE.UU.
Falleció el 09 de Diciembre de 1975 en Los Angeles, California, EE.UU.

Premios: 1 Oscar

Oscar
1938

Ganador de 1 premio

Filmografía
La escuadrilla Lafayette

1958 | Lafayette Escadrille

La producción e idea del film es del propio director, quien encargó el guión a Albert Sidney Fleischman. En realidad es una especie de autobiografía que recuerda cómo un joven rebelde norteamericano cambió su vida gracias a que se alistó en la fuerza aérea francesa durante la Primera Guerra Mundial. Allí, luchando contra los alemanes, descubrió el auténtico sentido del amor y la amistad. Bien rodada en sus escenas de acción, contiene numerosos detalles cómicos y dramáticos que le ocurrieron al director, aunque se nota algo de autocomplacencia en determinados momentos. Tras esta película, Wellman se retiró del mundo del cine falleciendo en 1975. A destacar en su reparto las presencias de David Janssen (después famoso por la serie El fugitivo), Clint Eastwood cuando no era conocido, y el hijo del director, William Wellman Jr.

5/10
Los jóvenes invasores

1958 | Darby's Rangers

Una de las últimas películas de su director, ambientada durante la Segunda Guerra Mundial, cuando las películas patrióticas sobre este conflicto ya habían pasado de moda. De hecho, el film pasó bastante desapercibido en su momento. Se basa en un libro escrito por el mayor del ejército James Altieri y cuenta la historia real de los Rangers, un comando de élite norteamericano creado por el coronel William Orlando Darby y entrenado en Gran Bretaña antes de entrar en acción en lugares como Sicilia y el norte de África; su acción resultó esencial para la victoria final de los aliados. A pesar de contar con excelentes profesionales dentro de la Warner como el músico Max Steiner y el director de fotografía William H. Clothier, lo cierto es que no puede desprenderse de esa incómoda sensación de que ya hemos visto todo lo que en ella sucede. En su reparto descubrimos nombres como los de Jack Warden y Stuart Whitman.

4/10
Adiós Lady

1956 | Good-bye, My Lady

Tierna historia infantil y familiar, algo alejada de la filmografía que venía desarrollando su autor. En los pantanos de Mississippi, un huérfano llamado Skeeter que vive con su tío Jesse (entrañable Walter Brennan), encuentra un curioso perro que es capaz de realizar las hazañas más increíbles: reír como una hiena, ser limpio como un gato y correr como un leopardo. A pesar del cariño que el muchacho siente por el animal, se verá obligado a desprenderse de él cuando aparece su auténtico dueño. Fue producida por la compañía de John Wayne, Batjac Production, y entre sus actores secundarios encontramos a Sidney Poitier. El protagonista es el joven actor de 14 años Brandon De Wilde, muy popular en aquel tiempo por haber logrado una nominación al Oscar en Raíces profundas (1953). Tras una carrera más bien desigual, falleció en un accidente de coche en 1972.

6/10
Callejón sangriento

1955 | Blood Alley

El capitán Tom Wilder es un marino experto que navega por los mares de China. Un día recibe un encargo inusual. Deberá trasladar en su barco a los doscientos campesinos habitantes de una aldea, perseguidos por el gobierno comunista de China. John Wayne fundó su propia productora, Wayne–Fellows, junto con Robert Fellows en 1952, con la idea de impulsar las historias que más le atraían. Uno de los primeros proyectos de la compañía fue esta cinta de aventuras que al principio iba a protagonizar Humphrey Bogart. Critica la tiranía del régimen totalitario instalado en China.

6/10
Escrito en el cielo

1954 | The High and the Mighty

El film que, podría decirse, inauguró el género de las catrástofes aéreas, y cuyo modelo sigue a pies juntillas la saga Aeropuerto. Ernest K. Gann adapta su propia novela, que cuenta las vicisitudes de un avión, uno de cuyos motores empieza a fallar cuando se encuentran sobrevolando el océano en un punto de no-retorno. Antes de que esto ocurra, con suma habilidad, William A. Wellman nos ha presentado a los variopintos personajes del pasaje y la tripulación. Está el capitán de la nave, que tendrá dificultades para reaccionar, y al que pesa el alcoholismo de su esposa. El segundo de a bordo (John Wayne, magnífico en su sobriedad, que produce el film a través de su productora, y cuyo papel estaba pensado para Spencer Tracy), traumatizado por un accidente aéreo del que fue el único superviviente, y en el que murieron su mujer y su hijo. Otro oficial y una azafata. Una pareja de recién casados. Un matrimonio gafado. Un productor de Hollywood. Un humilde pescador. Un bon vivant y un marido celoso que cree que el otro le engaña con su esposa. Un niño que viaja solo. Un matrimonio que piensa en el divorcio... Y en fin, seguro que nos dejamos a alguno. Wellman sabe contar los pequeños dramas con intensidad, apoyado por un estupendo reparto. Y al tiempo juega con el suspense, primero con pequeños síntomas de que algo podría ir mal en el avión, luego con las dudas de si deberán intentar un rescate en el mar o si llegarán a tierra, todo muy bien dosificado y perfectamente respaldado por la partitura de Dimitri Tiomkin que se llevó un Oscar, en una de las seis nominaciones a los premios que obtuvo el film.

7/10
El rastro de la pantera

1954 | Track of the Cat

Western psicológico a cargo de William A. Wellman, a partir de una novela de Walter Van Tilburg Clark (de este autor Wellman había filmado diez años antes Incidente en Ox-Bow, la profundidad con que se dibujan sus ochos personajes y los choques entre ellos, la acercan a los dramas teatrales de Tennessee Williams o Eugene O'Neill. La familia Bridges vive en un valle solitario, que cubre la nieve en invierno. La componen la madre -estupenda Beulah Bondi-, verdadera "jefa" del clan, mujer dura y manipuladora que suele imponer su voluntad, y que anula la personalidad de su marido, un borrachín, y de varios de sus hijos. Curt es el que más se parece a la madre, todo un carácter, que se burla con su cinismo de sus hermanos más débiles, un papel muy adecuado para Robert Mitchum. Arthur es el contemporizador, que ayuda a mantener un frágil equilibrio. Grace es una solterona, amargada por no haber sabido abandonar el "nido" a tiempo; la interpretación de Teresa Wright es perfecta, en la línea de la de Olivia de Havilland en La heredera, de 1949. Y Harold, el pequeño, ha traído a casa a la mujer de la que está enamorada, Gwen, pero, algo pusilánime, ni se lo dice, ni hace planes de boda. Unos rugidos nocturnos, y estragos en su ganado, indican la presencia en los alrededores de una pantera. El supersticioso indio Joe Sam, que sirve a la familia, cree que es "la pantera negra", mal presagio. Y en efecto, los rencores soterrados entre unos y otros van a salir a la superficie cuando Curt y Arthur salen en busca del animal. El film se desarrolla en el interior de la casa de los Bridges y sus alrededores, y en el increíble paisaje nevado del valle, y ambos marcos contribuyen a una atmósfera claustrofóbica que ahoga. Con un inteligente uso del color, muy próximo al blanco y negro, tiene elementos de western, indio incluido, pero la misma pantera, nunca mostrada, o los reproches de una madre amargada, o de unos hijos capitidisminuidos, la acercan más al drama puro y duro, donde la violencia es más psicológica que física, siendo la insatisfacción el sentimiento que domina en todos. La trama juega al simbolismo de la pantera, que representa los fantasmas que acosan al ser humano, y la cueva y la naturaleza pueden ser más seguros que dormir bajo el techo de un hogar donde falta cohesión y cariño; además se muestra cómo lo que parece una fortaleza a prueba de "bombas", se puede venir abajo por el puro miedo, el caso inesperado de Curt. La habilidad de Wellman tras la cámara, optando por un formato scope donde la cámara se mueve poco, es clara en planos tan imaginativos como los captados desde una tumba, de gran fuerza visual.

6/10
Infierno blanco (1953)

1953 | Island in the Sky

En los años de la Segunda Guerra Mundial, una serie de pilotos y personal de aviación civil realiza tareas de transporte de suministros. En uno de estos viajes el avión que comanda Dooley se ve sorprendido por una tormenta y las bajas temperaturas que crean capas de hielo en las alas, lo que les obliga a un aterrizaje forzoso en una zona ignota de los nevados bosques canadienses. Con las comunicaciones impracticables, la supervivencia mientras llegan las fuerzas de rescate que peinan un área inmensa se promete harto complicada. Potente película aérea de William A. Wellman, que ese mismo año entregó también Escrito en el cielo. Como en ese film, John Wayne producía a través de su compañía Wayne-Fellows. Se trata de un film de aventuras que supone un hermoso canto a la camaradería masculina, reflejada profusamente tanto a través de los accidentados como de los compañeros que tratan de dar con su paradero. El film hace un efectivo uso de la voz en off, tanto a través de la de un narrador, al que puso voz el propio Wellman, como de la de varios personajes, entre otros Wayne, cuando las cosas empiezan a ponerse feas y duda acerca del modo de ejercer el liderazgo que se le supone. La trama de la novela de Ernest K. Gann, que adapta él mismo, ignora el significado de la palabra cinismo. Hay, sí, seres humanos, a los que asalta el miedo y otras debilidades, pero que saben el valor de la lealtad, y a los que sostienen en los momentos difíciles el recuerdo de sus familias, o una fe sencilla que les empuja a rezar. La fotografía de los parajes nevados en blanco y negro de Archie Stout es muy bella y pinta bien la desolación a la que se enfrentan los hombres "caídos del cielo"; también es excelente la fotografía aérea. El film se rodó en el lago Donner, en condiciones climáticas difíciles. Y Gann recordaba la pasión que puso Wellman al preparar la película: "Era emocionalmente un chiquillo. Tenía un temperamento vivaz y emocional hasta la arrogancia. Pero también había en él emoción e inspiración, y era capaz de ser realmente humilde. Con su discurso unas veces entusiasta y otros lastimero pronto me contagió su excitación y llegué a estar de acuerdon con él en que 'nosotros' estábamos a punto de dar a luz una obra maestra." El amplio reparto es excelente, y cada actor, como Andy Devine, James Arness o Harry Carey Jr., imprime a su personajes grandes dosis de humanidad. Duke, una vez más, demuestra ampliamente su carisma de estrella, verdaderamente único.

8/10
My Man and I

1952 | My Man and I

Melodrama bastante fuera de la realidad, más que nada porque quizá no fuera Wellman el más indicado para reflejar la historia de unos granjeros mexicanos envueltos en distintos problemas con la justicia. Fue una de las películas que el director rodó para la Metro Goldwyn Mayer, con un guión algo incoherente y repleto de estereotipos, obra de John Fante y Jack Leonard. Lo único interesante que podemos destacar es su reparto, con Ricardo Montalbán, Claire Trevor y Shelley Winters como terceto protagonista. Aunque quien es el mejor parado de todo el asunto es Jack Elam, un especialista en papeles de villano en westerns desde los años 50. La mezcla de actores mexicanos con norteamericanos que quieren aparentar ser como ellos resulta desconcertante.

4/10
Caravana de mujeres

1952 | Westward the Women

Uno de los westerns más populares de Wellman, sobre todo porque después la ficción se hizo realidad cuando se organizaron caravanas de mujeres a bastantes localidades despobladas del mundo rural. Su acción transcurre en 1850, cuando 150 mujeres viajan desde Chicago hasta California para casarse y repoblar una localidad granjera de hombres solitarios. Las seleccionadas pasarán diversas calamidades en el largo viaje por las montañas rocosas y el desierto, en el que les guía Buck Wyatt, que había servido en las campañas contra los indios. Hay que recordar que, en ese tiempo, las caravanas se convirtieron en algo habitual en el oeste ya que los colonos, en sus carretas, solían dirigirse a los territorios de la costa del Pacífico y Nevada para explorar o instalarse en esos lugares aún sin dueño. Robert Taylor está en su salsa entre tanta mujer, y escenas como el ataque de los sioux están resueltas con un impecable nervio de tensión narrativa.

8/10
Más allá del Missouri

1951 | Across the Wide Missouri

Una de las películas más sobrias y líricas de Wellman, y un autentico canto al mestizaje, cuyo rodaje se efectuó en parajes naturales de las Montañas Rocosas. El hijo de un trampero (con la voz de Howard Keel) narra la historia de su padre Flint Mitchell, que, en 1820, recorrió el territorio de Montana. Allí toma por esposa a una muchacha de la tribu de los Pies Negros con el único propósito de penetrar en territorio indio y cazar castores. El asunto parece salirle bien a Flint ya que cuenta con la protección del abuelo de la muchacha. Sin embargo, a la muerte de éste todos los hombres blancos de la zona son atacados por el jefe guerrero Ironshirt. Excelente interpretación de Clark Gable, dentro de un reparto de grandes nombres como Adolphe Menjou y Ricardo Montalbán en uno de sus habituales papeles de malvado. A destacar la escena del caballo desbocado con la cesta del bebe atada a la silla.

8/10
It's a Big Country

1951 | It's a Big Country

Glorificación del pueblo norteamericano que parte de un título original bastante significativo: “Es un Gran País”. A través de diversos episodios, dirigidos por diferentes directores, vamos conociendo la realidad de Norteamérica y cómo consiguió aglutinar 48 Estados (en el tiempo de la realización de la película) y acoger a emigrantes de todas las nacionalidades conformando los poderosos Estados Unidos. Entre sus historias, que pasan de la comedia al drama, encontramos realidades sociales, culturales, políticas, raciales y religiosas, siempre con un halo patriótico y de superación personal que a veces son complicadas de asimilar. Lo mejor es su extenso y conocido reparto, con Gary Cooper como un cowboy de Texas, Fredric March en el papel de un estricto padre italiano, Van Johnson como un reverendo, y Janet Leigh y Gene Kelly como dos emigrantes llamados nada menos que Szabo e Icarus Xenophon.

4/10
The Happy Years

1950 | The Happy Years

Producida por Carey Wilson para la Metro, se trata de una sincera película sobre el mundo de la educación basada en una célebre novela escrita por Owsen Johnson: “The Lawrence School Stories”. A pesar de su tono, evidentemente menor, posee una buena dirección de actores y diálogos bastante interesantes que suponen una metáfora inteligente sobre la persecución comunista que se estaba llevando a cabo en esos momentos en Hollywood. Generalmente este tipo de subgénero se encarga de transformar a jóvenes rebeldes y desplazados en muchachos de provecho, y este caso no supone una excepción. Su protagonista es Dean Stockwell, un niño prodigio que comenzó su carrera con solo diez años de edad y que, al crecer –como suele sucederle a muchos– no tuvo excesiva fortuna con los proyectos elegidos a excepción de la comedia Casada con todos (1988), con la que fue nominado al Oscar.

5/10
The Next Voice You Hear…

1950 | The Next Voice You Hear…

Tragicomedia de buenas intenciones y claro espíritu familiar, con un discurso en el que se intenta recalcar muchas de las cosas negativas –y positivas– de la sociedad americana en un momento crucial de su historia. Todo comienza a suceder cuando, a las 20:30 de un día cualquiera, el mismísimo Creador habla en el programa radiofónico de Joe Smith, que emite desde una humilde emisora situada en un suburbio de Los Ángeles. Sus mensajes están llenos de esperanza, y la gente comienza a tener fe en sus palabras. Aunque surge una duda: ¿será el auténtico Dios quien habla?. La producción corre a cargo de Dory Schary (1905-1980), guionista que había ganado un Oscar por Forja de hombres en 1938, pasando después a jefe de producción de la RKO (1945-1948) y la Metro de 1948 hasta 1956.

5/10
Fuego en la nieve

1949 | Battleground

Este guión lo adquirió el productor Dory Schary cuando era Jefe de Producción en la RKO. Cuando esta compañía fue comprada por el magnate Howard Hughes, Schary se marchó a la Metro llevándose consigo el proyecto. Su argumento está basado en la División 101 aerotransportada, que batalló en Bastogne (Bélgica) durante la Segunda Guerra Mundial. En diciembre de 1944, una sección de esta unidad recibió una dura instrucción en campamentos franceses antes de ser enviados al frente. Durante la célebre Batalla de las Ardenas, una patrulla de la 101 recibe la orden de detectar comandos enemigos infiltrados en sus tropas. El film, conocido como “la locura de Schary” debido a que nadie confiaba en que saliese bien parado, consiguió dos Oscar al mejor guión (Robert Pirosh) y fotografía en blanco y negro (Paul Vogel), siendo nominada también en los apartados de mejor película, director, actor secundario para James Whitmore y montaje (John Dunning). Rodada íntegramente en estudio, sus escenas realistas y la tensión acumulada en sus imágenes la convierten en uno de los hitos del género.

8/10
Cielo amarillo

1948 | Yellow Sky

Una banda de ladrones halla refugio junto a un buscador de oro y su nieta. Contra pronóstico, el líder del grupo (fantástico Gregory Peck) se enamora de la chica. De modo que sus planteamientos vitales dan un giro, mientras los otros bandidos empiezan a cuestionar su liderazgo. Las cosas se complican, porque la ley persigue a esos hombres. Se trata de uno de los mejores trabajos de William A. Wellman, con maravillosa fotografía en blanco y negro de lo que parece una ciudad espectral.

8/10
El telón de acero

1948 | The Iron Curtain

El telón de acero se estableció en el Berlín Oriental controlado por los comunistas cuando, para separar definitivamente las dos Alemanias, se comenzó a construir un muro en mitad de la ciudad que sería inaugurado el 13 de agosto de 1961. Fue entonces cuando comenzaron a desarrollarse numerosas actividades de espionaje en todos los países europeos anexionados por la URSS tras la repartición de la Segunda Guerra Mundial (Polonia, Hungría, Checoslovaquia, Bulgaria, Rumania...). En este filme se cuenta cómo un oficial ruso destinado en Ottawa, desencantado, con los acontecimientos que están sucediendo en su país, decide desertar y detallar secretos de estado que conoció en su etapa de espía. Tratada en un tono semi documental y anticomunista, es una libre adaptación de las memorias del disidente ruso Igor Gouzenko.

5/10
Ciudad mágica

1947 | Magic Town

Los sondeos no nacieron ayer. En 1947 William A. Wellman, con los estupendos James Stewart y Jane Wyman, describe cómo un analista busca una ciudad cuyos hábitos sean reflejo del resto de la nación.

6/10
Gallant Journey

1946 | Gallant Journey

Cuando tenía 19 años, el director William Wellman se alistó en las fuerzas aéreas de la Legión Extranjera Francesa, donde combatió contra los alemanes durante la Primera Guerra Mundial, en la célebre Escuadrilla Lafayette. De ahí su afición a las películas de aviones, desde su galardonada Alas (1927). En esta ocasión, y con guión propio y de Byron Morgan, realiza una elogiosa biografía de John Montgomery, un inventor que fue pionero de la aviación norteamericana desde que en 1883 construyese su primer prototipo. Todo el tono del relato es amable y complaciente, narrado con eficacia y cierto entusiasmo, muy al estilo de los biopics de grandes personajes de la historia del país. El propio Wellman produjo la cinta a través de Columbia, lo que da idea de su implicación en el proyecto.

4/10
This Man's Navy

1945 | This Man's Navy

Rodada hacia el final de la II Guerra Mundial, el objetivo del film era insuflar ánimos patrióticos a la población norteamericana difundiendo la importancia que los portaaviones de la Marina tuvieron durante la contienda, tanto en la campaña del Pacífico como en el desembarco de las costas de Normandía o el Norte de África, así como la labor desempeñada por estos buques en la destrucción de peligrosos submarinos alemanes. Wallace Beery y James Gleason son los protagonistas encargados de relatar las excelencias de estos portaaviones. Su guión original está repleto de los clichés marcados por la Metro para la ocasión, aunque tiene algunos diálogos dignos de reseñar. No en vano estamos hablando de que su texto está firmado por Borden Chase, uno de los grandes guionistas del cine americano, maestro en la creación de personajes en westerns clásicos como Montana y Río Rojo, por el que logró una nominación al Oscar.

4/10
También somos seres humanos

1945 | Story of G.I. Joe

Película que marcó un antes y un después en el cine bélico norteamericano, en tanto y cuanto sus imágenes reflejan –en un tono casi documental– todo lo sucedido durante la campaña del Norte de África e Italia en la Segunda Guerra Mundial. El protagonista es el corresponsal Ernie Pyle, que acompaña a la compañía C del 18 de infantería del ejército norteamericano. A través de sus crónicas se recogen los sentimientos y sensaciones de los soldados allí destinados, el terror ante la proximidad de la muerte y sus experiencias humanas. Basada en hechos reales, los extras del film fueron los auténticos soldados de infantería que participaron en la campaña de Italia, aunque después serían destinados a luchar en Okinawa, muriendo la mayoría en combate. Igualmente, tampoco Ernie Pyle pudo ver terminado el film, porque cayó abatido por un francotirador japonés en una Isla del Pacífico. Aunque en un principio John Huston fue designado como director, lo cierto es que el trabajo de William A. Wellman es de impecable factura y soterrada emotividad. Era considerado el film favorito del general Eisenhower. Obtuvo cuatro nominaciones al Oscar: actor secundario para Robert Mitchum; guión de Leopold Atlas, Guy Endore y Philip Stevenson; canción “Linda”, de Ann Ronell; y banda sonora de Louis Applebaum y Ann Ronell.

10/10
Las aventuras de Buffalo Bill

1944 | Buffalo Bill

Segunda aproximación a la figura de este personaje en el cine sonoro tras la versión de Cecil B. De Mille titulada, escuetamente, Buffalo Bill. En esta ocasión, Wellman glorifica las hazañas de este aventurero –de nombre real William F. Cody–, centrándose en su romance con su esposa Louisa Frederici, y en sus campañas como explorador. Por supuesto, no aparecen episodios de dudosa honra como sus masacres a los indios sioux o cuando comenzó a matar búfalos para dejar sin alimentos a las tribus. También se analizan sus últimos años en el espectáculo cirquense Wild Wild West, donde actuó junto al mismísimo Toro Sentado. El film, entretenido y de sugerente technicolor manejado por Leon Shamroy, cuenta con un competente reparto encabezado por Joel McCrea y Mauren O'Hara como el matrimonio Cody, y Anthony Quinn como el Jefe Cheyenne Mano Amarilla. Como curiosidad, decir que Wellman tuvo el apodo de “Wild Bill” tanto en su etapa como aviador en la I Guerra Mundial como en el mundo del cine.

6/10
Incidente en Ox-Bow

1943 | The Ox-Bow Incident

Gil y Art llegan a una ciudad, tras un largo viaje transportando reses por las praderas. Allí, se enteran de que han asesinado a un respetado ranchero. Tetley, antiguo oficial del ejército sureño, lidera un grupo de ciudadanos indignados que pretende capturar a los culpables y lincharles. Pero el sheriff y el juez intentan impedirlo y apaciguar los ánimos. Fracasó en las taquillas americanas, pero tuvo un gran éxito en Europa. El artesano cineasta William A. Wellman la consideraba su película favorita, mientras que Henry Fonda también la tenía en alta estima. Wellman compuso un modélico western en torno a la justicia, la venganza, la violencia, y las masas encrespadas. Además, tiene momentos magistrales, como cuando el esclavo negro entona un himno cristiano.

6/10
La estrella del variedades

1943 | Lady of Burlesque

Comedia de misterio y enredos varios que procede de la novela “The G- String Murders”, de la escritora Gipsy Rose Lee. En ella, la popular artista del teatro burlesco Dixie Daisy se ve envuelta en un complicado caso de asesinato donde, además, aparece como principal sospechosa. Urdida la trama, Wellman proporciona buenas dosis de suspense y diversión al relato. El resultado es una más que notable obra policiaca, en la mejor tradición de algunas de las películas de Hitchcock, donde sobresalen algunas escenas como la persecución por el tejado. En su reparto destaca una magnífica Barbara Stanwyck como chica de variedades dedicada a descubrir pistas; así como sus dos compañeras asesinadas en la cinta, Victoria Faust como Lolita La Verne, y Stephanie Bachelor como la princesa Nirvena. La banda sonora de Arthur Lange fue nominada al Oscar.

7/10
Thunder Birds

1942 | Thunder Birds

Otra de las numerosas películas de aviación dirigidas por William Wellman, esta vez basado en una historia del “Gran Jefe” de la Fox, Darryl F. Zanuck. La acción se desarrolla en Arizona, cuando el inglés Peter Stackhouse decide servir a su país como piloto en la Segunda Guerra Mundial a pesar de su fobia a volar. Le ayuda y adiestra un experto llamado Steve Britt. Los dos se hacen amigos mientras dura el aprendizaje, pero comienzan a surgir problemas cuando ambos se enamoran de la misma mujer. A pesar de estar rodada en color, de que las escenas aéreas están resueltas con bastante precisión y de la presencia de Gene Tierney, la película se ve con cierta fatiga y algo de desidia.

4/10
Una gran señora

1942 | The Great Man's Lady

Un sentido reconocimiento a la mujer en los tiempos del Oeste, no sólo en su título original (y también en el español), sino porque todo esa fuerza, sensibilidad, estilo y recursos los sabe imprimir como nadie Barbara Stanwyck, en una de esas interpretaciones de “mujeres coraje” a que nos tenía acostumbrados. Narrado en forma de flashback, la acción comienza cuando una centenaria Hannah Hoyt asiste al homenaje de una estatua de su esposo Ethan, un pionero que, en 1848, vivió junto a ella en las montañas salvajes buscando oro y pasando numerosos peligros. Producida por el propio Wellman para la Paramount, mantiene ese ritmo de tensión y grandeza que el director sabía imprimir a su cine, sobresaliendo una lírica partitura de Victor Young. Como curiosidad mencionar que existe una película española con el mismo título, Una gran señora, dirigida por Luis César Amadori en 1957.

7/10
Roxie Hart

1942 | Roxie Hart

Segunda adaptación de la obra teatral de Maurine Watkins, después de Chicago, de Frank Urson, en 1927. Su argumento se desarrolla precisamente en esta ciudad, cuando Roxie Hart ingresa en la cárcel acusada de asesinato, descubriendo que puede sacar tajada económica a todo el asunto gracias a un avispado abogado. Excelente comedia en la que Wellman mezcla elementos de cine negro –como la narración en off y el suspense de determinadas situaciones–, otorgándole frescura y dinamismo con un insaciable ingenio. El ágil y talentoso guión de Nunnally Johnson y la arrolladora presencia de Ginger Rogers acaban por otorgar al filme un acabado perfecto. Stanley Kubrick siempre afirmó que Roxie Hart era una de sus películas favoritas. La misma obra de teatro se convertiría en musical de Broadway en 1975, llegando hasta las 898 representaciones. En el 2002 éste musical se adaptó al cine en Chicago (2002), que dirigido por Rob Marshall, consiguió alzarse con el Oscar como mejor película del año.

10/10
Reaching for the Sun

1941 | Reaching for the Sun

Una de las muchas películas que Wellman realizó para la Paramount como productor y director durante los años 30 y 40. En esta ocasión, y basándose en una novela de Wessel Smitter, asistimos a las peripecias de Russ Eliot, que necesita encontrar un motor fuera borda para ir a trabajar a una fábrica de coches situada en Detroit. A pesar de los esfuerzos de su puesta en escena y algunos gags afortunados, la comedia parece ir perdiendo fuelle a medida que la acción avanza. Tampoco Joel McCrea parece que pueda sostenerla. Este actor fue uno de los rostros más inexpresivos y populares del Hollywood de la época, trabajando después en dos películas de Wellman como Una gran señora y Las aventuras de Buffalo Bill.

5/10
En tinieblas

1939 | The Light That Failed

Basada en un cuento corto de Rudyard Kipling, esta vez descubriendo su faceta más romántica y, eso sí, siempre evocadora. Dick Heldar es un pintor londinense que se está quedando ciego debido a las heridas provocadas por la guerra. Antes de perder la visión debe acabar el retrato de una mujer de la que estuvo enamorado. Se achacó a la cinta un exceso de intelectualidad en el planteamiento de Wellman, así como concesiones líricas que quizá no supieron ser comprendidas en su momento. Lo cierto es que constituye un ejemplar melodrama de la época, con una cálida fotografía en blanco y negro de Theodor Sparkuhl y una melódica melodía del jefe musical de la Paramount, Victor Young. Anteriormente esta misma historia había dado para dos películas mudas realizadas en 1916 y 1923.

6/10
Beau Geste

1939 | Beau Geste

Un clásico del cine de aventuras que nos cuenta la amistad de tres hermanos (Beau, Digby y John) en la Legión Extranjera, y su enfrentamiento con el temible sargento Markoff. Se basa en la popular novela de Sir Percival Christopher Wren. Fue llevada al cine por primera vez en una trilogía compuesta por Beau Geste (1926), de Herbert Brenon (1926), Beau Sabreur,de John Waters (II) (1928) y Beau Ideal, también d Brenon (1931). La Paramount se atrevería con un nuevo remake en 1939, en una película que pasó por muchos problemas de rodaje debido a las condiciones extremas de calor al que se enfrentaron sus protagonistas, un trío de excepción formado por Gary Cooper, Robert Preston y Ray Milland, a los que abría que añadir una sobrecogedora actuación de Brian Donlevy como el malvado sargento que tiraniza al batallón y la aparición de una joven Susan Hayward en el papel de Isobel. El filme –que en un principio iba a ser rodado en color– tiene un endiablado ritmo de acción y una inolvidable escena inicial repleta de misterio. Hubo nominaciones al Oscar para Donlevy como actor secundario, y Hans Dreier y Robert Odell en la decoración de interiores. Con el mismo título volvería a ser llevada al cine en una olvidable versión dirigida en 1966 por Douglas Heyes; y Marty Feldman dirigió en 1977 una parodia sobre el tema con Mi bello legionario.

10/10
Men with Wings

1938 | Men with Wings

Debido al éxito obtenido con Alas (1927), muchos de los proyectos ofrecidos a su director pasaban irremediablemente por películas relacionadas con la aviación. Este título en concreto se desarrolla en los primeros tiempos de la aviación civil, donde los hombres que decidían volar se jugaban la vida como auténticos héroes debido a la precariedad de los aparatos construidos. Producida por el propio Wellman y filmada en rabioso technicolor, cuenta con escenas aéreas de gran mérito aunque, lamentablemente, su trama de romance y amistad sea bastante predecible. Lo mejor es su trío protagonista con Fred MacMurray, Ray Milland y Louis Campbell. Por cierto, el personaje de MacMurray a los diez años de edad lo interpreta Donald O'Connor, convertido después en uno de los nombres imprescindibles tanto del musical (Cantando bajo la lluvia) como de la comedia (véase las películas de la mula Francis).

5/10
Ha nacido una estrella

1937 | A Star Is Born

Modélico melodrama, repleto de bajas y excelsas pasiones sobre el mundo del cine y el fulgor deslumbrante pero efímero de sus estrellas. Para ello Wellman se basó en la verdadera historia de un actor de cine mudo llamado John Bowers. También tomó como referencia la película de 1932, What Price Hollywood, así como algunas anécdotas reales sobre el mundo del cine aportadas por sus guionistas Dorothy Parker (la cronista del mundo del espectáculo más célebre de la época), Alan Campbell y Robert Carson. Producida por Robert O. Selznick, su estructura fílmica y su capacidad para conmover, divertir y emocionar la convierte en una de las grandes películas de la historia del cine. La Academia supo apreciarlo resultando nominada al Oscar en las categorías de mejor película, actor, actriz, director, guión y ayudante de dirección, ganándolo en la categoría de argumento original (William A. Wellman y Robert Carson). Con el mismo título, este argumento tendría otras dos versiones cinematográficas: en 1954, dirigida por George Cukor, y en 1976, por Frank Pierson.

10/10
La reina de Nueva York

1937 | Nothing Sacred

Un reportero llamado Wallace Cook propone a su periódico una serie de historias basadas en Hazel Flagg, una chica que asegura estar intoxicada por exposición al radio, enfermedad que la lleva irremediablemente a la muerte. Hazel descubre que no está realmente intoxicada por el radio, pero aún así acepta viajar a Nueva York con Cook. Al principio, ella sólo va a divertirse, pero todo se complica cuando poco a poco ambos se enamoran.

6/10
Joaquín Murrieta

1936 | The Robin Hood of El Dorado

Versión –muy al estilo Hollywood– de la historia real del bandido mexicano Joaquín Murrieta, que se convirtió en un implacable asesino para vengar la muerte de su esposa. Aquí, como su propio título original indica, le transforman en una especie de Robin Hood justiciero que se encarga de favorecer a los más necesitados. Filmada con el estilo preciso, ímpetu narrativo y rítmica acción que solía imprimir William Wellman a sus obras, la verdad es que no hacía falta recurrir a Murrieta para contar esta historia. Protagoniza Warner Baxter (1891-1951), un aclamado actor de teatro que comenzó en el cine en 1914 y que consiguió un Oscar al mejor actor por En el viejo Arizona (1929). Joaquín Murrieta volvería a ser llevada al cine en una versión española de 1964, en pleno apogeo del spaghetti western.

6/10
Una chica de provincias

1936 | Small Town Girl

Comedia ligera, en la mejor tradición de la “factoría Metro” de aquellos años, según una novela de Ben Ames Williams. En ella, Kay, una humilde muchacha provinciana, encuentra una noche a Bob Dakin, un joven millonario que ha bebido más de la cuenta y que, en ese estado, le propone matrimonio. A la mañana siguiente, una vez sobrio, se da cuenta de que ha metido la pata e intenta salir como puede del atolladero. Aunque no será tan fácil. La pareja son las estrellas Janet Gaynor y Robert Taylor, que aportan dinamismo y diversión a la trama, mientras en un papel secundario encontramos a James Stewart como un vecino de la chica. La propia Metro convertiría el argumento en un musical en 1952, Small Town Girl, dirigida por Leslie Kardos y con Jane Powell de ingenua y casadera jovenzuela.

5/10
La llamada de la selva

1935 | The Call of the Wild

Aunque la famosa novela de Jack London ya había sido llevada al cine mudo en versiones de 1917 y 1923, sería esta vigorosa película de aventuras la que se convertiría en la adaptación de referencia de dicha obra. Su acción tiene lugar en Alaska, cuando el buscador de oro Jack Thornton compra un perro llamado Buck. Los problemas surgen cuando Smith, otro buscador de oro, quiere matar al perro como venganza de un mordisco recibido de éste. Así que propone a Jack una carrera de trineos por la nieve cuya apuesta sea, precisamente, Buck. La película se rodó durante tres meses en escenarios naturales donde el frío se hacía insoportable para los miembros del equipo. Clark Gable saltó a la fama con este título, que cuenta con una magnífica fotografía en blanco y negro de Charles Roser. En 1971 la novela de London volvería a ser adaptada en una emotiva coproducción europea como La selva blanca, con Charlton Heston de épico protagonista.

8/10
The President Vanishes

1934 | The President Vanishes

Para investigar la manera de resolver una grave crisis política, el presidente de los Estados Unidos decide simular su propio secuestro. Mientras, en Europa la situación se agrava cuando faltan pocos años para la II Guerra Mundial. El poco conocido actor Arthur Byron es un convincente presidente de la Nación, mientras que en un papel secundario hallamos a Rosalind Russell poco después de su debut en pantalla. Fue uno de los primeros éxitos sonoros de William A. Wellman, que adapta una novela de Rex Stout. Aunque no figuran en los títulos de crédito, el guión fue revisado por los mismísimos Ben Hecht y Charles MacArthur, autores de la obra teatral en la que se basan Luna nueva y Primera plana.

5/10
Stingaree

1934 | Stingaree

Una producción de Pancho S. Berman para la RKO que intentaba explotar los principales condicionantes de éxito del Hollywood del momento: el sonoro, el color, el romance y el western. Todo eso, bien mezclado por un guión basado en las historias escritas por E.W. Hornung, da como resultado una desconcertante cinta en la que un bandido australiano se enamora de la hija de un ranchero. Irene Dunne se pone a cantar fragmentos de ópera en los momentos más insospechados de una película que, aunque está rodada en blanco y negro, contiene algunas imágenes en color. Aunque lo mejor de todo es la aparición del cómico regordete Andy Devine (1905-1977), por aquel tiempo uno de los secundario “fijos” en el cine de Wellman y que, reconocible por su voz ronca, rodó numerosos western a lo largo de su carrera.

5/10
Una avería en la línea

1934 | Looking for Trouble

Una comedia que tiene como pilar central de la misma a la compañía de teléfonos. Allí dos trabajadores se pelean por conquistar a una chica, según una amable historia de J.R. Bren. Que uno de los protagonistas sea Spencer Tracy le otorga cierto empaque a la trama, aunque es cierto que vista hoy en día acaba por resultar demasiado ingenua y poco creíble. En su reparto también destacan los nombres de Jack Oakie (1903-1978), un actor cómico que adquirió su momento de gloria por parodiar a Mussolini en El gran dictador (donde fue nominado al Oscar); y Constance Cummings, principalmente una actriz de teatro que desarrolló su carrera entre Estados Unidos e Inglaterra. Lo mejor es la eficaz dirección de Wellman y algunos diálogos simpáticos, en una de las colaboraciones que el director realizó para el productor Darryl F. Zanuck.

4/10
Lilly Turner

1933 | Lilly Turner

Melodrama que se desarrolla en un marginal ambiente de feria, adaptación de una obra teatral de Philip Dunning y George Abbott, éste último también productor y director de cine. Lilly Turner es una muchacha que, al quedarse embarazada, es abandonada por su amante, que actúa de mago en ese lugar, con lo que no tiene más remedio que casarse con un borracho que la maltrata. Su vida parece mejorar cuando se enamora de ella un joven ingeniero. A pesar de su carga tremendista y el ambiente algo freak donde tiene lugar la acción, su duración de 65 minutos la convierte en una película bastante animada, e incluso con momentos de tensión como cuando el hombre forzudo del circo escapa del hospital psiquiátrico y persigue a Lily.

6/10
College Coach

1933 | College Coach

En tres años de profesión (1931-1933), William A. Wellman dirigió nada menos que 17 películas, a un promedio brutal de dos películas al mes en lo que se conocía como un “artesano de Hollywood”. Con el paso de los años, se reconocería su trabajo como director, con un estilo propio y un gran talento, igual que ocurrió con otros muchos compañeros de oficio de esos años. Entre esos 17 títulos antes reseñados tocó todo tipo de géneros (aventuras, western, melodrama...), además de lograr obras maestras como El enemigo público, con James Cagney. En College Coach aporta su ritmo de comedia para la Warner, en una historia sobre un duro entrenador de fútbol americano que descubre perplejo que la gran estrella del equipo es, en realidad, un estudiante empollón de química.

4/10
Midnight Mary

1933 | Midnight Mary

Una de las siete películas que William Wellman rodó en 1933, demostrando así que era uno de los directores más competentes del momento y todo un ejemplo para ahorrar dinero a las productoras gracias a que terminaba sus rodajes mucho antes de lo previsto. Una producción MGM con guión de Gene Markey y Anita Loos, ésta última una de las escritoras más conocidas del Hollywood clásico, autora de la novela “Los caballeros las prefieren rubias”, después convertida en película con Marilyn Monroe. Midnight Mary cuenta cómo el pasado acecha a un gángster rehabilitado. Loretta Young es la chica, mientras que lo mejor del reparto está en la figura de Franchot Tone (1905-1968), que aunque era un gran actor casi fue más conocido por ser uno de los cuatro esposos de Joan Crawford. En su pase en televisión, la película adquirió el título de Rosa de medianoche.

4/10
Aeropuerto central

1933 | Central Airport

Nuevo encuentro de Wellman con el mundo de la aviación tras su premiada Alas, en una película donde éste cayó enfermo de gripe y tuvo que ser sustituido durante algunos días por Alfred E. Green. Se trata de una comedia romántica donde Jim Blaine es un experto aviador que, al no encontrar otro trabajo tras terminar la Primera Guerra Mundial, no tiene más remedio que aceptar ser piloto de una bella paracaidista. Todo se complica cuando Neil, el hermano de Jim, también se siente atraído por la dama. Basado en la historia “Hawk's Mate”, escrita por Jack Mofitt, más allá del triángulo amoroso lo que verdaderamente llama la atención son las escenas aéreas, filmadas con un gran dominio de la técnica cinematográfica y conocimiento sobre el mundo de los aviones. En un breve papel podemos discernir a John Wayne.

5/10
Hembra

1933 | Female

Comedia dramática, bastante pícara para la época, en los años de Hollywood en que todavía no había entrado en vigor la censura. Allison es la propietaria y exitosa gerente de una fábrica de automóviles. Se lleva bastante bien con los empleados, sobre todo con los masculinos. Es bien sabido que se acuesta con ellos para después despedirlos rápidamente. Sin embargo, un tal Jim se resiste a sus encantos. Ruth Chatterton interpreta a la mujercita ligera de cascos, que se dedica a insinuarse a los asombrados hombres. El film fue dirigido por el gran Michael Curtiz, aunque algunas escenas fueron filmadas por otros dos grandes de Hollywood, William Dieterle (Esmeralda, la zíngara) y William A. Wellman (Caravana de mujeres).

4/10
Wild Boys of the Road

1933 | Wild Boys of the Road

Producción de Robert Presnell para la Warner Bros, con poco más de una hora de duración, y que ahondaba en la reciente tragedia norteamericana de la Gran Depresión. En esta ocasión se centra en una familia donde el padre pierde el trabajo. Es entonces cuando todos juntos deciden viajar hasta Nueva York para encontrar una nueva oportunidad. El camino estará lleno de penalidades, sobre todo para los niños. A pesar de su tono melancólico, la película adquirió cierta fama como un antecedente del éxito del cine social que después tendrían largometrajes como Las uvas de la ira. No en vano, Wild Boys of the Road es una de las películas favoritas de Martin Scorsese. La actriz Dorothy Coonan, que en la película encarna a Sally, acabaría convertida en una de las cinco esposas del director William A. Wellman.

6/10
Gloria y hambre

1933 | Heroes for Sale

Ya su idóneo título en español nos prepara para asistir en poco más de 70 minutos a una de las más contundentes crónicas sociales de la historia de Norteamérica. A través del personaje de Tom Holmes (encarnado por un sobresaliente Richard Barthelmess), vamos conociendo la desintegración de un país que comenzó tras la I Guerra Mundial y que le llevó desde los “felices años 20” a la Ley Seca, el dinero fácil con negocios sucios, el crack del 29 y la Gran Depresión. Una soberbia muestra de cine de gángster que, salvada de entrar en el código censor, también toca aspectos polémicos como la droga, el sexo y la corrupción. Wellman utilizó vagabundos auténticos para ambientar su relato, en la que fue la película con la que terminó el contrato para Warner Bros.

8/10
Barrio chino

1932 | Frisco Jenny

A pesar de su título en español, nada que ver con el barrio ubicado en Barcelona. Se trata de uno de los numerosos melodramas que William Wellman realizase para la Warner y en el cual se cuenta la trágica vida de Frisco Jenny, una mujer obligada a entregar a su hijo en adopción. La casualidad hará que sea acusada de un crimen y perseguida por su propio hijo que, naturalmente, no sabe que ella es su verdadera madre. A pesar de ser un guión original de Wilson Miner y Robert Lord, su trama guarda ciertos paralelismos con La mujer X, de la que se hicieron varias películas. Un vehículo promocional para lanzar al estrellato a Ruth Chatterton (1893-1961), distinguida dama del cine y el teatro norteamericano que después se convirtió en novelista y que, precisamente, había sido nominada al Oscar por la versión de Madame X de 1929.

5/10
Los conquistadores

1932 | The Conquerors

Cimarrón, una epopeya de la RKO sobre los pioneros en el Oeste, había logrado el Oscar como mejor película en la ceremonia de los años 1930-31. Deseoso de repetir dicho éxito, David O. Selznick encargó a Howard Estabrook un nuevo guión sobre el tema. En este caso la trama tiene lugar en Fort Allen, Nebraska, en 1870, donde el banquero Roger Standish se instala con su familia con la pretensión de modernizar la zona. La epopeya –más o menos, porque la cinta dura 88 minutos– nos irá marcando las pautas que significaron el nacimiento de los bancos en el oeste, hasta llegar al crack de la bolsa de 1929. A pesar de algunos hallazgos en las escenas de acción, lo cierto es que no alcanza el nivel de otros westerns sobre el mismo tema.

4/10
The Purchase Price

1932 | The Purchase Price

Basada en una historia de Arthur Stringer, convertida en guión por Robert Lord, significó la tercera unión entre Wellman y Barbara Stanwyck tras Enfermeras de noche y So Big. Ambos volverían a coincidir años después en Una gran señora y La estrella del variedades. En esta ocasión la historia sigue a una cantante bastante pasional que, huyendo de su extorsionador amante, viaja hasta el Paso de Elk, situado en Dakota del Norte. Allí comenzará una nueva vida, haciéndose novia de un granjero de la zona (encarnado por George Brent). Ambos se casan, aunque nada es como ella lo había previsto: apenas tienen tiempo de verse porque cuando ella vuelve del trabajo, él tiene que marcharse al suyo.

4/10
Love Is a Racket

1932 | Love Is a Racket

Tragicomedia con la prensa como telón de fondo, que proviene de la novela de Rian James y que en Inglaterra se estrenó con el título de Such Things Happen. En su trama, el columnista del periódico New York Globe, Jimmy Russell, está enamorado de una aspirante a actriz de Broadway llamada Mary, que se ve envuelta en un peligroso caso de asesinato. Historia sin muchos alicientes, y tampoco excesivamente divertida, rodada para la Warner Bros con el protagonismo absoluto de la estrella Douglas Fairbanks, Jr, que tuvo una carrera bastante inferior a la de su padre. Le acompaña la bella Ann Dvorak, que ese mismo año había causado sensación con la obra maestra de cine negro, Scarface, el terror del hampa.

4/10
So Big!

1932 | So Big!

Producción de Lucien Hubbard, se basa en una novela de Edna Ferber, ya llevada al cine en 1925 y que volvería a rodarse en 1953 como Trigo y esmeralda. Es un drama que comienza cuando la niña mimada Selina pierde todas sus propiedades a la muerte de su padre y ha de marcharse a un internado. Al crecer, y gracias a su fuerza de voluntad, se hace maestra en una zona de campo. Allí conoce a un granjero holandés con el que se casa. Quedándose viuda prematuramente, ha de cuidar sola a su hijo, de quien espera haga carrera como arquitecto. Sin embargo, el muchacho prefiere ser vendedor de valores. Es entonces cuando Selina empieza a pensar que ha fracasado como madre. Lo mejor de la película es que, como pasan tantas cosas en tan solo 80 minutos de metraje, no da tiempo para pensar en las muchas incongruencias de su trama. Reunión de dos de las estrellas máximas de la Warner (aunque todavía no lo eran), Barbara Stanwyck y Bette Davis.

5/10
El hacha justiciera

1932 | The Hatchet Man

Violenta historia de luchas entre bandas rivales chinas en la ciudad de San Francisco que tiene como mayor peculiaridad que todos los actores son anglosajones (Edward G. Robinson, Loretta Young, Leslie Fenton...) haciendo de orientales. Que a pesar de ello, la película posea un gran ritmo y una tensión acumulable durante toda su trama demuestra el talento que siempre acompañó la filmografía de su director William A. Wellman. Se trata de una adaptación de la obra teatral “The Honorable Mr. Wong”, de Achmed Abdulah y David Belasco, en la que un poderoso miembro de una banda china no tiene otra opción que asesinar a su mejor amigo, no sin antes hacerle la promesa de que cuidará de su hija.

5/10
Enfermeras de noche

1931 | Night Nurse

Mezcla de géneros como el melodrama y el policiaco, según una novela de Dora Macy. Lora Hart, es una enfermera que, al acabar su turno, hace horas extras por la noche cuidando a dos niños pequeños en una gran casa. Pronto se verá involucrada en un complot criminal donde tendrá que poner a prueba su habilidad e inteligencia para salir de esa situación. Entretenido y más que vigoroso thriller, cuenta con un reparto de rostros conocidos, comenzando por una extraordinaria Barbara Stanwyck, que soporta el peso de toda la trama. La acompañan Joan Blondell y Clark Gable en un papel de malvado como el chófer de la familia.

7/10
El testigo

1931 | The Star Witness

Impulsiva y vibrante producción de gángsters, muy propia de la Warner en ese tiempo (recuérdese sus éxitos con Hampa dorada y El enemigo publico), donde miembros de una familia son testigos del asesinato de dos personas a manos de unos mafiosos de la banda de Maxey. Aunque en principio deciden testificar contra ellos, los criminales harán todo lo posible porque esto no sea así, aunque tengan que usar métodos como el secuestro y la tortura. Nominación al Oscar para Lucien Hubbard por su argumento original, en el que reflexiona sobre las debilidades humanas y ensalza el coraje por encima de las amenazas. Todo ello en una época especialmente convulsa en las calles de Norteamérica.

7/10
El enemigo público

1931 | The Public Enemy

Uno de los títulos más representativos del cine de gángsteres, protagonizado por un icono del género, James Cagney. Narra, desde que es un crío, el deslizamiento de Tom en un mundo de delincuencia, al que le empujan, en parte, las circunstancias históricas –la Depresión–, y familiares –la ausencia del padre–; lo que contrasta con su hermano Mike, que aunque le ha tocado vivir idénticas situaciones, ha sabido convertirse en un hombre honrado. William A. Wellman sabe dotar al film de su proverbial ritmo, tan cinemático, que sabe exprimir bien la subtrama típica de venganza, y utilizar armas sofisticadas entonces, como una ametralladora. Algunos hallazgos son de gran efectividad, como el momento en que Cagney aplasta una fruta en la cara de su novia.

7/10
Mujeres enamoradas (1931)

1931 | Other Men's Women

Melodrama sobre un triángulo amoroso, muy al gusto del Hollywood de la época. Fue una de las películas que su director rodó para Warner Bros, contando para la ocasión con un reparto de rostros que después se harían tremendamente populares como James Cagney (ese mismo año con El enemigo público), Mary Astor (El halcón Maltés) y Joan Blondell (Vampiresas 1933). Bill White y Jack Kulper son dos ferroviarios que ven truncada su amistad cuando entran en juego los sentimientos que el primero siente ante Lily, la esposa de Jack. Antes que causarle problemas a su amigo, Bill decide marcharse, pero Jack ya ha descubierto el romance entre ambos. No confudir este título en español con las Mujeres enamoradas que Ken Russell dirigió en 1970.

5/10
A salvo en el infierno

1931 | Safe in Hell

Una interesante historia de Houston Branch, situada en una isla del Trópico en la que no existen leyes de extradición para sus habitantes. Así que se puede uno imaginar la clase de personas que habitan el lugar. Como por ejemplo Gilda Carlson, que tiene tras de sí una oscura historia personal cuando su amante, un oficial de la marina, murió en el incendio de un hotel de Nueva Orleáns. En la isla las cosas no le van mucho mejor, puesto que es acusada de asesinar a un hombre. Una de las películas que hizo en Hollywood la actriz inglesa Dorothy Mackaill (1903-1990), que comenzó su carrera como una de las bailarinas de las obras de teatro de Ziegfeld y que en el cine apenas encontró renombre a no ser que la recordemos en Bulldog at Bay, de Norman Lee (1937).

4/10
Paraíso peligroso

1930 | Dangerous Paradise

'Victory', la novela escrita por Joseph Conrad, ya habia sido llevada al cine en una versión muda dirigida por Maurice Tourneur en 1919, y después volvería a ser adaptada a la pantalla en 1940 como Victory, de John Cromwell. En ella, un hombre desencantado vive aislado del mundo en una remota isla. En uno de sus viajes para adquirir víveres, se topa con una mujer que, para escapar de unos desaprensivos, se mete de polizón en su bote y acaba con él en la isla. Ambos deberán aprende a convivir, superando toda clase de peligros. Por supuesto, la intensidad y simbología de la propuesta de Conrad no aparece por ningún lado en este típico producto de entretenimiento de la Paramount donde se estereotipan los buenos y malos hasta la saciedad, ofreciéndose al público las dosis de romance y aventura deseadas.

4/10
Maybe It's Love (1930)

1930 | Maybe It's Love

Comedia más bien destinada a un público juvenil, que acabó siendo todo un éxito en taquilla en Estados Unidos gracias a una combinación de chicas sexys y atractivos muchachos de un equipo de fútbol americano. Sobre este tema versa el guión de Joseph Jackson y Mark Canfield. Una estrella del equipo pierde su aureola de fama cuando aparece en escena un recién llegado, todo ello dentro de una competición a través de todo el país para elegir a los once mejores jugadores universitarios. En su reparto sobresalen las bromas de Joe E. Brown (inolvidable “novio” de Jack Lemmon en Con faldas y a lo loco), así como el juvenil rostro de Joan Bennett, una de las mejores y más atractivas actrices del Hollywood clásico. Fue la primera realización de Wellman para la Warner, donde permaneció hasta 1933. Con el mismo título de Maybe It´s Love existen otras dos cintas de 1926 y 1935 que no tienen nada que ver con la película que nos ocupa.

4/10
Aguiluchos

1930 | Young Eagles

Nuevo intento de Paramount en reeditar el éxito cosechado por Wellman con Alas, esta vez contando con el sonoro como principal reclamo. Las películas sobre aviación serían una constante en la carrera de este autor, con títulos como Aeropuerto central, Men with Wings, Thunder Birds, Gallant Journey y La escuadrilla Lafayette. En Aguiluchos se narran las aventuras de diferentes aviadores norteamericanos en la Primera Guerra Mundial, con las consabidas dosis de romance, acción, aventura, drama y comedia que debían reunir las películas de la época para contentar a un público norteamericano deseoso de divertirse y olvidar los años difíciles que estaba viviendo. Sin ser especialmente brillante, su trama se sigue con cierto interés destacando la presencia de Jean Arthur (1905-1991), una de las estrellas de la Edad Dorada de los 30 y 40, especialmente dotada para la comedia social.

4/10
Woman Trap

1929 | Woman Trap

Melodrama social dirigido con buen ímpetu, aunque con un tono decididamente menor, por el más que competente William A. Wellman. En su trama –donde se mezclan otros géneros como el cine de denuncia social y el de gángsters– asistimos a una lucha fraticida entre dos hermanos que han encauzado sus vidas por caminos muy distintos: mientras uno ha ingresado en el cuerpo de policía, el otro mantiene sus malas compañías, que le han llevado por una carrera criminal. El enfrentamiento entre ambos es inevitable, culminando todo con un trágico final. En España tomó el título de La denuncia en su pase por televisión. Los dos actores protagonistas son Hal Skelly (que falleció cinco años después del film, a la edad de 43) y Chester Morris (1901-1970), un reputado nombre de la escena que había sido nominado al Oscar por Ronda nocturna (1929).

4/10
El hombre que yo amo

1929 | The Man I Love

Producida por David O. Selznick para Paramount, se trata de un drama que mezcla elementos de cine negro asociados al mundo del boxeo. En esta ocasión es un joven que intenta abrirse camino como pugilista que se ve atrapado por dos clases de mujeres: una joven humilde que le comprende e intenta ayudarle, y una bella depredadora social. Protagoniza Richard Arlen (1899-1976), un actor de serie B en numerosas películas desde la década de los 20 que colaboró con Wellman en otros títulos como Alas, Una de tantas y Paraíso peligroso. Las dos chicas por las que duda su personaje son dos secundarias como Mary Brian y la rusa Olga Baclanova, de inolvidable presencia en Freaks.

4/10
La frontera de la muerte

1929 | Chinatown Nights

Antes de comenzar su fulgurante carrera de éxito en la RKO en 1931, David O. Selznick trabajó como productor independiente en películas para Paramount como La frontera de la muerte, cuya acción se sitúa en el barrio de Chinatown. Allí, una mujer de la alta sociedad debe escapar de una banda mafiosa china que le amenaza con matarla. Una de las películas a las que se nota en exceso los tics adquiridos de la época muda, sobre todo en la interpretación de su actriz principal Florence Vidor (1895-1977), quien tuvo cierta fama en el cine mudo y que aquí hacía su debut en el sonoro estando algo desconcertada.

3/10
La legión de los condenados

1928 | The Legion of the Condemned

Inmediatamente después del éxito obtenido con Alas –la primera película ganadora del Oscar–, la Paramount dejó vía libre al director William Wellman para que siguiese mostrando al público sus experiencias como piloto en la Primera Guerra Mundial. Lo que éste hizo fue buscarse de nuevo como aliado al guionista John Monk Saunders, que también había participado en las Fuerzas Aéreas durante la contienda armada. Entre ambos idearon una trama – donde también colaboró Jean De Limur– en la cual un heróico piloto ha de burlar las líneas enemigas alemanas para dejar en tierra a una espía por la que se siente atraído. Gary Cooper, que tenía un breve papel en Alas, es aquí el protagonista de la acción. La chica de la película es Fay Wray, después mitificada como novia de King Kong. Muchas de las escenas de aviación de esta película provienen, precisamente, del rodaje de Alas.

6/10
Mendigos de vida

1928 | Beggars of Life

Como su propio nombre indica, película de vagabundos que también mezcla romance, aventuras y cine policiaco. Se basa en un best seller de Jim Tully y en la adaptación teatral que de esta novela realizó Maxwell Anderson. En su trama, una mujer (la enigmática Louise Brooks) que ha matado a su padre en defensa propia se viste de hombre y se hace pasar por una mendiga. En un campamento conoce y se enamora de otro vagabundo y, para escapar de la ley, deben huir hacia Canadá. Producida y escrita por Benjamin y Tully Glazer, el film pertenece a la época muda de su director, aunque en su montaje final se le añadieron ciertas líneas de diálogo y efectos sonoros, siendo considerada la primera película de Paramount donde se escucharon unas palabras.

5/10
Una de tantas

1928 | Ladies of the Mob

Uno de los mayores éxitos de taquilla del año, sobre todo por el cambio de registro efectuado por su protagonista, Clara Bow (1905-1965), una de las grandes estrellas del cine mudo, destacable por su vitalidad y frescura, así como por sus enormes y expresivos ojos. Acostumbrada a papeles de chica sexy y pizpireta, aquí ha de lidiar con un duro guión de John Farrow y Oliver H. P. Garrett donde aparece como una criminal en potencia, criada de esa forma por su madre y cuyo padre fue condenado a la silla eléctrica. La carrera de Bow –que ya había colaborado con Wellman en la premiada Alas– se fue a pique cuando, en 1931, se vio involucrada en un turbio asunto de índole sexual. Un thriller repleto de fuerza expresiva, emoción y tensión, dirigido con destreza por Wellman.

8/10
Alas

1927 | Wings

Título clásico de la historia del cine al ser el primero en conseguir el Oscar a la mejor película –y mejores efectos visuales para Roy Pomeroy– en la ceremonia de los años 1927-28. Basada en experiencias reales del propio director, su argumento nos presenta a dos jóvenes norteamericanos que se alistan en el ejército para combatir contra los alemanes en la Primera Guerra Mundial. A su vez, ambos tienen una gran rivalidad por el amor de una muchacha. En la realización del filme participó activamente el Ministerio de Defensa, y su rodaje tuvo lugar en la localidad de San Antonio, cercana a bases y campos de entrenamiento del ejército norteamericano. Wellman quiso darle el máximo realismo a las escenas de aviación, poniendo en riesgo incluso la integridad física de los actores. Éste hecho le enfrentó a los ejecutivos de la Paramount, que no le invitaron al estreno.

8/10
Boda convencional

1926 | The Cat's Pajamas

Después de una breve carrera como actor, William A. Wellman debutó como director en la Fox en 1923. Contratado por Paramount en 1926, allí permanecería hasta 1930, cosechando grandes éxitos en filmes de aventuras como Alas. La comedia romántica Boda convencional fue su primer título para esta compañía. Producida por B.P. Schulberg, en su argumento encontramos la historia de amor entre una joven costuresa y un célebre cantante de ópera, juntos gracias a los enredos provocados por el gato de ella. Protagonizan dos rostros conocidos del cine mudo, cuyo paso al sonoro no fue excesivamente afortunado: Betty Bronson y Ricardo Cortez, éste último presentado en algunas esferas como un nuevo Valentino.

4/10
Ballet ruso

1926 | You Never Know Women

Nacido en 1896, William A. Wellman siempre fue considerado un mero director de Estudio siempre capaz de sacar el máximo rendimiento a cualquier tipo de género que se le presentaba. En esta ocasión, y trabajando para la Paramount, resuelve sin demasiados problemas una comedia vodevilesca donde un millonario persigue sin descanso a una joven que trabaja como modelo de un lanzador de cuchillos. El cine de Wellman influyó notablemente a directores como Martin Scorsese (cuyas Malas calles tienen mucho de El enemigo público), y en 1973, dos años antes de su muerte, la Junta de Directores de América le otorgó el Premio Especial a toda una carrera.

4/10
Gallant Journey

1946 | Gallant Journey

Cuando tenía 19 años, el director William Wellman se alistó en las fuerzas aéreas de la Legión Extranjera Francesa, donde combatió contra los alemanes durante la Primera Guerra Mundial, en la célebre Escuadrilla Lafayette. De ahí su afición a las películas de aviones, desde su galardonada Alas (1927). En esta ocasión, y con guión propio y de Byron Morgan, realiza una elogiosa biografía de John Montgomery, un inventor que fue pionero de la aviación norteamericana desde que en 1883 construyese su primer prototipo. Todo el tono del relato es amable y complaciente, narrado con eficacia y cierto entusiasmo, muy al estilo de los biopics de grandes personajes de la historia del país. El propio Wellman produjo la cinta a través de Columbia, lo que da idea de su implicación en el proyecto.

4/10
El último gángster

1937 | The Last Gangster

Mientras el mafioso Joe Krozac cumple condena en prisión, su esposa Talya se ha desembarazado de los turbios asuntos de su marido y ha iniciado una nueva vida con el reportero Paul North, con el que vive junto al hijo que tuvo con Krozac. Cuando los diez años de pena en Alcatraz se cumplen, Joe es liberado y no piensa en otra cosa que en vengarse de su mujer y recuperar a su hijo. Redondo título melodramático con tintes gangsteriles. El protagonista, Edward G. Robinson (Hampa dorada (1931), La ciudad sin ley), no podría estar mejor elegido, mientras que el papel de periodista honrado le viene que ni pintado a James Stewart.

5/10
Ha nacido una estrella

1937 | A Star Is Born

Modélico melodrama, repleto de bajas y excelsas pasiones sobre el mundo del cine y el fulgor deslumbrante pero efímero de sus estrellas. Para ello Wellman se basó en la verdadera historia de un actor de cine mudo llamado John Bowers. También tomó como referencia la película de 1932, What Price Hollywood, así como algunas anécdotas reales sobre el mundo del cine aportadas por sus guionistas Dorothy Parker (la cronista del mundo del espectáculo más célebre de la época), Alan Campbell y Robert Carson. Producida por Robert O. Selznick, su estructura fílmica y su capacidad para conmover, divertir y emocionar la convierte en una de las grandes películas de la historia del cine. La Academia supo apreciarlo resultando nominada al Oscar en las categorías de mejor película, actor, actriz, director, guión y ayudante de dirección, ganándolo en la categoría de argumento original (William A. Wellman y Robert Carson). Con el mismo título, este argumento tendría otras dos versiones cinematográficas: en 1954, dirigida por George Cukor, y en 1976, por Frank Pierson.

10/10
Joaquín Murrieta

1936 | The Robin Hood of El Dorado

Versión –muy al estilo Hollywood– de la historia real del bandido mexicano Joaquín Murrieta, que se convirtió en un implacable asesino para vengar la muerte de su esposa. Aquí, como su propio título original indica, le transforman en una especie de Robin Hood justiciero que se encarga de favorecer a los más necesitados. Filmada con el estilo preciso, ímpetu narrativo y rítmica acción que solía imprimir William Wellman a sus obras, la verdad es que no hacía falta recurrir a Murrieta para contar esta historia. Protagoniza Warner Baxter (1891-1951), un aclamado actor de teatro que comenzó en el cine en 1914 y que consiguió un Oscar al mejor actor por En el viejo Arizona (1929). Joaquín Murrieta volvería a ser llevada al cine en una versión española de 1964, en pleno apogeo del spaghetti western.

6/10
Ha nacido una estrella

2018 | A Star is Born

Cuarta versión de la historia que vio la luz por primera vez de la mano de William A. Wellman en 1937, protagonizada por Janet Gaynor y Fredric March. Siempre con idéntico título, las otras versiones han estado a la altura de calidad de la historia originalmente creada por Wellman y Robert Carson, si bien con ciertas variantes y puestas al día, tanto en la versión protagonizada por Judy Garland en 1954 como en la de Barbra Streisand en 1976. Ahora Ha nacido una estrella presenta el primer trabajo serio en el cine de una de las cantantes más sobresalientes de la música pop del siglo XXI, Lady Gaga. La estrella de rock Jackson Maine entra una noche en un bar de Drag Queens para tomar unas copas. Allí queda maravillado por la actuación de Ally, una chica de espléndida voz que interpreta “La vie en Rose” con un enorme desparpajo en la puesta en escena. La convencerá para conversar a la salida y congeniarán. Jackson se da cuenta del potencial de Ally como compositora y cantante y logrará que la acompañe en uno de sus conciertos, donde Ally tomará la alternativa. Con los días irán viéndose más y más y el enamoramiento será inevitable. Las luces y las sombras de la fama. Un tema conocido y mostrado innumerables veces en pantalla, pero no por eso menos real. Lo ejemplos desgraciadamente son continuos. El equilibrio es difícil, el auge es efímero, la caída revolotea continuamente, el peso del éxito aplasta como una condena, el relevo espera, y mantener la propia voz interior, sin venderse, no es fácil. Son temas que se tocan en Ha nacido una estrella, además, claro, de otros como el amor, el talento, el alcoholismo, las drogas, la industria musical o la desesperación. Además de actuar (asombrosa y potente es su voz en directo), Bradley Cooper cumple su sueño de convertirse en director y lo hace bastante bien. El proyecto lo fue rumiando mientras rodaba El francotirador –casualmente fue Clint Eastwood uno de los cineastas que Warner barajó para dirigirlo, el otro era Steven Spielberg– y él mismo se encargó de coescribir el guión, sumándole una especial carga trágica y emocional. Hay que decir que logra dar al conjunto un empaque poderoso, con escenas sobresalientes, como la primera actuación de Ally en el escenario, entre otras. En general el ritmo es adecuado, los saltos de tiempo y la evolución de los personajes convencen. Por otra parte transmite el film un fatalismo que va ‘in crescendo’ y que debido al largo metraje puede agotar un poco. Algo no funciona bien en la vida de Jackson Maine, una negrura se va cerniendo inexorablemente sobre él e impregna toda la historia. La referencia a una infancia perdida, sin madre y con un padre borracho, son continuas. Como en la canción “The Shallow”, su mundo se desmorona. Es realista y verosímil en pantalla cómo causa estragos a su alrededor –en Ally, en su hermano–, aunque quizá se fuerza demasiado la situación en la Gala de los Grammy. Pero, al fin y al cabo, de eso habla el film: mientras una estrella nace, otra declina. En una película tan eminentemente musical el reparto es absolutamente clave y quizá el mayor acierto está en la elección de Lady Gaga como Ally. La cantante norteamericana de origen italiano –Stefani Germanotta, se llama– es probablemente la artista pop más famosa del momento, un título que sin duda se ha ganado a pulso. Bradley Cooper luchó para que fuera ella la protagonista, por encima de otras apuestas del estudio, principalmente Beyoncé. Y no se equivocó. Hay mucha química entre ambos y Lady Gaga hace un trabajo apabullante, se luce con su desbordante chorro de voz, a la vez que sabe ser tierna y cercana en momentos cotidianos, como en esos en que se ríe de su peculiar perfil morfológico. Por consejo de Lady Gaga, tanto ella como Bradley Cooper interpretan sus canciones en vivo (el actor tuvo que ensayar con la guitarra durante un año) y el resultado en el escenario es formidable, especialmente en temas como el mencionado “The Shallow”, “Black Eyes”, “I Don't Know What Love Is” o el emotivo “I’ll Never Love Again”.

6/10
Ha nacido una estrella (1976)

1976 | A Star Is Born

La cantante Esther Hoffman se encuentra en un momento dorado de su carrera profesional y el futuro es cada vez más halagüeño. Sin embargo, su rockero marido pasa por un momento totalmente opuesto. Además su autodestrucción parece inminente debido a las drogas. Nueva y modificada versión inspirada en la historia que ya fue llevada a la pantalla por William A. Wellman en 1937 y por George Cukor en 1957. El resultado no llega, claro, a sus precedentes pero se deja ver con gusto. En este caso el protagonismo femenino es para la entonces estrella en alza Barbra Streisand, mientras que Kris Kristofferson interpreta a su marido. Ambos actores y cantantes mantuvieron durante un tiempo un idilio real fuera de la pantalla.

5/10
Ha nacido una estrella (1954)

1954 | A Star Is Born

Norman Maine es un famoso actor que descubre que la joven Esther tiene talento para la música. Le cambia el nombre por el más artístico Vicki Lester y poco a poco la va introduciendo en el mundo del musical, donde adquiere ingresos y reconocimiento. Ambos se enamoran y se casan, pero mientras ella va acumulando éxitos, la carrera de Norman decae. El film es un remake de la obra maestra del mismo título estrenada en el año 1937 con Fredric March y Janet Gaynor. En este caso son James Mason y Judy Garland los que toman el relevo. Tuvo gran éxito en su estreno y obtuvo seis nominaciones en las categorías de actor, actriz, música, canción original, diseño de vestuario y dirección de arte. El maestro George Cukor dirige el drama, que habla de los entresijos del mundo artístico en el que un día se está arriba y al día siguiente se puede caer en el olvido.

7/10

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