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Biografía

Ary Abittan

Ary Abittan

46 años

Ary Abittan

Nació el 31 de Enero de 1974 en París, Francia
Filmografía
Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho… ahora?

2019 | Qu'est-ce qu'on a encore fait au bon Dieu?

El matrimonio chapado a la antigua formado por Claude y Marie Verneuil ha acabado acostumbrándose a la idea de que sus cuatro hijas se hayan casado con maridos de diferentes etnias, el árabe Rachid, el judío David, el chino Chao y el africano Charles. Ahora que Claude se jubila, los Verneuil se ven viviendo su vejez feliz, en compañía de sus nietos. Pero reciben otra noticia inesperada por parte de las chicas, que amenaza con arruinar su felicidad, por lo que pondrán en marcha un ingenioso plan para evitar la tragedia. Se agradece que el realizador Philippe de Chauveron recupere a los personajes de Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho?, pues esta divertida comedia tuvo una buena acogida, y no sólo en Francia, ya que presentaba una realidad fácilmente reconocible en otros países, entre ellos España. Sigue teniendo gracia Christian Clavier en el papel protagonista, el conservador Claude, pero también los diversos secundarios, especialmente sus yernos, Frédéric Chau (Chao), Noom Diawara (Charles), Ary Abittan (David) y Medi Sadoun (Rachid) –que siguen debatiendo sin reparar en la corrección política espinosos temas, como la tensión entre Israel y Palestina–, y especialmente Pascal N’Zonzi, el irritable consuegro negro André Koffi, a quien esta vez se le saca todavía más tajada. No faltan los pasajes inspirados, como lo relativo al jardinero musulmán de quien Claude sospecha que se trata de un talibán. En su defensa a ultranza, con tono amable y ligero, de la diversidad, esta vez se ha incluido la temática gay, llamando a aceptar el matrimonio entre personas del mismo sexo, cuando la hija de André pretende casarse con otra mujer. También realiza una apología de las costumbres y la gastronomía gala, a veces con referencias que difícilmente se entenderán fuera de allí, como la alusión a una frase del general De Gaulle. Y sobre todo, se ha perdido esta vez el factor sorpresa de la primera entrega. No obstante, es de grato visionado.

5/10
Con los brazos abiertos

2017 | À bras ouverts

Una divertida comedia, que sabe jugar de modo amable con la dictadura de la corrección política, como ocurría en Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho?, no en vano tiene detrás al mismo director Philippe de Chauveron y a su coguionista Guy Laurent. El punto de partida recuerda al álbum de Tintín "Las joyas de la Castafiore", donde el capitán Haddock permitía aparcar en la finca de su castillo de Moulinsart a un grupo de gitanos. Aquí se parte del activismo político del profesor universitario y escritor Jean-Etienne Fougerole, hombre de izquierdas y partidario de recibir "con los brazos abiertos" –el título de su último libro– a los inmigrantes de otros países, y en concreto a los romaníes. En un debate televisivo con otro autor xenófobo, es retado ante las cámaras a predicar con el ejemplo. Y, brindis al sol que piensa que no tendrá respuesta, Jean-Etienne invita a acampar en la finca de su casa a cualquier familia romaní que padezca alguna necesidad. Tan generosa oferta es aplaudida en las redes sociales... pero también tiene la respuesta de la familia Babik, que se acoge a ella, revolucionando la vida de una familia, la Fougerole, en el fondo y en la forma bastanta burguesa. El film tiene el mérito de reírse de su propia sombra, sacando a la luz de las contradicciones de unos y otros. Y contiene gags desternillantes, y hasta el buenismo de algunos personajes se contempla con ironía. El arte moderno, una pareja gay, los sindicalistas aguerridos, los políticos, los propios gitanos, son objeto de cuchufleta. Y todo, sin ofender a nadie. Christian Clavier vuelve a demostrar que es un magnífico actor de comedia, y le hace muy bien la réplica Ary Abittan.

6/10
Los visitantes la lían (en la Revolución Francesa)

2016 | Les visiteurs: La Révolution

Los visitantes no nacieron ayer (1993) se convirtió en todo un fenómeno en Francia, donde hasta se puso de moda repetir algunas expresiones del film en el habla coloquial. El realizador y coguionista, Jean-Marie Poiré, repitió con los dos protagonistas, Jean Reno y Christian Clavier (también coguionista de la saga), en Los visitantes regresan por el túnel del tiempo (1998), y los tres se encargaron de rodar el remake estadounidense, Dos colgados en Chicago (2001). Quince años más tarde, el trío vuelve con una nueva entrega que ha seguido recaudando dinero a mansalva en su país. Continúa la trama de la segunda, en cuyo desenlace, el caballero medieval Godofredo de Miramonte, y su fiel sirviente, Delcojón, trasladados por arte de magia al presente, trataban de regresar a su época, pero por un error acaban en 1794, en plena Revolución Francesa. Se unirán a los descendientes de Godofredo, prepotentes aristócratas, que tratan de huir después de que les haya confiscado su castillo un descendiente resentido de Delcojón, convencido revolucionario. Sin llegar a resultar memorable, la primera parte desataba alguna sonrisa incluso fuera de su país, mediante la enésima repetición de la fórmula “pez fuera del agua”, que tan buenos resultados lleva dando desde clásicos como Tarzán en Nueva York. Lo mismo ocurría con las siguientes. Sin embargo, esta tercera entrega ha perdido la inspiración, pues no consigue sacarle punta a las posibilidades de la época de Robespierre. Acaba resultando tan cansina que el espectador está deseando que acabe. Ni siquiera los apasionados de los personajes, franceses mayoritariamente, conectarán con una trama aburrida que no va a ninguna parte. Reno y Clavier parecen en esta ocasión poco entusiasmados. Y resulta algo simplona la justificación que el guión se saca de la manga de que ahora sus personajes envejezcan cada día varios años cuando están en el futuro, lo que explica que no haya pasado el tiempo para ellos, pero que los actores sí acusen los años transcurridos.

3/10
Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho?

2014 | Qu'est-ce qu'on a fait au Bon Dieu?

Claude Verneuil –notario admirador del general De Gaulle– y su mujer, Marie, forman un matrimonio tradicional, católicos de toda la vida. Aunque ambos tratan de mantener la mente abierta, no pueden evitar sentir cierta perplejidad y decepción cuando su primera hija se casa con un musulmán, poco después la segunda hace lo propio con un judío y la tercera acaba con un chino. Mientras tratan de adaptarse a la situación con optimismo, ambos encierran la esperanza de que su cuarta y última hija fije su mirada en un hombre con el que por lo menos comparta la misma religión... Un día, ésta les adelanta a sus padres que ha conocido a un buen católico, pero olvida mencionar algún otro detalle importante... Hilarante cinta francesa, sin muchas ambiciones, pero con situaciones a la orden del día, y personajes muy humanos con sus particularidades y defectos, que tienen potencial para conectar muy bien con el público. No en vano, en su país (donde el matrimonio por mestizaje alcanza un 20%, muy elevado con respecto a los estados de su entorno), ha conseguido un enorme éxito, superando rápidamente los 5 millones de espectadores, y convirtiéndose de esta forma en un fenómeno social extracinematográfico que en cierto sentido se podría comparar al caso de la española Ocho apellidos vascos, producción muy distinta pero con la que comparte la virtud de que funciona y da al público lo que quiere ver. Dirigida y coescrita por el especialista en comedia Philippe de Chauveron (L'amour aux trousses), hasta ahora con poca proyección fuera de su país, Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho? cuenta con numerosas situaciones y diálogos divertidos. Muchos de ellos bordean terreno peligroso, por ejemplo cuando el yerno musulmán discute con el judío, pero lo cierto es que De Chauveron sale del paso siempre con elegancia y enorme simpatía. Por su parte, el reparto está bien escogido, ofreciendo interpretaciones exageradas pero perfectas para el tono de la película, como en el caso del cómico Christian Clavier, famoso por haber sido Astérix y protagonizar la saga de Los visitantes. Tan francesa que por ejemplo incluye un chiste (logrado) que alude al cómico Louis de Funès, lo cierto es que todo acaba resultando muy universal. Aunque sólo pretende ser un ‘divertimento’, Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho? alcanza cierto fondo con su apología de la tolerancia, por mucho que ésta obligue a veces a realizar un esfuerzo por ambas partes.

6/10
Espíritu familiar

2014 | L'esprit de famille

Tres hermanos: Yvan, Max y Helen. Se llevan bien y se quieren aunque a menudo están en desacuerdo en cosas importantes. Yvan tiene cuarenta años y es hipocondriaco y se agobia demasiado, mientras que Max es un tipo más despreocupado y alegre. Cuando Helen necesita urgentemente un transplante de riñón, ambos hermanos se prestan a ayudarla. Serán sometidos a todo tipo de pruebas para ver quién es el mejor donante, mientras que en el fondo cada uno preferiría que fuera el otro. Simpático telefilm francés habla de la unidad familiar con dialágos chispeantes y situaciones cómicas que funcionan. Es cierto que la puesta en escena en exceso barata y televisiva aporta a menudo al film cierto aire de sketch ligero, pero lo cierto es que se ve con agrado aunque se trate de una película menor. Destaca entre el reparto Ary Abittan, a quien ya vimos en la divertida Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho?

5/10

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