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Biografía

Brian Geraghty

Brian Geraghty

45 años

Brian Geraghty

Nació el 13 de Mayo de 1975 en Toms River, New Jersey, EE.UU.
Filmografía
Extremadamente cruel, malvado y perverso

2019 | Extremely Wicked, Shockingly Evil and Vile

Nuevo acercamiento a Ted Bundy, célebre "serial killer" en Estados Unidos en los 70, condenado por el salvaje asesinato de cuarenta mujeres, aunque el número de sus víctimas, también de violencia sexual, podría aún ser mayor. Otras películas que han abordado al personaje como Ted Bundy, se caracterizan por mostrar con pelos y señales los crímenes, acercándose al gore. Y aunque ciertamente la realidad se presta a ello, el peligro es caer en el puro morbo. La película que nos ocupa tiene detrás a Joe Berlinger, conocido por sus numerosos documentales sobre el sistema legal y casos criminales, y de hecho casi a la vez ha entregado una docuserie, Conversaciones con asesinos: Las cintas de Ted Bundy, que trata el mismo tema, pero aquí sin actores. De modo que prima el rigor, tambien en la parte policial, carcelaria y judicial, y sin escamotear el horror de los asesinatos, se centra en describir el lado humano de Ted Bundy, y cómo pudo enamorarse de él Liz Kendall, madre soltera que convivió con él mucho tiempo, incluso cuando tuvo lugar su primera detención, y cuyas memorias han servido mucho para pergeñar el guión. Además se juega a la ambigüedad, la idea es que pueda flotar la sombra de una duda durante casi todo el metraje, porque Bundy sostiene en todo momento su inocencia. Quizá ahí se manipula un poco al espectador, pues las pruebas, durante el juicio, no dan la impresión de ser todo lo contundentes que debieran, pero tal vez si así fuera, se resentiría el punto de vista adoptado. Zac Efron se revela una elección muy acertada para recrear el lado encantador y seductor de Bundy, que hizo gran parte del público, incluso el femenino, creyera en su inocencia. Mientras que Lily Collins sabe encarnar a la mujer que le ha amado y quiere creerle, y a la que persigue durante años una confluencia de sentimientos difíciles de sobrellevar. Además el resto del reparto funciona muy bien, por ejemplo John Malkovich como el juez de Florida y Jim Parsons representando a la acusación.

6/10
Loitering with Intent

2014 | Loitering with Intent

Boardwalk Empire (4ª temporada)

2013 | Boardwalk Empire | Serie TV

Nueva entrega de los turbios negocios en el mundo del hampa de Nucky Thompson, afincado en Atlantic City, y asociado criminalmente con famosos gángsteres de Nueva York y Chicago, y dispuesto a extender sus tentáculos en Tampa, Florida. La trama transcurre en 1924, y su creador, Terence Winter, sabe desplegar los distintos hilos narrativos, creando una atractiva telaraña con múltiples derroteros. De modo que aparece una nueva mujer en la vida de Nucky, la aguerrida Sally Wheet, en Florida. Su sobrino, Ben, se mete en líos en la universidad, y la muerte de un compañero por envenenamiento puede complicar mucho las relaciones fraternales de los Thompson. Y en Harlem se van a ver las caras, en torno al Onix Club, Chalky White y el Doctor Narcisse. Tarea inútil mencionar aquí todas las subtramas que componen la compleja y ambiciosa serie Boardwalk Empire. Esta cuarta temporada confirma el cuidado puesto en su desarrollo, con personajes trabajados, así como la abundante violencia y exceso de morbo en las escenas de sexo. Los actores hacen un buen trabajo, con Steve Buscemi perfectamente anclado a su personaje, nexo de unión de las tribulaciones de todos los demás.

7/10
El vuelo

2012 | Flight

Después de pasar una noche casi en blanco, bebiendo, consumiendo drogas y practicando sexo con una compañera azafata, Whip, piloto, se dispone a ponerse al mando de su avión en un vuelo hasta Atlanta que ha hecho mil veces. El aparato sufrirá graves problemas una vez en el aire, y sólo la pericia de Whip logra un aterrizaje casi milagroso. Pero detrás quedan seis víctimas mortales, y el inevitable litigio en los tribunales para dirimir responsabilidades económicas. Aunque lo más serio es un posible horizonte penal para Whip, por pilotar bajo la influencia de sustancias tóxicas. Tras insistir tres veces seguidas –Polar Express, Beowulf, Cuento de Navidad– con películas rodas con actores y luego, con el método de movimiento y captura, convertidas en singulares cintas de animación, se diría que Robert Zemeckis se ha cansado de explorar esta vía de creación artística –menos mal, tampoco aporta gran cosa– y vuelve con El vuelo a una historia “normal” de tintes dramáticos, más en la línea de Náufrago. Para ello maneja un libreto de John Gatins (Acero puro, Coach Carter) que ha sido nominado al Oscar. El vuelo planea, si nos permite el juego de palabras, con una idea muy sugerente, y plasmada con una expresión en inglés intraducible con la fuerza del original. El abogado de Whip trata de que el comité investigador considere que la situación a la que se enfrentó el piloto fue “de fuerza mayor”, en inglés “Act of God”, o sea, que no cabía hacer otra cosa que lo que hizo Whip, y el resto de lo que ocurriera, correspondía a Dios decidirlo. Y en efecto, la cuestión de la fe –o la falta de ella– del protagonista, es esencial y recurrente en la trama, también con abundante subtexto, como el lugar donde se estrella el avión, al lado de una iglesia y un río donde realizan bautismos los baptistas. Y el film no es otra cosa que el retrato de un hombre sin rumbo y en caída libre –como su avión durante el accidente, ya que a sus adicciones Whip suma una familia rota, está divorciado y su hijo adolescente no quiere saber nada de él–, al que lo acaecido podría hacerle remontar el vuelo. Y múltiples señales –maravillosa la escena en el rellano de una escalera de él con una heroinómana y un enfermo de cáncer terminal– le recuerdan constantemente la misteriosa acción de Dios en el devenir de los hombres. Con El vuelo no estamos ante un film complaciente, abundan los momentos desgarrados. Whip está solo con su alcoholismo, no quiere ayuda de nadie. Desearía cambiar, más tras el accidente, pero hacerlo no resulta tan sencillo. Y la trama se enriquece con su relación –“la extraña pareja”, podríamos decir– con la adicta a las drogas, otra invitación a cambiar de rumbo. En cambio, aunque sea con el deseo de pintar en tres trazos la desastrosa vida del protagonista, a la gráfica escena de arranque le falta elegancia y sutileza. Zemeckis lleva muy bien el guión de El vuelo en líneas generales, y Denzel Washington es columna vertebral indispensable para sostener lo que se nos va contando, dicho sea sin demérito del ajustado reparto, donde destacan Kelly Reilly, Melissa Leo, Bruce Greenwood y Don Cheadle. Su trabajo se revela esencial para los momentos más “peligrosos”, de modo que logra sacar adelante y emocionar en la comparencia pública, escena que se prestaba al tópico, aunque quizá las escenas subsiguientes que cierran el film no acaban de funcionar, una verdadera lástima.

6/10
Seven Days in Utopia

2011 | Seven Days in Utopia

En tierra hostil

2008 | The Hurt Locker

La mejor película hasta la fecha sobre la guerra de Irak. Sigue las labores cotidianas en Bagdad de tres marines estadounidenses, que conforman una unidad de artificieros especialistas en desactivar bombas. Ellos son Will, muy individualista, que parece no conocer lo que es el miedo, y ha desarmado cientos de artefactos; Sanborn, un afroamericano muy racional, que piensa que la seguridad pasa por el trabajo en equipo; y Owen, el más joven, al que el conflicto está afectando, y que recibe ayuda psicológica de un coronel médico. Sus distintas misiones sirven para ahondar más en sus personalidades: tocamos su humanidad, también en lo que se refiere a los lazos familiares, buceamos en sus temores, y llegamos a atisbar un poco el daño tremendo que hace la guerra, en primerísimo lugar a los propios combatientes.Kathryn Bigelow es una excelente directora de escenas de acción, lo que atestiguan filmes como Le llaman Bodhi, Días extraños y K-19: The Widowmaker. Aquí suma a su talento para las secuencias adrenalíticas -todas sobresalientes, con una atmósfera de tensión casi insoportable, y sin maquillar jamás el horror bélico- el manejo de un sólido guión de Mark Boal, que ya había puesto previamente su granito de arena en el libreto de En el valle de Elah. Y el resultado de tal conjunción es muy notable. Ya la secuencia de apertura es modélica para explicar en qué consiste el infierno de Bagdad: soldados patrullando por todas partes y sus inevitables bromas procaces, civiles suspicaces, el pánico ante las amenazas de bombas, la desconfianza de unos y otros... y el traje de artificiero, que parece propio de un cosmonauta, y subraya la idea de que los marines están verdaderamente en otro planeta, cuyas claves de inteligibilidad se les escapan. Otros pasajes recuerdan al western, duelo al sol en el desierto bajo un calor infernal, lo que se subraya con la partitura de Marco Beltrami y Buck Sanders, suavemente evocadora de los filmes de Sergio Leone y Ennio Morricone. Gran mérito del film es su huida constante del tópico. No estamos ante el elemental heroísmo de tantas películas bélicas. Tampoco se cae en la simple desmitificación típica de los títulos sobre Vietnam, opción seguida por Redacted de Brian de Palma o la miniserie Generation Kill. Es todo más complejo, y por ello, más creíble. Con inteligencia, se deja de lado la cuestión política -no se menciona a Bush en ningún punto del metraje-, optando por entregar hechos harto elocuentes, que permitirán al espectador sacar sus conclusiones. Como la detención de un taxista con un arma apuntándole a la cabeza, con la ironía que explica en gran parte la tragedia de la ocupación americana, de que “o era insurgente, o ha pasado a serlo”. Tampoco se cae en la tentación de mostrar a unos mandos lerdos, que no se enteran de nada. Y los protagonistas están lejos de ser unos tarados: son personas normales, auténticos camaradas, con familia, capaces de congeniar con Beckham, un chaval nativo; no desprovistos de problemas, tal vez adictos a las emociones fuertes, o su contrario, intentan evitarlas, pero ni una cosa ni otra les llena de orgullo, simplemente procuran hacer lo que mejor saben, encajar en el puzzle iraquí. El reparto es perfecto, está hecho con inteligencia. El trío de actores principales resulta bastante desconocido -genial Jeremy Renner, que compone un personaje muy poliédrico; totalmente en su sitio Anthony Mackie y Brian Geraghty-, una astuta opción, como lo es la de apuntar a nombres que suenan para papeles pequeñitos -Guy Pearce, Ralph Fiennes-.

8/10
Sé quién me mató

2007 | I Know Who Killed Me

Aubrey es una estudiante de instituto muy imaginativa, a la que le gustaría un día ser escritora. En su ciudad anda suelto un psicópata que gusta de secuestrar a jovencitas, a las que tortura antes de abandonar su suerte. Aubrey va a a tener la mala suerte de convertirse en una de sus víctimas, que será hallada milagrosamente con vida arrojada en una cuneta. Eso sí, para salvar su vida deben amputarle una pierna y un brazo. Para colmo de males, la chica, cuando despierta del coma, dice llamarse Dakota y no Aubrey. Aquello parece un disparate, un trastorno psicológica propiciado tal vez por la fatal combinación del trauma sufrido y las dotes creativas de la chica. Sobre el papel, la trama parece ocurrente. En la pantalla, es una narración torpe, con sorpresas que no lo son, y que da pie a incluir escenas de sadismo insoportables, además de la inevitable ración de sexo. Lindsay Lohan es una actriz competente, pero a los escándalos de su vida personal une la elección de filmes de dudoso interés, como el que nos ocupa. En el reparto también puede verse a otra actriz en declive, la Julia Ormond de El primer caballero, aquí en un papel ciertamente menor.

2/10
Equipo Marshall

2006 | We Are Marshall

En 1970 una tragedia conmocionó a la Universidad de Marshall. Todo el equipo de fútbol americano, junto a muchos amigos y familiares, falleció en un desgraciado accidente aéreo en el que no hubo supervivientes. Este film describe los ímprobos esfuerzos del entrenador Jack Lengyel para poner en pie un nuevo equipo que, no puede ser de otra manera, está compuesto por principiantes. Marshall es una ciudad de 50.000 habitantes, por lo que puede suponerse la conmoción que supuso el accidente, y lo fácil que habría sido sucumbir al desánimo y la amargura. Este film nos cuenta por contra el espíritu positivo con que se encara el lógico sufrimiento, lo que tendrá su fruto en la temporada del equipo en 1971. Matthew McConaughey da vida con aplomo al nuevo entrenador, un personaje que sencillamente se pone a trabajar con sus chicos desde el primer día, sin pararse a pensar que tiene ante sí una tarea imposible. McG, director de Los ángeles de Charlie cuenta con buen pulso la historia y saca su jugo a un atinado reparto.

6/10
Cuando llama un extraño

2006 | When A Stranger Calls

Remake de una película de terror de 1979 titulada Llama un extraño. Una jovencita que ejerce de canguro en un aislado chalet es acosada a llamadas telefónicas por un desconocido. Al principio piensa que es un bromista, pero la insistencia empieza a preocuparla. Y su inquietud será aún mayor cuando un amable policía que se ha preocupado de localizar la llamada, le informa de que están llamando… ¡desde dentro de la casa! Film para incondicionales del género. La trama no es especialmente novedosa, pero abundan los sustos, y Camilla Belle, además de hacer honor a su apellido, grita hasta desgañitarse.

2/10
Bobby

2006 | Bobby

6 de junio de 1968. Elecciones primarias para la presidencia del partido demócrata. La atmósfera social está muy revuelta por problemas como la guerra de Vietnam o la cuestión racial. Robert Kennedy cuenta con muchas papeletas para ganar en el estado de California, clave para ser finalmente el candidato presidencial, que debería batirse con Richard Nixon. El Ambassador Hotel se ha convertido en el cuartel general de RFK, que en unas horas podría estar celebrando una victoria que le catapulte a la Casa Blanca. Con este telón de fondo político de esperanza e incertidumbre, somos testigos de las historias cruzadas de múltiples personajes relacionados con el hotel: el ex manager del lugar, jubilado; el actual manager, que vive una aventura con una telefonista; su esposa, que trabaja en el salón de peluquería y manicura; el jefe de cocinas, que por una actitud racista es despedido ese día; los pinches de la cocina, uno de los cuales está muy emocionado por el partido de béisbol que se juega ese día; una joven pareja, que se casa ese día para de este modo evitar que él sea destinado a Vietnam; algunos jóvenes implicados en la campaña de Bobby, desde futuros políticos a muchachos que tienen su primera experiencia con la droga; la actriz-cantante alcohólica y su cansado esposo; la pareja madura, donde ella esconde su inseguridad a base de cuidar su apariencia... Notable film bien trabado por Emilio Estevez, director y guionista, y que se reserva un pequeño papel. Se citan en el metraje dos películas, Grand Hotel y Bonnie and Clyde, y no es una mención casual. La estructura y marco del film remiten al clásico de Edmund Goulding, y el otro título anticipa la ensalada de tiros que va a constituir su clímax. Aunque la narración arranca de un modo premioso -hay muchos personajes y subtramas que introducir-, lo cierto es que Estevez las dota de espléndida intensidad dramática, sobre todo porque estamos ante seres de carne y hueso, con inquietudes que podemos entender; y cada pequeña 'tragedia' alcanza su momento álgido, en que detectamos grandeza y miseria. Un reparto de maravillosos actores, espléndidamente escogido, con personajes que les vienen como anillo al dedo -algunos ciertamente arriesgados, como el de tres grandes actrices que se enfrentan al problema de su edad, Demi Moore, Helen Hunt y Sharon Stone- contribuyen, cada uno desde su pequeña parcela, a la gran estatura de este film.

7/10
Jarhead

2005 | Jarhead

Primera Guerra del Golfo. Anthony Swofford –en cuyo libro homónimo se basa el film– es un marine del ejército estadounidense, que acude a liberar Kuwait, país recién invadido por el Irak de Sadam Hussein. Es la época previa a la Operación Tormenta del Desierto, donde dominan la inactividad y el tedio. Los soldados deben soportar un calor infernal, y la arena que se mete hasta en las orejas. Ellos desean luchar, pero el momento de pegar tiros nunca llega. De modo que se dedican a matar el tiempo, pensando en obscenidades, o gastando bromas pesadas, mientras soportan a un sargento de mano dura. El film de Sam Mendes (American Beauty, Camino a la perdición) es deudor de toda una tradición cinematográfica relativa a Vietnam –incluida la cita explícita a Apocalypse Now, título de cabecera de los marines, y a El cazador–, muy crítica con la actuación de EE.UU. fuera de su país. Y en tal sentido, poco aporta Jarhead con respecto a sus predecesores. Si acaso la mirada cínica de Mendes a los lazos afectivos y familiares, que en la línea de American Beauty, se revelan tenues. La chacota a cuento de las infidelidades de novias y esposas que han quedado en casa supera lo razonable, y se compensa poco con el ejemplo de algún militar razonablemente satisfecho en el campo familiar: sólo uno hispano de presencia fugaz parece más o menos equilibrado. Los demás son `cabezas huecas', que no saben por qué están en Irak, ni tampoco parece importarles. Esa consideración del vacío de la mayoría de los combatientes según Swofford, no va más allá: no se entra a la cuestión política, ni tampoco a cómo se podría motivar a esos soldados, hacerlos más personas. Visualmente, la película tiene algunos momentos hermosos, y pasajes surrealistas como el partido de fútbol americano jugado con máscaras antigás. Y el reparto cumple, sin exagerar. Jake Gyllenhaal no logra hacer comprensible –tal vez por culpa del guión– el par de momentos en que se `se le va la olla'.

5/10
Conversaciones con otras mujeres

2005 | Conversations with Other Women

Interesante comedia negra basada en un guión original de la novelista Gabrielle Zevin. La historia se sitúa en una boda, donde coinciden un hombre norteamericano –hermano de la prometida– y una mujer británica. Ambos se ponen a conversar y surge una increíble chispa entre ellos. Sin embargo, el juego se convierte en una especie de competición, en donde ella sugiere y atrae, pero mantiene a raya al hombre, y él por su parte no ceja en el empeño de conquistarla. Llama la atención la elección de la pareja protagonista, unos improbables Aaron Eckhart (El caballero oscuro) y la extraña damisela Helena Bonham Carter (Las alas de la paloma), un par de actores con sobrada experiencia pero que a priori no parecen encajar como enamorados. La película destaca por los elaborados diálogos.

5/10

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