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Biografía

Brianna Hildebrand

Brianna Hildebrand

23 años

Brianna Hildebrand

Nació el 14 de Agosto de 1996 en College Station, Texas, EE.UU.
Filmografía
Jugando con fuego

2020 | Playing with Fire

Simpática cinta familiar, previsible, pero que puede apagar el fuego de una tarde aburrida con buenas dosis de diversión y buenos sentimientos. Sigue al heroico pero algo cuadriculado jefe de apagafuegos (mucho más importante que “bomberos”, según se nos explica en el film) Jake Carson, que con sus hombres salva a tres chavales cuya casa en el bosque arde por completo, los padres estaban ausentes. Hasta que vengan a recogerlos se quedan en el cuartelillo, donde arman un buen desbarajuste entre los hombres de Carson, pero también ayudan a encauzar la inclinación amorosa que el tipo siente hacia la doctora Hicks, estudiosa de las ranas. El film contiene bromas con los simpáticos pequeñajos, alguna al más puro estilo “cartoon” de Solo en casa, mientras que el musculoso John Cena da el tipo de fortachón que se esfuerza en hacer comedia, como hiciera antaño Arnold Schwarzenegger en Poli de guardería. Dirige Andy Fickman con profesionalidad, pero le falta chispa, con perdón.

5/10
Cleptómanas

2019 | Trinkets | Serie TV

Serie creada por el trío Amy Andelson, Emily Meyer y Kirsten Smith, y dirigida al público adolescente –lo que no significa que sea recomendable para el mismo–, muestra cómo llegan a ser amigas íntimas tres chicas “outsiders”, cada una con sus personales problemas familiares y sentimentales, pero que coinciden no sólo en su instituto, sino en unas reuniones de cleptómanos que tratan de superar su adicción. Elodie asegura que comenzó a sentirse libre para apoderarse de lo ajeno, cuando fuerzas superiores desconocidas –o sea, Dios–, le arrebataron a quien más quería, su madre; desde entonces no levanta cabeza, su padre no le entiende, y no se lleva muy bien con su madrastra y su hermano pequeño, además de que es lesbiana y se ha mudado recientemente, o sea, tiene la etiqueta en clase de “la nueva”; y en fin, a Moe y Tabhitia les pasa tres cuartos de lo mismo. Podía ser un producto amable, pero está imbuido de una visión de la vida, las relaciones de pareja, la homosexualidad y la familia doctrinaria y de enorme pobreza antropológica, con una visión superficial del amor, reducido a puro sentimiento, a una libertad que se deja llevar por el capricho del momento, y una mirada al sexo tosca y reduccionista. Lo más positivo es el canto a la amistad que atraviesa la serie, pero el precio es pintar de modo negativo a la familia –los adultos o no te entienden, o son egoístas, o ambas cosas–, y primar el individualismo femenista –la mayoría de los varones que pululan por ahí son unos “pringados” que van a lo suyo–, que se apoya en las amigas, porque la soledad no deja de ser un “palo”. La cleptomanía no deja de ser una especie de metáfora, cuando te roban todo y te sientes sola, no te importa robar también, aunque eso no llene, parece que se quiere decir. Pero en fin, cuando ya has visto a las chiquitas protagonistas llevar a cabo su enésimo robo, sólo queda inventarse algo "original", como robar en una "sexshop". Protagonizan tres chiquitas más bien desconocidas Brianna Hildebrand, Kiana Madeira y Quintessa Swindell, de la que puede sonar la primera por las dos películas del cutresuperhéroe Deadpool.

4/10
Deadpool 2

2018 | Deadpool 2

Secuela de las andanzas del personaje más gamberro y políticamente incorrecto de la factoría Marvel, el superhéroe que se mofa cínicamente del modo en que encaran su profesión todos sus colegas dotados de poderes especiales y enfundados en mallas, él combate a los villanos de turno a su peculiar manera, y poniéndose en primerísimo lugar a sí mismo. De todos modos el enamorado Wade Wilson/Deadpool podría sentar cabeza, y formar una familia con su novia Vanessa. Sin embargo la desgracia llama a su puerta y Deadpool queda sumido en una profunda depresión, sólo piensa en morirse, pero tal deseo se le niega. Quizá lo que necesita es pensar un poco en los demás: así que Coloso le propone sumarse a los X-Men, y cuando tras diversas peripecias acaba en prisión, se le presenta la oportunidad de tutelar a un mutante adolescente, Puño de Fuego, gordito, resentido y lleno de ira. Como en el film original Deadpool, de nuevo resulta fundamental el guión cargado de bromas de Rhett Reese y Paul Wernick, al que se suma el propio actor protagonista, Ryan Reynolds. Conscientes de que el humor transgresor e iconoclasta, irónico con respecto a las convenciones de las películas de superhéroes y a sus intenciones primordialmente comerciales, ha sido celebrado por parte del público, exhausto ante la saturación del subgénero, se refuerzan las bromas y alusiones, con el protagonista dirigiéndose directamente al espectador. La paradoja consciente es que se utilizan para la trama esas mismas convenciones objeto de chanza, incluso permitiéndose dar la vuelta al argumento sin rubor, todo vale en el juego metacinematográfico, cabe proponer, y que cuele, cualquier “deus ex machina”. Sea como fuere, hay un buen puñado de gags tronchantes. No faltan de nuevo las frases zafias por su doble sentido, aunque en esta ocasión hay más contención, lo que se agradece. Sorprende la habilidad para fustigar la pederastia, haciendo al espectador cómplice de disfrutar del brutal castigo a los culpables de tan execrable crimen, y hasta se hace broma con la ideología de género –X-Force sería mucho más aceptable que el machista término X-Men–, y en la batidora de jugar a varias bandas no faltan una pareja lésbica de jóvenes mutantes, o las risas acerca de una suerte de atracción entre Deadpool y Coloso. Dirige la función David Leitch, conocido sobre todo como especialista y director de segunda unidad en películas de acción, y que hasta la fecha sólo había recibido crédito como director por la olvidable Atómica. Aquí se pliega a lo que demanda el film, humor servido con un ritmo razonable y una adecuada coreografía de las escenas de acción, con violentos desmembramientos, que evitan ser realistas.

6/10
Tragedy Girls

2017 | Tragedy Girls

Sade Cunningham y McKayla Hooper, dos estudiantes de instituto maquiavélicas, están decididas a lograr seguidores en redes sociales a cualquier precio. Llegarán a cometer asesinatos para después aparecer en vídeos online como investigadoras de lo ocurrido, o criticando a la policía por no ser capaz de resolverlos. Cuando en su ciudad aparece un peligroso asesino en serie, lo atrapan y retienen. Segundo largometraje como realizador de Tyler MacIntyre, tras el poco conocido Patchwork. Se agradece que haya concebido el film como advertencia del lado oscuro de las redes sociales, que alimentan el narcisismo de la juventud. Logra algún momento hilarante, gracias a que no se toma muy en serio. Por desgracia, no consigue una buena interpretación ni siquiera de Josh Hutcherson, que ha mostrado talento en cintas como Los juegos del hambre, mientras que las dos protagonistas, Brianna Hildebrand y Alexandra Shipp, resultan a todas luces exageradísimas. Sobran los excesos de humor negro, y que, por si alguien no ha captado el mensaje, dentro de la trama una profesora imparte una clase sobre la parte mala de Twitter.

4/10
Deadpool

2016 | Deadpool

Largometraje en solitario de uno de los personajes de mayor éxito de las últimas décadas de los comics Marvel. Vuelve a estar interpretado por Ryan Reynolds, que le dio vida en X-Men Orígenes: Lobezno, donde era un secundario que formaba parte de un particular equipo de mutantes con el protagonista. Estamos pues ante un 'spin-off' de otro: ¿Hollywood languidece? Wade Wilson sobrevive como mercenario, con encargos de poca monta, como amenazar a un repartidor de pizzas para que deje de acosar a una chica. En el bar donde trabaja su amigo Weasel conocerá a Vanessa, prostituta con la que inicia una intensa relación, que se ve amenazada cuando a él le diagnostican un cáncer terminal. Desesperado, acaba aceptando la oferta de un 'reclutador' desconocido que puede curar su cuerpo además de dotarle de poderes sobrehumanos. Por desgracia, Wilson no contaba con la letra pequeña de su peculiar acuerdo. Esperadísimo por los fans, el film Deadpool ha obtenido una buena taquilla en su estreno en Estados Unidos a pesar de un tono irreverente y grosero que espanta a parte del público, y las críticas han sido bastante elogiosas. Esto se explica en buena medida porque logra cierta frescura gracias al recurso de que el protagonista rompe la cuarta pared, dirigiendo al público sus iconoclastas y cínicos comentarios, y por la abundancia de humor, de tintes negros, y muchas veces metacinematográficos, tomándose a broma el universo de los superhéroes de la gran pantalla. En ese sentido, arrancan carcajadas detalles como los sinceros títulos de crédito iniciales, algún comentario sobre Liam Neeson y la saga Venganza, etc. Abundan los guiños a iniciados, que también apreciarán que aparezcan Coloso y la joven Negasonic Teenage Warhead, dos miembros de los X-Men. Sin embargo, por debajo de estos fuegos de artificio, el debutante en el largometraje Tim Miller sólo logra componer un film de venganzas bastante convencional, que aunque saca punta a los tópicos del cine de mutantes y demás enmascarados no puede evitar caer en ellos. Sus escenas de acción, más violentas que la media en este tipo de cine, funcionan, pero no resultan memorables. Nada llega a la altura de la también iconoclasta Kingsman. Servicio secreto, deconstrucción del género de superespías, que además ofrecía una historia brillante y atractiva. A Ryan Reynolds le pega el personaje, pero tampoco consigue apasionar al respetable. Su romance con la correcta Morena Baccarin (esposa del terrorista en Homeland) está lejos de resultar tan evocador y emotivo como otras historias del estilo de La bella y la bestia, sin ir más lejos una tan similar como la que cuenta Darkman, protagonizada por el aludido Neeson.

5/10

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