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Biografía

Chris Williams

Chris Williams

Filmografía
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2020 | Upload | Serie TV

Original sátira distópica de ciencia ficción creada por Greg Daniels, que ha trabajado en series más o menos vitriólicas como Los Simspon, The Office, Parks and Recreation y Space Force. Se diría inspirada por el capítulo “San Junípero” de la serie de advertencia ante el futuro Black Mirror. Año 2033. El joven programador Nathan Brown sufre un accidente de automóvil, y su espectacular y frívola novia Ingrid le propone que, en vez de morir y afrontar un futuro incierto en que no se sabe si hay cielo o qué después de esta vida, utilice los servicios de una empresa tecnológica para ser subido a la nube de Lake View, una especie de paraíso virtual al que ella acudirá también cuando le llegue su hora. Acepta, y debe acostumbrarse con un avatar a un estilo de vida muy artificial, en que puede comunicarse virtualmente con Ingrid, y hasta tener relaciones íntimas con ella si se pone un traje especial. Además le asiste una informática, Nora Antony, su ángel en la jerga de la empresa, que empieza a enamorarse de él, aunque en la vida real tiene citas recurriendo a una app. Daniels demuestra ingenio al desarrollar la serie, jugando con la intriga de que Nathan tal vez fue asesinado por oscuras razones, aunque sobre todo domina el tono alocado y algo frívolo, pero que da qué pensar acerca de las existencias insulsas que podemos llevar, agarrándonos al clavo ardiendo de las adicciones de todo tipo, especialmente las sexuales, que fácilmente se convierten en “obsexiones”. Apunta la idea de cómo todos tenemos instalada la idea de vivir después de la muerte, contraponiendo lo artificial con esa esperanza religiosa de la todos tenemos algún tipo de experiencia. Aunque no ahonda en la idea, quizá minusvalorando la capacidad crítica del espectador, se agradece que entre bromas –algunas muy ingeniosas– y veras, deslice ideas para la reflexión de quien quiera detectarlas, como la de que el amor verdadero es lo que da sentido al devenir humano. La serie saca partido a los abundantes entornos virtuales creados para la ocasión, en lo que se diría tecnología de videojuego. Y apuesta por un reparto de completos desconocidos, que resulta ser bastante solvente, entre los que destacan sobre todo el quinteto compuesto por Andy Allo, Robbie Amell, Kevin Bigley, Allegra Edwards y Zainab Johnson.

6/10
Sex Ed

2014 | Sex Ed

A Ed Cole no le van demasiado ben las cosas. Trabaja en una tienda de dulces  y comparte piso con un compañero que se dedica constantemente a "divertirse" con su chica. Ed cumplirá su deseo cuando es admitido en un colegio para dar clase de actividades extraescolares, algo para lo que piensa tiene buenas aptitudes. Pronto se da cuenta de que sus jóvenes alumnos desconocen el mundo del sexo y no están preparados para lo que oyen y ven fuera de las aulas. Así que decidirá impartirles él esas lecciones. Comedia fallida sobre tema tan pegajoso como el de enseñar a niños y adolescentes el tema de la sexualidad como si de una asignatura más se tratara. Bajo una apariciencia de seriedad a la hora de hablar de relaciones sexuales seguras, posiciones, enfermedades venéreas, etc., lo que en realidad se hace obviamente es banalizar frívola y terriblemente el mundo del sexo y del amor. Todo se envuelve en una tonta historia de enamoramiento, con unos cuantos chistecillos por aquí y unas palabras procaces por alllá. Resulta muy chocante ver en el papel protagonista a quien fuera uno de los grandes niños prodigios de la actuación –Haley Joel Osment–, ahora casi irreconocible, con muchos kilos de más y sin el salero de antaño.

3/10
La familia Jones

2009 | The Joneses

Un reparto de lujo, encabezado por Demi Moore, David Duchovny y Amber Heard no son suficientes para llevar a altas cimas esta comedia dramática, con su punto de crítica social a la vida estadounidense. Escribe y dirige el debutante Derrick Borte. La familia Jones está formada por el matrimonio entre Kate y Steve, y sus dos hijos adolescentes. Forman la pareja perfecta y sus hijos son absolutamente encantadores. Acaba de mudarse y sus vecinos están alucinados con unas personas tan maravillosas. Nadie sabe que en realidad no son una familia, sino un experimento de marketing para generar ventas entre sus conciudadanos. ¡Ahí va ésa!

4/10
Cuestión de pelotas

2004 | Dodgeball: A True Underdog Story

Peter LaFleur es un tipo bonachón que regenta un gimnasio de barrio venido a menos. El cutre local, que se cae a pedazos, es como una prolongación de sus clientes: una pandilla de perdedores más raros que un perro verde (un loco que se cree un pirata, dos escuchimizados bastante lelos, un gordo seboso y apocado, y un fanático de los deportes raros).  Y todos ellos tienen en común un grado de patosidad superlativo… En el extremo opuesto del negocio de LaFleur se encuentra Globo Gym, una especie de supertemplo para la gimnasia, que tiene todas las tecnologías del momento para obtener un cuerpo 10. Su jefe, el ególatra White Goodman, quiere hacerse con el humilde gimnasio de LaFleur. Éste no tiene muchas posibilidades de poder mantenerlo, según descubre Kate Veatch, una guapa abogada enviada por el banco para ver el estado de las cuentas del gimnasio.  La única posibilidad es conseguir una gran suma de dinero y el plan que se le ocurre a la cuadrilla de LeFleur no es otro que participar en el campeonato internacional de Balón prisionero. Kate, que se ha quedado prendada de LaFleur, decidirá también echarles una mano. Y la van a necesitar. Una película sobre el balón prisionero sólo puede enfocarse desde el género de la comedia más disparatada, y si además se cuenta con un consumado experto en estas lides como Ben Stiller la cosa puede ser bastante divertida. Hay pelotazos tan absurdos como tronchantes, caretos de espanto a cámara lenta… y hasta una perorata del mismísimo Lance Armstrong sobre la superación que resulta de una comicidad ridícula. Sin grandes honduras la historia enseña hasta dónde puede llegar la absurdez en el cuidado de los musculitos, los rayos uva y todas esas pamplinas. Y los actores cumplen, aunque Ben Stiller destaca especialmente en un papel poco habitual, el del malo de la peli.

3/10
Big Hero 6

2014 | Big Hero 6

Hiro Hamada es un chaval prodigio, apasionado de la tecnología, que vive en la ciudad de San Fransokyo con su tía y su hermano mayor Tadashi. Todo apunta a que estudiará brillantemente en la universidad para seguir los pasos de Tadashi como innovador inventor, pero una tragedia le convierte en un chico solitario. Hasta que Baymax, un robot sanador concebido por Tadashi, le saca de su ensimismamiento para formar equipo con la adrenalítica GoGo Tomago, el obseso de la precisión Wasabi, el genio de la química Honey Lemon y el fanboy Fred. El grupo que se convertirá en Big Hero 6 debe enfrentarse a un villano enmascarado que se ha apropiado de una de las geniales ideas de Hiro, los microbots. Las fronteras entre lo que es Pixar y lo que es Disney siguen desdibujándose, lo que queda son, a la postre, buenas historias de animación, como la que nos ocupa. Big Hero 6 destaca por su acción trepidante y una animación cada vez más apabullante en lo que a escenarios, personajes y movimientos de cámara se refiere, con el dinamismo de títulos como Bolt, Rompe Ralph y Los increíbles. A lo que se suma un rendido homenaje a Japón a través de una ciudad ficticia cuyo nombre cruza los de Tokio y San Francisco, y con personajes e ideas gracias a los cuales John Lasseter, Ed Catnull y compañía pagan su debida deuda de gratitud con el anime. Uno de los más entrañables es el robot hinchable Baymax, que hace pensar enseguida en el totémico vecino Totoro de Hayao Miyazaki. Por supuesto, también está el poco conocido cómic original de Marvel, y en tal sentido Stan Lee recibe su merecido tributo. En cualquier película es esencial la trama, los personajes y los conflictos, y afortunadamente el equipo que está detrás de Big Hero 6 –entre ellos los directores Don Hall (Winnie the Pooh) y Chris Williams (Bolt)– es bien consciente de ello. De modo que sabe ahondar en el sentido de pérdida de Hiro –la muerte forma parte de la vida–, y en el riesgo de que se malogre su talento por caer en el aislamiento, no dejarse querer por los demás, ni dar él personalmente su amor a los otros. Para poner en marcha toda esta maraña de emociones juega un papel esencial Baymax, que paradójicamente –la influencia de Totoro es innegable– presenta rasgos originalísimos, es entrañable e igual hace reír que emociona, interacciona muy bien con Hiro. Y los secundarios son estupendos, escenifican a la perfección a los clásicos geniecillos, técnicos y empresariales, de Silicon Valley y alrededores. El film está repleto de es escenas muy bien concebidas. Baste citar, a la hora de hacer las presentaciones, la pelea de robots con que arranca el film, o la presentación de productos científicos en una feria, sin duda Steve Jobs se habría sonreído al verla.

8/10
Bolt

2008 | Bolt

John Lasseter aprueba con nota alta la prueba de fuego de su estreno como productor ejecutivo de un título de animación Disney para el cine. La duda estribaba en si el genial cineasta sería capaz de hacer reverdecer los laureles marchitos de la legendaria compañía, logrando una calidad semejante a la de antaño, y a la de sus propios logros con Pixar. Lo cierto es que Bolt combina sabiamente entretenimiento familiar con adaptación a los gustos infantiles y juveniles de hoy. El film sigue al perro del título, Bolt, protagonista de un popularísimo show televisivo de acción, donde vive mil y una aventuras de sabor bondiano en compañía de su ama (o su persona, como se dice en el film) Penny, una simpática adolescente a la que pone voz la popularísima Hanna Montana, o sea, Miley Cyrus. El caso es que el perro (que en la versión original cuenta con las cuerdas vocales de John Travolta) piensa que esas aventuras son reales -que él tiene superpoderes y que Penny corre peligro de verdad-, al más puro estilo de El show de Truman. El programa empieza a bajar de audiencia, motivo por el cual su realizador decide dejar un episodio en el momento más emocionante, en que Penny ha sido secuestrada, y Bolt enjaulado. Inesperadamente Bolt logra escapar para quedar atrapado en un paquete postal, que es remitido a Nueva York. Allí seguirá creyendo que Penny corre peligro, pero al tiempo le toca enfrentarse al mundo real, lo que le llevará a trabar amistad con Mittens, una gata callejera, y con Rhino, una ardilla que vive en una burbuja de plástico. La animación en 3D avanza que es una barbaridad, y este film es una prueba del más difícil todavía en cuanto a persecuciones vertiginosas, reconstrucción de las calles de Nueva York, y creación de texturas de piel, pelos, tejidos, etc. Pero como en toda producción con Lasseter detrás, lo más importante es la historia. Y el dúo de guionistas (Dan Fogelman y Chris Williams) y el de directores (Byron Howard y el mentado Williams) se han puesto las pilas para entregar un título atractivo para todo tipo de público, en forma de “viaje del héroe”, donde el motor que le impulsa es el amor. Destacan así una acción muy dinámica al estilo de Los increíbles, momentos emotivos (el chasco de Bolt cuando cree que Penny le va a recibir con los brazos abiertos, que retrotrae a Toy Story), y golpes humorísticos geniales (las tontas palomas, Mittens asimilando la falsa realidad en que vive Bolt, la pérdida de los “superpoderes” de Bolt, las acendradas autocríticas al cine y a la televisión con los personajes del agente y la ejecutiva).

7/10
Patrulla de aterrizaje

2009 | Prep & Landing

Cortometraje que narra la historia de tres elfos muy diferentes que se están preparando para la llegada anual de Papá Noel con la tecnología más puntera. Uno de ellos es un elfo anárquico y enfadado, otra es directora de coordinación de eventos en el Polo Norte y el otro es un elfo idealista y entusiasta con la Navidad.

6/10
Bolt

2008 | Bolt

John Lasseter aprueba con nota alta la prueba de fuego de su estreno como productor ejecutivo de un título de animación Disney para el cine. La duda estribaba en si el genial cineasta sería capaz de hacer reverdecer los laureles marchitos de la legendaria compañía, logrando una calidad semejante a la de antaño, y a la de sus propios logros con Pixar. Lo cierto es que Bolt combina sabiamente entretenimiento familiar con adaptación a los gustos infantiles y juveniles de hoy. El film sigue al perro del título, Bolt, protagonista de un popularísimo show televisivo de acción, donde vive mil y una aventuras de sabor bondiano en compañía de su ama (o su persona, como se dice en el film) Penny, una simpática adolescente a la que pone voz la popularísima Hanna Montana, o sea, Miley Cyrus. El caso es que el perro (que en la versión original cuenta con las cuerdas vocales de John Travolta) piensa que esas aventuras son reales -que él tiene superpoderes y que Penny corre peligro de verdad-, al más puro estilo de El show de Truman. El programa empieza a bajar de audiencia, motivo por el cual su realizador decide dejar un episodio en el momento más emocionante, en que Penny ha sido secuestrada, y Bolt enjaulado. Inesperadamente Bolt logra escapar para quedar atrapado en un paquete postal, que es remitido a Nueva York. Allí seguirá creyendo que Penny corre peligro, pero al tiempo le toca enfrentarse al mundo real, lo que le llevará a trabar amistad con Mittens, una gata callejera, y con Rhino, una ardilla que vive en una burbuja de plástico. La animación en 3D avanza que es una barbaridad, y este film es una prueba del más difícil todavía en cuanto a persecuciones vertiginosas, reconstrucción de las calles de Nueva York, y creación de texturas de piel, pelos, tejidos, etc. Pero como en toda producción con Lasseter detrás, lo más importante es la historia. Y el dúo de guionistas (Dan Fogelman y Chris Williams) y el de directores (Byron Howard y el mentado Williams) se han puesto las pilas para entregar un título atractivo para todo tipo de público, en forma de “viaje del héroe”, donde el motor que le impulsa es el amor. Destacan así una acción muy dinámica al estilo de Los increíbles, momentos emotivos (el chasco de Bolt cuando cree que Penny le va a recibir con los brazos abiertos, que retrotrae a Toy Story), y golpes humorísticos geniales (las tontas palomas, Mittens asimilando la falsa realidad en que vive Bolt, la pérdida de los “superpoderes” de Bolt, las acendradas autocríticas al cine y a la televisión con los personajes del agente y la ejecutiva).

7/10
El emperador y sus locuras

2000 | The Emperor's New Groove

A diferencia del resto de películas de Disney, esta vez el protagonista  no cae simpático, sino que se trata de un emperador bastante egoísta, que va “a su rollo”. Tampoco formará pareja con una bella muchacha como Tarzán o Aladdin (qué bien suena Aladino, por cierto), sino que su única compañía será Pacha, un honrado campesino de quien se tendrá que hacer amigo a su pesar. No le queda otra remedio, pues es el único que puede ayudarle cuando su malvada administradora decide quitarle de en medio convirtiéndole en ese animalito llamado llama. Ni siquiera hay esta vez números musicales, por lo que esta divertida comedia animada de Disney divertirá no sólo a los incondicionales de los productos de la factoría, sino incluso a aquellos detractores que siempre argumentan que se les hace pesada tanta canción. Lo que no ha cambiado es la multiplicidad de secundarios entrañables, esta vez una oveja y la inolvidable familia de Pacha. En un principio se puede pensar que se trata de una comedia alocada al estilo de Hércules, pero es mucho más reflexiva. A medida que el protagonista evoluciona, el público, especialmente los niños, también se dará cuenta de que este personaje se había equivocado radicalmente en su actitud ante la vida.

7/10

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