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Biografía

Dorian Missick

Dorian Missick

44 años

Dorian Missick

Nació el 15 de Enero de 1976 en Orange, Nueva Jersey, EE.UU.
Filmografía
The Brian Banks Story

2018 | The Brian Banks Story

Tell Me a Story

2018 | Tell Me a Story | Serie TV

Kevin Williamson vive del cuento de dos sagas de jovencitos con psicópata suelto enmascarado, Scream y Sé lo que hicisteis el último verano. Quizá le ha traicionado el subconsciente a la hora de crear esta serie, poco imaginativa aunque pretenda lo contrario, donde toma algunos elementos de cuentos tradicionales y los traslada a una trama urbanita. Así que tenemos en Nueva York a tres ladrones con caretas de cerditos que realizan un atraco aprovechando una protesta antiTrump; a una jovencita recién llegada a Los Ángeles con su papá a casa de la abuelita, que va a conocer en la discoteca a un tipo macizo con el que se acuesta y que resulta ser su profesor en el instituto, ¿será el lobo feroz? Y finalmente a un gay que cuando está acompañando a su compañero de piso en un servicio de gigoló o algo así donde abunda la coca, se produce un encontronazo que da lugar a la muerte accidental del cliente, menos mal que su hermanita está dispuesto a ayudarle. Se supone que esto es muy ingenioso, recurrir a "Caperucita roja", "Los tres cerditos" y "Hansel & Gretel" y crear una trama "de nuestros días". Pero en realidad todo es muy forzado y sin chispa, con personajes estereotipados, y donde se supone que es muy contemporáneo llevar los cuentos al mundo adulto del sexo, la violencia, la promiscuidad, la criminalidad, la política degenerada, donde, atentos, no merece la pena traer hijos al mundo, qué optimismo. Aunque hay un esfuerzo de producción y un intento de sorprender, la serie es una más del montón.

4/10
Líbranos del mal

2014 | Deliver Us from Evil

El sargento de policía Ralph Sarchie es uno de los mejores agentes del Bronx neoyorquino. Dotado de lo que él llama el “radar” para captar los casos más desesperados, trabaja en horas nocturnas con su colega Butler, aunque ello le supone descuidar el amor por su mujer y su pequeña hija. Acostumbrado a ver lo peor de las personas, se topará con la petición de auxilio de una mujer maltratada por un marido aparentemente loco y acabará relacionando el caso con el del cadáver de un hombre encontrado en el sótano de una casa y con el de otra mujer demente que ha intentado asesinar a su bebé. Aunque para Sarchie no es más que un caso más, la llegada del padre Mendoza le hará dudar acerca del verdadero origen maligno de esos sucesos. ¿Y si el demonio fuera el responsable directo? El director Scott Derrickson se ha ido especializando en filmes de terror, de componentes sobrenaturales. Su gran éxito ha sido El exorcismo de Emily Rose, que alcanzaba momentos espeluznantes y cuyo impacto ha sido comparado con El exorcista, sobre todo por su seriedad a la hora de tratar los temas demoniacos. Ahora, tras incidir en el mundo de los espíritus con la tétrica Sinister, regresa a territorio seguro en Líbranos del mal, film que vuelve a centrar la cuestión en la posesión diabólica, para entregar una de esas historias que quieren hacer comprender al respetable que el Mal (así, con mayúsculas) existe verdaderamente. Se habla en el film del mal ordinario, cosa de hombres, para distinguirlo del mal primario, un horror que va mucho más allá de lo natural. Derrickson, coguionista del film, ha basado su historia en el libro escrito por el propio Ralph Sarchie, protagonista de la película, en donde narra su experiencia real. Hay en Líbranos del mal una mezcla de géneros que gustará más a unos y menos a otros. Es una película de terror, qué duda cabe, pero está narrada al modo policiaco, pistola en mano –buen trabajo de Eric Bana–, un poco al estilo Seven, con una puesta en escena perpetuamente nocturna, propicia al susto fácil y al aire insano, con trama detectivesca un poco superficial. Salvando algunas escenas de estilo clásico, muy logradas –la niña, en su habitación con los peluches–, se aleja por tanto de otras películas de género “puro”, digamos, como Expediente Warren, por citar un ejemplo emblemático de buen cine de terror que trata con rigor temas espirituales desde el punto de vista católico. Pero la forma narrativa de Líbranos del mal, esa acción con atmósfera de thriller oscuro, no puede despistar de su tema central: el demonio y su presencia en el mundo. También aquí Derrickson deja de lado cualquier frivolidad al hablar de la posesión diabólica, de la existencia de Dios, del bien y del mal, de la fe y del pecado, realidades y conflictos a las que han de enfrentarse personalmente el poli Sarchie y el sacerdote Mendoza, ambos hombres con miserias y fantasmas interiores. Para salir airoso de esa prueba hace falta humildad y tomar partido de una vez por todas, dirá el sacerdote, porque “un santo no es un hombre sin pecados sino alguien capaz de dar luz a los demás”. 

5/10
Annie

2014 | Annie

Annie es una jovencita que vive junto a otras compañeras en una casa de acogida en Nueva York, bajo la supervisión de la señorita Hannigan, una horrible mujer que se comporta con sus pupilas como una auténtica bruja. Por cosas del destino se topará con el multimillonario Will Stacks, quien se encuentra en medio de su campaña electoral para convertirse en alcalde. Precisamente Annie será una oportunidad de crecer en popularidad y con ese fin decide acogerla en su hogar durante unas semanas. Pasan los días y mientras Annie sigue soñando con encontrar por fin a sus verdaderos padres, el señor Stacks empieza a coger mucho cariño a la chiquilla. La historia de Annie ha conocido varias versiones cinematográficas basadas en el musical estrenado en Broadway en 1977, inspirado a su vez en la tira cómica “Little Orphan Annie”, de Harold Gray. Quizá la más recordada fue la primera de ellas, de 1982, cuya dirección corrió a cargo del gran John Huston y fue protagonizada por Aileen Quinn. Mantuvo el nivel la adaptación televisiva rodada casi veinte años después por Rob Marshall, en el que fue su debut tras las cámaras tres años antes de triunfar en el cine con Chicago. Ahora, en esta versión el director Will Gluck (Rumores y mentiras), que se ocupa también del guión en colaboración con Aline Brosh McKenna, modifica ligeramente la trama urdida por el autor del libreto musical de 1977, manteniendo el espíritu pero añadiendo otros personajes e incluyendo elementos del siglo XXI. El resultado final, aunque no memorable, es correcto. Dentro de su exagerado clasicismo y su premisa de cuento de hadas al estilo Oliver!, la bonita historia de la huérfana Annie está bien contada y desborda el humor, la ñoñería y la ternura suficiente como para encandilar, especialmente a los más pequeños, y más aún si son niñas. Pero, al contrario que en otros musicales, no hay que buscar aquí grandes originalidades ni sorpresas en la puesta en escena, pues la trama se desarrolla sin estridencias e incluso los números musicales carecen de espectacularidad y las coreografías no parecen muy elaboradas. Por otra parte, aunque a veces la sincronización visual “cante” demasiado en el doblaje al castellano, sí son estupendas las pegadizas canciones originales de Charles Strouse y Martin Charnin, especialmente las celebérrimas “Tomorrow”, “It’s the Hard-Knock Life” o “I Think I’m Gonna Like It Here”. Y hay que celebrar la excelente voz de María Parrado en la versión española. La película destaca asimismo por su impresionante reparto, en donde sobresale sin duda una desfasada y malencarada Cameron Díaz en el secundario papel de la señorita Hannigan y, por supuesto, la pequeña Quvenzhané Wallis (Bestias del sur salvaje) acertadamente elegida para interpretar a la vivaracha y simpática Annie. El resto del reparto cumple y tienen su gracia los muchos cameos, algunos hilarantes, que aparecen a lo largo del film (Patricia Clarkson, Michael J. Fox, Ashton Kutcher, Mila Kunis, Rihanna).

5/10
Exposados

2010 | The Bounty Hunter

Nicole y Milo se casaron tremendamente enamorados, pero aquello duró poco. Ella se dedicaba en cuerpo y alma al periodismo de investigación, y sus caracteres empezaron a chocar. El resultado fue el divorcio, y él perdió su puesto en la policía, de modo que acabó trabajando como 'cazador de recompensas', lo que consiste en trabajar para un tercero, y capturar a personas sobre las que pesa una orden de 'busca y captura' por no presentarse ante la justicia. Ése va a ser justo el caso de Nicole, que metida en una exclusiva de tipo criminal, no ha comparecido ante la juez. De modo que le toca a su ex marido detenerla. Lo que tal vez sirva para que surja de nuevo la chispa del amor. Andy Tennant es un director especializado en comedias románticas. Ninguna es del todo memorable, pero resultan razonablemente 'apañadas' Por siempre jamás y Hitch. Aquí demuestra de nuevo su escaso fuste, pues la parte de intriga no casa bien con la de puro enredo. Eso sí, cuenta con una pareja que desprende simpatía y química, y a la que se le da bien el género, la que componen Jennifer Aniston y Gerard Butler. Ellos son los que aguantan una trama mal hilvanada, con su carisma pero también con el recurso algo trillado de su 'sex appeal'. Hay pasajes graciosos -la entrada en el club de golf es tronchante-, pero también torpeza manifiesta -el paso por 'El Rincón de Cupido' es una muestra de algo prometedor a lo que no se saca todo el rendimiento-. También llama la atención una serie de personajes secundarios que, a pesar de su potencial cómico, parecen metidos 'con calzador', o para ser más exactos, 'con teléfono móvil'.

5/10
Mama's Boy

2007 | Mama's Boy

Título indy, que sigue a un joven cerca de la treintena, que vive con su madre en lo que considera una existencia pacífica, casi perfecta. Pero ella conoce a un hombre estupendo, y la sombra de un posible matrimonio planea sobre la artificial vida llevada hasta ese momento. La película se ve con agrado gracias a su estupendo reparto, con varios expertos en el terreno de la comedia, como son Diane Keaton, Jeff Daniels y Jon Heder, conocido éste sobre todo por su papel en Napoleon Dynamite.

3/10
El caso Slevin

2006 | Lucky Number Slevin

Ingenioso thriller, en que el joven Slevin es confundido con otro, lo que le sitúa en medio de una guerra entre dos bandas de gangsters. Mientras, un misterioso asesino a sueldo engaña a unos y a otros, y la policía vigila los movimientos del variopinto grupo sin aclararse demasiado. Paul McGuigan (Obsesión) maneja bien la ‘tarantiniana’ (también en el subido tono de algún pasaje) trama del desconocido Jason Smilovic, cuyo efecto se diría parecido al del taco de una mesa de billar, por la forma en que los personajes ‘rebotan’ en las ‘bandas’ gracias al ritmo vertiginoso, las elaboradas situaciones de enredo y los diálogos afilados. Así, hasta desembocar en un enlace sorpresivo a lo Sospechosos habituales, que obliga a cuestionarse lo visto previamente. Hay además acierto en el reparto: el desconcertado protagonista (Hartnett), el asesino impávido (Willis), la vecina enredadora (Liu), los jefes mafiosos (Freeman y Kingsley), o el poli despistado (Tucci).

6/10
El mensajero del miedo

2004 | The Manchurian Candidate

1991, durante la célebre Operación Tormenta del Desierto, de la Guerra del Golfo. El sargento Raymond Shaw y el comandante Benett Marco lideran un grupo de soldados que sufre una emboscada. Ambos son capturados por el enemigo. Diez años después, Shaw es un héroe de guerra que recibe la Medalla de Honor del Congreso. Además, es un político de éxito a punto de presentarse a las elecciones para ser elegido vicepresidente.  Por su parte, Marco no recuerda exactamente lo que ocurrió en aquel desafortunado episodio, y sufre extrañas pesadillas que le hacen suponer que les lavaron el cerebro durante el cautiverio. Todo esto le hace cuestionar si Shaw fue realmente un héroe y decide investigarle. Jonathan Demme, director de El silencio de los corderos, fracasó estrepitosamente con La verdad sobre Charlie, su desmejorado remake de Charada. Ahora vuelve a actualizar un clásico del cine de los 60, que se basaba en una novela de Richard Condon. Como suele ser habitual en su filmografía, Demme crea una atmósfera opresiva, y se apoya en actores de probada solvencia. Como es de suponer, Denzel Washington, Liev Schreiber y Meryl Streep logran dar credibilidad a sus personajes, a pesar de que la trama incluye elementos algo irreales, propios del cine de ciencia ficción. Como su predecesora, la cinta es una crítica a la manipulación electoral, los intereses ocultos, y la utilización del miedo para hacerse con el poder político. Y claramente se pueden entresacar del film paralelismos intencionados con algunas maneras de la administración Bush.

6/10

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