George Eastman
83 años ()Monstruo y villano
El actor, guionista y director italiano George Eastman, cuyo verdadero nombre era Luigi Montefiori, ha fallecido a los 83 años en una clínica de Roma tras varios meses de problemas de salud. Con él desaparece uno de los rostros más reconocibles del cine fantástico europeo, una figura de culto para los aficionados al spaghetti western, el terror y el cine de explotación italiano.
Nacido en 1942, Luigi Montefiori tuvo una vida poco común incluso para los estándares del cine italiano. Antes de dedicarse a la interpretación fue jugador de rugby. Su imponente físico —medía cerca de 2,10 metros— le convirtió en una presencia imposible de ignorar y acabaría marcando toda su carrera cinematográfica.
Cuando adoptó el nombre artístico de George Eastman comenzó a trabajar en el floreciente cine popular italiano de los años sesenta y setenta. Su aspecto intimidante le abrió las puertas del spaghetti western, donde participó en títulos como El último pistolero del Oeste, Django el taciturno y lEl clan de los ahorcados. Aunque casi nunca era el héroe de la función, se especializó en personajes duros, forajidos y villanos que dejaban huella en la pantalla. Interpretó al Minotauro en Satyricon de Federico Fellini. Su aparición se produce en una de las secuencias más extrañas y simbólicas de la película, cuando el protagonista, Encolpio, es obligado a entrar en un laberinto para enfrentarse a un gladiador disfrazado de Minotauro, personaje encarnado por Eastman. La escena tiene un tono onírico y ritual, muy característico del cine de Fellini, más interesado en la alegoría y el espectáculo visual que en la fidelidad al mito clásico.
A finales de los años setenta y comienzos de los ochenta encontró su lugar definitivo en el cine de terror. Su amistad con el director Joe D'Amato dio lugar a una fructífera colaboración. George Eastman no solo actuó en películas como Gomia, terror en el mar Egeo, y Horrible, sino que también participó en sus guiones, demostrando que su talento iba mucho más allá de su imponente presencia física.
Otra de sus interpretaciones más recordadas fue la de Semáforo rojo (Cani arrabbiati), el thriller dirigido por Mario Bava que con el paso de los años se ha convertido en una obra de culto. Su filmografía también incluye títulos como El tigre del río Kwai, Rey David, Los bárbaros o In una notte di chiaro di luna, consolidando una carrera que atravesó varios géneros y décadas.
En 1990 decidió probar suerte detrás de la cámara y dirigió DNA - Fórmula letal, una mezcla de ciencia ficción y terror que obtuvo el primer premio en el Festival de Avoriaz. Sin embargo, su actividad principal durante los años posteriores se desarrolló en televisión, donde trabajó como guionista en populares series italianas y melodramas de gran éxito.
Pese a que para muchos espectadores siempre será el monstruo de Gomia, terror en el mar Egeo, o el villano de innumerables westerns, quienes trabajaron con él destacaban su profesionalidad y su creatividad. George Eastman deja esposa, tres hijos y dos nietos. También deja una filmografía inmensa y un lugar asegurado en la historia del cine de género europeo.
