Joan Leslie
90 años ()La gran hermana pequeña
Una actriz discreta y buena profesional, empezó como actriz infantil y supo crecer para trabajar con grandes actores, Gary Cooper, James Cagney, Humphrey Bogart, y grandes directores, Raoul Walsh, Howard Hawks, Michael Curtiz. Joan Leslie supo tener toda la vida los pies en el suelo, y eso que protagonizó una película titulada "El límite es el cielo".
Joan Agnes Theresa Sadie Brodel nació en Detroit en 1925 en el seno de una familia católica de ascendencia irlandesa y polaca. Era la menor de tres hermanas, y tanto ella como Mary y Betty mostraron talento musical y artístico desde edad temprana. Joan comenzó a tocar el piano a los nueve años, lo que más tarde sería útil en su carrera. Al padre, empleado de banca, le afectó de lleno la Gran Depresión, y la familia se mudó a Nueva York siendo niña, en busca de mejores oportunidades artísticas para las hermanas, que formaron el trío de variedades conocido como “The Brodel Sisters”. Con 11 años, Joan llamó la atención de un cazatalentos de la Metro y apareció en pequeños papeles cinematográficos sin acreditar y trabajó además como modelo infantil. Llegó a filmar varias escenas de Margarita Gautier (1936), la cinta protagonizada por Greta Garbo, donde era la hermana pequeña de Robert Taylor y no figuraba en los títulos de crédito.
Más tarde, con el nombre artístico de Joan Leslie, firmó un contrato con Warner Bros. con sólo 15 años, convirtiéndose en una de las actrices jóvenes más prometedoras de la época. Apenas cuenta 16 años cuando brilla junto a Humphrey Bogart en El último refugio (1941), a las órdenes de Raoul Walsh,. Daba vida a Velma, una joven con una discapacidad física que despierta el interés de Roy "Mad Dog" Earle, Bogart, concediendo a su personaje una vulnerabilidad muy creíble. También ese año está en la memorable El sargento York, de Howard Hawks, donde es la joven novia del pacifista héroe al que daba vida Gary Cooper. Y junto a James Cagney, podrá explotar sus habilidades musicales y bailarinas en Yanqui Dandy (1942), que dirigió Michael Curtiz. De esta época decía: “Cuando me hablan de haber trabajado con los mejores, siempre recuerdo a Jimmy Cagney. Qué persona más creativa y dinámica era. Howard Hawks, que dirigió El sargento York, también era muy bueno. Tenía formas de decirte cómo sentarte, el aspecto que deberías ofrecer, dónde deberías poner el énfasis; ensayábamos y ensayábamos hasta que le decíamos, ‘¿No te parece que deberíamos empezar a hacer alguna toma?’”
Durante la Segunda Guerra Mundial, y una vez que Estados Unidos entra en el conflicto, Joan Leslie se convirtió en una figura importante para el esfuerzo de propaganda y la recaudación de fondos para la guerra, y actuó en espectáculos para entretener a las tropas. También apareció en cortometrajes y campañas que buscaban fortalecer el patriotismo y dar ánimo a los combatientes. Además acompañó a Fred Astaire en El límite es el cielo (1943), donde era una fotógrafa que sale con un soldado que se encuentra en Nueva York de permiso. Y con la guerra llegando a su final, estuvo en el biopic sobre George Geshwin, Rapsodia en azul (1945), todo un canto de amor al jazz.
De sus títulos posteriores, destaca sobre todos Nacida para el mal (1950), la narración de un triángulo amoroso donde aguanta el tipo frente a la que era la reina de la función dirigida por Nicholas Ray, Joan Fontaine, que busca arrimar el ascua de Robert Ryan a su sardina.
En la década de 1950 se prodiga sobre todo en televisión, aunque aún hace algún papel interesante para la gran pantalla, como el de coprotagonista de La rebeldía de la Sra. Stover (1956), donde volvía a dirigirla Walsh.
Joan Leslie se casó en 1950 con William G. Caldwell, un médico militar, con quien tuvo dos hijas gemela, Patricia y Ellen, y con el que estuvo felizmente casada hasta la muerte de Caldwell en 2000. Joan se dedicó principalmente a su familia tras dejar el cine, adoptando una vida más tranquila y privada. Su hogar era muy importante, y también, por sus convicciones, era muy exigente a la hora de escoger sus papeles, no se prestaba a cualquier cosa: “Siempre me ha gustado interpretar cierto tipo de papeles, ya que era un cierto tipo de persona, y ya no encuentro eso muy a menudo. El negocio ha cambiado tanto...” recordaba en una tardía entrevista en The Film Talk, no mucho antes de fallecer a la edad de 90 años.
