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Biografía

Maite Sandoval

Maite Sandoval

Maite Sandoval

Filmografía
Superagente Makey

2020 | Superagente Makey

José Miguel Salcedo, conocido como Makey, es un policía municipal que sueña con entrar en acción y formar parte de las más peligrosas operaciones. Su dedicación obsesiva al trabajo le costó su matrimonio y lleva muchos años distanciado de su hija. Tras una metedura de pata monumental, Makey será relevado de su puesto en Carabanchel y entonces decidirá trasladarse a Estepona, con la esperanza de recuperar el cariño de su hija. Simpática comedia española dirigida por Alfonso Sánchez, conocido sobre todo por ser uno de los compadres de las películas El mundo es nuestro y El mundo es suyo, que poco a poco se está labrando una estimable carrera delante y detrás de las cámaras. El director sevillano cuenta aquí para lograr el éxito con la inconmensurable ayuda de Leo Harlem en el papel protagonista, todo un seguro de vida, la verdad. Lo cierto es que es complicado tambalearse con tal pareja de humoristas y el resultado es bastante gracioso y ocurrente, una colección de gags y diálogos despiporrantes –lo del “hijo de Putin” es impagable– al tiempo la trama policiaca se va definiendo con bastante soltura y ritmo. Y se trata de humor para toda la familia, lo que se agradece. La historia, que tiene lugar en Estepona, combina bien el reencuentro familiar con las aventuras de Makey, que se verá implicado en asuntos de la mafia rusa. Lógicamente todo es ligero e irreal, tan tontorrón que no tiene ni entidad de tebeo –genial la huida de la cárcel–, pero qué más da: la cuestión aquí es pasar un rato divertido. No es cuestión de elegir entre los cientos de diálogos o gags concretos pero sí se puede destacar la originalidad de las referencias a clásicos ochenteros de acción, como Jungla de cristal o Arma letal, que harán la delicia de los frikis. Hay además una fenomenal elección de casting, que reúne a gente con una vis cómica fuera de toda duda, como Jordi Sánchez, Sílvia Abril o Mariam Hernández.

6/10
El silencio del pantano

2019 | El silencio del pantano

Thriller español basado en la novela homónima de Juanjo Braulio. Se enmarca El silencio del pantano en ese tipo de filmes violentos y realistas, que muestran con aspereza las oscuridades humanas, un submundo asfixiante en donde la maldad adopta diversas formas: crimen organizado, corrupción a diversos niveles e incluso una simple y malsana arbitrariedad patológica. Tras las cámaras se sitúa Marc Vigil, que ha adquirido oficio gracias sobre todo a series televisivas como Águila roja o El ministerio del tiempo. Ofrece aquí un potente thriller criminal con cierto estilo, pero al que le falta una historia a la altura. Q es un exitoso escritor de novela negra, cuyo personaje emblemático es un asesino que actúa sin aparente motivo. Lo que no está claro es si Q escribe historias reales o ficticias, propias o ajenas. En su ultima novela el asesino protagonista se verá involucrado en los intereses del crimen organizado de la ciudad de Valencia, que implica a las autoridades a diferentes niveles. Una lástima. La impresión es desigual porque había medios para hacer algo grande y la cosa se queda a a medio camino. Narrativamente la película es poderosa, al estilo realista de thrillers como La isla mínima, violentos y contundentes, que denuncian la corrupción social y política, con seriedad y sin siglas. Pero, aunque se aprovecha de modo parecido el peso denso del ambiente natural –aquí el substrato de la podredumbre son las marismas de la albufera valenciana–, en este caso la diferencia es que no hay ningún lado humano éticamente aceptable y acaba pesando demasiado la ausencia absoluta de personajes atractivos, mínimamente ejemplares. Esa visión sesgada y sórdida de la sociedad es parte de la esencia de un film que, por otra parte, también acumula demasiados elementos en el guión y se excede con algunas escenas sumamente violentas, entre las cuales el inicial ataque a los negros es seguramente la más espeluznante. Quizá fieles al original literario los guionistas Sara Antuña y Carlos de Pando entregan una historia premeditadamente confusa, desconcertante en su juego de realidad y ficción, pero lo cierto es que esa elección acaba por descentrar mucho el interés de la trama. Entre el reparto, hay probablemente un error de casting al darle el papel de matriarca mafiosa a Carmina Barrios, que a pesar de su innegable carisma no resulta muy creíble, algo que sin embargo logra con creces su lugarteniente, un magnífico y pavoroso Nacho Fresneda en su rol de sanguinario sicario de los bajos fondos. También hace un trabajo eficaz Pedro Alonso en la piel del escritor impávido y sin escrúpulos.

4/10
La tribu

2018 | La tribu

Fidel es un jefe de recursos humanos a quien no ha temblado el pulso a la hora de despedir a 300 trabajadores de su empresa. Incluso aprovecha para tener sexo con una becaria mientras la gente protesta en la calle. Pero, justicia inesperada, es captado por las cámaras de un movíl cuando sufre un incidente en tan obscena situación, y el vídeo se hace viral, logrando que los sentimientos que despierta entre la gente oscilen entre el odio y el choteo. En tal tesitura su familia se rompe y se queda sin empleo, por lo que sigue el consejo de su terapeuta de conocer a su madre biológica, Virginia, limpiadora en un hotel, e integrante de un grupo de baile y gimnasia con otras amigas, que se autodenominan "Las mamis". Un intento de suicidio deja a Fidel sin memoria temporalmente, podría ser la ocasión de mejorar como persona. Yolanda García Serrano y Joaquín Oristrell desarrollaron juntos muchos guiones en los 90 del pasado siglo, en películas como ¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo? o Todos los hombres sois iguales. Por su parte Oristrell había contribuido a los libretos de Fernando Colomo en filmes de la misma época, como Alegre ma non troppo y El efecto mariposa. Aquí, aunque el trío no renuncia del todo a la grosería, sobre todo en el desencadenante de la trama y en algún pasaje muy puntual, apuestan por una trama más blanca, y capaz de enganchar con el espectador actual, que quiere desconectar de sus problemas diarios y echar unas risas con situaciones con las que se identifique mínimamente. Y en tal sentido, se sigue con acierto la estela que todos querrían emular, la de la exitosa Ocho apellidos vascos. Se hace con una trama que recuerda a A propósito de Henry, pero aquí en clave de humor principalmente. El reparto en su conjunto está muy bien, aunque sobresalen Carmen Machi y Paco León, madre e hijo, claramente dotados para la comedia, y el inesperado progenitor, Luciano, un secundario bordado por Luis Bermejo. Hay muchísimos personajes secundarios, que con apenas algunos rasgos, cobran cierta tridimensionalidad, con su mezcla de patetismo y capacidad de provocar la risa, ahí están los dos hermanos en paro, el camarero que sirve el café, las distintas "mamis", la policía, la taxista, la enfermera, la profesora que les da clases... Hasta Colomo con su cameo bautizando a Fidel como "hombre lapa" contribuye al divertimento, igual que Manel Fuentes haciendo de sí mismo como presentador de un concurso de talentos. Hay un uso inteligente de la actualidad -despidos, la cultura de YouTube, el afán por estar en forma, la búsqueda de una posición social a cualquier precio...-, y de la música, con un rap y el baile, muy pegadizos. Además, el clímax de la película funciona a la perfección, con su buscado punto de emotividad.

6/10
Cenizas

2013 | Cenizas

Un encargado del tanatorio municipal trafica con los aúdes de los clientes, de modo que guarda los cadáveres en su propia casa. Y regularmente se deshace de ellos. Comedia negra que supone el debut en el largometraje de Llorenç Castañer, que ha contado con algunos rostros conocidos.

3/10
El mundo es nuestro

2012 | El mundo es nuestro

El Culebra y El Cabesa son dos macarrillas que deciden asaltar una sucursal bancaria en Sevilla disfrazados de penitentes de Semana Santa. Tienen la mala pata de coincidir con un anciano cargado de explosivos que asegura que hará explotar su carga si no persona inmediatamente un equipo de televisión que retransmita cierto mensaje que quería dar. Los tres asaltantes tienen como rehenes a los empleados de la sucursal, una pareja de novios que venía a negociar su hipoteca, un “chapuzas” que quiere irse para cobrar el paro, y un empresario cuyos chanchullos con el director de la sucursal apestan. La policía rodea el lugar, pero al ocupar una calle pueden dar al traste con una procesión de Semana Santa que debe circular por ahí. El mundo es nuestro es una agradabilísima sorpresa, una comedia española perfectamente engrasada, dirigida, escrita y coprotagonizada por Alfonso Sánchez, que cuenta con un entonado reparto compuesto de desconocidos -apenas suena Antonio Dechent-, muy representativo del tejido social español. La película, al estilo de Tarde de perros, pero más cómica, es perfecta para los tiempos de crisis que corren, pues a un hábil guión, repleto de divertidos gags, suma una acerada y a la vez amable crítica a derechas e izquierdas, empresarios corruptos, banqueros sinvergüenzas y trabajadores que curran y cobran el paro, periodistas y políticos, jóvenes sin un átomo de ambición corriendo por sus venas, marujas y funcionarios, policías monocarril, etc, etc. Los responsables de El mundo es nuestro conjugan sentido de la oportunidad, timing en la narración, el tono justo para no ofender, lo que sirve para dar un buen repaso a una sociedad española que, en su conjunto, está obligada a hacer un poquito de autocrítica para salir del actual atolladero. Se trata además de un producción barata, ingeniosamente pagada por un sistema de microfinanciación, que podría servir de ejemplo para un cine español que a veces peca de victimismo a la hora de quejarse de la cuantía de las ayudas oficiales. Y se agradece a El mundo es nuestro el no caer en la zafiedad obvia, hay un nivel muy superior a la media de la típica comedieta hispana. Ésta sí que es "la chispa de la vida" y no la que firmó Álex de la Iglesia.

6/10
La última isla

2012 | La última isla

Alicia vive en Barcelona con sus padres. Es una niña caprichosa, poco agradecida y muy dependiente de regalos y comodidades. Cuando, por problemas de trabajo, su madre Elena decide enviarla a pasar una temporada junto a su abuela Belinda en una isla remota, la pequeña Alicia queda desolada. Allí vivirá en una cabaña con su abuela, la curandera, y conocerá a extraños lugareños. Cuidada mirada a la infancia de la directora tinerfeña Dácil Pérez de Guzmán. La llegada a la isla de la protagonista –de nombre Alicia, en clara referencia al clásico de Lewis Carroll– supone el comienzo de un viaje iniciático en el cual encontrará los resortes que la hagan madurar y comprender con ojos nuevos el mundo de los adultos. Este crecimiento interior se va desarrollando poco a poco, con la inclusión de algunos pocos personajes que irán dejando su impronta en Alicia, la cual irá abriendo su corazón paulatinamente. Está claro que el marco natural en el que se desarrolla la historia de La última isla adquiere protagonismo inusitado. La cámara de Pérez de Guzman se detiene con cariño en el paisaje natural, un ambiente agreste, tumultuoso, desértico, en donde el guión encuentra acomodo para desplegar un cierto aire de realismo mágico que le sienta bien a la historia. Por el contrario, es cierto que se echa en falta más meollo, pues muy pocas cosas suceden, el giro vital de Alicia resulta repentino y el leve misterio que rodea la trama acaba siendo anecdótico. La niña Carmen Sánchez está excelente.

5/10
Siempre hay tiempo

2010 | Siempre hay tiempo (Héctor y Bruno)

La sevillana Ana Rosa Diego, asistente de producción en Solas, debuta como directora con un film deudor de la opera prima de Benito Zambrano. Por desgracia su talento no es ni mucho menos comparable con el de este cineasta. No obstante, el film obtuvo el Premio del Público en el Festival de Cine Iberoamericano de Huelva. Héctor deja su pueblo natal en el País Vasco, en el que ha regentado un bar toda su vida. Acaba trasladándose a la gran ciudad, donde vive su único hijo, Pedro –del que está distanciado desde que se quedó viudo–, su nuera, y Bruno, el nieto. Instalado en su casa, conectará especialmente con el chaval, típico chico moderno enganchado a los videojuegos, al que el anciano intentará ayudar, porque le acosan unos gamberros en el instituto. Además, Bruno traba amistad con otros ancianos del lugar, e inicia un romance con Clara, una viuda vitalista. A Ana Rosa Diego hay que reconocerle que sus intenciones son las mejores. Frente a las comedietas frívolas que dominan en el cine español, apuesta por una historia intimista de personajes, en torno a las relaciones familiares, y otros temas de gran interés. De hecho, los mejores momentos de la cinta son aquellos en que el protagonista, un hombre tradicional, choca con el mundo moderno de los móviles, iPods y consolas. El reparto es irregular, aunque realiza un correcto trabajo el veterano Txema Blasco (en un papel exactamente igual al que interpretaba, como novio de la abuela, en Cuéntame cómo pasó) y el solvente Sergi Calleja. Tiene algunos momentos aislados logrados, como unos ancianos opinando en una obra (una estampa muy cotidiana), y sobre todo, las conversaciones abuelo-nieto. Sin embargo, es un film elaborado con una puesta en escena cutre y poco imaginativa. Abundan los momentos supuestamente enternecedores, que no acaban de funcionar (y eso que el editor Miguel Doblado ha debido darse cuenta y los intenta reducir al mínimo), como un ridículo momento de regocijo del anciano y su novia, que se exponen a la lluvia, y que se supone que tiene que ser el momento “mágico”, pero debería haber sido eliminado del metraje. Al menos se puede decir que es mejor que la llamativamente pésima La vida empieza hoy, otra película española sobre la Tercera Edad (y su relación con el sexo), que llega más o menos a la vez a los cines.

4/10

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