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Biografía

Judy Greer

Judy Greer

45 años

Judy Greer

Nació el 20 de Julio de 1975 en Detroit, Michigan, EE.UU.
Filmografía
Jugando con fuego

2020 | Playing with Fire

Simpática cinta familiar, previsible, pero que puede apagar el fuego de una tarde aburrida con buenas dosis de diversión y buenos sentimientos. Sigue al heroico pero algo cuadriculado jefe de apagafuegos (mucho más importante que “bomberos”, según se nos explica en el film) Jake Carson, que con sus hombres salva a tres chavales cuya casa en el bosque arde por completo, los padres estaban ausentes. Hasta que vengan a recogerlos se quedan en el cuartelillo, donde arman un buen desbarajuste entre los hombres de Carson, pero también ayudan a encauzar la inclinación amorosa que el tipo siente hacia la doctora Hicks, estudiosa de las ranas. El film contiene bromas con los simpáticos pequeñajos, alguna al más puro estilo “cartoon” de Solo en casa, mientras que el musculoso John Cena da el tipo de fortachón que se esfuerza en hacer comedia, como hiciera antaño Arnold Schwarzenegger en Poli de guardería. Dirige Andy Fickman con profesionalidad, pero le falta chispa, con perdón.

5/10
Buffaloed

2019 | Buffaloed

Dónde estás, Bernadette

2019 | Where'd You Go, Bernadette

Bernadette Fox es una enigmática mujer, de acusada personalidad, antaño arquitecta de prestigio, en la actualidad retirada de la vida pública en una urbanización de Seattle, ciudad a la que odia. Ahí vive con su esposo Elgie, programador gurú de Microsoft, y con su inteligente hija adolescente Bee. La chica logra arrancar a los padres la promesa de que se irán de vacaciones a la Antártida, un lugar que le fascina. Pero el ya habitual nerviosismo de Bernadette irá en aumento, lo que se manifiesta en un comportamiento impertinente con sus vecinas, en las compras electrónicas compulsivas con su asistente informático, y en el consumo de fármacos. Richard Linklater nunca defrauda. Estamos ante un cineasta interesado en el ser humano y sus motivaciones, algo que se trasluce en cada una de sus películas, desde la trilogía que inició con Antes del amanecer a la historia de veteranos de guerra La última bandera, pasando por su asombroso proyecto Boyhood, gestado a lo largo de doce años de paciente rodaje. Aquí aborda el tema del genio artístico, de su desarrollo y su posible frustración por dificultades que no se logran gestionar adecuadamente. En tal sentido, la cuestión de la arquitectura está introducida con gran realismo, de modo que el reportaje especial sobre uno de sus proyectos, colgado en internet, fascina, y se entiende la cuestión del corrimiento de tierras, o cierta idea que surge en un momento fundamental de la trama. Y ello está bien maridado con la dedicación informática de Elgie, terreno en el que es algo parecido a un geniecillo, aunque se le escapen ciertos problemas de Bernadette, o las aportaciones como “amateur” de Bee en una representación escolar, con un instrumento musical. Hay mucho e inteligente subtexto, como en la medalla de santa Bernadette, la vidente de Lourdes, y que alude a distintas visiones de las cosas que todos necesitamos para funcionar en la vida. La película adapta una popular novela de Maria Semple, y en el guion, además de Linklater, han intervenido Holly Gent y Vincent Palmo Jr., que ya habían colaborado con él en Me and Orson Welles. Y se combina sabiamente el drama por la crisis familiar, por los problemas psíquicos y de convivencia de ella, pero también por la excesiva dedicación al trabajo de él, y los temores que surgen alrededor de la próxima partida de Bee a un internado. También tienen interés las relaciones humanas con las vecinas, donde se pinta ese ambiente que vienen retratando series como Mujeres desesperadas y Big Little Lies, de mujeres casadas y madres que tratan de brillar en su vida social. Ahí hay espacio para lo tragicómico. Una vez más Linklater acierta con un magnífico reparto, donde brilla Cate Blanchett, perfecta como neurótica asocial artista con encanto, verdaderamente esta mujer se transfigura en cada papel que asume, y es lo más parecido a una Katharine Hepburn que tenemos en la actualidad. También demuestran gran nivel Billy Crudup o Kristen Wiig, aunque merece la pena destacar el trabajo de la recién llegada Emma Nelson como la hija, está sencillamente maravillosa.

8/10
Measure of a Man

2018 | Measure of a Man

15:17 Tren a París

2018 | The 15:17 to Paris

Clint Eastwood sigue su línea ascendente de contar historias esperanzadoras sobre el heroismo cotidiano de las personas corrientes, que empezó a incoar con Gran Torino, una trama de redención. Como en Sully, parte de un caso real, el valeroso comportamiento de tres amigos -Anthony Sadler, Alek Skarlatos y Spencer Stone- de turismo por Europa en agosto de 2015, y que a bordo del tren que les llevaba a París se enfrentaron a Ayoub El-Khazzani, un terrorista yihadista armado hasta los dientes, que pretendía ejecutar una matanza entre los pasajeros. Y rizando el rizo, ha querido que fueran ellos mismos, sin ninguna experiencia interpretativa previa, quienes compusieran sus propios personajes, algo que también han hecho otros pasajeros. Suena a audacia loca, pero la fórmula funciona, los tres resultan muy naturales ante la cámara. El octogenario director no se ha roto la cabeza, está claro que su objetivo no era otro que el de recordar una preciosa página de heroicidad a cargo de tipos normales, de ésas que engrandecen a los seres humanos, donde con cierto sentido providencialista, se viene a decir que hay que saber estar donde a uno le corresponde, y hacer algo, lo que haya que hacer, aunque cueste. No hay que confundir la sencillez con la simpleza, e Eastwood se inclina por la primera entregando una película tremendamente eficaz en lo que pretende. El film parte del libro que publicaron los héroes, con la ayuda de un escritor profesional, y el guión lo ha compuesto, siguiendo la línea de los actores no estelares, una completa desconocida, que responde al nombre de Dorothy Blyskal. Y el planteamiento resulta bastante minimalista, pues unos planos iniciales que nos anticipan el ataque del tren, van seguidos de flash-backs sobre la infancia de Anthony, Alek y Spencer, su entorno familiar y escolar, y el modo en que se forja la amistad. Y a esto se suma la normalidad absoluta de los días previos al atentado, en que simplemente disfrutan de sus vacaciones, en Roma, Venecia, Berlín –el punto donde se reúnen los tres– y Amsterdam. Tenemos así simplemente, pero en realidad no es poco, a unos buenos amigos pasándolo bien, gastando bromas, disfrutando del arte y la fiesta, ayudando a las personas mayores. Es la humanidad que nunca deberíamos perder, lo que nos hace buenas personas, y que nos equipa para las pruebas que depara la vida, viene a decir Eastwood, quien de nuevo, con unos sencillos mimbres, sabe filmar con poderío. Aunque el enfrentamiento con el terrorista en sí, sea breve, está rodado con gran fuerza y meticulosidad, perfectamente montado, sin artificios musicales o ralentíes que no vengan a cuento, la veteranía de un gran cineasta es un grado, y reducir al atacante y ayudar a los heridos, es todo una en esa inspirada escena.

7/10
Ant-Man y la Avispa

2018 | Ant-Man and the Wasp

Scott Lang, más conocido como Ant-MAn, permanece en arresto domiciliario tras haber colaborado en Alemania con el Capitán América, mientras el agente del FBI Jimmy Woo mantiene la esperanza de que colabore revelando el paradero del doctor Hank Pym y su hija Hope, que con su traje de superpoderes adopta la forma de La Avispa. En realidad ignora dónde se encuentran, pero ambos contactan con él cuando tiene un extraño sueño que podría ser la clave para dar con la esposa y madre Janet a la que perdieron tiempo atrás, cuando se sacrificó desafiando las leyes de la mecánica cuántica hasta adquirir el tamaño de partícula subatómica, y así evitar la explosión de un arma nuclear. Hank está desarrollando en un laboratorio, que puede ocultar dándole “tamaño bolsillo”, un túnel cuántico que podría devolverle a Janet, desaparecida durante casi 30 años. Peyton Reed sorprendió con Ant-Man, una de superhéroes Marvel que rompe un patrón de películas de tipos con poderes que empieza a ser cansino. Con esta secuela prueba que ese film no fue fruto de la casualidad, la fórmula funciona, y aquí vuelve mejorada y aumentada-reducida, según sea el caso. Lo que tiene bastante mérito cuando uno ve en los títulos de crédito que han participado hasta siete personas en la escritura del guión. Ant-Man y la avispa exhibe una trama bien armada, donde hasta tres grupos de personas muestran interés en hacerse con el túnel cuántico –el doctor, su hija y Scott; Fantasma y su protector-rival del doctor, que trata de resolver el desfase cuántico de la primera; y un grupo de mafiosos traficantes de armas–, más un cuarto y un quinto de propina, el FBI, torpes, y los componentes de la empresilla de Scott, estupendos secundarios. Y están además los núcleos familiares que pueden coincidir con los mencionados grupos o solaparse. Por lo demás, hay un ritmo trepidante en un argumento que no se para un momento, en que es vital controlar el túnel cuántico, y despistar al contrario. Y aquí dan muchísimo juego los efectos visuales, donde conviven lo grande y lo pequeño, con las imágenes de agrandamiento y encogimiento en medio de las persecuciones, que funcionan a la perfección, resulta una gozada verlas. La película es ejemplar en el uso de los efectos, que no consisten en puro embarullamiento, sino que están al servicio de la trama. También los de Fantasma, o los viajes cuánticos, que quizá a ratos quieren rendir homenaje, salvando todas las distancias, a 2001, una odisea del espacio. Un trama de este tipo, pura diversión, no exige interpretaciones memorables. De todos, todos se esmeran y parecen haber disfrutado con la función, incluso los actores más secundarios. En cualquier caso hay que destacar la escena en que Scott debe ejercer de antena de Janet, las interpretaciones de Paul Rudd, Michael Douglas y Evangeline Lilly en ese momento son fantásticas, se evita el ridículo y se ofrece cumplida diversión, una tónica, el sentido del humor, muy presente, sin empalago. Otro actor que proporciona abundantes risas es Michael Peña, prueba de la pujanza de los actores hispanos en Hollywood.

7/10
La noche de Halloween

2018 | Halloween

John Carpenter rodó en 1978 La noche de Halloween, uno de los filmes más imitados del terror contemporáneo. Dio lugar a siete discretas secuelas, un infame remake y la secuela del mismo. Se diría que la saga estaba trilladísima, pero ahora se apuesta por un ‘reboot’ que recupera como protagonista a Jamie Lee Curtis, y que continúa la trama del original, como si las otras películas nunca hubieran tenido lugar. Aaron Korey y Dana Haines, pareja de periodistas británicos, investiga los asesinatos del terrorífico Michael Myers. Consiguen que les dejen encontrarse con él, en el psiquiátrico en el que permanece recluido, pero éste se niega a pronunciar palabra alguna. A cambio de una sustanciosa cantidad de dinero, también les recibe la única superviviente de la matanza, Laurie Strode, que vive atormentada por lo ocurrido, ha instalado un búnker en su casa y ha tenido una vida muy dura, sobre todo porque le retiraron la custodia de su hija, Karen, al estar obsesionada porque ésta aprendiera a sobrevivir, en previsión de un posible regreso del asesino. Ahora, ambas están distanciadas, y Laurie se entiende mejor con Allyson, su nieta, que con ella. La desgracia se desata cuando el furgón que traslada a Myers sufre un aparatoso accidente… Produce Blumhouse, que ha logrado aportar savia nueva en el “slasher” (películas de asesinos en serie), casi siempre con productos que mezclan el subgénero con la comedia, como Feliz día de tu muerte. A priori, no parecía que el director David Gordon Green fuera a revitalizar la franquicia, pues tiene títulos de interés en su filmografía, como Joe, algunos discretos, al estilo de Superfumados y auténticos fiascos, como Caballeros, Princesas y otras bestias. Sin embargo, inyecta una enorme vitalidad a la cinta, cabe suponer que ha recibido valiosos consejos del veterano Carpenter, que colabora como productor ejecutivo y responsable de la banda sonora con su hijo, para lograr la atmósfera apropiada y acertadas secuencias de suspense. Pero también porque el guión, en el que participa como coautor, acierta al desarrollar con convicción a los personajes, por lo que al espectador les importa su destino. Tiene un aire nostálgico desde el arranque, la clásica sintonía del original traerá buenos recuerdos a los espectadores veteranos, y al mismo tiempo no parece trillada, lo que no resulta nada fácil, debido a la cantidad de imitaciones que Michael Myers ha tenido en el cine. También juega a su favor que Green parece ser consciente de que no tiene la oportunidad de descubrir América, por lo que sólo ha tratado de rodar un producto honesto, sin grandes pretensiones. Ha sabido manejar muy bien a actores como Judy Greer (la escéptica hija), a Nick Castle, que fue el asesino original, y que pese a que da poco la cara, logra atemorizar (en las escenas de acción ha sido sustituido por el más joven James Jude), y al poco conocido Haluk Bilginer (Sueño de invierno), el nuevo psiquiatra, en sustitución del Dr. Loomis, que interpretaba el fallecido en 1995 Donald Pleasence. Pero sobre todo a la gran Jamie Lee Curtis, que a sus 59 años, con una modélica interpretación de su descontrolado personaje, recuerda a la platea que Hollywood pudo haberle sacado mucho más partido. Por cierto, la estructura de la cinta recuerda bastante a cierto clásico en el que la madre de la actriz, Janet Leigh, elegía un mal momento para ducharse.

5/10
Kidding

2018 | Kidding | Serie TV

Jeff, alias Sr. Pickles, es un icono de la televisión infantil que ha sido durante tres décadas un ejemplo de bondad y optimismo tanto para niños como para adultos. Pero, cuando su vida familiar empieza a desmoronarse, Jeff no encuentra cuento al que agarrarse para salir de una crisis que avanza cada vez más rápido. ¿El resultado? La historia de un hombre demasiado bueno a punto de perder la cabeza en un mundo demasiado cruel..

Wilson

2017 | Wilson

Wilson, divorciado de mediana edad, neurótico, con un único amigo a punto de mudarse a otra ciudad, incapaz de empatizar con las viandantes que achuchan a su perro. Tras la muerte de su padre se siente aún más solo, por lo que decide investigar qué fue de su esposa, Pippi, que en un momento dado le abandonó, y presuntamente abortó el bebé que esperaba. Sin embargo, al encontrarla le confiesa que no fue así; tuvo una niña que dio en adopción, por lo que Wilson intentará conocerla… Los desoladores comics para adultos de Daniel Clowes habían dado lugar a dos adaptaciones dirigidas por Terry Zwigoff, la excelente Ghost World, y la fallida El arte de estrangular. Él mismo ha escrito el guión adaptado de Wilson, a partir de su cómic homónimo, que en el papel se limitaba a ser una colección de anécdotas sin continuidad. El proyecto le habría ido muy bien al director inicialmente previsto, el brillante Alexander Payne, que ya ha tratado con personajes estrafalarios, que tratan de iniciar acercamientos con el ser humano en un mundo loco, en títulos como A propósito de Schmidt y Los descendientes. Después de que éste abandonara por otro film, manteniéndose en los créditos únicamente como productor, le ha sustituido el menos experimentado Craig Johnson, responsable de la correcta The Skeletons Twins, un cineasta quizás más convencional, menos brillante y algo irregular. Acumula caídas de ritmo que se habrían evitado con un libretista más especializado en cine, pero logra algunas secuencias memorables. Articulada en torno a la necesidad de las relaciones familiares, y la importancia de luchar para remontar situaciones derivadas de las malas decisiones, Wilson presenta un mundo árido y descarnado, pero acaba aportando algo de optimismo, al sugerir al menos el camino para tratar de ir hacia arriba, y abrirse un poco a los demás. Aunque Woody Harrelson no parece la elección más adecuada para un papel de gruñón, que habrían bordado Paul Giamatti, Bill Murray o Jack Nicholson hace unos años, el actor realiza un enorme esfuerzo que más o menos da sus frutos. Le apoya alguna actriz destacada, sobre todo Laura Dern (Pippi) y Judy Greer, la cuidadora de mascotas Shelly, con la que el protagonista inicia un romance.

6/10
La guerra del Planeta de los Simios

2017 | War for the Planet of the Apes

César está a punto de conducir a la comunidad de simios que lidera a una tierra prometida, donde no faltan los suministros de agua y comida. Pero llega al bosque en el que se refugia un grupo de humanos conducido por un siniestro individuo que se niega a escuchar las ofertas de paz de César, así que ataca con saña, con la presencia de algún mono traidor en sus filas. Tras las trágicas consecuencias, los primates tendrán que apañárselas para llegar a su destino sin su máximo dirigente, ya que éste emprenderá un viaje para arreglar un asunto personal con el enemigo, acompañado por un reducido grupo de ayudantes. Digno colofón a la trilogía en la que le preceden El origen del Planeta de los Simios (2011) y El amanecer del Planeta de los simios (2014), que además termina de explicar por qué Charlton Heston se encontró el panorama desolador de El planeta de los Simios (1968), adaptación de la novela distópica de Pierre Boulle. No faltan las referencias un poco frikis, que agradarán a quienes conozcan bien el original, como la presencia de algunos de sus personajes, años atrás. Pero también se alude a alguna película mesiánica, en especial a una de las más conocidas, del actor del clásico de la ciencia ficción, para añadirle relevancia al personaje central, el ya conocido César. Repite como director y coguionista Matt Reeves, que ya se ocupó de la segunda, tomando el relevo de Rupert Wyatt. No tiene miedo a alternar espectaculares secuencias de batalla, con largos momentos dialogados. Por esta razón, quizás tenga más altibajos de ritmo que sus predecesoras, pero supone un más difícil todavía, pues tras una primera entrega humana con algún simio, y una continuación en la que ambas especies tenían el cincuenta por ciento de importancia, ahora acaparan el protagonismo absoluto los monos. Estos personajes están bien descritos, se entiende por qué varían sus emociones. El especialista en captura de imagen Andy Serkis parece superarse a sí mismo, se nota mucho su presencia tras el protagonista digital, pero también su séquito tiene carisma, véase Mal Simio (Steve Zahn), Rocket (Terry Notary) y Maurice (Karin Konoval). Ayuda que los efectos especiales hayan ido avanzando estos años, y eso que ya la primera entrega impresionaba; atención a las impactantes secuencias de masas. Acompaña a los simios un convincente reparto de humanos, donde en realidad casi todos los diálogos los tiene Woody Harrelson, como coronel renegado que trae a la memoria al coronel Kurtz de Apocalypse Now (atención a las pintadas que dicen “Ape Pocalypse Now”, que sería algo así como “Apocalipsis simio ahora”), ¡hasta explica sus motivaciones en un monólogo, como Marlon Brando! No desmerece la sorprendente niña Amiah Miller, pese a que tiene un papel mudo. La guerra del Planeta de los Simios contrapone dos tipos de líderes, el veterano al que la edad le ha dado una amplia perspectiva de las cosas, cuyas reflexivas decisiones conducen a salir adelante dejando vivir a los demás, frente al fanático ofuscado, que se impone desatando el miedo, cuyo odio sólo puede llevar a la tragedia. El camino que separa a ambos es muy estrecho, si nace el deseo de venganza en el primero, tiene posibilidades de derivar en el segundo. Se debe mencionar la trabajada banda sonora de Michael Giacchino, que la mayor parte del tiempo se limita a subrayar sutilmente lo que expresan las imágenes, pero que cuando arranca en el tramo final encandila.  

7/10
Nosotros en la noche

2017 | Our Souls at Night

Addie Moore y Louis Waters son dos ancianos viudos en un pueblecito de Colorado, y aunque son vecinos, su relación ha sido más bien escasa. Un día ella se presenta en la casa de él, y de un modo bastante directo le plantea que se acuesten juntos. No, no es una cuestión de sexo, sino que más bien se trata de tener a alguien cerca, con quien se pueda conectar, un acompañante para acabar con una soledad y una rutina que se te meten en las entrañas y te matan poco a poco. A pesar de la perplejidad inicial, Louis promete considerar tan singular propuesta, que podría convertirse en la comidilla entre los lugareños, además de sorprender a sus respectivos hijos adultos. Netflix cada vez parece asumir más conscientemente su papel de nuevo eslabón en la evolución de los viejos estudios de cine, pergeñando nuevos proyectos de películas y series con cierta imaginación y vista comercial. Con producción del prolífico Ted Sarandos, ha logrado reunir a una mítica pareja de estrellas hollywoodienses, Robert Redford y Jane Fonda, que ya antes hicieron juntos La jauría humana, Descalzos por el parque y El jinete eléctrico. Papeles adecuados para su edad -81 años y a punto de cumplir los 80, respectivamente-, el de los personajes de una novela de Kent Haruf, y un poco conocido director indio, Ritesh Batra, que mostró sensibilidad para las pequeñas historias íntimas en The Lunchbox, son las bazas para entregar una película sencilla de planteamiento, con costes de producción medidos, que funciona razonablemente. Porque la película evita las estridencias, sin negar las limitaciones propias de la ancianidad, o las decisiones que han marcado las respectivas trayectorias. Y fluye con naturalidad la relación de conveniencia que deviene en enamoramiento, la ilusión de unas personas maduras, que comparten con el otro las experiencias que han acumulado, incluidas las tragedias y dramas que no faltan en ninguna familia; y la llegada por una temporada al provisional hogar compartido de Jamie, el nieto de ella, sirve para un rejuvenecimiento, como si les tocara volver a criar un hijo. Acierta Batra, plasmando en la pantalla el guión de Scott Neustadter y Michael H. Weber -los guionistas de las románticas (500) días juntos y Bajo la misma estrella-, en una apuesta realista, lo que no está reñido con cierto lirismo que se acentúa con la omnipresente guitarra de la partitura musical de Elliot Goldenthal. Las cosas discurren con lógica, no se cae en el disparate de obviar que seguimos los avatares de una pareja de ancianos que no puede pretender ser unos adolescentes. Y Fonda y Redford se muestran contenidos, como exige el guión. Quizá el desenlace resulta un tanto soso, pero es coherente con los rasgos de cotidianeidad que se quieren imprimir a la narración.

6/10
Pottersville

2017 | Pottersville

Lemon

2017 | Lemon

Isaac es un fracasado, nunca le ha ido bien en la vida y a sus 40 años sigue sin despegar profesionalmente. Ahora su pareja desde hace 10 años se plantea abandonarle. Típica comedia "intelectual" estadounidense con la vitola de independiente, que pretende mostrar la sensación nihilista que impera en la sociedad actual. Contiene algunos momentos delirantes y todo resulta bastante rarito y surrealista. Cuenta con un reparto coral bastante apañado, con algunos rostros conocidos. Pero en general la cosa tiene poca gracia y el resultado está muy por debajo de los esperado.

4/10
Todo lo que teníamos

2016 | All We Had

Rita y su hija de 13 años se quedan sin hogar. Luchando por sobrevivir se mudan a la costa, a un pequeño pueblo donde comenzarán de cero. ¿Lograrán rehacer su vida y salir de la pobreza que las envuelve?

Jurassic World

2015 | Jurassic World

Steven Spielberg arrasó en las taquillas en 1993 con Parque Jurásico, adaptación de la novela homónima de Michael Crichton. El propio Rey Midas dirigió la secuela, El mundo perdido: Parque Jurásico 2, en 1997, pero cedió la realización a Joe Johnston en Parque Jurásico III, de 2001. Han tenido que transcurrir quince años para que llegue a las pantallas Jurassic World, la cuarta, en preparación desde hace más de una década, pero cuya producción se ha ido retrasando una y otra vez. Gray, un niño de once años, acude con su hermano mayor, Zach, a Jurassic World, un nuevo complejo con dinosaurios reconstruidos genéticamente, que se ha instalado en isla Nublar, el lugar que antaño fue la sede del accidentado Jurassic Park. Entusiasmado, el chico trata de olvidar por un momento la sospecha de que sus padres están en pleno proceso de divorcio, y disfrutar de las maravillas que le deparan las criaturas del lugar, donde trabaja su tía Claire. Mientras, Owen, un miembro del equipo del parque, revisa la seguridad alrededor de un nuevo habitante del parque, un híbrido de varias especies de aspecto mortífero gracias a los “milagros” de la genética, que contra todo pronóstico logra escapar... En Jurassic World ejerce como realizador Colin Trevorrow, que sólo tenía en su haber un largometraje de ficción, la producción independiente Seguridad no garantizada. Pero su fichaje ha sido todo un acierto, pues dosifica muy bien el suspense (se tarda mucho en ver finalmente a la criatura principal) y compone vistosas secuencias de acción con las que mantiene en vilo a los espectadores hasta el final. Algunas de ellas quedan en el recuerdo, como la de los niños en unos sofisticados vehículos esféricos, las tropas que descubren al monstruo camuflado, los protagonistas huyendo en una furgoneta, etc. Se nota mucho en esta ocasión la mano e influencia de Steven Spielberg, pues se tocan temas muy propios de su filmografía, como la desestructuración familiar o los intereses económicos, que son capaces de ignorar el riesgo de perder vidas humanas. Pero Jurassic World tiene como principal leitmotiv la imposibilidad de controlar por completo todos los detalles tanto de un macrocomplejo de ocio como de la vida personal. Funciona el reparto, en el que brillan especialmente los jóvenes Ty Simpkins y Nick Robinson, acompañados por Chris Pratt, conocido por su papel protagonista en Guardianes de la galaxia, que compone un héroe muy de film de aventuras clásico, la obsesa del trabajo y tía de los muchachos, una excepcional Bryce Dallas Howard (Manderlay), y en roles más secundarios Omar Sy (Intocable), Vincent D'Onofrio (Orson Welles en Ed Wood), Judy Greer (Los descendientes) o Irrfan Khan (el policia de Slumdog Millonaire). Michael Giacchino se muestra eficaz en la banda sonora, pero sobre todo porque le saca mucha tajada al tema central de la franquicia, que compuso John Williams.

7/10
Ant-Man

2015 | Ant-Man

El doctor Hank Pym, temeroso de que sus investigaciones sobre reducción de personas y objetos, comprimiendo distancias atómicas, pudieran ser utilizadas indebidamente, se retiró asegurando que no había alcanzado resultados satisfactorios. Para pasan los años y su discípulo Darren Cross, un tipo sin demasiados escrúpulos, está muy cerca de lograr lo mismo que su mentor. Asociado con su hija Hope, Pym decide confiar en Scott Lang, un habilísimo ladrón recién salido de la cárcel, separado y con una hijita, que quiere llevar una vida honrada: enfundado en un traje muy especial, y con la inesperada complicidad de unos poderosos insectos, las hormigas, deberá llevar a cabo una misión que desbarate los planes de Cross. El universo de los superhéroes Marvel sigue expandiéndose en las pantallas de cine, y en este caso, grata sorpresa, la adaptación de “Ant Man”, personaje de cómic creado por Stan Lee, Jack Kirby y Larry Lieber, tiene su punto novedoso, no se limita a servir la habitual ración de escenas de acción y sofisticados efectos especiales. Por supuesto que ésta no falta, y además rayando la perfección técnica, sobre todo en el magnífico clímax; pero siempre ayudando a una historia bien trabada, que combina de modo muy equilibrado el abundante sentido del humor, el clasicismo de la serie B, el toque familiar con niña incluida y las típicas historias de robos sofisticados. En la apuesta por la comedia se nota la mano del propio protagonista, Paul Rudd, que también ha recibido crédito como coguionista, el actor hace el ganso de un modo muy natural, y contagia su aire de pringadillo a la banda con la que debe infiltrarse en un edificio, de la que forman parte actores como Michael Peña, o a sus socios en la aventuras, padre e hija encarnados por Michael Douglas y Evangeline Lilly. Pero no le concedamos a Rudd todo el mérito de las risas, pues en el guión también han participado Edgar Wright (Arma fatal) y Joe Cornish (Attack the Block), y que pergeñaron juntos el libreto de Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio. Se nota su aportación y el ritmo conseguido es agilísimo, además de que los golpes de humor, a veces arriesgados por su descoloque, funcionan. Por su parte, las bromas y guiños en torno a los Vengadores y resto del universo Marvel harán las delicias de los fans. Resulta curioso constatar cómo pueden funcionar personajes sencillos, cuando están bien descritos, sus escenas aportan algo, y los actores que los encarnan están bien escogidos. A este respecto, además de a los ya citados, cabe mencionar a los encargados del villano de la función, Corey Stoll, de la ex y la hija del protagonista, Judy Greer y la pequeña Abby Ryder Fortson, del nuevo papá, Bobby Cannavale, y del empresario sin escrúpulos, Martin Donovan. Hasta un director que en el pasado no había entregado películas como para tirar cohetes –lo mejor de Peyton Reed hasta la fecha era una comedia, Abajo el amor–, está a la altura del material que tiene entre manos.

7/10
Grandma

2015 | Grandma

Mientras trata de superar su ruptura con una mujer más joven, la madura Elle Reid –poeta y activa feminista lesbiana– recibe la inesperada visita de Sage, su jovencísima nieta, que sin desearlo se ha quedado embarazada. Le solicita 600 dólares que 'necesita' con urgencia para abortar. Como Elle no los tiene, acompañará a la chica en varios intentos de conseguir el dinero a tiempo.  Cuando Paul y Chris Weitz dirigieron Un niño grande, en el ya lejano 2002, se presagiaba un prometedor giro en la carrera de los directores de la frívola American Pie. Con el tiempo títulos como American Dreamz o El circo de los extraños no han confirmado ni mucho menos esa hipótesis en el caso de Paul (su hermano cuenta en su filmografía con una de cal y otra de arena). Tras fracasar con la comedia Proceso de admisión, recupera a la allí secundaria Lily Tomlin en un papel que él mismo le ha escrito a medida. Grandma recibió en general buenas críticas cuando clausuró el Festival de Sundance de 2015 fuera de concurso. En su primer papel protagonista desde que encabezó con Bette Midler el cartel de Ensalada de gemelas, en 1988, la citada Tomlin demuestra una vez su carisma y capacidad de sacar adelante cualquier papel. Tiene a su alrededor excelentes actores, como Marcia Gay Harden (la generación intermedia, hija del personaje central) o el siempre magnético Sam Elliot, que como ex marido propicia la mejor secuencia. El tridimensional personaje de éste, que trata de superar heridas y rencores del pasado, pero que sufre las consecuencias de una traumática experiencia, contrasta con otros elementos de Grandma, como las caricaturescas militantes provida que aparecen después. El conjunto lanza una desoladora mirada al actual desconcierto de la condición femenina tras la revolución sexual y la contracultura, pero el desarrollo es reduccionista y menos sugerente de lo que podría haber sido, y no entra a fondo en las graves cuestiones del aborto, la necesidad de un adecuado entorno familiar y la educación esforzada de los hijos, que exige tiempo y preparación.

4/10
El amanecer del Planeta de los Simios

2014 | Dawn of the Planet of the Apes

Diez años han transcurrido desde los hecho narrados en El origen del Planeta de los Simios. César se ha establecido en un bosque en las proximidades de San Francisco con una importante colonia de congéneres simios altamente evolucionados tras los experimentos genéticos, mientras que el virus que diezmó la humanidad no ha podido con un importante grupo de hombres que sobreviven como pueden en la ciudad. Hasta ahora han usado como fuente de energía los generadores que había en la ciudad, pero ahora deben probar a poner en funcionamiento una presa cercana al bosque, lo que propicia un reencuentro de simios y humanos presidido por la desconfianza y el recelo. ¿Será posible que unos y otros aprendan a convivir? He ahí el dilema. En la cadena evolutiva de los blockbusters veraniegos, los Simios revisitados por Fox ocupan indiscutiblemente en 2014 la cúspide, lo que por otra parte no resulta tan difícil de lograr, vista la chatarra metálica de la cuarta entrega de Transformers y el último y bondadoso Godzilla. El Matt Reeves de Monstruoso y Felicity resiste la comparación con su predecesor Rupert Wyatt en su esfuerzo por recrear un futuro distópico donde hombres y simios se enfrentan de modo casi inevitable, al estilo parabólico de esos enfrentamientos recurrentes del mundo real que parecen no tener solución, piénsese en el eterno conflicto de Oriente Medio, judíos y palestinos, donde las visiones maniqueas que dividen entre "buenos y malos" son sin duda simplistas e injustas. No se puede juzgar colectivamente, siempre cuenta la decisión del individuo. Y a la hora de actuar, pensar en la familias es, sin duda, importante, nos señala el guión urdido por Rick Jaffa, Amanda Silver y Mark Bomback. Técnicamente, el film es prodigioso. Los simios verdaderamente transmiten sentimientos, la recreación digital del trabajo de los actores alcanza niveles asombrosos, no sólo en el líder César, encarnado por Andy Serkis, sino también en el villano de la función, el gorila Koba que cuenta con la interpretación de Toby Kebbell, o el del hijo de César, Ojos Azules, aquí con el trabajo de Nick Thurston. En tal sentido puede uno pensar que por comparación, la actuación de los humanos palidece, Gary Oldman estaría desaprovechado, o la misma Keri Russell no brilla como en The Americans, por citar su contemporáneo y memorable trabajo televisivo. La acción es en todo momento trepidante, verdaderamente vistosa, con un sabor aventurero en las escenas boscosas, y un recuerdo a Soy leyenda en el San Francisco en estado de lamentable abandono de sus lugares más emblemáticos. Tienen gran fuerza las peleas cuerpo a cuerpo de los simios, y los pasajes de lienzo más amplio, las cargas de caballería. Y al tiempo, se logran introducir momentos de cierta intensidad dramática, sobre todo en el campo simiesco, y algún pasaje de humorada negra, el de Koba haciendo "monerías" con dos belicosos humanos no tiene precio.

6/10
Hombres, mujeres & niños

2014 | Men, Women & Children

Mientras el Voyager sale del sistema solar, y manda su última fotografía de la Tierra en 2012, un diminuto punto azul sobre fondo oscuro, un grupo de padres y adolescentes de instituto desamorados trata de sobrellevar su infelicidad en tiempos de internet y mensajes de texto. Y ahí anda Tim, con su padre –la madre les abandonó y se fue a California con un hombre–, que ha dejado el equipo de fútbol americano y anda enganchado a los videojuegos; le hace tilín Brandy, una chica sensible pero a la que controla su sobreprotectora madre Patricia, que la ata corta con el ordenador y el móvil, todo un mundo de podredumbre, a su entender; en lo que algo de razón podría tener si nos atenemos al caso del "teenager" Chris, tan enganchado a las perversiones porno de internet que ya no responde a estímulos sexuales ordinarios, cuyo padre lo sabe en parte porque comparte sus aficiones, lo que le lleva a él y a su esposa a caer en la infidelidad; también está Hannah, que sueña con ser actriz, y su madre soltera comercia con su imagen sexy en internet de modo poco responsable, por decirlo suavemente; y luego está Allison, próxima a la anorexia para gustar a su chico, con el que acabará acostándose mientras sus padres están en la inopia, como puede suponerse. Adaptación de una novela de Chad Kultgen, de entrada se agradece que en esta historia coral se ahonde en los síntomas de una sociedad enferma, que nunca estuvo más conectada gracias a la tecnología, y a la vez, y paradójicamente, más desconectada emocionalmente a la hora de entender al prójimo y cultivar la capacidad de amar desinteresadamente. Se trata de un film que visto por un público maduro, tal vez sirva para desplegar un abanico de temas para el debate entre padres, profesores y adolescentes. El problema estriba en la cortedad de miras, una pobre comprehensión antropológica, al final todo se reduce a saber que somos poco más que polvo de estrellas –la cita de Carl Sagan como pozo de sabiduría–, y una apelación a que deberíamos hacernos la vida lo más amable y llevadera posible. En tal sentido la deprimente película de Jason Reitman no resulta del todo satisfactoria, se mete el dedo en la llaga y poco más, apenas se deja algún resquicio a la esperanza, aunque algo es algo, y al menos no se anda con paños calientes a la hora de señalar el actual deterioro moral. Lo cierto es que el cineasta arrancó su carrera con fuerza, gracias a tres películas muy redondas, Gracias por fumar, Juno y Up in the Air, pero luego, pese a que aborda siempre temas de interés –hay que reconocerle que nunca es frívolo–, su cine se ha desinflado un tanto con Young Adult, Una vida en tres días y el film que nos ocupa. Una lástima porque en general dirige con personalidad, e integra adecuadamente los recursos de internet, videojuegos y mensajes, además de saber escoger y dirigir a los actores, aquí están muy bien los desconocidos jovencitos y unos adultos contenidos y en su sitio, como Adam Sandler.

5/10
Jamie Marks is Dead

2014 | Jamie Marks Is Dead

Jamie Marks, un chico marginado en el instituto por los abusones por sus gafas, que le dan un aspecto similar al de Harry Potter, aparece muerto. Pero su fantasma se le aparece a Adam, uno de sus compañeros. Sus diálogos son bastante pobres, y su argumento bastante surrealista, por lo que no termina de funcionar.

3/10
Tomorrowland. El mundo del mañana

2014 | Tomorrowland

En la Feria Mundial de Nueva York, en los años 60, un niño, Frank Walker, presenta un invento muy personal, una mochila autopropulsada para volar individualmente por el aire. No funciona bien del todo, pero se va a convertir en su pasaporte a Tomorrowland, una realidad espaciotemporal paralela a la que le guía una niña robot, Athena, y donde gente sabia prepara un futuro para la humanidad lo mejor posible. Pero pasan los años, y el hombre muestra una capacidad autodestructiva bastante notable, y precisamente ése es el panorama nada halagüeño que ha provocado el exilio de Frank, adulto, al mundo de las personas normales. Aunque tal vez haya alguien capaz de cambiar las cosas: Casey, una adolescente de acusada personalidad, rebosante de sentido común y amante de la ciencia, gusto que ha heredado de su padre. O al menos eso piensa Athena, que confía en ella como lo hizo en Frank en el pasado. Entretenidísima cinta juvenil, que aúna lo viejo y lo nuevo, pues incluye aventuras de toda la vida y cierto aire nostálgico, subrayado por la añoranza de los parques de atracciones, combinadas con el planteamiento de un futuro distópico que hay que tratar de evitar a toda cosa, y una impresionante imaginería visual, parafernalia de efectos visuales que parte de la valenciana Ciudad de las Artes de y de las Ciencias de Calatrava en Valencia, uno de los lugares de rodaje de la cinta. Brad Bird (Los increíbles) sabe dotar a la cinta de un ritmo trepidante, y un magnífico sentido del humor, especialmente en la visita de Casey a una tienda de objetos "vintage" de películas como La guerra de las galaxias. De hecho Tomorrowland explota con claridad la idea de atraer no sólo a espectadores jóvenes, sino a los mayores que disfrutaron en el pasado con determinados filmes, lo que no es de extrañar en un estudio, Disney, que se mueve con esos mismos planteamientos a la hora de poner en marcha los nuevos episodios de Star Wars y las aventuras de superhéroes Marvel. El film evita ser demasiado sombrío, una opción inteligente que subraya la confianza en las personas para tomar decisiones libres en la dirección correcta, se nota que combinan bien en el guión las manos de Bird y Damon Lidenlof, unos de los creadores de Perdidos y The Leftovers. Y hay química entre los personajes, ya sea en esa especie de relación paternofilial que se establece entre los de George Clooney y Britt Robertson, o entre ambos y la encantadora niña robot Raffey Cassidy. También hay inteligencia en la sobria composición del personaje de Hugh Laurie, que se prestaba a un ridículo histrionismo.

6/10
Carrie

2013 | Carrie

Remake de Carrie (1976), de Brian de Palma, emblemático representante del cine de terror del último tramo del siglo XX. Instauró la moda en el género de finalizar con un susto; aparte de que adaptaba la ópera prima de Stephen King, que también fue la primera de sus novelas en llegar al cine. El texto dio también lugar al espantoso subproducto La ira: Carrie 2, protagonizado por otro personaje. Carrie White, marginada por culpa de su madre, esquizofrénica obsesionada con la religión, se convierte en objeto de las burlas de sus compañeros de instituto tras el sobresalto que se lleva al no esperar su primera menstruación. Junto a los cambios hormonales, a Carrie le llegan también peligrosos poderes telequinéticos. Al frente de Carrie está nada menos que Kimberly Peirce, que tras la interesante Boy's Don't Cry apenas se ha prodigado, pues únicamente ha entregado un episodio de la serie L., y el film Stop-Loss. El toque de la realizadora –homosexual militante– está presente en que el desequilibrio de la madre de la protagonista, detonante del conflicto, parece deberse sobre todo a su frustrada sexualidad y a su lesbianismo reprimido. Además de hablar de la desorientación moral, la Carrie de Peirce actualiza del original su retrato de los adolescentes conflictivos, cuya situación parece haber empeorado en los últimos años. Así, cuelgan vídeos humillantes en YouTube, a la mínima el padre de la criatura amenaza a la profesora que trata de solucionar problemas con una denuncia, etc. Por lo demás, a pesar de lo innecesario de la propuesta, las protagonistas realizan un gran trabajo, sobre todo Julianne Moore, que compone una madre tan escalofriante como la de Piper Laurie. Por su parte, Chloë Grace Moretz logra una hazaña no menos importante: hacer olvidar el error de casting de que, con su atractivo, no parece ni mucho menos la "rarita" de la clase, como lo fue Sissy Spacek.

5/10
Un buen partido

2012 | Playing for Keeps

George Dryer triunfó como profesional del fútbol europeo, pero fracasó estrepitosamente como marido y padre, por su carácter un tanto caótico. Aunque tras el divorcio sólo ha visto esporádicamente a su hijo, Lewis, George se muda al extrarradio de Washington, cerca de él, para recuperar la relación, al tiempo que intenta sobrellevar la ruptura matrimonial y conseguir un empleo. Acaba entrenando al equipo infantil de fútbol, lo que propicia que más de una de las madres de otros niños pierda la cabeza por George. A pesar de todo, éste sólo parece interesado de verdad por su ex, a punto de casarse con otro. Tercer trabajo en Hollywood del italiano Gabriele Muccino, que parece enlazar con la temática de su película En busca de la felicidad, también sobre la paternidad, aunque esta vez el realizador establece un tono premeditadamente más ligero. El principal problema de Un buen partido reside en que el guión de Robbie Fox (Una novia sin igual) resulta excesivamente previsible, no acaba de describir bien a los secundarios, y a los diálogos les falta brillantez. Por culpa de este libreto, en Un buen partido no acaban de funcionar los trabajos de la mayoría de actores secundarios, entre los que se encuentran los sobradamente conocidos Uma Thurman, Judy Greer, Catherine Zeta-Jones y un exagerado Dennis Quaid. Quizás porque tienen alguna secuencia un tanto más intensa que los demás, se salvan en cierta medida los protagonistas, Gerard Butler, Jessica Biel y el convincente niño Noah Lomax, que ya había hecho algún papel pequeño en series como The Walking Dead. A pesar de sus evidentes defectos, Un buen partido tiene a su favor cierta cercanía (marca de fábrica de Muccino), así como su optimismo y evidente falta de pretensiones. Además, aborda de forma positiva las relaciones familiares, y apuesta por la capacidad de superación personal en el seno del matrimonio.

5/10
Los descendientes

2011 | The Descendants

Hawai es algo más que un lugar de playas paradisíacas. Las desgracias ocurren como en cualquier otro sitio, y Matt King, abogado inmobiliario demasiado absorto en su trabajo, está sufriendo una de ellas. Padre de dos hijas –la jovencita Alex y la pequeña Scottie–, la esposa y madre, Elizabeth, está en coma irreversible tras un accidente acuático. No hay esperanzas de recuperación, sólo queda desenchufar la respiración asistida, y cuidarla hasta que muera. Si sobrellevar algo así ya es difícil, todavía lo es más cuando Matt se entera por Alex que Elizabeth le engañaba. Debe encajar y gestionar esta dolorosa noticia, con la asunción en serio de su responsabilidad de padre de familia y la culminación de la venta una importante propiedad familiar en una de las islas, de la que él es único depositario, y que le enraiza con la tierra y sus antepasados nativos. Magnífica traslación a la pantalla de la novela homónima de Kaui Hart Hemmings, con guión del director, Alexander Payne, respaldado por el dúo de actores reconvertidos a guionistas que conforman Nat Faxon y Jim Rash. Se trata de una historia profundamente humana, de personajes muy bien perfilados, interpretados por un reparto sensacional donde brilla con luz propia George Clooney, perfecto en su rol de hombre corriente sobrepasado por los acontecimientos, pero también Shailene Woodley como su hija mayor, que aguanta sin titubeos los planos compartidos con la popular estrella. La niña Amara Miller es muy natural, y Nick Krause atrapa la idea de su rol, de atolondrado medio novio de Alex. Hay otros personajes con menos minutos en pantalla, pero con peso específico en la historia, y actores como Robert Forster, Judy Greer y Beau Bridges los bordan. También sale airoso Matthew Lillard en un papel difícil, su existencia y relación con Elizabeth son las que encauzan la tragedia en una dirección determinada. A Alexander Payne (A propósito de Schmidt, Entre copas) parece que le gusta estructurar sus películas en torno a un viaje o desplazamiento que no sólo es físico sino también, y sobre todo, emocional. Y aquí se apoya bien en una selección musical exótica hawaiana, que da el “mood” adecuado a lo que se cuenta. El cineasta arranca su historia con una familia en descomposición, con un futuro no demasiado prometedor, para mostrar cómo de lo que parece y es malo –el accidente, la infidelidad...­– puede surgir algo bueno –de la aceptación de la situación se pasa al conocimiento, la comprensión, el perdón, el amor en suma...– que tal vez ayude a recomponer lo que parecía irremisiblemente perdido. Con un esquema inteligente –etapas en el camino que incluyen la visita a amigos y familiares, y el hurgar en las heridas recién descubiertas–, y una feliz imbricación de la cuestión inmobiliaria –que invita a pensar en la tierra como algo más que una oportunidad de convertirse en millonario–, entrega una película que roza la perfección, donde a los momentos propicios para las lágrimas sabe darles, cuando conviene, algunos desahogos humorísticos muy de agradecer.

8/10
Jeff y los suyos

2011 | Jeff Who Lives at Home

Marmaduke

2010 | Marmaduke

Marmaduke es un perro enorme. No es un gran danés de pura raza, pero en sus genes se hace notar la presencia de su descomunal herencia. El caso es que el animal siente que no encaja en el entorno donde vive debido a su tamaño. Por ello, cuando sus dueños se mudan a California, piensa que ha llegado una nueva oportunidad para rehacer su vida. El comienzo de la película hace referencia a la simbología de la misma, al mostrar a un adolescente exageradamente alto y marginado, mientras se escucha la voz en off de Marmaduke. Sin embargo, el paralelismo real no es con este chaval –nunca más vuelve a salir– sino con el padre de la familia protagonista. Un paralelismo que le viene inmenso a la película. Y es que se llega a poner a ambos a un nivel tan similar que el perro alcanza un grado de “importancia” familiar desmesurado, lo que lleva al cabeza de familia a tomar una decisión al final de la película totalmente absurda, que da un mensaje deformado y ridículo de la realidad. A parte de esta nota original tan mal desarrollada, se trata de una historia típica donde las haya. Nada nuevo bajo el sol. Mensajes como la importancia de la amistad, el amor y la aceptación, en contrapartida a las posturas tajantes de aquellos que sólo se mueven por el interés y las apariencias. Pero, sin duda, el principal mensaje de la película es la importancia de la comunicación en la familia. El casi imposible entendimiento entre el padre y el perro –que, por otro lado, tiene una actitud bastante insoportable en casa- es reflejo de la falta de comunicación entre los miembros de la familia. Los personajes de carne y hueso son tan planos que hacen parecer al perro el más listo de la casa. Es una pena ver al gran William H. Macy como el jefe del padre. Otro personaje que deja todo que desear. Por mucho que sea cine familiar, los pequeños se merecen más.

3/10
Amor y otras drogas

2010 | Love and Other Drugs

Jamie es un joven egocéntrico y ambicioso, de gran éxito con las mujeres, aunque con el complejo de no saber agradar a sus padres. Dispuesto a ganar dinero como sea, se convierte en visitador del laboratorio farmacéutico Pfizer, una profesión muy lucrativa que le permite seguir centrado en su ocupación favorita: pensar única y exclusivamente en sí mismo. Hasta que conoce a Maggie, una joven con Parkinson en estado 1, en una de las clínicas que frecuenta. Al principio el juego es de un ligoteo más, pero puede que está asomando a la puerta el amor. Para sorpresa de propios y extraños, Edward Zwick abandona el cine épico que justa fama le ha dado –Tiempos de gloria, El último samurái...–, y se sumerge en una confusa mirada a la necesidad del amor que experimenta todo ser humano. Su fuente para el guión, coescrito con Charles Randolph y Marshall Herskovitz, es el libro de Jamie Reidy “Hard Sell:  The Evolution of a Viagra Salesman”, donde el autor cuenta sus experiencias reales como viajante de Pfizer y vendedor de Viagra, el célebre fármaco para disfunciones sexuales. Zwick conduce al espectador a través de un largo “viaje”, donde la meta del amor es algo reduccionista, y las etapas del trayecto poco nítidas en lo moral y escasamente atractivas. Domina en el film la visión hedonista del sexo, como mero juego para entretener la soledad y el hastío vital. Y aunque se reconoce que el sexo sin amor no es nada –o muy poco–, las bromas y la mirada frívola al sentido de la vida, que traspasan todo el metraje, llevan a que la reflexión sobre el sacrificio por el ser amado ante la enfermedad resulte impostada. La película se encuadra dentro de una categoría de películas que hacen bien en señalar a una sociedad “enferma” –quizá uno de los mejores momentos es aquel en que un médico reconoce que entró en la profesión vocacionalmente, y que ahora se ha convertido en un tipo comprado por los laboratorios, y adicto a las orgías–, pero falta de fundamentos éticos, y profundamente incoherente. A este respecto es ilustrativa la decisión de Jamie y Maggie de filmar festivamente en vídeo sus proezas sexuales, para luego escandalizarse el primero de que su hermano se masturbe contemplando esas imágenes. En cuanto al capítulo interpretativo, la pareja Jake Gyllenhaal-Anne Hathaway se ve contagiada de la extraña dicotomía del film, pues a ratos han de ponerse ‘graciosos’, para a continuación plantarnos ante la dureza del deterioro físico.

4/10
Henry's Crime

2010 | Henry's Crime

Peep World

2010 | Peep World

Love Happens

2009 | Love Happens

Burke Ryan se ha hecho famoso, como escritor de libros de autoayuda, tras publicar una obra en la que explicaba cómo logró superar la muerte de su esposa en accidente de tráfico. Tras una larga ausencia vuelve a Seattle, donde ocurrió el trágico suceso. Allí imparte un curso, a la par que intentará cerrar un importante acuerdo publicitario. Durante su estancia conocerá a Eloise, la dueña de una tienda de flores, de la que se enamora a pesar de que en su primer encuentro ella se hace pasar por sordomuda para librarse de él. Este convencional drama romántico supone el debut como director de Brandon Camp, guionista de Dragonfly (La sombra de la libélula). El planteamiento resulta prometedor, pues anuncia el tratamiento de temas como la superación del dolor, pero Camp pasa de largo, lo resuelve todo a base de tópicos, y se muestra reiterativo en algún momento. Se esfuerzan por sacar adelante la cinta Jennifer Aniston –en busca de un éxito que últimamente se le resiste– y el siempre convincente Aaron Eckhart. Pero no parecen tener demasiado química y sus personajes son esquemáticos.

4/10
Visioneers

2008 | Visioneers

Sátira sobre el mundo empresarial, el film sigue a una gran corporación de éxito mundial, con el espaldarazo del presidente de Estados Unidos, que ha logrado superar el gran problema de otras compañías, el estrés de sus empleados. Todo ello gracias a técnicas de control mental. Primera película con protagonismo absoluto de Zach Galifianakis, está pergeñada por dos hermanos, Jared Drake, director, y Brandon Drake, guionista. Se enmarca en la tradición de filmes sobre sociedades distópicas en que la gente acaba estallando.

5/10
27 vestidos

2008 | 27 Dresses

Agradable comedia romántica que concede por primera vez el protagonismo absoluto en cine a la televisiva Katherine Heigl (Anatomía de Grey), que ya se había hecho notar por su buen hacer en Lío embarazoso. Tras la trama se reconoce la mano de la guionista de El diablo viste de Prada, Aline Brosh McKenna, prácticamente en cada fotograma. La trama se centra en Jane, perpetua dama de honor en las bodas de sus amigas, en las que pone todo su empeño para que el día de esos enlaces sea perfecto. De hecho, ha cumplido esta función en 27 ocasiones, incluidas dos bodas simultáneas, donde tenía que ir de un lado para otro, cambiar de vestido, etc. Precisamente allí le conoce un periodista de sociedad, que cree tener ante él un tema perfecto para un artículo. Entretanto Jane, enamorada de su jefe sin atreverse a confesar su amor, se va a llevar el chasco de que su hermana pequeña le encandila en un santiamén, hasta el punto de que conciertan su boda. Y claro, a Jane le va a tocar la penosa tarea de que todo salga a las mil maravillas. Es fácil reconocer en el personaje de James Marsden, el periodista que acaba arrepintiéndose de utilizar a Jane para sus propósitos, la huella de Frank Capra. Sin embargo a McKenna y a la directora Anne Fletcher les cuesta redondear su trama. Por un lado, porque no está bien explicada la tendencia de Jane de tratar de complacer a todo el mundo, que no se sabe si es virtud (generosidad) o debilidad (pusilanimidad); tal vez se intenta señalar, como hacían los filósofos clásicos, que la cosa debe colocarse en el justo medio, pero las cineastas no logran explicitarlo, e incluso acuden a explicaciones rocambolescas de su comportamiento tipo "como la madre de Jane murió siendo ella una niña, asumió el papel materno para cuidar de su hermanita, y por extensión de todo aquel por el que sentía un poquito de afecto". De todos modos estos defectos se perdonan más fácilmente en una comedia romántica, donde están bien planteadasy con cierta elegancia las situaciones de enredo, con algunos momentos divertidos, y buenos personajes secundarios (el jefe, la hermana, la amiga, el padre, el taxista...). Mientras que Heigl demuestra tener ese algo que necesita una intérprete para sostener una película. Entrevista con Katherine Heigl

6/10
American Dreamz

2006 | American Dreamz

Martin Tweed, frívolo presentador televisivo, está la cima, debido a la popularidad de su programa American Dreamz, un concurso de aspirantes a estrella de la canción, similar a Operación Triunfo. El fenómeno tiene tal repercusión que Joe Staton, presidente de los Estados Unidos, decide colaborar con el programa como jurado, pues su jefe de gabinete le ha asegurado que así aumentará su popularidad. Entre los concursantes, tiene gran aceptación Sally Kelkoo, una chica aparentemente dulce, pero que en realidad es una manipuladora, capaz de lo que sea con tal de ganar. También se presenta al certamen Omer Obeidi, patoso terrorista iraquí, enviado para poner una bomba que acabe con el presentador, el presidente y los concursantes. En realidad, sus ‘colegas’ no le creen capaz de causar muchos daños, pero le han enviado para librarse de él. Paul Weitz se quitó el sambenito de ser recordado como el director de American Pie, gracias a trabajos tan interesantes como In Good Company y Un niño grande. Ahora reúne a los protagonistas de estas dos películas, Dennis Quaid y Hugh Grant, en una sátira de los reality shows televisivos. Los guionistas parodian sobre todo American Idol, que hace furor en Estados Unidos. De paso, también recibe lo suyo el mundo de la política, dominado por gente capaz de cualquier cosa para aferrarse al poder. Hugh Grant aprovecha el papel de presentador cínico y mujeriego que en el fondo cae simpático, cortado a su medida. Dennis Quaid también se luce, como presidente ingenuo, pero en el fondo bonachón. Y Willem Dafoe sorprende, como astuto y taimado asesor presidencial, que en Estados Unidos recordaba muchísimo a Dick Cheney.

6/10
Elizabethtown

2005 | Elizabethtown

Siguiendo la estela de Casi famosos, el cineasta Cameron Crowe transita de nuevo por una historia nostálgica y sentimental, con ribetes autobiográficos y estupendo acompañamiento musical. Todo arranca con un joven ejecutivo al borde del suicidio tras saberse que la multinacional donde trabaja va a perder millones de dólares, debido a su errado diseño de un calzado deportivo. Una llamada al móvil le salva la vida: su hermana le anuncia entre lágrimas la repentina muerte de su padre, que estaba visitando a unos parientes en la otra punta del país. Él se hará cargo de las gestiones funerarias, y en el camino conocerá a un ‘ángel’ (la azafata de su avión, flechazo rápido al corazón), y descubrirá el encanto de la gente sencilla en una idílica ciudad, lejos del mundanal ruido. Crowe parte de una excelente idea, la de la añoranza del fallecido progenitor, para quien el protagonista nunca tenía tiempo, muy ocupado en cuestiones que al final se revelaron banales. La idea de un viaje del protagonista, no sólo físico sino espiritual, a la tierra de sus ancestros, es simpática, y la apoyan bien los secundarios, reflejo de una vida buena y sencilla que el personaje de Orlando Bloom ignora por completo. Pero el director y guionista se complica la vida en esta narración clásica de aires caprianos con un metraje excesivo y algo arrítmico, y con personajes mal definidos (la madre, desaprovechada Susan Sarandon, patética en el discurso en memoria del marido). Orlando Bloom confirma lo que ya apuntó en Reino del cielo: no tiene fuste para sostener una historia. Menos mal que está la encantadora Kirsten Dunst, para echarle un cable. Alguno podría creer que la ciudad de Elizabethtown no existe, que es un invento de Crowe. Pues ese tal estaría muy equivocado. El lugar es auténtico, y se encuentra a 70 kilómetros de Louisville, en Kentucky. Lo cierto es que Crowe no conocía Elizabethtown, y fue buscando un lugar adecuado para rodar como dio con ella; le agradó tanto la ciudad, que incluso decidió que diera nombre a la película.

5/10
New York City

2005 | The Great New Wonderful

Cinta independiente que narra varias pequeñas historias que transcurren en Nueva York, un año después del trágico 11 de septiembre. Allí están Avi y Satish, dos guardias de seguridad de Manhattan que pasan mucho tiempo custodiando a un importante general; la anciana Judy, cuyo esposo está instalado en la más profunda rutina, lo que contrasta con la alegría vital de un antiguo compañero de colegio; el matrimonio de Judy y Allison, que no saben qué hacer con su conflictivo hijo adolescente; Sandie, que estaba en uno de los pisos bajos de la Torres Gemelas aquella jornada aciaga, y que ante el psiquiatra actúa como si no arrastrara secuelas; y Emme, diseñadora de pasteles para bodas. Todos tienen en común la rabia acumulada en la 'Gran Manzana'.El film supone un importante cambio de registro del director Danny Leiner, responsable de comedias muy alocadas como Colega, ¿dónde está mi coche? y Dos colgaos muy fumaos. Cuenta con grandes actores como Maggie Gyllenhaal (El caballero oscuro), Judy Greer (Planes de boda) y Edie Falco (Los Soprano).

5/10
El sueño de mi vida

2004 | 13 Going On 30

En esta vida hay muchas personas aquejadas de síndrome de Peter Pan, que se niegan a crecer y asumir sus responsabilidades. A Jenna Rink, una chavala de 13 años, le pasa todo lo contrario. Sus amigas se burlan de ella, es tímida, etc. Y cree que la cosa sería muy distinta si fuera una mujer hecha y derecha. Un poco de magia, producto de un deseo expresado el día de su cumpleaños, va a hacer realidad su sueño. Un buen día se despierta en un moderno apartamento, con un bien desarrollado cuerpo serrano, y con un tipo que se supone es su novio, o algo así, pululando por allí. Jenna va a descubrir que trabaja en una revista, y que se supone que es capaz de poner zancadillas a todo el mundo para triunfar en la vida. Así descubrirá que su inocencia infantil tiene más de un atractivo, mientras que los adultos fácilmente caen, víctimas de su cinismo y sus ambiciones. Big, en género femenino, Jennifer Garner sustituyendo a Tom Hanks. Algo de eso hay, aunque la idea de poner a un niño o un adolescente en el cuerpo de un adulto no es nueva, como probó la reciente Ponte en mi lugar. La pareja de guionistas Josh Goldsmith y Cathy Yuspa hacen variaciones sobre el conocido tema, y permiten así a la televisiva Garner (conocida sobre todo por su Sydney Bristow de la serie Alias) tener su primer papel protagonista en la gran pantalla, a la espera del inminente estreno de Elektra, donde retoma el papel de la superheroína que ya encarnó en Daredevil. Y demuestra que además de la acción, la comedia encaja bien con su aspecto risueño. Para los mitómanos de El Señor de los Anillos, decir que en este film pueden ver la auténtica cara de Gollum-Smeagol: Andy Serkis es el jefe de la protagonista.

5/10
Planes de boda

2001 | The Wedding Planner

Mary tiene una profesión muy especial: organizar bodas. Siempre se las arregla para que las celebraciones que rodean un enlace salgan perfectas. Tan involucrada está en su trabajo que no tiene tiempo material para ocuparse de su propia vida amorosa. Hasta que se cruza en su vida el doctor Steven, que le socorre en un accidente. Steven es un tipo maravilloso, dulce y sensible. Sólo hay un problema: la guapetona Fran ha acudido a Mary para que lleve los preparativos de su boda con... el doctor Steven. Para colmo, el padre de Mary ha buscado un mozo bien plantado para su hijita. En una película romántica con encantadores tortolitos enamorados, tiene que haber algún obstáculo que impida su amor. Si no, la cosa sería demasiado fácil. En el caso que nos ocupa, Jennifer López se enfrenta a una boda ya concertada y que, para más inri, debe organizar ella misma. Por supuesto, tan incómoda situación da pie a unos cuantos momentos hilarantes. Dirige el debutante Adam Shankman, que antes había intervenido como coreógrafo en numerosos filmes. Precisamente una de las cosas que llaman la atención en la peli es la agilidad del montaje, y el uso de bailes y música modernilla. Asegura la guionista Pamela Falk que “la danza es el gran símbolo de una conexión sin decir nada”. En el film se puede ver a Bridgette Wilson, casada con el tenista Pete Sampras.

4/10
¿En qué piensan las mujeres?

2000 | What Women Want

El ambiente y la formación que Nick (Mel Gibson) ha mamado desde su más tierna infancia le han hecho desarrollar unos modos un tanto machistas. Divorciado y con una hija, está acostumbrado además a que no haya mujer que se le resista. Pero su mente va a sufrir un cambio, cuando su empresa de publicidad ficha a Darcy (Helen Hunt), una ejecutiva que va a ser su inmediata superior. Y es que los clientes mandan, y la empresa ha descubierto que su publicidad debe hacerse con el público femenino a toda costa. Nick va a tener que cambiar de mentalidad. Lo que no puede imaginar es que, tras un accidente doméstico, va a desarrollar un inesperado don: es capaz de “escuchar” los pensamientos de las mujeres. Como puede imaginarse, el hecho de que Nick pueda leer en las mentes femeninas, propicia gags muy hilarantes. Primero su orgullo va a sufrir más de un duro golpe, pues va a descubrir que muchas de sus compañeras le consideran un perfecto cretino. Luego, al estilo de lo que ocurría en el film Atrapado en el tiempo, Nick va a tratar de usar su talento en su propio provecho. Hasta que al final empezará a preocuparse, ¡menos mal!, de los que le rodean, y puede que incluso descubra en qué consiste el amor. La comedia tiene mucho de aire clásico, moraleja incluida. Aletea sin duda el optimismo de los inolvidables filmes de Frank Capra. Por otra parte merece la pena destacar la banda sonora, que además de la partitura de Alan Silvestri, incluye temas de antaño como "Night and Day" de Cole Porter, o de rabiosa actualidad como "What a Girl Wants" de Christina Aguilera. Mel Gibson asegura que leyó una biografía de Frank Sinatra, al que tomó como referencia de “machista encantador”. Además, como tiene una divertida escena de baile, trató de homanajear nada más ni nada menos que a Fred Astaire: “Me encanta ver los números de baile de las viejas películas de Fred”, asegura, “Me fascinan. Pero sé que nunca voy a acercarme ni de lejos a lo que él hacía. Cuando estaba hablando con el coreógrafo se puso a hacer un pequeño baile a lo Fred Astaire ‘versión borracho’ y pensé que esto era justo lo que Nick haría en su apartamento.”

5/10
¿De qué planeta vienes?

2000 | What Planet Are You From?

Un lejano planeta está en peligro de extinción. Sus habitantes necesitan urgentemente procrear, y para ello uno de ellos, Harold, es enviado a la Tierra en misión especial. Debe encontrar a la hembra adecuada y ponerse manos a la obra. Pero tiene algunos problemillas con su aparato reproductor. Disparatada comedia marciana de Mike Nichols, con situaciones delirantes. La mayoría de sus gags giran en torno al sexo, por los problemas que su protagonista tiene para relacionarse. El reparto es espectacular. Quizá demasiado, para el resultado final. Pero si uno tiene la risa floja, reirá.

3/10
Tres reyes

1999 | Three Kings

Durante la Guerra del Golfo, un grupo de soldados estadounidenses en Irak siente la terrible tentación de robar el oro kuwaití, en manos del tirano Sadam Hussein. Esta ambición inicial se ve frenada por la miseria de la que son testigos, que les lleva a arriesgar sus vidas para ayudar a un grupo de rebeldes iraquíes que luchan contra el régimen de Bagdad. La experiencia cambia la vida de los “tres reyes”. David O. Russell (Flirteando con el desastre) ha logrado una interesante película, con una fotografía del desierto deslumbrante y un ritmo sencillamente frenético. El tono irónico que preside la ambición de los soldados (entonadísimos George Clooney, Mark Wahlberg e Ice Cube) recuerda a aquella magnífica adaptación de Kipling llevada a cabo por John Huston en El hombre que pudo reinar. George Clooney está de acuerdo en que el film tiene “un buen mensaje, transmitido de forma inteligente y divertida”; sin embargo se muestra bastante crítico con la intervención americana en esa guerra, al asegurar que “nunca le dimos una oportunidad a Sadam Hussein”.

6/10
A Happening of Monumental Proportions

2017 | A Happening of Monumental Proportions

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