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Biografía

Malin Akerman

Malin Akerman

42 años

Malin Akerman

Nació el 12 de Mayo de 1978 en Estocolmo, Suecia
Filmografía
To The Stars

2019 | To The Stars

Proyecto Rampage

2018 | Rampage

Una poderosa empresa de investigación genética ha desarrollado un patógeno en una estación espacial que combina diversas carácterísticas animales –agresividad, regeneración celular, gigantismo, etc.– con el fin de venderlo como arma biológica. Pero un fatal accidente tiene como resultado que tres muestras de la peligrosa sustancia caen a la Tierra. Una ellas es inhalada por George, un inteligente gorila albino de una reserva de Chicago, al que su cuidador, el primatólogo Davis Okoye, trata como a un verdadero amigo. George experimentará entonces una peligrosa transformación. Film de puro entretenimiento que supone una especie de mezcla entre King Kong y Mi gran amigo Joe, sólo que a lo bestia y cambiando a la linda damisela por un forzudo gigantón. Dentro del planteamiento fantasioso del conjunto, el director Brad Peyton demuestra que tiene una justa medida de lo que el público está dispuesto a disfrutar. Ya lo hizo en su anterior película, la catastrofista San Andrés, de la que prepara una secuela y en donde contó asimismo con el heroísmo de Dwayne Johnson como gancho comercial. Sin embargo, en este caso las cosas se le desmadran un poquito a Peyton, pues la batalla final adquiere proporciones apocalípticas con un nivel de destrucción absolutamente delirante que, a la postre, no es más que un artificio para enmascarar un guión sin demasiadas ideas. Tras un sorprendente arranque espacial al estilo Alien, la historia de Proyecto Rampage incluye típicos elementos de conexión humano-gorila, que traen a la memoria también las relaciones entre Will y César en El origen del Planeta de los Simios. Se concede así a los animales un rostro y unos sentimientos prácticamente humanos un tanto disparatados, pero a la vez se crea una intriga afectiva que atrapa medianamente. Por supuesto, en el lado opuesto se sitúan los malvados científicos que quieren controlar la creación a su antojo, actuando paradójicamente sin asomo de humanidad ni una mínima conciencia ecológica. Resultan así bastante caricaturescos y simplones los personajes de los hermanos interpretados por Malin Akerman y Jake Lacy. Aunque como queda dicho el film enloquece en la segunda mitad, hay que reconocer que el alarde de efectos especiales es de perfección casi absoluta, con unas apabullantes escenas de acción y destrucción en pleno Chicago que superan lo esperado, aunque puedan ser también un poco reiterativas y agotadoras. No falta tampoco el toque de humor en algunos momentos, lo que viene a ser la firma personal de Dwayne Johnson, un actor que resulta perfecto para este producto ideado para degustar con palomitas, aquí bien acompañado por Naomie Harris en el típico rol de la científica buena. Carga un poco sin embargo, el personaje de Jeffrey Dean Morgan, que parece no salir del bucle y repite una y otra vez los largos parlamentos y sonrisitas a lo Negan que arruinaron la serie The Walking Dead.

5/10
Billions (2ª temporada)

2017 | Billions | Serie TV

Después de ser derrotado hábilmente, el brillante rey de los fondos especulativos Bobby ‘Axe’ Axelrod se ocupa y usa sus enormes recursos para vengarse del despiadado fi scal de distrito Chuck Rhoades. Chuck se encuentra bajo investigación, pero a pesar de las difi cultades, el fi scal todavía tiene algunas cartas que jugar y pronto Axe entenderá que el dinero no puede comprarlo todo.

Billions

2016 | Billions | Serie TV

Ambiciosa serie de intriga empresarial y política de Showtime situada en Nueva York, que supone el enfrentamiento entre dos hombres poderosos, encarnados por actores carismáticos. Bobby Axe es un popular empresario multimillonario, que discretamente ha ayudado a las familias de sus empleados que murieron en los ataques del 11-S y fue capaz de remontar el golpe que supuso la muerte de su socio, un auténtico crakc en la bolsa con los fondos de inversión privados. En su actividad empresarial podría no haber jugado limpio, algo que de destaparlo supondría un espaldarazo a la gestión del fiscal general, Chuck Rhoades. Pero el fiscal duda sobre cómo actuar, sobre todo porque su esposa, eminente psiquiatra, viene desempeñando tal función para los empleados de Axe, incluido este mismo, lo que podría suponer un conflicto de intereses. El trío compuesto por Brian Koppelman, David Levien y Andrew Ross Sorkin saca adelante una trama en las altas esferas del poder, en que se mueve mucho dinero, y donde destacan los dos protagonistas, Paul Giamatti y Damian Lewis, que comparten el deseo de llegar a lo más alto con el hecho de ser hombres de familia. Con un puñado de directores de primerísimo nivel, saben sacar partido a los conflictos profesionales y familiares, y los intercambios dialécticos son muy ágiles e ingeniosos. En las distintas situaciones que afrontan chocan la ambición con el deseo de hacer lo correcto y con justicia, aunque a veces se quede la humanidad en el camino.

6/10
Misconduct

2016 | Misconduct

Las últimas supervivientes

2015 | The Final Girls

La vida de la joven Max cambia para siempre cuando sufre un accidente de tráfico en donde fallece su madre, Nancy, una actriz de terror de películas de serie B. Al cabo de los meses, la chica acudirá con su pandilla de amigos a ver una película de terror en donde su madre es una de las actrices. Mientras están en pleno film se declara un incendio en la sala y los amigos escapan huyendo a través de la pantalla. Entonces, por arte de birlibirloque se hallarán dentro de la película que estaban viendo, de modo que Max coincide con su madre, aunque ésta es ahora un personaje. Todos juntos tendrán ahora la misión de salir con vida de la película. Comedia de terror de argumento ligero y delirante, que juega a la mezcla entre realidad y la ficción. Lo mejor es el divertido y explícito homenaje que se hace al cine ochentero de terror, a esas célebres películas "slasher" en donde un psicópata y sanguinario asesino va matando de las maneras más inverosímiles a un grupo de jovencitos. El planteamiento da lugar a muchos momentos y escenas divertidas, pues los jóvenes llegados desde el otro lado de la pantalla conocen ese tipo de filmes e intentan evitar ser las típicas víctimas. Por lo demás se agradece que se tomen con humor las escenas de muerte, de modo que nunca resulten desagradables. Protagonizan dos actrices muy competentes, Malin Akerman (la madre) y Taissa Farmiga (la hija).

4/10
Volverás en mis sueños

2015 | I'll See You in My Dreams

Código de defensa

2013 | The Numbers Station

Emerson Kent es un agente de operaciones encubiertas de la CIA que, tras caer en desgracia y salir de una operación, es enviado a una estación de radio en donde tendrá que proteger a una mujer, Katherine, operadora de códigos. En teoría se trata de un trabajo rutinario, nada peligroso. Sin embargo, pronto se encontrarán con un complot que amenaza con acabar con sus vidas. El director danés Kasper Barfoed (El tesoro de los caballeros templarios: El arca) dirige este convencional thriller sobre el mundillo secreto de la CIA, con agentes que traicionan y asesinan a las primeras de cambio. La película entretiene aunque queda claro desde el principio que no estamos ante la séptima maravilla del mundo. Ayudan a sacar a flote la historia las intensas interpretaciones de John Cusack y Malin Akerman.

4/10
Rock of Ages (La era del rock)

2012 | Rock of Ages

Sherrie es una joven rubia, de ojos azules, que llega a Los Ángeles procedente de Oklahoma cargada de sueños. Es amante del rock y la suerte le sonríe nada más llegar cuando conoce a un Drew, camarero en el mítico bar de Sunset Strip donde debutó el gran Stacy Jaxx, estrella inigualable del Rok n' Roll. Sherrie se enamora de Drew y es contratada para trabajar en el local. Todo es perfecto. Sin embargo, muy pronto se da cuenta Sherrie de que la suerte te puede dar la espalda el día menos pensado. No funciona esta comedia musical dirigida por Adam Shankman (Hairspray), cuyos elementos estaban perfectamente elegidos para diseñar el éxito, al menos comercial. ¿Qué falla, entonces en Rock of Ages (La era del rock)? En el cine hay tópicos, vale, no pasa nada, pero cuando absolutamente toda la historia sigue los raíles de lo más convencional hasta llegar el destino más previsible, la cosa pasa a convertirse en algo difícil de tragar, un mejunje acaramelado, buenista y cursi, por mucho que se disfrace de cueros, gritos y chicas semidesnudas. Es inimaginable lo que pensarán de este musical los auténticos amantes del rock. Mejor que ni se les ocurra verlo. Es verdad que Rock of Ages (La era del rock) es ante todo una comedia, cine al más puro estilo frívolo hollywoodiense y que no hay que hacerse grandes ilusiones, pero, por favor, si vemos que la chica perfecta, rubia y de ojazos azules llega a Los Ángeles para triunfar en el rock, que se enamora la primera noche de un chico que sueña lo mismo y que precisamente trabaja en un local que es un templo clásico del rock duro, si un malentendido acaba con su amor, si la gran estrella rebelde lo que desea en el fondo es el amor verdadero, si los viejos rockeros de cuero puede que sean de la otra acera, si la alcaldesa anti-rock es en realidad una groupie de corazón, si los sueños han de romperse con un trabajo de stripper, si el agente de la estrella resulta ser un aprovechado sin escrúpulos, si la periodista de gafitas se convierte en una gata en celo, etc., etc., la cosa entonces se hace prácticamente insostenible. ¡Si hasta la protagonista llega en un autobús Greyhound! Llegados a este punto lo único que se salva de Rock of Ages (La era del rock) es... la música. Aunque tampoco es que sea memorable, para nada, e incluso a menudo está demasiado presente. La narración está planteada con el aire fantasioso de otros musicales modernos, en donde la puesta en escena cambia de repente, suenan los acordes, los focos modifican su color e intensidad y todo parece un sueño mientras todo el mundo se pone a cantar y bailar, etc. A lo largo del metraje escuchamos de ese modo un gran puñado de temas clásicos, entre los que pueden destacar "I Want to Know What Love Is" (interpretado por Tom Cruise y Malin Akerman), "Waiting for a Girl Like You" (con Julianne Hough y Diego Boneta) o “Here I Go Again”. En cuanto al reparto, es de justicia afirmar que Tom Cruise pone toda la carne en el asador, que la joven Julianne Hough (Footloose (2011)) es expresiva y no lo hace nada mal, y también que Paul Giamatti y Alec Baldwin siguen manteniendo el tipo. En cuanto a los demás, mejor ni mentarlos, sobre todo a Catherine Zeta-Jones... Hay que ver lo que ha cambiado esta mujer.

4/10
Contrarreloj

2012 | Stolen

En Con Air (Convictos en el aire), Nicolas Cage interpretaba a un presidiario al que le acababan de conceder la condicional y que estaba deseoso de reunirse con su hija. Ahora, el actor vuelve a ponerse a las órdenes del director de aquel film, Simon West, en Contrarreloj, otro thriller en el que interpreta a un personaje muy similar. En esta ocasión, Cage encarna a Will Montgomery, un ladrón al que también le han dado la condicional, y que sólo aspira a volver a reencontrarse con su hija, la jovencísima Alison, de la que se ha distanciado. Pero durante la celebración del Mardi Gras de Nueva Orleáns, Alison cae en las garras de Vincent, antiguo cómplice de Montgomery, que está convencido de que éste se guardó el botín del golpe por el que fue a parar a prisión, y que exige que se lo entregue a cambio de la chica. Oculta a la joven en el maletero insonorizado de un taxi. Simon West (que ha dirigido esta cinta casi a la vez que Los mercenarios 2) tiene en sus manos un presupuesto más que ajustado que no permite grandes alardes, y un guión de David Guggenheim (El invitado) excesivamente efectista, ligero, y con más agujeros que un queso de gruyere. Así las cosas, y aunque dirige con cierto ritmo, se muestra incapaz de dar interés al relato. Y aunque Nicolas Cage no realiza ya grandes esfuerzos interpretativos desde hace algún tiempo, al menos tiene a su alrededor algún secundario eficaz como Danny Huston (como agente del FBI), Josh Lucas (el psicótico secuestrador) y Malin Akerman (una antigua cómplice del protagonista).

4/10
Burning Love

2012 | Burning Love | Serie TV

Catch .44

2011 | Catch .44

Sácame del paraíso

2011 | Wanderlust

George y Linda son un joven matrimonio, insatisfechos con su vida profesional, y estresados por la vida moderna. Después de que él se quede sin empleo y ella vea rechazada su propuesta de un documental para la HBO, se ven obligados a dejar Nueva York rumbo a Atlanta, donde vive el hermano de George. Pero a mitad de camino hacen noche en Elysium, una comuna que vive al antiguo estilo hippy, libres como el viento, en convivencia con la naturaleza, donde todo es de todos, amor y armonía a tope: el paraíso, vamos. Para George y Linda resulta muy tentandor plantearse el quedarse a vivir en el paraíso, aunque algunas costumbres no dejarán de chocarles. Sácame del paraíso podría ser una muestra del declive de la estrella de Judd Apatow, uno de los directores y productores de comedia más exitosos en Estados Unidos gracias a títulos como Virgen a los 40 o Lío embarazoso. Aquí respalda al dúo Ken Marino-David Wain, el primero también actor, el segundo responsable tras la cámara de “joyas” como Mal ejemplo y Los diez locos mandamientos. Decir que su film quiere hacer crítica de algo, ya sea el ajetreo de la vida moderna, o las incoherencias de los paraísos hippies, sería concederle unas pretensiones de las que carece. Porque en realidad todo es contradictorio, e importa poco, los personajes pueden verse atraídos por una vida en que fuman hierba, impera el amor libre, y no hay responsabilidades, y a renglón seguido decir que viva el amor verdadero, y que es necesario en algún momento tomar decisiones. Así las cosas, nos quedaría el humor. Si, el humor. Y en tal apartado Sácame del paraíso es muy irregular. Cierto que hay algún buen gag, pero se impone un guión sin rumbo claro, y las gracietas zafias, ya sea a cuento de un nudismo que agota, o de las “jornadas de puertas abiertas” que quitan toda intimidad. Se podría decir que el film recuerda que existe cierto pudor natural en las personas, pero es otra de esas paradojas, seguramente traiciona el subconsciente a los responsables del film. Es una lástima que Wain no haya logrado algo más divertido –las risas sobre el hippy obsoleto son la excepción, no la regla–, porque cuenta con algunos actores apañados en comedia, como la abonada al género Jennifer Aniston, más el veterano Alan Alda, y los correctos Paul Rudd –también productor– y Justin Theroux. El film invita a bromear con el título, pues Sácame del paraíso podría ser contestado con un “sáqueme de la sala”, hasta tal punto agota su previsible trama.

3/10
Happythankyoumoreplease

2010 | Happythankyoumoreplease

Sam es un joven neoyorquino de veintimuchos, de aire bohemio, eterno aspirante a escritor. Su mejor amiga es Annie, sensible y vulnerable, de hechuras hippis, y que trabaja en cuestiones sociales en una empresa. Y Mary Catherine es su otra gran amiga, pintora de talento, la cual está pasando por un momento crítico en su relación con Charlie, que sueña con mudarse a Los Ángeles. Los tres personajes llevan vidas afectivas inestables y se sienten insatisfechos vitalmente... Pero la llegada de otras personas a sus vidas va a provocar giros inesperados. Deliciosa muestra de cine independiente estadounidense. Fresco, tragicómico, romántico y ¡optimista! Las tres historias se entrelazan mínimamente, pero con tan pasmosa naturalidad que no parece que estemos viendo tres vidas separadas, sino una instantánea genuina de la vida neoyorquina y de sus gentes. Retrata el guión ese estado de desorientación tan habitual entre los jóvenes cercanos de los 30, tipos y tipas soñadores, pero con una seria carencia vital: la de ser incapaces de sentirse satisfechos por mucho que tengan, por mucho que les quieran... El film quiere hacer ver que quizá el problema no está fuera, sino dentro de cada persona, en su voluntad y su decisión de acoger la vida con sentido positivo, de sumar en lugar de restar, de aceptar ser amados, y de quererse a sí mismos en el buen sentido para poder ser felices y dar felicidad  a los demás. En definitiva, ese es el sentido del "Happy-Thank You-More-Please" de que habla el título. Un buen lema vital. Por otra parte, hay un rebosante amor por la ciudad de Nueva York, cuya preferencia es explícita especialmente respecto a su rivalidad con Los Ángeles, la metrópolis derrotada. Es en este aspecto donde aumenta más y más el parecido con el mejor cine de Woody Allen, pues complementa a la perfección el esmerado y entrañable retrato de los personajes, con sus diálogos, nada sofisticados, con sus limitaciones y mezquindades. Pero de todas maneras no hay asomo aquí del cinismo alleniano, más bien lo contrario. Hay alegría y romanticismo. Es una gran sorpresa, pues, la llegada de Josh Radnor, célebre gracias a su personaje de Ted Mosby en la serie Cómo conocí a vuestra madre. Era reconocida su faceta como actor, pero Radnor hace un debut ejemplar tras las cámaras y demuestra un manejo notable en las distancias cortas y también en la economía natural al retratar las relaciones personales. Silencios, miradas, sonrisas que suenan a auténticas. La película no es, claro está, una obra maestra. La historia de la pintora y su enamorado no funciona tan bien como las otras, y el horizonte de los personajes puede resultar algo limitado. Sin embargo, el resultado es como una lluvia refrescante en medio del panorama desolador de tantas películas. Hay magnetismo en el protagonista y Kate Mara está radiante como Mississippi (atención a la canción que se marca). También destaca la bella Malin Akerman (Watchmen) con un look muy poco convencional.

7/10
The Romantics

2010 | The Romantics

Elektra Luxx

2010 | Elektra Luxx

Una estrella del porno se entera de que está embarazada; un par de prostitutas intentan salir de la cárcel; una adolescente gótica con ínfulas de novelista tiene sesión con su poco ética psiquiatra... Todas estas mujeres están verdaderamente al borde un ataque de nervios. Irregular comedia del venezolano Sebastián Gutiérrez, que maneja un modelo demasiado obvio, el del manchego Pedro Almodóvar. Desde los títulos de crédito y los colores pasteles de los escenarios, hasta los personajes estrafalarios como la puta disfrazada de monja con que arranca el film, el mimetismo alocado donde dominan, cómo no, el sexo y la apología lésbica, presta un flaco favor a una película que casi convierte en obra maestra al libreto de Serpientes en el avión, uno de los guiones más famosos de Gutiérrez.

3/10
Watchmen

2009 | Watchmen

El imaginativo director Zack Snyder obtuvo un gran éxito con 300, adaptación de un famoso cómic de Frank Miller. Ahora, se atreve a llevar a la gran pantalla Watchmen, la cumbre del género de superhéroes, una obra maestra elaborada en 1986 por el guionista Alan Moore y el dibujante Dave Gibbons, que muestra de forma realista cómo sería el mundo si los enmascarados justicieros existieran. La obra conectaba con el público adulto, pues supuso una ruptura con lo que se publicaba por aquel entonces, casi siempre historias con mucha acción y nulo contenido, para adolescentes. Desde el mismo momento de su publicación se empezó a hablar de su versión cinematográfica, un proyecto que ha estado a punto de ser llevado a cabo por grandes nombres como Terry Gilliam, Darren Aronofsky y Paul Greengrass. Al final el film ha llegado en un buen momento, pues su vuelta de tuerca desmitificadora de los superhéroes desembarca en los cines cuando están de moda en la pantalla las peripecias de este tipo de uniformados con poderes. Sin ánimo de entrar en odiosas comparaciones, Watchmen se disfruta mejor si se conoce el género, como Sin perdón si se han visto antes los grandes westerns, por citar un ejemplo. Una de las principales pegas a priori es la complejidad de un argumento que se extiende a lo largo de más de 400 páginas, y que tiene muchas subtramas y personajes. Snyder ha logrado una gran concisión narrativa, ayudado por un buen libreto de David Hayter (X-Men) y el debutante en cine Alex Tse, que han apostado por la claridad expositiva, incluso en pasajes deliberadamente crípticos de su modelo. Aún así, es posible que al espectador neófito –que no conozca previamente la historia– le cueste asimilarlo en un primer visionado. La acción se desarrolla en 1986, en Estados Unidos. Pero el mundo no es tal y como lo conocemos en la realidad, por una serie de sucesos que han cambiado la historia. Por ejemplo, Richard Nixon sigue siendo el presidente de los Estados Unidos, sobre todo porque este presidente ganó la guerra de Vietnam con la intervención del Dr. Manhattan, un científico que tras sufrir un accidente obtuvo poderes sobrehumanos que le permiten manipular la materia a voluntad. Años atrás, surgió una oleada de vigilantes (watchmen) enmascarados, que alarmados por el aumento de la delincuencia, decidieron patrullar las calles. Ninguno de ellos tenía superpoderes, como el Dr. Manhattan, pero usaban sofisticados vehículos, variados artilugios y vistosos uniformes. Antes del acta gubernamental que prohibió las actividades superheroicas en los 70, varios de estos vigilantes formaron los Minutemen, un famoso grupo de superhéroes. Ahora, uno de sus miembros, Edward Blake, conocido en su momento como El Comediante, es brutalmente asesinado por un desconocido. Investiga el asunto Rorschach, un psicópata que sigue ejerciendo de justiciero en la clandestinidad. Rorschach está convencido de que alguien está eliminando a los superhéroes enmascarados, y decide advertir a varios de ellos: Ozymandias, Búho Nocturno, Espectro de Seda II y al propio Dr. Manhattan. Su tono oscuro, violento y descarnado aleja esta desesperanzada cinta de los espectadores más sensibles, pero Snyder muestra su habilidad para crear imágenes potentes, muy fieles a las viñetas originales, que no dejarán a nadie indiferente, aunque no les interese la historia. Y las ha sabido aliñar con una banda sonora muy acertada, compuesta por clásicos del rock –de Leonard Cohen, Bob Dylan y hasta Simon y Garfunkel–, que subrayan a la perfección los momentos más dramáticos. No sólo se luce en muchos momentos –el asesinato inicial, las rebeliones callejeras, la guerra de Vietnam, el motín en la cárcel, el paseo por Marte del Dr. Manhattan, y tantos otros– sino que además le saca partido a los numerosos símbolos que había en el original –la sonrisa ensangrentada, los omnipresentes relojes, las manchas del test de Rorschach, etc–, que tienen mucho que ver con la historia. Como Snyder logró un gran éxito de taquilla con 300 sin necesidad de grandes estrellas –por aquel entonces Gerard Butler y Lena Headey eran prácticamente desconocidos–, ha vuelto a apostar por actores correctos, pero que carecen por sí mismos de tirón en las taquillas. Resulta especialmente convincente Patrick Wilson –en un personaje, Búho Nocturno, algo tímido y apocado–, Malin Akerman –una mujer, Espectro de Seda II, acomplejada por el recuerdo de su madre, que mantiene una relación sentimental bastante inusual con el Dr. Manhattan– y Matthew Goode –cuyo personaje, Ozymandias, es el que tiene una postura más compleja de defender en escena–. Transformado por los efectos especiales, Billy Crudup es un convincente Dr. Manhattan. En general, todos hacen un buen trabajo, aunque otros actores superiores le habrían podido sacar más tajada dramática a la historia. Pesa un poco la obsesión de Snyder por reconstruir en la pantalla los dibujos originales, pues demasiado a menudo da la impresión de que sus actores están posando para el dibujante, o adoptan posturas que parecen irreales. Al tiempo que se recrea en varios detalles de brutalidad un tanto abruptos, resultan un poco fantasiosas sus secuencias de acción al estilo del cine moderno, y ha optado por mostrar imágenes de contenido sexual explícito. También abusa del croma, fiel a su propio estilo, lo que no acaba de resultar del todo convincente, si bien en esta ocasión –a diferencia de 300– acierta al combinar esta técnica con decorados reales. Al condensar la enorme variedad temática de las viñetas, el film puede resultar excesivamente pretencioso, pues trata de abarcar asuntos tan variopintos como el tiempo –de ahí sus numerosos relojes–, los sentimientos humanos, la capacidad de empatizar con los demás y sobre todo el idealismo y el heroismo, y su choque con la realidad. La principal aportación de Snyder es que logra actualizar el argumento, que se había quedado desfasado en lo referente a la carrera nuclear entre Estados Unidos y la URSS, pues aún existían las dos superpotencias cuando se editó la obra. Consigue –sin cambiar ningún elemento esencial– adaptar sus advertencias contra el peligro de los avances armamentísticos a la era post 11 de septiembre. Además, ha sabido subrayar lo que para muchos es lo más valioso, las complejas reflexiones del cómic ante el relativismo moral, representado por las diversas posturas de los protagonistas ante las injusticias del mundo. Mientras que Rorschach es un radical, algo fascistoide, que defiende la necesidad de tomarse la justicia por su mano y aplastar a los delincuentes, El Comediante poco a poco es descrito como un hedonista cercano al nihilismo, capaz de las mayores atrocidades en beneficio propio, y Ozzimandias resulta ser un utilitarista que justifica acciones dudosas si traen consigo el bienestar de la mayoría de la población.

7/10
La proposición

2009 | The Proposal

Margaret es una poderosa editora capaz de cualquier cosa para que su empresa sea la número 1. Sin embargo, es una mujer extremadamente desagradable, incapaz de mantener una relación cordial con las personas de su alrededor, a las que suele tratar ‘a patadas’. Tampoco muestra muchas consideraciones con Andrew, su asistente-secretario, un tipo que aguanta carros y carretas, porque aspira a que le publiquen algún día su libro. Pero Margaret resulta ser canadiense, y por una serie de problemas, el departamento de inmigración está a punto de deportarla. Para evitarlo, le propone a Andrew que se case con ella por conveniencia, a cambio de un ascenso y la publicación del libro... Tras sus devaneos con el thriller –Premonition (7 días)– y el drama biográfico –Historia de un crimen–, Sandra Bullock intenta recuperar el favor del público con otra comedia romántica, el género que salvo en el caso de Speed, es el que mejor le suele funcionar. Tal es el deseo de la actriz de acertar a toda costa que intenta no arriesgar nada, por lo que ha escogido un proyecto de lo más convencional. De hecho recuerda peligrosamente a la muy superior Matrimonio de conveniencia, donde los protagonistas también tenían que recordar detalles íntimos de su supuesto cónyuge, para someterse a un examen del departamento de inmigración. Además, aunque da el tipo, Sandra Bullock no es tan expresiva ni resulta tan divertida como los actores de los que se ha rodeado, Ryan Reynolds, Mary Steenburgen y sobre todo la veterana Betty White (la abuela). Y al frente del film se haya una directora de lo más convencional: Anne Fletcher (27 vestidos). A su favor se puede decir que los guionistas le han sacado tajada a la situación inicial, que propicia secuencias graciosas, como la del águila. El architípico esquema de dos personajes contrapuestos obligados a convivir da lugar a diálogos lo suficientemente ágiles de enfrentamiento entre ambos. Y realiza una apología sincera de la familia.

5/10
Todo incluido

2009 | Couples Retreat

Película fallida que pese al gancho inicial acaba naufragando y desperdiciando las posibilidades narrativas que tenía de llegar a buen puerto. La cosa se queda al final en una comedieta, previsible y más o menos amable, que juega con chistes groserillos en torno a las vidas amorosas de cuatro parejas de amigos. De las cuatro parejas, la formada por Dave y Ronnie es claramente la más estable, pues son felices, se quieren de veras y tienen dos hijos. Ellos son claramente el matrimonio fuerte de su cículo de amigos y los más influyentes. Luego están los distanciados Joey y Lucy, con una hija adolescente y una relación muy fría entre ellos; y también el recién separado Shane y su joven novia Trudy. Cierran el grupo Jason y Cynthia, un matrimonio exteriormente perfecto, pero que está a punto de romperse por la falta de hijos. Precisamente es esta última pareja quien propone a sus amigos que vayan todos a pasar unas vacaciones idílicas a unas islas paradisiacas. El lugar es increíble y ofrece miles de posibilidades de diversión, por lo que acabarán aceptando. Sin embargo, al llegar al lugar se ven obligados a seguir a rajatabla un extraño e incómodo programa de terapia matrimonial a cargo de un experto en crisis de pareja. Como está concebida como una comedia muy ligera, tampoco es para tomársela muy en serio. Eso la salva un poco, aunque no del todo. Porque sea como fuere lo que ofrece el director debutante Peter Billingsley es muy superficial, los personajes son esquemáticos y poco originales, y la falta de ideas en el argumento resulta excesiva. Da la sensación de que la cosa podía dar para mucho más, y es muy sintomático que los pocos momentos graciosos sean de referencia puramente sexual (el recibimiento en la playa, el masaje, la clase de yoga). En fin, que es una pena que el apañado reparto no pueda brillar como quisiera. Las simpáticas Malin Akerman (27 vestidos) y Kristin Davis (Sexo en Nueva York), y el competente Vince Vaughn (Separados), son lo más destacable y hacen lo que pueden con gran profesionalidad.

3/10
27 vestidos

2008 | 27 Dresses

Agradable comedia romántica que concede por primera vez el protagonismo absoluto en cine a la televisiva Katherine Heigl (Anatomía de Grey), que ya se había hecho notar por su buen hacer en Lío embarazoso. Tras la trama se reconoce la mano de la guionista de El diablo viste de Prada, Aline Brosh McKenna, prácticamente en cada fotograma. La trama se centra en Jane, perpetua dama de honor en las bodas de sus amigas, en las que pone todo su empeño para que el día de esos enlaces sea perfecto. De hecho, ha cumplido esta función en 27 ocasiones, incluidas dos bodas simultáneas, donde tenía que ir de un lado para otro, cambiar de vestido, etc. Precisamente allí le conoce un periodista de sociedad, que cree tener ante él un tema perfecto para un artículo. Entretanto Jane, enamorada de su jefe sin atreverse a confesar su amor, se va a llevar el chasco de que su hermana pequeña le encandila en un santiamén, hasta el punto de que conciertan su boda. Y claro, a Jane le va a tocar la penosa tarea de que todo salga a las mil maravillas. Es fácil reconocer en el personaje de James Marsden, el periodista que acaba arrepintiéndose de utilizar a Jane para sus propósitos, la huella de Frank Capra. Sin embargo a McKenna y a la directora Anne Fletcher les cuesta redondear su trama. Por un lado, porque no está bien explicada la tendencia de Jane de tratar de complacer a todo el mundo, que no se sabe si es virtud (generosidad) o debilidad (pusilanimidad); tal vez se intenta señalar, como hacían los filósofos clásicos, que la cosa debe colocarse en el justo medio, pero las cineastas no logran explicitarlo, e incluso acuden a explicaciones rocambolescas de su comportamiento tipo "como la madre de Jane murió siendo ella una niña, asumió el papel materno para cuidar de su hermanita, y por extensión de todo aquel por el que sentía un poquito de afecto". De todos modos estos defectos se perdonan más fácilmente en una comedia romántica, donde están bien planteadasy con cierta elegancia las situaciones de enredo, con algunos momentos divertidos, y buenos personajes secundarios (el jefe, la hermana, la amiga, el padre, el taxista...). Mientras que Heigl demuestra tener ese algo que necesita una intérprete para sostener una película. Entrevista con Katherine Heigl

6/10
Matrimonio compulsivo

2007 | The Heartbreak Kid

Los hermanos Farrelly vuelven por donde solían, tratando de reeditar su principal éxito, Algo pasa con Mary. Lo que significa el 'más difícil todavía' en lo que a humor zafio se refiere: sirva como botón de muestra el 'piercing' en las peludas partes íntimas de una mujer, y su pretensión de combatir las picaduras de medusa con orina. Para ello esta vez optan por el remake de El rompecorazones, una comedia de 1972 con guión de Neil Simon, que modelan a su medida. Eddie es soltero y cuarentón, y no acaba de decidirse en lo que se refiere al matrimonio, aunque su mejor amigo y su padre le presionan en tal sentido. Un día ayuda a Lila en un robo callejero, y el flechazo es instantáneo. La chica parece la mujer de sus sueños, guapa, divertida... Así que, en efecto, se casan. Pero en su luna de miel en las idílicas playas mexicanas descubre que su mujer es más rara que "un perro verde" y una auténtica pelmaza. Por contra, conoce a la simpática Miranda, de vacaciones con su familia... Y empieza a pensar que se ha equivocado de chica, y que Miranda es la auténtica mujer de su vida. Los directores adoptan una pose gamberra y cínica en lo que se refiere al amor. Porque Eddie es un egoísta de tomo y lomo, y porque se las arreglan para manipular constantemente al espectador. Tan pronto imprimen a una escena el tono meloso y romántico que debe convencernos de que el protagonista ha encontrado el amor verdadero, como le dan la vuelta a la tortilla, y nos presentan a ese presunto amor como un auténtico demonio. El empeño por sembrar todo el metraje de bromas sexuales acaba agotando. El sátiro personaje del padre (Jerry Stiller, el padre de Ben Stiller también en la vida real) se repite, funcionan mucho mejor el amigo casado o el insoportable primo de Miranda. Y aunque de vez en cuando los Farrelly logran arrancar la carcajada (los mariachis), su humor tipo "caca-culo-pedo-pis-genitales" no es adecuado exactamente para los que asocian comedia con ingenio.

4/10
Los hermanos Solomon

2007 | The Brothers Solomon

La sombra de los hermanos Farrelly en la comedia estadounidense actual es tan alargada como nefasta. Esta torpe imitación de Dos tontos muy tontos pone de manifiesto que incluso para perpetrar una comedia alocada y surrealista como aquella es necesario un mínimo de talento, del que carece por completo Will Forte, guionista y protagonista de este fallido film, que procede del famoso programa televisivo Saturday Night Live. Le acompaña al frente del reparto Will Arnett (Arrested Development), otro cómico con dudosas cualidades para el género. El director es el desconocido Bob Odenkirk (Un novato en prisión).El punto de partida tiene un interés nulo. Dean y John Solomon, dos absolutos descerebrados, intentan tener un hijo, antes de que muera su padre, que permanece en coma, y que siempre se había quejado de que lo único que le faltaba en la vida era haber tenido un nieto. Aunque Dean y John intentan conquistar a una posible esposa, provocan que las mujeres de su alrededor salgan huyendo, por lo que acaban recurriendo a una madre de alquiler.Poca gracia tienen los gags de esta película que se basan en que los hermanos dicen vulgaridades, o cometen estupideces como entretenerse en el videoclub a buscar una película cuando se supone que deben llegar al hospital cuanto antes, pues su padre está a punto de morir. Los personajes no sólo son inconsistentes, sino que caen bastante mal. Acabar en el cine visionando esta película es un grave error.

1/10
Invasión

2007 | The Invasion

La inquietante novela de Jack Finney en que se basa este film ha sido llevada repetidas veces al cine. Gloriosamente por Don Siegel en 1956, de un modo aceptable por Philip Kaufman en 1978, y sin demasiado tino por Abel Ferrara en 1993. Ahora es el alemán Oliver Hirschbiegel quien lo intenta en su debut en Hollywood, regresando al fantástico que le dio fama (El experimento) tras su dibujo de los últimos días de Hitler en El hundimiento. Al poco de suceder una tragedia con el transbordador espacial americano, empieza a propagarse una extraña epidemia que las autoridades describen como una especie de gripe. Pero en realidad el virus que amenaza a la Tierra es algo bastante más serio. Ataca a las personas en una primera fase de inoculación, y cuando se duermen, tras una curiosa transformación, se convierten en seres muy parecidos a los robots, que se dirían carentes de libre albedrío. La psiquiatra Carol, separada y con un hijo, es una de las primeras en darse cuenta del caso. Y la gran esperanza de combatir la preocupante "enfermedad" pasa por su crío, que parece inmune al peligroso virus. La versión de Siegel de esta trama marcó una época por su condición de parábola política, en una época en que el miedo a la infiltración comunista en Estados Unidos rayaba a veces en la paranoia. Aquí esto se pierde, de modo que Hirschbiegel y su guionista, Dave Kajganich, idean una variante, de menor interés: las personas robotizadas serían muy eficaces en lograr la paz y armonía entre los hombres, pero al precio de la libertad. La película tuvo algunos problemas de rodaje, y de hecho los hermanos Wachowski reescribieron parte del guión y el director James McTeigue filmó las nuevas escenas. Algo de esto se nota en el resultado final, al que falta cohesión. Queda un título de ciencia ficción entretenido, seguramente más si no se conocen otras versiones, con algunas buenas escenas de acción, y logrados momentos de suspense. Pero lo mejor es el soberbio trabajo de esa gran actriz llamada Nicole Kidman, que se toma muy en serio su personaje de madre preocupada, y que borda las escenas en que debe simular ser una mujer robotizada, verdadera interpretación "al cuadrado"; eso sí, tiene mala suerte la chica con la ciencia ficción, pues tras el fiasco de Las mujeres perfectas, aquí está en otro film "imperfecto". Menos cancha tiene Daniel Craig, con un personaje bastante soso, con muy poca química con la Kidman.

5/10
The Comeback

2005 | The Comeback | Serie TV

Valerie Cherish es una actriz que se hizo famosa en los años 90 como protagonista de una telecomedia de segunda fila. Ha pasado el tiempo y Valerie está de capa caída. Para conseguir dinero acepta contar su vida privada en un reality show. Además, regresará a la pequeña pantalla en una serie en la que ha quedado relegada a secundaria. La ultraconocida actriz de Friends Lisa Kudrow protagoniza esta inspirada sátira de la televisión, los ‘reality shows’ y los famosos. Llena de humor corrosivo, está filmada al estilo de los documentales, lo que le da un enorme realismo. Sólo consta de una temporada de trece episodios.

6/10
Dos colgaos muy fumaos

2004 | Harold & Kumar Goes To White Castle

Dos colegas intentan llegar hasta la hamburguesería, pero andan un poco “colocados”, así que por el camino son detenidos y se encuentran con un monstruo. Oye, tronco, si te moló No es otra estúpida película americana o American Pie sal por patas a dónde te alquilan los deuvedeses que vas a flipar en colores con esta peli tan guay. Cuidado con los obstáculos del camino. Abstenerse todos aquellos a los que no les guste el humor extremadamente absurdo que Danny Leiner mostró en Colega, ¿dónde está mi coche?, su anterior trabajo, porque pueden pensar que esta comedieta es un poco infumable.

2/10

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