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Biografía

Niki Caro

Niki Caro

Niki Caro

Filmografía
Mulán

2020 | Mulan

Tras su versión animada Mulan, Disney revisita la leyenda ancestral de esta guerrera china en una película con actores de carne y hueso a la que la pandemia del Covid-19 ha marcado su estreno en la plataforma Disney+. Una lástima porque la espectacularidad de las escenas épicas y de acción están pidiendo a gritos la pantalla grande. Desde niña, Mulan ha sido especial. Tremendamente ágil, es una mujer de acción y sus padres les cuesta atarla en corto. De todos modos esperan que, como su hermana, logre hacer un buen matrimonio, y de hecho acuden a una casamentera para que la prepare. Pero todo cambia cuando un edicto del emperador de China reclama a todas las familias de su reino a que aporten un varón guerrero capaz de luchar contra un terrible enemigo que prepara una invasión. El padre de Mulan es el único varón de la familia, y de hecho se apresta a presentarse a la leva, pero pese a que tiene experiencia guerrera, es mayor y lisiado, tiene una prótesis en una pierna. Sin que lo sepa el progenitor, Mulan sustrae sus armas, espada, casco y armadura, y disfrazada de hombre ocupa su lugar. Allí demostrará sus cualidades excepcionales para el combate y el liderazgo, y también su humanidad, pues tiene miedo como cualquiera. La directora neozelandesa Niki Caro tiene experiencia en dirigir películas sobre mujeres fuertes con dotes para el liderazgo, como demostró en Whale Rider, el título que la lanzó a la fama. Aquí entrega un film muy entretenido y dinámico, que encaja perfectamente en el plan de Disney de revisar con actores –aquí todos chinos, como es de rigor– sus clásicos títulos animados, pues destaca el amplio lienzo del relato, repleto de espectaculares escenas de acción, combates con personajes casi voladores en la tradición del wuxia, la denominación de los títulos de artes marciales chinos con espectaculares coreografías. No falta el malvado villano, Jason Scott Lee, que trata de poner en jaque al emperador, Jet Li, o una bruja, interpretada por Gong Li, que sugiere el camino que podría seguir Mulan si no encuentra el cauce adecuado para su talento guerrero. Aunque Liu Yifei, que interpreta a Mulan, es prácticamente una desconocida, lo hace bien, tanto en las escenas de acción, como en su interacción con su familia y con sus compañeros de batalla y comandante, ante lo que debe impostar su voz para parecer un hombres, además de ingeniárselas para evitar las situaciones incómodas que desvelarían su condición femenina. Ofrece la combinación perfecta de belleza y ternura con la imagen de mujer resuelta. Cuatro personas, Amanda Silver, Elizabeth Martin, Rick Jaffa y Lauren Hynek, figuran como responsables del guión. Relativamente sencillo, la estructura narrativa combina la anticipación de una situación de riesgo en que la capital del imperio está siendo atacada, con el relato de la trayectoria de Mulan hasta convertirse en pieza clave del ejército. Tiene el acierto de no ofrecer un cargante discurso feminista. Por supuesto, señala que todos, también la protagonista, deberían tener la oportunidad de desarrollar sus capacidades, incluso superando cortapisas tradicionales, como la de que una mujer pueda formar parte del ejército. Pero al mismo tiempo se subraya la necesidad de honrar a la propia familia y a los ancestros, a los que no se debe avergonzar, al propio pueblo y a la nación a la que uno pertenece, desarrollando virtudes como la valentía, la lealtad y la fidelidad. Las escenas de lucha, los movimientos de masas y las batallas son vistosos, quizá con la referencia al fondo del camino que marcó El Señor de los Anillos, y hay cierta contención en los efectos visuales para que no resulten demasiado obvios. Aunque hay elementos fantásticos en torno a la bruja, se procura minimizar su presencia, e incluso el leitmotiv del ave fénix evita ser demasiado llamativo.

6/10
La casa de la esperanza

2017 | The Zookeeper's Wife

Adaptación al cine de “The Zookeeper’s Wife: A War Story”, de Diane Ackerman, que recrea la historia real de Jan y Antonina Zabinski, el director del zoo de Varsovia y su esposa, que durante la II Guerra Mundial contribuyeron a esconder en las instalaciones del mismo a numerosos judíos. La trama comienza en 1939 cuando todo parece en calma, por lo que los visitantes acuden a ver las diversas especies, y llega a la capital polaca el Dr. Lutz Heck, jefe del zoológico de Berlín. Poco después comienza la invasión nazi, los animales sufren las consecuencias de los bombardeos, por lo que Heck propondrá llevárselos a Alemania (y si puede llevarse consigo a Antonina, mejor). Al mismo tiempo, los judíos son recluidos en el guetto… La neozelandesa Niki Caro (Whale Rider, En tierra de hombres) logra que la historia funcione con una realización academicista, y hasta filma alguna secuencia impactante, sobre todo la de los animales bajo las bombas por la ciudad. Y apunta alguna idea curiosa, como la de la pureza racial de los animales, en sintonía con la consideración de los judíos como inferiores. Sin embargo, no logra capturar igual de bien las dificultades para sobrevivir de los humanos, pues pocas víctimas están bien retratadas, si acaso una adolescente. Los protagonistas no pasan de ser meros esquemas, sobre todo el marido, encarnado por el belga Johan Heldenbergh, que a pesar de sus esfuerzos por encarnar a un héroe de la resistencia no logra salvar del todo al personaje. Tampoco Daniel Brühl consigue que el suyo tenga tres dimensiones, pues su zoólogo de Hitler se queda en una especie de psicópata. A pesar de todo, se salva Jessica Chastain, que trata de suplir las carencias de su Antonina en el guión, con su enorme expresividad, y hasta se ha trabajado el acento polaco. Se convierte en la principal razón para el visionado de La casa de la esperanza.

5/10
Anne With An E

2017 | Anne With An E | Serie TV

Siglo XIX, en Avonlea, en la isla del Príncipe Eduardo de Canadá. Viendo que se acercan a la vejez, los hermanos solterones Marilla y Matthew Cuthbert, de carácter gruñón, intentan adoptar a un niño que les ayude con el trabajo en la Granja de las Tejas Verdes. Pero por error les envían a Anne –con “e” al final porque le parece más sofisticado–, extravagante chica pelirroja y pecosa de 13 años, dotada de gran ingenio, que pondrá su vida patas arriba, pero a la que poco a poco toman cariño. Moira Walley-Beckett, guionista de Breaking Bad, está al frente de esta revisión libre para Netflix de la serie de novelas “Ana de las Tejas Verdes”, de Lucy Maud Montgomery. Ésta ha dado lugar a numerosos telefilms y series, entre los que destaca la protagonizada por Megan Follows en 1985 –que obtuvo un enorme éxito en España–, y la versión animada de finales de los 70, que contaba con Isao Takahata y su ilustre alumno Hayao Miyazaki antes de que fundaran los estudios Ghibli. Los 8 capítulos de la primera temporada han contado entre otras con dos prestigiosas realizadoras, la neozelandesa Niki Caro (Whale Rider), que se ocupa de los dos primeros, y Patricia Rozema (Mansfield Park), encargada de otro. En línea con la actualidad, se han subrayado los elementos de denuncia de la marginación de la mujer en la época, ya presentes en el original. Aparte de que la protagonista deje claras cuestiones como “quiero hacer lo mismo que los chicos y más, no quedarme en la cocina”, en uno de los episodios un club debate sobre el feminismo, se abordan cuestiones como el acoso sexual, todo ello con gran elegancia, pues la serie va destinada a un público bastante amplio en cuanto a edad se refiere. Se añaden a los guiones nuevos elementos melodramáticos, pero se mantiene su firme reivindicación de la imaginación como instrumento indispensable para solucionar los problemas, y combatir los prejuicios. La poco experimentada Amybeth McNulty sale airosa del reto de encarnar a la dicharachera protagonista. También se debe mencionar a la veteranísima actriz británica Geraldine James (Mrs. Hudson en Sherlock Holmes, Las chicas del calendario), a la que ha tocado el personaje más difícil porque tiene mayor arco de evolución, la cascarrabias Marilla, a la que el trato con la niña va dulcificando. Y sí, aunque esta producción abusa del sensiblerismo, y hasta puede calificarse a ratos como cursi, acaba resultando encantadora y engancha.

6/10
McFarland, USA

2015 | McFarland, USA

Jim White, casado y con dos hijas, y profesor de educación física y entrenador del equipo de fútbol americano de un instituto, se queda sin trabajo, su difícil carácter con unos chicos que se esfuerzan poco le ha jugado una mala pasada. Corre el año 1987 y debe aceptar un nuevo puesto y mudarse con su familia a McFarland, un pueblecito de California habitado sobre todo por inmigrantes mexicanos que trabajan como jornaleros. Será también profesor de educación física, pero una serie de circunstancias le hacen reencontrarse consigo mismo dejando el fútbol y preparando a un grupo de 7 chicos para correr, pues tienen especiales condiciones físicas para las carreras campo a través. Después de Whale Rider y En tierra de hombres, la prometedora directora neozelandesa Niki Caro ha pasado más bien desapercibida. Sin embargo retorna con fuerza dirigiendo esta película basada en hechos reales, un drama deportivo que sabe introducir algo de originalidad a las convenciones de este subgénero tan querido en Estados Unidos. La gran novedad es dibujar la aportación que los inmigrantes hispanos traen a la cultura estadounidense, renovar en los whasp (White Anglo Saxon People, las personas blancas de origen anglosajón) la conciencia de que también ellos vinieron a América desde otros países, a cumplir su sueño americano. La idea está subrayada en el propio título del film, que recuerda que un pueblo donde se habla español, y habitado por personas procedentes de México, es, también, Estados Unidos; y en el uso de una canción al inicio que recuerda que países como Argentina, Uruguay, etcétera, son América, un modo sutil de recordar la cierta arrogancia que supone identificar América con Estados Unidos. El film, producido por Disney, dibuja bien el inicial choque cultural de la recién llegada familia White (ironías de la vida, su apellido se traduce como "Blanco") con los hispanos, para poco a poco encontrar en esa sociedad pobre de personas humildes donde no faltan los problemas, un cariño y darse a los demás que no cambiarían por nada del mundo, y que tiene una de sus cúspides en la fiesta de la quinceañera. La relación del entrenador, un eficaz Kevin Costner, con los chicos, actores desconocidos y casi todos debutantes, está bien trazada, y hay un buen ritmo y gusto en la composición de los planos, por ejemplo en las sesiones de entrenamiento en esos montículos formados por cáscara de almendra y cubiertos con plásticos. Con habilidad la trama incide de modo inteligente en cuestiones educativas de alto interés, como el trabajo en equipo, la unidad familiar, y el espíritu de sacrificio de unos padres, a veces analfabetos, por sacar adelante a sus hijos. El trabajo duro de jornaleros, que también implica a los chicos, es una de las muchas lecciones que el profesor Costner aprende mientras trata de preparar a los chicos para las competiciones deportivas.

7/10
En tierra de hombres

2005 | North Country

Hasta su pueblo de origen, una localidad minera de Minnesota, llega la treintañera Josey Aimes, tras dejar atrás un matrimonio fracasado. Con dos hijos a su cargo no es fácil comenzar de nuevo, pero sus padres y sus antiguas amistades del pueblo, sobre todo la de Glory, ayudan a Josey a pasar el trance del mejor modo. Precisamente, animada por Glory, consigue un trabajo de minera en una de las canteras que surte al pueblo de trabajo. Pero el mundo de la perforación de la tierra y la extracción de minerales es cruel, duro y muy hostil, pues está tomado por hombres que no ven con buenos ojos la “intromisión” de las mujeres en su ámbito laboral. Pero el rechazo de Josey llega a un punto tal que hasta es acosada sexualmente e incluso amenazada de muerte. Humillada y atemorizada, Josey ha aprendido, sin embargo, a afrontar los golpes más duros de la vida y no está dispuesta a claudicar en la defensa de sus derechos, aunque eso suponga enfrentarse incluso a su propia familia. Primer trabajo para Hollywood de la directora neozelandesa Niki Caro, quien demostró su buen hacer con la bella y magnífica película Whale Rider (2002). En este caso se inspira en una historia real, aunque el pleito recreado en la película tuvo lugar en 1998, más de 20 años después del comienzo de los sucesos. El guión de Michael Seitzman ofrece temas importantes de reflexión, como los prejuicios sociales, los límites entre la discreción y la injusticia, la maternidad y, por supuesto, la igualdad de oportunidades laborales entre hombres y mujeres. La película no esconde su didactismo reivindicativo, pero lo hace sin pesadez ni tópicos feministas, gracias a un desarrollo argumental fluido y verosímil, y a una labor interpretativa de primer orden, donde brillan fantásticamente Charlize Theron (una actriz que va a más con cada nuevo trabajo) y la señora Coen, Frances McDormand, ambas nominadas al Oscar merecidamente.

6/10
Whale Rider

2002 | Whale Rider

En una aldea de Nueva Zelanda, los lugareños maoríes tratan de mantener su identidad. Koro, el viejo jefe, espera la llegada de su sustituto, un líder que deberá ser la imagen del legendario Paikea, el jinete montado sobre la ballena, fundador de su linaje. Porourangi, el primogénito de Koro, esperaba ser padre de un niño, pero éste muere en el parto, al igual que la madre. Únicamente sobrevive una hermana gemela, a quien Porourangi llama Paikea, en un acto de rebeldía. Con el paso del tiempo, Paikea, conocida como Pai, decide demostrar a su abuelo que ella es la elegida que esperaban. Por tal razón, se entrena duramente, desarrolla sus habilidades guerreras, y aprende las costumbres de su pueblo, a pesar de que su abuelo la ignora, pues no se ha planteado que el líder que busca pueda ser una mujer. Basado en una novela de la desconocida Witi Ihimaera, este lírico largometraje de la directora neozelandesa Niki Caro se convirtió en una de las sorpresas de la pasada temporada. Así lo atestiguan los premios del público en San Sebastián y Sundance, y que la joven Keisha Castle-Hughes obtuviera una nominación al Oscar a la mejor actriz, a sus trece años. Además de construir personajes muy humanos, la cinta divulga las costumbres del pueblo maorí sin hacerse pesada, y critica la pretensión de algunos padres de decidir el futuro de sus hijos. Además, critica el machismo de la sociedad que retrata, sin caer tampoco en un feminismo simplón.

7/10
Whale Rider

2002 | Whale Rider

En una aldea de Nueva Zelanda, los lugareños maoríes tratan de mantener su identidad. Koro, el viejo jefe, espera la llegada de su sustituto, un líder que deberá ser la imagen del legendario Paikea, el jinete montado sobre la ballena, fundador de su linaje. Porourangi, el primogénito de Koro, esperaba ser padre de un niño, pero éste muere en el parto, al igual que la madre. Únicamente sobrevive una hermana gemela, a quien Porourangi llama Paikea, en un acto de rebeldía. Con el paso del tiempo, Paikea, conocida como Pai, decide demostrar a su abuelo que ella es la elegida que esperaban. Por tal razón, se entrena duramente, desarrolla sus habilidades guerreras, y aprende las costumbres de su pueblo, a pesar de que su abuelo la ignora, pues no se ha planteado que el líder que busca pueda ser una mujer. Basado en una novela de la desconocida Witi Ihimaera, este lírico largometraje de la directora neozelandesa Niki Caro se convirtió en una de las sorpresas de la pasada temporada. Así lo atestiguan los premios del público en San Sebastián y Sundance, y que la joven Keisha Castle-Hughes obtuviera una nominación al Oscar a la mejor actriz, a sus trece años. Además de construir personajes muy humanos, la cinta divulga las costumbres del pueblo maorí sin hacerse pesada, y critica la pretensión de algunos padres de decidir el futuro de sus hijos. Además, critica el machismo de la sociedad que retrata, sin caer tampoco en un feminismo simplón.

7/10

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