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Biografía

Vin Diesel

Vin Diesel

53 años

Vin Diesel

Nació el 18 de Julio de 1967 en Alameda County, California, EE.UU.

Cuerpo y mente al servicio del cine

01 Julio 2006

Que Vin Diesel es más que una montaña de músculos lo demuestra su último trabajo, Declaradme culpable. Es interesante que lo aprecie un público que a veces no ve más allá de su cuerpo atlético, lo que les impide disfrutar de alguien que además de actuar, dirige y escribe guiones. 

El 'pequeño' Mark Vincent nació el 18 de julio de 1967 en Nueva York. Se crió en el artístico barrio de Greenwich Village junto a su madre, una psicóloga entregada a la astrología, y su padrastro, actor y profesor de interpretación. Cuando era niño respondía al perfil del protagonista de xXx. Él mismo ha confesado que le gustaba el riesgo: “Jugaba con mis amigos a permanecer en la vía del tren hasta que se acercaba la locomotora”. Y fue justo esta forma de ser la que le dio su primer trabajo como actor. Cuando sólo tenía siete años, entró con unos amigos en un teatro para hacer una gamberrada. Una vez dentro los pilló una señora que les ofreció un guión y 20 dólares a cambio de que fueran después del colegio a ensayar. Y fue así como comenzó su carrera como actor que posteriormente continuó en la escena interpretativa de Nueva York.

A los 17 años aprovechó su imponente físico para ejercer como portero de discoteca, una forma de sacarse un dinero extra. Fue en esta época, que duró nueve años, cuando nació su nuevo nombre: Vin Diesel. Compaginó los trabajos como actor y portero con sus estudios de Lengua Inglesa que abandonó después de tres años para irse a Hollywood. Pero Vin no tuvo suerte y tuvo que volver a Nueva York. Fue quizá uno de los peores momentos de su vida, pero entonces su madre le regaló un peculiar libro: Creación de películas a precio de coches usados. Y aunque cueste creerlo, se convirtió en la puerta para alcanzar el éxito. En tres días, y con un presupuesto de 3.000 dólares, Diesel dirigió y protagonizó el cortometraje que él mismo había escrito: Multi-Facial (1994). Un trabajo autobiográfico que cuenta sus comienzos como actor y que fue presentado, con una buena acogida, en el Festival de Cannes.

De vuelta a Los Ángeles trabajó como vendedor y el dinero que ganó lo empleó para financiar su primer largometraje, Strays (1997). A pesar de que no tuvo mucho éxito, Vin ya estaba en el camino y fue cuestión de tiempo que Steven Spielberg le propusiera un papel en Salvar al soldado Ryan (1998). Pero su gran momento llegó en 2000 cuando protagonizó Pitch Black, una cinta B de ciencia ficción que se convirtió en un inesperado éxito taquillero, a la vez que en marca de la casa. Hasta en dos ocasiones más protagonizó Diesel películas de éxito imprevisto: A todo gas (2001) y xXx (2002). Tanto es así que Vin recibió simultáneamente ofertas para realizar las secuelas de las tres cintas. “Tuve que decidir. Era imposible hacerlas todas a la vez.”  Y así fue como Diesel continuó la saga  de Pitch Black con Las crónicas de Riddick (2004).

Vin había subido un nuevo peldaño: se había convertido en una estrella. Estatus que le posibilitó protagonizar películas como Ajuste de cuentas (2001) o Diablo (2003), y rechazar otras como Operación Reno (2000). Su musculoso cuerpo le estaba sirviendo como vestuario de sus personajes, pero Diesel no quería caer en el encasillamiento. Así que ganó 15 kilos y se dispuso a protagonizar Declaradme culpable (2006) de Sydney Lumet. Una cinta de tribunales en la que no salen tatuajes, ni coches que explotan, ni una alta concentración de músculos por metro cuadrado, ni cámaras que graban como auténticos fórmulas 1. Vin, con pelo y sin cuerpo de portero de discoteca, se transforma en el mafioso Jackie Dee que se defendió a sí mismo en un proceso penal celebrado contra la mafia en Estados Unidos. A pesar de que anteriormente Diesel ya había tenido papeles relacionados con el hampa, esta cinta marca un cambio radical en su carrera como actor hacia lo que algunos llamarían un cine más serio.

Entre sus proyectos de futuro se encuentra una cinta sobre Aníbal, en la que Vin dirigirá y dará vida al mítico general cartaginés conservando, estilo Mel Gibson, las lenguas propias de la época. Y no conviene olvidar que después de estrenar Strays en 1997, escribió el guión de su continuación: Doormen. Una película que no pudo poner en marcha por falta de tiempo y acumulación de trabajo. Así que, quién sabe, a lo mejor ha llegado el momento de que la productora que tiene con George Zakk (One Race Productions) se ponga en marcha y recupere este proyecto de juventud. Pero mientras tanto no se puede perder de vista a Tigon Studios, la empresa que fundó en 2002 para desarrollar videojuegos a partir de sus películas.

Es evidente que tiempo no le sobra. Por eso en niños ni piensa, a pesar de que confesó que le encantaban tras el rodaje de Un canguro superduro (2005). Aunque sí ha tenido hueco para tener sendos romances con dos compañeras de profesión: Summer Altice y Michelle Rodríguez.

Filmografía
Fast & Furious 9

2021 | Fast & Furious 9

Dom Toretto (Vin Diesel) lleva una vida tranquila con Letty y su hijo, el pequeño Brian, pero saben que el peligro siempre acecha esa tranquilidad. Esta vez, esa amenaza obligará a Dom a enfrentarse a los pecados de su pasado si quiere salvar a aquellos que más quiere. El equipo se vuelve a reunir para impedir un complot a escala mundial, liderado por uno de los asesinos más peligrosos y mejor conductor a los que se han enfrentado; un hombre que además es el hermano desaparecido de Dom, Jakob.

Bloodshot

2020 | Bloodshot

Un terrorista secuestra al soldado de élite Ray Garrison para interrogarle. Si no canta, asesinará a sangre fría a su novia, a la que también ha capturado. Puesto que Garrison ni siquiera conoce la información que se le requiere, su enemigo acaba aniquilando a ambos. Le resucita la corporación Rising Spirit Technologies (RST), que ha utilizado nanotecnología para convertirle en un supersoldado con una fuerza descomunal, reflejos sobrehumanos y una enorme capacidad de regeneración. Para controlarle mejor, en teoría han borrado sus recuerdos, pero éste no ha olvidado del todo lo que le ha ocurrido, por lo que alberga deseos de vengar su muerte. Está preocupado Vin Diesel porque como protagonista sólo triunfa en las taquillas con las numerosas entregas de Fast & Furious. También le pone voz a Groot, un personaje del Universo Marvel, en películas de personajes de Marvel como Guardianes de la galaxia, por lo que ha pensado que la clave del éxito reside hoy en día en apuntarse a la moda de superhéroes procedentes del cómic. Así que ha escogido un personaje de la editorial independiente Valiant, que apareció por primera vez en 1992, apreciado por los incondicionales de las viñetas. Supone la ópera prima como realizador de largometrajes de Dave Wilson, hasta el momento dedicado al sector de los videojuegos. Se nota porque parece poco interesado en aspectos como el desarrollo de personajes, por lo que no logra remontar un libreto demasiado convencional, con diálogos que no pasarían un examen de primero de escritura de guiones; en todo caso le preocupan los efectos visuales y las secuencias de acción. Sin embargo, nada de esto resulta al menos un poco fresco, hasta la premisa recuerda demasiado a títulos como RoboCop. Al frente del reparto, Vin Diesel no decepciona, pues suple las carencias del film a base de carisma, pero su Ray Garrison no se desmarca demasiado del resto de papeles que le han dado la fama. No hacía falta un actor de la valía de Guy Pearce para interpretar al científico que crea al personaje central, un rol idéntico al que encarnó en Iron Man 3. Desentona sobre todo Lamorne Morris (New Girl), como científico que se supone que debe ser el contrapunto cómico, lo que no consigue en ningún momento. Sony planeaba convertir Bloodshot en una nueva franquicia, por lo que algunos de los actores han firmado para dos partes más, pero se ve que el material no da ni para una entrega.

5/10
xXx: Reactivated

2017 | xXx: Reactivated

El deportista extremo convertido en agente encubierto del gobierno Xander Cage ha fingido su muerte para garantizarse un exilio tranquilo. Tras el asesinato de su mentor, Augustus Gibbons, por unos tipos que han robado un sofisticado artilugio conocido como la Caja de Pandora, decide volver al servicio activo con el fin de recuperarla. Para ello recluta a un grupete de variopintos colaboradores. En su momento de mayor popularidad, Vin Diesel se permitía el lujo de rechazar secuelas de sus grandes éxitos, por lo que no estuvo en A todo gas 2, ni en xXx, estado de emergencia. Una vez que se quedó sin posibilidades de elegir, retomó la saga automovilística en la tercera, y no ha parado de protagonizar nuevas secuelas. Ahora prueba la misma jugada con esta otra franquicia, en cuya segunda parte tuvo como sustituto a Ice Cube. Curiosamente, este regreso de un Xander Cage al que pocos esperaban de nuevo tiene al frente a un director de oficio, D.J. Caruso, responsable de La conspiración del pánico. Pero éste, consciente de que maneja un guión tan estereotipado como poco creíble, ha decidido tomarse el proyecto a guasa, con secuencias cercanas al surrealismo, como las apariciones del futbolista brasileño Neymar, que demuestra que no se va a ganar el dinero como actor cuando deje el balón. Tampoco parecen estar trabajando en serio ilustres secundarios, como Toni Collette, o Samuel L. Jackson, único actor que ha estado presente en las tres entregas. Los que estén dispuestos a seguir la broma, así como los fans incondicionales pasarán el rato más o menos, a base de artificiosas secuencias de acción, que podrían haber sido un poco más novedosas. Pero aporta muy poco a sus predecesoras.

4/10
Fast & Furious 8

2017 | The Fate of the Furious

Octava entrega de la adrenalítica saga automovilística, arranca a toda velocidad con Dom y Letty de luna de miel en La Habana, él disputando una espectacular carrera, ella señalándole lo buen padre que puede ser en el futuro. Pero una rubia, la enigmática y malvada hacker Cifra, se cruza en el camino con Dom, y algo tiene con lo que chantajear a éste, pues de pronto se pasa al bando de ella, en lo que parece una clara traición a su antiguo equipo y a los ideales nobles por los que venía luchando últimamente. De modo que Dom se enfrenta a sus antiguos amigos, e incluso a su esposa recién estrenada, en sucesivas acciones para robar artilugios relacionados con armamento nuclear. F. Gary Gray no es ajeno a las películas donde los coches, las carreras y las persecuciones, con un equipo de colegas bien conjuntado, forman parte del argumento, en 2003 entregó The Italian Job, cinta de robos y autos minis muy resultona. Ahora repite en el subgénero apuntándose a la franquicia FF, donde coincide además con dos actores de film que dirigió hace casi 15 años, Charlize Theron y Jason Statham, además de que el mismo año había trabajado con Vin Diesel en Diablo. Y entrega entretenimiento de primera división, sin más pretensiones. Aquí tenemos un guión bien orquestado por el guionista habitual desde la tercera entrega, Chris Morgan. La premisa es mostrar a Dom Toretto como inesperado rival de quienes eran más que sus amigos, una auténtica familia. Los motivos se mostrarán a medida que avanza la trama, y tienen su razón de ser. El reencuentro con antiguos personajes, y la aparición de algunos nuevos como Little Nobody, Scott Eastwood, la villana interpretada por Charlize Theron, y el casi cameo de lujo de Helen Mirren, mamá de unos de los habituales, está bien engarzada. Ritmo dinámico y sentido del humor están bien vertebrados con lo que es fundamental en una película "veloz y furiosa", o sea, espectaculares escenas de acción con automóviles en un vibrante "más difícil todavía". Y en este último aspecto, la película no defrauda. Desde el arranque en las calles de La Habana, tenemos la misión en unas instalaciones en Berlín que acaban implicando a un avión, y sobre todo, los pasajes en las calles de Nueva York y en una base de submarinos rusa, verdaderamente impactantes, todo un alarde de trabajo de especialistas y expertos en efectos especiales.

6/10
Guardianes de la galaxia, Vol. 2

2017 | Guardians of the Galaxy Vol. 2

Nuevas andanzas de los Guardianes de la Galaxia, los personajes de Marvel ya llevados antes a la pantalla por James Gunn, director y guionista, que da la impresión de encontrarse muy a gusto con ellos. Este volumen 2 es fiel a las señas de identidad del film que le precedió, de nuevo tenemos al equipo de buscavidas con un gran ego individual, pero también un fuerte sentido del compañerismo, integrado por el líder a lo Han Solo de la saga de La guerra de las galaxias, Peter Quill –también conocido como Star-Lord–, a la alienígena Gamora, al mapache Rocket, al descacharrante árbol.ramita Groot y al tosco y grandote Drax, con rasgos acentuados por un particular y divertido sentido del humor y por la nostalgia ochentera bien presente en temas musicales y estética colorista. Tras el cumplimiento de una misión de guardianes galácticos que desata las iras de la dama dorada y sacerdotisa Ayesha cuando descubre que Rocket ha “distraído” unas valiosas baterías, se desata una persecución que permite que Ego, presunto semidios y padre de Peter al que éste nunca conoció, establezca contacto con su hijo y procure establecer lazos paternofiliales con intenciones poco claras. Aunque de nuevo con un metraje algo excesivo, Gunn logra entregar una película dinámica y muy entretenida, con una trama que teje bien lo grande –planes malvados del villano de turno para sojuzgar el universo mundial, que dan pie a comportamientos heroicos en quienes no parecían capaces de ellos– y lo pequeño –conflictos domésticos y familiares de los personajes bien trazados: la relación de Peter Quill con Ego, más quien hizo las veces de padre con él, el contrabandista Yondu, el encuentro de Gamora con su hermana Nebula con la que mantiene una enemistad mortal, los desahogos cómicos de Drax con la empática e inocente Mantis, comparables a los que comparten Rocket y Root...–, y donde una vez más da la sensación de que esta saga podía formar parte perfectamente del universo Star Wars, a modo de spin-off sobre el mundo de los contrabandistas y aventureros que pueblan la galaxia. Es cierto que los efectos de naves y rayos, cuando se acerca la destrucción total, pueden agotar a más de un espectador, pero ahí no falla en unas cuantas ocasiones el recurso a canciones marchosas de ayer y de siempre. A los actores presentes en el anterior film, presentes con voz o muy caracterizados (Chris Pratt, Zoe Saldana, Bradley Cooper, Vin Diesel, Dave Bautista, Michael Rooker), se suman nuevos valores (Elizabeth Debicki, que sorprendió en la serie El infiltrado) y veteranos como Sylvester Stallone y Kurt Russell.

6/10
Billy Lynn

2016 | Billy Lynn's Long Halftime Walk

La acción heroica de un soldado en una misión en la Guerra de Irak es filmada por casualidad por una cámara y se convierte en un héroe nacional en Estados Unidos. Se trata de Billy Lynn, un joven humilde que llegó a la guerra de rebote. Ahora, durante un permiso en su país, él y los pocos miembros de su pelotón son solicitados como reclamo comercial en un espectáculo que tiene lugar un enorme estadio de fútbol en Dallas, antes de la celebración de un partido. El taiwanés Ang Lee siempre ha sido un cineasta audaz, que intenta ofrecer películas visualmente novedosas (Tigre & Dragón, La vida de Pi) o explorar territorios difíciles e incluso controvertidos (Brokeback Mountain), terrenos en donde ha demostrado un gran talento o encontrado la esperada respuesta del público. Dentro de las películas peculiares del director podría encuadrarse Billy Lynn, adaptación de una novela de Ben Fountain, donde se habla de la frívola mentalidad ante la guerra por parte de la anestesiada y opulenta población estadounidense, con un planteamiento narrativo poco ortodoxo y que puede hacer difícil su disfrute. Mezcla de sátira y crítica social, el film ahonda a partes iguales en el antibelicismo y en el patriotismo, pero el guión del debutante Jean-Christophe Castelli supone sobre todo la denuncia la ligereza estadounidense e incluso el demencial oportunismo con que los poderosos celebran sus logros bélicos, lo que da lugar a una especie de circo mediático que es un monumento al mal gusto estético y a la estupidez mental. Está bien mostrado en este sentido el estupor de los protagonistas, soldados de élite, que se sienten absolutamente fuera de lugar en ese ambiente, como si fueran peleles sin albedrío manejados al antojo de un surrealista divertimento de dudoso gusto. Desde el punto de vista visual la dirección de Ang Lee es a ratos desconcertante. Con aire muy realista juega con los puntos de vista de la cámara y con movimientos agresivos nos meten en el tinglado como si estuviéramos dentro de un atronador show televisivo, al tiempo que inserta estudiadamente las escenas bélicas que han llevado al pelotón a convertirse en ser héroes de guerra. Logra así un contraste demoledor, modélico al mostrar el sinsentido de las masas. El problema de la atmósfera generada es que produce cierto rechazo y no ayuda del todo a introducirse anímicamente en los sentimientos de los soldados. Entre el reparto, aparte del poco expresivo protagonista, Joe Alwyn, destacan las apariciones de un desagradable Steve Martin como el multimillonario dueño del equipo de fútbol y la presencia de Vin Diesel como el mando militar en la Guerra de Irak.

5/10
Fast & Furious 7

2015 | Fast & Furious 7

A Toretto todo le va bien. Ha sido indultado por cooperar con la justicia y vive feliz con Letty, a la que había dado por muerta. Por su parte, Brian se ha convertido (¿quién lo iba a decir?) en un padre modélico, y hasta ha cambiado el coche de carreras por el monovolumen, por lo que su relación con Mia va viento en popa... Sus amiguetes Tej y Roman llevan una existencia a lo grande como auténticos playboys. Por desgracia, todo se va al traste con la entrada en escena de Deckard Shaw, un terrible psicópata que quiere liquidarles a todos porque les culpa de la muerte de su hermano. La séptima entrega de Fast and Furious ha hecho mucho ruido mediático, pues el actor Paul Walker fallecía trágicamente en accidente antes de finalizar el rodaje. Pero la colaboración de su hermano gemelo (con poco parecido físico a pesar de todo) y los sofisticados retoques digitales han posibilitado que se concluya la cinta, con el interés añadido de si se notará o no la ausencia del actor. Y lo cierto es que si no se conociera el terrible suceso, nadie se percataría demasiado. Logra resultar bastante emotiva la secuencia final, homenaje al fallecido actor y a su paso por la saga, casi el único trabajo por el que se le recuerda junto a Banderas de nuestros padres. Por lo demás, apenas se nota que el deseoso de adentrarse en nuevos caminos James Wan, especialista en filmes de terror como Saw y Expediente Warren, haya sustituido al responsable de las últimas entregas, Justin Lin, ocupado con la segunda temporada de True Detective y la nueva entrega de Star Trek. Y es que Fast & Furious 7 se parece mucho a la sexta parte, marcada por la sobredosis de secuencias de acción, que toman un cariz tan increíble que a menudo obligan a suspender la incredulidad, especialmente durante un doble salto en automóvil de una torre a otra de Abu Dabi... A pesar de todo, no decepcionará ni un ápice a los apasionados de la franquicia, pues ofrece coches envidiables, cuerpos danone, diálogos de pelis de matones, poses de tipos duros, elogios baratos de la amistad... Un Vin Diesel, resignado a que sólo da dinero en taquilla con esta saga, y el resto de habituales, que ya se conocen al dedillo a unos personajes que tampoco evolucionan en este capítulo especialmente, junto a la llegada de tipos duros como Jason Statham, y Kurt Russell a una franquicia donde ya estaban desde hace algún capítulo Dwayne Johnson y Gina Carano, da que pensar si Fast & Furious 7 no parece por momentos un sucedáneo de la reunión de superhéroes de acción vista en Los mercenarios.

5/10
El último cazador de brujas

2015 | The Last Witch Hunter

La mala pata de Vin Diesel para la taquilla en los últimos años, fuera de la saga iniciada con A todo gas, parece cosa de brujería. Tampoco ha cazado a muchos espectadores con El último cazador de brujas, mezcla de acción y cine fantástico de presupuesto más o menos holgado, pues ha costado 90 millones. El actor encarna en esta ocasión a Kaulder, guerrero de la Edad Media que se enfrenta a la Reina Bruja, causante de una epidemia de peste negra. Logra aniquilarla, pero antes de exhalar ésta le maldice con el don de la mortalidad. Por eso sigue vivo en el siglo XXI, convertido en un experto cazador de hechiceras, que en teoría han llegado a un pacto para convivir en paz con los no magos, pero la investigación sobre la extraña muerte de su socio durante muchos años parece apuntar a que esto no es del todo verdad. La mejor prueba de que algo no funciona en este pastiche de otras películas, comics y videojuegos ya vistos está en las pocas secuencias en las que aparece el veterano Michael Caine, muy por encima del nivel del resto. Lo demás se reduce a una exhibición de efectos especiales y un trabajado diseño de producción, que tratan sin éxito de ocultar las carencias de un guión ligero, incongruente y previsible. Como ya le ocurrió en títulos como Sahara, el realizador Breck Eisner no consigue remontar las graves carencias del film. Construido a base de diálogos de serie B, El último cazador de brujas puede resultar amena para espectadores que busquen evasión fácil, y golpes de humor no muy trabajados.

4/10
Fast & Furious 6

2013 | Fast & Furious 6

Dom (Vin Diesel) vive "retirado" plácidamente con la poli brasileña Elena (Elsa Pataky). Ha sido tío, pues su hermana Mía (Jordana Brewster) ha tenido un hijo con Brian (Paul Walker). Pero la tranqulidad de su vida se va pique cuando un día se presenta el forzudo agente Hobbs (Dwayne Johnson) y pide ayuda a Dom para capturar a Shaw (Luke Evans), un peligroso criminal y ex militar que persigue un sofisticado mecanismo tecnológico. Para asegurarse de que Dom y su equipo le echarán una mano Hobbs le facilita pruebas de que su novia Letty (Michelle Rodríguez), dada por muerta hace tiempo, sigue viva, y forma parte de la banda de Shaw. Sexta entrega de la saga comenzada con A todo gas, que va camino de convertirse en una de las más extensas de la historia del cine. Como en la mayoría de ellas vuelve a estar detrás de las cámaras Justin Lin, quien sigue tirando de la madeja para tejer una tupida trama de acción, y más acción, y más acción. Sin embargo, esta vez se lía un poco con su interés de intentar "el más difícil todavía" y llega a rodar escenas cuyas imágenes producen carcajadas no precisamente deseadas –véase el salvamento en el aire–, más propias de cualquier película fantástica de superhéroes. Sin duda alguna el punto fuerte es la reaparición de Letty, interpretada por una malencarada Michelle Rodríguez que quizá nunca debió dejar la franquicia. Gracias a ella hay un acuciamiento en tomarse todo demasiado en serio, de modo que al conjunto le falta el sentido del humor de películas anteriores, y se acusa. Se dejan ver otros signos de decadencia en Fast & Furious 6, lo que no quita que se apunte la llegada de una próxima entrega. Pero en la que estamos se ha dejado más de lado la relación natural entre los personajes, sus historias. En la quinta parte, por ejemplo, tenían una evolución, algo cambiaba en cada uno, pero aquí sus roles son mucho más insípidos (especialmente los de los secundarios de la banda). Hay un exceso asimismo de poses, de diálogos enlatados típicos de película de malotes de tres al cuarto, etc. y en esto Vin Diesel está más exagerado que nunca. No basta que se diga que lo más importante sea la familia y bla bla bla. El problema de fondo está en que esta vez se dedican demasiados minutos a la acción y los motores, y el resto se desequilibra obligatoriamente. Y llegados a este punto hay que recalcar que por supuesto la trepidación es apabullante, brutal, desproporcionada sobre todo en la inacabable secuencia final.

4/10
Riddick

2013 | Riddick

Tras su fallido intento de interpretar papeles más realistas y serios, en dramas o comedias, como Declaradme culpable o Un canguro superduro, el forzudo Vin Diesel se ha rendido finalmente a la evidencia y parece haber regresado definitivamente a los roles que le hicieron famoso, primero en la saga de A todo gas y luego en la protagonizada por el convicto Richard Riddick, que llamó la atención sobre todo en Pitch Black, film de tono terrorífico en ambiente futurista al estilo Alien, el octavo pasajero. En Riddick se recupera un poco ese aire de pánico ante la amenaza de horribles criaturas de planetas lejanos, al tiempo que mantiene el tono de acción y variadas situaciones de gallos de pelea entre humanos. Dirige de nuevo David Twohy, que por el momento ha firmado las tres películas de la franquicia, además de sus guiones. Pero la inventiva también se acaba. Aquí más que nunca ha convertido a Riddick en un ser indestructible, muy poco empático, más propio de un cómic que del mundo real, y Vin Diesel está en esta tercera entrega más exagerado que nunca en su papel de malote, de bestia animalesca, silencioso pero implacable, capaz de acabar con todo lo que se menee y de soportar el dolor al más puro estilo Rambo. Pero son demasiadas las fantasmadas que acumula la historia como para darle entidad, y el colmo es ya la escena de los 5 segundos, en que el actor Jordi Mollà –cuya actuación es probablemente lo más original del film– se lleva la peor parte. Por lo demás, hay algunas concesiones sensuales sin sentido y algún punto de humor que tiene su gracia.

3/10
Fast & Furious 5

2011 | Fast & Furious 5

Hubo un momento en el que ni Paul Walker ni Vin Diesel querían protagonizar más secuelas de A Todo gas, en busca de proyectos diferentes, de mayor entidad. Así, ninguno de los dos protagonizaba la tercera entrega que sólo contaba con un cameo de Diesel. Pero ahora, tanto él como Walker no han conseguido captar el interés del gran público, salvo porque en 2009 se reunieron para Fast & Furious. Aún más rápido, que fue la cuarta de la serie. No les ha quedado más remedio que retomar una vez más a sus personajes en una saga un tanto agotada. En esta ocasión, el fugitivo Dominic Toretto (Diesel), su hermana Mia (Jordana Brewster) y su pareja, el ex policía Brian O'Conner (Walker) se han refugiado en Brasil. Allí planean robar unos cien millones de dólares a un poderoso empresario corrupto que domina la mafia local. Para ello, reclutarán a valiosos aliados de élite. Mientras, el agente especial Luke Hobbs (Dwayne Johnson) les pisa los talones para enviarles a la cárcel. Dirige nuevamente Justin Lin, que ya había sido el encargado de las dos anteriores. Como era de esperar, Lin se luce en las persecuciones y secuencias de acción, pero en esta ocasión son un tanto rutinarias y saben a poco, como si ya no hubiera nada que aportar. El realizador se atasca con el ritmo de una historia que a pesar de un pequeño alegato pro-familiar, y de pequeñas reflexiones sobre la justicia, está concebida como sus predecesoras como un entretenimiento muy ligero. El film toma como modelo descaradamente Ocean's Eleven, con su robo-venganza, su equipo de profesionales, y sus toques de humor. Pero se toma demasiado tiempo para desarrollar unos personajes muy tópicos y su metraje acaba resultando excesivo para una entrega que poco aporta a la saga. Eso sí, agradará a los incondicionales de los coches caros y los ambientes marginales. Repite Tyrese Gibson que aparecía en la segunda parte, y se incorporan Dwayne Johnson y la española Elsa Pataky, como intrépida agente de policía. En cualquier caso los actores de la cinta, tanto veteranos como recién llegados, aunque no desentonan, se limitan a poner caras de tipo duro.

5/10
Fast & Furious. Aún más rápido

2009 | Fast & Furious

La carrera de Vin Diesel pegó un gran acelerón con A todo gas, de 2001, un insustancial pero aparatoso espectáculo de acción, que apasionó sobre todo a los espectadores jóvenes. Con la vista puesta en otros proyectos que pudieran darle proyección en otros sectores del público, Diesel rechazó rodar la secuela, A todo gas 2, y se limitó a hacer un cameo en A todo gas. Tokyo Race, la tercera parte. En su lugar, decidió decantarse por títulos como Un canguro superduro, Declaradme culpable y Babylon, que no tuvieron la repercusión esperada, por lo que en la práctica han supuesto un frenazo para las aspiraciones de Diesel. Necesitado de público, el neoyorquino se ha apresurado a volver a subirse en marcha a la saga automovilística, en una cuarta parte que le reúne con el resto del tándem original: Paul Walker, Michelle Rodríguez y Jordana Brewster. De nuevo, Diesel vuelve a meterse en la piel del ex convicto Dominic Toretto, que comete espectaculares robos, y se refugia de la policía en una cabaña junto a la playa, en Santo Domingo. Pero un día recibe la noticia de que Letty, su novia, ha sido violentamente asesinada en Los Ángeles. Decide volver allí –a pesar de que corre el riesgo de ser inmediatamente detenido–, y rápidamente averigua que los culpables son los hombres de un narcotraficante que pasa drogas a Estados Unidos a través de la frontera con México. Persigue también al mismo narcotraficante el agente Brian O’Conner, que en el pasado dejó escapar a Toretto. Repite como director el taiwanés Justin Lin, responsable de la entrega anterior, preocupado sobre todo por lograr un ritmo frenético y que la película vaya ‘a todo gas’. Se luce en un par de espectaculares secuencias automovilísticas, como el robo del principio y una angustiosa persecución final en unos túneles, muy influida por los videojuegos de acción. Por lo demás, los actores cumplen, a pesar de que sus personajes están desdibujados, y el film ofrece lo que se esperan sus potenciales espectadores, los apasionados de los coches de lujo ‘tuneados’. Uno de los momentos supuestamente más dramáticos y emotivos, cuando Toretto acude a visitar la tumba de su novia Letty, resulta involuntariamente hilarante para los espectadores españoles, por el nombre completo de la fallecida, que aparece en la lápida. Posiblemente para el guionista no hace alusión a ningún personaje público que él conozca.

4/10
Babylon

2008 | Babylon A.D.

Futuro más o menos próximo. El mundo es una especie de caos, con guerras por doquier, atentados a todas horas y detritus y contaminación más que abundantes. Hay drogas, religiones raritas, grandes corporaciones que hacen su agosto, y una situación de las fronteras no muy clara con países curiosos como Nueva Serbia. En este panorama se desenvuelve Thoorop, un duro mercenario que se vende al mejor postor. Y a él acude un tal Gorsky, que le encomienda llevar a Aurora, una joven de aspecto puro, a Nueva York, siempre acompañado de la hermana Rebecca, su “ángel guardián”; si acepta le concederán una nueva identidad, lo que le permitirá regresar al Canadá de sus ancestros. Pero, claro, correrá mil peligros, y descubrirá sucios intereses en torno a Aurora, pues la extraña gran sacerdotisa de los neolitas quiere manejarla a la chica a su antojo. El actor pasado a director Matthieu Kassovitz cada vez parece más despistado en la segunda faceta. Si obtuvo el aplauso de la crítica con El odio, y entregó un thriller razonable con Los ríos de color púrpura, luego perdió el norte en Gothika, y aquí filma un título donde la ciencia ficción tiene muy escaso interés (el tema de las seudorreligiones y de la escena internacional del futuro no son explotados convenientemente) y la acción mamporrera cansa un poco: no está mal el atentado del mercado, pero hay pasajes gratuitos como el del submarino o el de las motos de nieve, cuya función parece exclusivamente ocupar minutaje de la cinta. La estética de futuro cutre es deudora de Hijos de los hombres, pero la distancia que separa a uno y otro film es como la de la noche y el día. Vin Diesel se limita a poner cara de chico duro, capaz de soltar alguna lagrimita, mientras que da pena ver a actores de la talla de Gérard Depardieu, Charlotte Rampling y Michelle Yeoh estar ahí y poco más.

3/10
A todo gas. Tokyo Race

2006 | The Fast and the Furious: Tokyo Drift

Esta tercera parte de A todo gas trae más de lo mismo: adrenalina pura envuelta en una trama de competencias más allá del asfalto. Pero en este caso la acción se sitúa en Tokio, ciudad agobiante y recubierta de tubos de neón. Hasta allí va a parar Sean Boswell, un americano imberbe más chulo que un ocho violeta, como único recurso para eludir la cárcel. El jovenzuelo en cuestión es un pirao de los coches y entra en contacto con la “crême de la crême” del lugar: maleantes, chulitos, yakuzas y tipas monas. Y lo demás es aprender la técnica del "drift", un tipo de conducción sin la cual en las carreras niponas no eres nada. El joven director Justin Lin no sale mal parado en esta secuela. Las carreras quitan el hipo materialmente y son más espectaculares que en las entregas precedentes. Hay, cómo no, una severa lucha por el territorio y por la chica buena del malo malísimo, así como una llamada muy "teen" a la irresponsabilidad: lo importante es hacer lo que realmente quieres sin mirar atrás ni al futuro (y tal y tal). Es cierto que le falta algo de carisma al protagonista, el semidesconocido Lucas Black (Cold Mountain, Jarhead), quien palidece ante sus eminentes predecesores, pero en un film como éste eso no tiene ni la más mínima importancia. 

4/10
Declaradme culpable

2006 | Find Me Guilty

Si `clásico' significa `con clase', Sidney Lumet lo es. Su nueva incursión en el drama judicial prueba que el octogenario director está en forma. Ritmo impecable, delicado equilibrio entre drama, comedia e intriga, personajes sólidos alrededor de uno central, elegante planificación … No es el cine al que nos ha acostumbrado el siglo XXI, tantas veces caducado antes de su estreno. El film se basa en un hecho real: el juicio de los Lucchese, una familia mafiosa de Nueva Jersey. En aplicación de la ley RICO, que permitía juzgar al clan por conspiración, durante veintiún meses de 1987 y 1988 se sucedieron pruebas y testigos ante un jurado. Varios abogados representaban a los mafiosos, pero el más singular era el de Jack DiNorscio, condenado a treinta años de prisión por otros crímenes, y que llevaba cumplidos ocho cuanto le tocó comparecer de nuevo ante un tribunal. Jack eligió defenderse a sí mismo. El sólido guión de Lumet, T.J. Mancini y Robert J. McCrea da por sentada la inmoralidad de los actos delictivos. Pero incluso a ambos lados de la ley, hay matices. La parte de la acusación, aunque tenga razón en el fondo, puede ser arrogante y jugar sucio. Y entre los delincuentes brilla Jack, fiel a un principio para él inconmovible: la lealtad. Es un granuja y lo sabe, pero le redime, al menos en parte, un código de conducta que le permite apoyar a los suyos, y que le granjea si no la admiración, sí al menos el respeto del juez, los otros abogados, e incluso, aunque nunca lo admita, el del jefe de la familia. La habilidad del film consiste en no convertir al carismático personaje –formidable Vin Diesel, que demuestra que puede hacer algo más que repartir mamporros en filmes de acción– en un héroe. Es simplemente humano, con rasgos que le hacen mejor de lo que podría creerse.

7/10
Un canguro superduro

2005 | The Pacifier

Shane Wolf es un destacado miembro de los Navy Seals, una unidad de élite del ejército estadounidense. Acostumbrado a situaciones de riesgo, a resolver complejas misiones alrededor del mundo y a enfrentarse a enemigos peligrosos, encontrará la horma de su zapato cuando le asignen una curiosa misión. Deberá proteger a unos niños amenazados por un grupo terrorista. Se trata de los cinco hijos de Howard Plummer, un inventor que fue asesinado  mientras trabajaba en una revolucionaria creación. Para Wolf, no resulta nada fácil batallar con la adolescente Zoe, animar al acomplejado Seth, controlar a la niña de 8 años Lulu y cuidar a los pequeños Peter y el bebé Tyler. Además, los terroristas intentarán introducirse en la mansión, en busca de uno de los hallazgos del difunto. Consagrado como la nueva estrella del cine de acción, con títulos como xXx o A todo gas, Vin Diesel fracasó parcialmente al no atraer a todo el público que esperaba con Las crónicas de Riddick. Por esta razón, se ha decidido a atraer al público familiar, en una jugada muy similar al giro que dio a su carrera Arnold Schwarzenegger, encasillado en películas violentas, que dio un giro absoluto a su carrera con la comedia para todos los públicos Poli de guardería, donde compartía la pantalla con un grupo de niños. Aunque no faltan un par de secuencias de acción donde Diesel luce sus habilidades para las coreografías de lucha, el director Adam Shankman, responsable de Planes de boda y Se montó la gorda, se ciñe a los convencionalismos de las comedias familiares tipo Papá canguro o la citada película de Arnie, en las que tipos poco familiares están completamente fuera del agua rodeado de niños, pero que poco a poco van estrechando lazos con ellos, y sacando a la luz su lado de “padrazo”. Lo cierto es que las secuencias del duro Vin Diesel cambiando pañales o ejecutando “el baile del Panda” tienen su gracia. Lo mejor, las espontáneas interpretaciones de los niños, más expresivos y divertidos que el propio Diesel, y no faltan las secuencias de humor visual a base de porrazos y caídas, que beben directamente del cine mudo y de Solo en casa, referencia obligada en todo el cine familiar de la actualidad.

4/10
Las crónicas de Riddick

2004 | The Chronicles of Riddick

Los que disfrutamos de ese entretenido producto llamado Pitch Black, ya conocemos a Riddick, un tipo con una mala leche morrocotuda y con ese aire de malvado superhéroe a quien no le importa nada ni nadie. Él tiene sus propias normas, es autónomo e imprevisible. Tras escapar del planeta de los monstruos alados, ahora se dedica a jugar al ratón y al gato con los cazarrecompensas que le pisan los talones, hasta que su instinto guerrero es requerido en un planeta para resistir a los necróferos, una raza que está arrasando a la humanidad bajo la premisa: ‘conviértete o muere’. Según las profecías, los necróferos saben que el único que puede destruir su imperio pertenece a los furianos, una estirpe de hombres que se cree extinguida… El director y guionista David Twohy vuelve a ofrecer una entretenida película de ciencia ficción, con el mismo aire de serie B que le dio fama a Pitch Black. Pero lo mejor vuelve a ser Riddick, antihéroe y héroe, asesino y altruista... Entre las variadas secuencias de acción destacan las que recogen la estancia y huida de una cárcel subterránea en un extraño planeta incandescente, y la posterior lucha que tiene lugar en el templo de los necróferos, la Basílica. El apocalíptico guión deja tiempo para alguna broma eficaz y la oscura fotografía de Hugh Johnson aporta una adecuada atmósfera irreal. Diesel cumple como protagonista absoluto, y está acompañado de buenos secundarios, como Thandie Newton o la veterana Judi Dench.

6/10
Diablo (2003)

2003 | A Man Apart

El agente antidrogas Sean Vetter, que utiliza dudosos métodos para combatir el crimen, consigue meter entre rejas a un peligroso narcotraficante. Pero la organización que éste lideraba le sustituye por un misterioso individuo apodado Diablo, que ordena asesinar a la esposa de Vetter. Tras el éxito de A todo gas y xXx, Vin Diesel lleva camino de convertirse en el sustituto de Van Damme y Stallone como estrella de moda del cine de acción. En esta cinta al estilo de Harry el sucio le dirige F. Gary Gray, responsable de The Italian Job.

4/10
xXx

2002 | xXx

La escena con que arranca el film, un agente secreto vestido con pulcro smoking, masacrado por una violenta jauría humana, es todo un aviso para navegantes. No estamos ante un film donde el protagonista va a ser un agente secreto sofisticado y muy “british”, elegante e impoluto. xXX no es 007. Xander es un tipo más bien antisocial, con el cráneo rapado al cero, al que le gusta la vida anárquica y sin compromisos. El tipo flipa con los deportes de alto riesgo, y le encanta jugarse la vida sin motivos aparentes, rodando vídeos publicitarios increíbles. Augustus, un agente de los servicios secretos americanos, se ha fijado en él. Y le considera un fichaje ideal para enfrentarse a una mafia, producto de la extinción de la antigua URSS: unos tipos muy raritos, con los que Xander podría congeniar. Rob Cohen y Vin Diesel vuelven a colaborar en un producto de pura acción, como lo era el exitoso A todo gas. El actor de la calva lironda demuestra ser perfecto para el papel de Xavier: en buena forma física, destaca su carácter socarrón y algo pasota, que recuerda un poco al Bruce Willis de títulos como La jungla de cristal. El film es una auténtica montaña rusa, donde la descarga de adrenalina es continua. Pero puestos a destacar algún pasaje del film, la palma se la lleva el de la avalancha de nieve, donde hay un cúmulo de deportes de acción, incluido el snowboard.

5/10
Ajuste de cuentas

2001 | Knockaround Guys

“Por ‘fa’, papá, dame un trabajito”. Es la petición de Matt a su progenitor, un importante ejecutivo… ¡de la mafia! El padre se resiste un poco. Piensa que su hijo es todavía un poco pardillo, no le ve preparado para la vida gangsteril. Pero tanto insiste la criatura, que acepta que él y otros tres amigos hagan un trabajo fácil: transportar cierta cantidad importante de dinero. El caso es que ni una cosa tan sencilla saben hacer: los jóvenes pierden la bolsa con la pasta, y han de darse prisa para recuperarla, “antes de que se entere papá”. Entretenido thriller, del que no se ha hablado demasiado, y que sin embargo tiene su interés. En él, debutan en la dirección los también guionistas Brian Koppelman y David Levien, que urden una historia de ribetes clásicos, con principiantes, veteranos y aprovechados entre unos personajes que han decidido ponerse al otro lado de la ley. Presenta un buen reparto; entre los jóvenes destaca el entonces cada vez más en alza Vin Diesel (A todo gas), y entre los que peinan canas, el siempre malévolo John Malkovich.

5/10
A todo gas

2001 | The Fast And The Furious

Brian (Paul Walker) es un poli loco del motor. Le encantan los bólidos y él mismo tiene un “buga” preparado por él que no tira nada mal. Por las noches se une a un grupo de gente como él a los que les encanta correr con sus coches por las calles de Los Angeles. Pero lo hace por trabajo, no por placer. Pues busca a unos ladrones que pertenecen a ese mundillo de la velocidad. Pronto se hace amigo de Dominic Toretto (Vin Diesel). Lo malo es que quizá esté relacionado con el caso que investiga. Carreras a todo trapo. La emoción de los motores puestos al límite, con sonido ensordecedor, la adrenalina disparada y la música a tope. Y por su fuera poca cosa, también hay tiempo para enamorarse. Rob Cohen, que ya filmó con Sylvester Stallone automóviles destrozados en Pánico en el túnel es el responsable de la cinta.

5/10
Pitch Black

2000 | Pitch Black

Una nave especial se pega una galleta en un planeta misterioso. Sobrevive la segunda de abordo, y un grupo variopinto de viajeros que estaban hibernados cuando ocurrió el accidente: algunos devotos musulmanes, un peligroso asesino y su guardián, un comerciante de antigüedades. Pronto descubren que ese planeta con tres soles esconde unas bestias asesinas, que se encuentran muy a gusto cuando actúan letalmente en la oscuridad. Curiosa mezcla de Alien, el octavo pasajero y Cube, rodada casi íntegra en un desértico paraje australiano. La idea de prever un eclipse que sume el planeta en tinieblas se revela eficaz para presentar terroríficos pasajes sanguinolentos. Los actores son desconocidos, pero el guión les entrega diversas escenas de enfrentamientos que contribuyen a acrecentar la tensión.

5/10
El informador

2000 | Boiler Room

Seth es un joven de extraordinaria inteligencia, pero algo cabeza loca. Expulsado de la universidad, decide complacer a su rico padre, y entra a trabajar en una oficina de brokers de Wall Street. Seth resulta ser un genio para vender acciones a jóvenes profesionales con altos ingresos; pero aquello resulta no ser muy diferente a un casino ilegal que montó en su casa en sus años mozos. Seth, cuando ve a sus compañeros exudando adrenalina por los cuatro costados, y desplegando una agresividad inaudita para ganar dinero, se planteará algunos dilemas morales. El film, en línea con títulos como Wall Street y Glengarry Glen Ross se basa en hechos reales, y presenta un cuadro muy contemporáneo del mundo económico en que nos toca vivir, donde algunos privilegiados hacen fortuna en la Bolsa a costa del resto del mundo. El director, Ben Younger, trabajó en una oficina parecida a la que se ve en la peli, y cuenta que le impresionó que un jefe les dijera, como si tal cosa, “que a los dos años de trabajar ahí íbamos a tener un millón de dólares”.

5/10
Salvar al soldado Ryan

1998 | Saving Private Ryan

Un veterano de la Segunda Guerra Mundial visita con su familia el cementerio de la playa de Omaha. Los recuerdos se agolpan en su memoria. Los sucesos de aquel ya lejano 6 de junio de 1944. El día D del desembarco de Normandía, en que 170.000 soldados comienzaron la liberación de Europa del yugo nazi. Una de las misiones, que recae en el capitán Miller y sus hombres, es rescatar a un soldado muy especial, perdido en las líneas enemigas: se trata de James Ryan, que ha perdido tres hermanos en combate, y al que el alto mando americano quiere devolver con vida a su madre. Lo nunca visto en guerra. Un realismo alucinante. La primera media hora del film, prácticamente sin diálogos, muestra toda la crudeza de la guerra. En el desembarco las balas silban, los temblores y el miedo son palpables, los rezos se oyen, los miembros amputados y la sangre se ven: no es "como en las películas" sino que es, de verdad, la guerra. Luego la película se centra en la misión de rescate, no sin antes ofrecer una secuencia antológica: el trasiego entre el alto mando hasta que una mujer recibe la noticia de la muerte de 3 hijos en distintas acciones bélicas. Los actores recibieron una dura instrucción militar para hacer más creíbles sus caracterizaciones: largas marchas, noches cortas, alimentación de supervivencia, clases sobre armamento... Hasta hubo un conato de motín por la dureza del entrenamiento. Pero el resultado valió la pena, y ha sido reconocido con cinco merecidos Oscar: mejor director, fotografía, montaje, sonido y montaje de efectos sonoros.

8/10

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