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Biografía

Ruben Östlund

Ruben Östlund

46 años

Ruben Östlund

Nació el 13 de Abril de 1974 en Styrsö, Västra Götalands län, Suecia

Premios: 1 Festival de Cannes

Ganador de 1 premio

Filmografía
The Square

2017 | The Square

Christian es el conservador jefe del X-Royal Museum de Estocolmo, centro de arte contemporáneo de referencia. Divorciado, con dos hijas pequeñas, su vida transcurre ordenadamente en torno a su trabajo, aplicar los fondos, aprobar y planificar las exposiciones, etc. En plena preparación de una de ellas, denominada The Square, que pretende concienciar acerca de la insolidaridad social, Christian es víctima de un timo en plena calle y le roban la cartera y el móvil. Intentará recuperarlos. Impactante película escrita y dirigida por el sueco Ruben Östlund, que ya sorprendió con su anterior film, Fuerza mayor, con el que cosechó varios premios, aunque ninguno tan excelso como el conseguido con The Square, nada menos que la Palma de Oro en Cannes. El cine de Östlund es desde luego poderoso, moderno en estilo narrativo y actualísimo en cuanto a temática, donde disecciona los males de las sociedades avanzadas, siempre con un punto de humor que expone al desnudo sus contradicciones. Como ya hiciera en la película precedente, Öslund incide aquí en la hipocresía que invade a los seres humanos, especialmente a los habitantes privilegiados de los países ricos, presas de un rampante individualismo, quizá aún más señalado en las tierras nórdicas, donde una cosa puede ser lo que se vive, otra lo que se piensa y otra incluso lo que impone la opinión pública o los medios de comunicación. En The Square esa dicotomía se expresa acendradamente en la disciplina artística, un mundo –el del arte contemporáneo– siempre susceptible de ser tachado de falso, una invención fraudulenta de los intereses humanos donde con frecuencia se da gato por liebre, como también ocurre en el sexo sin amor o en los dictámenes de lo políticamente correcto. Ese “buenismo" insensato da lugar a verdaderas ridiculeces. Que un memo haciendo el mono sea considerado arte por la intelectualidad entendida habla a las claras de los extremos de estupidez alcanzados, algo que Östlund critica con acidez en una escena sobrecogedora que produce casi terror. Pero, aunque todo el film viene teñido de una atmósfera más o menos inquietante, con situaciones que rozan el surrealismo, el enfoque del director destila ante todo un humor heterodoxo derivado de la extrañeza ante lo que experimentan los personajes: esas intervenciones durante la entrevista del artista, el desagradable asunto del condón, el anuncio del menú, la notoria pataleta del chico en la tienda, etc. Por lo demás, gusta Östlund de revestir a sus personajes de cierto patetismo, de insistir en que el ser humano no es más que un ser insignificante, por mucho que se afane en darse importancia. El actor danés Claes Bang logra transmitir esas limitaciones con eficacia, mientras que los más conocidos Elizabeth Moss y Dominic West aportan un gran aplomo en sus leves apariciones.

6/10
Fuerza mayor

2014 | Turist

Una familia de cuatro miembros –el matrimonio formado por Tomas y Ebba y sus hijos pequeños Harry y Vera– se disponen  pasar cinco días de vacaciones en una estación de esquí en Los Alpes franceses. Tomas trabaja demasiado y esos días podrán ser la oportunidad de verse más, de convivir más estrechamente. El tiempo es espléndido, el sol brilla y la nieve es perfecta. Pero mientras comen un día en la terraza del hotel, una avalancha de nieve se cierne sobre ellos. Cuando todo ha pasado y se comprueba que no ha habido daños, Ebba constata sorprendida que su marido ha salido corriendo y en décimas de segundo ha abandonado a sus hijos y a ella a su suerte. Original película nórdica centrada en una potente crisis matrimonial que explota inesperadamente desencadenada por un hecho singular: la avalancha que les da un susto de muerte a los protagonistas. Desde luego, este elemento sirve al interés del director para mostrar al espectador la puntita del enorme iceberg de problemas que ya inundaba la relación entre Tomas y Ebba (unos Johannes Kuhnke y Lisa Loven Kongsli perfectos en sus papeles). Pero, sobre todo, la avalancha y sus consecuencias se revela como una lograda metáfora de las reacciones humanas, a veces tan imprevisibles y quizá irracionales, que a la postre pueden determinar nuestro futuro. Los seres humanos, viene a decir el sueco Ruben Östlund, somos poca cosa, tremendamente vulnerables al instinto –esa “fuerza mayor” del título–, presas muchas veces de reacciones puramente animales o planas que pueden arrastrarnos casi inconscientemente. La postura sensata sería entonces aceptar esa limitada realidad de nuestras vidas y, por tanto, dirigir una mirada humilde y comprensiva hacia las miserias de los demás, a las que todos estamos expuestos. Se habla por tanto de la necesidad de comprender, pero también de aceptarse, de perdonar. Y en el film que nos ocupa adoptar o no ese enfoque puede suponer la reconciliación o el divorcio, a la vez que el punto de vista de los hijos se revela clave para conseguir la ansiada unidad familiar. Östlund ofrece en este sentido un precioso y sutil desenlace. Fuerza mayor es a veces una película desconcertante debido al tono que adopta. Por momentos hay una enorme tensión y parece cernirse una tragedia tremenda sobre la historia, muy del estilo nórdico, para luego ofrecer escenas tragicómicas, bien resueltas –como la vivida por el amigo barbudo y su pareja– o detenerse en pasajes de gran contenido dramático, como el patético ataque de ansiedad en el hotel. Y dentro de una gran sobriedad formal, el director dota a la película de una inmejorable atmósfera, por momentos muy inquietante, reforzada por una bellísima y nublada fotografía nival de las montañas alpinas, un elegante uso de la cámara y unos pasajes musicales de Vivaldi de enorme expresividad, perfectamente escogidos.

6/10
The Square

2017 | The Square

Christian es el conservador jefe del X-Royal Museum de Estocolmo, centro de arte contemporáneo de referencia. Divorciado, con dos hijas pequeñas, su vida transcurre ordenadamente en torno a su trabajo, aplicar los fondos, aprobar y planificar las exposiciones, etc. En plena preparación de una de ellas, denominada The Square, que pretende concienciar acerca de la insolidaridad social, Christian es víctima de un timo en plena calle y le roban la cartera y el móvil. Intentará recuperarlos. Impactante película escrita y dirigida por el sueco Ruben Östlund, que ya sorprendió con su anterior film, Fuerza mayor, con el que cosechó varios premios, aunque ninguno tan excelso como el conseguido con The Square, nada menos que la Palma de Oro en Cannes. El cine de Östlund es desde luego poderoso, moderno en estilo narrativo y actualísimo en cuanto a temática, donde disecciona los males de las sociedades avanzadas, siempre con un punto de humor que expone al desnudo sus contradicciones. Como ya hiciera en la película precedente, Öslund incide aquí en la hipocresía que invade a los seres humanos, especialmente a los habitantes privilegiados de los países ricos, presas de un rampante individualismo, quizá aún más señalado en las tierras nórdicas, donde una cosa puede ser lo que se vive, otra lo que se piensa y otra incluso lo que impone la opinión pública o los medios de comunicación. En The Square esa dicotomía se expresa acendradamente en la disciplina artística, un mundo –el del arte contemporáneo– siempre susceptible de ser tachado de falso, una invención fraudulenta de los intereses humanos donde con frecuencia se da gato por liebre, como también ocurre en el sexo sin amor o en los dictámenes de lo políticamente correcto. Ese “buenismo" insensato da lugar a verdaderas ridiculeces. Que un memo haciendo el mono sea considerado arte por la intelectualidad entendida habla a las claras de los extremos de estupidez alcanzados, algo que Östlund critica con acidez en una escena sobrecogedora que produce casi terror. Pero, aunque todo el film viene teñido de una atmósfera más o menos inquietante, con situaciones que rozan el surrealismo, el enfoque del director destila ante todo un humor heterodoxo derivado de la extrañeza ante lo que experimentan los personajes: esas intervenciones durante la entrevista del artista, el desagradable asunto del condón, el anuncio del menú, la notoria pataleta del chico en la tienda, etc. Por lo demás, gusta Östlund de revestir a sus personajes de cierto patetismo, de insistir en que el ser humano no es más que un ser insignificante, por mucho que se afane en darse importancia. El actor danés Claes Bang logra transmitir esas limitaciones con eficacia, mientras que los más conocidos Elizabeth Moss y Dominic West aportan un gran aplomo en sus leves apariciones.

6/10
Fuerza mayor

2014 | Turist

Una familia de cuatro miembros –el matrimonio formado por Tomas y Ebba y sus hijos pequeños Harry y Vera– se disponen  pasar cinco días de vacaciones en una estación de esquí en Los Alpes franceses. Tomas trabaja demasiado y esos días podrán ser la oportunidad de verse más, de convivir más estrechamente. El tiempo es espléndido, el sol brilla y la nieve es perfecta. Pero mientras comen un día en la terraza del hotel, una avalancha de nieve se cierne sobre ellos. Cuando todo ha pasado y se comprueba que no ha habido daños, Ebba constata sorprendida que su marido ha salido corriendo y en décimas de segundo ha abandonado a sus hijos y a ella a su suerte. Original película nórdica centrada en una potente crisis matrimonial que explota inesperadamente desencadenada por un hecho singular: la avalancha que les da un susto de muerte a los protagonistas. Desde luego, este elemento sirve al interés del director para mostrar al espectador la puntita del enorme iceberg de problemas que ya inundaba la relación entre Tomas y Ebba (unos Johannes Kuhnke y Lisa Loven Kongsli perfectos en sus papeles). Pero, sobre todo, la avalancha y sus consecuencias se revela como una lograda metáfora de las reacciones humanas, a veces tan imprevisibles y quizá irracionales, que a la postre pueden determinar nuestro futuro. Los seres humanos, viene a decir el sueco Ruben Östlund, somos poca cosa, tremendamente vulnerables al instinto –esa “fuerza mayor” del título–, presas muchas veces de reacciones puramente animales o planas que pueden arrastrarnos casi inconscientemente. La postura sensata sería entonces aceptar esa limitada realidad de nuestras vidas y, por tanto, dirigir una mirada humilde y comprensiva hacia las miserias de los demás, a las que todos estamos expuestos. Se habla por tanto de la necesidad de comprender, pero también de aceptarse, de perdonar. Y en el film que nos ocupa adoptar o no ese enfoque puede suponer la reconciliación o el divorcio, a la vez que el punto de vista de los hijos se revela clave para conseguir la ansiada unidad familiar. Östlund ofrece en este sentido un precioso y sutil desenlace. Fuerza mayor es a veces una película desconcertante debido al tono que adopta. Por momentos hay una enorme tensión y parece cernirse una tragedia tremenda sobre la historia, muy del estilo nórdico, para luego ofrecer escenas tragicómicas, bien resueltas –como la vivida por el amigo barbudo y su pareja– o detenerse en pasajes de gran contenido dramático, como el patético ataque de ansiedad en el hotel. Y dentro de una gran sobriedad formal, el director dota a la película de una inmejorable atmósfera, por momentos muy inquietante, reforzada por una bellísima y nublada fotografía nival de las montañas alpinas, un elegante uso de la cámara y unos pasajes musicales de Vivaldi de enorme expresividad, perfectamente escogidos.

6/10

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