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Biografía

Sabine Azéma

Sabine Azéma

70 años

Sabine Azéma

Nació el 20 de Septiembre de 1949 en París, Francia
Filmografía
Tanguy, le retour

2019 | Tanguy, le retour

El doctor de la felicidad

2017 | Knock

El estafador de poca monta Knock debe poner tierra de por medio cuando unos turbios individuos le reclaman una deuda. Acaba en Saint-Maurice, pequeño pueblo en el que se hará pasar por médico sustituto del doctor del lugar. Contra pronóstico parece que su dedicación sirve de ayuda, y acaban importándole sus pacientes, pero entonces resurge una figura del pasado que le pondrá en apuros. Nueva adaptación de la obra teatral “Knock o el triunfo de la medicina”, escrita en 1923 por Jules Romains. Popularísima en Francia, allí se representa continuamente en los escenarios y ha dado lugar a numerosas versiones para cine y televisión, entre ellas una muda, de 1926, y otra bastante popular, de 1933, con Louis Jouvet. El texto se adelantó a su época, incidiendo en la importancia del dossier médico, al argumentar que si se disponía de completa información sobre el paciente, aumentarían sus posibilidades de curación. La realizadora y guionista Lorraine Lévy (El hijo del otro) aporta una singular novedad, pues cambia la raza del protagonista, dándole el papel principal a Omar Sy, actor negro ultraconocido por Intocable. Sin embargo, esto no afecta para nada al conjunto, apenas aparece alguna pequeña alusión que resulta completamente indiferente en el argumento. Pese al buen hacer del actor, y de algunos secundarios como Sabine Azéma, al film le falta fuerza. Se salva alguna escena que produce las risas deseadas y poco más, pues la parte dramática no acaba de funcionar. Resulta especialmente ridículo lo relativo al sacerdote maquiavélico, capaz de saltarse el secreto de confesión o lo que sea necesario para desacreditar a Knock.

4/10
Cézanne y yo

2016 | Cézanne et moi

La amistad entre Émile Zola y Paul Cézanne. Ambos se conocieron de niños, pues fueron compañeros de clase en Aix-en-Provence, y desde entonces fueron inseparables. Amigos desde la infancia y la juventud, sus anhelos artísticos les abrieron caminos diferentes: a Émile hacia la escritura y a Paul hacia la pintura. Ambos son hoy considerados dos de los más grandes artistas franceses del siglo XIX. La directora Danièle Thompson (La bûche, Patio de butacas) ofrece un film interesante, que gustará especialmente a amantes del arte y curiosos de la vida de los artistas. Que no se busquen en esta película grandes giros, momentos de tensión o una trama rocambolesca de intrigas. El cuidadoso guión de la propia directora traza algo así como una crónica de la amistad entre Zola y Cézanne a lo largo de sus largas vidas, con sus afinidades y distanciamientos, sus relaciones con otros artistas de la época parisina como Manet, Pisarro o Maupassant, los amores libertinos por las mujeres, a veces tormentosos, o sus modos de enfrentarse a la fama o a la falta de recursos. Se logra así un acercamiento bastante bien elaborado sobre las vidas de estos dos gigantes, pero sin que se caiga nunca en la hagiografía o el subjetivismo artificioso. Thompson establece el eje en torno al cual sitúa la trama en la visita que Cézanne y su mujer Hortense realizaron a Zola en 1888, en su casa de Medan. Allí los reproches del pintor al escritor por haberse valido de su vida para perfilar el personaje de Claude Lantier en su novela “La obra” sirve a Thompson para narrar el pasado de los amigos y el futuro que aún les quedaba por vivir. Además de la bella y adecuada banda sonora de Éric Neveux, destaca en Cézanne y yo el definido carácter de los protagonistas. Para ello se vale de unos estupendos actores: Guillaume Canet en el papel del Émile Zola, un escritor atormentado a su modo, pero más reservado y acomodaticio que su amigo pintor, y un sobresaliente Guillaume Gallienne en la piel de Cézanne, un ser éste de carácter volcánico, difícil de manejar, lo cual lo alejó de los grandes círculos artísticos y de sus seres queridos.

5/10
Una policía en apuros

2016 | Raid dingue

A pesar de su extrema torpeza, la agente Johanna Pasquali tiene clara su vocación policial, hasta el punto de que aspira a convertirse en la primera mujer que ingrese en el RAID, grupo de élite de la policía francesa. Le apoyan en este empeño su prometido y su padre, el ministro del Interior del Gobierno. Cuando sugiere que se apuntará a la Legión Extranjera, si suspende el examen de acceso, el progenitor abusa de su autoridad para obligar al máximo responsable del RAID a que la admita temporalmente, al menos hasta que se desengañe… Le entrena Eugène Froissard, el agente más misógino del grupo. Dany Boon se ha acabado convirtiendo en el más prolífico representante de la comedia francesa dirigida a un público amplio, salvando todas las distancias se le puede calificar como el Louis de Funès del siglo XXI. Ocasionalmente ha dirigido alguno de los filmes en los que aparece, entre ellos Bienvenidos al Norte, su mejor trabajo. Vuelve a ejercer como realizador en esta comedia policial femenina –lo que impepinablemente trae a la memoria Miss Agente Especial–, donde su personaje, Froissard, queda relegado a secundario, frente a Alice Pol, con la que ya había compartido la pantalla en títulos como Llévame a la Luna y Supercondríaco. Quizás sea ésta actriz el principal lastre del film, pues resulta demasiado histriónica. La interpretación de Dany Boon funciona pero sabe a poco, el siempre impecable Michel Blanc está desaprovechado, y a pesar de su nivel habitual, esta vez Yvan Attal resulta exagerado. Algunas situaciones cómicas se alargan demasiado, se fuerzan las risas, lo que produce que se desaproveche el tema central, la incorporación de la mujer a profesiones en las que tradicionalmente han quedado relegadas, y donde deberán sobreponerse al machismo más rancio, así como sus críticas al abuso de poder de los políticos y su constatación del actual peligro de los atentados islamistas. Se pasa por todos estos temas por encima. A pesar de todo, Una policía en apuros ofrece lo que puede esperar el público de Boon, pues la historia se sigue más o menos con interés, y tiene algún gag eficaz, sobre todo los referentes a la condición de gafe del protagonista.

5/10
Amar, beber y cantar

2014 | Aimer, boire et chanter

Yorkshire. Tres matrimonios ensayan una obra teatral con un grupo amateur. Pero andan preocupados por George, un conocido común al que sólo le quedan tres meses de vida. Último trabajo del sobresaliente cineasta de la Nouvelle Vague francesa Alain Resnais, que falleció en 2014 a los 91 años tras la proyección en el Festival de Berlín, donde ganó el premio FIPRESCI de la Crítica Internacional y el premio Alfred Bauer. Adapta la obra teatral "Life of Riley", de Alan Ayckboum, de quien también llevó al cine Smoking, no Smoking y Asuntos privados en lugares públicos. Resulta bastante llamativo que a su avanzadísima edad, el autor de Hiroshima, mon amour aún tenía ganas de experimentar. Construye así una adaptación que no sólo no disimula su origen teatral, sino que se desarrolla en el escenario de la obra que se está ensayando, frente a decorados de cartón piedra. Cuando acaba cada escena, los personajes salen del escenario para dar paso a la siguiente. El relato se sostiene gracias al impecable trabajo de los seis actores que defienden el texto en pantalla, los habituales del cine del realizador Sabine Azéma, Sandrine Kiberlain, Caroline Silhol, André Dussollier, Hippolyte Girardot, Michel Vuillermozl, que interpretan en francés, a pesar de que dan vida a personajes ingleses. Aunque a nivel temático está presente el dolor ante la desaparición por un ser querido, acaba siendo más ligera de lo que promete, y se centra en la intriga creada alrededor de la figura de George, mujeriego pero buen amigo, que jamás aparece en escena, y en las crisis conyugales que provoca su habilidad para la seducción.

7/10
Vous n'avez encore rien vu

2012 | Vous n'avez encore rien vu

Antoine d'Anthac, famoso autor dramático, convoca desde el otro mundo a todos sus amigos que interpretaron su pieza "Eurídice". Estos actores tienen como misión ver una grabación de esta obra interpretada por una compañía joven, La Compagnie de la Colombe. ¿El amor, la vida, la muerte o el amor después de la muerte siguen teniendo sentido sobre el escenario de un teatro? Son ellos quiénes deben decidir. Y las sorpresas apenas acaban de comenzar...

Una cosa por otra

2010 | Donnant, donnant

Las malas hierbas

2009 | Les herbes folles

A Marguérite Muir le roban el bolso. George Palet encuentra su cartera en el parking de un centro comercial. Y se desata un deseo irracional en este cincuentón casado y sabelotodo por conocer a esa mujer de su misma edad, que tiene un carnet de piloto privado. Así que a pesar de entregar su hallazgo en la comisaría, comienzan las llamadas telefónicas de uno y otra, una serie de encuentros y desencuentros, el anhelo de la aventura.En vísperas de cumplir noventa años, el francés Alain Resnais demuestra ser un maestro del cine. Sólo alguien de su categoría es capaz de tomar esta trama ligera y caprichosa, como una mágica composición musical, y entregar un maravilloso film, divertimento que al tiempo sienta cátedra sobre el estado anímico de tantos, cansados de su aburrida vida, no en balde llega a decir en un momento el protagonista “Estoy cansado de esta mierda de vida”.El director adapta con excelente pulso una novela de Christian Gailly y la dota de una maravillosa musicalidad, maneja perfectamente una fotografía muy luminosa y quemada. E igual se atreve a usar profusamente la voz en off de un narrador y distintos personajes, que a jugar a la intriga de quién es quién, y a las dudas de hasta qué punto es todo una fantasía, a hacer una declaración de amor por la lectura y el cine, o a usar la aventura de volar como metáfora de un utópico estado de dicha absoluta. Otro símbolo potente son las hierbas, más locas que malas –la precisión corresponde al título original–, que se empeñan en crecer de modo sorprendente en el asfalto.En Las malas hierbas hay toda una serie de decisiones estéticas brillantes –no mostrar el rostro de Marguérite en los primeros minutos de cinta en que compra zapatos y le roban, la visita de los policías con sus preguntas a George reverberando con un eco que parece no tener fin...–, riesgos que se puede permitir quien tiene un perfecto dominio de la narración fílmica. Los actores, y de modo especial André Dussollier y Sabine Azéma, apoyan a la perfección la motivación de unos personajes que, según el director, “despliegan una vitalidad increíble en lo que puede considerarse una carrera hacia el error”.

7/10
Asuntos privados en lugares públicos

2006 | Coeurs

El octogenario maestro del cine francés Alain Resnais se hace de rogar teniendo en cuenta que desde su gran éxito On connaît la chanson, de 1997, sólo había rodado una película, Pas sur la bouche, inédita en muchos países, entre ellos España. Con esta adaptación de la obra teatral “Private Fears in Public Places”, de Alan Ayckbourn, el cineasta ganó el León de Plata al mejor director en Venecia en 2006, mientras que Laura Morante se hizo con el premio Pasinetti a la mejor actriz. Entrecruza las andanzas de media docena de vecinos del barrio parisino de Bery, que se interrelacionan a partir de la cita de Thierry, un maduro agente inmobiliario, con Nicole, a la que le enseña un piso en esa zona. Thierry, que vive con una hermana mucho más joven que él, se siente atraído por su compañera de trabajo en la inmobiliaria, Charlotte, una mujer teóricamente muy religiosa. Ésta, en sus ratos libres, acepta cuidar a un enfermo terminal cascarrabias, a petición de su hijo, Lionel, que la deja a su cargo mientras trabaja como barman. Uno de sus clientes, que le usa como confidente, es Dan, que bebe de más para olvidar que le han echado del ejército, suceso que amenaza con dar al traste a su relación con Nicole (la mujer anteriormente citada que buscaba piso). Laura Morante (Nicole) borda su papel, breve pero intenso, de novia desencantada que no acaba de encontrar al hombre ideal. Además, esta comedia dramática se engrandece aún más con la presencia, entre otros actores de primera, de Pierre Arditi y la esposa del propio cineasta, Sabine Azéma, que ya habían demostrado su química en dos redondos filmes del realizador: On connaît la chanson y Smoking, no smoking. El texto teatral tiene su interés, pues a través de diálogos de gran calidad abarca un amplio abanico de asuntos. Trata sobre todo de la tenacidad, para resolver las situaciones difíciles de la vida, como en el caso de la mujer que tiene que cuidar al anciano que ahuyenta a sus enfermeras tirándoles la cena encima, o el del soldado expulsado que, incapaz de aceptar su situación, se refugia en el alcohol. Aborda también la soledad de unos personajes que parece que no acaban de encontrar a quién contar sus problemas. Y ofrece apuntes sobre los anuncios de contactos amorosos, el alcoholismo y la fe. Pero no profundiza en nada, y el personaje de Sabine Azéma, la mujer católica que tiene una doble moral y se dedica al ‘striptease’ se antoja bastante disparatado, si se realiza un análisis a posteriori. Y es que cualquier defecto que se le pueda señalar a esta película, sólo sale a la luz cuando ha terminado la proyección. Durante el visionado, todo es convincente, gracias a los actores, y al dominio maestro del lenguaje fílmico del veterano Resnais. Esa iluminación que cambia mágicamente para dar lugar a una conversación ‘especial’, esos muros que desaparecen por arte de magia para dar lugar a un encuadre mejor, y otros toques de autor fascinarán a los más cinéfilos.

6/10
Pintar o hacer el amor

2005 | Peindre ou faire l'amour

William y Madeleine. Un matrimonio de larga duración, basado en el amor. O eso se supone. Él se ha prejubilado, su única hija se ha ido a estudiar a Italia… Le sobra el tiempo, al igual que a su esposa. Ésta, que se dedica a pintar al aire libre, conoce un día a Adán, alcalde ciego de un pueblo cercano, que le muestra una hermosa casa en venta, cercana a la suya. Con su marido, deciden comprarla. Y cuando arde en un incendio la casa de Adán, él y su novia serán acogidos por sus nuevos vecinos. Y un buen día ambos matrimonios se dedican a intercambiar sexo, y le cogen el gustillo. Amoral comedia francesa, sin demasiadas pretensiones, tan frívola como poco creíble, y que alardea de un exhibicionismo exagerado y ridículo. Lo mejor, el trabajo de Sabine Azéma, de Daniel Auteuil y del español "afrancesado" Sergi López.

4/10
Tanguy ¿Qué hacemos con el niño?

2001 | Tanguy

Un matrimonio maduro. Con hijo único. La criatura tiene ya 28 años, pero está apalancada en casa, con papá y mamá. Se supone que está a punto de terminar su tesis en chino –Tanguy es un chico inteligente, sí señor–, y que entonces se instalará en Pekín. Pero el tiempo pasa, y Tanguy siempre encuentra una excusa para no dejar el hogar. Hartos, deseosos de poder disfrutar lo que les queda de vida haciendo sus propios planes, sus padres deciden utilizar procedimientos expeditivos para que el niño se vaya. Divertida comedia francesa firmada por Etienne Chatiliez (La vida es un largo río tranquilo), que muestra un punto de partida muy típico en los tiempos que corren. El director se basa en un artículo que leyó en la prensa: una mujer italiana había echado de casa a su hijo de 31 años, pero éste la demandó y tuvo que readmitirle bajo su techo. El film se presta a gags hilarantes, un poco al estilo de La guerra de los Rose.

5/10
El pabellón de los oficiales

2001 | La chambre des officiers

Si la cara es el espejo del alma, el teniente Adrien y sus compañeros del pabellón de oficiales del hospital de Val de Grâce la llevan clara. En 1914, en los prolegómenos de la Gran Guerra, un obús estalla junto al apuesto Adrien. Ni tiempo de disparar una bala tiene. El resto de la contienda lo va a pasar convaleciente. Su rostro y el de otros pacientes ha quedado horriblemente desfigurado. Aceptar la realidad de que su aspecto físico va a espantar a toda persona que trate de ahora en adelante, se convierte en durísima prueba. François Dupeyron, ganador de la Concha de Oro por ¿Qué es la vida?, adapta la novela homónima de Marc Dugain. Con algunos pasajes de frío academicismo, junto a otros en que se requiere un estómago a prueba de bombas, el film contiene también momentos muy hermosos, que describen los estrechos lazos que unen a los oficiales, sus crecientes deseos de vivir, y el cuidado de las enfermeras. Una de las escenas más emotivas se produce cuando los protagonistas descubren una presencia femenina en el lugar, que también sufre heridas de guerra. Al final la belleza va mucho más allá de las apariencias.

6/10
La Bûche

1999 | La Bûche

Tres hijas preparan por Navidad una reunión con sus padres separados. Ganas y desgana ante el compromiso familiar permiten explorar en el alma humana. Interesante film francés.

6/10
On connaît la chanson

1997 | On connaît la chanson

Simon está enamorado de una atractiva mujer. Pero ella, a su vez, se fija en el jefe de Simon. Alain Resnais mezcla las peripecias de variopintos personajes, con canciones populares francesas.

6/10
Las cien y una noches

1995 | Les cents et une nuits

Monsieur Cinema (Michael Piccoli) es un anciano centenario, que vive solo en una enorma villa. Como la memoria empieza a jugarle malas pasadas, requiere los servicios de una joven que debe refrescar sus células grises, contándole historias de películas de todas las épocas y lugares. También vienen a visitarle personajes varios relacionados con el cine, estudiantes y empresarios sin escrúpulos. La película se concibió para celebrar el centenario del cine, pero Agnès Varda se excede en el metraje, es de esos trabajos donde el ejercicio más placentero es reconocer al desfile de actores que pululan por los fotogramas. Nostalgia para cinéfilos.

4/10
Smoking, no smoking

1993 | Smoking, no Smoking

Dos historias completamente distintas, que exploran dos destinos deiferentes para la protagonista, dependiendo de que encienda o no un cigarrillo. El siempre innovador Alain Resnais propone un curioso experimento, precedente de Corre, Lola, Corre.

4/10
Mélo

1986 | Mélo

Un matrimonio sufre una crisis al reaparecer un antiguo amigo violinista. Argumento minimalista, escenario reducido a lo indispensable, y el ir y venir de los personajes, en que despiertan antiguos sentimientos, al tiempo que se alimentan frívolamente otros nuevos. Con estos mimbres un director emblemático de la "nouvelle vague", Alain Resnais, entrega una obra ligera en la que pasa mucho y no pasa nada. Protagoniza la "musa" del cineasta, Sabine Azéma.

6/10
El amor ha muerto

1984 | L’amour à Mort

6/10
Un domingo en el campo

1984 | Un dimanche à la campagne

El señor Ladmiral es un viudo que vive en su casita de campo y que dedica largas horas a pintar. La visita de su hijo Gonzague y sus nietos le alegran los días, pero echa de menos a Irene, su otra hija. De repente, un domingo, Irene aparece y su visita posiblemente ayudará a recuperar vínculos perdidos. Emotivo film de Bertrand Tavernier (Los inquilinos) con cuyo título fue reconocido y premiado en el Festival de Cannes en 1984, aparte de la obtención de un galardón Cesar en 1985. El tono intimista y nostálgico embarga la historia que habla de reestablecer lon lazos familiares y necesarios.

7/10
La vida es una novela

1983 | La Vie est un Roman

6/10

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