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Biografía

Tak Fujimoto

Tak Fujimoto

Tak Fujimoto

Filmografía
Gods Behaving Badly

2013 | Gods Behaving Badly

A Gifted Man

2010 | A Gifted Man | Serie TV

Michael Holt, un prestigioso cirujano frío y calculador cuya vida cambia radicalmente cuando comienza a tener visiones en las que se le aparece un antiguo amor que falleció tiempo atrás. Los mensajes que recibe desde el Más Allá y los asuntos a los que tendrá que hacer frente por indicación de esta mujer harán que cambie poco a poco su visión de la vida.

La trampa del mal

2010 | Devil

M. Night Shyamalan lleva años y años escribiendo historias que con el paso del tiempo podrían convertirse en películas. El imaginativo guionista y director ha llegado a concebir tantas que en cierto momento se ha dado cuenta de que nunca podrá dirigirlas todas. Como algunas de ellas tenían muchas posibilidades de convertirse en películas de interés, decidió usarlas en un proyecto que ha llamado “The Night Chronicles”, que se inaugura con La trampa del mal. La premisa es bastante sencilla. Cinco extraños –un mecánico, un comercial de colchones, una mujer mayor, una chica y un guardia de seguridad– coinciden en un ascensor de un edificio de oficinas que visitan por variopintos motivos. En principio, se supone que va a ser el típico viaje rápido y rutinario en ascensor, pero sin motivo aparente, éste se queda parado. Mientras intentan arreglar el problema desde el exterior, se corta fugazmente la luz y la mujer más joven sufre una agresión... Una de las personas atrapadas está atacando a los otros... Según la opinión de Ramírez, vigilante latino muy religioso que está viendo el interior del ascensor por las cámaras de seguridad, uno de los cinco es el mismísimo diablo... La historia de Shyamalan ha sido reconvertida en guión por Brian Nelson, autor de la interesante Hard Candy. El autor de El sexto sentido ejerce como productor, apadrinando al joven cineasta John Erick Dowle, responsable de Quarantine. Dowle dirige con corrección y crea cierta tensión, al tiempo que en la línea del cine de Shyamalan, intenta introducir algunas reflexiones, en este caso sobre la fe, el mal y el perdón. Se queda en una cinta convencional, en algunos momentos –sobre todo en el epílogo– falta sutilidad, y es inevitable pensar qué habría ocurrido de dirigirla el mismo Shyamalan, pero tiene su interés.

5/10
John Adams

2008 | John Adams | Serie TV

Valiosa serie histórica de HBO basada en la obra sobre John Adams de David McCullough, que mereció el Premio Pulitzer. Entre sus productores se encuentra Tom Hanks, actor que ha respaldado muchos proyectos sobre la historia de los Estados Unidos, como Hermanos de sangre y The Pacific. Recibió numerosos galardones, sobre todo en los Emmy y en los Globos de Oro. Sigue los primeros 50 años de los Estados Unidos a través de uno de sus protagonistas menos conocidos, John Adams, uno de los firmantes de la Declaración de Independencia, considerado con toda justicia padre fundador, y segundo presidente después del doble mandato de George Washington. La serie dirigida por Tom Hooper y escrita por Kirk Ellis presenta muchas virtudes, pero quizá la principal es su perfecto entrelazamiento entre los acontecimientos históricos y la peripecia personal de John Adams, lo que incluye la historia de amor, más de 50 años, con su esposa Abigail, y las satisfacciones, decepciones y sufrimientos deparados por sus cuatro hijos. Todo presentado con ajustado realismo y un formidable diseño de producción. Ha tenido la suerte Hooper de contar con un generoso presupuesto y con más de nueve horas para contar los hechos, pero eso no quita su mérito para pintar a un personaje con el que, evidentemente, simpatiza, pero del que también muestra sus limitaciones. Así, es muy interesante conocer su trayectoria inicial como abogado, en que asumió la impopular tarea de defender a los soldados británicos que dispararon a una muchedumbre soliviantada en la llamada matanza de Boston. La serie pinta a Adams como un verdadero patriota, una mente clara, y un hombre religioso y amante de su familia. Pero también aparece su falta de diplomacia para alcanzar los resultados deseados, cierta terquedad, y la dificultad de perdonar acciones que considera imperdonables. Si el trabajo de Paul Giamatti como Adams es formidable, no lo es menos de Laura Linney como mujer fuerte, que ha de soportar la separación de su esposo por largos períodos, y acometer difíciles decisiones para asegurar el bienestar de su prole. Sería prolijo mencionar al resto de un grandísimo reparto, pero quizá merece la pena destacar a David Morse como un George Washington como investido de aureola de héroe imprescindible de la revolución; a Stephen Dillane como un Thomas Jefferson decisivo en la redacción de la Declaración de Independencia, pero cuya adhesión a la causa de la Revolución francesa marca las distancias con Adams; y a Thomas Wilkinson como Benjamin Franklin, incomensurable como el político experimentado que ve con horror la falta de tacto de Adams en París. El trabajo de ambientación es increíble, con un hábil recurso de los efectos digitales, y el cuidado de los detalles más nimios en vestuario y decoración. También destaca la audacia de los numerosos encuadres inclinados, una forma muy visual de señalar los años convulsos en que se forja una nación recién nacida; y la épica partitura, que acompaña muy bien a las imágenes.

7/10
El incidente

2008 | The Happening

Un día en Nueva York, como otro cualquiera. ¿O no? Es temprano, y comienza un extraño fenómeno, que tiene su foco en Central Park. La gente se queda como atontada, empieza a divagar, y finalmente atenta contra su propia vida. La primera explicación que surge es la del ataque terrorista: una nube tóxica afectaría al cerebro anulando el instinto de la propia conservación. Pero a medida que incidentes similares se repiten en distintos lugares de la costa Este de Estados Unidos, tal explicación se revela insuficiente. En cualquier caso, los asustados ciudadanos se llevan el equipaje imprescindible y tratan de viajar al interior del país. Uno de ellos es Elliott, profesor de ciencias en un instituto de Filadelfia, cuyo matrimonio pasa una mala racha, sin razón aparente. Le acompaña en la huida su esposa Alma, y un colega profesor con su hijita. M. Night Shyamalan vuelve a mostrar su “mano de santo” a la hora de crear suspense, una atmósfera en que un plano del simple mecerse de las ramas de un árbol por el viento, acompañado del sonido y la música adecuadas, logran estremecer al más “pintado”. Realmente son inquietantes los sucesos que acontecen en el film, sobre todo por su origen desconocido, la falta de una explicación racional de los mismos. Toda la trama pivota alrededor del personaje de Elliott; acostumbrado a usar el método científico y enseñarlo a sus alumnos para resolver problemas, también es alguien abierto a que algunas cosas en el universo se resisten a las explicaciones convencionales. Ese enfoque de que el hombre no puede encontrar las razones de todo, la apertura al misterio, resulta tremendamente atractivo. Frente a su anterior film, La joven del agua, muy artificioso al hablar de ninfas y otras zarandajas, aquí Shyamalan opta por una narración directa, casi minimalista, evocadora de grandes temas, que no se queda en las hojas que impiden ver el árbol. Ahí fuera hay una siniestra amenaza, y hay que sobrevivir a toda costa. Punto pelota. A partir de esa premisa, esqueleto elemental, cabe dotar de significado a los pasajes: lanzar una advertencia de corte ecologista, y hablar –tema recurrente del cineasta– de la importancia de la comunicación y la comprensión entre las personas, algo abordado a través del matrimonio Elliott-Alma y de la niña que deben custodiar. Poderosísima es la escena de los tres saliendo de sus respectivos refugios, a modo de acto redentor a través del amor. Y se juega a un interesante contraste entre lo artificial e impostado ­–esa casa piloto en la que se refugian–, y la naturalidad en el trato. También se aborda la tentación del aislamiento ante los problemas –tema que ya abordó en El bosque–, lo que puede degenerar en manías de diversa índole, inclusive el recurso a la violencia. Shyamalan entrega un buen film de género, técnicamente impecable, que habla de miedos muy actuales, y de dificultades familiares también muy comunes. Eso sí, en ese ir a lo esencial se queda uno con la sensación de que a la película le falta algo de chicha, y que utiliza algún truco de guión demasiado obvio o de relleno. Estamos ante una gran serie B de un director A. Hay pasajes terroríficos, más sanguinolentos de lo habitual en el cineasta, aunque acuda a veces al fuera de campo, o evite el puro plano repulsivo. Y al tiempo sabe producir miedo con escenas casi fantasmagóricas, o con elementos cotidianos. Ese recurso a las plantas, con la paradoja de que pueden hacernos temblar –en un montón de pasajes, tal vez recordando otros vegetales inquietantes, las vainas gigantes de La invasión de los ladrones de cuerpos– o reír –otro momento que no es cuestión de destripar–, es ilustrativo de la pericia narrativa de Shyamalan. Su deuda con Alfred Hitchcock y Los pájaros a la hora de crear miedo con la cotidianeidad es clara y funciona. También, algo muy meritorio de una película de género, sabe dotar de humanidad a sus personajes. Sobresale especialmente Mark Wahlberg, con su cara de sufridor cuando mira a su esposa sin saber qué debe hacer para superar sus diferencias; en la escena de distensión en que hace una confidencia a Alma, correspondiendo a la que la otra le hizo; y cuando logra ganarse la confianza de su pequeña acompañante.

6/10
El espía

2007 | Breach

En 2001 un caso de espionaje conmocionó a Estados Unidos. El fiscal general John Ashcroft hizo público que el agente del FBI Robert Hanssen había traicionado a su país, vendiendo material comprometido a la antigua Unión Soviética de modo reiteradodurante años , lo que incluso se había cobrado vidas humanas. Lo más llamativo del caso es que Hanssen era en apariencia un hombre de familia, amante de su esposa e hijo, buen patriota, y católico comprometido. El film de Billy Ray se inspira en este hecho real (el director es aficionado a partir en sus películas de casos auténticos, recuérdese El precio de la verdad), y cuenta la historia desde el punto de vista de otro agente, Eric O'Neill, que debe vigilar los pasos de Hanssen. El film arranca en el momento en que al joven O'Neill, que aspira a llevar casos de envergadura, recibe el desagradable encargo de espiar a su nuevo jefe, Hanssen. Su supervisora le indica que hay indicios de que Hanssen es un pervertido sexual, y que utiliza sus conocimientos de informática para molestar vía internet a compañeras agentes. Tal información choca enseguida con lo que O'Neill ve con sus propios ojos: un hombre brusco en sus formas, pero de fe católica sincera (e incluso pasada de rosca), y dedicado a su familia. Ante tal panorama se encara con sus superiores, que al fin le mostrarán las pruebas -no válidas ante un tribunal- de sus verdaderas sospechas. De modo que deberá emplearse a fondo para pillar a su jefe en un renuncio. Hay que reconocer a Billy Ray su esfuerzo por tratar con rigor y respeto una historia complicada, que requiere muchos matices. Con cierta humildad, no pretende dar una respuesta definitiva a la pregunta obligada, ¿por qué una traición de tal calibre? Más bien procura pintar a un hombre complejo, y contradictorio, y el modo en que le ve otra persona, católica de educación como él, aunque más laxo en lo que se refiere al día a día. En el dibujo del catolicismo de Hanssen hay elementos un poquito grotescos, da la impresión de que por puro desconocimiento: podría interpretarse que la rigidez y las rarezas de un espía poco natural en sus creencias (refunfuña porque una mujer lleva pantalones en vez de falda, las misas tienen que ser necesariamente en latín, hay que "convertir" a la esposa de su subordinado...) son señales de su incoherencia, de su falta de unidad de vida, que tendría evidencias aún más concretas en sus inesperadas aficiones sexuales, y, por supuesto en el espionaje... si no fuera porque el personaje de su esposa, apenas esbozado, también exhibe una fe católica muy superficial, apenas preocupada a la hora de hablar con la esposa de O'Neill, por lo importante que sería que tuviera hijos enseguida. Chris Cooper se esfuerza en su composición, pero estos elementos del guión pesan en su personaje, un poquito increíble. Lo que supone un acierto es el antagonismo creado con O'Neill, bien interpretado por Ryan Phillippe, que atrapa bien el estupor y las dudas de su personaje, y el modo en que afecta a su vida personal el asombroso caso al que le toca enfrentarse, algo que le obliga a tomar decisiones dolorosas en pro de su salud mental y del porvenir de su propio matrimonio. También Laura Linney, en un papel secundario, está estupenda, como suele. En cambio se echa de menos el tratamiento del drama de la familia de Hanssen, que el guión decide no abordar. Ray sabe crear una atmósfera inquietante, aun sabiéndose de antemano cómo va a terminar el film. Hay genuino suspense, bien resuelto, en algunas escenas, en que hay que distraer a Hanssen, para recabar pruebas; y la tensión se masca en la escena nocturna del parque nevado, un verdadero 'tour de force' entre Cooper y Phillippe.

6/10
La memoria de los muertos

2004 | The Final Cut

La sombra del “gran hermano” es alargada. ¿Qué pasaría si en el futuro se implantara a las personas un chip en el cerebro que registrara todos los acontecimientos de su vida, hasta el momento mismo del fallecimiento? ¿Y si hubiera unos expertos, que una vez producida la muerte se dedicaran a hacer, con esas imágenes grabadas, resúmenes de toda una vida, para consuelo de familiares y amigos? Ésta es la inquietante premisa de este film escrito y dirigido por el desconocido Omar Naïm. Porque los problemas éticos de esta curiosa práctica enseguida quedan de manifiesto. Y no sólo por la indudable intromisión que supone, en la intimidad de las personas. Pues a la hora de hacer estas “películas”, el profesional maneja una enorme cantidad de metraje. Y como puede suponerse, la vida de cualquiera tiene mejores y peores momentos. ¿Puede hacer justicia una de “estas películas” a lo que ha sido la trayectora de un ser humano? ¿No se erige en Dios el protagonista, Alan, cuando a modo de un juicio final anticipado, selecciona y destaca lo que considera bueno de cada persona, desechando lo malo? Esta película, por su atinada línea futurista, recuerda a los guiones de Andrew Niccol, que han dado pie a títulos tan interesantes como El show de Truman, Gattaca y S1m0ne. No estamos aquí hablando de satisfacer un legítimo deseo de tener un álbum de fotos familiar, o un vídeo doméstico de la propia boda o de un viaje turístico. La trama pone en solfa en definitiva a los “reality shows”, el exhibicionismo desvergonzado y manipulador de la vida privada de las personas. Aquí, el hecho que lleva a Alan a cuestionarse su profesión es el hallazgo casual de una imagen de unos de sus clientes muertos, que le recuerda un traumático suceso de su infancia que cerró en falso, sin querer enfrentarse a su responsabilidad. Robin Williams sigue la vertiente seria de sus últimos trabajos (Retratos de una obsesión, Insomnio), y compone un personaje tímido, incapaz de establecer relaciones serias y comprometidas. Como concienzudo profesional que prefiere dejar aparcadas las dudas morales sobre lo que hace, recuerda al personaje que Gene Hackman compuso para Coppola en La conversación. La película ofrece un look diferente, según nos ofrece las andanzas de los personajes, o las imágenes grabadas por el chip. Lógicamente éstas son imágenes subjetivas, que ofrecen el punto de vista del personaje que tiene implantado el chip. Para darles un aspecto diferente fueron rodadas en vídeo digital, y en pantalla se impresiona el nombre de la persona portadora del chip, y el año, día, hora y minuto de su existencia en que se está grabando.

6/10
El mensajero del miedo

2004 | The Manchurian Candidate

1991, durante la célebre Operación Tormenta del Desierto, de la Guerra del Golfo. El sargento Raymond Shaw y el comandante Benett Marco lideran un grupo de soldados que sufre una emboscada. Ambos son capturados por el enemigo. Diez años después, Shaw es un héroe de guerra que recibe la Medalla de Honor del Congreso. Además, es un político de éxito a punto de presentarse a las elecciones para ser elegido vicepresidente.  Por su parte, Marco no recuerda exactamente lo que ocurrió en aquel desafortunado episodio, y sufre extrañas pesadillas que le hacen suponer que les lavaron el cerebro durante el cautiverio. Todo esto le hace cuestionar si Shaw fue realmente un héroe y decide investigarle. Jonathan Demme, director de El silencio de los corderos, fracasó estrepitosamente con La verdad sobre Charlie, su desmejorado remake de Charada. Ahora vuelve a actualizar un clásico del cine de los 60, que se basaba en una novela de Richard Condon. Como suele ser habitual en su filmografía, Demme crea una atmósfera opresiva, y se apoya en actores de probada solvencia. Como es de suponer, Denzel Washington, Liev Schreiber y Meryl Streep logran dar credibilidad a sus personajes, a pesar de que la trama incluye elementos algo irreales, propios del cine de ciencia ficción. Como su predecesora, la cinta es una crítica a la manipulación electoral, los intereses ocultos, y la utilización del miedo para hacerse con el poder político. Y claramente se pueden entresacar del film paralelismos intencionados con algunas maneras de la administración Bush.

6/10
La verdad sobre Charlie

2002 | The Truth About Charlie

Reggie descubre, tras la muerte de su esposo, que éste llevaba una doble y peligrosa vida. Remake de la maravillosa Charada de Stanley Donen, donde Audrey Hepburn, Cary Grant y Walter Matthau son sustituidos por Thandie Newton, Mark Wahlberg y Tim Robbins. Las comparaciones son siempre odiosas, pero Jonathan Demme, el director de El silencio de los corderos, se esfuerza por mantener el tipo, aunque el tiro le sale más bien por la culata. Dedica el film a su sobrino Ted, también director, fallecido en el año 2002.

2/10
Señales

2002 | Signs

El plano con que se inicia Señales es un magnífico botón de muestra del dominio de la narrativa cinematográfica alcanzado por el director y guionista de origen hindú M. Night Shyamalan. Vemos en una mesita de noche una foto de rostros sonrientes, un clérigo rodeado de su familia. De pronto el clérigo, que está acostado en la cama, se despierta sobresaltado de una pesadilla. Al incorporarse, la fotografía queda oculta. De modo gráfico no exento de intriga, Shyamalan resume el tema de la película: la angustia de una familia, apagada tras la muerte de la madre en accidente de tráfico. Acontecimiento especialmente traumático para el padre Graham Hess, pastor presbiteriano que ha visto removidos los cimientos de su fe, hasta el punto de colgar el traje clerical. Y lo que le sostiene, el amor a sus dos hijos, parece no acabar de bastar. Aunque le eche una mano su hermano Ferrill, que generosamente se ha venido a vivir con ellos. Una lectura superficial del film podría llevar a definirlo como la versión Shyamalan de Encuentros en la tercera fase. Pero las señales que aparecen en los campos de maíz de Graham, y que provocan la desazón mundial (¿será un fraude?, ¿constituyen las pistas de aterrizaje de una invasión alienígena?) no son un puro divertimento ni una especulación vacía. El director filma con extraordinaria fuerza, planifica con ángulos novedosos. Crea atmósferas inquietantes, apoyado en la banda sonora y en los efectos de sonido. Y hace mil y una variaciones sobre un mismo tema, la incomunicación, mal endémico, de modo paradójico, en nuestra sociedad mediática. Aunque los filmes de Shyamalan tienen una veta indudablemente sobrenatural, resulta decisivo también el cuidado de su aspecto realista. Están llenos de pequeños detalles cotidianos, y de golpes de humor (el uso que se hace en el film del papel de plata no tiene precio), que para nada están metidos con calzador. El director asegura que “las películas sobrenaturales suelen tener una especie de pliego de descargos al principio, que viene a decir algo así como que nada de lo que van a ver es real, etcétera, etcétera. Yo intento prescindir de ese etcétera, etcétera.”

7/10
Equipo a la fuerza

2000 | The Replacements

Los jugadores del Sentinels, un equipo de fútbol americano, están de huelga. El dueño del equipo decide tirar entonces por la calle de en medio: contrata a un legendario entrenador con el fin de que busque un nuevo equipo donde sea y lo prepare en una semana. Para los desconocidos jugadores que se incorporan a los Sentinels, puede ser la oportunidad de su vida.   Típica película deportiva, subgénero al que en EE.UU son muy aficionados. Teniendo en la cabeza títulos como Ellas dan el golpe o El castañazo, el director Howard Deutch inyecta a la historia buenas dosis de comedia. Naturalmente, Keanu Reeves es uno de los jugadores, y Gene Hackman el entrenador que le va a hacer trabajar de firme.

6/10
El sexto sentido

1999 | The Sixth Sense

Malcolm Crowe es un psicólogo infantil de reconocido prestigio. Una noche, cuando está en casa con su esposa, recibe la visita de un antiguo paciente, ya adulto, totalmente trastornado. El hombre hiere a Malcolm y posteriormente se suicida. Un año después, el psicólogo no ha logrado superar los hechos. Hay un distanciamiento de su mujer, y su pericia con los niños no parece dar buenos resultados con el pequeño Cole. El inteligente crío de ocho años tiene un extraño comportamiento, y vive en un permanente estado de miedo. Cuanto más intenta ayudar a Cole, más parecidos encuentra Malcolm entre los síntomas del niño y los de su antiguo paciente. Y punto. No diremos ni una palabra más de un argumento que logra algo raro en el cine actual: sorprender. La anterior película de M. Night Shyamalan, Los primeros amigos, que pasó algo inadvertida, ya revelaba algunos temas presentes en El sexto sentido: el mundo de la infancia, el sentido de la vida y de la muerte, la fuerza de la fe y del amor. Aquí se añade, además, la atmósfera de thriller inquietante, perfectamente lograda. Shyamalan crea suspense mediante una planificación y montaje impecables, y con la sugestiva partitura de James Newton Howard, que casa con las imágenes a la perfección. La película, además de inquietante, sabe perfilar relaciones humanas. Amistad entre niño y psicólogo, entre niño y madre, entre psicólogo y esposa, entre esposa y un tipo que empieza a interesarse por ella. Saber hablar, saber escuchar, a todos: a los vivos y a los muertos. Conocer las necesidades de los otros, y satisfacerlas en la medida de las posibilidades de uno. Creer. Resulta asombroso que un puñado tal de temas sugerentes pueda ir servido en una película de género, que cabalga entre el terror y el suspense; y junto a ello, con enorme naturalidad, se muestra la existencia de una vida después de la muerte, la necesidad que todos tenemos de descansar en paz, el refugio que puede ofrecer, a un alma atribulada, la quietud de una iglesia.

8/10
Beloved

1998 | Beloved

1873. Estado sureño de Ohio. Paul D. visita a su amiga Sethe tras 18 años de ausencia. No se han visto desde los tiempos de la esclavitud. Un alud de sentimientos y secretos, largo tiempo sepultados, pugna por ver la luz. Cuando parece que Denver, hija de Sethe, acepta la llegada de Paul D., hasta el punto de que la posibilidad de formar familia apunta maneras, se presenta Beloved. Esta extraña jovencita, retrasada niñoide con un punto de posesión diabólica, trastorna el paisaje doméstico. Adaptación de una novela de la afroamericana Toni Morrison, ganadora del Nobel de Literatura. Se trata de una película difícil, espesa como el chocolate, hermética como caja sin cerradura, pero en la que las piezas, aparentemente dispersas, van poco a poco encajando hasta dar una trama coherente. Son casi tres horas de metraje, de duro y descarnado drama de atmósfera malsana, donde se hacen presente con frecuencia elementos mágicos de una cultura diferente. Hechicería, casas embrujadas, extrañas visiones, pasiones abominables, conviven con la tragedia de tintes realistas a la que abocan los excesos de los negreros. El director, Jonathan Demme, arriesga al abordar un mundo que guarda poca relación con su anterior filmografía (El silencio de los corderos, Philadelphia). Y los actores se dejan la piel componiendo sus personajes; aunque se habría agradecido un mayor desarrollo de la atractiva predicadora anciana Baby Suggs.

4/10
Heredarás la tierra

1997 | A Thousand Acres

Un viejo patriarca del Sur de los Estados Unidos reparte tierras y casas entre sus tres hijas. Al poco se desatan las pasiones ante la ingratitud de alguna de ellas, y la salida a la luz de oscuros secretos familiares. El padre se cree dejado de lado, una de las hijas tiene un cáncer de mama... y más, muchas cosas más. ¿Tragedia o culebrón? La historia de la Premio Pulitzer Jane Smiley bebe de la excelente fuente de El rey Lear de Shakespeare, aunque con fuerte contenido melodramático. Están magníficas Jessica Lange y Michelle Pfeiffer, dos actrices como la copa de un pino.

5/10
The Wonders

1996 | That Thing You Do!

Durante el verano de 1964, Guy Patterson trabaja como dependiente de la tienda de electrodomésticos de su padre en un pequeño pueblo de Pennsylvania. Tras pasar todo el día vendiendo tostadoras y radios, por la noche ensaya con la batería. Un día se entera de que un grupo de rocknroll local se ha quedado sin batería, y éstos le piden que actúe con ellos en un concurso universitario. Juntos consiguen sonar mejor que nunca, por lo que en poco tiempo, consiguen un contrato de un prestigioso sello discográfico, para grabar un disco y hacer una gira por todos los Estados Unidos. Paralelamente a su éxito en directo, su tema That Thing You Do se convierte en la revelación del año, y encabeza las listas de ventas. Sin embargo, comienza a haber ciertas tensiones en el interior del grupo. Debut como guionista y director del popular actor Tom Hanks. Describe el rápido camino hacia el éxito de un modesto grupo de rock and roll de los años 60. Rodada con sencillez y agilidad, resulta simpática por su tono amable y nostálgico, aunque le falta un punto de hondura dramática, probablemente deliberado, pues el realizador busca un tono intrascendente y divertido. Buenas interpretaciones y magnífica banda sonora. El propio Tom Hanks se reservó un pequeño papel, aunque el joven Tom Everett recuerda a Hanks cuando era joven.

6/10
Discordias a la carta

1995 | Grumpier Old Men

El demonio vestido de azul

1995 | Devil in a Blue Dress

Estamos en los años cuarenta, en la ciudad de los Angeles. Easy Rawlins, un hombre de color, está atravesando una mala racha. Acaba de perder su empleo, y se le acumulan los recibos de la hipoteca que grava su casa. Todo ello le lleva a aceptar un curioso trabajo, de carácter detectivesco: localizar el paradero de una misteriosa mujer. Lo que en un principio parecía un trabajo sencillo se va complicando, y pronto Easy se da cuenta de que se está adentrando en una peligrosa trama, donde se entrelazan, tráfico de drogas, con redes de policías y políticos corruptos. Carl Franklin dirige este film, que recoge muchos de los elementos típicos del cine negro: la voz en off del protagonista que narra la historia, comentarios mordaces e irónicos, la soledad y la clásica mujer fatal. El guión del film está bien construido a partir de una novela de Walter Mosley, y la historia se sigue con interés en todo momento. Denzel Washington, seguramente el actor de color más carismático de estos momentos, hace una gran interpretación en el papel del desencantado Easy. Resaltar también la elaborada creación de ambientes, a la que ayuda una espléndida banda sonora de Elmer Bernstein.

6/10
Philadelphia

1993 | Philadelphia

Andrew Beckett (Tom Hanks) es un joven ambicioso que tiene un brillante futuro como abogado en el bufete donde trabaja. En su compañía nadie conoce su condición de homosexual, aunque Andrew no se preocupa en ocultarlo. El mundo se le viene encima cuando empieza a sentirse mal. Le aparecen unas ronchas por todo el cuerpo y en el hospital le comunican que ha contraído el sida. Enseguida se lo dice a su amante, interpretado por Antonio Banderas. Andrew trata de seguir haciendo su vida con normalidad, pero sus superiores acaban despidiéndole, argumentando negligencia profesional. Ahora Andrew está dispuesto a que se haga justicia, aunque tenga que enfrentarse con el poderoso bufete donde hasta hace poco trabajaba. Sabe que su caso puede sentar un precedente muy valioso para la gente como él. Animado por su novio, contrata los servicios del único abogado que se presta a defenderle, Joe Miller (Denzel Washington). Una arriesgada película que plantea a las claras por primera vez en el cine el problema del sida. Narrada con habilidad por Jonathan Demme, tiene un afán realista en medio de la terrible tragedia de esta enfermedad. Significa el primer papel de relevancia de Antonio Banderas en Hollywood. Tom Hanks realiza una actuación soberbia, por la que consiguió el Oscar. Oscar también para la mejor canción original a Bruce Springteen, por 'Streets of Philadephia', un prodigioso tema musical.

6/10
La noche y la ciudad

1992 | Night and the City

De Niro da vida a un abogado que por promover una demanda contra un boxeador es humillado en público. Se vengará. Jessica Lange acompaña con firmeza al gran Bobby, en esta nueva adaptación de la novela de Gerald Kersh, que ya fue llevada a la pantalla en 1950 de la mano de Jules Dassin.

5/10
Gladiator (1992)

1992 | Gladiator

El mundo del hampa y el boxeo se dan cita en esta espléndida e intensa película dramática. Tommy (James Marshall) es el único chico blanco en un lugar donde no existen las reglas y donde la vida a menudo está en juego. El joven está obligado a pelear en el ring para honrar el nombre de su padre y poder liquidar todas sus deudas. Para ello, tendrá que enfrentarse en el cuadrilatero con Lincoln (Cuba Gooding Jr.), su mejor amigo, el cual busca en sus puños el único medio para salir del guetto para siempre. Entre los dos aparecerá también el siniestro poder de la mafia, dueña del lugar. La película muestra algunos valores humanos como la amistad y la valentía. Rowdy Herrington rueda con pericia este intenso drama donde sobresale el veterano actor Brian Dennehy y Cuba Gooding Jr., Oscar al Mejor Actor Secundario por la película Jerry Maguire.

5/10
Solteros

1992 | Singles

El interés de Solteros radica no tanto en su calidad fílmica como en la radiografía social que realiza de un grupo de jóvenes que reside en un bloque de pisos para solteros en Seattle. Crowe, guionista y director, muestra las inquietudes de sus personajes, sin juzgar sus virtudes y defectos. El film está estructurado en pequeños episodios, enunciados como si se trataran de títulos de canciones. A través de ellos se conoce a Linda (Kyra Sedgwick) –una activa ecologista– y a Steve (Campbell Scott) –un brillante ingeniero de trenes enamorado de Linda–, a Cliff (Matt Dillon) –una ascendente estrella de rock– y a Janet (Bridget Fonda) –una soñadora que ha interrumpido sus estudios con la sola idea de conquistar a Cliff–. También está Debbie (Sheila Kelley), que para encontrar pareja recurre a un moderno sistema: grabar un videoclip e intercambiarlo con los posibles candidatos. En el film tiene un importante protagonismo la música: gran parte de las canciones son de Paul Westerberg y Pearl Jam, aunque hay una gran variedad perteneciente al movimiento musical de Seattle. Las canciones o las conversaciones tienen a veces un contenido superficial, consecuencia de identificar amor y sexo. A la efectiva realización técnica, hay que añadir unas buenas interpretaciones. Especialmente Bridget Fonda y Campbell Scott llevan a cabo dos grandes trabajos. Los personajes retratados son unos jóvenes creíbles. Gozan de una buena posición económica; les gusta vestir bien, con un descuido estudiado; disfrutan con la música y el baile; viven en un permanente estado de confusión; y, sobre todo, están necesitados de afecto: de amar y de ser correspondidos, aunque no sepan bien cómo. Algunas de las contradicciones que se dan en ellos tienen su gracia: la joven ecologista prefiere usar su coche y echar una buena cantidad de humo a pensar en recurrir en el futuro al fantástico tren que está diseñando Steve. Janet, para gustar más a Cliff, está dispuesta a someterse a una absurda operación de cirugía estética: sin embargo, lo que más valora son las cosas sencillas, como que le digan "Jesús" cuando estornuda.

6/10
El silencio de los corderos

1991 | The Silence of the Lambs

Se busca a un asesino psicópata. ¿Qué mejor ayuda para la agente Clarice que la de un asesino psiquiatra? El doctor Hannibal Lecter está encerrado en una prisión de máxima seguridad, pues tiene la malísima costumbre de comerse a sus víctimas. Una agente novatilla, Clarice Starling, cuenta con su asesoramiento para detener al criminal "Buffalo Bill", que secuestra y asesina a mujeres jóvenes y rollizas con un propósito muy, muy peculiar. Este inquietante thriller, adaptación de la novela de Thomas Harris, arrasó en taquilla y se llevó los cinco Oscar más importantes (película, director, guión, actor y actriz principales). El silencio de los corderos fue la película que lanzó al estrellato a Anthony Hopkins, hasta entonces poco conocido pese a una trayectoria notable. Jodie Foster preparó su papel consultando con una auténtica agente del FBI, que le habló de la agencia, y de la presencia de la mujer allí.

8/10
Miami Blues

1990 | Miami Blues

Fred sale de prisión con el deseo de no volver a delinquir. Pero pronto se ve envuelto sin querer en una muerte violenta. El encuentro con una joven prostituta podría hacerle cambiar, pero... Film con pasajes de muy diverso tono, desde violentos a románticos y de comedia, protagoniza Alec Baldwin.

4/10
Casada con todos

1988 | Married to the Mob

La viuda de un gángster es cortejada por el tipo que lo mató, mientras un agente del FBI, que la vigila, no puede evitar enamorarse. Jonathan Demme dirige esta comedia mafiosa, donde la Pfeiffer prueba su lado cómico y alocado.

4/10
Cocoon: el retorno

1988 | Cocoon: The Return

Cinco ancianos que habían acompañado a visitantes extraterrestres a su planeta, regresan a la Tierra para reencontrarse con amigos y familiares. Secuela del entrañable film fantástico de Ron Howard.

3/10
La chica de rosa

1986 | Pretty in Pink

Angie (Molly Ringwald) es una bonita chica pelirroja, que viste a su manera y tiene una enorme sensibilidad. Su padre es un hombre problemático, interpretado por Harry Dean Stanton, que está muy deprimido porque no encuentra trabajo y se excede de vez en cuando con el alcohol. Ducky (Jon Cryer) es un amigo de toda la vida de Angie. Ambos se llevan de maravilla. Ducky es divertido y quiere mucho a Angie, pero ha dado un paso más y se ha enamorado perdidamente de ella. La historia se complica cuando el atractivo y millonario Blane (Andrew McArthy), un estudiante universitario, se siente atraído por la dulce Angie. Un clásico de la comedia adolescente de los años 80, que cualquiera con la edad adecuada ha visto en una sobremesa televisiva del fin de semana. La película tiene su encanto, si no se le exige mucho. Queda como un producto hortera, frívolo y lleno de clichés, pero divertido. Molly Ringwald y Andrew McArthy eran dos estrellas de la comedia adolescente que se quedaron estancadas.

4/10
Todo en un día

1986 | Ferris Bueller's Day Off

Por una serie de circunstancias fortuitas, al joven Ferris Bueller (Matthew Broderick) se le presenta el día más feliz de su vida. Gracias a su audacia, ha conseguido un espléndido Ferrari descapotable, con el que pretende impresionar a todas las chicas que le salgan al paso. Además, goza de plena licencia para hacer lo que quiera. Pero claro, pasarse de listo le puede traer más de un problema. Pronto se verá metido en líos, de los que deberá salir airoso para que las cosas vuelvan a su cauce. Una divertida comedia de adolescentes, protagonizada por el entonces prometedor actor de El novato, Matthew Broderick. La tensión creada por la frenética actividad de Ferris Bueller contagia al espectador. Aunque no propone una historia interesante, está entretenida.

6/10
Algo salvaje

1986 | Something Wild

Una chica “terremoto” revoluciona la rutinaria vida de un hombre de negocios. Este film puso en el candelero a Jonathan Demme (el de El silencio de los corderos) y a la posteriormente señora Banderas, Melanie. El director demostró su talento para la comedia con este homenaje a La fiera de mi niña. Acompañan a Melanie Griffith, Jeff Daniels y Ray Liotta.

3/10
Chicas en pie de guerra

1984 | Swing Shift

Kay es una mujer felizmente casada, cuyo esposo se alista en la marina tras el ataque de los japoneses a Pearl Harbour. Aunque siempre atada al hogar, decide contribuir al esfuerzo de la guerra trabajando en una fábrica de aviones. La responsabilidad de sus nuevas tareas, las amistades y el modo en que le tira los tejos un compañero van a cambiar su percepción de las cosas, a pesar del esfuerzo que realiza por permanecer fiel a su marido.Una mirada a la retaguardia durante la Segunda Guerra Mundial, o cómo la conflagración cambió a todos, soldados y civiles. Jonathan Demme, con guión de una mujer, Nancy Dowd, dirige una película sencilla, nostálgica y romántica, sin trampa ni cartón. Quizá todo parezca demasiado leve, pero uno tiene la sensación de ser testigo de algo auténtico, la añoranza de lo que se fue y el descubrimiento del agradable sabor de las cosas nuevas, una conjunción de circunstancias que conducen a la maduración. El reparto hace un gran trabajo, con menciones especiales para Goldie Hawn y Christine Lahti, esta última nominada al Oscar.

5/10
La gran locura americana

1982 | National Lampoon's Movie Madness

Una película de episodios, concretamente tres, que parodia las obras de desarrollo personal, las telenovelas y las historias policiacas. Henry Jaglom vuelve a la comedia loca despues de Sitting Ducks.

2/10
Where the Buffalo Roam

1980 | Where the Buffalo Roam

Comedia libremente inspirada en la vida real de Hunter Thompson, periodista y autor de Miedo y asco en Las Vegas, y en su socio Oscar Acosta, aunque en el film se llama 'Laslow'. Sigue los pasos de la pareja desde que acuden a cubrir la Super Bowl y la elección presidencial de 1972. Pero ambos están constantemente bajo los efectos de las drogas. El cómico Bill Murray realiza una convincente interpretación del protagonista.

4/10
A veinte millas de la justicia

1980 | Borderline

Una banda de mafiosos mete ilegalmente a inmigrantes en Estados Unidos esquivando para ello a la policía. Un día asesinan a uno de los guaridas por error.

Melvin y Howard

1980 | Melvin and Howard

Un tal Melvin Dummar, perdedor nato, aseguró que en cierta ocasión ayudó en el desierto de Nevada al multimillonario Howard Hughes, que había sufrido un accidente de moto. Y por tal motivo habría recibido por correo postal un testamento por el que se convertía en su único heredero. Parece que esta historia forma parte ya del folclore yanqui, y nadie sabe a ciencia cierta si Dummar era un farsante, o sumaba otra muesca a su fama de “pupas”. El caso es que el film de Jonathan Demme funciona bien como singular y agridulce parábola, y cuenta con magníficos trabajos actorales de Jason Robards y la ganadora del Oscar Mary Steenburgen.

6/10
El eslabón del Niágara

1979 | Last Embrace

Peli con la que Demme descolló (luego vendrían Philadelphia y El silencio de los corderos). La intriga en torno a un agente de la CIA cuya esposa es asesinada encuentra su clímax en las cataratas del Niágara.

5/10
Remember My Name

1978 | Remember My Name

Drama psicológico del "moderno" Alan Rudolph, describe el reencuentro en un bar donde las copas corren, de un tipo infelizmente casado y su primera mujer, recién salida de la cárcel tras pasar allí doce años por asesinato. Aunque agota un poco, el trabajo de Geraldine Chaplin y Anthony Perkins es notable.

5/10
Cannonball

1976 | Cannonball!

Una carrera de coches, unos participantes, y el primero que llega a la meta, gana. Éstas son las únicas reglas, y con esta premisa Paul Bartel dirige una cinta de 'autos locos' llena de acción y secuencias espectaculares. David Carradine, que le había cogido el gusto a las carreras de coches tras La carrera de la muerte del año 2000, protagoniza la cinta junto a su hermanastro Robert, Bill McKinney (Acorralado), Martin Scorsese haciendo de mafioso y un Sylvester Stallone que no aparecío en los créditos.

4/10
La carrera de la muerte del año 2000

1975 | Death Race 2000

Una peculiar competición se celebra todos los años en Estados Unidos y es considerada un deporte que reúne a gran número de aficionados. Consiste en una carrera de automóviles por todo el continente donde casi todo vale y el ganador resulta aquel que haya atropellado a más personas. Dos participantes lucharán a muerte entre ellos para ganar y son 'Frankenstein' y Joe 'Ametralladora'. Con un estilo muy particular a la hora de narrar la película, pues casi parece que el espectador es el propio público de la competición, Paul Bartel dirige una cinta de carreras con grandes dosis de acción y por supuesto de violencia. David Carradine (Kung Fu) y Sylvester Stallone antes de hacerse conocido por la saga Rocky, protagonizan la cinta.

5/10
Malas tierras

1973 | Badlands

Una joven pareja, Kit y Holly, realiza una serie de atroces asesinatos por el sur de Dakota y Montana. En la que fuera su primera película, Malick envuelve en tono profundamente poético un duro relato, basado en hechos reales acontecidos en 1958. El film cuenta con una brillantísima realización y muy buenas actuaciones de Martin Sheen y Sissy Spacek, cuyos personajes rezuman autenticidad, pese a que los caracteres son muy excéntricos y amorales, como si matar para ellos fuera sólo un juego infantil. Hay planos de una belleza sobrecogedora, que invitan a una contemplación serena (tan del gusto del director), como los que recogen las llamas en el incendio de la casa de Holly, el coche surcando las tierras yermas, los amaneceres, el baile nocturno... Con todo merecimiento, Malas tierras es considerado ya un clásico del cine.

8/10

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