En la época dorada de Hollywood, se decía de la Metro Goldwyn Mayer que acumulaba más estrellas que el mismísimo cielo.
En la época dorada de Hollywood, se decía de la Metro Goldwyn Mayer que acumulaba más estrellas que el mismísimo cielo. También hace unos días, con motivo del centenario de la Paramount, la revista Vanity Fair publicó un reportaje fotográfico donde había reunido a los actores vivos más carismáticos de sus películas, y tanta estrella junta refulgía ciertamente.
Pero a este paso el equipo de Obama, para la “película” de la reelección del presidente de los Estados Unidos va a tener consigo más estrellas que ningún estudio mítico de la meca del cine. Ayer se celebró en casa de Sarah Jessica Parker una cena para recaudar fondos para Obama y, ¡sorpresa!, en el reparto estaba como estrella principal toda una Dama de Hierro (sólo en la ficción, ojo), la mismísima Meryl Streep.
Desde luego, si Obama quiere montar un nuevo estudio de cine en pleno siglo XXI, tiene equipo para hacerlo y rodar películas a troche y moche, hasta la extenuación. Porque el presidente cuenta también con el apoyo de Tom Hanks, Matthew Broderick, Mariah Carey, George Clooney, Robert De Niro, Jane Lynch, Dustin Lance Black, Zach Braff, Jeremy Renner, Dianna Agron, Zachary Quinto, Jessica Alba, Ben McKenzie, Eva Longoria, Julia Roberts, Reese Witherspoon, Rob Reiner, Ryan Murphy, Ellen DeGeneres, Cher, Max Mutchnick, Scarlett Johansson, Antonio Banderas, Melanie Griffith, Bryan Greenberg, Adam Rodriguez, Sarah Pantera, Karl Penn, Sophia Bush, Jared Leto, Brandon Routh... Además, Obama se ha dejado ver, aquí no como candidato, sino como presidente, en la Cena Anual con Periodistas de la Casa Blanca, con Diane Keaton, Charlize Theron, Sofía Vergara, Goldie Hawn, Claire Danes, Kate Hudson... No sé lo que tendrán de periodistas para justificar su presencia junto a Obama, pero cara a su estrategia hollywoodiense se entiende perfectamente.
Cierto que hay algún “disidente”, tipo Oliver Stone, Matt Damon o Clint Eastwood, pero esto no quiere decir que vayan a “rodar” una “película” en el campo republicano, lo cierto es que Mitt Romney, si quisiera montar un estudio hollywoodiense, estaría solo consigo mismo, o casi.
