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Biografía

Matthew Broderick

Matthew Broderick

58 años

Matthew Broderick

Nació el 21 de Marzo de 1962 en Nueva York, EE.UU.

Cómo triunfar en Broadway y en Hollywood

01 Julio 2006

Se hizo célebre al protagonizar Juegos de guerra (1983), una película que marcó un hito en el cine posterior, al mostrar el enorme potencial que tenían los ordenadores y los que dominaban el lenguaje informático.

Broderick, nacido en Nueva York en 1962, tenía entonces tan sólo 21 años, e incluso aparentaba menos, y con su cara de perpetuo adolescente (un poco a lo Michael J. Fox) se fue labrando en esa década una importante carrera en el cine. Así, destacó notablemente en Lady Halcón (1985), Negocios de familia (1989), Tiempos de gloria (1989) y El novato (1990). Ya más recientemente hemos disfrutado de sus dotes interpretativas en la divertida Election (1999), de Alexander Payne, la fantástica e independiente Puedes contar conmigo (2000) o Las mujeres perfectas (2004).

Pero desde hace tiempo, Broderick ha compaginado el cine con el teatro y los resultados han sido extraordinarios. En su debut en Broadway en 1983 (el mismo año de Juegos de guerra) se alzó con el premio Tony gracias a “Brighton Beach Memoirs”, de Neil Simon, y en 1995 volvió a ganar el galardón teatral más importante con el reestreno del musical “How to Succeed in Business Without Really Trying”, de Jack O’Brien. Además cosechó un enorme éxito con “Todo en un día”, de John Hughes, antes de volver a ser nominado al Tony gracias a “Los productores”. Próximamente le veremos en Margaret, la siguiente película de Kenneth Lonergan, quien ya le dirigió en Puedes contar conmigo, donde estará acompañado de Anna Paquin, Matt Damon y Mark Ruffalo.

Filmografía
Love Is Blind

2019 | Love Is Blind

Daybreak

2019 | Daybreak | Serie TV

To Dust

2018 | To Dust

La excepción a la regla

2016 | Rules Don't Apply

Una mirada nostálgica al Hollywood de los años 60, con una historia de amor triangular alrededor del multimillonario hombre de negocio y productor Howard Hughes, en que están implicados dos de sus muchos jóvenes empleados, el chófer Alden Ehrenreich y la aspirante a actriz Marla Mabrey, que tiene contractualmente prohibido cualquier conato de romance. La idea sería que estamos ante una excepción muy particular a la regla, que tendría un efecto dulcificador en el excéntrico y enfermo Hughes, del que se pone en duda seriamente su equilibrio mental. Warren Beatty llevaba 15 años sin actuar y 18 sin dirigir o firmar un guión. Casi octogenario vuelve al ruedo con una historia de romanticismo exacerbado, no olvidemos que Beatty está detrás de cintas como Rojos. El resultado es irregular, el cineasta quiere entregar una historia evocadora al estilo de El gran Gatsby, pero en tal sentido, y también con Hughes como leit-motif, Martin Scorsese salió mejor parado cuando rodó El aviador. La cinta funciona, prometedora, en sus primeros compases, la relación de creciente confianza entre Alden y Marla, bien encarnados por Haley Bennett y Lily Collins, que dan bien el tipo de persona ingenua, desconocedora del mundo real. También tiene magia el primer encuentro de Hughes (Warren Beatty) con una y otro, separadamente. Pero luego, cuando llegan las complicaciones en las relaciones entre los personajes, su enrarecimiento no está bien plasmado, las cosas resultan abruptamente confusas, y sólo parcialmente se recupera el pulso en el clímax. Da además la sensación de que se ha eliminado metraje. Annette Bening como madre de Marla, desaparece con brusquedad, y los padres y la novia de Alden son meros comparsas. Da pena ver pasar tan fugazmenta a actores de la talla de Ed Harris y Martin Sheen, sin tiempo para componer algo parecido a un personaje.  

5/10
Manchester frente al mar

2016 | Manchester by the Sea

Invierno, Massachussets. Arrendado en un pequeño semisótano, Lee Chandler malvive trabajando como fontanero y “arreglalotodo” en varios bloques de pisos. Es hombre trabajador pero de pocas palabras, no muy dado a relacionarse en sociedad. Recibirá una llamada de su pueblo: su hermano Joe acaba de fallecer debido a una enfermedad congénita en el corazón. Le tocará a Lee poner en orden las cosas de su hermano, comunicarle la noticia a su sobrino de dieciséis años, administrar sus propiedades, preparar el entierro, el funeral, etc. Hondísimo y desolador drama familiar entregado con perfección por el guionista y director Kenneth Lonergan, conocido por su estupendo debut tras las cámaras con Puedes contar conmigo. No sale Lonergan de su universo narrativo: los lazos familiares, la muerte, la culpa y las dificultades para reencontrar el rumbo cuando todo se ha hecho añicos. Lo transmite con una película dura, muy dura en su trama argumental, pero ofrecida con una enorme humanidad, con personajes reales, vivísimos, en las antípodas del tópico, a quienes no les cabe más remedio que seguir adelante y afrontar los embates de la vida, a veces verdaderamente trágicos. El sentido del dolor y la desgracia es tan insondable como la inmensidad del océano. Por mucho que lo miremos, que lo contemplemos frente a nosotros, será complicado encontrar las respuestas, tan misterioso es. Visualmente Manchester frente al mar se despliega como un puzle, en donde por medio de un montaje pormenorizado se van intercalando piezas en diferentes tiempos, que responden a las vivencias del pasado del protagonista. Retazos de vida, que surgen como recuerdos, flashes de lo que fue y se evaporó para siempre. Tal cualidad consigue que narrativamente la película sea un prodigio, pues se elude la confusión con maestría, golpea directamente donde quiere y a la vez se logra transmitir la idea de que es imposible intentar abarcar siquiera una gran parte del mundo exterior e interior de las personas. Siempre faltan piezas, pero bastan unos trazos firmes para vislumbrar un retrato. Así, casi es más importante en el film –en presencia y entidad– lo que no se muestra que lo que vemos en pantalla, por ejemplo en la relación entre Lee y su mujer (maravillosa Michelle Williams), sucesos apenas velados pero que sabiamente Lonergan los hace asomar en la prodigiosa escena del encuentro en la calle, de un dramatismo abrumador. Pero también en lo referente a la relación de Lee con su sobrino (estupendo Lucas Hedges) –esa compañía en el dormitorio, esa confesión en la cocina– o con sus amigos, personas buenas que siempre están ahí, con el hombro preparado en el momento malo. En el plano interpretativo, lo que hace Casey Affleck (Adiós pequeña adiós) con Lee Chandler es asombroso, angustiante. Faltan adjetivos para definir una verosimilitud tan perfecta. Pocas veces el Oscar sería un premio tan justo. A la pericia narrativa hay que añadir también la excelente puesta en escena y el acierto en las bellas localizaciones en la costa de Massachussetts, donde parece que las heridas no pueden empezar a cerrar hasta que llega el sol para calentar la tierra. Y funciona la potente inclusión de una reconocible banda sonora de calidad –Händel, Albinoni, Massenet, etc.–, que ayuda a digerir esas bellas imágenes contemplativas cuando acechan los instantes más trágicos y el espectador sólo puede tragar saliva. No estamos lo que se dice ante una película alegre, más bien todo lo contrario. Sencillamente hay cosas que no se pueden superar. Y por eso, es cierto, se le puede achacar al director neoyorquino haber llevado la historia hasta el extremo de la aflicción, dejando muy poco hueco para respirar. Y también que el recurso a la trascendencia, tan humano en ciertos casos, pase de puntillas. Sin embargo, pese a todo, Lonergan no hace una retrato sombrío de la existencia –incluso se permite algún momento cómico (o tragicómico)–, más bien parece subrayar algo que ya es claramente capital en su filmografía: pase lo que pase queda la familia, ella es el cabo fuerte, seguro, al que hay que agarrarse para mantenerse cuerdos. Es un comienzo.

7/10
Y de repente tú

2015 | Trainwreck

Amy se resiste al compromiso. Prefiere compartir las noches con desconocidos a los que manda enseguida a su casa, para que no se queden a dormir, se burla de su hermana porque ha formado una familia. Pero cuando su jefa en la revista para la que trabaja la manda a escribir un artículo sobre Aaron Conners, un médico deportivo, acaba enamorándose de él y replanteándose su estilo de vida. Judd Apatow dirige a la peculiar cómica televisiva Amy Schumer, ultrafamosa en Estados Unidos, que debuta como escritora de largometrajes. Se incorpora así a la galería de colaboradores del realizador, tras haber asomado la cabeza en la serie producida por él Girls. El libreto juega a la subversión de roles pues la protagonista se comporta tradicionalmente como un hombre mujeriego. Encaja muy bien en la filmografía del responsable de Lío embarazoso, pues abunda el humor de trazos gruesos, pero en el fondo subyacen reflexiones sobre el miedo al compromiso del mundo actual, en el caso de una mujer fuerte e independiente, pero que también tiene sus necesidades afectivas. Tiene cierta gracia la siempre sobresaliente Tilda Swinton encarnando con mucho maquillaje y grandes dosis de exageración a la jefa del protagonista, y también el luchador John Cena, como novio cachas y descerebrado. Algunas de sus referencias al mundo del deporte y la cultura popular funcionan, especialmente los cameos de figuras del baloncesto como Lebron James o el cine, como Daniel Radcliffe, Marisa Tomei y Matthew Broderick. Desentonan sin embargo la histriónica protagonista, y su acompañante masculino, el también cómico Bill Hader. Además, Apatow siempre se alarga y los 125 minutos de metraje se antojan excesivos para este tipo de producto.

4/10
Un golpe de altura

2011 | Tower Heist

Josh Kovaks lleva años siendo la mano derecha de un alto magnate de Wall Street llamado Arthur Shaw, propietario del edificio de apartamentos más lujoso de Nueva York. Allí trabaja Kovaks, quien con una impresionante competencia controla a todos los empleados, les trata bien y con justicia, es querido y conoce sus problemáticas, de modo que ejerce su trabajo con interés y dedicación. Pero todo se va a ir al traste cuando el FBI detiene a Shaw por delitos económicos. El gran hombre resulta ser un ladrón de millones de dólares. Lo terrible es que Kovaks y sus colegas pusieron sus ahorros en manos de Shaw para que invirtiera con ellos... Los empleados, con Kovaks a la cabeza, harán lo que sea para recuperar su dinero, aunque sea asaltar el edificio. Es muy probable que el equipo de guionistas se haya inspirado en filmes como Ocean's Eleven, pues la premisa responde bien al mismo planteamiento: un robo en un lugar en principio inaccesible –esta vez uno de los edificios más sofisticados de Nueva York–, llevado por una banda heterogénea de ladrones, con el objetivo de dar una lección (y vengarse) de un alto picatoste, clasista y sin escrúpulos. También el guión está configurado para intrigar al espectador, de modo que éste ignora cuáles son los pasos a seguir por el equipo. Dirige con un brío muy eficaz Brett Ratner, quien ya ha dado muestras de saber qué hacer con películas de acción y humor, tales como la trilogía iniciada con Hora punta. Aquí despliega ambos recursos, especialmente en la larguísima secuencia del robo del coche, cuyos efectos especiales son meritorios. El film tiene momentos para la risa e incluso la carcajada, y en general entretiene (la verdad es que hay que hacerlo muy mal para que un film de robos y tal y tal no lo haga). Aunque hay algunas serias carencias, como el soso y repentino desenlace, que olvida a personajes como el de la agente del FBI interpretado por Téa Leoni. Hay, sí, una cuestión importante que funciona: la definición de personajes. Los caracteres están trabajados, sin clichés ni lugares comunes, y todos tienen su aportación al conjunto (aunque seguramente Eddie Murphy podría haber dado para más). Esto es posible gracias al magnífico elenco de actores, con el comediante Ben Stiller a la cabeza y el cinismo del sarcástico Alan Alda como contrapunto.

5/10
Noche de fin de año

2011 | New Year's Eve

Último día del año 2011. Hombres y mujeres se preparan en Nueva York para vivir a su modo las fiestas. Claire tendrá que supervisar el acontecimiento anual de la caída de la bola en Times Square; Ingrid querrá vivir todo lo que no ha hecho, con ayuda del joven Paul; dos mujeres embarazadas se disputarán el premio económico al primer nacimiento del año; Laura será la jefa-chef de una gran fiesta a donde acudirá su ex novio, el famoso cantante Jensen; la adolescente Hailey quiere quedar con el chico que le gusta, pero su madre, Kim, se niega; Elise y Randy quedan atrapados en un ascensor, etc., etc. El director Garry Marshall ( Pretty Woman) entrega un film coral al estilo de su anterior trabajo, Historias de San Valentín, film al que se hace explícita referencia en los divertidos títulos de crédito. La historia da justo lo que se espera: un cúmulo de tópicos, que en este caso giran en torno a las tradiciones de la noche de Fin de Año en Nueva York. Todo aderezado con los valores navideños y la esperanza en un futuro mejor, donde a menudo el comienzo de la buenaventura ha de ser el perdón, la valentía, la compasión y la preocupación por el prójimo. Esto se entrega a modo de 'collage', con multitud de historias y personajes que al final acaban entrelazándose de algún modo. El conjunto se incluye dentro de la tradición hollywoodiense más amable y sentimental, no por eso desdeñable. Es cierto, en cambio, que hay pocos momentos inspirados, aunque ninguno desprenda tan excesivo almíbar como para hacer que el resultado produzca demasiado empacho. El amplísimo reparto contiene numerosísimos actores y actrices célebres, algunos de los cuales tan sólo cuentan con unas breves imágenes y diálogos. Por supuesto, unas historias funcionan mejor que otras, también por la labor de los intérpretes, tal es el caso de Michelle Pfeiffer, que está maravillosa en su papel de mujer madura deprimida y un poco tarambana.

4/10
Margaret

2011 | Margaret

Lisa Cohen es una joven inteligente de 17 años. Vive en Nueva York con su madre, actriz de teatro divorciada, y con su hermano pequeño. Un día, por una frivolidad distrae reiteradamente a un conductor de autobús, quien sin querer se salta un samáforo en rojo. Las consecuencias son fatales, pues una mujer es arrollada y tras unos minutos angustiantes morirá en brazos de la propia Lisa. Desde entonces la joven ya no será la misma. Interesante película del guionista y director Kenneth Lonergan, quien tras más de una década ha vuelto a ponerse detrás de las cámaras después de la estupenda Puedes contar conmigo. En el caso de Margaret, el resultado no ha sido tan redondo, aunque está a años luz de las propuestas frívolas de gran parte del cine norteamericano. Por su planteamiento, Margaret es un film de personajes, con aire independiente, una película que dice cosas serias y que incide en las situaciones peliagudas, las crisis vitales que nos golpean, momentos a los que de una u otra forma todas las personas habrán de hacer frente alguna vez. El propio título de la película, Margaret, hace referencia a un poema del poeta jesuita británico Gerard Manley Hopkins, considerado una de las cumbres de la lírica del siglo XIX. En ese poema Hopkins habla con sus versos de la pequeñez humana, de que pase lo que pase a nuestro alrededor, los seres humanos llevamos dentro el sufrimiento, la orfandad, y en realidad por lo que las personas lloramos es siempre por nosotros mismos. El sentimiento antropológico de esta propuesta, Lonergan lo traslada a la historia de la protagonista, Lisa, una joven en crisis de madurez que experimenta en su propia vida las implicaciones morales de una mentira. Lonergan ofrece sin lugar a dudas una válida visión de cómo el mal moral puede acabar por destruir a una persona o arrastrarla por derroteros sin salida, oscuros, cuando aún no está preparada para enfrentarse con el mundo de los adultos. Un mundo, dice Margaret, donde hay que ser humilde, donde no todo tiene una explicación perfecta, donde lo blanco y lo negro no existe, donde las reglas no las podemos cambiar, donde lo correcto y lo incorrecto se confunden a menudo y donde simplemente hay que sobrevivir muchas veces al dolor, a los golpes de la vida, aceptarla y seguir adelante buscando no herir a los demás. No están mal estas reflexiones para los tiempos que corren... Sin embargo, Margaret tiene también un defecto considerable. A Kenneth Lonergan le ha faltado esta vez mayor contención. Comienza con fuerza inusitada pero con el paso de los minutos va enmarañándolo todo un poco. A la hora de mostrar la crisis que embarga a Lisa (excelente aunque un poco desbocado papel de Anna Paquin), ofrece un ahondamiento demasiado reiterativo en su conducta inestable, en su desconcierto y crueldad en el trato con los demás y en su comportamientos sexuales desatados, en el fondo destructivos, una desesperada y estéril huida del dolor. Es verosímil, sí, pero también podría haber sido más sobrio, más sutil. Igualmente Lonergan debería haber ahorrado muchos minutos al metraje para centrarse más en el suceso clave y no liarse con subtramas más superfluas, como todas esas escenas de la parafernalia legal, etc. Entre el reparto de Margaret, además de la Paquin es imprescindible destacar, y mucho, el grandísimo trabajo de J. Smith-Cameron (a la sazón esposa del director en la vida real), inconmensurable en su papel de madre.

5/10
Buscando a Amanda

2008 | Finding Amanda

Taylor es un guionista y productor televisivo en horas bajas: su adicción al juego y las drogas pueden echar a perder su matrimonio y su vida profesional. Para arreglar las cosas no tiene mejor ocurrencia que irse a Las Vegas y rescatar a su sobrina Amanda, que trabaja en la ciudad del vicio como prostituta de lujo. El que también anda un poco en horas bajas es el protagonista del film Matthew Broderick, que aquí se esfuerza por hacer reír con sus andanzas junto a su sobrina, la pizpireta Brittany Snow.

4/10
Diminished Capacity

2008 | Diminished Capacity

Tras sufrir un golpe en la cabeza, un periodista de Chicago (Matthew Broderick) pierde la memoria, tras lo que volverá a su pueblo natal. Donde se reencontrará con su tío (Alan Alda), que padece alzheimer, y con su amor de instituto (Virginia Madsen). Juntos harán un largo viaje en busca de un raro cromo de la liga de béisbol. Una bonita historia de dos personas sin recuerdos en forma de comedia. Gran actuación de Matthew Broderick por el que parece que no pasa el tiempo desde que estuviese a punto de iniciar la Tercera Guerra Mundial en Juegos de guerra.

6/10
Cuando ella me encontró

2007 | Then She Found Me

Reencuentro con la actriz Helen Hunt, que se prodiga muy poco en los últimos años, pues aparte de su lección magistral de interpretación en A Good Woman, hizo un papel muy secundario en Bobby, y poco más. Posiblemente aburrida de la escasez habitual de papeles para mujeres maduras, ha decidido fabricarse uno a su medida. Esta adaptación de una desconocida novela de Elinor Lipman supone su debut como directora, aparte de que también ejerce como coguionista e interpreta el papel principal. Helen Hunt tiene un aspecto estupendo, sobre todo porque no se ha sometido a esas operaciones de cirugía estética tan habituales en Hollywood. Se atreve a interpretar a una mujer de 39 años, a pesar de que ella rebasa con creces esa edad. April Epner es una maestra neoyorquina preocupada porque el reloj biológico avanza, y todavía no ha sido madre. La muerte de su madre adoptiva coincide con el anuncio de su marido de que pretende abandonarla. Además, se pone en contacto con ella su madre biológica, que resulta ser una famosísima presentadora televisiva, y empieza a sentirse atraída por el padre de uno de sus alumnos. El guión no es redondo –se supone que la protagonista está afligida por la ruptura con su marido al que quiere, pero enseguida se lanza a los brazos de otro hombre–, y acumula giros efectistas o sensibleros, además de tratar frívolamente cuestiones como la inseminación artificial. Helen Hunt muestra ciertamente su inexperiencia como directora, y su dirección de actores es irregular. Ella convence, pero no tanto Colin Firth y Bette Midler. A pesar de estas pegas, se trata de una historia cercana sobre la maternidad y la adopción, que describe personajes muy actuales, desconcertados en sus relaciones afectivas. Abundan en la vida real los casos como el del marido de la protagonista (Matthew Broderick), un inmaduro incapaz de aceptar cualquier responsabilidad, que rompe el matrimonio a las primeras de cambio. Además, combina el fondo dramático con acertados golpes de humor que aligeran el metraje.

5/10
Un vecino con pocas luces

2006 | Deck the Halls

Steve es el típico padre con una vida tan apacible y ordenada, que a principios de diciembre ya tiene planificada la Navidad. Hasta que se muda junto a su casa el excéntrico Buddy. Se trata de otro cabeza de familia obsesionado con montar un juego de luces de navidad tan potente que se pueda ver desde el espacio. Cuando observa los resultados, Steve reacciona de forma inesperada, pues se siente celoso y decide amargar las fiestas a Buddy colocando más adornos luminosos que él. Danny DeVito ha mostrado su valía para cualquier género, pues ha intervenido en títulos como El último golpe (2001), Legítima defensa, Big Fish o L.A. Confidential. Pero casi siempre protagoniza comedias ligeras, como esta cinta familiar, que retrata en clave de humor un fenómeno tan universal como la rivalidad entre vecinos. El argumento es simplón, pero critica en cierta forma el absurdo afán consumista de unas fechas que deberían alentar la solidaridad, en lugar de la envidia. Además, el planteamiento es en cierta medida original, pues cuestiona la decoración ostentosa. De Vito forma una eficaz pareja cómica con Matthew Broderick.

4/10
Los productores

2005 | The Producers

Finales de los años 50, Max Bialystock es un productor de musicales de Broadway al que las cosas no le van demasiado bien. Tras su último fiasco, sus penurias económicas no son ninguna tontería. Por ello le inquieta la visita de Leo Bloom, un contable de Hacienda que viene a revisar las cuentas. El joven, tímido e ingenuo, deja caer la idea de que tal y como está el patio, un productor puede ganar más dinero planificando adrede un fracaso, que buscando el éxito. Max coge la idea al vuelo, y enreda en la operación a Leo, que quisiera cambiar su vida gris por una carrera en el mundo del espectáculo. Juntos producirán un musical escrito por el nazi convencido Franz Liebkind, que pretende ensalzar a Hitler, y que están seguros de que será un completo desastre en taquilla. Les ayudará la escultural Ulla, contratada inicialmente como secretaria. Lo que no pueden imaginar es que todo va a salir al revés de como planeaban. En 1968 Mel Brooks escribió y dirigió Los productores (1968), una comedia normalita, que funcionó razonablemente. Pero cuando dio verdaderamente el golpe fue cuando decidió convertirla en un musical y estrenarla en Broadway en 2001. El éxito fue inmediato, a pesar de que Brooks no sabe música, y compone de oído. De modo que la operación `versión cinematográfica', que seguía la estela de Chicago, era casi inevitable, con la directora del montaje musical Susan Stroman al frente. De hecho, el reparto mantiene a casi todos los actores que trabajaron en Broadway, incluidos dos protagonistas, Nathan Lane y Matthew Broderick. A ellos se suman Uma Thurman con un papel claramente inspirado en Marilyn Monroe, y un descocado Will Ferrell como fanático nazi. El film se apoya en muchas y delirantes escenas de enredo, como las de Max seduciendo a viejecitas para financiar su obra. Y contiene vistosos números musicales, como el de las ancianas con el tacataca; además, da auténtico gusto la escena en que bailan juntos Broderick y Thurman. Hay dos nuevas canciones con respecto a la versión escénica: “You’ll Find Your Happiness in Rio” y “There’s Nothing Like a Show on Broadway”.

5/10
De vuelta al "insti"

2005 | Strangers with Candy

Jerri Blank, una mujer madura que ha superado su adicción a las drogas, regresa a su pueblo natal tras cumplir varios años de condena en prisión. Jerri decide retomar su vida en el punto exacto en el que se echó a perder, es decir, cuando iba al instituto. Decide volver a clase, compartiendo aulas con adolescentes. Desenfadada comedia de instituto, con la particularidad de que está protagonizada por una adulta. Recuerda a títulos como Nunca me han besado y Aquellas juergas universitarias.

3/10
Las mujeres perfectas

2004 | The Stepford Wives

Joanna y Walter son un matrimonio en crisis. Ella era una profesional triunfadora, pero de pronto la han despedido y el mundo se le ha caído encima. Para superar sus diferencias, ambos acuerdan mudarse a la idílica ciudad de Stepford, a una zona residencial luminosa, de grandes mansiones, donde los hombres son muy felices, y las mujeres siempre están guapas y bien maquilladas, lucen perpetuas sonrisas, y tienen la casa a punto en todo momento. Y a pesar de tanta aparente dicha, Joanna y otros recién llegados están con la mosca detrás de la oreja: porque ese ‘mundo feliz’ parece un poquito de plástico, se diría que hay gato encerrado. Adaptación de la inquietante novela de Ira Levin, ya llevada al cine en 1975 por Bryan Forbes, pero a la que en esta ocasión se le da un inesperado toque de comedia y crítica social. De modo que la ciencia ficción lindante con el terror prácticamente desaparecen, y el film queda en una serie de gags, algunos graciosos, en que se pretende señalar que la mujer debe evitar caer en dos posibles extremos: la dedicación hiperactiva al trabajo, que lleva a descuidar el hogar, o la entrega exclusiva a las tareas domésticas, sobre todo si el marido es incapaz de valorarla. Destaca el reparto estelar, encabezado por Nicole Kidman.

4/10
El último golpe (2004)

2004 | The Last Shoot

Steven Schats lleva mucho tiempo intentando triunfar en el mundo del cine, aunque por el momento sólo ha entregado un trabajo taquillero. Años después de presentar su proyecto para un largo a todas las productoras posibles, se pone en contacto con él Joe Devine, aparentemente un productor interesado. Schats ignora que Devine es en realidad un agente del FBI que necesita fingir un falso rodaje, para atrapar a unos mafiosos que organizan el transporte de material para los rodajes. Aunque el argumento de esta comedia parece bastante disparado, resulta que se inspira en una historia real. El cineasta Jeff Nathanson leyó en un periódico las peripecias de Gary Levy y Dan Lewk, dos tipos engañados por el FBI, y usó la historia como base para este film, que cuenta con muchos actores de renombre.

4/10
Puedes contar conmigo

2000 | You Can Count On Me

Sammy es una madre soltera que vive en el mismo pueblo donde se crió de niña. Su trabajo en el banco, su cooperación con la iglesia y la educación de Rudy, su hijo de ocho años, son las principales labores que desempeña cada día. La llegada de su irresponsable hermano Terry trastocará su vida. Dos nominaciones al Oscar, para Laura Linney como mejor actriz y Kenneth Lonergan como guionista, avalan esta excelente película, en la tradición del mejor cine independiente norteamericano. Se trata del debut de Lonergan (que se reserva el pequeño papel de un sacerdote), quien más tarde colaboró en el guión de Gangs Of New York o Una terapia peligrosa, nada menos. El film trata con hondura el tema de la unidad familiar, por encima de las diferencias. Entre el reparto, aparte de Linney (El show de Truman, Mystic River), destacan buenos actores como Mark Ruffalo o Matthew Broderick.

8/10
Election

1999 | Election

El típico instituto norteamericano. Se acercan las elecciones de delegados de alumnos, y una jovencita (Reese Witherspoon), empollona insoportable y muy, muy ambiciosa, pretende ganar a toda costa. Al profesor de ética (Matthew Broderick) la chica le cae fatal, así que anima a otros alumnos a promover otra candidatura. No tiene ni idea de con quién se está jugando los cuartos. Original comedia corrosiva de Alexander Payne, crítica a la sociedad americana y al individualismo feroz, en línea con films como American Beauty. Su guión, firmado también por el propio director, tuvo una nominación al Oscar. Es de esos títulos que te deja con la sonrisa helada. Payne no deja títere con cabeza entre sus personajes que, únicamente, van a lo suyo. Un buen varapalo a la reinante moral del triunfo a toda costa, donde destacan las composiciones de los dos protagonistas, Witherspoon y Broderick.

6/10
Godzilla

1998 | Godzilla

Niko Tatopoulos, un célebre biólogo especialista en los efectos de las radiaciones nucleares en seres vivos, debe dar su opinión sobre una misteriosa criatura que ha atacado de modo bestial a un barco japonés. Se trata de un enorme bicho con aspecto de animal prehistórico, que ha sufrido mutaciones por un experimento nuclear francés. El animalito, de enorme poder destructivo, ha decidido montarse un "nidito" en la ciudad de Nueva York. Lo cual motiva el pánico general de la población. El alcalde se ve obligado a organizar la evacuación de la ciudad. Mientras, el ejército trata de localizar al monstruo para destruirlo. Y Audrey Timmonds, una aguerrida periodista, que fue novia de Niko, ayudada por su fiel cámara, trata de conseguir el reportaje de su vida. ¡Bienvenido a un film que mezcla acción, ciencia ficción y género catastrofista! Viene servido por los alemanes Roland Emmerich y Dean Devlin, responsables de aquel film supertaquillero y superpatriotero llamado Independence Day. Si lo que deseas es disfrutar de unos efectos especiales superespectaculares, insertos en una trama entretenida, estás de suerte. Pues hay secuencias alucinantes, en que el bicho derriba todo tipo de edificios. Junto a los muchos destrozos, y a la maqueta del monstruo, destacan los efectos especiales en que aparece la numerosa prole de Godzilla. Las escenas en el interior del Madison Square Garden son de una asombrosa perfección, y dieron una nueva vuelta de tuerca a los films con amplia presencia de saurios.

4/10
Adictos al amor

1997 | Addicted to Love

Novia compuesta y sin novio. Novio compuesto y sin novia. Los traidores conviven juntos. Y los burlados no están dispuestos a consentirlo. Unen fuerzas reclamando venganza. No pueden prever que ellos mismos acabarán enamorándose. La película se vende como romántica –la presencia de Meg Ryan en el reparto y la música de Rachel Portman invitan a considerarla así–, pero no se trata de una calificación muy exacta. Empapa la película en exceso un tono zafio y poco sofisticado, sobre todo en lo tocante al tratamiento del sexo y las relaciones afectivas. Y la venganza, tan presente en los últimos tiempos en el cine americano, no casa demasiado con romanticismo. El director –el actor Griffith Dunne, estrenándose tras la cámara– parece haber querido repetir el aire de su título más conocido –¡Jo, qué noche! de Martin Scorsese–, con un aire alocado, muy visual, con abundante fotografía nocturna. Lo que no sabe es que alocado o de enredo no equivale a caótico, poco ingenioso, mal estructurado y peor narrado. Ni el guionista le da un buen material, ni los actores le salvan la función.

3/10
Infinity

1996 | Infinity

La historia real de Richard Feynman, un tipo fascinado por la ciencia, y Arline Greenbaum, la mujer de la que se enamora, pero que padece una tuberculosis. La ciencia puede ser, cómo no, el arma para combatir esa enfermedad. Pero también la ciencia puede usarse en investigaciones y desarrollos dudosos, como el Proyecto Manhattan, que se desarrolla en Los Álamos.La única película dirigida por el actor Matthew Broderick, también protagonista, que debió caer cautivado por la trama, al igual que su madre Patricia Broderick, que firma el guión, en su único trabajo para el cine. Aunque el tema es interesante, una historia romántica en un contexto científico, el resultado es un tanto irregular. El papel de la esposa lo asume Patricia Arquette.

5/10
Un loco a domicilio

1996 | The Cable Guy

Steven acaba de romper con su novia. Ello supone un cambio de domicilio, y la búsqueda de alguna distracción. Un posible consuelo es la televisión; una propina al chico instalador del cable, y Steven podrá tener todos los canales de pago gratis. Lo que no sabe es que el chico no desea pago alguno, sino simplemente amistad. Y se pondrá muy pesado con Steven para obtenerla. Ben Stiller, el realizador de Bocados de realidad, film emblemático de la generación X, no acierta con este trabajo para un gran estudio. La película es una comedia más para el lucimiento de Jim Carrey. Hay algún chiste divertido pero también –cómo no, con Carrey–, abundantes gracias fáciles, basadas en la grosería. Con un poco más de ingenio, podía haber sido un film bastante aceptable, canto a la amistad y al amor, a la vez que crítica a la teleadicción compulsiva. No resulta así. La historia es anodina, sabe a falsa y superficial. Stiller no da con el tono, de modo que incluso la transformación de Carrey, de pelmazo simpático a neurótico peligroso, resulta ser una pirueta mal resuelta.

4/10
La Sra. Parker y el círculo vicioso

1994 | Mrs. Parker and the Vicious Circle

Dorothy Parker, poetisa, escritora y guionista, formó parte del círculo de intelectuales que en los años veinte se reunía en la neoyorkina Mesa Redonda del Algonquin. Sus encuentros constituían un curioso cóctel de conversación ingeniosa, cotilleos y comentarios a la producción artística reciente, sazonado todo con un punto de ironía. Alan Rudolph evita la tentación de entretener su mirada en algunos personajes de ese círculo, del calibre de Scott Fitzgerald, Edna Ferber o Robert E. Sherwood, por citar sólo tres, para centrar su mirada en quien le interesa: la Sra. Parker, como la conocían sus compañeros. El personaje de la escritora se presenta patético; pese a la belleza de su poesía, recitada a lo largo del film con breves insertos en blanco y negro, predominan las sombras sobre las luces en el cuadro de su trayectoria personal. Se describen un matrimonio roto, un romance con Charles McArthur y el posterior desengaño, y una relación platónica con Robert Benchley —los dos estaban casados—, que aparece como el que debía haber sido gran amor de la Sra. Parker. Esta mujer esconde sus desgracias tras una gruesa capa de cinismo; trata de aparentar una fría aceptación de sus problemas, como si no afectaran a su brillante intelecto: así lo hace cuando decide abortar, ironizando sobre sus supuestos remordimientos. En su interior, la Sra. Parker está desgarrada, más por tratar de ocultar la fragilidad común a todo ser humano; el alcohol es el refugio donde trata de olvidar. Rudolph, director y coguionista, logra una película pulcra, esmerada y un tanto fría, de maravillosa ambientación, que da idea de los problemas de determinados artistas. Como otros films sobre creadores artísticos —por ejemplo, Balas sobre Broadway, de Woody Allen—, maneja la equívoca idea de que éstos deben considerarse por encima del bien y del mal. El director no oculta las debilidades y el desencanto de su personaje principal —espléndida la actuación de Jennifer Jason Leigh—, pero evita juzgarlo y, por supuesto, condenarlo.

6/10
El balneario de Battle Creek

1994 | The Road to Wellville

En tono de peculiar comedia bufa, Alan Parker recrea la vida en un balneario de principios de siglo, regentado por el Dr. John Harvey Kellogg. El director británico toma como excusa a este peculiar personaje, inventor de los famosos cereales que llevan su nombre, para realizar una película cercana al esperpento. Parker hace una crítica a la preocupación excesiva por la salud. Pero su principal centro de atención lo constituye la idea de la abstinencia sexual recomendada por el doctor, que trata de mostrar como un desatino provocador de insaciables apetitos eróticos. Tal planteamiento abre paso a recurrentes escenas de sexo. El director no sabe —o no quiere— desarrollar la subtrama del pobre diablo interpretado por John Cusack, que trata de hacer fortuna con los cereales, o la de la relación del doctor con uno de sus hijos adoptivos. Es inevitable la impresión de desaprovechamiento del maravilloso diseño de producción y del envidiable reparto. Sólo el uso de una buena lavativa, tal y como el doctor Kellogg hace con sus pacientes, podía haber salvado este film, torpe y reiterativo.

2/10
Caerse del guindo

1992 | Out On A Limb

Cuando está a punto de finalizar una negociación de varios millones de dólares, el joven ejecutivo Bill Campbell (Matthew Broderick) recibe una llamada de su hermana en la que ésta le dice que su padrastro no es lo que parece. A su paso por donde vive, de camino hacía donde tendrá lugar la negociación, Buzzsaw es asaltado por Sally (Heidi Kling) a golpe de pistola. Ésta le dejará sin ropa, sin coche y sin la cartera donde lleva el contacto que significa la cifra escandalosa de 140 millones de dólares. Desde ese instante, Bill vivirá las experiencias más intensas de su vida, donde también habrá un espacio para el amor. Comedia entretenida en la que Matthew Broderick (Tiempos de gloria, Godzilla) muestra su talento de comediante. La película cuenta con un guión bien hilvanado, un puñado de gags eficaces y una fantástica fotografía.

4/10
El novato

1990 | The Freshman

Un pardillo quiere ser estrella de cine. Y un mafioso le echa una mano. Decir Carmine Sabatini es decir el lado cachondo de don Vito Corleone. No en vano, da vida a este mafioso Marlon Brando, que hizo el mítico personaje de Vito en El padrino de Coppola. El actor no teme prestarse a la parodia del mundo gangsteril orquestada por Andrew Bergman. Le acompaña un jovencito Matthew Broderick, que da vida a un tipo ingenuo que no sabe dónde se está metiendo cuando un estafador le ofrece un trabajo, a primera vista sencillo.

5/10
Negocios de familia

1989 | Family Business

Jessie, Vito y Adam son padre, hijo y nieto. Los dos primeros han estado ligados a actividades delictivas, el tercero se han mantenido al margen de tales acciones. Hasta ahora. Pues se pone en marcha un robo en familia, que implicará a las tres generaciones. Una película con Sean Connery, Dustin Hoffman y Matthew Broderick, que se enmarca en el subgénero de comedia de robos, promete. Más si cuenta con Sidney Lumet tras la cámara. Pero el film, donde Vincent Patrick adapta su propia novela, resulta anodino en extremo, lo que se agrava con unos personajes que no despiertan demasiada simpatía.

4/10
Tiempos de gloria

1989 | Glory

Estamos a principios de los años 60 del siglo XIX, Estados Unidos. La Guerra de Secesión entre los estados del Norte y los del Sur es cada día más sangrienta. Una ley militar prohibía la admisión de soldados de raza negra en el ejército. Pero los hombres de color libres del norte de Estados Unidos, querían ayudar a toda costa a sus hermanos del sur. Para ello, el presidente Lincoln permitió su integración en el ejército, aunque se crearon batallones separados. Esta película narra la historia del primer batallón de esos valientes soldados, y de cómo lucharon para conseguir la libertad de sus hermanos de color. Una excelente película bélica, que consigue un alto grado de emoción. Cuenta con un brillante reparto, en el que destaca un joven Denzel Washington, que ganó el Oscar al mejor actor secundario. Las escenas de batalla son espeluznantes y grandiosas, subrayadas por la notable música de James Horner. Muy recomendable para los aficionados al género.

7/10
Trilogía de Nueva York

1988 | Torch Song Trilogy

Comedia sobre la homosexualidad. Arnold actúa como travesti en un garito y un día se enamora de Ed, que aparece por ahí. Pero su conquista acabará marchándose con una mujer... No pasará mucho tiempo, sin embargo, hasta que se enamore de otro, ahora llamado Alan. Ambos planean irse a vivir juntos, a pesar de la gran oposición de la madre de Arnold. La película, más que discreta, está ambientada en los años 70 y se sostiene únicamente por un reparto bastante apañado, en especial por la presencia de Anne Bancroft (El milagro de Anna Sullivan). Escribe, dirige e interpreta a Arnold, el artista abiertamente homosexual Harvey Fierstein.

4/10
Desventuras de un recluta inocente

1988 | Biloxi Blues

Adaptación de la célebre comedia de Neil Simon, que se desarrolla en un campamento durante la Segunda Guerra Mundial. Matthew Broderick (Juegos de Guerra, Tiempos de Gloria) da vida a Eugene Morris, un muchacho que es destinado a una base de entrenamiento en Mississippi. Ahí esperaba encontrar bailes, juergas y en definitiva una vida nada aburrida con sus compañeros. Sin embargo se encuentra con un extraño y sádico sargento (Christopher Walken) y un buen grupo de reclutas, la gran mayoría hostiles. Gracias a su sentido del humor y a un despierto ingenio, Morris se las arreglará para sobrevivir e intentará salir del campamento tal y como entró, aunque una hermosa chica (Penelope Ann Miller) se cruzará en su camino. Gracias al talento de Mike Nichols (El graduado, A propósito de Henry, Armas de mujer) esta película goza de una gran calidad y un puñado de interpretaciones magníficas capaces de conjugar drama y humor con igual eficacia.

4/10
Todo en un día

1986 | Ferris Bueller's Day Off

Por una serie de circunstancias fortuitas, al joven Ferris Bueller (Matthew Broderick) se le presenta el día más feliz de su vida. Gracias a su audacia, ha conseguido un espléndido Ferrari descapotable, con el que pretende impresionar a todas las chicas que le salgan al paso. Además, goza de plena licencia para hacer lo que quiera. Pero claro, pasarse de listo le puede traer más de un problema. Pronto se verá metido en líos, de los que deberá salir airoso para que las cosas vuelvan a su cauce. Una divertida comedia de adolescentes, protagonizada por el entonces prometedor actor de El novato, Matthew Broderick. La tensión creada por la frenética actividad de Ferris Bueller contagia al espectador. Aunque no propone una historia interesante, está entretenida.

6/10
Lady Halcón

1985 | Lady Hawke

Durante una época de magia y aventuras se desarrolla una leyenda heróica y sobrenatural. El Obispo de Aquila lleva a cabo una diabólica venganza, puesto que, a consecuencia de una traición, jura impedir el amor de Navarre (interpretado por Rutger Hauer) e Isabel (interpretada por Michelle Pfeiffer). Tras apoderarse de las fuerzas del mal, lanza sobre la pareja un temible hechizo: ella se convertirá en halcón durante el día y él en un acechante lobo gris por la noche. Aunque el resto de su existencia lo pasan juntos, nunca pueden verse, pues no llegan a coexistir como seres humanos. Encontrarán un inesperado aliado, un joven llamado Philippe (interpretado por Matthew Broderick), que hará todo lo posible por ayudarles a encontrar un antídoto que frene la maldición del obispo. El excelente realizador Richard Donner (Los goonies, Arma letal, Maverick) consiguió uno de sus mejores títulos con este hermoso cuento lleno de fantasía, que recuerda los mejores relatos infantiles. Está realizado de una forma muy imaginativa y evocadora. El reparto es de excepción. El actor holandés Rutger Hauer triunfó en Estados Unidos en títulos como éste y la mítica Blade Runner. Michelle Pfeiffer se hallaba en el inicio de una carrera fulgurante que incluiría grandes éxitos como Las amistades peligrosas o Los fabulosos Baker Boys). Por su parte, el jovencísimo Matthew Broderick había obtenido un gran éxito por su interpretación en Juegos de guerra. La sugestiva fotografía es obra de todo un mito, Vittorio Storaro, uno de los mejores en su campo, autor de obras como Apocalypse Now.

6/10
Juegos de guerra

1983 | WarGames

David es un muchacho de 17 años que domina perfectamente el mundo de la informática. Es un auténtico hacker y tiene en su poder multitud de códigos y sistemas para navegar libremente por la red. Un día, sin quererlo, accede con su ordenador al Departamento de Defensa Nuclear Norteamericano, provocando un tremendo caos y una situación de enorme peligro. David tendrá que arreglárselas para salir del embrollo. Uno de los primeros y más exitosos papeles de Matthew Broderick donde interpreta a un 'friky informático' en una época en que ese mundo era parecido a la ciencia ficción. Dirige John Badham (Dos pájaros a tiro, A la hora señalada).

6/10
Hola, Mr. Dugan

1983 | Max Dugan Returns

Nueva comedia de Herbert Ross según un guión del prolífico escritor Neil Simon, con quien ya había colaborado anteriormente en los títulos La pareja chiflada (1975), La chica del adiós (1977), California Suite (1978) y Soy tu hija, ¿te acuerdas? (1982). El anciano Max Dugan, que pasó su vida teniendo peligrosas conexiones con clanes mafiosos, sigue distanciado de su hija Nora, una madre soltera que vive con su hijo Michael en una pequeña ciudad. Así que la sorpresa de Nora es mayúscula cuando un día ve aparecer por la puerta de su casa a Max, que quiere conocer a su nieto. El cuarteto protagonista es de categoría, con Jason Robards, Marsha Mason, Matthew Broderick y Donald Sutherland. Significando, además, el debut en pantalla del hijo de éste último, Kiefer Sutherland (más conocido por su personaje de Jack Bauer en la serie 24).

6/10
Infinity

1996 | Infinity

La historia real de Richard Feynman, un tipo fascinado por la ciencia, y Arline Greenbaum, la mujer de la que se enamora, pero que padece una tuberculosis. La ciencia puede ser, cómo no, el arma para combatir esa enfermedad. Pero también la ciencia puede usarse en investigaciones y desarrollos dudosos, como el Proyecto Manhattan, que se desarrolla en Los Álamos.La única película dirigida por el actor Matthew Broderick, también protagonista, que debió caer cautivado por la trama, al igual que su madre Patricia Broderick, que firma el guión, en su único trabajo para el cine. Aunque el tema es interesante, una historia romántica en un contexto científico, el resultado es un tanto irregular. El papel de la esposa lo asume Patricia Arquette.

5/10

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