Decine21
Reportajes Alberto Iglesias, Lucas Vidal, Roque Baños y otros resuenan en Hollywood

Compositores españoles que se van con la música a otra parte… hasta cierto punto

Antes del advenimiento del siglo XXI resultaba muy difícil para un técnico español dar el salto a Hollywood, pero la nueva hornada de talentos está arrasando en la meca del cine, hasta el punto de que forman un grupo autodenominado “spanish mafia”.

Lucas VidalEn este momento suenan allí de un modo especial los músicos, algunos más solicitados que los mismísimos Javier Bardem, Penélope Cruz y Antonio Banderas, considerados nuestros representantes más ilustres. Resulta especialmente significativo el caso de Lucas Vidal, madrileño que se matriculó gracias a una beca en el Berklee College of Music, prestigiosa institución en la que recibió su título de licenciatura con Summa Cum Laude. No llegó a terminar su postgrado en Juilliard, la prestigiosa institución neoyorquina, porque le ofrecían numerosos trabajos, debutando en 2006 con Cathedral Pines. Tras haber llegado a ocuparse de la música de un blockbuster, Fast & Furious 6, y fundar la compañía Chroma Music, que sobre todo se ocupa de composiciones para trailers, paradójicamente en la actualidad trabaja más en España, con títulos como El árbol de la sangre y la serie Élite. “Uno tiene que vivir fuera para valorar lo que hay aquí. Y hablo tanto a nivel social como cultural y profesional: aquí hay músicos y equipos técnicos de primer nivel”, ha comentado.

Alberto IglesiasEntre todos el más valorado posiblemente sea Alberto Iglesias, al que le dieron visibilidad mundial en especial sus trabajos con Pedro Almodóvar, como Todo sobre mi madre. “Me han contado que Bernard Herrmann y Alfred Hitchcock terminaron muy mal, creo que al final de su relación casi acabaron pegándose. Yo espero terminar mejor con Almodóvar”. Galardonado con el Premio Nacional de Cinematografía, el donostiarra ha trabajado con Ridley Scott (Exodus: dioses y reyes), Steven Soderbergh (Che: Guerrilla), Fernando Meirelles (El jardinero fiel), Marc Forster (Cometas en el cielo) y Tomas Alfredson (El topo), y por estas tres últimas recibió nominaciones a los Oscar (aparte tiene el récord absoluto de premios Goya, pues ha logrado diez, lo que quiere decir que posee uno de cada tres que se han dado en su categoría). “No trabajo mucho con el guión. Simplemente para conocerlo y para saber por dónde me voy a mover en mi trabajo, sobre todo trabajo viendo la película muchas veces, tomando todos los ritmos y cadencias”. Pese a que se lo rifan, todo indica que está más cómodo colaborando con sus compatriotas, pues la argentina La cordillera, de 2017 ha sido hasta ahora su último trabajo más allá de nuestras fronteras.

Roque Banos A ganar1Por su parte, Roque Baños lucha por hacer carrera aquí y allí. Si se marchara un día definitivamente, se quedarían sin su colaborador habitual varios realizadores, como Emilio Martínez Lázaro, Santiago Segura y Daniel Monzón. “He seguido trabajando aquí. Nunca he pretendido perder la conexión con España”, ha comentado a decine21. “Sólo he querido abrir puertas en la orilla del Pacífico, para ampliar el mercado. Nunca encontraba el momento por varios aspectos, pero en 2011 quise dar el paso y hasta ahora me ha ido bien. En cualquier caso, jamás pensé en dejar de trabajar aquí”. Posesión infernal le consagró en la industria americana, lo que explica que hace unos meses encadenara los estrenos de ¡A ganar! y Millennium: lo que no te mata te hace más fuerte.

fernando velazquez Tras varios años trabajando para cortos, a cambio de “unas cañas”, Fernando Velázquez entró por la puerta grande en la industria con El orfanato, tras la que ha seguido sobre todo trabajando en el cine español. No le ha faltado oportunidad de trabajar para producciones internacionales como La cumbre escarlata o Orgullo + Prejuicio + Zombis, pero prefiere su país. “Me quedo porque me gusta la gente y nuestro estilo de vida”. Compositor de cámara de Juan Antonio Bayona, paradójicamente éste ha tenido que prescindir por primera vez de sus servicios, en Jurassic World, el reino caído, porque desde la productora Amblin le impusieron a Michael Giacchino, autor de la partitura de la entrega anterior.

Javier NavarretePor último, Javier Navarrete empezó a tener proyección en el exterior cuando colaboró con Iggy Pop, para la canción principal de Atolladero, de Óscar Aibar. Unos años después Guillermo del Toro le reclutó casi por casualidad para El espinazo del diablo. “En un principio, creo que la música la iba a escribir Alberto Iglesias, pero por problemas de agenda no pudo hacerla. Por aquellas fechas estaban proyectando en el cine El mar. El director mexicano fue a verla y como la época en la que ambas películas transcurren son parecidas - la posguerra, el ambiente cerrado en un orfanato-, Guillermo vio que mi música podía encajar”. Hace unos años parecía que iba a pegar fuerte en la gran industria tras crear el ‘score’ de Ira de titanes (2012), aunque desde entonces el aragonés, de 63 años, parece estar pensando en la jubilación y se prodiga poco en la pantalla. Ha estrenado una época basada en la historia de los amantes de Teruel.

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