saltar al contenido principal
Nota decine21
estrella
El árbol de la sangre

El árbol de la sangre

El árbol de la sangre

Principales intérpretes

Sinopsis oficial

El árbol de la sangre

Marc (Álvaro Cervantes) y Rebeca (Úrsula Corberó) son una joven pareja que viaja hasta un antiguo caserío que perteneció a su familia. Allí escribirán la historia común de sus raíces familiares creando así un gran árbol genealógico donde se cobijan relaciones de amor, desamor, sexo, locura, celos, infidelidades… y bajo el que también yace una historia repleta de secretos y tragedias.

Galería de imágenes

El árbol de la sangre
El árbol de la sangre
El árbol de la sangre
El árbol de la sangre
El árbol de la sangre
El árbol de la sangre
El árbol de la sangre
El árbol de la sangre
El árbol de la sangre
El árbol de la sangre
El árbol de la sangre
El árbol de la sangre

Crítica decine21.com

estrella
4
Ejercicio genealógico
Ejercicio genealógico

Hasta un caserío del País Vasco llegan Marc (Álvaro Cervantes) y Rebeca (Úrsula Corberó), una joven y enamorada pareja. Allí se conocieron ambos por primera vez, hace ya muchos años, y su idea es narrarse y escribir las respectivas historias de sus familias. Hablarán de la madre de ella, Macarena, y del hombre que la crió como su padre; y también de la madre de él, Nuria, que perdió a sus padres en la juventud y acabó compartiendo su vida con otra mujer, la novelista Amaia, dueña de la casa en donde ahora comienzan a escribir su historia.

Octavo largometraje de ficción de Julio Medem, un director español que siempre ha atraído a parte del público y la crítica por su universo personal y su brillantez formal, pero que lleva años sin entregar un film que le sitúe de nuevo al nivel que alcanzó en sus primeros años detrás de las cámaras, cuando sorprendió con la originalidad de Vacas, La ardilla roja y Los amantes del círculo polar. Ahora, con El árbol de la sangre se queda otra vez a medio camino, sirviendo un batiburrillo de emociones, sexo, secretos y relaciones peligrosas que desprenden demasiada artificiosidad.

Mantiene el director muchas constantes de su cine: identidad y folclore vasco, amores pasionales, ámbito literario y discursivo, amplios arcos temporales, reiterada carnalidad sexual, conflictos de personalidad… Algunas ideas visuales entroncan directamente con su filmografía, como esa querencia por las vacas y los toros, incluido el sesgo fantástico y surrealista. Visualmente Medem vuelve a mostrar una narrativa poderosa, con imágenes muy cuidadas que él envuelve en una marcada atmósfera de misterio apoyado en la música de Lucas Vidal, y es capaz, por ejemplo, de hacer coincidir dos líneas temporales en un mismo plano con gran naturalidad.

Lamentablemente es el guión el que hace aguas. Es demasiado rebuscado, un verdadero culebrón de relaciones y acontecimientos caprichosos y dramáticos, tanto que parece como si al director le diera miedo dejar que las historias se desarrollen sin altibajos, con verosimilitud, sin buscar continuamente el golpe de efecto, el contrapunto trágico o la simple sorpresa. Con un metraje tan amplio la cosa se le va un poco de las manos y acaba agotando. Tampoco ayudan demasiado los actores, sólo correctos, aunque quizá destaque una esforzada Najwa Nimri.

También te pueden interesar
  • Comenta esta Película



    Normas de uso
    • Esta es la opinión de los internautas, no de decine21.com
    • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
    • La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
    • Tu dirección de email no será publicada.
    • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

Magazine

CALENDARIO ESTRENOS DE CINE