Decine21
Oficina de infiltrados (3ª temporada)
8 /10 decine21
Contenidos (de 0 a 4 ¿qué es esto?)

Sinopsis oficial

Malotru es prisionero del DAESH y la DGSE recluta a Nadia para trazar una misión de rescate muy arriesgada. Además las tensiones aumentan a medida que la CIA teme que su liberación de Malotru saque su traición a la luz pública. Mientras, Marina sigue traumatizada por su terrible experiencia en Irán y se hunde más en la paranoia.

8 /10 decine21

Crítica

Esta noche, la libertad

Esta noche, la libertad

Continúa el altísimo nivel de la serie Oficina de infiltrados creada por Éric Rochant, en su tercera temporada, con la madeja argumental enredándose cada vez más, pero de un modo perfectamente inteligible, lo que tiene enorme mérito.

El final de la anterior entrega era verdaderamente álgido, un “precipicio” argumental, como se suele decir en el argot seriado. Porque Pierre Lefevre, alias Malotru, tras cometer un atentado de venganza contra un líder yihadista como represalia a una cruel acción anterior, se convierte en prisionero, cruelmente torturado. No es ejecutado, al menos inmediatamente, porque piensa el Estado Islámico que puede ser moneda de cambio para lograr otras metas que les convienen. Y en efecto, los servicios secretos franceses estudian su canje, o la liberación mediante un topo, a pesar de que el propio Malotru fue un topo de la CIA para lograr la liberación de su antigua amante Nadia El Mansour, que estaba en poder del gobierno sirio. El Mansour no quiere saber nada de Malotru, pero accederá a mediar en su liberación, a cambio de un puesto en la Unión Europea que le sitúa muy bien para decidir en el futuro cómo será Siria.

Otros hilos argumentales describen el síndrome del pánico que atenaza a Marina Loiuseau, sismóloga infiltrada en Irán, y que logró escapar de la prisión donde le habían encerrado las autoridades, pero ahora tiene dificultades para trabajar como agente de campo, aunque, cosas del destino, podría acabar siendo fichada por el Mossad. O a Raymond Sisteron, que capta para la Oficina a una militar kurda, Esrin Gunei, lo que a su vuelta despierta los celos de su actual compañera.

Sorprende en Rochant la capacidad de desarrollar su historia dentro de las coordenadas políticas de la más rabiosa actualidad, con las actividades del Estado Islámico y la situación en Siria, de modo que todo aparece tremendamente realista. A Mathieu Kassovitz le toca en los primeros capítulos la interpretación nada cómoda de alguien torturado, que aguanta ahora sobre todo por el recuerdo de su hija, en París. Jean-Pierre Darroussin vuelve a ser perfecto como el jefe que debe jugar con todas sus fichas, y que conjuga pragmatismo con cierta humanidad. Y está bien planteada la evolución del personaje de Sara Giraudeau, con huellas traumáticas que afectan a sus cualidades excepcionales como agente de campo.

Con la serie bien desarrollada, ahora se juega la carta coral muy acertadamente, y todos los personajes son tridimensionales. Incluso secundarios como el agente gordito que detecta un código ferroviario para comunicarse con un posible topo, resulta creíble, su comentario sobre los olores del cuarto de baño, por ejemplo, no tiene precio.

Comenta esta Serie TV

Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de decine21.com
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
  • Tu dirección de email no será publicada.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

Últimos tráilers oficiales