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Biografía

Alan Stewart

Alan Stewart

Alan Stewart

Filmografía
Toff Guys

2020 | Toff Guys

Bush

2020 | Bush

The Gentlemen: Señores de la mafia

2020 | The Gentlemen

Fletcher, investigador privado de medio pelo, chantajea a Ray, mano derecha del estadounidense Mickey Pearson. Este último ha triunfado en Reino Unido, donde ha montado un imperio de tráfico de marihuana. Pero pretende retirarse, vendiendo su empresa a Mathew Berger, un millonario judío. Poco después de entrevistarse con él, los hombres de Dry Eye, un mafioso chino, roban en una de sus plantaciones secretas; no está claro cómo conocieron su localización. Guy Ritchie se consagró a finales de los 90 con dos películas, Lock & Stock y Snatch: Cerdos y diamantes, que se sumaban a la tendencia denominada ‘gang noir’, elegida también por el turco-alemán Fatih Akin o el danés Nicolas Winding Refn, que como él bebían claramente del cine de Quentin Tarantino. Tras una década en Hollywood, con títulos como Sherlock Holmes y su secuela, o la exitosa Aladdin, el británico se permite la licencia de regresar a sus raíces, con un nuevo relato ‘cockney’ de los bajos fondos de su país. El realizador no inventa nada, y no persigue crear ningún tipo de tensión dramática, ni profundidad en la historia que cuenta. Además, se regodea en la incorrección política, sobre todo cuando se detiene en los prejuicios raciales de sus personajes hacia los asiáticos. Pero aunque incluye grandes dosis de violencia y humor negro (un momento relacionado con un cerdo resulta particularmente salvaje) tiene el buen gusto de relegarlo todo al fuera de campo. Además, abundan los diálogos ingeniosos, y tiene un montaje videoclipero, trepidante y fresco. La estructura narrativa que vertebra el relato –Fletcher cuenta a Ray lo que ha averiguado como si fuera un largometraje–, da pie a que parezca que se puede incluir de todo, por ejemplo volver atrás para corregir lo que ha contado antes cuando está especulando. Brilla sobre todo la persecución a unos niños para quitarles el móvil con el que han grabado algo que no debían, y un cameo un tanto especial. Además, Guy Ritchie se apoya en un reparto excepcional al que ha dado personajes inesperados. Sobre todo llama la atención Hugh Grant, irreconocible con gafas de sol de montura gruesa y perilla, como barriobajero sin escrúpulos, pero también Charlie Hunnam, el ‘consigliere’ barbudo, Matthew McConaughey (Mickey Pearson), un yanqui que parece un pez fuera del agua, o Colin Farrell, entrenador de boxeo en chándal muy propio del universo de Ritchie. En menor medida, también cumplen los televisivos Michelle Dockery (Downton Abbey), como esposa del personaje de McConaughey, o Jeremy Strong, en un papel de millonario que recuerda al que le ha hecho popular en Succession.

6/10
Aladdín

2019 | Aladdin

Mientras trata de sobrevivir en las calles de Agrabah, con su inseparable mono, Abu, el ladronzuelo callejero Aladdin ayuda a una muchacha en apuros, sin saber que se trata de Jasmine, hija del sultán, que recorre las calles de incógnito por un día, harta de que por ley esté obligada a casarse con un príncipe. Convencido de que se trata de una sirvienta de la heredera del trono, el chico se colará para verla de nuevo en el palacio, pero allí le capturan los hombres de Jafar, malvado gran visir, que le liberará para entrar en la Cueva de las Maravillas, donde debe buscar una lámpara de aceite. Pese a la alta calidad media de los ‘live action’ de clásicos de animación de Walt Disney, como El libro de la selva, Cenicienta, La Bella y la Bestia y Dumbo, se esperaba poco de la reinvención de Aladdin, dirigida en 1992, por Ron Clements y John Musker. En primer lugar, los tráilers permitían presagiar lo peor, al presentar una imagen horrible de Will Smith pintado de azul, y después porque la carrera de su director, Guy Ritchie, tocó fondo con su infame Rey Arturo: la leyenda de Excalibur, su trabajo anterior. Sin embargo, resulta ser un film dinámico, colorista y muy divertido, con brillantes coreografías musicales, que no sólo recrea muy bien los elementos del original, y su mensaje que advierte de los riesgos de la codicia y defiende el amor sincero, sino que sabe introducir muy bien canciones y subtramas nuevas. Destaca el hilarante y romántico idilio del genio con Darla, sirvienta de Yasmine que no aparecía en el film anterior. Se utilizan con mucha imaginación los efectos visuales, sobre todo a la hora de recrear al genio, y en la alfombra mágica, que parece tener vida propia. En la era del MeToo, se ha añadido un toque de feminismo, pues aquí Jasmine se rebela contra la jerarquía masculina, abogando por la igualdad, como queda subrayado con el nuevo tema musical "Speechless". El film sigue siendo un revoltijo de elementos de la cultura árabe, aunque en tiempos de corrección política se impone que todo esté tratado con mucho respeto, y por supuesto, se han escogido actores étnicos. Éstos realizan un buen trabajo; destila talento y simpatía el egipcio-canadiense Mena Massoud, capaz de reflejar la picaresca de su personaje, conocido en España –salvo por el film de Disney– como Aladino. Está a su altura la británica de origen indio Naomi Scott (Jasmine), o el holandés-tunecino Marwan Kenzari, como Jafar. Pese a todo, se corona como rey de la fiesta un Will Smith que recupera su mejor forma tras años de decepciones como Focus, Cuento de invierno o After Earth. En su registro cómico, exageradísimo, el actor se mueve como pez en el agua, y logra el milagro de resistir las comparaciones con Robin Williams, que encarnó al genio en el original.

7/10

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