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Biografía

Bill Collage

Bill Collage

Bill Collage

Filmografía
Assassin's Creed

2016 | Assassin's Creed

Tras ser ejecutado por haber asesinado a su padre, Callum Lynch despierta en un centro tecnológico de la organización Abstergo, dirigida por Alan Rikkin. La hija de éste, Sofia, le informa de que le necesitan para conectarle al Animus, una máquina revolucionaria que a través de su ADN le conecta con su antepasado Aguilar de Nerja, que vivía en el siglo XV en Andalucía, donde pertenecía al clan de los Asesinos. De esta forma podrá controlarle para buscar en aquel entonces la Manzana del Edén, la misma que Eva le dio a comer a Adán, para evitar que caiga en manos de los despiadados Templarios, que la usarán para acabar con el libre albedrío del ser humano. El australiano Justin Kurzel ha levantado grandes expectativas, sobre todo con Macbeth, su segundo trabajo. Repite con los mismos protagonistas, Michael Fassbender y Marion Cotillard, en esta traslación a la pantalla de una de las franquicias más exitosas de los videojuegos. Se enfrentaba no sólo al reto de pasarse al blockbuster, sino también a la maldición de las consolas, pues éstas no han generado por ahora ninguna versión fílmica de sus títulos realmente redonda. El resultado no es ni mucho menos satisfactorio. Aunque mantiene el sello autoral en sus potentes imágenes, éstas no bastan para sacar adelante un guión pobre y caótico. Parte de una premisa pueril, y a pesar de sus alusiones a temas que podrían haber dado juego, como la naturaleza de la violencia, acaba resultando demasiado banal, mera excusa para entrelazar secuencias de acción vistosas, como un espectacular salto a enorme altura que parece haberse rodado al viejo estilo, con especialista. Quizás este momento, y el resto de peleas y persecuciones satisfagan a los apasionados de la saga, pero el resto del público las seguirá sin mucho interés porque a los personajes les falta una mínima profundidad. No basta el esfuerzo de las estrellas citadas, pues no logran insuflar vida a los fríos y distantes protagonistas, ni tampoco Jeremy Irons (el padre de ella) o el español Javier Gutiérrez, en un papel de inquisidor estereotipado. Acaban de terminar con la poca credibilidad conseguida por la película, sus numerosas licencias históricas, sobre todo para el público español.

4/10
La serie Divergente: Leal

2016 | The Divergent Series: Allegiant

Tercera entrega de la saga distópica surgida de las novelas de Veronica Roth. El sistema de facciones que imperaba en Chicago ha caído, pero el ser humano no escarmienta, y en el nuevo orden imperante la nueva lideresa Evelyn no duda en ordenar ejecuciones sumarias. De modo que un pequeño grupo en el que no faltan Tris, Cuatro y Peter no duda en ignorar sus órdenes de no intentar saltar la muralla que rodea la ciudad. Al otro lado van a encontrar un paisaje desolador, pero también a los miembros de una sociedad más avanzada, representada por la Agencia, que responde ante un misterioso Consejo. Su líder, David, les explicará que han formado parte de un experimento que trata de superar el desastre que supuso en el pasado la manipulación del mapa genético humano. Aunque a estas alturas puede haber cierta saturación de películas juveniles que nos pronostican un futuro aún más desolador que el presente, Robert Schwentke, que ya dirigió el anterior film Insurgente, entrega una cinta muy entretenida, repleta de acción, y con un apabullante diseño de producción. De modo que a la ciudad en ruinas se suman escenarios del páramo del exterior, y de las instalaciones ultraavanzadas de la Agencia. Además, los efectos visuales del sistema de vigilancia, las esferas y los drones, tienen su punto. Por supuesto se encuentran presentes las ideas del liderazgo, las debilidades que todas las personas acarreamos, y los ideales por los que vale la pena luchar, y que están ligados a la libertad y a la no discriminación hacia ninguna persona. Son planteamientos ligados a lo que está bien y a lo que está mal, a aquello tan importante de que el fin no justifica los medios, al lado oscuro del relativismo moral. A los actores ya presentes en los anteriores filmes –entre ellos los eficaces Shailene Woodley y Theo James, más el fantástico Miles Teller– se suma un inquietante Jeff Daniels, que algo parece ocultar tras su beatífico paternalismo y sus deseos de un mundo más puro.

6/10
Of Kings and Prophets

2016 | Of Kings and Prophets | Serie TV

Transporter Legacy

2015 | The Transporter Refueled

Camille Delamarre (Brick Mansions) ofrece en su segunda película como director este reboot de la franquicia creada por el francés Luc Besson, que contaba ya con tres entregas. Lo más llamativo es que el protagonista ha dejado de estar interpretado por el estólido Jason Statham y ha sido sustituido por el aún menos expresivo Ed Skrein (Ill Manors). Curiosamente no es la primera vez que Dellamarre trabaja con el personaje de Frank Martin, ya que también ha sido director de segunda unidad en numerosos episodios de la serie del mismo título protagonizada por el convincente Chris Vance. Frank Martin es requerido por una mujer para hacer un trabajito. A pesar de que la clienta cambia las reglas, Frank se verá obligado a seguir su juego al saber que su padre ha sido secuestrado y que morirá si no cumple con su parte del plan. Pronto se da cuenta de que él y su padre han sido invitados a una trama de venganza por parte de cuatro jovencitas de buen ver que desean desvalijar las cuentas de los tres mafiosos que las han utilizado como esclavas sexuales durante años. Los problemas de Transporter Legacy son muchos. El más importante es que el guión es de una planicie supina, sólo ofrece acción y esa ni siquiera sorprende (aunque sea inverosímil hasta el tebeo), pero además la sorna de otras entregas prácticamente desaparece. Se intenta, es cierto, mantener cierto tono de humor, pero los gags no funcionan, llegan poco por culpa de la sosería de Ed Skrein, un actor que contra pronóstico acaba por hacer bueno el trabajo de Statham. El film tiene en su contra además que se esfuma la complicidad del protagonista con la policía –ese simpático personaje de François Berléand ofrecía en anteriores películas humor, dinamismo, variedad ante tanta acción–, aunque sí se gana algo de frescura en la trama con la introducción de Frank Martin Sr., padre del ex agente de las fuerzas armadas, aquí interpretado por Ray Stevenson. También funciona el papel de la chica de turno, gracias a que está interpretada con correcta chulería por una actriz que promete, Loan Chabanol.

3/10
Exodus: Dioses y reyes

2014 | Exodus: Gods and Kings

Ramsés y Moisés han sido criados como hijos del Faraón de Egipto. Y aunque éste siente un afecto natural mayor por el segundo, por sus mejores cualidades humanas, sólo el primero lo es de verdad. Cuando Ramsés sucede a su padre, el descubrimiento de que Moisés es hijo de hebreos, miembro del pueblo de Israel al que tiene esclavizado, manda a quien fuera como un hermano al exilio. Para Moisés su nueva vida en una sencilla comunidad pastoril será como una revelación, a la que se suma una auténtica teofanía, Dios le habla exponiéndole los planes que tiene para él. La historia de Moisés ha sido adaptada múltiples veces al cine y a la pequeña pantalla, con el caso extraordinario de Cecil B. DeMille, que lo hizo en dos ocasiones, siendo Los diez mandamientos de 1956, con Charlton Heston y Yul Brynner, la más popular. Ahora es Ridley Scott quien revisita el relato bíblico, básicamente fiel a sus fuentes, incluido su sentido sobrenatural y trascendente, aunque se tome también algunas licencias artísticas, como que Dios hable a Moisés con figura de niño. Estructuralmente el guión firmado por Adam Cooper, Bill Collage, Jeffrey Caine y Steven Zaillian está construido alrededor del antagonismo-rivalidad-afecto fraterno de Moisés y Ramsés, un tema con el que Ridley Scott parece haber enganchado especialmente, no en balde él estaba muy unido a su hermano Tony, también director, que se suicidó hace dos años, y a quien dedica el film. Y por otro lado, se encuentra todo el conflicto interior de Moisés, su viaje y peregrinación de autodescubrimiento, acerca de quién es y lo que debe hacer, con la especial intimidad que le une a Dios, cuyas acciones, a veces terribles, no siempre entiende o comparte, aunque se dejará ganar y guiar por la fe –frente a la tentación de confiar en su pericia militar–, para poder hacer luego lo propio con los hebreos, ejerciendo de auténtico líder. Christian Bale hace un magnífico trabajo, y su némesis, interpretado por Joel Edgerton, también entrega una gran actuación. Estos mimbres fuertes pueden afectar al hecho de que otros sean más livianos, pues algunos personajes se encuentran bastante desdibujados, apenas trazados con un par de líneas. Los que mejor logran superar este handicap son tal vez John Turturro, el Faraón padre, y María Valverde, la esposa de Moisés, el resto –Sigourney Weaver, Aaron Paul, Ben Kingsley, Hiam Abbas...–, simplemente, están ahí, con su poderosa presencia. Pero verdaderamente el capítulo en que el film se muestra verdaderamente sobresaliente es el visual, que acrecienta el carácter de epopeya de la cinta, y donde da “sopas con honda” a la reciente Noé. Ridley Scott usa bien el 3D para dar profundidad a las escenas de masas, y los efectos especiales y el diseño de producción nos sumergen de lleno en el antiguo Egipto y en el desierto, las plagas y el paso del mar Rojo son de una increíble espectacularidad, con elementos como las gaviotas en el cielo encapotado que conceden a los planos un aire muy especial. Por concepción y temática, la película de Ridley Scott que más conecta con Exodus: Dioses y reyes, es El reino de los cielos, pero el cineasta británico sale mejor parado de la empresa que nos ocupa, por la fuerza y coherencia de la historia, y por el enorme carisma de Bale, mucho mayor que el de Orlando Bloom.

7/10
Un golpe de altura

2011 | Tower Heist

Josh Kovaks lleva años siendo la mano derecha de un alto magnate de Wall Street llamado Arthur Shaw, propietario del edificio de apartamentos más lujoso de Nueva York. Allí trabaja Kovaks, quien con una impresionante competencia controla a todos los empleados, les trata bien y con justicia, es querido y conoce sus problemáticas, de modo que ejerce su trabajo con interés y dedicación. Pero todo se va a ir al traste cuando el FBI detiene a Shaw por delitos económicos. El gran hombre resulta ser un ladrón de millones de dólares. Lo terrible es que Kovaks y sus colegas pusieron sus ahorros en manos de Shaw para que invirtiera con ellos... Los empleados, con Kovaks a la cabeza, harán lo que sea para recuperar su dinero, aunque sea asaltar el edificio. Es muy probable que el equipo de guionistas se haya inspirado en filmes como Ocean's Eleven, pues la premisa responde bien al mismo planteamiento: un robo en un lugar en principio inaccesible –esta vez uno de los edificios más sofisticados de Nueva York–, llevado por una banda heterogénea de ladrones, con el objetivo de dar una lección (y vengarse) de un alto picatoste, clasista y sin escrúpulos. También el guión está configurado para intrigar al espectador, de modo que éste ignora cuáles son los pasos a seguir por el equipo. Dirige con un brío muy eficaz Brett Ratner, quien ya ha dado muestras de saber qué hacer con películas de acción y humor, tales como la trilogía iniciada con Hora punta. Aquí despliega ambos recursos, especialmente en la larguísima secuencia del robo del coche, cuyos efectos especiales son meritorios. El film tiene momentos para la risa e incluso la carcajada, y en general entretiene (la verdad es que hay que hacerlo muy mal para que un film de robos y tal y tal no lo haga). Aunque hay algunas serias carencias, como el soso y repentino desenlace, que olvida a personajes como el de la agente del FBI interpretado por Téa Leoni. Hay, sí, una cuestión importante que funciona: la definición de personajes. Los caracteres están trabajados, sin clichés ni lugares comunes, y todos tienen su aportación al conjunto (aunque seguramente Eddie Murphy podría haber dado para más). Esto es posible gracias al magnífico elenco de actores, con el comediante Ben Stiller a la cabeza y el cinismo del sarcástico Alan Alda como contrapunto.

5/10
Accepted (Admitido)

2006 | Accepted

Bartleby ha acabado en el instituto. Debería ir a la Universidad, pero como era un estudiante mediocre, las ocho universidades en las que ha intentado entrar le han rechazado. Si sus padres se enteran, será una tragedia, por lo que pone en marcha un complejo plan para engañarles. Para ello, alquila un psiquiátrico abandonado, en el que cuelga un cartel que avisa de que es una universidad. Con eso, es capaz de convencer a sus padres de que estudia en la ilustre South Harmon Institute of Technology (S.H.I.T.). Pero corre el rumor de que en esta universidad admiten a todo tipo de estudiantes, por lo que se presentan decenas de candidatos que pretenden matricularse. Fue John Landis quien popularizó las comedias estudiantiles subidas de tono, con Desmadre a la Americana. Tras American Pie, que actualizaba el esquema, llega la enésima repetición de los mismos tópicos: fiestas salvajes, chicos más interesados en el sexo que en estudiar. Pero a pesar de alguna secuencia subida de tono, el guión es menos grosero y un poco más inteligente que otras comedias similares. 

4/10

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