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Biografía

Ben Kingsley

Ben Kingsley

76 años

Ben Kingsley

Nació el 31 de Diciembre de 1943 en Scarborough, Yorkshire, Inglaterra, Reino Unido

Premios: 1 Oscar

El talento es la clave

23 Agosto 2007

Se ha especializado en los registros más inverosímiles. Gigante indiscutible de las tablas británicas, su sobrecogedora conversión en Ghandi y el avispado contable de La lista de Schindler le han asegurado un hueco entre los grandes actores de la Historia del Cine. Con pocas excepciones, cada nuevo papel de Ben Kingsley es una ‘delicatessen’ para los cinéfilos que saben apreciar los gestos y matices de un actor de primera fila. Le saca especialmente el jugo a los personajes reales.

El actor británico se llama en realidad Krishna Bhanji, natural de Scarborough, Yorkshire, donde vio la luz por primera vez el 31 de diciembre de 1943. Su padre era un médico indio que venía de la región de Gujarat, la misma donde nació Ghandi. Su madre, modelo y actriz inglesa de religión judía, le inculcó su vocación artística. Era un buen estudiante desde muy joven, cuando estudiaba en el Pendleton College, hoy día reconvertido en un teatro que lleva su nombre. Cuando empezó a actuar en los escenarios, decidió adoptar un nombre artístico, Ben Kingsley, inspirado en el mote de su abuelo, comerciante de especias al que llamaban ‘Clove King’ (el rey del clavo). Debutó en la escena londinense en 1966 con el musical ‘A Smashing Day’, donde tocaba la guitarra, lo que provocó que le ofrecieran un sustancioso contrato para grabar un disco. Declinó la oferta porque también le habían pedido  que se uniera a la prestigiosa Royal Shakespeare Company.

Aunque constantemente le reclutaban para diversas series de la televisión británica, a Kingsley el cine no le llamaba la atención, por lo que durante mucho tiempo no pisó un rodaje. Hizo una excepción, en 1972, cuando interpretó un papel destacado en El miedo es la clave, correcto thriller del desconocido Michael Tuchner. La experiencia no le dejó muy convencido, pues no volvería  a interpretar ningún film por espacio de una década.

Un día, el actor y cineasta Richard Attenborough se puso en contacto con él con una oferta que ningún actor de origen indio habría declinado, encarnar al protagonista de Gandhi, en una biografía sobre el célebre paladín de la no violencia. Kingsley se tomó tan en serio el personaje que adelgazó una barbaridad, hasta llegar a parecerse tremendamente al verdadero Ghandi. Tanto es así que varios de los extras indios, congregados durante el rodaje, que apenas conocían el cine, llegaron a tomar al actor por el fantasma de Ghandi. Ese año, todos los comentaristas presagiaron lo que finalmente ocurrió, que el actor se llevó merecidamente el Oscar al mejor actor, pese a ser un absoluto desconocido en el mundo del celuloide. “Si llego a saber que voy a ganar, no habría venido vestido de camarero”, bromeó cuando salió a recoger la estatuilla.

Desde que le sobrevino el Oscar, llovieron las ofertas cinematográficas a Ben Kingsley, que sin embargo las escogió con cuentagotas. Se decantó por proyectos de enorme interés, como El riesgo de la traición, adaptación de una obra de Harold Pinter, con Jeremy Irons, el drama El diario de la tortuga, también sobre un guión de Pinter, Maurice, adaptación de una novela de E.M. Forster dirigida por el estadounidense James IvoryLa isla de Pascali, un emotivo film de su compatriota James Dearden, Bugsy, donde bordaba el papel del maquiavélico gánster Meyer Lansky, La muerte y la doncella, inquietante thriller dramático de Polansky y sobre todo, En busca de Bobby Fisher, en el que realizaba una memorable composición de un personaje real, el profesor de ajedrez Bruce Pandolfini.

Especialmente sentida es su interpretación del contable judío Itzhak Stern en La lista de Schindler, estremecedora reconstrucción del Holocausto de Steven Spielberg. “En un mundo ideal, yo y el director seríamos una misma persona. No se podría ver la línea de separación, como en la playa no se distingue la línea del horizonte que separa el cielo del mar. Eso es lo que ha ocurrido con Steven Spielberg y yo, que nos movíamos como si fuéramos una sola criatura”. Ese año recibió una nominación al Oscar, que finalmente no se materializó. Ha optado a la estatuilla otras veces, por sus trabajos en la citada Bugsy, Sexy Beast y Casa de arena y niebla.

Divorciado en tres ocasiones y padre de cuatro hijos, Kingsley se puede permitir el lujo de participar en películas de medio pelo, o incluso en subproductos infames, como ¿De qué planeta vienes?, La furia del viento, Species: especie mortal, El sonido del trueno y especialmente la escalofriante Bloodrayne, sin perder ni un ápice de su enorme prestigio. En muchas ocasiones ha rodado entretenimientos ligeros, sin que se le caigan los anillos, como Sin pistas, Sneakers (Los fisgones), Dave, presidente por un día, Reglas de compromiso, El caso Slevin o La última legión. La reina de Inglaterra le honró con el título de sir en 2001.

Oscar
1983

Ganador de 1 premio

Filmografía
The Last Planet

2021 | The Last Planet

Una personalísima mirada a la vida de Jesucristo.

Rescate en el Mar Rojo

2019 | The Red Sea Diving Resort

Entretenida e impactante película basada en hechos reales, a la que sin embargo le falta un hervor y una mejor definición de personajes. Aborda la crisis de refugiados etíopes judíos que se alojan en campos preparados al efecto en Sudán, y cuya situación se deteriora a finales de los 70 por la imposición de un régimen islamista. Agentes del Mossad, en connivencia con colaboradores locales que ponen en riesgo su vida, organizarán operaciones especiales para trasladar numerosos grupos de refugiados al estado de Israel. Y para ello les sirve de tapadera un cochambroso "resort" junto al Mar Rojo, donde se supone que inician a los turistas que pasan por ahí en las técnicas del buceo. Parte de la estructura del film, escrito y dirigido por Gideon Raff –el creador de Hatufim, la serie israelí que versiona Homeland–, recuerda un poco a Argo, sobre la crisis de rehenes de la embajada americana en Irán, cambiando la excusa del rodaje de una película por el hotel para submarinistas, e imaginando el clímax final de despegue de un avión por la noche. Hay algo de esfuerzo en perfilar la rivalidad entre los personajes encarnados por Chris Pine –alocadamente resuelto– y Alessandro Nivola –más racional y algo susceptible–, pero la presencia de Greg Kinnear y Ben Kingsley acaba reducida a cameos de lujo. Michael Kenneth Williams presta cierto atractivo al imprevisible militar sudanés que desconfía del establecimiento hotelero y sus actividades.

5/10
La trampa de la araña

2019 | Spider in the Web

Adereth (Ben Kingsley) ha sido uno de los agentes secretos más laureados en su profesión. La edad, sin embargo, comienza a pesar y además ha sido manipulado por sus jefes de toda la vida. Una oportunidad para la redención aparece cuando se embarca en una misión para detener la venta de armas químicas a una dictadura del Medio Este. Para ello, tendrá que detener a la misteriosa Ángela (Monica Bellucci). La misión no será fácil, ya que la Agencia de Adereth no está satisfecha con el rumbo que ha tomado la misiíon, decide enviar a Daniel (Itay Tiran), un joven agente, para tratar de detenerle.

Operación Final

2018 | Operation Finale

Película basada en hechos reales, describe la localización y captura en Buenos Aires, Argentina, del criminal nazi Adolph Eichmann, conocido como "El Arquitecto del Holocausto", que se ocultaba con su familia bajo el nombre supuesto de Ricardo Klement. Con bastante fidelidad a lo ocurrido, describe la identificación casual de Eichmann cuando su hijo Klaus sale con una chica alemana judía, y el operativo montado por el Mossad, con un grupo de once hombres liderados por Peter Mankin, que perdió a su hermana en el holocausto. Chris Weitz (Un niño grande, La brújula dorada) se revela como director inesperado de este film dramático de corte histórico. La histora –que ya había sido llevada a la pantalla en La caza de Eichmann– atrapa, y Ben Kingsley y Oscar Isaac comparten un par de escenas eléctricas, en que se establece una inesperada conexión entre verdugo secuestrado y captor. Pero le falta algo de equilibrio, sobre todo por el contraste de las dos intensas escenas que comparten los protagonistas, en una de ellas hay un acercamiento, en la otra hay una cruedad que no se explica ni se logra entender. Del mismo modo, el dibujo del hijo de Eichmann, Klaus, resulta algo burdo, y la escena de una reunión nazi también se antoja algo caricaturesca.

5/10
Intrigo: Death of an Author

2018 | Intrigo: Death of an Author

El juego del asesino

2018 | Nomis

Marshall es un policía divorciado para quien lo más importante en la vida es su hija. Está especialmente sensible con ella debido a la situaciones criminales de un caso que investiga, que tiene que ver con la desaparición de una serie de jóvenes. Cuando por fin dan con la guarida del asesino, éste resultará ser un joven desequilibrado y las sospechas serán entonces que ha recibido ayuda de un tercero, algo que pasa a ser una seria realidad cuando se producen algunos crímenes relacionados con los policías que siguen el caso. Fallido thriller criminal, que supone el debut de David Raymond, cuyo guión apunta ciertos caminos para luego resolverse por el modo más cómodo y simplón. La subtrama del juez que se toma la justicia por su mano despierta interés pero no está para nada bien resuelta, así como el matrimonio del protagonista o la relación con su compañera de trabajo. En general, los personajes son algo difusos (las apariciones de Nathan Fillion, por ejemplo, son ridículas) y da la sensación de que se han quedado en el tintero muchas ideas. Henry Cavill y Ben Kingsley son grandes actores, pero en este caso hacen lo que pueden para sostener una trama al final bastante lineal, y algo parecido le sucede a Alexandra Daddario.

4/10
Doble traición

2018 | Backstabbing for Beginners

Máquina de guerra

2017 | War Machine

Sátira acerca del papel de Estados Unidos –y por extensión, de todo Occidente– en Afganistán, con el foco puesto en el estamento militar, y especialmente en el recién nombrado jefe de las fuerzas ahí destacadas, el carismático y espartano general Glen McMahon. A lo largo de toda su carrera militar se ha preparado para ganar una guerra, y ésta es su oportunidad, piensa, a pesar de las muchas voces que piensan que lo único que cabe es la retirada y dejar a los afganos que se arreglen como puedan, sin injerencias, la postura que viene alimentando el comandante en jefe, o sea, el presidente Obama. Con buena intención pero con arrogancia, McMahon piensa que pueda solucionar el conflicto, mientras torea a los burócratas de Washington y aledaños. Una forma es usar los medios de comunicación a su favor, como el programa de la CBS "60 Minutes", pero quizá invitar a un periodista del magazine Rolling Stone a que les acompañe una temporada no sea una buena idea. El australiano David Michôd, director y guionista que llamó la atención con su Animal Kingdom, se basa en el libro de Michael Hastings "The Operators", y compone el personaje ficticio de McMahon inspirado en el general Stanley McChrystal, que fue relevado de su puesto afgano en 2010. Es una película arriesgada porque no cae en la caricatura de trazo grueso; cierto que muchos comportamientos de militares y políticos son grotescos, pero en cierta manera trata el tema de la intervención de EE.UU. en conflictos internacionales en serio, preguntándose si se hacen de verdad los deberes antes, para ayudar de verdad, y si no existen ciertas ínfulas mesiánicas, palabrería idealista hueca e inatención a los que padecen en sus carnes el terror. Paradójicamente, la seriedad resta algo de fuerza al conjunto, pero al menos entendemos a McMahon y a sus hombres, sometidos a un baño de realidad, a los afganos, las meteduras de pata, las operaciones de prestigio, el cálculo de los políticos, la denuncia cínica de los medios, omnipresente con la voz en off de un narrador cuya identidad nos descubrimos hasta bien avanzado el metraje. Resulta curiosa la esforzada composición de Brad Pitt, también productor, del protagonista, que se diría inspirado en George Clooney, por los gestos y el pelo canoso: le da empaque y dignidad, sí, pero también peca de artificioso. Algunos actores célebres se pueden lucir en pequeños roles, sobre todo Tilda Swinton, en una eléctrica comparecencia pública del general, y Ben Kingsley como el presidente afgano.

6/10
El teniente otomano

2017 | The Ottoman Lieutenant

Una joven americana abandona su hogar y viaja hasta el Imperio Otomano para trabajar en una misión como enfermera. Mientras el ambiente prebélico de la Primera Guerra Mundial se expande por todo el mundo, ella tendrá que enfrentarse a una cruzada personal: decidir si quiere ser lo que otras personas quieren que sea, o ser por fin ella misma y luchar por su historia de amor con un oficial turco.

Security

2017 | Security

Eddie es un ex militar, capitán traumatizado por la guerra, lo que le ha distanciado de su mujer y su hija. Una noche entra a trabajar como vigilante de seguridad en un gran centro comercial y justo ese día aparece en plena noche una jovencita, Jamie, asustada y gritando que la persiguen para matarla. Pronto se sabrá que, efectivamente, la chica es la testigo en un importante juicio y una banda criminal quiere eliminarla. Película de acción de bajo presupuesto y cierto aire de telefilm, pero que por su falta de pretensiones engancha bien con el espectador. El guión es de lo más simple y más o menos previsible, pero juega bien a las bazas de las personalidades de los diferentes vigilantes, liderados finalmente por un Antonio Banderas al que le sobra carisma y que deberá enfrentarse al villano de turno, interpretado por Ben Kingsley en un papel que ha repetido hasta la saciedad.

5/10
Persecución al límite

2016 | Collide

En la discoteca de Geran, el turbio mafioso para el que trabaja, Casey Stein conoce a Juliette Marne, mochilera estadounidense de la que se enamora, hasta el punto de dejar a su jefe para iniciar una nueva vida junto a ella. Pero cuando a Juliette le diagnostican una enfermedad, no pueden pagar el transplante de riñón que la salvaría, por lo que Casey decide retomar el contacto con Geran, ofreciéndose para cualquier encargo ilegal, por peligroso que sea, a cambio del dinero que necesita. Éste le envía a robar un camión, con un cargamento de drogas, que pertenece a Hagen Kahl, su principal rival en el mundo del hampa. El insulso realizador británico Eran Creevy dirigió la prescindible Cruzando el límite, con James McAvoy. Pese a la traducción española, que también incluye la palabra “límite”, su nuevo trabajo, Persecución al límite, no está relacionado con aquél. Se trata de un thriller coproducido entre Alemania y Reino Unido, con pocas pretensiones, que sigue la estela de Fast & Furious. Desgraciadamente, el guión resulta ingenuo y acumula demasiados tópicos, hasta que acaba siendo una sucesión de secuencias en las que el personaje central sobrevive a toda clase de tiroteos, sin despeinarse pese a que todo se destruye a su alrededor. Ninguna de ellas consigue la mínima frescura. Al frente del reparto, Nicholas Hoult (Mad Max: Furia en la carretera) y Felicity Jones (La teoría del todo) resultan convincentes pese a que en ningún momento parezca que se han esforzado demasiado. Pero se desaprovecha por completo a dos grandes, Anthony Hopkins, y un sobreactuado Ben Kingsley, a quienes les ha tocado personajes –dos capos enfrentados– demasiado estereotipados. Una oportunidad perdida, pues ambos jamás habían compartido la pantalla.

4/10
Life

2015 | Life

Tras los filmes de ficción El americano y El hombre más buscado, Anton Corbijn recupera la esencia de su ópera prima,Control, biopic del cantante Ian Curtis, fundador de Joy Division. Life tiene como personaje central a otra figura legendaria, James Dean, pues documenta su encuentro con Dennis Stock, fotógrafo de la revista Life que fue el responsable de algunas de las imágenes más conocidas del malogrado actor, en Washington Square, o en su pueblo natal, tras conocerle cuando acababa de rodar Rebelde sin causa y aún no se había convertido en una gran estrella. Bien realizada a través de planos muy cuidados, Life se sigue con interés y apasionará a los cinéfilos, por su retrato del Hollywood clásico, donde Nicholas Ray está acompañado de la estrella de su nueva película, Natalie Wood, o el protagonista acude a un estreno acompañado de su conquista, Pier Angeli. Se aprecia el esfuerzo de Robert Pattinson, un poco mejor que en otras ocasiones como el fotógrafo Stock, y funciona el Jack Warner que encarna Ben Kingsley, personaje que el realizador aprovecha para lanzar una sutil crítica contra las manipulaciones de las grandes productoras del Hollywood clásico. Por contra, el habitualmente brillante Dane Dehaan (Chronicle) no acaba de funcionar, pues su James Dean acusa demasiado el intento de imitación, quizás demasiado artificiosa. Pero el verdadero problema de Life es precisamente su falta de vida, pues al rehuir los tópicos sensibleros de una historia de amistad resulta demasiado fría. Se salva un poco el tramo final, con los protagonistas visitando el pueblo natal del actor, pero las relaciones con su familia, emocionada de que su hijo esté triunfando, o la visita a un baile juvenil, tenían más posibilidades, saben a poco.

5/10
Eternal

2015 | Self/less

Un futuro no muy lejano. Al millonario Damian le dan pocos meses de vida. En un mundo de apariencias, el éxito le ha sonreido, pero al precio de convertirse en un cínico y de distanciarse de su hija, lo que no deja de dolerle, con la muerte ya próxima en el horizonte. Por ello, aunque suene a completa locura, pagará a una empresa tecnológica secreta para que le dé un cuerpo nuevo de joven macizo, una forma de prolongar su existencia. Pero junto a su nuevo aspecto, que le invita a un estilo de vida hedonista, asoman raros recuerdos, algo huele a chamusquina en su nueva identidad. Cinta de ciencia ficción estadounidense, escrita por los españoles David y Àlex Pastor, la dirige el indio Tarsem Singh, conocido por su fuerza visual, véase La celda o The Fall. El sueño de Alexandria. Juega con la idea del anhelo de inmortalidad que alberga todo ser humano, y que en tiempos descreídos algunos la fían al poder de la ciencia y al dinero, hasta cuenta con una corriente ideológica que la propugna, el llamado transhumanismo o posthumanismo. Aunque el film arranca bien, a partir de cierto momento la trama se atora, faltan líneas narrativas medianamente sugestivas y el conjunto se convierte en una rutinaria cinta de acción más, con supuestos giros inesperados que no lo son tanto. Aunque entretenido y con buenas ideas sobre lo que de verdad importa y que invitan al debate, resulta fallido. Se siente que no tenga más presencia Ben Kingsley, lo cierto es que con Ryan Reynolds se pierde en el cambio.

5/10
Tutankamón

2015 | Tut | Serie TV

Serie televisiva de tres episodios que imagina una trama palaciega en el Egipto de los faraones, en el siglo XVI a.C., más exactamente sobre las intrigas que sufre el joven Tutankamón (Avan Jogia) y su lucha por controlar a los enemigos del reino, los Mittani, y hacerse con el poder y la confianza de su pueblo. Cuidada producción que cuenta con la presencia del actor Ben Kingsley, en el papel del ladino visir que aconseja al joven faraón. La ambientación es eficaz, pese a las claras limitaciones del presupuesto, visible sobre todo en los decorados y el vestuario. Aún así el guión resulta entretenido, las batallas están bien filmadas y sabe trasladar bien la intriga y las dudas y nobles aspiraciones del joven protagonista.

5/10
El desafío (The Walk)

2015 | The Walk

Una auténtica película-experiencia que, al seguir a un célebre funambulista, conecta aún más con los orígenes del cine, cuando las películas era una espectáculo de feria que debía asombrar al público mostrando lo que nunca había soñado ver antes. Basada en hechos reales, describe la peripecia del francés Philippe Petit que él mismo narró en su libro “Alcanzar las nubes”, y que dio pie al documental ganador del Oscar Man on Wire. Tiene el enorme mérito de trasladar al espectador la sensación de estar ante el mismo reto que afrontó el protagonista el 7 de agosto de 1974, su paseo suspendido en el vacío sobre un cable tendido entre unas Torres Gemelas, revividas para la ocasión por obra y gracia de unos asombrosos efectos visuales, cuyo poder crece aún más gracias al Imax en 3D. Robert Zemeckis es un cineasta que siempre ha sabido usar con talento de los efectos visuales, tanto para contar historias fantásticas, véanse las de la trilogía Regreso al futuro, como para hacer creíble lo increíble, los encuentros de aire realista con personajes históricos de Forrest Gump. Siguiendo esta segunda línea, consigue algo semejante a lo que logró Alfonso Cuarón con Gravity en lo relativo a los viajes espaciales. Entrega una película intensa, bien llevada, verdadera proeza técnica, con un Petit que ejerce también de coro-narrador desde un punto tan insólito como la Estatua de la Libertad, contagiando el entusiasmo por hacer realidad su sueño. Joseph Gordon-Levitt atrapa con su interpretación la pasión del protagonista. Ayudado en el guión por el desconocido Christopher Browne, y con una estupenda fotografía del genial Dariusz Wolski, el aspecto visual del film, con el protagonismo de París y Nueva York, es fantástico. Toda la narración está armada para el gran momento del paseo de las Torres Gemelas, concebido como un golpe al estilo de las clásicas películas de robos, en que hay que tener en cuenta todos los detalles, pues se trata de lograr la hazaña clandestinamente. Y el mérito es que lo que antecede a este largo clímax interesa, incluido el aprendizaje de la profesión de equilibrista de la mano de Papá Rudy Omankowsky –Ben Kingsley, secundario de lujo–, el acompañamiento femenino de Annie, la formación de un equipo y los diversos preparativos. Todo se encuentra servido con un maravilloso sentido del ritmo.

7/10
Noche en el museo 3: El secreto del faraón

2014 | Night at the Museum: Secret of the Tomb

La saga iniciada con Noche en el museo recuperó el cine familiar concebido como un gran espectáculo de calidad. No en vano ejerce como productor Chris Columbus, director de grandes títulos del género, como Solo en casa y Señora Doubtfire. En la tercera entrega también se mantiene como director Shawn Levy, artesano que gracias al enorme éxito de la franquicia se ha convertido en uno de los más valorados por la industria. Si en la primera entrega se desarrollaba en el Museo de Historia Natural y en la segunda los protagonistas se trasladaban al Smithsonian de Washington, en esta ocasión en el Museo Británico de Londres. Allí acude Larry para investigar qué ocurre con la Tablilla que mágicamente da vida a las criaturas, pues éstas han comenzado a comportarse de forma extraña. Noche en el museo 3: el secreto del faraón pierde fuelle con respecto a sus predecesoras. El guión resulta mucho más caótico, y se echa de menos a Amy Adams, que fue un gran contrapunto de Ben Stiller en la entrega anterior, con sus diálogos dignos de la mejor screwball comedy. En general, esta vez los actores tienen poca cancha o no acaban de resultar brillantes, como en el caso del recién llegado Dan Stevens, que encarna a una figura de Lancelot. Quedan también un poco deslucidas, al ejercer como meros comparsas Robin Williams y Mickey Rooney, en sus últimas apariciones cinematográficas. Todo esto devalúa la previsible exhibición de sofisticados y espectaculares efectos especiales, aunque Noche en el museo 3: el secreto del faraón cuenta con algún gag realmente eficaz, especialmente la aparición estelar de Hugh Jackman, que demuestra una enorme capacidad para reírse de sí mismo y de su imagen pública. Visualmente lo mejor es la entrada gracias a la animación digital de los protagonistas en la famosa pintura "Relatividad", de M.C. Escher, lo que les sumerge en un universo con reglas surrealistas.

5/10
Exodus: Dioses y reyes

2014 | Exodus: Gods and Kings

Ramsés y Moisés han sido criados como hijos del Faraón de Egipto. Y aunque éste siente un afecto natural mayor por el segundo, por sus mejores cualidades humanas, sólo el primero lo es de verdad. Cuando Ramsés sucede a su padre, el descubrimiento de que Moisés es hijo de hebreos, miembro del pueblo de Israel al que tiene esclavizado, manda a quien fuera como un hermano al exilio. Para Moisés su nueva vida en una sencilla comunidad pastoril será como una revelación, a la que se suma una auténtica teofanía, Dios le habla exponiéndole los planes que tiene para él. La historia de Moisés ha sido adaptada múltiples veces al cine y a la pequeña pantalla, con el caso extraordinario de Cecil B. DeMille, que lo hizo en dos ocasiones, siendo Los diez mandamientos de 1956, con Charlton Heston y Yul Brynner, la más popular. Ahora es Ridley Scott quien revisita el relato bíblico, básicamente fiel a sus fuentes, incluido su sentido sobrenatural y trascendente, aunque se tome también algunas licencias artísticas, como que Dios hable a Moisés con figura de niño. Estructuralmente el guión firmado por Adam Cooper, Bill Collage, Jeffrey Caine y Steven Zaillian está construido alrededor del antagonismo-rivalidad-afecto fraterno de Moisés y Ramsés, un tema con el que Ridley Scott parece haber enganchado especialmente, no en balde él estaba muy unido a su hermano Tony, también director, que se suicidó hace dos años, y a quien dedica el film. Y por otro lado, se encuentra todo el conflicto interior de Moisés, su viaje y peregrinación de autodescubrimiento, acerca de quién es y lo que debe hacer, con la especial intimidad que le une a Dios, cuyas acciones, a veces terribles, no siempre entiende o comparte, aunque se dejará ganar y guiar por la fe –frente a la tentación de confiar en su pericia militar–, para poder hacer luego lo propio con los hebreos, ejerciendo de auténtico líder. Christian Bale hace un magnífico trabajo, y su némesis, interpretado por Joel Edgerton, también entrega una gran actuación. Estos mimbres fuertes pueden afectar al hecho de que otros sean más livianos, pues algunos personajes se encuentran bastante desdibujados, apenas trazados con un par de líneas. Los que mejor logran superar este handicap son tal vez John Turturro, el Faraón padre, y María Valverde, la esposa de Moisés, el resto –Sigourney Weaver, Aaron Paul, Ben Kingsley, Hiam Abbas...–, simplemente, están ahí, con su poderosa presencia. Pero verdaderamente el capítulo en que el film se muestra verdaderamente sobresaliente es el visual, que acrecienta el carácter de epopeya de la cinta, y donde da “sopas con honda” a la reciente Noé. Ridley Scott usa bien el 3D para dar profundidad a las escenas de masas, y los efectos especiales y el diseño de producción nos sumergen de lleno en el antiguo Egipto y en el desierto, las plagas y el paso del mar Rojo son de una increíble espectacularidad, con elementos como las gaviotas en el cielo encapotado que conceden a los planos un aire muy especial. Por concepción y temática, la película de Ridley Scott que más conecta con Exodus: Dioses y reyes, es El reino de los cielos, pero el cineasta británico sale mejor parado de la empresa que nos ocupa, por la fuerza y coherencia de la historia, y por el enorme carisma de Bale, mucho mayor que el de Orlando Bloom.

7/10
Robots. La invasión

2014 | Robot Overlords

Los robots de una galaxia lejana han conquistado La Tierra; todos los supervivientes han sido confinados en sus casas y deben llevar implantes electrónicos. Si salen, corren el riesgo de morir calcinados por los robots centinela que patrullan las calles. Tienen francotiradores que son máquinas de matar inclementes y su líder, aunque con aspecto de niño, es frío e implacable. Sin embargo, un grupo de jóvenes está urdiendo un plan para terminar con esta ocupación y la supremacía de los robots. La clave está en El Cubo, la enorme nave nodriza que domina el horizonte.

Aprendiendo a conducir

2014 | Learning to Drive

El matrimonio de Wendy, escritora y crítica literaria, se ha roto. En su casa de Manhattan ha vivido absorta en sus libros, su teclado, su ordenador. Y su marido no ha aguantado más y la abandona por otra mujer. A Wendy se le viene el mundo encima pues se da cuenta de su culpa en el fracaso de su matrimonio, y ni siquiera tiene el consuelo de su hija Tasha, pues ésta se encuentra viviendo lejos, en Vermont. Precisamente con la excusa de poder ir a visitarla, decide entonces sacarse el carnet de conducir. Su profesor será Darwan, un refugiado político sij. Algo está cambiando en la directora española Isabel Coixet. Justo después de probar con el terror en Mi otro yo, vuelve a dejar de lado el género dramático, de profundidades interiores y pesados sufrimientos, que tanto prestigio le ha generado (Mi vida sin mí, La vida secreta de las palabras) y se adentra por primera vez en la comedia con esta película ligera, pero agradable, que se desarrolla con tremenda naturalidad. Llama la atención el tono que adopta Coixet, pues la situación de la protagonista no es lo que se llama idílica (el mundo se le viene encima por un proceso de divorcio) y sin embargo la directora elude el dramatismo y se decanta descaradamente por el lado menos tremendista e incluso opta a veces por lo descomplicado y tragicómico (esa surrealista escena de cama que parece salida del Woody Allen de los 80) e incluso hay referencias a Dios, a su auxilio como fuente de paz (aunque se esté enemistado con él, como dice la protagonista). Funciona además la idea que aletea en el guión de Sarah Kernochan, la metáfora de la conducción como modo de vivir la propia vida: es necesario estar pendientes de lo que sucede alrededor, de los detalles, de las personas del exterior. Si nos encerramos en nuestro propio mundo, nunca avanzaremos y la colisión será segura. Aprendiendo a conducir se ve con gusto, aunque no se escapa que es poca cosa, casi una historia mínima. Se engrandece, sin embargo, con la presencia de Patricia Clarkson, quien en cada escena demuestra ser una actriz enorme, de gran gestualidad y empatía. Le acompaña un correcto Ben Kingsley, aunque su papel de Darwan sea más tópico, menos dado a la brillantez.

6/10
Asylum: El experimento

2014 | Eliza Graves

Iron Man 3

2013 | Iron Man 3

En esta ocasión, Tony Stark recibe la visita de Maya Hansen, una mujer de su pasado, brillante científica que quiere advertirle del llamado Virus Extremis, que en las manos equivocadas pondrá en apuros al frívolo millonario. Éste ha desarrollado diversas armaduras con las que protegerse, y cuenta con la ayuda de su mejor amigo, el coronel Rhodey, capaz de manejarlas con la misma pericia que él, y de Pepper Potts, su novia. Mientras tanto, un siniestro villano conocido como El Mandarín perpetra terribles atentados. Aunque Jon Favreau, director de las dos primeras entregas de Iron Man, estaba dispuesto a encargase en un primer momento de la tercera, decidió renunciar a la silla teóricamente por disconformidad con la decisión de unir la franquicia con Marvel Los Vengadores. También se dice que pedía demasiado dinero, por lo que decidieron sustituirle. En cualquier caso, Favreau se ha quedado como productor ejecutivo, y como actor secundario retomando el papel del guardaespaldas Happy Hogan. Le pasa el testigo nada menos que a Shane Black, toda una leyenda entre los guionistas del cine de acción, por sus influyentes libretos al servicio del productor Joel Silver, sobre todo la saga de Arma letal. Supone su segundo trabajo como realizador tras Kiss Kiss, Bang Bang, también protagonizada por Robert Downey Jr., que muy posiblemente habrá tenido algo que ver en su fichaje. Fiel a su estilo, Black se limita a enlazar secuencias de acción, con numerosos toques de humor tendente al surrealismo. Ha seguido el sendero trazado por Favreau, lo que significa efectos especiales cuidadísimos a mansalva. Esto propicia –como era de esperar– diversas secuencias de enorme espectacularidad, como un rescate aéreo colectivo, el ataque de las armaduras, el atentado contra la mansión del protagonista, los villanos aparentemente humanos normales que parecen quemarse por dentro, etc. En Iron Man 3 los actores están todos en su papel, pues Robert Downey Jr., Gwyneth Paltrow y Don Cheadle parecen conocerse a sus personajes al dedillo, mientras que aportan aires nuevos los recién llegados Rebecca Hall (la científica), Guy Pearce en un registro de antagonista sin escrúpulos y sobre todo un Ben Kingsley que aporta cierta gracia a su personaje. ¿Se echa de menos algo de fondo en la película? Más allá de la típica advertencia pro buen uso de la tecnología, poco hay detrás de las imágenes de Iron Man 3, por lo que gran parte del público que no busque efectos a mansalva se puede sentir un tanto desplazado. Lo mejor, todas las referencias a la muy superior Marvel Los Vengadores, como el niño seguidor del grupo, y una secuencia de propina también relacionada con aquel film que se hace esperar tras unos títulos de crédito interminables.

5/10
El juego de Ender

2013 | Ender's Game

Año 2070. La humanidad está en guerra contra unos alienígenas denominados insectores, que casi arrasan la Tierra cincuenta años atrás. Ender es un chaval que tiene un don para la estrategia en la batalla, sabe cómo manejar al contrincante, sabe utilizar todos los elementos para lograr la victoria. Ahora sólo lo hace por medio de videojuegos, pero el coronel Graff ha visto en él al futuro líder de las fuerzas terrestres contra los insectores, así que decide entrenarlo en la llamada Escuela de Batalla, una base espacial aislada de la Tierra. Ahí Ender tendrá que enfrentarse a los demás y a sí mismo para demostrar si realmente tiene las aptitudes necesarias para liderar las tropas que impidan la extinción de la raza humana. Adaptación de la más célebre novela de Orson Scott Card, primera una saga que ha tenido un éxito editorial considerable y que se prestaba adecuadamente para ser llevada a la gran pantalla. Detrás de las cámaras se sitúa Gavin Hood, cuyo film Tsotsi ganó el Oscar a la mejor película extranjera en 2006 y que más tarde dio el salto a Hollywood para dirigir Expediente Anwar y X-Men Orígenes: Lobezno. Sigue pues el director surafricano inmerso en el cine comercial con El juego de Ender, que en ciertos aspectos recuerda a otras producciones futuristas como Los juegos del hambre, en donde los niños son los protagonistas de la acción y se convierten de algún modo en cobayas de los adultos. El juego de Ender se puede incluir en un tipo de películas cuyo argumento gira en torno al entrenamiento del héroe con fines bélicos, por lo que recuerda al subgénero de las “academias militares”, sólo que la ambientación futurista la acerca más a películas del estilo La guerra de las galaxias. Sin embargo, al contrario que en el clásico de Lucas, no está lograda la tensión extra requerida para emocionar al espectador con en este tipo de relatos de crecimiento y aprendizaje. Quizá sea culpa de varios elementos: la instalación espacial en donde se sitúa la acción, un lugar demasiado frío, aséptico, reducido; las tópicas e injustificadas provocaciones con los otros reclutas; la esperada rebeldía ante las normas y los mandos superiores; los numerosos personajes cliché, etc. Son elementos que, acumulados, rebajan la originalidad de la propuesta. Tampoco están aprovechados los duelos en la esfera de entrenamiento, supuestamente muy importantes pero que resultan de una simpleza llamativamente infantil. Por eso quizá las secuencias más logradas son las que tienen lugar en la Tierra, en el arranque de la película: son más vivas, reales y dramáticas que todo lo que vendrá después. Asimismo, es posible que el aire de videojuego también haya "jugado" una mala pasada a la historia. Aquí efectivamente los límites entre la consola, la realidad y la conciencia del jugador se desdibujan, hasta el punto de entremezclarse. Aunque a priori este enfoque tiene un innegable gancho, a Gavin Hood le ha faltado inventiva para plasmar la idea con eficacia, de modo que la resolución es confusa, inconsistente y tramposilla. Quedan de fondo, eso sí, ideas interesantes que surgen a lo largo de la historia creada por Scott Card, preguntas y reflexiones acerca de la propia vocación, de las dudas ante el destino, de la justificación de la guerra y de los límites morales de las acciones humanas en situaciones críticas. Por lo demás, al esforzado trabajo del joven Asa Butterfield (La invención de Hugo), que asume su papel con la requerida intensidad, acompañan unos poco memorables papeles de los veteranos Harrison Ford y Ben Kingsley.

4/10
El médico

2013 | The Physician

Inglaterra, siglo XI. El pequeño Rob Cole es testigo de la muerte de su madre por el mal de vientre, y la consiguiente dispersión de sus hermanos, él acaba convirtiéndose en aprendiz del Barbero, un curandero ambulante que recorre el país ofreciendo remedios para las enfermedades algo elementales, ante la suspicacia de algunos clérigos que identifican sus prácticas con la brujería. Ya convertido en un apuesto joven, el deseo de curar enfermades crece en Cole, alimentado también por un extraño don de premonición, sabe cuándo la muerte de alguien está próxima con solo tocarle. Y al saber de que en Persia existe una escuela de medicina, dirigida por el sabio Ibn Sina, emprende un largo viaje que servirá para afianzar su vocación de médico. Casi 30 años después de la publicación de “El médico”, la voluminosa novela de Noah Gordon es trasladada al fin a la gran pantalla. Sin duda se trata de una empresa arriesgada, pues estamos ante un best-seller muy querido, con múltiples tramas, y un amplio lienzo de lugares donde discurre la acción. La necesidad de condensar y reelaborar el material primitivo resulta comprensible, y el director Philipp Stölzl y su guionista Jan Berger han hecho un esfuerzo ímprobo por entregar una película de cualidades épicas, donde cuestiones como la relación entre fe y ciencia conviven con los dramas de los personajes, y singularmente la trayectoria de Rob y su proceso de maduración. Aunque la producción de El médico ha disfrutado de abundantes medios, el resultado resulta algo irregular en lo relativo a la descripción de los dramas personales, que contemplamos con frialdad a cierta distancia, no resulta fácil emocionarse con las vicisitudes del protagonista y sus amigos. No hay tiempo para desarrollar el enamoramiento de Rob, o la amistad con sus condiscípulos aspirantes a médicos. Algunas variaciones respecto a ellos o al maestro Ibn Sina resultan algo caprichosas, pues que la mujer que ama Rob sea judía viene a dar igual, aparte de que Rebecca queda sólo definida por un matrimonio concertado y su afición a leer cuentos árabes; y el destino de Ibn Sina quizá quiera subrayar cierto paralelismo con filósofos grecolatinos, pero no está justificado. Los actores, incluido el gran Ben Kingsley, están correctos, peros sus composiciones no son memorables. Seguramente con la idea de hacer la historia más cinematográfica, algunas ideas de Gordon son llevadas más lejos que en la novela, singularmente la operación que constituye el clímax de la película. Aunque históricamente poco creíble, se muestra de un modo muy visual esa incisión en el cuerpo, que conecta con una escena en el primer tramo del film, en que Rob mete el dedo en la llaga de la lanzada de un Cristo crucificado. Otros momentos que tratan de dar espectacularidad a la película, como la tormenta de arena, la caza del león y una batalla, saben a poco. Tratar de mostrar la época como brutal –también en ambientes de burdel-, y al tiempo intentar no ahuyentar al espectador, hace que el film discurra con medias tintas que pueden no contentar a todos. El deseo de abarcar mucho acaba produciendo el efecto de apretar poco. Hay que reconocer el esfuerzo por presentar la fe sincera de los personajes, evitando caer en la tentación de modernizar las cosas en exceso, mostrando personajes escépticos propios de otras épocas. De modo que vemos a judíos, cristianos y musulmanes donde sus creencias influyen en sus vidas, por ejemplo en momentos de plegaria. También el conflicto fe-ciencia se presenta de modo medianamente razonable, los mulás y ciertos frailes estarían más impelidos por sus prejuicios bárbaros que por la religión, que en general es tratada con respeto. Que en la época se considerara inapropiado abrir cadáveres para avanzar en el ejercicio de la medicina es un hecho que no se achaca de modo inapelable a la fe, sino a lo acostumbrado entonces y a un respeto exagerado al cuerpo de los difuntos.

5/10
Al lado del enemigo

2013 | Walking with the Enemy

Inispirada en una historia real, cuenta los últimos días de la Segunda Guerra Mundial a través de los ojos de Elek Cohen (Jonas Armstrong), un chico que al ser separado de su familia luchará por volverles a encontrar haciéndose pasar por un soldado nazi. Drama bélico aplaudido que narra unos trágicos hechos y que mejora el film gracias a las interpretaciones de los protagonistas. 

4/10
Un hombre común

2013 | A Common Man

Un terrorista (Ben Kingsley) coloca cinco bombas en la ciudad de Colombo, Sri Lanka. Su intención es la de hacerlas estallar a no ser que la policía libere a cuatro terroristas que tienen en prisión. Fallido film sobre terrorismo que pasó inadvertido por la cartelera.

4/10
A Birder's Guide to Everything

2013 | A Birder's Guide to Everything

David Portnoy (Kodi Smit-McPhee), es un joven de quince años cuya afición son las aves. Un día encuentra una nueva y se piensa que es el mayor descubrimiento de su vida. En la vispera de la boda de su padre (Ben Kingsley), decide escaparse con sus amigos en un viaje por carretera que estrechará sus lazos con la historia de las aves. Original comedia que trata sobre la juventud y la inocencia de unos críos durante un viaje que puede cambiarles la vida.

5/10
El dictador

2012 | The Dictator

Aladeen es el tiránico Líder Supremo de Wadiya, un país árabe africano. Encantado de tener sometido bajo su férrea bota al pueblo, de desarrollar la energía nuclear con “fines pacíficos” (siempre ríe cuando lo dice) y de ejecutar a aquellos que se le oponen, el dictador es convocado a Nueva York por Naciones Unidas para explicarse. Es el momento en que Tamir, su tío y hombre de confianza, decide deshacerse de él y sustituirle por un estúpido doble. Lo que no sabe Tamir es que Aladeen sobrevive al hombre que iba a eliminarle, pero le toca comportarse como un ciudadano de a pie para recuperar su posición; encuentra una ayuda inesperada en Zoey, una feminista radical vegetariana algo marimacho, que regenta un establecimiento ecologista y solidario. Para los baremos de zafiedad que habitualmente maneja Sacha Baron Cohen, probablemente El dictador es una película “fina”. Aunque claro, resulta difícil igualar, incluso para él mismo, los “logros” de Borat. En su línea transgresora, hay que reconocer que concibe algún buen gag, se atreve a bromear con el 11-S y critica por igual a dictaduras tiránicas, presuntas democracias y mitos del progresismo. No osa en cambio mentar siquiera el fundamentalismo, pero claro, eso es más arriesgado. Lo que sí está claro es que a Sacha Baron Cohen le encanta revolcarse en la grosería, y aunque en El dictador parece más contenido que en otras ocasiones, no nos ahorra algunas gracieta escatológica próxima a lo vomitivo, el parto, el alivio por los aires del dictador protagonista o cuando éste descubre el placer en solitario. Aunque con el discurso final parece querer remedar a Charles Chaplin, El dictador está muy, muy lejos, de El gran dictador. Uno hace poesía, el otro, con perdón, emite ventosidades. También se juega con el tema de los dobles, lo que hace pensar en El prisionero de Zenda en clave de humor. Sobre los actores, poco hay que decir. Ben Kingsley juega con su acento, que probablemente es lo único con lo que puede entretenerse a la hora de concebir a su personaje. Todo es la mayor gloria de “el dictador” Sacha Baron Cohen que es, evidentemente, el rey de la función. Es buen actor, buen cómico, pero prefiríamos verle componiendo buenos personajes, como con Martin Scorsese en La invención de Hugo.

4/10
La invención de Hugo

2011 | Hugo Cabret

París, tras la Primera Guerra Mundial. El pequeño Hugo Cabret, que ha heredado de su padre el gusto por los inventos, se ha quedado huérfano. Y tras desaparecer su viejo tío borrachín, que se ocupaba del mantenimiento del reloj de la estación de tren, vive solo en la torre, junto a la complicada maquinaria que ayuda a marcar las horas, sin que nadie lo sepa. Toda su ilusión es poner en marcha un autómata que andaba reparando su padre, y que cree que le ayudará a dar un sentido a su vida. Le ayudará Isabelle, que siempre ha deseado vivir una ventura, y se encuentra bajo la tutela de sus padrinos Georges y Jeanne. El viejo Georges regenta una tienda de juguetes mecánicos, de la que de vez en cuando Hugo birla piezas, y está amargado por algún suceso indeterminado del pasado. Imaginativa adaptación de un libro infantil de Brian Selznick -pariente del mítico productor David O. Selznick-, con guión de John Logan, que ya había colaborado con Martin Scorsese en El aviador. Por fin el director italoamericano entrega una película infantil disfrutable por pequeños y grandes –no nos parece que el “ladrillo” Kundun entre en las categorías de “infantil” y “disfrutable”–, su historia de un huérfano al que intenta capturar el lisiado y cuadriculado inspector de la estación, que trata de resolver un enigma atravesando mil aventuras en compañía de una amiga, con la moraleja de encontrar el propio sitio en el mundo, arreglando lo que está roto, está perfectamente servida. Nunca es ñoña y desprende emociones genuinas, tiene magia y el encanto de un relato de Charles Dickens. Además Scorsese asume con La invención de Hugo el reto de rodar una película en 3D, y lo hace con brillantez, sacando todo el partido al formato, de modo que la deslumbrante imaginería –maravilloso diseño de producción de Dante Ferretti– luce en todo su esplendor, el apartado visual del que es responsable el director de fotografía Robert Richardson resulta deslumbrante, y la música de Howard Shore acompaña muy bien. El cineasta se suma al selecto grupo de colegas –James Cameron, Wim Wenders, Werner Herzog...– que sí saben utilizar la tridimensionalidad en sus historias, lo suyo no es la simple excusa de otros para que la productora haga más “caja”. Destaca el partido que se saca al tren que quiere salirse de la pantalla, guiño a los Lumière, pero también en los planos picados y contrapicados, e incluso en algunos primeros planos, y ello de un modo nada artificial, justificado por lo que se está contando. El ritmo es muy dinámico, no en balde colabora por enésima vez con Scorsese en el capítulo de montaje Thelma Schoonmaker Scorsese es un estudioso del cine, que ha publicado libros y hecho documentales para llamar la atención sobre los grandes maestros del Séptimo Arte, desconocidos con demasiada frecuencia por el gran público. Ahora suma a tal faceta este film que rescata a grandes genios del cine mudo del olvido, ahí está presente como personaje el gran mago y pionero del cine francés, Georges Méliès, a cuyos logros se rinde homenaje, pero también, aparte de los mentados hermanos Lumière, Harold Lloyd, Charles Chaplin, etc. Una magnífica pedagogía de los orígenes del cine, en forma de entrañable película familiar. Acierta el director en el reparto de La invención de Hugo. Los chavales protagonistas resultan encantadores, mientras que Ben Kingsley, que ya hizo a un eficaz Faggins en el Oliver Twist (2005) de Roman Polanski, encaja muy bien como el cascarrabias Georges. No es cuestión de hacer aquí el repaso completo de los actores secundarios, pero merece la pena destacar las composiciones de Sacha Baron Cohen y Emily Mortimer, su delicada historia de amor da pie a un par de escenas memorables. Puestos a poner un “pero” al film, podemos decir que el secreto del estado de decaimiento de Georges no encuentra una explicación plenamente satisfactoria, uno esperaba algo de más calado. Pero en fin, como decía Billy Wilder, “nadie es perfecto”.

8/10
Prince of Persia: las arenas del tiempo

2010 | Prince of Persia: The Sands of Time

Feliz adaptación del popular videojuego del mismo nombre, desarrrollado en 1989 por Jordan Mechner, el cual también ha ideado ahora la historia del film. Sin ser una maravilla, el resultado es muy superior a otras lamentables adaptaciones de las consolas, como Doom, Max Payne o Hitman, por nombrar sólo los fiascos más sonados. Aquí, la función está dirigida por un director de cierto peso, Mike Newell (Harry Potter y el Cáliz de fuego), lo cual se nota sobre todo porque da prioridad a la historia, aventurera y romántica, por encima de los inevitables efectos especiales. Cuando era un chavalín despierto, valiente y temerario, el pequeño Dastan (Jake Gyllenhaal) fue recogido por el noble rey de Persia y llevado a palacio, en donde fue criado como uno de sus propios hijos. Con el tiempo creció y demostró su valor y destreza en la guerra, aptitudes que comparte con sus hermanos Tus y Garsiv. La familia real –compuesta por el rey Sharaman, su hermano Nizam, y los tres príncipes– forma una unidad muy compacta, pero su cohesión va a ser puesta a prueba cuando tras la llegada de unos informes sobre tráfico de armas, se decide invadir la ciudad sagrada de Alamut, regentada por la bellísima princesa Tamina (Gemma Arterton). Pero cuando el ejército persa celebra la victoria, el rey muere asesinado, y todo apunta a que el responsable es el príncipe Dastan. Película de aventuras de toda la vida, para verla con palomitas y regresar a los sueños de infancia, con castillos y fortalezas, princesas y príncipes, malvados oscuros y traiciones perversas, duelos con espadas y persecuciones malabares, magia y hechicería, tesoros y pasadizos secretos. El film bebe de los aires clásicos de los relatos de "Las mil y una noches" y también de la atmósfera y la puesta en escena de otras aventuras exóticas, no exentas de humor, al estilo de La momia. Y aunque la simpleza de algún diálogo incita a la risa y la historia es tan previsible como uno puede imaginar, el film gana enteros gracias a la labor del equipo de guionistas formado por Boaz Yakin (Titanes. Hicieron historia) y los socios Carlo Bernard y Doug Miro (responsables de El gran rescate y Presencias extrañas). Todos ellos se las arreglan para entregar un variado grupo de personajes bien definidos, cuidados con esmero, y que cuentan con minutos suficientes como para no ser simples comparsas, especialmente la princesa interpretada por Gemma Arterton o el simpático y característico sinvergüenza encarnado por un excelente Alfred Molina. En honor a la verdad, el film se desinfla hacia el final, cuando abusa de la fantasía y de unos efectos especiales de feria, efectistas y ridículos, y la trama se deja llevar demasiado por las zarandajas místicas y esa cansina moda olímpica de hablar de los dioses. Menos mal que gran parte del film obvia todo esto y se centra en ofrecer acción a raudales, diálogos humorísticos, ritmo modélico, escenarios variados, amor y sacrificio, y en fin, todo eso que ha de tener una película de aventuras para no aburrir.

6/10
Teen Patti

2010 | Teen Patti

Perci Trachtenberg (Ben Kingsley), es el mejor matemático de todo el mundo. Un día se reúne con Venkat (Amitabh Bachchan), otro genio de las matemáticas procedente de la India, en un casino de Londres. Éste tiene una teoría y decide unir su tesis junto con un juego de cartas indio conocido como Teen Patti.

3/10
50 hombres muertos

2009 | Fifty Dead Men Walking

La veterana directora canadiense Kari Skogland, forjada en series y telefilmes, lleva al cine la historia real de Martin McGartland, un hombre que logró infiltrarse en el IRA, y que hoy en día vive oculto, con otra identidad, acogido al programa de protección de testigos. La propia Skogland se ha encargado de escribir el guión, a partir de un libro sobre el personaje, escrito por Nicholas Davies y Martin McGartland. La cinta causó cierta polémica durante su proyección en el Festival de Toronto, porque una de las actrices, Rose McGowan –cuyo padre es irlandés–, realizó unas dudosas declaraciones en las que aseguraba que podía entender que la gente se volviese violenta en Irlanda del Norte. La directora y los productores de la cinta se distanciaron de estas opiniones, y aseguraron que no reflejaba lo que quieren contar. Cualquiera que vea la película puede comprobar que tienen razón. 50 hombres muertos tiene lugar a finales de los 80, en los años duros de los enfrentamientos entre católicos y protestantes en Irlanda del Norte, ocupada por el ejército británico. Por aquel entonces, Martin McGartland era un muchacho desempleado, que sobrevivía en Belfast vendiendo prendas robadas. Mientras sigue viviendo en casa de su madre, una mujer de carácter, McGartland tiene un romance con una joven a la que deja embarazada. Tras un encontronazo con la policía, Fergus, un agente especial de la policía, le propone aprovechar su potencial para contactar con el IRA, para que le pase información... A Skogland le falta la brillantez para la puesta en escena de Jim Sheridan y otros grandes directores que han tratado el tema del terrorismo irlandés. Además, no puede disimular los inevitables tópicos del género de infiltrados, que remiten a películas de Martin Scorsese y otros directores. Pero es una cinta honesta cuyo punto fuerte son las interpretaciones, sobre todo por parte de Jim Sturgess, que confirma el talento que demostró como protagonista de 21: Black Jack. Le secundan el siempre brillante Ben Kingsley –el agente que le recluta– y  la citada Rose McGowan, muy convincente –lo cortés no quita lo valiente– en su interpretación de una glamourosa pero implacable líder del IRA. Aún más interesante que la historia policíaca es la subtrama relativa a que el protagonista tenga que sacrificar el poder llevar una vida normal con su familia, para poder cumplir su cometido.

6/10
Parting Shots

2009 | Parting Shots

Comedia policiaca sin mucho sentido, donde al fotógrafo Harry Sterndale se le diagnostica un cáncer terminal. Obsesionado porque le queda poco tiempo de vida, Harry dedicará sus últimos días a vengarse de todas las personas que le han amargado la existencia, entre los que están su traicionera esposa y un peligroso hombre de negocios. Todo cambiará para él cuando se enamora. Escrita y dirigida por el británico Michael Winner, que reunió a un competente reparto que incluye a John Cleese, Bob Hoskins, Ben Kingsley, Oliver Reed, Diana Rigg y Joanna Lumley, ésta última conocida sobre todo por su papel de la sexy Purdey en la serie televisiva de Los nuevos vengadores a mediados de los 70.

3/10
Shutter Island

2009 | Shutter Island

Verano de 1954. Teddy y Chuck, agentes del FBI, acuden a Shutter Island, una apartada isla de la bahía de Boston, donde tiene su sede Ashecliffe, un centro psiquiátrico para criminales peligrosos. La paciente-prisionera Rachel se ha fugado del modo más misterioso, y a pesar de que los guardias han rastreado hasta el último rincón de la isla, no han dado con ella. En realidad la presencia de Teddy en la isla no es casual: él mismo, veterano de la Segunda Guerra Mundial, solicitó que le asignaran el caso, pues sospecha que en ese particular manicomio se realizan experimentos comparables a los perpetrados por los criminales nazis. Inteligente adaptación de la novela de Dennis Lehane a cargo de Martin Scorsese, que maneja un buen guión de Laeta Kalogridis. El título de la filmografía de Marty que más se parece al que nos ocupa tal vez sea El cabo del miedo, pero por fortuna Shutter Island es muy superior. El director italoamericano sabe crear desde el primer momento un ambiente opresivo muy adecuado, a lo que ayudan mucho esos cielos encapotados que anuncian tormenta y los sonidos de la partitura musical. De modo que se desarrollan bien, dentro de una atmósfera gótica con elementos de terror y cine negro, las dudas de dónde radican los límites de locura y cordura que proporcionan nuestros traumas y construcciones mentales, del alcance que puede tener una conspiración de proporciones colosales, del tratamiento que necesita una mente enferma. Hay sorpresas narrativas que no es cuestión de desvelar, preparadas sin trampa ni cartón, y los personajes son sólidos, no hay villanos de opereta ni héroes sin fisuras. Aunque puedan venir a la cabeza enseguida títulos inolvidables de manicomios, como Alguien voló sobre el nido del cuco, el cinéfilo Scorsese menciona otras referencias clásicas que le han guiado en su notable film: El gabinete del doctor Caligari, Laura, Retorno al pasado, El proceso... Sin duda que son influencias que están ahí, aunque también se podrían mencionar títulos de Alfred Hitchcock como Recuerda y De entre los muertos (Vértigo). Se trata de la cuarta ocasión en que trabajan juntos Martin Scorsese y Leonardo DiCaprio. Este último sigue confirmando su estatura interpretativa, su personaje se mueve en un delgadísimo filo de navaja con enorme soltura, su composición está muy matizada. Le apoya un notable reparto, de esos que obligan a quitarse el sombrero.

8/10
Negocios de guerra

2008 | War, Inc.

Curiosa y delirante sátira política, ambientada en un futuro no lejano y en época de guerra. La historia tiene lugar en un país imaginario de Oriente Medio llamado Turaguistán, donde tienen lugar grandes protestas y motines debido a que una corporación privada, propiedad del ex vicepresidente de los Estados Unidos, se ha hecho con el dominio del país. Un asesino tendrá como misión 'eliminar' al jefe de la corporación, pero el amor por una periodista quizá se interponga en su camino. Todo ello alrededor de la boda de una cantante a lo Britney Spears con un árabe, la unión de Occidente y Oriente, ya se sabe. Como puede verse, no es difícil encontrar similitudes con la vida real, y en especial con la política internacional estadounidense. El film sigue así una estela muy políticamente correcta, de varapalo a los Bush y compañía, denunciando a los que se lucran con la guerra sin ningún tipo de escrúpulo; pero da la sensación de que la crítica funcionaría mejor si hubiera más matices, y no fuera todo tan alambicado, véase el personaje de Ben Kingsley, o la 'sorpresa' final de cierta paternidad. Aunque algún gag es gracioso, pesa la exageración cercana al esperpento, como en el coro de bailarinas con prótesis de piernas. Resultan acertados los dardos a cierto periodismo que se conforma con seguir una 'guerra virtual', aunque también aquí la exageración no está bien entregada, no logra la suspensión de la incredulidad en el espectador. La película cuenta con un gran puñado de actores, empezando por el enorme John Cusack (Serendipity), quien ha producido la película y además ha participado en el guión.

4/10
El gurú del buen rollo

2008 | The Love Guru

Opera prima de Marco Schnabel, que ejerció diversas tareas en las tres entregas de Austin Powers, y que cuenta esta vez con el mismo protagonista, el cómico Mike Myers, necesitado de un éxito tras el batacazo absoluto de la mediocre El gato. En esta ocasión, Myers interpreta a Pitka, estadounidense que fue abandonado cuando era pequeño en la India, donde creció rodeado de gurús. Ya adulto, se traslada a Estados Unidos, y se convierte en terapeuta especializado en problemas de pareja. Le contrata la propietaria de un equipo de hockey, porque su jugador estrella tiene problemas en su matrimonio, ya que su esposa le engaña con uno de los rivales. Es necesario que se reconcilie con ella para que vuelva a centrarse en su carrera deportiva, ya que el equipo lleva tiempo sin anotarse una victoria. La trama sirve como mera excusa para una sucesión de gags aislados –casi todos a base de sal gruesa o juegos de palabras intraducibles y facilones– combinados con algún homenaje a los coloristas números musicales del cine de Bollywood. Myers acapara el protagonismo con otra de sus habituales sobreactuaciones, dejando poco espacio a los secundarios. No se entiende la presencia en este film del veterano Ben Kingsley, en un breve papel de maestro gurú. No es el único cameo, pues suele haber bastantes en las cintas de Myers, y esta vez también se pasean por la pantalla Val Kilmer, Jessica Simpson y el escritor Deepak Chopra. En busca de la risa fácil, Myers no duda en homenajearse a sí mismo, concretamente a Austin Powers, con la aparición de Verne Troyer, el actor que encarnaba a Mini Yo, que da pie a todo tipo de chistes sobre su reducido tamaño.

1/10
Transsiberian

2008 | Transsiberian

El estadounidense Brad Anderson rodó al inicio de su carrera Próxima parada, Wonderland, una comedia dramática de tono amable, y desde entonces sólo rueda thrillers y cintas de terror de lo más desasosegante. Sigue en esa línea oscura su nuevo trabajo, coproducido entre España, Gran Bretaña, Alemania y Lituania. Roy y Jessie, una pareja que ha pasado una temporada en Pekín, decide viajar a Moscú en tren. Aunque sus compañeros de viaje parecen poco recomendables, finalmente conocen a Carlos y Abby, que recorren diversos países, impartiendo clases de inglés y revendiendo objetos. En el tren también viaja el inspector Grinko, un policía ruso que sigue la pista de los asesinos de un traficante de drogas. El español Eduardo Noriega realiza un gran esfuerzo para no desentonar y para que su inglés no resulte ridículo. Emily Mortimer, Kate Mara y Woody Harrelson realizan correctos trabajos, mientras que Ben Kingsley se toma tan en serio su composición de policía ruso que aumenta muchísimo el nivel. Resulta un thriller absorbente por sus giros inesperados, muy bien trazados, que ofrecen realmente la sensación de que nada es lo que parece. Como le ocurría en la citada El maquinista, Anderson sabe trazar una tensa atmósfera, aprovechando al milímetro el sugerente lugar donde transcurre la acción, un tren que atraviesa privilegiados parajes nevados. Pero al igual que en su anterior película, tampoco remata del todo la faena, porque al espectador le cuesta encontrar algún personaje con el que identificarse. Todos tienden hacia la amoralidad o no se sabe muy bien por donde van a salir, por lo que el tono del film es un tanto frío, mientras que el metraje se antoja excesivo.

5/10
Elegy

2008 | Elegy

Isabel Coixet sigue con su costumbre ya casi inveterada de rodar en inglés –el español lo reserva para los spots políticos–, aunque en este caso la novedad es que lo hace con capital estadounidense en su totalidad, aportado por la compañía Lakeshore. Otro elemento inédito en la directora catalana es que no firma el guión, escrito por Nicholas Meyer a partir de la novela “El animal moribundo”, de Philip Roth. Aunque ciertamente los temas abordados, amor y desamor, enfermedad y dolor, sentido de la vida y la sombra de la muerte, son plenamente coherentes con el resto de la filmografía coixetiana. David es un profesor universitario de literatura, divorciado hace años y con un hijo médico adulto que no le perdona el abandono del hogar. Brillante en sus clases magistrales y en el ejercicio de la crítica literaria en los medios de comunicación, se trata de un cínico de pies a cabeza que no cree en el amor. Está acostumbrado a relaciones ocasionales nada comprometedoras, de las que se surte a veces entre ex alumnas jóvenes –hay que evitar posibles demandas por acoso sexual, nunca se sabe–; a la vez, mantiene desde hace tiempo una relación con Carolyn, una mujer de su edad, ejecutiva, con la que disfruta del gusto de cierta rutina, con ella no tiene que fingir; y es un gran amigo de George, de puntos de vista parecidos, aunque él compatibiliza su trato con jovencitas con el mantenimiento, por así decir, de su matrimonio. Un día David conoce a Consuela, una alumna de origen cubano de deslumbrante belleza. Acabado su curso comenzará la ceremonia de la seducción, pero esta relación parece diferente a las otras que ha mantenido hasta la fecha. David se siente tan torpe como un adolescente, y planea sobre él la duda de si eso no será, a la postre, amor. La cineasta trata temas de indudable interés, relacionados con el hastío de tanto intelectual de Occidente, que tras su postiza postura de tener las cosas muy claras, de cierta seguridad y aplomo, ocultan una terrible fragilidad, por carecer de asideros sólidos que les permitan caminar por el mundo. Así, y dentro de la ausencia de la cuestión trascendente, algo típico en Coixet, el anhelo de felicidad y la belleza de contar con el apoyo de los seres queridos en los malos tragos, son los elementos que pueden hacer más llevadero este “valle de lágrimas”. En cambio, elementos como la pura belleza física se revelan insuficientes y efímeros. Coixet es una directora sólida, pero esto no impide una morosidad excesiva en la historia, con abundantes reiteraciones sobre lo mismo, sin desbrozar el terreno y avanzar, por así decir. Tampoco resulta demasiado convincente contraponer al escepticismo de David el supuesto amor puro de Consuela… que no es al fin y al cabo tan puro, ni revela demasiado contenido, hasta el último tramo del film. O el salpicar el relato de escenas íntimas, con esa insistencia en señalarnos que Penélope Cruz es como la reencarnación de la maja pintada por Goya. Cuenta el film con un buen reparto, lo que supone dos protagonistas de altura –Ben Kingsley o la perfección del cinismo, Penélope Cruz o una belleza diferente– más tres secundarios –Dennis Hopper, Patricia Clarkson, Peter Sarsgaard– muy competentes.

5/10
La última legión

2007 | The Last Legion

Una de romanos, a la antigua usanza, pensada para toda la familia, y que se basa parcialmente en una obra de Valerio Manfredi. Siglo V. El niño Rómulo Augusto, a punto de ser proclamado emperador de Roma, ve cómo sus padres son asesinados por el bárbaro Odoacer. Sólo salva su vida por los augurios de Ambrosino, gracias a los cuales es enviado al exilio a la isla de Capri, la misma donde se retiró tiempo atrás el emperador Tiberio. El chico será rescatado por un grupo liderado por el general Aurelio, que se siente culpable de que cayera prisionero; forma parte de su grupo de guerreros una mujer india, de la India, Mira. El plan después pasa por ir a Britania, donde se supone aguarda la novena y última legión del imperio. Se habría agradecido un guión más trabajado y unos personajes con más matices. Pero el film cae simpático: tiene su ritmo, con la climática batalla final -que incluye antes un discurso enardecido, a lo "Enrique V"- y sus vistosas escenas de peleas. Y tiene su gracia ver a Colin Firth calzado con sandalias, a la bollywoodiense Aishwarya dar patadas a tutiplén, o a Ben Kingsley en plan Gandalf, o más bien otro mago que... El niño Thomas Sangster cumple, pese a su aspecto en exceso angelical, y como explicación al mito artúrico funciona bastante mejor que El rey Arturo.

5/10
El caso Slevin

2006 | Lucky Number Slevin

Ingenioso thriller, en que el joven Slevin es confundido con otro, lo que le sitúa en medio de una guerra entre dos bandas de gangsters. Mientras, un misterioso asesino a sueldo engaña a unos y a otros, y la policía vigila los movimientos del variopinto grupo sin aclararse demasiado. Paul McGuigan (Obsesión) maneja bien la ‘tarantiniana’ (también en el subido tono de algún pasaje) trama del desconocido Jason Smilovic, cuyo efecto se diría parecido al del taco de una mesa de billar, por la forma en que los personajes ‘rebotan’ en las ‘bandas’ gracias al ritmo vertiginoso, las elaboradas situaciones de enredo y los diálogos afilados. Así, hasta desembocar en un enlace sorpresivo a lo Sospechosos habituales, que obliga a cuestionarse lo visto previamente. Hay además acierto en el reparto: el desconcertado protagonista (Hartnett), el asesino impávido (Willis), la vecina enredadora (Liu), los jefes mafiosos (Freeman y Kingsley), o el poli despistado (Tucci).

6/10
Mrs. Harris

2005 | Mrs. Harris

Extraño thriller producido directamente para la televisión y dirigido y escrito por la debutante Phyllis Nagy. La historia se basa en un libro que cuenta la tumultuosa vida de una mujer con algunos desequilibrios, divorciada y profesora de un colegio, que lleva 14 años siendo la amante del doctor Tarnower, célebre por haber creado la dieta 'Scardale'. La situación de la pareja se deteriorará hasta el punto de que ella decide asesinarle. El elenco de actores y actrices parece algo desproporcionado para este film discreto que recrea diversos males de la sociedad moderna. Protagonismo absoluto para la fantástica Annette Bening (Conociendo a Julia)

4/10
BloodRayne

2005 | BloodRayne

Es lamentable que con semejante plantel de actores se realice una película tan mediocre como BloodRayne, pero, en fin, esa parece ser la seña de identidad de Uwe Boll. Aquí, el director alemán adapta el videojuego del mismo nombre para contar una historia de acción fantástica, con algún toque de humor. La historia tiene lugar en la Rumanía del siglo XVIII y la protagonista es BloodRayne (Kristanna Loken), una damphir –mujer medio humana, medio vampiro– que trabaja para una sociedad secreta encargada de perseguir las amenazas sobrenaturales.

2/10
El sonido del trueno

2005 | A Sound Of Thunder

Adaptación de una historia corta del especialista en ciencia ficción Ray Bradbury. El film está situado en un futuro cercano, en que la tecnología permite los viajes en el tiempo. Pero se trata de una actividad hipervigilada, porque una pequeña variación en el pasado puede producir grandes variaciones en el futuro. De hecho la inventora de estos viajes cree que no deberían estar permitidos, pero un avispado empresario no es de la misma idea. Él tiene montado un negocio para gente con mucha pasta, que a modo de safaris, les lleva a la época de los dinosaurios, unos minutos antes de su extinción. Los ‘viajeros’ van acompañados de ‘guías’ que tienen extremo cuidado en que nada altere, pero como es de imaginar, en uno de los ‘tours’ algo saldrá mal. Entretenida serie B, con efectos especiales un pelín primitivos, cuyo guión es una lástima que no esté más pulido, pues tiene un excelente punto de partida en el llamado ‘efecto mariposa’. Dirige Peter Hyams, que ya jugó con el tiempo con Jean-Claude Van Damme en Timecop. Aquí cuenta con Edward Burns para el guía protagonista, mientras que en el papel de empresario sin escrúpulos podemos ver a un histriónico Ben Kingsley. Resulta curioso ver cómo van a peor las consecuencias de esa acción inocente en el pasado; el estadio evolutivo de uno de los personajes en un momento dado es para echarse a temblar.

4/10
Oliver Twist (2005)

2005 | Oliver Twist

Con toda probabilidad la novela más universal de Charles Dickens, junto a David Copperfield. Su trama es archiconocida. Situada en la Inglaterra del siglo XIX, narra las tribulaciones del pequeño Oliver Twist, cuya madre murió al nacer él. Enviado a un orfanato donde se aplica una hipócrita caridad oficial, indigna de tal nombre, los chicos sobreviven como pueden, pues la alimentación es más que escasa. Una caída en desgracia de Oliver, hace que el chico sea ofrecido como aprendiz a aquél que lo desee. Así va a parar a casa de un empresario de pompas fúnebres. Tras diversas peripecias, el chico llega a Londres, y es acogido por el avaro Fagin y su banda de rateros juveniles. Un alma bondadosa se fijará en Oliver, pero éste tiene tan mala pata, que Faggin volverá a enredarle en sus trapacerías. Roman Polanski y su novelista Ronald Harwood son muy fieles a Dickens, aunque se toman las inevitables licencias que exige el resumir una gruesa novela. Así, las principales omisiones se refieren a los orígenes de Oliver, tal vez considerados por el cineasta como demasiado folletinescos: la muerte y nacimiento con que arranca el libro, y el parentesco del chaval con una agradable familia. Pero el resto está ahí: la bondad desarmante del crío, y la doblez astuta de Fagin, que tienen un enfrentamiento decisivo, narrado con exquisita sensibilidad, en la entrevista que ambos celebran en la cárcel. El film está servido con una exquisita fotografía, que ofrece muchas escenas rodadas en la ‘hora mágica’, o sea, el crepúsculo, sobre todo en los desplazamientos por los caminos de Oliver, algo que ya hizo Polanski en Tess. Pero sobre todo abundan las imágenes sombrías, oscuras y con mucho contraste, lo que ayuda a acentuar la denuncia social de Dickens, un sistema que condenaba a muchos chicos huérfanos a la delincuencia y a la miseria por la falta de oportunidades.

7/10
Sospechoso cero

2004 | Suspect Zero

Thomas, un curtido agente del FBI, investiga una serie de asesinatos perpetrados por un ‘serial killer’, que va dejando extrañas pistas. Lo curioso es que ninguno de los muertos parece un angelito precisamente. ¿Es quizá el criminal una especie de justiciero vengador que va por libre? Cualquiera sabe, pero entre que Thomas tiene un extraño don, que no quiere reconocer, y el hecho de que se ve obligado a trabajar con una antigua novio, el tipo no anda muy contento que digamos. Este film con ribetes parapsicológicos quiere ir en la línea de Seven y compañía, y aunque querer no siempre es poder, al menos cuenta con un reparto apañadito, donde destacan Ben Kingsley y Carrie-Anne Moss.

5/10
Thunderbirds (2004)

2004 | Thunderbirds

Año 2065. El millonario Jeff Tracy ha fundado la organización Rescate Internacional. Junto con sus hijos y a bordo de sofisticadas astronaves, las Thunderbirds, ayuda en desastres y accidentes que se acontecen en cualquier lugar del mundo. Jeff es el menor de los Tracy, y se siente frustrado porque su padre no le deja participar en las operaciones de salvamento, al menos hasta que termine el colegio. Pero un día al regresar a casa, descubre que The Hood, un malvado criminal, ha dejado a los Tracy inmovilizados en su nave en medio del espacio. Los únicos que pueden salvarles son Jeff, sus dos jóvenes amigos, y una espía conocida como Lady Penélope, siempre acompañada de su chófer. Inspirada en la serie televisiva de marionetas de los 60, Thunderbirds (conocida en España como "Guardianes del espacio"), esta versión cinematográfica mantiene la estética pop, y la humorística ingenuidad de los personajes  y situaciones. Con un tono propio de las películas infantiles, al estilo Spy Kids, lo mejor es la interpretación del veterano sir Ben Kingsley, un magnífico supervillano que se toma con humor las caricaturescas frases de su personaje. Los efectos especiales son resultones, a pesar del bajo presupuesto.

5/10
Casa de arena y niebla

2003 | House Of Sand And Fog

Dos personas luchan por mantener la propiedad de una casa. Su legítima propietaria era Kathy Nicolo, a la que su reciente divorcio le ha sumido en una depresión; hasta el punto de no abrir su correspondencia y descuidar el pago de los impuestos. El resultado es que le obligan a desalojar la casa; y puesta a subasta, la compra Massoud Amir Behrani, que ve la oportunidad de ver cumplido, al fin, su “sueño americano”. Antiguo coronel del ejército del Sha de Persia, casado y con dos hijos, este exiliado en EE.UU. ha desempeñado trabajos muy por debajo de su categoría. Ahora, tras casar a su hija, alimenta una esperanza: transformar la vivienda, comprada a precio irrisorio, para venderla por un buen pellizco: así empezará a dar a su familia el estilo de vida que piensa se merecen. Pero el “sueño” está a punto de convertirse en “pesadilla”. Vadim Perelman, que hasta ahora sólo había hecho publicidad, acierta con su debut en el largo. Escoge una desesperanzada novela de Andre Dubus, de trama sencilla y que engancha, a pesar de su tono fatalista; plantea bien la situación; y define con precisión milimétrica a los antagonistas: ella, magnífica composición de Jennifer Connelly, no tiene adónde ir, es una náufraga existencial, cuya única meta en la vida, de pronto, consiste en recuperar su hogar; él, genial y contenido Ben Kingsley, es arrogante y seguro de sí mismo, convencido de su valía, hombre de familia. Somos testigos de los esfuerzos de uno y otro por quedarse con la casa, abogados incluidos: ella se apoya en un oficial de la policía, divorciado como ella, y en el que encuentra, además de un refugio sentimental, armas heterodoxas para salirse con la suya; él en cambio, intenta usar las armas que le ofrece el sistema, como ciudadano americano que es, pero no deja de tropezarse con los prejuicios que despiertan las personas “diferentes”.

6/10
Spooky House

2002 | Spooky House

Ocurrente película destinada a toda la familia. El Gran Zamboni es un misterioso mago que tiene a un jaguar como mascota. Para el jovencito adolescente Max, nada hay tan atractivo como conocer la fantástica mansión de Zamboni e investigar en sus trucos y en sus pasadizos secretos. Pero todos sus intentos por acercarse a Zamboni encuentran obstáculos. Protagoniza Ben Kingsley, a quien acompaña Mercedes Ruehl, quien ganara un Oscar a la mejor actriz secundaria por El rey pescador.

4/10
El manantial de la eterna juventud

2002 | Tuck Everlasting

Perdida en el bosque, la adolescente Winnie es rescatada por los Tuck, una extravagante familia que vive anclada en el pasado. Agradable adaptación del bello libro "Tuck Everlasting", de Natalie Babbitt, que goza de gran popularidad en Estados Unidos. protagoniza la guapa Alexis Bledel, al poco tiempo de darse a conocer con Las chicas Gilmore. La película también se conoce con el título "El bosque mágico de Tuck".

5/10
La historia de Ana Frank

2001 | Anne Frank: The Whole Story

Las vicisitudes de Ana Frank, la niña judía víctima del holocausto. El telefilm, en vez de seguir al pie de la letra el diario de la chica, usa otras fuentes de documentación. Gran reparto.

6/10
El triunfo del amor

2001 | The Triumph Of Love

Siglo XVIII: el siglo de la razón. La princesa Aspasia ha heredado unos dominios que no le corresponden. La lógica racionalista parece señalar que debe hacer lo imposible para conservarlos, frente al legítimo heredero, el príncipe Agis. Pero el corazón tiene unas leyes muy diferentes, y los planes de Aspasia son enamorar a Agis y, tras conquistarle, devolverle lo que es suyo; todo con boda incluida, claro. Para ello utiliza un procedimiento poco convencional: disfrazarse de hombre, y hacerse su amigo. Clare Peploe adapta una obra del francés Pierre de Marivaux, que a su vez se diría inspirada en Noche de reyes de Shakespeare. Con tono ligero, de comedia, la directora busca apuntalar una interesante idea: “No se puede entender la naturaleza humana sin la experiencia del amor, aun cuando produzca caos y se consiga a un alto precio.” Mira Sorvino, protagonista absoluta, está bien apoyada por Ben Kingsley, que interpreta un divertido papel cómico.

5/10
Sexy Beast

2000 | Sexy Beast

Gal, un ladrón, vive un dulce retiro con su mujer española en una casita de Almería. Tostarse al sol en la piscina es todo lo que hace durante el día. Pero un enorme pedrusco que casi le arrolla anticipa problemas. Y pronto recibe la visita de Don, antiguo compinche bastante bruto, que le presiona para que participe en un nuevo golpe. El personaje de Don es una perita en dulce que Ben Kingsley se apropia en un periquete. Resultado: fue candidato al Oscar al mejor actor de reparto.

5/10
Reglas de compromiso

2000 | Rules of Engagement

Embajada de Estados Unidos en Yemen. Una multitud enardecida se manifiesta ante la sede diplomática. El ambiente se caldea progresivamente, hasta el punto de que un equipo de marines procede a evacuar al embajador y a su familia. En un momento de máxima tensión el coronel Childers toma una dura decisión: ordena abrir fuego sobre los manifestantes, lo que provoca decenas de muertos. Como consecuencia, se convoca un consejo de guerra para juzgar si Childers violó las reglas de compromiso al disparar a civiles desarmados. Un viejo amigo le defiende, y ambos se topan con una tupida red de intereses políticos, poco interesados en descubrir la verdad. William Friedkin, que ganó el Oscar con French Connection (Contra el imperio de la droga) y asustó a medio mundo con El exorcista, dirige este film con firme pulso. El veterano director comenta que habla de "amistad y leatad, y sobre el papel que le toca jugar al militar moderno". Las escenas de acción son impecables, y el pulso interpretativo que mantienen Tommy Lee Jones y Samuel L. Jackson merece ser visto.

5/10
¿De qué planeta vienes?

2000 | What Planet Are You From?

Un lejano planeta está en peligro de extinción. Sus habitantes necesitan urgentemente procrear, y para ello uno de ellos, Harold, es enviado a la Tierra en misión especial. Debe encontrar a la hembra adecuada y ponerse manos a la obra. Pero tiene algunos problemillas con su aparato reproductor. Disparatada comedia marciana de Mike Nichols, con situaciones delirantes. La mayoría de sus gags giran en torno al sexo, por los problemas que su protagonista tiene para relacionarse. El reparto es espectacular. Quizá demasiado, para el resultado final. Pero si uno tiene la risa floja, reirá.

3/10
Visto para sentencia

1999 | The Confession

Roy Bleakie, un prestigioso abogado, defiende a Harty Fertig, un individuo acusado de un triple asesinato. El letrado intenta convencerle de que alegue enajenación mental, ya que los crímenes ocurrieron después de la muerte de su pequeño hijo. Éste fue ingresado en urgencias, en un hospital donde se produjo un auténtico caos, y las víctimas –una enfermera, la recepcionista y un médico– no hicieron nada para atenderle. El acusado decide declararse culpable y asumir las consecuencias de sus actos. David Hugh Jones (Jacknife) adapta la novela 'The Confession', de Sol Yurick. Obtiene un correcto drama judicial que se centra en el contraste entre dos personajes muy diferentes. Mientras que Roy (Alec Baldwin) es un tipo sin escrúpulos, Fertig (Ben Kingsley) es un buen hombre que cometió una acción terrible.

4/10
Alicia en el País de las Maravillas (1999)

1999 | Alice in Wonderland

Alicia es una chiquilla que tiene ante sí una difícil papeleta: una representación teatral ante sus padres y un grupo de invitados. Presa de un ataque de timidez, trata de huir. Se cruza entonces con un conejo, que le lleva hasta su madriguera, y de allí a un increíble mundo mágico, donde vivirá increíbles aventuras. Adaptación cuidadísima de la clásica novela de Lewis Carroll, que cumple con los objetivos de entretener y hacer pensar. El reparto es de primera: desde la niña Tina Majorino, que ya nos sorprendió en Cuando un hombre ama a una mujer, hasta los estupendos Ben Kingsley y Whoopi Goldberg. Una primorosa dirección artística (decorados, maquillaje, muñecos creados por la prestigiosa empresa de Jim Henson) da como resultado un mundo de fantasía nada empalagoso.

5/10
Crimen y castigo (1998)

1998 | Crime and Punishment

Rodia es un joven y brillante estudiante. Su inteligencia es extraordinaria, y cree conocer a fondo la naturaleza humana. Entre sus teorías, sostiene que cualquier hombre tiene derecho a cometer un crimen si piensa que es por el bien de la sociedad. Pero cuando él mismo asesina a un odioso prestamista, su teoría es puesta a prueba y él no sale bien parado, pues no puede evitar un enorme sentido de culpa. Cuidada adaptación para la televisión de la inmortal novela de Fiodor Dostoievski. Aunque resulta dificil traspasar a la pantalla la complejidad psicológica de la obra original, Joseph Sargent se esfuerza apoyado en un reparto donde destacan Patrick Dempsey (Scream 3), Ben Kingsley (Gandhi) y Julie Delpy (Un hombre lobo americano en París). 

5/10
Armados de poder

1997 | Weapons Of Mass Distraction

Dos magnates de los medios de comunicación intentan que sus televisiones gocen de los más altos niveles de audiencia y sus periódicos sean los más vendidos. Su ciega ambición les conduce a una loca guerra de medios. Uno de los magnates, Lionel Powers (Gabriel Byrne), intenta comprar un equipo de fútbol profesional que también desea su eterno rival, Julian Messenger (Ben Kingsley). A este no le sienta muy bien la jugada y lo que hasta entonces había sido una sana competitividad profesional se convierte en odio personal. En primer lugar Messenger emprende una campaña de difamación de su oponente, a la que éste responderá con todos los medios a su alcance. Seguirán todo tipo de chantajes e intrigas políticas que acabarán destruyéndolos a los dos. Apasionante sátira de la competitividad actual entre los modernos grupos de comunicación, que se puede extrapolar a la realidad de cualquier país. Dos grandes actores son los protagonistas de esta divertida comedia. Gabriel Byrne es un actor cada vez más en alza, como demuestran títulos como Muerte entre las flores. Ben Kingsley hace mucho tiempo que demostró su solvencia protagonizando títulos como Gandhi y La lista de Schindler. El filme está muy bien dirigido por Stephen Surjik sobre un guión de Larry Gelbart.

4/10
Caza al terrorista (1997)

1997 | The Assignment

Debido a su increíble parecido con el terrorista Carlos Sánchez, un marine es adiestrado para hacerse pasar por él y capturarlo. Aunque se trata de una trepidante cinta de acción, la narración resulta, de modo sorprendente, bastante verosímil. Aidan Quinn (Leyendas de pasión) encarna al militar que vive un desconcertante proceso de doble personalidad: sin querer, cada vez se parece más al terrorista sin entrañas.

5/10
Fotografiando hadas

1997 | Photographing Fairies

El debutante Nick Willing reconstruye el caso real de un fotógrafo, que tras la Primera Guerra Mundial investigó el caso de unas fotografías de supuestas hadas. Describe la ingenuidad de los espiritistas de la época.

5/10
The Tale of Sweeney Todd

1997 | The Tale of Sweeney Todd

Adaptación de la célebre leyenda de terror gótico ambientada en el siglo XIX. En este caso Ben Kingsley (Gandhi) interpreta al siniestro barbero que degüella a sus clientes, mientras que Joanna Lumley es Mrs. Lovett, quien se encarga de dar 'salida' a los cadáveres elaborando unas 'deliciosas' galletas para los clientes hambrientos que entran en su panadería. Una joven inocente y un inspector de policía se verán envueltos en el caso. La película, muy alejada del estilo de Tim Burton en la más tardía Sweeney Todd, el diabólico barbero de la calle Fleet, está dirigida con mayor realismo –aunque en el fondo siempre resplandezca cierto humor negro– por el británico John Schlesinger (Marathon Man).

5/10
Noche de reyes

1996 | Twelfh Night Or What You Will

Viola se salva de un naufragio, pero cree que su hermano mellizo ha muerto. Descubre que se encuentra en el reino de Illiria, donde se disfraza de varón para entrar al servicio del duque Orsino. Su trabajo consite en ejercer de celestina entre el duque y la condesa Olivia. El director teatral Trevor Nunn lleva a la pantalla uno de las comedias más celebradas de Shakespeare. Respeta por completo el original, salvo que sitúa la acción en el siglo XIX. Lujosa adaptación donde la trama argumental, los enredos, situaciones equívocas, amistades ambiguas, celos... presiden el film, todo ello tratado con un excelento gusto, lo cual la convierte en una obra fresca y de gran actualidad. Trevor Nunn, famoso en el mundo del teatro, dirige este film para el que cuenta con actores y actrices de la talla de Helena Bonham Carter, Richard E. Grant, Imelda Staunton, Ben Kingsley, entre otros. Obligada es la referencia de una preciosista fotografía realizada por Cleare Tickner.

6/10
Species

1995 | Species

Sil es una hermosa mujer, mezcla de humano y alienígena, que está bajo vigilancia en un laboratorio científico. Un día escapa para cumplir el único propósito para lo que está hecha: aparearse y críar nuevos seres que destruirán a la humanidad. El experto Xavier Fitch tendrá que organizar un equipo de búsqueda para dar con ella cuanto antes. Cinta que mezcla la ciencia-ficción con el erotismo que derrochan las féminas, en especial la híbrida Natasha Henstridge, modelo que debutó en el cine con esta película. Entre el reparto figuran, además, actores de la talla de Ben Kingsley (Gandhi), Michael Madsen (Reservoir Dogs). La historia dio para dos secuelas más sin demasiadas pretensiones. Dirige Roger Donaldson (Cocktail).

4/10
La Biblia: José

1995 | Joseph | Serie TV

José, fue el hijo predilecto de su padre Jacob, lo que despertó las envidias de sus hermanos, que acabaron vendiéndolo como esclavo en Egipto. Le enviaron a la casa de Putifar, el cual al ver que José era un muchacho culto, le convirtió en su fiel ayudante, pero la esposa de Putifar quiso seducir al joven, y al ver que José le rechazaba se enfureció tanto que le acusó de haber intentado abusar de ella y pidió a su marido que le matase, a lo que el dueño de la casa se negó y decidió finalmente enviarle a la cárcel. El faraón de Egipto, al oír hablar de José y de su capacidad para descifrar los sueños, le sacó de prisión y le llevó junto a él. Al comprobar la sabiduría con la que hablaba José, por intermediación de Dios, el faraón lo nombró gobernador de su reino. Nuevo episodio de "La Biblia", galardonada serie televisiva que en este capítulo cuenta con una bella música de Ennio Morricone. La historia de José viene editada en dos volúmenes, que hacen un resumen detallado de la vida de este patriarca. Destaca la presencia de Ben Kingsley, Monica Bellucci o Martin Landau.

5/10
La Biblia: Moisés

1995 | Moses | Serie TV

El faraón de Egipto ordenó matar a todos los bebés varones de los esclavos hebreos. Moisés fue salvado cuando su madre lo metió en un canasto y lo llevó al Nilo. Así pues, la corriente le llevó hasta la casa del faraón. Cuando la hija de éste lo descubrió, le adoptó y le crió como propio. El muchacho creció y se convirtió en un joven inteligente, sensato y de gran corazón, que recriminaba constantemente el mal trato que recibían los esclavos. Debido a un crimen, Moisés huyó de Egipto, logró liberar a los israelitas de la esclavitud y Dios le entregó las tablas de la ley. Notable capítulo de la extensa serie "La Biblia", que esta vez se centra en la figura del gran Moisés. Esta coproducción televisiva, realizada por varios países europeos, cuenta en este caso con Ben Kingsley, Christopher Lee, Frank Langella... entre un excelente reparto.

6/10
La muerte y la doncella

1994 | Death and the Maiden

En un país iberoamericano, durante una noche tormentosa, Paulina Salas espera a su marido Gerardo. Éste llega acompañado. El coche de Gerardo había sufrido un pinchazo, pero pudo arreglárselas con ayuda del doctor Miranda, un desconocido que pasaba por ahí. Así que Gerardo ha decidido ofrecerle refugio en su casa hasta que cese la tormenta. Paulina se queda completamente atónita al ver su rostro. Pues está convencida de que Miranda es el hombre que la torturó cruelmente durante la dictadura militar que hubo en el país. Adaptación de la obra teatral de Ariel Dorfman,  Polanski se reencuentra con una historia sobre la génesis de la violencia y el peligro de las víctimas de convertirse en verdugos, tema presente en los filmes Lunas de hiel y Repulsión. La trama cuenta sólo con tres personajes, lo que requería de tres actores excepcionales. Y Sigourney Weaver, Ben Kingsley y el desconocido Stuart Wilson se lucen.

7/10
En busca de Bobby Fischer

1993 | Searching For Bobby Fischer

Josh Waitzkin es un niño de siete años, superdotado para el ajedrez. Podría tratarse del nuevo Bobby Fischer, que fue insólito campeón en 1972. Josh es un chico normal, y le gusta jugar con los chavales de su edad. Pero su padre, periodista deportivo, se toma muy en serio el don de su hijo. Y el chico pasa de jugar con 'frikis' en el parque, a tener un profesor particular, el superexperto Pandolfini, que le pondrá el listón demasiado alto. Un film emocionante y tierno, que merece la pena en todos los sentidos. A través de la inocente mirada de un niño, el film describe la presión de sus padres y profesores para que dé lo máximo de sí mismo, y plantea además los límites de la infancia y el choque frontal del mundo de juegos de ésta, con el competitivo mundo de los adultos. Muy bien narrada, con brillantes interpretaciones y un ritmo que mantiene la tensión sin forzar al espectador. Destaca el tono épico y las virtudes del crío protagonista. 

7/10
Dave, presidente por un día

1993 | Dave

Bill Mitchell, el presidente de los Estados Unidos, ha sufrido una parálisis cerebral mientras se encontraba con una de sus amantes. El accidente le hace permanecer en coma por tiempo indefinido, y para que la noticia no llegue a oídos de la opinión pública, la Casa Blanca decide buscar un sustituto del presidente. El candidato perfecto es Dave, un sencillo ciudadano que guarda un increíble parecido físico con el gobernante. Tras aceptar el cargo, Dave empieza a codearse con grandes autoridades del país y ve la oportunidad para mejorar las cosas. Pero debe guardar las apariencias, incluso ante Ellen, la primera dama, que no sospecha nada... de momento. Original comedia de Ivan Reitman (Los cazafantasmas) en torno a la Casa Blanca y suplantaciones de poder. Kevin Kline realiza un buen trabajo; primero como un cínico presidente, en una breve aparición; y luego como un simpático, humano y campechano caballero, en su otro papel en la cinta. Sigourney Weaver, a la que se le da igual de bien el drama que la comedia, está perfecta como la primera dama, toda una señora, que acaba quedando sorprendida del tremendo cambio que ha sufrido para bien su 'marido'. Destaca, dentro de la trama, el retrato de los entresijos de los gobiernos y la política social, que muchas veces se mueven por los intereses particulares de unos pocos, en vez de luchar por el bien común o las clases desfavorecidas.

6/10
La lista de Schindler

1993 | Schindler's List

Clavado en la memoria tenemos el angustiado rostro de Liam Neeson, con ojos llorosos y gesto desesperado, mientras a su alrededor se aglomera un grupo de hombres y mujeres dramáticamente enternecidos: “El coche. ¿Por qué me quedé el coche? Valía diez personas. Diez personas. Diez personas más… Esta pluma. Dos personas. Es de oro… Dos personas más… Él me hubiera dado dos personas por ella, al menos una. Una persona más. Una persona, Stern. Por esto… ¡Pude haber salvado a una persona más y no lo hice! ¡Y… y no lo hice…!”. Steven Spielberg nos ha estado preparando para ese final durante tres horas de película. Un final melodramático que expresa algo terrible: hasta dónde ha podido llegar la bajeza humana, capaz de vender la vida de un semejante por… una pluma. La lista de Schindler es probablemente la mejor película sobre el Holocausto jamás filmada y también la más triste. Cuando se estrenó en 1993 muchos pensaron que a partir de ese momento ya no habría más películas sobre el mismo tema. Con La lista de Schindler ya todo estaba contado. Y, pese a que nos equivocamos, ninguna hasta el momento ha podido superar la entidad dramática y cinematográfica de la obra maestra de Spielberg. El director recibió por la película una recompensa largamente acariciada. La Academia se volcó con ella, otorgándole siete Oscar, entre ellos los correspondientes a la mejor película, mejor guión y mejor dirección. Antes Spielberg había fracasado –en cuanto a premios se refiere– con El color púrpura (11 nominaciones y ningún premio), E.T., el extraterrestre, En busca del arca perdida y Encuentros en la tercera fase. Ahora se consagraba definitivamente para un sector de la crítica, que siempre le había considerado el niño mimado por el público, un experto en hacer dinero con historias infantiles que ensalzaban los sueños y las aventuras por encima de las historias reales y los conflictos dramáticos. El director de Cincinnati necesitaba una película grande, monumental, un proyecto definitivo para demostrar su impresionante talento. Y lo encontró gracias a un libro del australiano Thomas Keneally donde se narraba la historia de Oskar Schindler, el empresario alemán que salvó a cientos de judíos de una muerte segura durante la II Guerra Mundial. Septiembre de 1939. Los nazis invaden Polonia. Los judíos son internados en guetos, son asesinados en las calles, son enviados a los campos de concentración. El alemán Oskar Schindler ve en la situación un medio de prosperar económicamente y comienza una interesada relación con los militares más poderosos para poner en marcha una fábrica. La mano de obra no es problema, ya que procederá de los campos de concentración… Schindler logra hacerse con los servicios de Itzhak Stern, un judío que se hará realmente cargo del negocio, mientras que él se ocupará de la labor de salón con la cúpula nazi, con el objetivo de elaborar una lista de trabajadores judíos que estarán únicamente bajo su protección. Sin embargo, lo que empieza como un medio lucrativo acaba convirtiéndose en la obsesión –empeñando su dinero y su futuro– por arrancar a cuantas más personas mejor de la garras psicópatas de Amon Goeth, oficial al mando de uno de los campos. La lista de Schindler es la historia de un héroe y un monumento a la dignidad humana, pero ambas cosas se hacen patentes poco a poco, tras un denso y trágico velo. Spielberg muestra a un Oskar Schindler nada ejemplar: vanidoso, mujeriego y hedonista. Un dandy oportunista que tardar cierto tiempo en comprender la barbarie nazi y en implicarse totalmente contra el holocausto. Además es el mismo horror el que produce una toma de partido por todo aquello que tenga aliento de vida. El asco y la repulsión de algunas imágenes no son aptas para paladares muy sensibles. La elección de actores es realmente acertada. Tipos como Harrison Ford, Bruno Ganz o Stellan Skarsgård fueron considerados para el papel de Schindler, pero fue Neeson quien finalmente bordó el itinerario interior de su personaje. Ralph Fiennes, por su parte, es un Amon Goeth estremecedor y acaba siendo como una reencarnación del Mal. Los distintos apartados técnicos funcionan a la perfección, desde el guión de Steven Zaillian, que presta atención minuciosa a los numerosos personajes y a la riqueza de sus diálogos, hasta la meticulosa labor de montaje, obra de Michael Kahn. Pero, ante todo, Spielberg sabe cómo jugar con los sentimientos de modo admirable y algunos pasajes quedan grabados para siempre en la memoria (los niños buscando refugio, las mujeres en las duchas de Auschwitz, los juegos asesinos de Goeth…). La formidable fotografía en blanco y negro de Janusz Kaminski aporta a la cinta una sólida entidad histórica, próxima en ocasiones al género documental, como en las escenas del gueto. Y la música del maestro John Williams suena como un desgarrador lamento imposible de olvidar.

8/10
Sneakers (Los fisgones)

1992 | Sneakers

Martin Bishop (Robert Redford) es un veterano profesional que se dedica a probar los sistemas de seguridad de empresas y bancos, utilizando para ello la tecnología más avanzada. Su equipo está formado por individuos que tienen en común un pasado sospechoso. Dos agentes del gobierno les chantajean para obligarles a robar una caja negra, que contiene un buen número de secretos. Sin embargo, poco tiempo después, descubren que no les han contado toda la verdad y que se hayan tras algo mucho más importante de lo que creían. Un reparto de auténtico lujo protagoniza este trepidante filme sobre las nuevas tecnologías. Robert Redford (Dos hombres y un destino, Memorias de África) resulta el perfecto jefe del equipo, formado por nombres como Ben Kingsley (Gandhi, La lista de Schindler) o Dan Aykroyd (Los cazafantasmas, Paseando a Miss Daisy).

6/10
The War That Never Ends

1991 | The War That Never Ends

Producción televisiva que muestra una visión muy original de la Guerra del Peloponeso. Trata el tema con un toque de falso documental, con los testimonios de actores que se hacen pasar por los protagonistas de los hechos. Así, por ejemplo, Ben Kingsley es Pericles en esta peculiar recreación de la guerra que protagonizaron atenienses y espartanos. La película se basa en la "Historia de la Guerra del Peloponeso" de Tucídides, quizás el cronista más destacado de la Grecia clásica.

6/10
L'amore necessario

1991 | L'amore necessario

Ernesto y Valentina son un matrimonio del siglo XIX que confía plenamente en el amor que se profesan. Están tan seguros de lo afianzada que está su relación que no se oponen a echar alguna que otra canita al aire, pues piensan que es algo que fortalece al matrimonio. Poco a poco, la pareja comprobará que no tienen todo bajo control como creían. El cine se ha encargado de demostrar en infinitas ocasiones que el amor no se puede someter a determinadas pruebas; que se lo digan a Demi Moore y Woody Harrelson en Una proposición indecente. Por otro lado, también es tema recurrente el recordar que no se puede ejercer un control sobre el amor, un terreno en el que ya experimentó Ben Kingsley de la mano de Isabel Coixet en Elegy.

3/10
Bugsy

1991 | Bugsy

Recreación de la vida del famoso gángster Ben "Bugsy" Siegel, que llevó a cabo la realización de Las Vegas, y al que todos conocieron en vida como "el hombre más peligroso de América". Cuando Bugsy llegó a Hollywood para llevar su imperio de la mafia a la costa Oeste de los Estados Unidos, quedó absolutamente admirado de la ciudad y rendido a los piés de una fascinante y misteriosa mujer conocida como "The Flamingo". Allí, en medio de un lugar nuevo e inhóspito para él, Bugsy lo arriesgó todo, su dinero y el de sus compañeros del hampa, e incluso su propia vida. Sólo tenía ojos para ver realizados sus sueños. Magníficamente ambientada, esta película es toda una lección de glamour y fascinación. Warren Beatty (Esplendor en la hierba, Rojos, Dick Tracy) firmó uno de sus mejores papeles, y conoció a la que sería su esposa, Annette Bening, dejando atrás para siempre su fama de donjuán. El director Barry Levinson (Rain Man) consiguió dos Oscar para este cuidadísimo film.

6/10
The Children

1990 | The Children

Kim Novak es una mujer de mediana edad que quiere conquistar el corazón de un viudo. La tarea no será fácil pues tendrá que enfrentarse a los hijos de su amado, que no están por la labor de que su padre inicie una relación a su edad. La presencia de Kim Novak y Ben Kingsley en el reparto son los dos principales alicientes de esta película, basada en una novela de Edith Wharton. Para Novak éste fue su penúltima trabajo, luego rodaría Pasiones prohibidas a las órdenes de Mike Figgis.

5/10
Cellini, una vida violenta

1990 | Una vita scellerata

Esta película histórica cuenta la vida de Benvenuto Cellini, soldado del siglo XVI italiano y artista, uno de los más importantes del renacimiento. Su vida estuvo marcada por sus logros y aventuras, pero también por sus crímenes. Hombre complejo y completo, profundamente interesante, que vivió en una de las épocas más brillantes de la historia.

6/10
La furia del viento

1989 | Slipstream

Murderers Among Us: The Simon Wiesenthal Story

1989 | Murderers Among Us: The Simon Wiesenthal Story | Serie TV

Miniserie de carácter biográfico sobre Simon Wiesenthal, un famoso "cazador" de nazis. Brian Gibson hace un repaso de su vida desde que salió de un campo de concentración. Poco después decidió que dedicaría todos sus esfuerzos a perseguir y capturar a los culpables del Holocausto. Interesante miniserie con un siempre estupendo Ben Kingsley a la cabeza. Destaca también la presencia de Bill Conti, compositor de la banda sonora y responsable de partituras tan inolvidables como la de Rocky.

6/10
Testimonio

1988 | Testimony

Dmitri Shostakovich fue un compositor nacido en Rusia simpatizante del partido soviético. Su obra se caracterizó por ser vanguardista y derivar después hacia un estilo más romántico. Debido a la presión que recibía por parte de los comunistas, el compositor terminó por acercarse más al partido de Stalin y en 1949 compuso su cantata, "Canción de los bosques", donde elogiaba a Stalin. Tony Palmer dirige una película biográfica en la que habla de la relación entre el compositor Shostakovich y el dirigente Stalin. Ben Kingsley se caracterizó en el músico y Terence Rigby en el político.

4/10
La isla de Pascali

1988 | Pascali's Island

1908. Los lánguidos días de Basil Pascali transcurren en la isla griega de Nisi, fronteriza con el imperio otomano, que ha devenido para él en su pequeño y personal mundo. Allí elabora desde hace veinte años concienzudos informes para el sultán turco, que nadie lee, porque francamente, nada digno de reseñar ocurre allí. Pero un día llega a la isla un arqueólogo inglés que tal vez tenga algo que ocultar.Elegante cine británico, dirigido por el guionista de Atracción fatal. La trama sirve para presentar la psicología de personajes variopintos que recalan en la isla, y para mostrar el ambiente de la zona previo a la Primera Guerra Mundial. Domina un tono melancólico, en el que apenas sucede nada. Gran reparto, con mención especial para Ben Kingsley y Helen Mirren.

5/10
Lenin: el tren

1988 | Lenin: The Train

Lenin ve la oportunidad de regresar a Rusia clandestinamente acabada la Segunda Guerra Mundial. En el tren conoce a David, un joven e idealista bolchevique con el que comparte distintos punto de vista de lo que está aconteciendo a su alrededor. Basada en una novela de Michael Pearson, de la cinta destaca la presencia de Ben Kingsley, Leslie Caron (Lili) y Jason Connery, hijo de Sean.

5/10
Sin pistas

1988 | Without a Clue

Una muesca más en la filmografía de Holmes y el Dr. Watson, personajes creados por Arthur Conan Doyle. Aquí se juega en tono de comedia con la rocambolesca idea de que el 'listo' es Watson (Ben Kingsley), novelista, mientras que Holmes (Michael Caine), que no existe, es representado por un pobre alcohólico.

5/10
El secreto del Sahara

1988 | Il segreto del Sahara

Un arqueólogo americano descubre la existencia de la legendaria "Montaña Parlante", un lugar lleno de tesoros. Decide ir allí y así empieza un viaje que lo llevará por los lugares más remotos del Sahara y le obligará a afrontar las más peligrosas aventuras. En una de ellas es capturado y condenado a muerte. Tras su desaparición, su hijo Philip decide ir a buscarlo. Miniserie de aventuras con una premisa dramática muy similar a la posterior Indiana Jones y la última cruzada. El hijo en busca del padre y, de paso, en busca de un tesoro perdido.Un buen reparto protagoniza una producción llena y acción y entretenimiento que no defraudará a los amantes del género.

6/10
Maurice

1987 | Maurice

Maurice se va a estudiar a la universidad. Allí mantendrá una relación homosexual con Clive, uno de sus compañeros. Pero éste decide evitar los rumores contrayendo matrimonio con una mujer. Maurice sigue manteniendo relaciones con otros hombres, pero le echa de menos. Una de las tres adaptaciones que hizo James Ivory de novelas de E.M. Forster, junto a Una habitación con vistas y Regreso a Howards End.

5/10
El diario de la tortuga

1985 | Turtle Diary

William y Harriet son dos personajes alienados. Él trabaja en una librería, ha perdido a su familia por estar en sus cosas, y vive en un pisito una vida gris. Mientras que Harriet es una autora de libros infantiles con bloqueo creativo. Ambos van a coincidir en el acuario de un zoo, y entre bromas y veras pergeñarán un plan para liberar unas tortugas marinas. John Irvin maneja un guión de Harold Pinter (que hace un cameo), a su vez basado en una novela de Russell Hoban. Con tono tragicómico bastante excéntrico, se juega con la simbología de que la liberación de esas tortugas puede ser también la liberación de los protagonistas, unos entonados Ben Kingsley y Glenda Jackson.

5/10
Harem

1985 | Harem

Una mujer americana llamada Diane es secuestrada por Selim, un jeque árabe de mediana edad que la lleva a su harem. Tras varios intentos frenéticos de huida sin éxito, ella acepta resignada su retención transformando poco a poco ese sentimiento de impotencia y odio hacia su captor, por el de cariño y comprensión. Drama romántico dirigido por Arthur Joffé con Ben Kingsley y Nastassja Kinski de protagonistas. El actor inglés que había encarnado a Gandhi en 1982, se volvía a meter en la piel de un personaje árabe, esta vez, obsesionado por tener un gran harem de bellas mujeres. El diseño de vestuario ganó el César en 1986.

4/10
La dama de las camelias

1984 | Camille

Adaptación televisiva de la obra de Alejandro Dumas hijo, cuya versión fílmica más popular es Margarita Gautier, protagonizada por Greta Garbo. Aquí le toma el relevo como Camille, dama cortesana que vive un apasionado romance, Greta Scacci, y su amado Armand tiene la cara de Colin Firth. Los desgarros vienen a cuento del padre de Armand, Ben Kingsley, que pide a la joven que deje a su hijo para no arruinar una prometedora carrera.

5/10
El riesgo de la traición

1983 | Betrayal

Una mujer casada tiene una relación extraconyugal con el mejor amigo de su marido. Y saltarán chispas en tal triángulo amoroso. Harold Pinter firma el libreto de este desgarrado film, basado en su propia obra de teatro, que tiene la particularidad de estar contado en orden cronológico inverso. Estupendo reparto, con duelo actoral entre Jeremy Irons, Ben Kingsley y Patricia Hodge. Se nota el origen teatral de este film sobre el desamor, aunque esto resulta poco menos que inevitable.

5/10
Gandhi

1982 | Gandhi

Colosal superproducción, dirigida por un Richard Attenborough (Un puente lejano) en plena forma, que recrea meticulosamente la vida del mítico líder hindú, que revolucionó el mundo y logró que la India dejara de ser colonia inglesa, gracias a la llamada "resistencia pacífica". Honesto acercamiento al espíritu del hombre y a la actitud profundamente virtuosa que encarnó. Ganadora de 9 Oscar.

7/10
El miedo es la clave

1972 | Fear Is the Key

Una panda de desaprensivos provoca un accidente aéreo para hacerse con cierta preciosa mercancía que había a bordo. Tal plan conduce a la muerte de toda la familia de John, quien empieza a trazar una elaborada venganza, que consiste en ofrecer su ayuda al magnate que va a financiar la operación de rescate de la mercancía. Entretenido thriller basado en una novela de Alistair McLean, autor de obras que han dado al cine películas como Los cañones de Navarone. En el reparto está Ben Kingsley, por los 70 un auténtico desconocido.

5/10

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