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Biografía

Chris Buck

Chris Buck

Chris Buck

Filmografía
Frozen II

2019 | Frozen II

Tras seis años de espera llega la secuela de Frozen, una de las películas animadas de mayor éxito en la historia de Disney, que ofrecía una aventura inspirada en el clásico de Hans Christian Andersen “La reina del hielo”, aunque los personajes eran más bien de creación propia. Los mismos directores y guionistas, Chris Buck y Jennifer Lee han tenido tiempo de sobra para inventar una nueva historia con la que encandilar a grandes y pequeños. La trama de Frozen II retoma el hilo en la idílica vida del pueblecito de Arendell, en donde ya viven reunidas las dos queridas hermanas, la blanca reina Elsa y la pelirroja Anna. Ésta es pretendida en matrimonio por noble y patoso Kristoff, que no acierta a encontrar el momento propicio para pedirle la mano. Pero su tranquila existencia va a terminar cuando Elsa acude a una llamada interior que la empuja hasta un lejano y mágico bosque donde vive la tribu de los Northuldra. Y allí llegará acompañada de Anna, Kristoff, el reno Sven y, cómo no, el muñeco de nieve Olaf. Visualmente se trata de una película preciosa, donde el equilibrio de los colores –casi siempre suaves– y la textura de los dibujos, su volumen y perfección, supera en belleza incluso al film original. Hay encanto en cada fotograma, en cada gesto, en cada mueca y movimiento, y eso pese a que no hay escenas especialmente asombrosas (quizá porque todo lo es). El ritmo es adecuado y se entremezclan bien la acción, el humor, el drama y el musical. Quizá se ve mejor la primera parte del relato que la segunda, en donde hay algo de confusión en la trama y falta ajuste narrativo en las acciones paralelas, por lo que puede dar la sensación de que el desenlace llega demasiado bruscamente. Pero más allá de esos detalles y de lo puramente formal la historia atrapa. Narra la necesidad de buscar respuestas ante los interrogantes que nos presenta la vida. En este caso Elsa siente que no está donde debe estar, que le falta algo. ¿Pero quién es ella? ¿De dónde viene? ¿Por qué posee su magia? Fiel a la procedencia del relato se introducen aspectos paganos en forma de las divinidades de Tierra, Agua, Fuego y Aire, elementos que componen al armonía de la naturaleza. Y, por supuesto, no faltan actos de sacrificio, de valentía, de superación ante las dificultades, donde se habla de la importancia de dar el paso correcto en los momentos de prueba, de abatimiento, cuando nada parece tener ya sentido. Cuestión aparte merece la banda sonora de Christophe Beck y las muchas y estupendas canciones que salpican toda la narración, varias deliciosas, especialmente “All is Found”, “ Some Things Never Change” y “Into the Unknown”. Cada personaje tiene su momento musical y en ellos se incluyen letras que no son nada ligeras: “Hay cosas que nunca cambian”, “hay cosas que siempre son verdad”, sentencias que no están nada mal en tiempos de relativismo y que casan bastante con el sentido clásico de la narración. Y a lo largo del film nunca falta el humor, con numerosos gags, los mejores de los cuales vienen por supuesto de la mano del muñeco Olaf.

6/10
Frozen. El reino del hielo

2013 | Frozen

Dos destacados colaboradores de Walt Disney combinan sus talentos como realizadores de Frozen: el reino de hielo. Chris Buck había dirigido para la compañía Tarzán, mientras que Jennifer Lee fue la guionista de ¡Rompe Ralph!. Anna, hija menor de los reyes, estuvo a punto de morir de niña por culpa de la habilidad de su hermana, Elsa, la heredera del trono, que crea hielo y nieve por arte de magia. El día de la coronación de Elsa sus emociones se descontrolan, provocando un perpetuo invierno en el lugar. Anna emprende un viaje en su busca, con ayuda del montañero Kristoff. Frozen: El reino del hielo continúa la senda abierta con Enredados, que venía a aplicar a la factoría Walt Disney aquélla vieja consigna 'lampedusiana' de que algo tiene que cambiar para que todo siga igual. Al igual que aquélla, se vale de la animación digital más avanzada (se nota que Pixar ya está completamente integrada en Disney) para recuperar los viejos esquemas de los grandes títulos de la casa. Así, Frozen: El reino del hielo, se inspira en un cuento clásico, en concreto "La reina de las nieves", publicado en 1845 por Hans Christian Andersen, aunque introduce muchos cambios, pues por ejemplo, allí los protagonistas eran hermano y hermana. Incluye además numerosas canciones al estilo de Broadway, creadas precisamente por dos grandes del musical neoyorquino, Robert López ("Avenue Q", "The Book of Mormon") y su esposa Kristen Anderson López. Ambos habían trabajado para Walt Disney, en los temas musicales de Winnie the Pooh, y en la versión teatral de Buscando a Nemo. Su trabajo aquí quizás resulta convencional, pero bastante efectivo. No faltan otras señas de identidad que reconocerán los apasionados, como esos secundarios que siempre han sido el alma de las producciones de la casa (desde Pepito Grillo al cangrejo Sebastián). Frozen: El reino del hielo cuenta con Sven, un expresivo reno, y sobre todo con el simpático e hilarante muñeco de nieve Olaf, al nivel de sus predecesores más recordados. Ambos oscurecen a ratos al plantel protagonista, que sin embargo también derrocha personalidad propia, especialmente las dos hermanas Elsa y Anna. En Frozen: El reino del hielo se mezclan con fluidez las numerosas partes emotivas, con la abundante acción, y los momentos puramente humorísticos. No faltan reflexiones sólidas, especialmente sobre el amor fraternal, que sobrevive a distanciamientos provocados por errores y malas decisiones. Conviene quedarse a ver los títulos de crédito, pues incluye una pequeña broma final en torno al personaje de Marshmallow, enorme y amenazante sicario de hielo. Frozen: El reino del hielo se estrenó en cines en compañía del magistral corto Get a Horse!, de Lauren McMullan, que homenajea a las primeras cintas de Mickey Mouse mediante una imaginativa utilización del 3D moderno.

7/10
Locos por el surf

2007 | Surf's Up

Cody Maverick es un joven pingüino que sueña con el surf día y noche. Vive en la Antártida, donde un día aparece un cazatalentos que busca participantes para un prestigioso torneo surfero que se celebra en el Caribe. Maverick se apunta al carro con la esperanza de cumplir su sueño de convertirse en el mejor surfista del mundo. En su cabeza tiene a Big Z, el rey de las olas, que desapareció en una competición. Una vez que llega a la isla donde se celebra el torneo, se las tendrá que ver con el vigente campeón. El gran acierto argumental de esta película está en su planteamiento como mezcla de documental y “reality”. Maverick es el protagonista del ficticio programa para televisión, por lo que las cámaras lo siguen allá donde va. Es divertido en una cinta de animación ver algún micrófono que se escapa y entra en plano, o ser testigos de algunas pérdidas de paciencia que llevan al protagonista a pedir, al más puro estilo famoso, que dejen de grabar; por no hablar de la sensación de cámara en mano con la que están grabadas algunas secuencias. Por lo demás, es una película bastante típica, sin el encanto de otros títulos de animación actuales, pues no es capaz de enganchar al espectador adulto. La cinta encaja en los parámetros destinados a un público infantil. Habla sobre la importancia de la amistad, el trabajo, el aprendizaje y el valor. El protagonista descubrirá la cara oscura del éxito y a no pensar sólo en el triunfo. Destaca el personaje del mentor de Maverick, que enseña a su pupilo en un estilo similar al del profesor Miyagi de Karate Kid. En la otra cara de la moneda está el gallo Joe –típico amigo graciosote del protagonista– que no consigue llegar a las cotas de humor esperadas, por lo que resulta cansino. Como curiosidad cabe señalar que el famoso surfista Kelly Slater, que participó en Los vigilantes de la playa, tiene su propio dibujo animado. El equipo contó con su ayuda para conocer todos los detalles del mundo del surf, llegando incluso a tomar unas clases para poder reflejarlo fidedignamente en la pantalla. La importancia de las olas era tal que fueron tratadas como un personaje más. El resultado son unas escenas bastante logradas, llenas de acción, aunque con la contrapartida del inmovilismo propio de los pingüinos, que no les da para mucha floritura sobre la tabla.

5/10
Tarzán

1999 | Tarzan

La historia es bien conocida: un bebé pierde a sus padres en la selva, víctimas de un tigre. Hallado por una gorila que ha perdido a su cría a manos de la misma fiera, se convierte para él en una verdadera madre. Pasan los años, y Tarzán se ha adaptado perfectamente a la selva. Pero llega a su territorio una expedición formada por un experto biólogo, su hermosa hija, y un guía de gatillo rápido, del que pronto sospechamos dudosas intenciones. El guión de la peli es perfecto: una conjunción de aventura, drama, humor, romance... Alrededor de la idea de familia, que Tarzán ha encontrado entre los gorilas, se articula una ágil trama, donde los números musicales se insertan con naturalidad. Divertidísima es la improvisada orquesta que los gorilas y un elefante amigo montan en el campamento. Y de un ritmo impecable, muy, muy emocionante, es la narración del hallazgo de Tarzán bebé. La animación es de una enorme calidad. Obligado es destacar el diseño de Tarzán, un personaje diferente a otros más tradicionales de la casa Disney, aunque tenga en común ese corazón enorme, el sentido del amor, la lealtad, el sacrificio y el coraje. Las secuencias de los saltos de Tarzán, de liana en liana, son trepidantes, te meten en la acción. Hermosísimos son los fondos selváticos: parece que estás ahí, entre esas cataratas, árboles y fauna variada. Alguno pensará que estamos ante una historia demasiado cercana a El libro de la selva. Que no se engañe: Tarzán tiene personalidad propia. En el apartado musical, Disney ha tirado la casa por la ventana. Siguiendo la estela de El rey león, donde intervino cantando Elton John, Phil Collins presta su talento al film y entrega temas magistrales como Two Worlds y Trashin’ the Camp. La música, estupenda, es de Marc Mancina.

6/10
Frozen II

2019 | Frozen II

Tras seis años de espera llega la secuela de Frozen, una de las películas animadas de mayor éxito en la historia de Disney, que ofrecía una aventura inspirada en el clásico de Hans Christian Andersen “La reina del hielo”, aunque los personajes eran más bien de creación propia. Los mismos directores y guionistas, Chris Buck y Jennifer Lee han tenido tiempo de sobra para inventar una nueva historia con la que encandilar a grandes y pequeños. La trama de Frozen II retoma el hilo en la idílica vida del pueblecito de Arendell, en donde ya viven reunidas las dos queridas hermanas, la blanca reina Elsa y la pelirroja Anna. Ésta es pretendida en matrimonio por noble y patoso Kristoff, que no acierta a encontrar el momento propicio para pedirle la mano. Pero su tranquila existencia va a terminar cuando Elsa acude a una llamada interior que la empuja hasta un lejano y mágico bosque donde vive la tribu de los Northuldra. Y allí llegará acompañada de Anna, Kristoff, el reno Sven y, cómo no, el muñeco de nieve Olaf. Visualmente se trata de una película preciosa, donde el equilibrio de los colores –casi siempre suaves– y la textura de los dibujos, su volumen y perfección, supera en belleza incluso al film original. Hay encanto en cada fotograma, en cada gesto, en cada mueca y movimiento, y eso pese a que no hay escenas especialmente asombrosas (quizá porque todo lo es). El ritmo es adecuado y se entremezclan bien la acción, el humor, el drama y el musical. Quizá se ve mejor la primera parte del relato que la segunda, en donde hay algo de confusión en la trama y falta ajuste narrativo en las acciones paralelas, por lo que puede dar la sensación de que el desenlace llega demasiado bruscamente. Pero más allá de esos detalles y de lo puramente formal la historia atrapa. Narra la necesidad de buscar respuestas ante los interrogantes que nos presenta la vida. En este caso Elsa siente que no está donde debe estar, que le falta algo. ¿Pero quién es ella? ¿De dónde viene? ¿Por qué posee su magia? Fiel a la procedencia del relato se introducen aspectos paganos en forma de las divinidades de Tierra, Agua, Fuego y Aire, elementos que componen al armonía de la naturaleza. Y, por supuesto, no faltan actos de sacrificio, de valentía, de superación ante las dificultades, donde se habla de la importancia de dar el paso correcto en los momentos de prueba, de abatimiento, cuando nada parece tener ya sentido. Cuestión aparte merece la banda sonora de Christophe Beck y las muchas y estupendas canciones que salpican toda la narración, varias deliciosas, especialmente “All is Found”, “ Some Things Never Change” y “Into the Unknown”. Cada personaje tiene su momento musical y en ellos se incluyen letras que no son nada ligeras: “Hay cosas que nunca cambian”, “hay cosas que siempre son verdad”, sentencias que no están nada mal en tiempos de relativismo y que casan bastante con el sentido clásico de la narración. Y a lo largo del film nunca falta el humor, con numerosos gags, los mejores de los cuales vienen por supuesto de la mano del muñeco Olaf.

6/10
Locos por el surf

2007 | Surf's Up

Cody Maverick es un joven pingüino que sueña con el surf día y noche. Vive en la Antártida, donde un día aparece un cazatalentos que busca participantes para un prestigioso torneo surfero que se celebra en el Caribe. Maverick se apunta al carro con la esperanza de cumplir su sueño de convertirse en el mejor surfista del mundo. En su cabeza tiene a Big Z, el rey de las olas, que desapareció en una competición. Una vez que llega a la isla donde se celebra el torneo, se las tendrá que ver con el vigente campeón. El gran acierto argumental de esta película está en su planteamiento como mezcla de documental y “reality”. Maverick es el protagonista del ficticio programa para televisión, por lo que las cámaras lo siguen allá donde va. Es divertido en una cinta de animación ver algún micrófono que se escapa y entra en plano, o ser testigos de algunas pérdidas de paciencia que llevan al protagonista a pedir, al más puro estilo famoso, que dejen de grabar; por no hablar de la sensación de cámara en mano con la que están grabadas algunas secuencias. Por lo demás, es una película bastante típica, sin el encanto de otros títulos de animación actuales, pues no es capaz de enganchar al espectador adulto. La cinta encaja en los parámetros destinados a un público infantil. Habla sobre la importancia de la amistad, el trabajo, el aprendizaje y el valor. El protagonista descubrirá la cara oscura del éxito y a no pensar sólo en el triunfo. Destaca el personaje del mentor de Maverick, que enseña a su pupilo en un estilo similar al del profesor Miyagi de Karate Kid. En la otra cara de la moneda está el gallo Joe –típico amigo graciosote del protagonista– que no consigue llegar a las cotas de humor esperadas, por lo que resulta cansino. Como curiosidad cabe señalar que el famoso surfista Kelly Slater, que participó en Los vigilantes de la playa, tiene su propio dibujo animado. El equipo contó con su ayuda para conocer todos los detalles del mundo del surf, llegando incluso a tomar unas clases para poder reflejarlo fidedignamente en la pantalla. La importancia de las olas era tal que fueron tratadas como un personaje más. El resultado son unas escenas bastante logradas, llenas de acción, aunque con la contrapartida del inmovilismo propio de los pingüinos, que no les da para mucha floritura sobre la tabla.

5/10
Pocahontas

1995 | Pocahontas

Pocahontas es una india que vive feliz en las tierras americanas y disfrutando de aventuras en un territorio pacífico. Todo cambia cuando unos colonos ingleses llegan, liderados por el ambicioso Radcliff y el valiente capitán John Smith, y se produce un irrefrenable choque cultural, que puede acabar en guerra. Ella hará todo lo posible para evitar el enfrentamiento y poder conciliar los dos pueblos, mientras inicia un romance con el guaperas de Smith. Preciosa película de aventuras de Walt Disney donde, en este caso, era una aguerrida india la protagonista de la historia. La cinta está llena de buenos valores, como acostumbran estas producciones, y enseña la importancia de las raíces, además de la tolerancia entre los hombres y la paz por encima de todo. Además, cuenta con el humor de los personajes secundarios que no son otros que un mapache comilón, un nervioso colibrí y un perrito con aires señoriales. Ganó dos Oscar de la Academia en las categorías de mejor canción ('Colores en el viento') y mejor banda sonora. Muy recomendable para toda la familia.

7/10

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