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Biografía

Dan Futterman

Dan Futterman

Dan Futterman

Premios: 0 Oscar (más 1 nominaciones)

Oscar
2015

Nominado a 1 premio

Filmografía
Political Animals

2012 | Political Animals | Serie TV

Elaine Barrish es una demócrata liberal, divorciada, cuyo marido fue presidente de Estados Unidos. Ella misma se presentó a la presidencia, pero perdió las primarias aparentemente por el torpe apoyo de su ex, y el presidente actual, Paul Garcetti, le ofreció el cargo de Secretaria de Estado, que aceptó. Decepcionada con su política, Elaine acaricia la idea de postularse de nuevo como candidata a la presidencia, sin apoyar la reelección de su actual jefe. Una jugada muy arriesgada. Greg Berlanti, creador de series exitosas como Everwood o Cinco hermanos, dirige esta miniserie televisiva de alto voltaje político, cuya protagonista, encarnada con convicción por Sigourney Weaver, parece inspirada en Hillary Clinton. Al estilo de El ala oeste de la Casa Blanca o House of Cards, combina las intrigas políticas, donde también hay espacio para las investigaciones periodísticas, con las cuitas familiares, el hijo que se sentía culpable del fracaso electoral de su madre, o el que tiene problemas de adicción, pasando por el ex presidente y ex marido mujeriego, pero que aprecia un montón a la que fuera su esposa y conoce su enorme valor para la política. Aunque la carga ideológica es bastante obvia –el clásico feminismo radical, los derechos de los gays, etcétera–, y los principios de los personajes no estén exentos de contradicciones, hay que reconocer el oficio de Berlanti para entregar una miniserie que engancha. El reparto es sencillamente perfecto.

5/10
Un corazón invencible

2007 | A Mighty Heart

A comienzos del año 2002 el periodista Daniel Pearl, jefe de la oficina del sur de Asia de Wall Street Journal, concertó una entrevista con un influyente y peligroso hombre del Islam, con motivo de un reportaje sobre el terrorista Richard Reid. Él y su esposa Mariane, que estaba embarazada de seis meses, se trasladaron a Karachi, en Pakistán, y el día 23 de enero Daniel partió hacia su entrevista... Nunca regresó. Durante las semanas posteriores, la casa de Mariane en Pakistán fue un hervidero de gente: policía pakistaní, agentes de la CIA y del FBI, compañeros periodistas, amigos, familiares. Todos estaban allí poniendo su granito de arena para dar con el paradero de Daniel, secuestrado por una facción fanática pakistaní. Tras su documental Camino a Guantánamo, en donde denunciaba las brutales injusticias cometidas contra tres musulmanes por parte del gobierno de los Estados Unidos, Michael Winterbottom enseña ahora la otra cara de la moneda. Si su anterior film mostraba las terribles consecuencias del 11-S, ahora recrea la venganza del bando musulmán más radical ante las situación injusta de los presos en Guantánamo. Winterbottom no toma partido, sólo muestra el dolor de la situación atroz de sufrimiento, asesinatos y odio que está embargando a gran parte de la sociedad. Y precisamente en este punto es donde la película adquiere resonancia, porque en realidad puede leerse como un sincero homenaje a Mariane Pearl, a ella y a su firme decisión de no sucumbir al odio ni a la desesperanza. El film ha sido producido por Brad Pitt. A medio camino entre el drama y el thriller, el guión de John Orloff –basado en el libro de memorias de la protagonista– se ciñe casi exclusivamente a las investigaciones y los pasos que se dieron para ir desenrollando la madeja hasta llegar a los responsables del secuestro. La película del director inglés es algo tristona y deprimente, por el tema y por el propio estilo de rodaje, muy realista y cercano al documental, con ese sello personal propio de Winnterbottom, con saltos de imagen, rápidas transiciones, algunos flashbaks y su particular modo de generar el bullicio de las calles: tonos grises y pardos, ruido, agobio, cámara en mano, música alta. Pero toda esa faceta técnica está al servicio de la historia y desde luego ayuda a considerar muy real lo que uno ve en pantalla, como si fuera casi un reportaje. Y aporta verosimilitud que muchas fases del rodaje se realizaran en las calles de Pakistán e India, aunque la mayor parte de la película transcurra en interiores. Sin embargo, es cierto que este enfoque hiperrealista difumina algo la propia historia concreta y la convierte prácticamente en el documento histórico de unos hechos terribles pero poco cercanos. En este sentido, es posible que la presencia de Angelina Jolie, muy convincente en la caracterización de su sobrio personaje, adolezca también de falta de atractivo y de complicidad con el espectador.

6/10
Nunca más

2002 | Enough

Hay que escoger muy bien antes de contraer matrimonio, y Slim cree haber dado en la diana. Se casa con un rico contratista, que a primera vista es el tipo ideal. Sin embargo, lo que parece un sueño se rompe el día en que Slim intercepta la llamada de una amante, y encima, al recriminarle, el marido la emprende a porrazos con la pobre. La sufrida Slim huye de casa con su pequeña hija, pero él la persigue por todo el país. Sufre mucho Jennifer López en este trabajo, dirigido el responsable de Gorilas en la niebla. Aunque arranca como un drama sobre los maltratos familiares, en realidad esto es una excusa para lo que acaba siendo un thriller en toda regla. La popular actriz y cantante está bien arropada por dos actores correctos: Bill Campbell (Rocketeer) y Juliette Lewis (Asesinos natos).

3/10
Como pez en el agua

1997 | Shooting Fish

Dos jóvenes se ganan la vida practicando toda clase de estafas, tarea para la que se muestran muy habilidosos. Mientras uno es un perfecto charlatán, el otro es capaz de inventar todo tipo de artilugios. Pretenden reunir un millón de libras para comprarse una lujosa mansión. Un día conocen a una chica que se les une y de la cual se enamorarán ambos. Una de las más frescas comedias británicas de los 90, cuyas señas de identidad residen en un guión muy ingenioso y en una banda sonora que recopilaba a los grupos británicos más exitosos del momento. La joven Kate Beckinsale (Mucho ruido y pocas nueces) realiza una excelente interpretación.

6/10
Far Harbor

1996 | Far Harbor

Un grupo de ocho personas de veintitantos años decide pasar un fin de semana en casa de un joven adinerado, situada cerca de la playa en la localidad de Far Harbor. La idea es olvidarse por unas horas de los problemas que los atenazan, pero la convivencia no será fácil. Escribe y dirige la tristona historia el poco pródigo cineasta John Huddles, y entre el apañado reparto destaca la presencia de las ganadoras del Oscar Jennifer Connelly y Marcia Gay Harden.

4/10
Una jaula de grillos

1996 | The Birdcage

Val es el hijo único de Armand, un gay que regenta un espectáculo de travestis. Val y su novia Barbara Keely van a casarse y deciden reunir a los padres de ambos para que se conozcan. El problema viene cuando el encuentro se convierte en un enredo para esconder la verdadera identidad de Armand, pues el Sr. Keely es un prestigioso político que promueve en su campaña los valores tradicionales de la familia. Mike Nichols firma esta desternillante comedia protagonizada por Robin Williams y Gene Hackman. Williams despilfarra humor por los cuatro costados pero Nathan Lane y Hank Azaria no se quedan cortos. La interpretación de homosexuales, algo 'locas' va dejando escenas divertidísimas como la comida con Hackman y familia. Aparece una discreta Calista Flockhart antes de convertirse en la letrada Ally McBeal.

5/10
The Looming Tower

2018 | The Looming Tower | Serie TV

Miniserie basada en el libro de Lawrence Wright, que muestra la hoja de ruta que siguió Osama Bin Laden hasta llegar a los trágicos atentados del 11 de septiembre de 2001. Vertebrada a través de la Comisión de Investigación del Senado de 2004, para saber cómo pudieron llegar a ocurrir los hechos, presenta desde su arranque la rivalidad entre agencias, especialmente la CIA y el FBI, que teóricamente deben compartir información, pero que para salvaguardar su independencia, y también por celos y rivalidad, no cumplen con lo previsto, uno de los motivos de que se pillara a Estados Unidos con la guardia bajada en los ataques terroristas, empezando por el terrible sufrido por su embajada en Nairobi (Kenia) en 1998. En esta falta de cooperación se pone el acento sobre todo en la CIA, que no entregó información solicitada por el FBI. Figuran acreditados como cocreadores Alex Gibney –célebre por sus documentales sobre temas controvertidos como el escándalo Enron, el dopaje de Lance Armstrong, WikiLeaks, o los casos de sacerdotes pederastas– y Dan Futterman –guionista nominado al Oscar por Truman Capote–, experto en partir de casos reales, que conceden a su narración un tono atravesado de verismo, aunque en este caso se trate de una dramatización con actores; eso sí, en bastantes pasajes se recurre a metraje auténtico. La serie se sigue con interés, pues hay un enorme esfuerzo de producción, y se aporta mucha información, entregada ordenadamente. Recuerda a esfuerzos recientes en esta línea con Manhunt: Unabomber –el criminal que enviaba bombas por correo postal– y Show Me A Hero –corrupción política en Yonkers–. Quizá pesa al principio que los abundantes datos de la complicada trama ahoguen el lado humano de los personajes, aunque se trata de dibujarlos adecuadamente, por ejemplo a John O’Neill, agente del FBI experto en Bin Laden, y de vida familiar desarreglada, que confía en un agente de origen libanés, Ali Soufan, para recabar información en árabe. Jeff Daniels y Tahar Rahim son los actores que se encargan de insuflarles vida, y están muy bien, igual que el resto del acertado reparto. Uno de los aspectos de interés que incluye la trama es la fe de los personajes, O'Neill es católico al que la Biblia ayuda, aunque no sea muy coherente en ciertos aspectos personales de su vida, sí le ayuda en momentos de zozobra y en la búsqueda de la verdad. Mientras que Ali ofrece el rostro humano del islam, frente a las interpretaciones torcidas que guían a los sicarios de Al-Qaeda, que ni siquiera han leído el Corán. También se aborda lo complicado que es conciliar el trabajo en las agencias de seguridad con una vida familiar normal. Choca la insistencia y explicitud de las escenas de sexo, algo que no viene a cuento.

6/10
Foxcatcher

2014 | Foxcatcher

Desgarradora película basada en hechos reales, algo a lo que es muy aficionado su director, Bennett Miller, premiado en Cannes, como prueban sus anteriores trabajos Truman Capote y Moneyball. Curiosamente con esos títulos comparte la crónica de un suceso terrible como el que Capote contó en "A sangre fría", y el elemento deportivo. Se centra en el medallista de lucha libre Mark Schultz, hombre sencillo y apocado, huérfano desde los dos años, que ha vivido a la sombra de su hermano David, también luchador, y entrenador de esta disciplina, que ha sido como un padre para él. Un día Mark recibe una inesperada llamada de uno de los hombres más ricos de Estados Unidos: John du Pont, heredero de una fortuna y magnate de la industria química. Le invita a visitarle en su espectacular finca en Delaware, Pensilvania, y allí le propone actuar a modo de mecenas –nominalmente como entrenador– para que Estados Unidos triunfe en el mundial y en los juegos olímpicos en la lucha libre. La idea es que su hermano David también se sume, y reúnan a otros luchadores, pero el hermano, que tiene esposa y dos hijos, rehúsa. En su nuevo entorno Mark descubre en John du Pont una suerte de figura paterna, aunque no deja de detectar numerosas rarezas en el carácter de su patrón, además de extrañas normas en lo que se refiere al trato con la anciana madre de John. Miller maneja con inteligente sobriedad un guión de hierro armado por Dan Futterman y E. Max Frye, lo que se advierte por ejemplo en la atmósfera de tenso silencio de muchas de las escenas, que crean una sensación de creciente incomodidad en el espectador. La película puede verse a dos niveles, los dos interesantísimos. Están en primer lugar los dramas personales, perfectamente trazados, y que permiten un formidable trabajo de todos los actores, por supuesto los tres principales –Channing Tatum, Steve Carell, Mark Ruffalo–, pero también los secundarios, como Vanessa Redgrave y Sienna Miller. Tenemos a dos seres humanos vapuleados por la vida: Mark Schultz, que ha crecido envuelto en inseguridades que le hacen frágil, algo que sabe su más equilibrado hermano David, que quiere ayudarle y se empeña de veras, aunque sabe que tiene una prioridad, la familia que ha formado; y el imprevisible John du Pont, al que anula la presencia de una madre castradora que sólo tiene reproches para él, que ha desarrollado mil aficiones que le gustan pero no le llenan (los pájaros, la lucha libre, las armas, la vida social), y que acude a las drogas para mantener cierto tono vital; ambos podrían complementarse, pero la relación es decididamente ambigua y, se puede adivinar, con poco recorrido. Por otro lado, el film es de esos que invitan a descubrir la metáfora de América, el film transcurre en los años de Reagan, y Du Pont se diría un Charles Foster Kane de la época, pero que ni siquiera tiene un trineo infantil, Rosebud, que añorar, como ocurría en Ciudadano Kane. Mientras que lo que acontece a los hermanos Schultz invita a pensar que el sueño americano puede devenir fácilmente en pesadilla, que no es oro todo lo que reluce.

8/10
Gracepoint

2014 | Gracepoint | Serie TV

Adaptación para Estados Unidos de la serie británica Broadchurch, a cargo de su mismo creador, Chris Chibnall. La acción se traslada a un pueblecito costero de California, donde nunca pasa nada, hasta que pasa. La detective de la policía Ellie Miller no está nada contenta de que le hayan asignado a un superior recién llegado, el seco y algo obsesionado con el trabajo Emmett Carver. Su incapacidad de tratar con las personas, es puesta a prueba cuando aparece en la arena de la playa, como si lo hubieran arrojado desde un acantilado, el cadáver del chaval de doce años Danny Solano. Porque frente la sensibilidad de Ellie, que conoce a todos los lugareños –de hecho Danny era el mejor amigo de su hijo Tom–, Emett muestra poca mano izquierda con las personas, empezando por su propia subalterna. La miniserie de diez capítulos tiene todos los ingredientes para enganchar. Por supuesto, está la propia investigación policial, con la intriga de quién será el culpable del asesinato, y el choque de caracteres entre los dos personajes principales, los detectives de caracteres tan diferentes. Pero también la presentación de los distintos personajes, con sus secretos inconfensables y pequeñas mezquindades, junto al sufrimiento de la familia del fallecido, y el modo en que queda alterada la vida de los diversos sospechosos: de modo que seguimos la pista al alquilador de piraguas al que da vida Nick Nolte, al sacerdote, al misterioso mochilero, a la vieja de la caravana –una siniestra Jacki Weaver– a la chica del hotel, a la periodista de San Francisco y a los periodistas locales, a los distintos policías, etcétera, que conforman un microcosmos de tipos humanos, con los que el espectador puede empatizar, donde chocan los modos provincianos con los propios de la gran ciudad.

6/10
Truman Capote

2005 | Capote

¿Qué comparten Truman Capote y Brokeback Mountain? Ambos filmes incluyen homosexuales. ¿En qué se diferencian? Truman Capote no enarbola la `bandera rosa´. Hay un serio esfuerzo por ahondar en la figura de un gran escritor, a partir de la decisiva influencia en su vida del brutal asesinato de la familia Clutter, en la América rural de finales de los 50. Lo que nació reportaje periodístico, creció hasta convertirse no sólo en A sangre fría, la mejor obra de Capote, paradigma de la novela de no ficción, sino en confrontación consigo mismo. El director casi debutante Bennett Miller, y su guionista Dan Futterman, miran a Capote sobriamente, sin complacencias. Las entrevistas para documentar su libro, permiten el despliegue de elementos biográficos: infancia desgraciada, éxito social, prejuicios por su amaneramiento, devaneos con Hollywood… Y perfilan su marcado narcisismo: el asesino Perry Smith le interesa por el reconocimiento de un pasado común, que le hace preguntarse por qué sus vidas son tan distintas. Ese enamoramiento de sí –el amor más importante del escritor, más que el de sus amantes, o la amistad con Harper Lee– dicta sus acciones, le lleva a aprovechar casi automáticamente su sensibilidad e ingenio, una personalidad manipuladora que cautiva y detecta enseguida los puntos débiles del otro; por ello, al enfrentarse al final del libro, la ejecución de los asesinos, debe hacer un esfuerzo supremo, salir del caparazón. Philip Seymour Hoffman hace una soberbia interpretación; evita los excesos a que se presta el personaje, lo dota de mil y un matices. El resto del reparto sabe que la película es suya, pero tanto los rostros familiares como los desconocidos (los dos asesinos, elección que sigue las pautas de Richard Brooks en su versión fílmica de A sangre fría) ayudan, y mucho, a la función.

8/10
The Looming Tower

2018 | The Looming Tower | Serie TV

Miniserie basada en el libro de Lawrence Wright, que muestra la hoja de ruta que siguió Osama Bin Laden hasta llegar a los trágicos atentados del 11 de septiembre de 2001. Vertebrada a través de la Comisión de Investigación del Senado de 2004, para saber cómo pudieron llegar a ocurrir los hechos, presenta desde su arranque la rivalidad entre agencias, especialmente la CIA y el FBI, que teóricamente deben compartir información, pero que para salvaguardar su independencia, y también por celos y rivalidad, no cumplen con lo previsto, uno de los motivos de que se pillara a Estados Unidos con la guardia bajada en los ataques terroristas, empezando por el terrible sufrido por su embajada en Nairobi (Kenia) en 1998. En esta falta de cooperación se pone el acento sobre todo en la CIA, que no entregó información solicitada por el FBI. Figuran acreditados como cocreadores Alex Gibney –célebre por sus documentales sobre temas controvertidos como el escándalo Enron, el dopaje de Lance Armstrong, WikiLeaks, o los casos de sacerdotes pederastas– y Dan Futterman –guionista nominado al Oscar por Truman Capote–, experto en partir de casos reales, que conceden a su narración un tono atravesado de verismo, aunque en este caso se trate de una dramatización con actores; eso sí, en bastantes pasajes se recurre a metraje auténtico. La serie se sigue con interés, pues hay un enorme esfuerzo de producción, y se aporta mucha información, entregada ordenadamente. Recuerda a esfuerzos recientes en esta línea con Manhunt: Unabomber –el criminal que enviaba bombas por correo postal– y Show Me A Hero –corrupción política en Yonkers–. Quizá pesa al principio que los abundantes datos de la complicada trama ahoguen el lado humano de los personajes, aunque se trata de dibujarlos adecuadamente, por ejemplo a John O’Neill, agente del FBI experto en Bin Laden, y de vida familiar desarreglada, que confía en un agente de origen libanés, Ali Soufan, para recabar información en árabe. Jeff Daniels y Tahar Rahim son los actores que se encargan de insuflarles vida, y están muy bien, igual que el resto del acertado reparto. Uno de los aspectos de interés que incluye la trama es la fe de los personajes, O'Neill es católico al que la Biblia ayuda, aunque no sea muy coherente en ciertos aspectos personales de su vida, sí le ayuda en momentos de zozobra y en la búsqueda de la verdad. Mientras que Ali ofrece el rostro humano del islam, frente a las interpretaciones torcidas que guían a los sicarios de Al-Qaeda, que ni siquiera han leído el Corán. También se aborda lo complicado que es conciliar el trabajo en las agencias de seguridad con una vida familiar normal. Choca la insistencia y explicitud de las escenas de sexo, algo que no viene a cuento.

6/10

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