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Biografía

David Nicholls

David Nicholls

David Nicholls

Filmografía
Patrick Melrose

2018 | Patrick Melrose | Serie TV

La serie comienza en 1982, con un Patrick Melrose a punto de volar a Nueva York para recoger el cadáver de su padre. A partir de ese momento da comienzo un viaje que hace parada en la Francia de los años 60, el Nueva York de los 80 y Reino Unido a principios de los 2000. En el trayecto, se presenta a un personaje traumatizado por una infancia marcada por un padre inflexible y una madre negligente y alcohólica. Esos acontecimientos darán lugar a un Patrick Melrose adulto adicto a la droga y al alcohol, sustancias que utiliza para apartarse de una clase social a la que tiene tanto apego como desprecio.

Lejos del mundanal ruido

2015 | Far from the Madding Crowd

Casi medio siglo después de la excelente adaptación de John Schlesinger, con Julie Christie, Alan Bates, Peter Finch y Terence Stamp en los papeles principales, llega una nueva adaptación de "Lejos del mundanal ruido", la novela de Thomas Hardy escrita a finales del siglo XIX y que anuncia ya algunos de los cambios sociales que se avecinaban en la sociedad inglesa, de modo especial en la campiña. En esta ocasión la dirección recae curiosamente en un director danés, Thomas Vinterberg, aunque no es la primera vez que rueda en inglés, antes firmó It's All About Love y Querida Wendy. Con tono netamente romántico y algunos toques fatalistas, ironías del destino, la fotografía algo sucia aunque también bella, y todo muy british, seguimos las vicisitudes de la joven Bathsheba Everdene, muy independiente y orgullosa, que trabaja con su tía, y que rechaza la proposición matrimonial de un terrateniente, Gabriel Oak. Curiosamente las tornas cambian cuando el rebaño de ovejas de Gabriel se despeña por un acantilado, lo que supone la ruina. Pues ella, entretanto, ha heredado la granja de uno de sus tíos, convirtiéndose en propietaria. Lo que hace que otro próspero hacendado, el soltero William Boldwood, la pretenda. Pero las preferencias caprichosas de Bathsheba se siente inclinadas hacia un militar recién llegado, el apuesto sargento Francis Troy, que no es el mismo desde que se malogró la boda que tenía prevista con Fanny Robbin. El film está muy bien rodado, el guión de David Nicholls se ciñe a la obra original, y el reparto se diría concebido para los nuevos tiempos. Pues los actores están bien, empezando por una Carey Mulligan capaz de hacernos creer que es esa joven mujer fuerte pero a veces algo fatua, pero curiosamente a Oak, Matthias Schoenaerts, le quita algo de la rusticidad que le prestaba Alan Bates; por su parte, Michael Sheen y Tom Sturridge cumplen sobradamente. Es otro enfoque, variaciones sobre el mismo tema, que a la postre funcionan; curiosamente las escenas de celebración campesina están muy conseguidas y son muy inglesas, tienen un tono que hacen pensar en el dibujo que hacía de ellas J.R.R. Tolkien trasladándolas a la famosa Comarca de los hobbits. En todo caso, quizá se puede decir que falta el toque personal del director, dirige Vinterberg, sí, pero podía ser otro, no se reconoce su universo personal, aunque tampoco pasa nada, cuando se adaptan obras con vitola de clásico, al final es lo que hay, a no ser que uno se llame, por ejemplo, Orson Welles.

6/10
Grandes esperanzas, según Mike Newell

2012 | Great Expectations

El desdichado huérfano Pip vive con su tiránica hermana mayor y su bondadoso cuñado herrero Joe. Cuando está en el cementerio ante la tumba de su madre irrumpe en la escena Magwitch, un preso fugado de aspecto amenazador que le pide algo de comer y una lima para romper sus cadenas. Asustado, pero también compadecido, le ayudará, aunque eso no impide que acabe detenido. En el futuro poco prometedor de Pip se abre una rendija a la esperanza cuando la excéntrica y amargada miss Havisham, encerrada siempre en su enorme mansión, le reclama a modo de entretenimiento, y le pide que juegue con su protegida Estella, una altiva chica de su edad, de la que se enamora. El contraste entre sus modales y educación y los de ella empujan a Pip a esforzarse por convertirse en un caballero. Cuidada adaptación de “Grandes esperanzas” de Charles Dickens, filmada en el año en que se cumple el bicentenario del escritor, y que ya había conocido potentes versiones cinematográficas, la mejor sin duda la firmada por David Lean, Cadenas rotas. Sorprende el enfoque realista que imprime a la historia Mike Newell, el director de Cuatro bodas y un funeral está lejos del tono de Harry Potter y el cáliz de fuego, y más cerca del cuento que filmó en 1992 con el título Escapada al sur. A la vez, su acercamiento en el diseño de producción y tratamiento visual no cae en los excesos de Cumbres borrascosas (Wuthering Heights) de Andrea Arnold, cuya estética sucia producía casi inevitablemente rechazo. El guión firmado por David Nicholls -One Day (Siempre el mismo día), donde adaptaba su propia novela- atrapa muy bien la idea que encierra el título original “Great Expectations”, de la que sería una traducción más exacta que la habitual la de “Grandes expectativas”, pues el film habla de eso precisamente, de las expectativas de los personajes, a veces ambiciones de corto vuelo -la de Pip de alcanzar una posición social, la de ayudarle que tiene su misterioso benefactor, la de la mujer recluida en su casa y que se proyecta en su protegidas...- que impiden ver el amor que están recibiendo y que podrían prodigar a los demás. Y sin embargo... la película no es redonda. Pese a la ambientación, pese a unos grandísimos actores -tanto los más conocidos, Ralph Fiennes, Robbie Coltrane y Helena Bonham Carter, como los emergentes Jeremy Irvine o Jason Flemyng, están muy bien...-, algo falla en el último tramo de la narración, donde los datos se embarullan y entregan de modo algo confuso y precipitado. Lo que no quita para que estemos ante una dignísima versión del clásico dickensiano que ayuda a que mantengamos “grandes esperanzas”.

6/10
One Day (Siempre el mismo día)

2011 | One Day

Emma (Anne Hathaway) y Dexter (Jim Sturgess) se conocen en la universidad en 1988. Intiman el día de su graduación, la víspera del día 15 de julio, y surge entre ellos una química extrema, que presagia que serán amigos toda la vida. ¿Amigos o algo más? Porque a lo largo de los años, en medio de mil y una dificultades que viven los dos, cada uno por su lado: amoríos, crisis, errores, matrimonios, hijos, etc., Emma y Dexter mantendrán siempre a flote su íntima amistad... La directora danesa Lone Scherfig (Wilbur se quiere suicidar) debutó rodando en inglés con la inspirada An Education, que fue nominada a 3 Oscar. En su siguiente film, ya de producción totalmente norteamericana, lleva a la pantalla una novela de David Nicholls, adaptada por él mismo. Pero el resultado es decepcionante. Triste. Estamos ante uno de esos filmes que podrían haber funcionado a la perfección, ya que todos los hilos auguraban que el tapiz podía ser deslumbrante: directora, historia, personajes, reparto, música, puesta en escena..., y no obstante las puntadas conforman un verdadero desaguisado. No acierta Scherfig a narrar con garra, y se hace un lío con el desconcertante montaje. Los continuos saltos en el tiempo con motivo del pesadísimo día 15 de julio sólo consiguen que al final todas las escenas, y a la postre la película, resulte episódica, reiterativa, aburrida: una colección de retazos tristones, diálogos inacabables, discusiones anecdóticas, reconciliaciones, risillas y llantos a lo largo de veinte años. No todo es malo en la película, es cierto. Funcionan la ambientación a lo largo del tiempo y el retrato de la juventud de los 90, desquiciada por el mundo del éxito, la fama y el placer (como en el caso de Dexter), o presa de la inseguridad (en el de Emma), y en cualquier caso carente de cualquier horizonte moral. También tiene mucha fuerza la difícil relación paterno y maternofilial del protagonista... Pero sin duda lo mejor es el reparto y el trabajo la pareja principal, especialmente la labor de Jim Sturgess, que está soberbio. La elegante y clásica partitura de Rachel Portman es también elogiable.

4/10
Círculo de engaños

1999 | Simpatico

Hace veinte años, Carter y Vinnie eran grandes amigos hasta que se pelearon tras involucrarse en una estafa relacionada con las carreras de caballos. Ahora, Carter ha dejado atrás su pasado delictivo, y ha rehecho su vida, como exitoso criador de caballos, y además ha contraído matrimonio con Rosie, antigua novia de Vinnie. Éste, por contra, es un perdedor, que a veces ejerce como detective privado y que ahoga sus penas en alcohol, mientras rememora los días pasados a través de viejas películas caseras. Vinnie recuperará parcialmente las ganas de vivir al conocer a Cecilia, una joven que le recuerda a su antigua novia, Rosie, y decide recuperar a esta última para vengarse de Carter. En su debut cinematográfico, el hasta ahora director teatral Matthew Warchus adapta una obra de Sam Shepard. Repitiendo el papel que mejor sabe hacer, el de perdedor desaliñado y gruñón, Nick Nolte encabeza un reparto de figuras, que interpretan personajes típicos del cine negro. Aunque no faltan toques de intriga, en el desarrollo priman los conflictos dramáticos de los personajes.

4/10
One Day (Siempre el mismo día)

2011 | One Day

Emma (Anne Hathaway) y Dexter (Jim Sturgess) se conocen en la universidad en 1988. Intiman el día de su graduación, la víspera del día 15 de julio, y surge entre ellos una química extrema, que presagia que serán amigos toda la vida. ¿Amigos o algo más? Porque a lo largo de los años, en medio de mil y una dificultades que viven los dos, cada uno por su lado: amoríos, crisis, errores, matrimonios, hijos, etc., Emma y Dexter mantendrán siempre a flote su íntima amistad... La directora danesa Lone Scherfig (Wilbur se quiere suicidar) debutó rodando en inglés con la inspirada An Education, que fue nominada a 3 Oscar. En su siguiente film, ya de producción totalmente norteamericana, lleva a la pantalla una novela de David Nicholls, adaptada por él mismo. Pero el resultado es decepcionante. Triste. Estamos ante uno de esos filmes que podrían haber funcionado a la perfección, ya que todos los hilos auguraban que el tapiz podía ser deslumbrante: directora, historia, personajes, reparto, música, puesta en escena..., y no obstante las puntadas conforman un verdadero desaguisado. No acierta Scherfig a narrar con garra, y se hace un lío con el desconcertante montaje. Los continuos saltos en el tiempo con motivo del pesadísimo día 15 de julio sólo consiguen que al final todas las escenas, y a la postre la película, resulte episódica, reiterativa, aburrida: una colección de retazos tristones, diálogos inacabables, discusiones anecdóticas, reconciliaciones, risillas y llantos a lo largo de veinte años. No todo es malo en la película, es cierto. Funcionan la ambientación a lo largo del tiempo y el retrato de la juventud de los 90, desquiciada por el mundo del éxito, la fama y el placer (como en el caso de Dexter), o presa de la inseguridad (en el de Emma), y en cualquier caso carente de cualquier horizonte moral. También tiene mucha fuerza la difícil relación paterno y maternofilial del protagonista... Pero sin duda lo mejor es el reparto y el trabajo la pareja principal, especialmente la labor de Jim Sturgess, que está soberbio. La elegante y clásica partitura de Rachel Portman es también elogiable.

4/10

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