Fred Ward
79 años ()Desarmado y peligroso
Nunca alcanzó el estrellato, pero llamó la atención en papeles variados. El público recuerda la sonrisa torcida de Fred Ward, resultado de una juventud en los cuadriláteros y en los bosques de Alaska.
Nacido el 30 de diciembre de 1942 en San Diego, Frederick Joseph Ward -su nombre completo- tuvo una desdichada infancia, marcada por un padre con problemas legales, una madre que lo dejó a los tres años, y una crianza entre una abuela y un padrastro que trabajaba en una feria.
Por suerte, Fred Ward no se quedó quieto. Trabajó como leñador en Alaska, cocinero, limpiador, y hasta dobló películas italianas en inglés mientras vivía en Roma. Y porque aún le sobraba tiempo, también probó como mimo. “Sí, fui un mimo. Pero no me culpes, todos tenemos un pasado oscuro”, bromeaba sobre esa etapa. Tras pasar tres años en la Fuerza Aérea, se planteó convertirse en actor. “Decidí actuar cuando estaba en la Fuerza Aérea. Estaba saliendo con una stripper en San Antonio, rodeado de gente rara y marginal, que se consideraba a sí misma 'gente del espectáculo', incluyendo a un travestido de 150 kilos que diseñaba disfraces para clubes de striptease y a algunos gángsteres. Yo era un joven en medio de todo eso, y aunque no eran modelos a seguir en un sentido estricto, me fascinó su estilo de vida. Cuando acabó mi compromiso con el ejército, me fui directo a Nueva York. Pensé que podría hacer cualquier cosa que quisiera. No tenía a nadie a quien rendir cuentas, nada que me detuviera”.
Sus comienzos no fueron fáciles. “En un momento estaba haciendo teatro en San Francisco y vivía realmente en el teatro. Estaba arruinado. También boxeaba, entrenando en un gimnasio, y el entrenador me metió en el sindicato. Empezó a poner a todos los chicos de su equipo en el sindicato. Gracias a eso, empecé a ganar dinero”, explicaba el actor. Debutó en Hollywood con pequeños papeles en los años 70, pero Fred Ward no ganó notoriedad hasta su papel como recluso en Fuga de Alcatraz (1979), junto a Clint Eastwood. En los 80, su carrera fue una montaña rusa: desde astronauta (Gus Grissom en Elegidos para la gloria) hasta héroe de acción en El jinete del tiempo. También protagonizó la fallida pero entrañable Remo armado y peligroso Williams: The Adventure Begins, una película que prometía iniciar una franquicia, pero la aventura acabó por culpa de los malos resultados en taquilla.
Destacó en los 90 con papeles memorables. Con Kevin Bacon dio vida a Earl Bassett, cazador de gusanos gigantes en Temblores (1990), y al icónico escritor Henry Miller en Henry & June, mostrando su habilidad para transitar del terror absurdo al cine intelectual donde repetía con Philip Kaufman, sin despeinarse. Fred Ward tenía una inusitada habilidad para robar escenas con personajes rudos pero entrañables. Desde el cine indie hasta el blockbuster, dejó su huella con papeles secundarios sólidos en El juego de Hollywood y Vidas cruzadas, ambas de Robert Altman, y en Miami Blues. En los 2000, participó en comedias como La sucia historia de Joe el Guarro y Sweet Home Alabama, demostrando que podía hacer que el público se riera con él.
Se despidió de la interpretación como oficial de policía en la serie True Detective (2ª temporada), de 2015. Fred Ward no sólo era un hombre de acción en pantalla; en casa, fue esposo y padre. Se casó con Silvia, con quien tuvo a su único hijo, Django Ward, músico y guitarrista. Tras divorciarse, estuvo unido a Carla Evonne Stewart, y a Marie-France Boisselle, con quien tuvo una relación llena de altibajos. Fallecido el 8 de mayo de 2022 a los 79 años, Fred Ward dejó un legado de películas que permanecen en el recuerdo. “Si mi vida fuera un guion, algunos dirían que es demasiado exagerada. Pero a veces la realidad supera a Hollywood”, comentó en una entrevista.
