IMG-LOGO

Biografía

Guillermo Arengo

Guillermo Arengo

Guillermo Arengo

Filmografía
El prófugo

2020 | El prófugo

Mamá se fue de viaje

2017 | Mamá se fue de viaje

Gato negro

2014 | Gato negro

Cuenta la vida de Tito Pereyra, un argentino cuyos contrastes permanentes parecen marcar su destino. La historia abarca desde su niñez (con un padre ausente) en un pueblo tucumano en 1956 hasta los 80 en democracia en Buenos Aires. En ese transcurrir toma decisiones que le cambian la vida para siempre. La película muestra a un ser humano lleno de luces y sombras. Es la vida de un sobreviviente que desde su infancia hasta la adultez, lucha por torcer su destino. En una sociedad que le fue hostil, con enorme esfuerzo y ambicion logra abrirse camino. El personaje se mueve con gran omnipotencia, la que le permite crecer y por la que lo arriesga todo.

Séptimo

2013 | Séptimo

Segunda cinta del español Patxi Amezcua, que pese a tratarse de una coproducción parece más argentina, pues se desarrolla en Buenos Aires, y otorga la mayor parte del protagonismo a Ricardo Darín. El realizador reincide en el cine de género, tras ofrecer buenas muestras de su talento en 25 kilates, su estimulante, aunque limitada, ópera prima. En Séptimo, el actor de El hijo de la novia interpreta a Sebastián, abogado hedonista, separado de Delia, que no le ha perdonado sus constantes mentiras. Cuando acude a recoger a sus hijos juega con ellos, como otros días, a organizar una pequeña carrera a ver si llegan antes al portal por la escalera, que él en el ascensor. Pero al llegar abajo resulta que han desaparecido sin dejar rastro. Séptimo parte de un arranque que impacta, por su descripción de la angustia ante la incertidumbre sobre el paradero de los seres queridos. Pero el guión del propio director con el apoyo de Alejo Flah (Taxi), pronto se desvía al peligroso terreno del 'whodunit', término usado por ejemplo por Alfred Hitchcock tal y como lo recogió François Truffaut en su libro de entrevistas. Como es sabido, se refería a los relatos centrados en la búsqueda del culpable, que tienen un grave riesgo, por la sensación de chasco del espectador en los casos en los que se adivine fácilmente quién es el malo. Por desgracia, en Séptimo, la primera tesis que asalta la mente del espectador acaba imponiéndose al final, y al ser la única que parece que no se plantean durante el metraje los personajes, cada vez va creciendo más el presentimiento de que se sabe cómo va a acabar. Además, aunque se hace gala de una enorme habilidad para plantear varias resoluciones posibles, apenas se saca tajada de ellas, pues la mayoría se resuelven de forma ‘facilona’. Esto se hace además abusando de dos recursos que se vuelven repetitivos: o Darín se cuela en la casa del sospechoso para comprobar que los niños no están ahí, o bien utiliza el clásico truco: “Está bien. Se acabó el juego. Sé que has sido tú. Habla”. A pesar de estos defectos, lo cierto es que Séptimo está rodada con solvencia y ritmo, y cuenta con excelentes interpretaciones, sobre todo de Darín (lo que al igual que el final del film, no sorprende demasiado) y Belén Rueda. Y si se disculpan los defectos de la trama policíaca, tiene gran interés por su descripción de personajes característicos de una sociedad sin valores, en la que encontrar a un funcionario que aparentemente sigue la ley, ofrece la sensación de que debe ser el único que lo hace. En este sentido, lo más inolvidable de este thriller dramático sería el terrible momento en el que un rival se mofa de la desgracia del protagonista porque le ha beneficiado profesionalmente.

5/10
La segunda muerte

2012 | La segunda muerte

Un pequeño pueblo. Un niño con poderes sobrenaturales. Una mujer policía que desea resolver una serie de crímenes. Unos
muertos que han sido incinerados. Y la extraña, extrañísima aparición de la Virgen María en cada uno de estos casos.

Vaquero

2011 | Vaquero

 

Cerro Bayo

2010 | Cerro Bayo

Tragicomedia de calculado patetismo -a veces hay que reír, por no llorar- que dirige Victoria Galardi. En la Patagonia, en Cerro Bayo, está a punto de inaugurarse la temporada invernal, con sus deportes típicos, el esquí y el snowboard. Pero la nieve se hace esperar. En tal tesitura la anciana Juana sacude la rutina familiar con su intentona suicida que la deja en estado de coma. Su hija Marta la cuida, las lágrimas contenidas que al fin surgen denotan cierto sentido de culpa. Mientras que la otra hija, Mercedes, recién llegada de Buenos Aires, sólo piensa en "la plata" que tal vez ganó Juana jugando en el casino, y la que se podría obtener por la venta de una propiedad, y que podría ayudarle a pagar ciertas deudas. Mientras, los nietos también van a lo suyo. El chico averigua donde ocultaba la abuela el dinero, y piensa que es la ocasión de irse de casa y viajar a Europa. Y la chica no tiene otra cosa en la cabeza que ser reina de las fiestas del pueblo, y cree que la necesaria belleza radiante para ganar sólo podrá exhibirla si antes ha experimentado un orgasmo. Galardi controla. Sabe lo que quiere contar, sus personajes están bien perfilados, maneja bien los mecanismos narrativos. Eso sí, lo que muestra resulta triste, aunque a veces haga gracia. Unos y otros piensan egoístamente en sus metas personales, no hay una mirada generosa hacia los demás. El interrogante sobre los motivos que llevaron a Juana a procurar el suicidio no parece interesar más allá de la curiosidad, del no estar en la inopia. A los nietos no les conmueve en absoluto. Algo más de sentimiento hay en las hijas, Mercedes en la despedida, y más claramente en Marta. Pero sorprende la ausencia del amor generoso en la vida de estas personas, parecen muñecos accionados por mezquinos intereses inmediatos. Brillan sobre todo los personajes femeninos -se trata sin duda de una película de mujeres, ellos son secundarios-, destacando sobre todo las interpretaciones de Verónica Llinás y Adriana Barraza, las hermanas.

6/10
La mujer rubia

2008 | La mujer sin cabeza

La argentina Lucrecia Martel (La ciénaga) no deja a nadie indiferente. Está considerada una de las mejores cineastas de su país, y ha sido seleccionada en dos ocasiones para Cannes, con La niña santa y con esta cinta, que recogió a partes iguales halagos y reproches de parte de la crítica. El argumento parece una vuelta de tuerca a Muerte de un ciclista. Vero, una odontóloga rubia que viaja por carretera, atropella algo en la carretera. Pero ella se aleja antes de saber si ha matado a una persona o a un simple animal. Asediada por los remordimientos, Vero sufre una tremenda depresión, llora en cualquier lugar, e incluso decide teñirse de morena. A pesar de que le gusta sugerir detalles sórdidos, es justo reconocer que Martel tiene un estilo propio, marcado por el cripticismo, las secuencias en las que suenan sonidos extraños, la acumulación de momentos en los que aparentemente no ocurre nada, etc. Tiene también constantes autorales, pues a Martel le gusta retratar a la burguesía de provincias de su país, y suele hablar sobre la soledad. Al parecer, el film es una alegoría sobre el sentimiento de culpa de la clase media argentina acerca de los desaparecidos durante la dictadura, si bien el espectador puede interpretar a su antojo una historia que la directora deja muy abierta.

4/10

Últimos tráilers y vídeos