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Biografía

Jean Epstein

Jean Epstein

56 años ()

Jean Epstein

Nació el 25 de Marzo de 1897 en Varsovia, Polonia
Falleció el 02 de Abril de 1953 en París, Francia

A la vanguardia

02 Diciembre 2011

Aunque es uno de los grandes innovadores del cine, tanto por sus películas como por sus ensayos sobre teoría fílmica, a estas alturas Jean Epstein es todavía un artista a reivindicar, desconocido por muchos que se autotitulan cinéfilos.

Jean Epstein nació en Varsovia, en la época en que Polonia estaba integrada en Rusia, el 25 de marzo de 1897, aunque era ciudadano francés. Empezó a estudiar medicina, pero le atraía más el arte, de modo que desarrolló una intensa actividad como poeta y crítico literario, y cultivó su formación filosófica y estética. No es de extrañar por tanto que mientras desarrollaba su carrera cinematográfica escribiera también valiosos ensayos teóricos sobre el incipiente Séptimo Arte. Curiosamente su primer film, Pasteur (1922), conectaba con su formación científica inicial al arrojar luz sobre el fundador de la microbiología.

Al cineasta se le considera parte del movimiento vanguardista, y lo cierto es que aportó mucho al lenguaje del cine con su recurso al ralentí, sus insertos de primeros planos, y un dinámico montaje. Hay quien considera que las escenas de carrusel de Coeur fidèle (1923) inspiraron a Alfred Hichcock en Extraños en un tren. Sea como fuere, su experimentación con el lenguaje del cinematógrafo le lleva a obras tan perfectas e hipnóticas como El espejo de las tres caras (1927), de estructura narrativa audaz en su mirada a los desamores de un 'bon vivant' con tres mujeres. Explica Epstein que se trata de “un drama que no querría tener exposición, ni umbral, y que acaba de golpe. Los acontecimientos no se suceden y sin embargo ser responden exactamente. Los fragmentos de varios pasados vienen a implantarse en un único hoy.”

El clímax de su innovación en el uso de las imágenes lo alcanza en su obra más conocida, El hundimiento de la casa Usher (1928), adaptación muy personal y ensoñadora del relato de Edgar Allan Poe, sobre la descomposición de un matrimonio por la enfermedad de ella, que afecta al marido y a su hogar. El ralentí lo aplica de un modo sorprendente, explica Epstein que “no conozco nada más absolutamente emotivo que un rostro librándose, al ralentí, de una expresión”, lo que le ocurre a la mujer enferma. De todos modos, no siempre Epstein puede estar a la vanguardia, a veces le toca rodar lo que otros le piden, y así hizo para el productor Alexander Kamenka el folletín Las aventuras de Robert Macaire (1925).

Una etapa muy diferente de su carrera la constituyen las películas rodadas en la costa de la Bretaña, y que recogen de un modo que conecta en parte con el neorrealismo, el modo humilde de vivir de los pescadores. Pero en Finis terrae (1930), Mon vran (1931), L'or des mers (1932) y El domador de tempestades (1947) destaca la fuerza de la naturaleza, más con la incorporación del sonido, con el que también experimenta mediante su ralentización, pues según señaló “el aullido monótono y confuso de una tormenta se descompone en una realidad más fina, en una muchedumbre de ruidos muy diferentes, nunca antes escuchados”.

Hay algo orgánico, casi visceral en el cine de Epstein, que al tiempo es tremendamente poético, y ensoñador. El gran cineasta, que murió en París el 2 de abril de 1953, siempre anduvo a la búsqueda de la perfección fílmica con nuevos modos, siempre inconformista, siempre artista.

Filmografía
El domador de tempestades

1947 | Le tempestaire

Singular film de Jean Epstein, donde el cineasta saca todo el partido a la imagen y el sonido. Logra captar la atmósfera de un pueblecito de pescadores junto al faro Belle-île-en-mer, en una noche con el mar picado, donde las mujeres aguardan inquietas la vuelta a casa de los hombres que están en la mar. Las imágenes tienen una cualidad pictórica impresionante, y Epstein juega con las sonoridades, experimentando con el ralentí para recoger los efectos del viento y el agua. Como él mismo explicaba, "el aullido monótono y confuso de una tormenta se descompone en una realidad más fina, en una muchedumbre de ruidos muy diferentes, nunca antes escuchados: un apocalipsis de gritos, arrullos, rugidos de tripa, guirigay, detonaciones, timbres y acentos, para la mayor parte de los cuales no existe ni siquiera nombre".

7/10
L'or des mers

1932 | L'or des mers

La naturaleza y la vida de las gentes del mar en una de las películas de Jean Epstein que combina neorrealismo y documental con notable lirismo. La acción transcurre en Hoedick, y toma pie de tradiciones legendarias locales para sus fines naturalistas.

6/10
Mor vran

1931 | Mor vran

Uno de los documentales que Jean Epstein dedicó a la costa de Bretaña y la gente de la mar. Sigue su potente retrato de la naturaleza, fijándose en este caso en su efecto sobre el ser humano, una tormenta puede dar pie a la tragedia.

6/10
Finis terrae

1930 | Finis terrae

Una de las películas de Jean Epstein de corte realista, rodada en su estancia en las islas de Bretaña conviviendo con pescadores. Aquí sigue a cuatro de ellos que recogen algas, atrapados en una isla. Sorprende la intensidad de las imágenes en este film mudo sobre la fuerza de la naturaleza.

6/10
El hundimiento de la casa Usher

1928 | La chute de la maison Usher

Allan es requerido por su viejo amigo sir Roderick Usher, gravemente enfermo igual que su esposa Madeline, quien acude a verles a su tétrico caserón en medio de la nada y envuelto en brumas permanentes. Como forma de paliar sus penas Roderick pinta el retrato de su esposa, pero cada vez que una pincelada logra una semejanza con su amada, a ella se le escapa un poco de vida. Adaptación del relato homónimo de Edgan Allan Poe, donde Jean Epstein se toma algunas libertades como la de convertir a la hermana en esposa, o la cuestión de su retrato. Pese a todo el aire gótico y tenebroso de la cinta es muy fiel al espíritu del escritor, sobre todo en su obsesión necrofílica y en lo que atañe a mostrar una naturaleza inquietante, gracias a un dinámico montaje, una orgánica cámara nerviosa y a una atmósfera expresionista. Recursos como el del ralentí también resultan altamente ingeniosos. Sus audaces experimentos con la cámara hacen altamente explicable que Epstein comentara que “algún día el cinematógrafo, el primero, fotografiará al ángel humano”.

7/10
El espejo de las tres caras

1927 | La glace à trois faces

La relación egoísta y frívola de un tipo con tres mujeres, una de la alta sociedad, otra escultura rusa, y la tercera una chica sencilla de clase popular. Apostando por sí mismo una veloz carrera en su auto le va a llevar adonde no quiere.Fantastica y vanguardista película de ese gran artista llamado Jean Epstein. Su film invita a la reflexión sobre la vida vacía, pero no con un tono moralizante, sino simplemente siendo honrado al pintar las andanzas del protagonista. Sorprende la original estructura narrativa, los recursos estilísticos de velocidad de cámara, sobreimpresiones, montaje y uso del primer plano, lo que configura una historia sorprendemente expresiva, una vez más el cine mudo resulta ser la mar de elocuente.

8/10
Mauprat

1926 | Mauprat

7/10
Las aventuras de Robert Macaire

1925 | Les aventures de Robert Macaire

Las aventuras decimonónicas de un salteador de diligencias y su ayudante, se trata de una producción comercial folletinesca de Alexander Kamenka, a cuyas exigencias se pliega Jean Epstein con profesionalidad.

5/10
La belle Nivernaise

1924 | La belle Nivernaise

Un dramón en toda regla, a partir de la novela de Alphonse Daudet. El barquero Louveau adopta a un chiquillo de 10 años, Victor. Pasado el tiempo, ya un hombretón, Victor se ha enamorado de Clara, hija de Louveau. Pero el descubrimiento de que Victor es hijo de un naviero que transporta carbón alejará a la enamorada pareja. Sobresalen en este film de Jean Epstein las imágenes fluviales del Sena.

6/10
Coeur fidèle

1923 | Coeur fidèle

Marie, una joven huérfana, trabaja en un bar de un puerto de Marsella, explotada por el despótico individuo que la ha adoptado. Deseosa de escapar de él y de su amante, un alcohólico sin escrúpulos, acaba uniéndose a otro hombre, Jean, al que visita a escondidas, ausentándose de su trabajo con la excusa de que le falta aceite. Jean le ofrece protección y le propone que se fuguen juntos y contraigan matrimonio. Primer film dramático como director en solitario del francés de origen polaco Jean Epstein (Varsovia, 1897), uno de los primeros maestros del cine. Rueda un drama con giros lacrimógenos muy del gusto de la época, con un estilo realista que anticipa el cine de Jean Renoir y otros realizadores posteriores. El propio Epstein escribió el guión en una sola noche, aunque luego introdujo aportaciones de Marie Epstein, su hermana, y de Henri Stuckert. El film es bastante innovador en cuanto al uso de los primeros planos, que Epstein había descubierto viendo La Roue, de Abel Gance. Destaca especialmente la secuencia de la feria, en la que numerosos planos montados de forma dinámico van aumentando la tensión del momento.

7/10
La posada roja

1923 | L'auberge rouge

Adaptación de una obra de Honoré de Balzac, en que una malhadada noche dos amigos médicos recalan en una posada y deben compartir habitación con un comerciante en piedras preciosas, que muere asesinado. Sorprende sobre todo la estructura narrativa adoptada por Jean Epstein, que combina paralelamente dos relatos, en la actualidad, y en la época en que ocurre el crimen.

6/10
Pasteur

1922 | Pasteur

Debut en la dirección de Jean Epstein, que escogió un tema relacionado con los estudios de medicina que había abandonado, al abordar en tono casi documental la vida del científico Louis Pasteur, el fundador de la microbiología.

5/10
El domador de tempestades

1947 | Le tempestaire

Singular film de Jean Epstein, donde el cineasta saca todo el partido a la imagen y el sonido. Logra captar la atmósfera de un pueblecito de pescadores junto al faro Belle-île-en-mer, en una noche con el mar picado, donde las mujeres aguardan inquietas la vuelta a casa de los hombres que están en la mar. Las imágenes tienen una cualidad pictórica impresionante, y Epstein juega con las sonoridades, experimentando con el ralentí para recoger los efectos del viento y el agua. Como él mismo explicaba, "el aullido monótono y confuso de una tormenta se descompone en una realidad más fina, en una muchedumbre de ruidos muy diferentes, nunca antes escuchados: un apocalipsis de gritos, arrullos, rugidos de tripa, guirigay, detonaciones, timbres y acentos, para la mayor parte de los cuales no existe ni siquiera nombre".

7/10
L'or des mers

1932 | L'or des mers

La naturaleza y la vida de las gentes del mar en una de las películas de Jean Epstein que combina neorrealismo y documental con notable lirismo. La acción transcurre en Hoedick, y toma pie de tradiciones legendarias locales para sus fines naturalistas.

6/10
Mor vran

1931 | Mor vran

Uno de los documentales que Jean Epstein dedicó a la costa de Bretaña y la gente de la mar. Sigue su potente retrato de la naturaleza, fijándose en este caso en su efecto sobre el ser humano, una tormenta puede dar pie a la tragedia.

6/10
Finis terrae

1930 | Finis terrae

Una de las películas de Jean Epstein de corte realista, rodada en su estancia en las islas de Bretaña conviviendo con pescadores. Aquí sigue a cuatro de ellos que recogen algas, atrapados en una isla. Sorprende la intensidad de las imágenes en este film mudo sobre la fuerza de la naturaleza.

6/10
El hundimiento de la casa Usher

1928 | La chute de la maison Usher

Allan es requerido por su viejo amigo sir Roderick Usher, gravemente enfermo igual que su esposa Madeline, quien acude a verles a su tétrico caserón en medio de la nada y envuelto en brumas permanentes. Como forma de paliar sus penas Roderick pinta el retrato de su esposa, pero cada vez que una pincelada logra una semejanza con su amada, a ella se le escapa un poco de vida. Adaptación del relato homónimo de Edgan Allan Poe, donde Jean Epstein se toma algunas libertades como la de convertir a la hermana en esposa, o la cuestión de su retrato. Pese a todo el aire gótico y tenebroso de la cinta es muy fiel al espíritu del escritor, sobre todo en su obsesión necrofílica y en lo que atañe a mostrar una naturaleza inquietante, gracias a un dinámico montaje, una orgánica cámara nerviosa y a una atmósfera expresionista. Recursos como el del ralentí también resultan altamente ingeniosos. Sus audaces experimentos con la cámara hacen altamente explicable que Epstein comentara que “algún día el cinematógrafo, el primero, fotografiará al ángel humano”.

7/10
El espejo de las tres caras

1927 | La glace à trois faces

La relación egoísta y frívola de un tipo con tres mujeres, una de la alta sociedad, otra escultura rusa, y la tercera una chica sencilla de clase popular. Apostando por sí mismo una veloz carrera en su auto le va a llevar adonde no quiere.Fantastica y vanguardista película de ese gran artista llamado Jean Epstein. Su film invita a la reflexión sobre la vida vacía, pero no con un tono moralizante, sino simplemente siendo honrado al pintar las andanzas del protagonista. Sorprende la original estructura narrativa, los recursos estilísticos de velocidad de cámara, sobreimpresiones, montaje y uso del primer plano, lo que configura una historia sorprendemente expresiva, una vez más el cine mudo resulta ser la mar de elocuente.

8/10
Mauprat

1926 | Mauprat

7/10
La belle Nivernaise

1924 | La belle Nivernaise

Un dramón en toda regla, a partir de la novela de Alphonse Daudet. El barquero Louveau adopta a un chiquillo de 10 años, Victor. Pasado el tiempo, ya un hombretón, Victor se ha enamorado de Clara, hija de Louveau. Pero el descubrimiento de que Victor es hijo de un naviero que transporta carbón alejará a la enamorada pareja. Sobresalen en este film de Jean Epstein las imágenes fluviales del Sena.

6/10
Coeur fidèle

1923 | Coeur fidèle

Marie, una joven huérfana, trabaja en un bar de un puerto de Marsella, explotada por el despótico individuo que la ha adoptado. Deseosa de escapar de él y de su amante, un alcohólico sin escrúpulos, acaba uniéndose a otro hombre, Jean, al que visita a escondidas, ausentándose de su trabajo con la excusa de que le falta aceite. Jean le ofrece protección y le propone que se fuguen juntos y contraigan matrimonio. Primer film dramático como director en solitario del francés de origen polaco Jean Epstein (Varsovia, 1897), uno de los primeros maestros del cine. Rueda un drama con giros lacrimógenos muy del gusto de la época, con un estilo realista que anticipa el cine de Jean Renoir y otros realizadores posteriores. El propio Epstein escribió el guión en una sola noche, aunque luego introdujo aportaciones de Marie Epstein, su hermana, y de Henri Stuckert. El film es bastante innovador en cuanto al uso de los primeros planos, que Epstein había descubierto viendo La Roue, de Abel Gance. Destaca especialmente la secuencia de la feria, en la que numerosos planos montados de forma dinámico van aumentando la tensión del momento.

7/10
La posada roja

1923 | L'auberge rouge

Adaptación de una obra de Honoré de Balzac, en que una malhadada noche dos amigos médicos recalan en una posada y deben compartir habitación con un comerciante en piedras preciosas, que muere asesinado. Sorprende sobre todo la estructura narrativa adoptada por Jean Epstein, que combina paralelamente dos relatos, en la actualidad, y en la época en que ocurre el crimen.

6/10

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