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Biografía

Joachim Paul Assböck

Joachim Paul Assböck

Joachim Paul Assböck

Filmografía
Charlatan

2020 | Charlatan

Gernika

2016 | Gernika

A punto de cumplirse el 80 aniversario del bombardeo de Guernica (Gernika en euskera), durante la guerra civil española, llega esta película para recordar que aquella fue una de las primeras ocasiones en que se arrojaron bombas sobre la población civil. Aunque las víctimas no fueron numerosas –unas 160, lejos de las alcanzadas posteriormente en la Segunda Guerra Mundial, con los trágicos récords de Hiroshima y Nagasaki–, el ataque se convirtió en emblemático de cómo el horror bélico podía cebarse sobre los no combatientes, en acciones que no tenían interés táctico o estratégico, sino que se dirigían únicamente a minar la moral de enemigo. De hecho el film incide en que los bandos contendientes se convirtieron en poco menos que marionetas en manos de los totalitarismos –nazi y fascista de un lado, soviético del otro–, que ensayaron en España sus nuevas armas. Esto podía haber servido un poco para superar el habitual maniqueísmo del subgénero bélico de la guerra civil española, aunque no se acaba de lograr del todo este objetivo, la ideología sigue pesando lo suyo. Estamos ante un notable esfuerzo de producción, manejado por Koldo Serra con ciertos medios y rodado en inglés, sin duda con la sana intención de hablar de modo didáctico del bombardeo a un público internacional amplio. Pero desgraciadamente el film acaba convertido en un encadenado de clichés, por culpa de unas situaciones demasiado folletinescas y estereotipadas, por las que pululan unos personajes de cartón piedra. Todo transcurre alrededor de la oficina de prensa en Bilbao durante la guerra, donde ejerce Henry, un periodista que fue una especie de Hemingway en su día, pero que se ha convertido en un cínico que inventa sus crónicas; por ahí también anda una fotógrafa que se juega la vida cada vez que toma una instantánea. A la idealista Teresa le toca la ingrata tarea de manejar la censura informativa, aunque a la vez desea que el mundo conozca la verdad de la contienda. Un comisario político ruso la pretende románticamente, pero ella se verá atraído por Henry. Como cabe imaginar, la peripecia periodística y romántica es una excusa que debe llevarnos a las escenas del bombardeo, lo mejor del film. Pero entretanto hay momentos obvios de promoción turística, como el publirreportaje –no se nos ocurre una descripción mejor– de las escenas del País Vasco y la vida rural, con la excusa de que la oficina de prensa se lleva a los chicos de la prensa a hacer un tour: de modo que ven el árbol de Guernica, y puede disfrutar del aurresku.

3/10
Dos ovejas descarriadas

2016 | Zwei verlorene Schafe

Un pastor siente serias dificultades para predicar en su iglesia, le falta carisma y talento para ello. Recibirá entonces clases de interpreteación de una actriz que está en horas bajas. Simpática comedia televisiva alemana que presenta a dos perdedores que podrán ayudarse mutuamente. El resultado al menos es original y los trabajos del reparto solventes. Destaca la presencia de la actriz un tanto estrafalaria Andrea Sawatzki.

5/10
Perdiendo el norte

2015 | Perdiendo el norte

Hugo, economista, y su amigo Braulio, científico, cuentan con una excelente formación universitaria, pero no consiguen trabajo en España. Inspirados por un emigrante que ha triunfado en Alemania, que aparece en un programa televisivo, deciden probar fortuna en Berlín, donde sobrevivir no será tan sencillo como creían. El aragonés Nacho G. Velilla escribe y dirige su tercer largometraje, que no se aporta mucho del sendero marcado por los otros dos, Que se mueran los feos y Fuera de carta. Este nuevo trabajo parece por momentos una revisión de Vente a Alemania, Pepe, de 1971, adaptada a los nuevos tiempos, en la que el gran José Sacristán, que aparece como secundario, tiene un personaje que casi podría ser el que encarnó en aquella, muchos años después. Perdiendo el norte aparenta buenas intenciones; en su arranque parece que quiere denunciar la complicada situación para los jóvenes universitarios sin perspectivas laborales, que se ven obligados a emigrar. Pero rápidamente queda claro que Velilla sólo pretende un divertimento menor, con un humor facilón y en muchos casos previsible o soez, que acaba resultando excesivamente superficial. No es un absoluto desastre gracias a la espontaneidad y dominio del género de los actores, todos ellos muy bien escogidos, desde los protagonistas (Yon González, Blanca Suárez y Javier Cámara) hasta los secundarios, donde repiten actores asociados a la filmografía del realizador, como el citado Cámara y Carmen Machi. Paradójicamente el único error de casting consiste en haber fichado al mencionado Sacristán, tan por encima del resto que hasta les deja en evidencia. Por sí solo eleva claramente a otro nivel las secuencias en las que aparece, que también introducen unas agradecibles notas dramáticas.

4/10

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