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Biografía

José Pablo Cantillo

José Pablo Cantillo

José Pablo Cantillo

Filmografía
Chappie

2015 | Chappie

Año 2016. Una fuerza policial de robots patrulla las calles de Sudáfrica. Deon Wilson, ingeniero de la empresa que ha desarrollado estos modelos, inventa un sistema de inteligencia artificial, que probará en una unidad que ha sufrido un percance durante un tiroteo. Pero le asaltan unos criminales callejeros necesitados de dinero que se quedarán con el androide, al que bautizan como Chappie. Tercer trabajo del sudafricano Neill Blompkamp, que vuelve a situar la acción en su natal Joburg (como se ve en la cinta, palabra coloquial para referirse a Johannesburgo), como en District 9, tras el paréntesis de Elysium. De nuevo hace gala de su puesta en escena realista, cercana al documental, donde los efectos digitales quedan muy bien integrados, aunque su estética recuerda demasiado a sus trabajos anteriores, lo que le quita frescura a la cinta. Este cruce entre Robocop y las peripecias del desertor mecánico de Cortocircuito apunta alguna idea interesante, como la relación entre el protagonista, Chappie, y su creador, donde se esbozan en cierto modo reflexiones sobre la fugacidad de la existencia y la libertad. También logran la atención del espectador las secuencias del robot con su madre adoptiva, interpretada por la debutante Yo-Landi Visser, cantante junto al también presente en el film Ninja del grupo sudafricano Die Antwoord. Pero el libreto, coescrito por el propio Blomkamp con Terri Tatchell, su coguionista habitual, navega sin rumbo a la hora de plantear la “humanidad” superior de Chappie a la de muchos que se autodenominan seres humanos, cayendo incluso en la contradicción a la hora de hablar de inteligencia artificial, conciencia y máquinas; se nota sobre todo en el desenlace, y en el desdibujamiento de la mayoría de personajes. Todo esto influye en las interpretaciones, pues salvo la citada Visser, el resto no sabe bien por dónde tirar, por ejemplo en el caso del que le ha tocado a Hugh Jackman, pues aunque se intuye cierta justificación de sus actos, acaba siendo un villano estereotipado, mientras que el de Dev Patel resulta demasiado ingenuo, y ni siquiera acierta la publicitada a los cuatro vientos Sigourney Weaver, en su escasa presencia en pantalla.

5/10
Premonición

2015 | Solace

Un serial killer está actuando. No parece haber un nexo de unión entre las víctimas, entre ellas un niño, pero coincide el "modus operandi", una incisión sin saña en la nuca con un estilete, se diría que el asesino buscaba una muerte inadvertida. El veterano detective del FBI Joe Merriwether decide pedir ayuda a su amigo John Clancy, antiguo colaborador que dejó de trabajar con la policía y lleva una vida solitaria por un drama familiar, y que tiene un peculiar don, una intuición superdotada que le permite tener conocimientos de sucesos pasados y futuros; la idea no convence a su socia investigadora, la psiquiatra Katherine Cowles, que considera el supuesto talento una patraña. El brasileño Afonso Poyart tuvo cierta repercusión en su país en 2012 con la cinta gangsteril Dos conejos, y ahora emprende su aventura en Hollywood con un thriller de buena factura, visualmente vistoso a la hora de presentar las premoniciones, en las persecuciones y sobre todo en ciertas escenas en que un mismo personaje se multiplica en el mismo plano. Aquí adapta un guión ajeno, del dúo Sean Bailey y Ted Griffin, con alguna idea ingeniosa –sobre todo en el modo de relacionar al asesino con Clancy, y en los motivos de sus asesinatos–, pero también con elementos flojos, desde que ponemos cara al asesino, la cosa se desbarata y el final con su epílogo sobre todo, produce cierto sonrojo. En cualquier caso es una película medianamente resultona, que se deja ver, mientras que Anthony Hopkins sigue demostrando que es un gran actor, que eleva el nivel de cualquier film con su sola presencia. Curiosamente, al igual que ocurría en El silencio de los corderos, compone un personaje que colabora con los federales sin formar parte de ellos.

4/10
Man Down

2015 | Man Down

Cuentos de Halloween

2015 | Tales of Halloween

Diez breves historias de terror reunidas en torno a la noche de Halloween en una misma zona marginal de Estados Unidos conforman esta película. Se trata de un trabajo conjunto de once directores, en donde el terror más sanguinolento, a veces casi gore, se entrecruza con el toque de comedia negra. Algunos actores tienen rostros familiares.

5/10
Rubia, sexy, alta

2012 | TalhotBlond

Un documental titulado Talhotblond –que narra hechos reales– sirve de material previo para este drama televisivo dirigido por las actriz Courteney Cox, en el que es su primer trabajo tras las cámaras. La actriz de Scream y Friends indaga en unos hechos que traen a colación los peligros de internet. Thomas Montgomery (Garret Dillahunt), un hombre casado y con hijos, entra en relación por Internet con una estudiante. Poco a poco esa toma de contacto se va volviendo más íntima, hasta el punto de que Thomas ya no puede renunciar a una atracción que cada vez se vuelve más peligrosa. Además deberá tener cuidado para mantenerla en secreto.

4/10
The Finder

2011 | The Finder | Serie TV

La vida de Walter Sherman sufre un cambio total cuando un artefacto explosivo le provoca un coma de meses. Al despertarse, su intuición natural para olfatear el peligro se ha acentuado, ahora evolucionada como un don muy especial: es capaz de encontrarlo todo, ya sea un delincuente, un terrorista o una bomba. Por eso se lo rifan la policía militar y la CIA para que trabaje con ellos, pero además Walter también prestará sus servicios a personas influyentes. En su labor cuenta con la ayuda de su inseparable compañero Leo Knox y una "colega" muy atractiva que trabaja para los US Marshall. Los tres formarán un equipo dispuesto a combatir el crimen. Con tono desenfadado The Finder (spin off de Bones) nos sitúa en típicas tramas de acción aderezadas con todo tipo de casos criminales como orden del día; o lo que es lo mismo, algo de humor a cargo de su trío protagonista para ponerle cara de perro a mafias, narcotraficantes y terroristas. Un “más de lo mismo” para otra serie de investigación cuyo máximo interés es desvelar los oscuros pasados (grisecillos, más bien) de los personajes protagonistas. Así tiene cierta gracia cómo vamos conociendo al veterano de la guerra de Irak Walter Sherman, un tipo ermitaño y excéntrico, pero al mismo tiempo de una lucidez asombrosa, paradójicamente consecuencia de una lesión cerebral. Pero despachado este aliciente en un par de capítulos, no hay mucha más novedad o atractivo. Y es que se nos antoja a estas alturas muy repetido en los últimos tiempos el “prota” dotado de un don poco común al servicio de la ley. Además, por mucho don que tenga, algo del mismo se debiera explicar razonablemente cuando entra en funcionamiento, simplemente en pos de la credibilidad. Mosquea tener que preguntarnos cómo diablos descubre en un pis pas quién se ha escapado de prisión entre un tumulto de unas 80 personas... no se sabe cómo lo hace, pero no falla, a la primera. Estos cabos sueltos se repiten e inciden negativamente en el interés por seguir la acción, y no vale intentar disimularlo con un tono humorístico. Por cierto que los momentos chistosos se quedan en un querer y no poder sacar más allá de un sonrisa y gracias. Ni el correcto trabajo de los actores, especialmente el del recientemente fallecido Michael Clarke Duncan (La milla verde) en el papel de ex abogado Leo Knox, motiva a ir más allá de los dos primeros episodios, si acaso ni del primero si ya se olió la poca chicha de esta serie.

4/10
Calles sangrientas

2009 | Streets of Blood

Violento thriller que cuenta entre su reparto con un dúo de actores de armas tomar, compuesto por el duro y algo desaparecido Val Kilmer y por la rubia Sharon Stone. Realiza Charles Winkler, director de segunda unidad en filmes como Rocky Balboa. La historia está ambientada en Nueva Orleáns, después del huracán Katrina. Un policía cree que su compañero murió debido al desastre natural, sin embargo, tras algunas pesquisas empieza a darse cuenta de que quizá fuera asesinado. La acción, el misterio, la intriga dosificada y una apañada y lúgubre puesta en escena hacen el resto para encandilar a los amantes del género.

4/10
Disturbia

2007 | Disturbia

"Todo asesino vive cerca de alquien", así reza el "tagline" de esta película, cuyo planteamiento responde también al otro sentido oculto en esa frase: quizá no conocemos a nuestros vecinos. El protagonista de esta historia comienza a darse cuenta de ello cuando es condenado a tres meses de arresto domiciliario por haber agredido a un profesor. Presa de un suceso trágico del pasado y de su encierro en el hogar, Kale vive de cualquier manera, rehúye las responsabilidades y tira los minutos, hasta que descubre un oscuro pasatiempo: espiar a sus vecinos. Para ello contará con prismáticos, cámaras de grabación, pantalla de ordenador, una inmensa curiosidad y, claro está, todo el tiempo del mundo. Es innegable que la referencia cinéfila de este film es la obra maestra de Hitchcok La ventana indiscreta. Como le sucedía a James Stewart en el patio neoyorquino creado por el director británico, aquí Kale tiene varias opciones para saciar su apetito husmeador, según el lado de la casa en donde sitúe su puesto de observación: los chavales con las hormonas disparadas, el vecino que engaña a su mujer, la explosiva chica que se ha mudado a la casa de al lado, y, por último, el hombre taciturno y solitario. Como se ve, el aspecto voyeurista, morboso, es una propuesta constante, aunque para bien del respetable al director no le interesa indagar en imágenes insanas, sino en la tensión generada al observar las actividades del vecino reservado, sobre todo cuando Kale descubre una pista que lo relaciona con un famoso asesino en serie. D.J. Caruso (Vidas ajenas) es un eficiente artesano y sabe sorprender al espectador –las escenas del accidente de coche o la del armario son pruebas de ello–, pero el guión es un verdadero "handicap" por su simplicidad y sus reiterados tópicos: la madre que no escucha, los polis ineficientes, la vecina perfecta (el diálogo-declaración en la terraza suena ridículo e inverosímil), el encuentro en el supermercado, etc. El correcto resultado final debe mucho por tanto al trabajo de Shia LaBeouf (Transformers): sólo él saca a flote la película. Es impresionante cómo este chico logra implicar al espectador. Aunque suene a grandilocuente, su don para hacer creíbles y naturales las situaciones, sean cuales sean, recuerda a Cary Grant y a aquello que el maestro Hitchcock decía de él: “Si está en peligro, el público de la sala se pondrá en pie para intentar ayudarle”.

5/10
Crank, veneno en la sangre

2006 | Crank

Cansado de ser asesino a sueldo de la mafia, Chev Chelios deja escapar al tipo al que supuestamente debía asesinar. Quiere iniciar una nueva vida con Eve, su novia. Al día siguiente le despierta una llamada al móvil de Ricky Verona, otro matón, que le informa de que su deserción no les ha sentado nada bien, y que le ha envenado por la noche, mientras dormía. Morirá en poco tiempo a no ser que su cuerpo genere adrenalina. Para que fluya, Chev se mantiene a la carrera, mientras busca un antídoto. “Es como Speed, sólo que en lugar de un autobús, es un tío”.  Esta frase impagable del codirector Mark Taylor define al milímetro este thriller adrenalítico. Pero este punto de partida no es tan eficaz como debieron creer los cineastas, que se muestran incapaces de rodar eficaces escenas de acción, aun contando con medios y modernos efectos digitales. Encima, intentan suplir sus carencias con humor, unas cuantas frases de sal gruesa que parecen sacadas de una novela ‘pulp’ de segunda fila. Algún pasaje no desentonaría en un film de Mariano Ozores, y pasarán a la antología del disparate, como cuando el protagonista, necesitado de subir la adrenalina, decide practicar el sexo con su novia en un lugar público, en medio de una multitud que aplaude el acontecimiento; o cuando se deshace de un taxista musulmán proclamando a voz en grito que es de Al Qaeda. Se salva algún hallazgo graciosete, como el plano con subtítulos al que sigue un contraplano con las mismas letras al revés.

2/10
Atrapados (2005)

2005 | Shackles

Ben aspira a ser profesor, por lo que acaba aceptando el único puesto libre que encuentra: enseñar en la prisión de Riker’s Island. Sus alumnos, casi todos ellos reclusos peligrosos, no le hacen demasiado caso, pero él logra ganárselos, animándoles a escribir poesía en forma de letras de ‘rap’. Gabriel, un camello de 17 años, resulta ser un excelente autor. Cuando Ben es destituido de su puesto, los reclusos organizan un motín. El afroamericano D. L. Hughley, de cierta fama en EE.UU. por series televisivas, y que ha intervenido en films como Scary Movie 3, protagoniza este drama carcelario que lleva al extremo el cine de alumnos conflictivos de películas como Mentes peligrosas o Rebelión en las aulas.

3/10
El mensajero del miedo

2004 | The Manchurian Candidate

1991, durante la célebre Operación Tormenta del Desierto, de la Guerra del Golfo. El sargento Raymond Shaw y el comandante Benett Marco lideran un grupo de soldados que sufre una emboscada. Ambos son capturados por el enemigo. Diez años después, Shaw es un héroe de guerra que recibe la Medalla de Honor del Congreso. Además, es un político de éxito a punto de presentarse a las elecciones para ser elegido vicepresidente.  Por su parte, Marco no recuerda exactamente lo que ocurrió en aquel desafortunado episodio, y sufre extrañas pesadillas que le hacen suponer que les lavaron el cerebro durante el cautiverio. Todo esto le hace cuestionar si Shaw fue realmente un héroe y decide investigarle. Jonathan Demme, director de El silencio de los corderos, fracasó estrepitosamente con La verdad sobre Charlie, su desmejorado remake de Charada. Ahora vuelve a actualizar un clásico del cine de los 60, que se basaba en una novela de Richard Condon. Como suele ser habitual en su filmografía, Demme crea una atmósfera opresiva, y se apoya en actores de probada solvencia. Como es de suponer, Denzel Washington, Liev Schreiber y Meryl Streep logran dar credibilidad a sus personajes, a pesar de que la trama incluye elementos algo irreales, propios del cine de ciencia ficción. Como su predecesora, la cinta es una crítica a la manipulación electoral, los intereses ocultos, y la utilización del miedo para hacerse con el poder político. Y claramente se pueden entresacar del film paralelismos intencionados con algunas maneras de la administración Bush.

6/10

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