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Biografía

Garret Dillahunt

Garret Dillahunt

55 años

Garret Dillahunt

Nació el 24 de Noviembre de 1964 en Castro Valley, California, EE.UU.
Filmografía
Sergio

2020 | Sergio

Decepcionante acercamiento a la figura de Sergio Vieira de Mello, diplomático brasileño de Naciones Unidas, que como señaló el secretario general Kofi Annan, para sus colegas era, simplemente, Sergio. Cabía esperar que el responsable del documental homónimo hubiera logrado una excitante versión dramatizada, pero Greg Barker, que hasta hora solo se había movido en la no-ficción, no emociona en ningún momento, todo lo que vemos resulta bastante plano. El guion de Craig Borten –Dallas Buyers Club, Los 33: Una historia de esperanza– sigue la llegada de Sergio a Bagdad tras la ocupación americana de Irak, y el atentado a la sede de Naciones Unidas que le deja sepultado entre los escombros; y su debate entre la vida y la muerte lo alterna con los flash-backs que describen su fulgurante carrera, donde destacan sus logros en el período en que fue administrador provisional de Timor Oriental hasta que alcanzó la independencia; y con su romance, a pesar de estar casado y tener tres hijos, con la argentina Carolina Larriera, economista colaboradora de Naciones Unidas. La película se limita a ilustrar sin demasiado talento y con escaso ritmo la vida de Sergio, y a pesar de la cámara ama a Ana de Armas, y que ella y Wagner Moura son buenos actores, su historia amorosa está atravesada de todos los clichés imaginables, incluidas las escenas de alcoba. Es una lástima, porque es una producción ambiciosa, que podía haber recogido mejor el legado de Sergio, y descrito con más precisión el polvorín de Irak, incluido el futuro desarrollo del ISIS; decir que Naciones Unidas buenos, Estados Unidos malos, se acerca demasiado a la simpleza. Incluso la vida personal queda bastante desdibujada, aunque al menos no se escamotea cierto sentido de culpa por no haber atendido bastante a los hijos.

4/10
The Long Home

2019 | The Long Home

Viudas

2018 | Widows

Chicago. Los cuatro criminales implicados en un audaz golpe, mueren carbonizados cuando se enfrentaban a la policía. Dos millones de dólares se han esfumado convirtiéndose en cenizas, y Jamal Manning, un gángster afroamericano que busca la honorabilidad postulándose a concejal de uno de los distritos más conflictivos de la ciudad, contaba con ellos para financiar su campaña, que le enfrenta a Jack Mulligan, hijo del concejal actual Tom, ambos pertenecientes a una saga familiar habitual en los círculos de poder municipales. Con uno de sus matones Jamal presiona a Veronica, viuda de Harry Rawlings, líder de la banda caída, para obtener su dinero. Junto a las otras tres viudas, y para escapar del lazo en que les dejaron atrapadas sus maridos muertos, retomarán los planes que había trazado Harry para ejecutar otro golpe que podría valerles cinco millones de dólares. Potente adaptación de la novela homónima de Lynda La Plante, que ya había sido adaptada como miniserie británica en 2002, de la mano de Geoffrey Sax. La nueva versión cuenta con la pluma de otra novelista con recientes y exitosas adaptaciones de su obra para cine y televisión, Gillian Flynn (Perdida, Heridas abiertas), que ha trabajado en el libreto con el director del film, Steve McQueen. Sorprende la solidez del guión, que depara muchas sorpresas inesperadas, perfectamente introducidas, y lo bien dibujados que están los personajes femeninos, esto sí que es empoderamiento de la mujer a través del thriller y el subgénero de las películas de robos, y no la convencional Ocean's 8. La película combina bien la intriga con los dramas personales, y los temas de fondo de la corrupción, el gangsterismo, la manipulación, las familias desestructuradas, las tragedias que a todos nos tocan en lo más hondo, a veces rompiéndonos el alma. Viola Davis, Michelle Rodriguez y Elizabeth Debicki encarnan muy bien lo que es la lucha por la supervivencia, y las tres tienen escenas de alto calado dramático. Aunque estamos ante uno de esos filmes que bien merecerían un premio a todo su reparto, están muy bien escogidos los actores para los roles de padre e hijo concejales, Robert Duvall y Colin Farrell, el cabecilla de los ladrones, Liam Neeson, el candidato negro Brian Tyree Henry, su hermano matón Daniel Kaluuya, la niñera peluquera reconvertida en conductora Cynthia Erivo, y aún podríamos citar a más, hasta las partes más pequeñas están tratadas con esmero.

7/10
El leñador

2018 | Braven

Frontera de Estados Unidos y Canadá. John Braven, un sencillo pero fornido leñador, defenderá a muerte a su familia cuando unos traficantes de drogas les acosen para recuperar un alijo oculto en su cabaña. El gigantón Jason Momoa protagoniza esta película de acción sobre un hombre capaz de acabar con cualquiera con tal de defender lo que más quiere. El guión no es precisamente de los que tienen hondura, pero el director imprime el ritmo necesario y la trama se sigue con el interés que se requiere.

4/10
Los elegidos (The Gifted)

2017 | The Gifted | Serie TV

Nueva incursión en el universo “X-Men” de la mano de uno de los principales creadores de la saga, el productor y realizador Bryan Singer, quien también dirige el primer episodio de la serie. En esta ocasión, la trama gira en torno a una familia convencional, los Strucker, cuya vida cambia de la noche a la mañana cuando de repente descubre que sus dos hijos tienen poderes mutantes. En estas circunstancias, la familia se ve obligada a escapar de un Gobierno hostil en busca de la ayuda de una red clandestina de mutantes, que les ayudará a luchar por su supervivencia.

Come and Find Me

2016 | Come and Find Me

Después de que su novia desaparezca, David intenta dar con su paradero, lo que le hace ver que no era quien él creía que era después de todo.

La mano de Dios

2014 | Hand of God | Serie TV

Un thriller algo deslavazado, creado por el más bien desconocido Ben Watkins, que consiguió reunir bajo su ala a algunos directores de prestigio, empezando por el responsable del piloto de la serie, Marc Forster. Sigue las vicisitudes del juez Pernell Harris, considerado un hueso duro de roer en los tribunales, pero que parece algo obnubilado después de que su cuñada fuera violada, y su hijo esté en coma tras haber tratado de volarse la tapa de los sesos. En su confusión mental parece haber ingresado en una extraña iglesia, que más bien parece una secta, donde habría renacido en Cristo su fe en Dios. Pero los tejemenajes y chanchullos del reverendo creador de esa "Mano de Dios" no parecen demasiado celestiales. Falta verosimilitud a lo que se narra, la seducción de una dama que acompaña a un cura a un banco para cobrar un cheque al directivo de turno es risible; y los padres de PJ, el tipo en coma, que habla a su progenitor, o eso parece, con el pensamiento, son poco creíbles, no presentan el agobio que se espera en una situación así, ni tampoco la frialdad de quien "pasa", si de eso se trata. En general la cosa deja frío, quizá a Ron Perlman le viene grande ser protagonista dramático, si le falta el maquillaje de un Hellboy.

4/10
12 años de esclavitud

2013 | 12 Years a Slave

Norte de los Estados Unidos. Solomon Northup es un hombre negro, casado y con dos hijos, que goza de una buena posición. Con la excusa de ofrecerle un atractivo trabajo, y aprovechando la ausencia de su familia, dos desalmados le secuestran y es vendido como esclavo. A lo largo de 12 años pasará por distintas plantaciones sureñas, sirviendo a distintos amos. No perderá la esperanza de recobrar la libertad, pero la supervivencia pasa por no mostrarse como alguien con educación, y por el dilema moral de cuál debe ser su reacción ante tremendas injusticias de las que es testigo. Formidable película, quizá el mejor drama que se ha filmado en cine sobre la esclavitud en Estados Unidos, destinado a tener el impacto que sobre el holocausto tuvo La lista de Schindler. Se basa en una historia real, que contó el propio Solomon Northup en un libro publicado en 1853. Steve McQueen (II) ha probado sobradamente sus capacidades como cineasta en Hunger –las huelgas de hambre de terroristas del IRA– y Shame –las adicciones sexuales–. Aquí se aplica con realismo en describir las penalidades de un hombre libre reducido al estado de esclavitud sin que pueda hacer nada por impedirlo, lo que supone una inmersión en el infierno de algo socialmente aceptado, disponer de las personas como si pudieran ser propiedad de alguien. Hay innegable crudeza en varios pasajes –las flagelaciones, el impuesto despojo de la intimidad...–, pero justificable y medianamente elegante. Lejos del director y de su guionista John Ridley caer en la sensiblería, o en el trazo caricaturesco del hombre blanco. Hay un esfuerzo claro por la objetividad, se procura penetrar en el punto de vista de la época sin condenas explícitas, ya sea el del propietario buena persona pero con problemas económicos, que no considera que sea labor suya cambiar las cosas; el capataz pendenciero de enorme ego; el depravado dueño de una plantación, y su no menos depravada esposa, por los celos que alimenta hacia una esclava de la que abusa el otro; los que usan del engaño para servir a sus propios fines; y los que tienen claro que no existen diferencias reales entre los blancos y los negros. Mientras que entre los esclavos las actitudes oscilan entre el extremo de la desesperación y el intento de la huida, y el de aceptación de lo que hay. McQueen demuestra maestría en la composición de muchos planos -repite colaboración con su operador habitual Sean Bobbitt-, verdaderos cuadros “pintados” con talento, podemos citar dos ejemplos sorprendentes, el de la carta que arde quedando reducida a unos rescoldos, y finalmente llevando a la oscuridad, algo en lo que casi coincide el estado anímico de su autor; o el del esclavo semiahorcado, sosteniéndose de puntillas para no ahogarse, mientras alrededor sus demás compañeros, despojados de la libertad, despliegan una inusitada actividad. El completo reparto hace un trabajo extraordinario. Incluido Brad Pitt, a quien hay que felicitar aún más por ser productor de la película, o sea, uno de los responsables de su existencia. Pero puestos a destacar a alguien, es obligado mencionar al protagonista, formidable Chiwetel Ejiofor, y Michael Fassbender, que compone a un sádico al que te puedes creer.

9/10
Houston

2013 | Houston

Looper

2012 | Looper

Futuro no tan lejano. En el año 2072 cometer asesinatos e irse de rositas resulta complicado, el ADN deja una huella que permite enseguida capturar a los criminales. De modo que se recurre a enviar a las víctimas al pasado, al año 2042, a través de una máquina del tiempo, donde les aguardan los “loopers”, que los matan y se deshacen de los cadáveres. Joe ejerce tal profesión con fría eficacia, sabe que lo hará hasta el día en que le envíen a sí mismo para lo que se denomina “cerrar el bucle”. Tras matar a su versión del futuro tendrá 30 años para retirarse con el dinero adquirido como “looper”. A no ser que... Singular muestra de ciencia ficción, aunque también con elementos de cine negro, este film de Rian Johnson, guionista y director, es coherente con su filmografía previa, Brick y Los hermanos Bloom, títulos arriesgados, visualmente fascinantes, un tipo de historias alambicadas pero sugerentes, que recuerdan al trabajo de Christopher Nolan. En Looper juega con las paradojas de los viajes temporales, pero el mismo cineasta bromea con el tema a través de uno de sus personajes, diciendo algo así como “no te voy a hacer un diagrama ahora para explicarte todo”. De modo que lo importante al final narrativamente son los dilemas morales de un personaje (Joseph Gordon-Levitt), que a través de su otro yo (Bruce Willis), empieza a cuestionarse sus crímenes, de modo que cuestiones como el determinismo y el libre albedrío, la solución no-violenta de los problemas y la confianza en los otros, afloran a lo largo del metraje, hasta alcanzar un final sorprendente e impactante. Aunque haya mucha acción, y una violencia a ratos gratuita y poca contenida, hay que decir a favor de Looper que existe un buen guión, donde se logra trenzar con la columna vertebral de la lucha por la propia supervivencia una inesperada subtrama de tipo mesiánico a la inversa. Hay además un buen perfilado de personajes, donde además de los actores ya citados brilla Emily Blunt como madre soltera, e incluso un fugaz Paul Dano.

6/10
Mátalos suavemente

2012 | Killing Them Softly

Recién salido de la cárcel, Frankie se involucra en el golpe más desaconsejado de todos: asaltar una partida ilegal de póker, una acción que siempre tiene consecuencias para sus autores. Su mentor le anima asegurándole que tiene las espaldas cubiertas, pues todas las sospechas recaerán en Trattman, el organizador del juego, que ya robó en el pasado su propia partida. No cuentan con la llegada de Jackie Cogan, asesino profesional experto en poner las cosas en orden en este tipo de situaciones. El neozelandés Andrew Dominik entrega su tercer film, Mátalos suavemente, tras Chopper y El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford, y de nuevo sorprende por su dominio narrativo, con escenas muy medias y buen perfilado de personajes masculinos, interpretados por un reparto maravilloso, encabezado por Brad Pitt, también productor. Dominik acude con inteligencia a actores asociados a historias gangsteriles, como Ray Liotta (Uno de los nuestros) y James Gandolfini (Los Soprano). Y a todos, incluido el cerebro gris Richard Jenkins, les regala escenas intensas, un regalo para cualquier intérprete. La idea de entregar la historia punteada por televisores donde Bush y Obama hablan de la crisis económica y los valores que han hecho grandes a los Estados Unidos resulta eficaz en su ironía, sirve para criticar la falta de principios e inmoralidad de los gángsteres del film, que también estaría presente en otros órdenes de la sociedad. Sí, el cinismo es una actitud muy presente en Mátalos suavemente, empezando por ese título que alude a lema de Cogan de matar al otro sin que se lo espera, para evitar su derrumbe, los lloriqueos que apelan a la compasión. Igualmente domina la violencia, hiperrealista y muy desagradable en algunos pasajes.

6/10
Rubia, sexy, alta

2012 | TalhotBlond

Un documental titulado Talhotblond –que narra hechos reales– sirve de material previo para este drama televisivo dirigido por las actriz Courteney Cox, en el que es su primer trabajo tras las cámaras. La actriz de Scream y Friends indaga en unos hechos que traen a colación los peligros de internet. Thomas Montgomery (Garret Dillahunt), un hombre casado y con hijos, entra en relación por Internet con una estudiante. Poco a poco esa toma de contacto se va volviendo más íntima, hasta el punto de que Thomas ya no puede renunciar a una atracción que cada vez se vuelve más peligrosa. Además deberá tener cuidado para mantenerla en secreto.

4/10
Amigo

2010 | Amigo

La veteranía es un grado, y el guionista y director John Sayles tiene un buen puñado de películas a sus espaldas que prueban de sobras su solvencia. Amigo, pese a ciertos destellos de su habilidad como cineasta, no tiene la fuerza esperable, está lejos de Hombres armados, el título con que más fácilmente puede asociarse. El film se sitúa en la época revolucionaria de Filipinas, el declive español es evidente y las tropas de ocupación norteamericanas no hacen más que enredar y complicar las cosas. Rafael Dacanay, un hombre justo y cabal, es el carismático líder del pueblo selvático de San Isidro, situado en la zona donde chocan estadounidenses y guerrilleros. Su hermano Isidro y su hijo Joaquinito están en la selva, con los revolucionarios. Él en cambio es un hombre pacífico y pragmático, que sobre todo quiere lo mejor para la gente del pueblo, en vez de enfangarse en luchas y enfrentamientos que sólo generan odio y destrucción. Así que trata de convivir con las tropas del teniente Compton, un tipo más o menos sensato. Tal postura le hace ser malinterpretado por unos y otros. Parecen claras las intenciones de Sayles de presentar su historia como metáfora de otros "asentamientos" más recientes de sus compatriotas, Vietnam o las cercanísimas Irak y Afganistán vienen enseguida a la mente. Algunos trazos funcionan, pero otros son menos sutiles. De modo especial chirría esa especie de general Custer al que da vida Chris Cooper, caricatura del militar descerebrado, o la muy evidente utopía de la convivencia pacífica entre americanos y nativos, rota enseguida por la realidad impura y dura. También suenan a cliché la atracción entre yanqui y filipina y la visión de un fraile poco cristiano como soldado de Dios. Da la impresión de que el director ha acudido a su biblioteca mental de "recursos para que la cosa funcione", véanse los montajes paralelos de dos enterramientos muy diferentes, con los discursos de los bandos enfrentados, o el clímax con los hilos del telégrafo, que prueban su habilidad artesanal, el resultado es apañado, pero que suenan a conocido, a recurso fácil para criticar a los "metepatas" habituales, los yanquis. La costumbre de autoflagelarse típica de los americanos empieza a traspasar en exceso los sanos límites de la autocrítica para ubicarse en territorio masoquista.

5/10
Winter's Bone

2010 | Winter's Bone

A Ree, una joven de 17 años, le toca ejercer de cabeza de familia en la zona rural de Ozark Mountain, cuida a sus dos hermanos pequeños y a su madre incapacitada. Su padre está metido en tejemanejes de drogas, y actualmente le busca la policía porque debe comparecer en breve ante un tribunal. Como él puso de garantía la casa familiar, corren peligro de ser embargados en caso de que no aparezca, vivo o muerto. Ree emprende la búsqueda del progenitor, lo que implica tratar con numerosos indeseables que no quieren hablar.Estupenda muestra de cine independiente estadounidense, premiada en Sundance, y que se diría 'prima hermana' de la reciente Frozen River. Adapta una novela de Daniel Woodrell, y como en el film citado, también tenemos a una mujer fuerte que lucha con todos los medios por los suyos, aunque en este caso con la característica de que se trata de una adolescente. De narración sobria, Debra Granik, con el sabio guión escrita por ella y Anne Rosellini, y una partitura musical intrigante y desasosegadora, sabe tomarse su tiempo en el despliegue de los diversos elementos, jugando con la ignorancia del espectador en lo referente a la catadura moral de los distintos personajes. Domina una tristeza resignada, que casa bien con los colores invernales de las imágenes de los bosques con sus árboles pelados, y de la que son sintomáticos los personajes de Lágrima, tío de Ree, Gail, su mejor amiga, y ciertas mujeres; incluso en la alegría despreocupada de los niños destaca de algún modo su inconsciencia. Y a medida que Ree se acerca más a descubrir el paradero de su padre, la narración crece en intensidad, hasta el magnífico clímax en el pantano, donde se desbordan las emociones y la joven Jennifer Lawrence da lo mejor de su estupenda interpretación.

7/10
Atrapada (2010)

2010 | Burning Bright

Cuando Kelly, una joven de 20 años, se despierta asustada en medio de la noche durante el paso de un violento huracán, descubrirá que no está sola, y que un tigre hambriento se pasea por su casa. Atrapada dentro de la casa con todas las puertas y ventanas tapiadas, y sin poder localizar a su padrastro, Kelly tendrá que luchar por su vida y por la de su hermano autista contra esta bestia asesina. Hay momentos de lograda tensión y la atmósfera es propicia para buenos sustos. Dirige Carlos Brooks, que llamó la atención con la inquietante Quid Pro Quo, y protagoniza con intensidad la joven Briana Evigan (Street Dance).

5/10
The Road (La carretera)

2009 | The Road

Cine de altura, inolvidable, brutal. Por su sencilla historia, por su hondura antropológica, por su impactante puesta en escena. Ha tenido suerte el escritor Cormac McCarthy en las dos últimas adaptaciones de sus libros. Si el chasco fue monumental en 2000 cuando Billy Bob Thornton rodó la discreta Todos los caballos bellos a partir de una novela extraordinaria, hay que reconocer la gran maestría con que los hermanos Coen filmaron No es país para viejos y también ahora la impresionante simbiosis conceptual que ha logrado el director John Hillcoat al convertir en imágenes la novela The Road, ganadora del Premio Pulitzer en 2007. Un gran cataclismo ha asolado el planeta. Un padre y su hijo arrastran sus enseres en un carrito de la compra a través de un paisaje siniestro, desértico, oscuro, muerto, plagado de piedras y de troncos desnudos de árboles podridos, un lugar inhóspito que suponemos que un día fue un bosque lleno de colorido, donde miles de animales vivían en libertad y llenaban el aire con sus trinos y sus variados sonidos. Antes era un lugar normal, como tantos otros. Ahora no queda nada. Padre e hijo arrastran sus cuerpos, envueltos prácticamente en harapos. Viajan hacia el sur, hacia donde se supone que está el mar. En su camino sobreviven sin comida, ingiriendo de cuando en cuando algún insecto insignificante que aún existe, un trozo de miga de pan que han recolectado en unas ruinas... Por el camino, lleno de casas y ciudades deshabitadas, hay muchos peligros. El mayor de todos está en el acecho de “malos”, hombres que se han convertido en caníbales, pero también es inmisericorde el frío húmedo que cala hasta los huesos, el hambre insoportable, la enfermedad, la tentación del suicidio. También hay algunos encuentros con vagabundos. Y entretanto el padre lucha por no desmoronarse e insufla esperanza a su hijo, aunque también guarda en su poder una pistola con dos balas. Quién sabe si tendrá que utilizarla. Un relato sencillo. Un viaje. Una odisea con destino incierto. Una increíble fábula sobre la dignidad humana. Sobre la lucha entre el bien y el mal en el mundo y en el corazón del hombre. Eso es The Road. Eso es también la vida, podría decirse. Y, aún así, quizá alguien opine que el guión es pobre, que en la trama apenas suceden cosas y que el periplo interminable de los protagonistas suena a repetitivo, a poco inspirado. Es posible. Sí. Pero también es cierto que el sentido del film es tan poderoso y está tan perfectamente resuelto en pantalla que convierte en mínimos detalles esas posibles deficiencias. Sólo el planteamiento le deja al espectador anonadado, sobrecogido. Es la supervivencia en medio del horror. El impacto es mayor gracias al trabajo estelar de Viggo Mortensen, escalofriante, que está muy bien secundado por el pequeño Kodi Smit-McPhee y por un elenco de grandes actores –Charlize Theron, Robert Duvall, Guy Pearce– que apenas cuentan con unos breves minutos en pantalla. Asombroso resulta el paisaje infernal que John Hillcoat ofrece en el film. Los que han visto su película La propuesta ya saben el talento que tiene este director para colocar la agresividad del ambiente en primer plano, y al igual que en ese film, en The Road también la música atmosférica de Nick Cave y Warren Ellis parece salir de la tierra, de su transpiración. Pero aquí es especialmente terrorífico el mundo que describen las imágenes, un universo irrespirable que parece sacado del apocalipsis, donde no hay luz que pueda irradiar esperanza. Con esa fotografía gris, del color de la ceniza y de la muerte, el maestro español Javier Aguirresarobe logra que el corazón del espectador quede inmerso en el horror. Es el color de la desesperación, del miedo, de la tristeza. Y sin embargo, sin embargo... Y sin embargo, ¡oh paradoja del arte y de la belleza!, hay pocas historias tan optimistas como la concebida por Cormac McCarthy y ofrecida por Hillcoat con absoluta fidelidad al original. La película rebosa amor. El amor de un padre por un hijo, el amor de un hijo por un padre. El amor al bien y a la conciencia moral –ese eterno “fuego” que llevan en sus corazones– y a la postre el amor hacia el ser humano, la inmortal esperanza de que donde hay un hombre no está todo perdido. “Si fuera Dios habría creado este mismo mundo, no uno diferente”, dice el padre en un momento trágico del film. Al final, el verdadero amor puede con todo.

8/10
La última casa a la izquierda

2009 | The Last House on the Left

El director griego Dennis Iliadis –que sólo había dirigido en su país natal la desconocida Hardcore– debuta en el cine estadounidense con este remake de una cinta de terror de 1972. Iliadis ha contado con un presupuesto muy superior al de la cinta original, que supuso el debut de Wes Craven, posteriormente artífice de Pesadilla en Elm Street o Las colinas tienen ojos (1977), también versionada recientemente. Contó además con la producción de Sean S. Cunningham, que después sería el director de Viernes 13. Aunque no sigue el film original al pie de la letra, el argumento se parece bastante. Mari y Paige son dos jóvenes que aceptan la invitación de un desconocido, que les lleva a su habituación de un motel, a fumar marihuana. Pronto irrumpen en el lugar, el padre del muchacho, y sus dos acompañantes, un grupo de peligrosos psicópatas que secuestran a las dos chicas. Éstas son expuestas a todo tipo de brutalidades, violadas y finalmente dadas por muertas. El grupo de psicópatas acaba refugiándose en un caserón –la última casa a la izquierda– que pertenece desde hace poco tiempo al doctor John Collingwood, padre de Mari, una de las dos víctimas. Aunque lógicamente es un film muy distinto, el original de Craven tiene muchos puntos en común con la muy superior El manantial de la doncella, de ambientación medieval, donde una muchacha era asesinada por tres tipos que se escondían en el hogar de sus padres. El tema central de Bergman y Craven era la venganza, si bien en esta ocasión estamos ante una historia de supervivencia, pues los protagonistas apenas tienen tiempo de hacer otra cosa que intentar escapar como sea. Esto propicia secuencias de gran tensión, muy bien rodadas por el prometedor Iliadis, que aterroriza sobre todo en los momentos en los que las dos chicas son despiadadamente vejadas por sus captores. Tiene a su servicio a actores convincentes, especialmente Tony Goldwyn _el malo de Ghost– que aquí es el doctor bueno, y Monica Potter, la actriz de La hora de la araña, que encarna a su esposa. Pero también es cierto que este remake se excede a todas luces en violencia descarnada hasta tal punto que supera en crudeza al original de los sangrientos Craven y Cunningham –aquí en labores de producción–. Aún quienes sepan que están ante un film de tono salvaje se sorprenderán ante la secuencia del triturador de basura, o con la innecesaria secuencia final, una de los más bestias que se recuerdan.

4/10
Terminator: Las crónicas de Sarah Connor

2008 | Terminator: The Sarah Connor Chronicles | Serie TV

Espectacular Serie televisiva que narra lo que ocurrió entre Terminator 2: El juicio final y Terminator 3. La rebelión de las máquinas. Sarah Connor intenta llevar una vida más o menos normal con su hijo John, a pesar de que sabe que la amenaza no ha acabado. El FBI les sigue los pasos y nuevos ‘terminators’ son enviados desde el futuro para acabar con el chico. Recibirán la ayuda inesperada de una ‘terminator’ femenina, que ha viajado en el tiempo para protegerles. Esta serie televisiva mantiene una fidelidad absoluta a lo que se narra en las tres películas de cine. Contiene buenas dosis de acción, y en el apartado de efectos especiales no tiene nada que envidiar a sus predecesoras fílmicas. Lena Headey (300) realiza un gran trabajo interpretando a la protagonista, que en el cine fue Linda Hamilton. La primera temporada consta de 9 episodios.

5/10
Terminator: Las Crónicas de Sarah Connor (2ª temporada)

2008 | Terminator: The Sarah Connor Chronicles | Serie TV

John tiene que hacer frente a un inesperado enemigo. Nuevas peripecias de Sarah Connor y su hijo John que se enfrentan a nuevos retos y tratarán de proteger a personas que tendrán importancia en la futura guerra contra las máquinas. Segunda y última temporada de la serie que narra lo que le ocurrió a los protagonistas tras Terminator 2. El juicio final, la exitosa película de James Cameron.

5/10
No es país para viejos

2007 | No Country for Old Men

En algún lugar de la frontera entre Estados Unidos y México, no muy lejos de Río Grande... Una operación de narcotráfico ha terminado en río de sangre, compradores y vendedores no han sabido entenderse... Al desértico lugar donde realizaban el intercambio llega por casualidad Llewelyn Moss, un peón soldador, y encuentra cerca a un tipo recién fallecido que tenía consigo un maletín con dos millones de dólares. La tentación de quedárselo es demasiado grande, aunque Llewelyn no es un ingenuo. Desde el momento en que deja desgraciadamente una pista que permite identificarle, un sádico asesino al servicio de los narcos, Anton Chigurh, le pisa los talones. Pero decide afrontar el riesgo de retener el dinero. Así que pide a su esposa que se vaya a casa de su madre, mientras intenta aguantar él solito la caza de que empieza a ser codiciada presa. Al tiempo, también el sheriff local, Ed Tom Bell, miembro de una familia con varias generaciones al servicio de la ley, intenta dar con su paradero.Extraordinaria película de los hermanos Joel y Ethan Coen, quizá la mejor de su valiosa filmografía, y prueba de la plena madurez que han alcanzado como cineastas. No es que antes hubieran dejado de demostrar su talento, allí están títulos tan redondos como Muerte entre las flores o Fargo. Pero es cierto que les podía su vertiente gamberra, se hacían demasiado reconocibles con sus bromas y su estilo visual. En la obra del escritor Cormac McCarthy han encontrado temas y personajes con los que pueden identificarse, y con los que, en efecto, se han identificado. Así que se benefician de la gran humanidad con que McCarthy pinta a sus personajes de la frontera, tipos lacónicos, habituados a la vida dura; y de algún modo depuran lo que en otros de sus filmes resulta exagerado. Y la combinación Coen-McCarthy resulta perfecta. Porque hablar de una historia con asesinos pasados de rosca (estupendo Javier Bardem, y también Woody Harrelson, con menos presencia), y tipos duros, supervivientes natos (los personajes de los magníficos Josh Brolin y Tommy Lee Jones, uno al que atrae el dinero, pero que tiene un código moral que le lleva, por ejemplo, a llevar agua a un tipo al que dejó malherido, el otro con un claro sentido de la justicia, pero cansado de ver cómo el mal y la crueldad dominan con frecuencia el mundo), es hablar claramente del universo Coen; pero la aproximación por la senda McCarthy ayuda sobremanera a la credibilidad de lo narrado. Y no sólo en los protagonistas, sino también en tipos humanos de la América profunda, un vendedor, el encargado de un motel... Gente corriente y moliente, que se suelen ver poco en las películas, y a la que los Coen ya se habían acercado en títulos como Fargo.Resulta increíble la impecable caligrafía cinematográfica que presenta este trabajo de los Coen. La historia salta de uno a otro personaje con naturalidad, y la tensión del "duelo", por así decir, entre Llewelyn y Anton, alcanza niveles altísimos, ya sea en medio del desierto, esa dinámica persecución hasta el río; en el motel de carretera; o en México. Hay violencia, dura e impactante, desagradable si se quiere, aunque tampoco se busca el regodeo. Funciona muy bien la sobriedad de los personajes, e incluso el que se prestaba más al histrionismo, el de Bardem, está contenido en su justo punto. Hay reflexiones apuntadas, sobre la libertad y la responsabilidad (esa moneda caprichosa de Anton no le exime de lo que es una crueldad salvaje y deliberada), el anhelo de un hogar tranquilo, y la implantación de un orden justo que no llega. Incluso se alude al universal deseo del encuentro con Dios en la vida de uno, del que se aguarda a veces a que haga su aparición cuando uno ya es de edad avanzada, quizá olvidando que ese encuentro tiene algo de búsqueda, que no puede dejarse a la pura providencia, aunque ésta cuente, y mucho.

9/10
El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford

2007 | The Assassination of Jesse James by the Coward Robert Ford

El forajido Jesse James es uno de los personajes más célebres de la historia del Oeste en Estados Unidos. Comparte ese aire legendario que también tienen tipos como, por ejemplo, Billy el niño, Dave Crockett, Wyatt Earp, el general Custer, Toro sentado, Buffalo Hill o Daniel Boone, claro está que en el caso de los dos primeros se trataba de asesinos. James (1847-1882) se hizo famoso robando trenes y bancos después dela GuerraCivilAmericana, en la que había servido como sudista. Decepcionado ante la victoria de sus enemigos, formó diferentes bandas de ladrones a lo largo de veinte años, junto a su hermano Frank, y se calcula que asesinó a cerca de veinte personas. En la última etapa de su vida vivió con nombre falso en Saint Joseph, un pueblo de Missouri, con su mujer y sus hijos, y guardando todavía cierta relación con los últimos hombres de su banda, especialmente con su primo Wood Hite, Ed Miller, Dick Liddil y con los hermanos Charley y Robert Ford. El film es una atípica crónica de lo que ocurrió en los últimos años de la vida de Jesse James, desde que comete su último robo hasta su asesinato el 3 de abril de 1882. Es atípico porque apenas suceden hechos reseñables a lo largo de casi tres horas de metraje, aunque los hay, sino que más bien se quiere explorar lo que acontecía en el interior de los diferentes personajes, especialmente de Jesse James y de Bob Ford. Este último, un verdadero don nadie, vivía obsesionado con la figura del forajido, deseaba tener su arrojo, su valor, y participar en sus correrías, parecerse a él, identificarse con él. Sin embargo, pese a la estrecha relación de vida que tenía con sus hombres y sobre todo con los hermanos Ford, James no era fácil conocer. Tenía una mentalidad desconcertante, inaccesible, desequilibrada. El film es sobre todo un retrato –por momentos también algo confuso– de un tipo con una personalidad muy dominante, que ejercía un poder absoluto sobre sus hombres –con una aguda perspicacia para percibir la mentira y el engaño–, aunque también caía presa de reacciones contradictorias, y tan pronto era irascible hasta el espanto como chistoso y ocurrente, se convertía en asesino compulsivo o caía en altibajos depresivos con tendencia suicida. Y si algo queda claro es que nada de lo que hace en la película engrandece su persona. El guionista y director Andrew Dominik (Chopper) ha escrito esta historia a partir de la novela de Ron Hansen, del mismo título. Y se nota que se ha tomado el trabajo con verdadero interés, con un cuidadoso esmero por plasmar una atmósfera determinada, contemplativa, e imprimir un marcado toque literario al film. El ritmo es lento, algo premioso, con muchos instantes para el silencio, y desde el principio la voz en off tiene una fuerza enorme, ofrece ideas hondas y sitúa al espectador ante una visión romántica, mitificada de la historia. Pero esto, por otra parte, es compatible con una absoluta falta de idealización del héroe, pues aquí ningún personaje es ejemplar, más bien todo lo contrario, y además Dominik se esfuerza por transmitir al espectador la total soledad que invade sus corazones. Quizá éste sea el punto clave del film, y también el más destacable desde el punto de vista de su plasmación estética. Porque Dominik incide en una puesta en escena muy sobria y realista (la poca violencia que hay es brutal), y establece un claro paralelismo entre las desoladas tierras del Oeste, con sus grandiosos espacios, vastos, invernales, desérticos, y el vacío que carcome la vida patética de los forajidos, seres tristes, errantes, sin esperanza. Tan es así –y aquí esta el quid de la cuestión– que toda la película desprende un excesivo desasosiego, un fatalismo buscado que provoca en el espectador un distanciamiento y una frialdad que a la postre restan emoción a lo que ve. Por lo demás, a la perfección técnica del film, rodado con primor, se une la excepcional fotografía de Roger Deakins, con planos de tremenda belleza, como en el asalto nocturno al tren, y una preciosísima partitura musical, obra de Nick Cave y Warren Ellis. Y en el terreno interpretativo es necesario elogiar tanto a Brad Pitt como a Casey Affleck. La imponente presencia del primero es ya conocida y en esta película no hace más que confirmar su maestría, pero Casey Affleck es todo un descubrimiento. Su doliente composición de Robert Ford es sencillamente perfecta.

6/10
Los 4400 (2ª temporada)

2005 | The 4400 | Serie TV

Ha pasado un año desde que 4400 abducidos fueron devueltos a la Tierra. Todos tratan de volver a la normalidad, aunque manifiestan poderes especiales. Tras someterse a observación, Tom vuelve a su trabajo en la empresa de seguridad Homeland, a donde acude en busca de ayuda un tipo que lee los pensamientos. La primera temporada estaba concebida como una serie aislada. Pero su éxito ha propiciado varias continuaciones, que profundizan en los personajes y sus habilidades especiales.

5/10
Deadwood (2ª temporada)

2005 | Deadwood | Serie TV

Seth Bullock encuentra dificultades para imponer la ley, tras haber sido nombrado sheriff de Deadwood. Su esposa llegará al pueblo, junto con su hijo. Mientras, la enfermedad se cierne sobre Al Swearengen, que necesitará la inspiración del médico... Interesante serie que recupera elementos del western clásicos y personajes tan legendarios como Calamity Jane. Destaca la dureza con que se retratan las condiciones de vida de los pioneros, en un lugar donde la ley del más fuerte y los intereses personales parecen ser lo único que importan.

5/10
Deadwood

2004 | Deadwood | Serie TV

Personajes de muy distinto pelaje buscan fortuna en el salvaje Oeste. Y acuden al poblado de Deadwood, en Dakota del sur, donde la ley no existe, abundan los buscadores de oro, y los saloones que ofrecen alcohol, juego y prostitutas. Destaca Seth Bullock, un ex marshall, y gente mítica como Wild Bill Hickock y Calamity Jane. La serie de David Milch, cuyo primer episodio dirige Walter Hill, apuesta por el realismo sucio, con un Oeste corrupto y un trasunto de 'padrino', que no duda en eliminar a los que estorban.

5/10
The Believer (El creyente)

2001 | The Believer

Cuando se descubrió el holocausto perpetrado por Hitler y sus secuaces, la humanidad se dijo: “Nunca más”. Pero ya se sabe que “el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra”. Si encima ese animal neonazi es de raza judía, estamos sin duda “rizando el rizo”. Es lo que sucede en The Believer, inquietante y poderosa película que sigue la pista a Danny, inteligentísimo jovenzuelo hebreo de ideas nazis que vive en el Nueva York de nuestros días. Lo que nos produce un nudo en la garganta al ver este film, una auténtica desazón, es que contemplamos a un personaje que no es una caricatura en absoluto: el tío es listo, y sus razonamientos perversos presentan una construcción lógica, están elaborados. Como ocurría en American History X, Henry Bean nos advierte de los peligros que subyacen en toda ideología ofuscada.

5/10

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