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Biografía

Lucio Bonelli

Lucio Bonelli

Lucio Bonelli

Filmografía
Enterrados

2018 | Enterrados

Tres hombres y una mujer se quedan atrapados a cientos de metros bajo tierra tras un derrumbamiento de una vieja mina en Asturias. Las horas y los días pasan, falta el aire, la situación se hará cada vez más desesperada y el rescate no llega. Angustiosa coproducción argentina y española escrita y dirigida por el asturiano Luis Trapiello, que debuta en el largometraje. La narración está dosificada sabiamente: por un lado se muestra la desesperación de los sepultados; por otro, la situación en la superficie y los escasos planes para intentar un rescate imposible. A la vez, Trapiello da aire al espectador al mostrar imágenes del pasado del personaje protagonista, Daniel, un argentino nuevo en el equipo, cuyo matrimonio traviesa una crisis y que ha accedido por primera vez al interior de la mina. Por lo demás, el guión de Enterrados trae alguna reminiscencia de ¡Viven!, habla de providenciales coincidencias y en su vertiente social la historia critica a los empresarios insensibles que exigen lo imposible a unos trabajadores que explotan minas secas a costa de un riesgo claro para sus vidas. Hay un esfuerzo en el dibujo de los personajes atrapados, servidos con conversaciones, discusiones, ensoñaciones, soliloquios, preguntas, pesadillas. El reparto es sólido, con correctos trabajos del argentino Joaquín Furriel (Taxi a Gibraltar) y la española Candela Peña (brillan especialmente sus comentarios existenciales), los actores más conocidos. Hay por lo demás un convincente uso de la iluminación, especialmente en el interior de la mina. La banda sonora, usada sin excesos, juega también en ciertos momentos un papel primordial para crear una ambientación agobiante, cerrada.

5/10
Nadie nos mira

2017 | Nadie nos mira

Nicolás es un actor de renombre en Argentina, en donde ha triunfado con una conocida serie televisiva. Sin embargo, decide abandonar su país para intentar olvidar su relación amorosa con otro hombre y hacerse un hueco en el cine estadounidense. No es fácil sin embargo conseguir papeles en Nueva York, las audiciones escasean, las promesas se esfuman. Guillermo consigue dinero a duras penas, con trabajos de niñero, de camarero, etc. Los meses pasan y su situación va de mal en peor. Drama argentino rodado en su mayor parte en las calles de Nueva York en donde asistimos a las tribulaciones del protagonista, un tipo que va de fracaso en fracaso y que intenta ocultar sus derrotas con parches variados. El tono es tristón y no se engaña al espectador con el manido sueño americano. En este sentido, se transmite realismo en imágenes y diálogos, las reacciones y los hechos desprenden veracidad. Cuando la economía escasea habrá que echar mano de tareas varias o incluso de trapicheos ilegales; si es la imposibilidad de labrarse el deseado futuro profesional, las mentiras y las verdades a medias servirán para salir del paso; si es la soledad y la desesperación lo que entra en juego, el desfogue sexual y el alcohol serán la salida fácil. No es Nadie nos mira una película precisamente optimista. Cierto que tampoco carga las tintas artificialmente en la negatividad y que ofrece luz al final del túnel, pero la directora y guionista Julia Solomonoff no deja demasiado buen sabor de boca y consigue agotar un poco con las desgracias de su protagonista (esforzado trabajo de Guillermo Pfening). Siguiendo la estela que ya se atisbaba en El último verano de la Boyita, aquí la directora argentina concreta su historia en los ambientes homosexuales, tanto en la vida del protagonista, como en las compañeras lesbianas de su piso, mientras que el componente sórdido proviene de la relación tóxica de un pasado que le atormenta y le atrae por igual. Cuesta superar aquello y la huida emprendida, sin coger el toro por los cuernos –viene a decir Solomonoff–, no arregla nada, más bien suma frustración a la vida. Las palabras de una amiga, aunque sean de malos modos, pueden quizá ser la ayuda adecuada para abrir los ojos.

4/10
Angelita la doctora

2014 | Angelita la doctora

Muy femenina película sobre una enfermera cincuentona, entregada a su trabajo, y preocupada por sacar a su hijo adelante. Dirige y firma el guión Helena Tritek.

5/10
Dos disparos

2014 | Dos disparos

Una madrugada, Mariano, un adolescente de 16 años, encuentra un revólver en su casa y sin pensarlo se dispara dos veces. Sobrevive. Dos disparos es la historia sobre cómo Mariano y su familia reaccionan a esta situación.

Séptimo

2013 | Séptimo

Segunda cinta del español Patxi Amezcua, que pese a tratarse de una coproducción parece más argentina, pues se desarrolla en Buenos Aires, y otorga la mayor parte del protagonismo a Ricardo Darín. El realizador reincide en el cine de género, tras ofrecer buenas muestras de su talento en 25 kilates, su estimulante, aunque limitada, ópera prima. En Séptimo, el actor de El hijo de la novia interpreta a Sebastián, abogado hedonista, separado de Delia, que no le ha perdonado sus constantes mentiras. Cuando acude a recoger a sus hijos juega con ellos, como otros días, a organizar una pequeña carrera a ver si llegan antes al portal por la escalera, que él en el ascensor. Pero al llegar abajo resulta que han desaparecido sin dejar rastro. Séptimo parte de un arranque que impacta, por su descripción de la angustia ante la incertidumbre sobre el paradero de los seres queridos. Pero el guión del propio director con el apoyo de Alejo Flah (Taxi), pronto se desvía al peligroso terreno del 'whodunit', término usado por ejemplo por Alfred Hitchcock tal y como lo recogió François Truffaut en su libro de entrevistas. Como es sabido, se refería a los relatos centrados en la búsqueda del culpable, que tienen un grave riesgo, por la sensación de chasco del espectador en los casos en los que se adivine fácilmente quién es el malo. Por desgracia, en Séptimo, la primera tesis que asalta la mente del espectador acaba imponiéndose al final, y al ser la única que parece que no se plantean durante el metraje los personajes, cada vez va creciendo más el presentimiento de que se sabe cómo va a acabar. Además, aunque se hace gala de una enorme habilidad para plantear varias resoluciones posibles, apenas se saca tajada de ellas, pues la mayoría se resuelven de forma ‘facilona’. Esto se hace además abusando de dos recursos que se vuelven repetitivos: o Darín se cuela en la casa del sospechoso para comprobar que los niños no están ahí, o bien utiliza el clásico truco: “Está bien. Se acabó el juego. Sé que has sido tú. Habla”. A pesar de estos defectos, lo cierto es que Séptimo está rodada con solvencia y ritmo, y cuenta con excelentes interpretaciones, sobre todo de Darín (lo que al igual que el final del film, no sorprende demasiado) y Belén Rueda. Y si se disculpan los defectos de la trama policíaca, tiene gran interés por su descripción de personajes característicos de una sociedad sin valores, en la que encontrar a un funcionario que aparentemente sigue la ley, ofrece la sensación de que debe ser el único que lo hace. En este sentido, lo más inolvidable de este thriller dramático sería el terrible momento en el que un rival se mofa de la desgracia del protagonista porque le ha beneficiado profesionalmente.

5/10
Todos tenemos un plan

2012 | Todos tenemos un plan

Argentina. Agustín es médico en una ciudad. No es feliz junto a su mujer, Claudia, que desea adoptar un bebé. Un día que está sólo en casa recibe la visita de su hermano gemelo Pedro. Éste vive lejos, en el lugar donde ambos crecieron, una lóbrega y paupérrima zona rodeada de agua llamada el Delta del Tigre. Pedro se dedica a ganar dinero secuestrando gente, pero ahora tiene cáncer y le pide ayuda a su hermano para suicidarse... Parafraseando a la contra el título de la película podría decirse que no todos tenemos un plan, al menos parece que la directora Ana Piterbarg no tenía un plan previsto al rodar este film. El comienzo, incluso el planteamiento, promete, resulta intrigante, y la Piterberg sabe aprovechar una puesta en escena realista, sucia, en concordancia con la historia (supuestamente un thriller). Vamos, que la cosa parece interesante... Sin embargo, Todos tenemos un plan hace aguas conforme va avanzando el metraje hasta... hundirse por completo. Pasan los minutos y todo se enfría. El espectador no sabe muy bien qué le quieren contar, tampoco conoce quiénes son los personajes, ni cómo piensan ni por qué actúan. Nada de nada. Sólo cabe pensar que se ha acortado tanto el guión que ha quedado inservible. Es una pena ver cómo se desperdicia el buen hacer fotográfico, con esos bellos tonos nublados, pesarosos, así como los trabajos de los actores –qué bueno es Viggo Mortensen (hablando en español) y qué poquísimo aprovechada está Soledad Villamil–, la sugerente y natural puesta en escena o el buen trabajo de cámara de la directora. Pero es que, sencillamente, la empatía con la historia es nula, inexistente, y esto acaba por restar sentido a todos los esfuerzos técnicos.

3/10
Fase 7

2011 | Fase 7

Coco se ha mudado con su esposa, Pipi, embarazada, a un nuevo piso. Pero una pandemia afecta al edificio por lo que las autoridades lo ponen en cuarentena. La tensión entre los vecinos aumenta cuando empiezan a faltar los productos básicos, por lo que se desatará el caos. El argentino Nicolás Golbart, montador de su compatriota Pablo Trapero en títulos como El bonaerense y Familia rodante, se pasa a la realización. A pesar de su ajustado presupuesto, Fase 7 logra una sugerente ambientación en interiores que recuerda en ciertos momentos a la española [Rec], pero está salpicada por numerosos golpes de humor –casi siempre de tintes negros–. Fase 7 cuenta con efectos especiales rudimentarios, y en general gustará más a los apasionados del cine fantástico de serie B que al público general. Sus personajes son un tanto extremos, pero están bien interpretados por actores como Daniel Hendler (visto sobre todo en filmes como El abrazo partido y Derecho de familia, de la primera etapa de Daniel Burman), y el gran Federico Luppi. Además, acierta con sus toques de costumbrismo argentino, al centrarse más en el comportamiento de ciudadanos corrientes en una situación límite que en el puro derrame de sangre.

4/10
Vaquero

2011 | Vaquero

 

El último verano de la Boyita

2009 | El último verano de la Boyita

Agustín y Pedro Almodóvar, coproducen el segundo largometraje de la directora argentina Julia Solomonoff, también autora del guión. Según las declaraciones de la realizadora, el film tiene muchos elementos autobiográficos, pues al igual que la niña protagonista, pasó tiempo viviendo en una casa en el campo, en cuyo patio había una “boyita” (palabra que designa en Argentina a una autocaravana). Por eso no es casual que la directora haya situado la acción en la época de su infancia: los años 80. Jorgelina, una niña de ciudad, se va a pasar el verano en la enorme finca campestre de su padre. Su hermana mayor acaba de entrar en la adolescencia, ya tiene la regla, y prefiere pasar el tiempo con niñas de su edad, por lo que la deja de lado. Así, Jorgelina acaba haciéndose amiga de un joven peón de su padre, Mario, de su misma edad, con el que parece conectar, a pesar de que éste tiene que dedicarle mucho tiempo al trabajo mientras ella sólo quiere divertirse. Mario parece ocultar algún tipo de secreto, que parece impedirle bañarse en el río o quitarse la camiseta. Sin llegar al tono insano y a la sordidez de la también argentina Lucrecia Martel, cuya película La niña santa también contó como productores con los Almodóvar, esta cinta de Solomonoff va un poco en esa línea, con algún elemento escabroso. Además, recuerda especialmente a XXY, de Lucía Puenzo, también sobre confusión sexual, por lo que su originalidad es nula, y su retrato de la transición a la adolescencia, y de la pérdida de la inocencia resulta convencional. Al menos está narrada con oficio, y Solomonoff se revela como una directora de talento, que sabe evocar la vida en el campo de tiempos pasados, y aprovecha la frescura de los dos niños protagonistas –Guadalupe Alonso y Nicolás Treise–.

4/10
Música en espera

2009 | Música en espera

 

Liverpool

2008 | Liverpool

Farrel ha pasado gran parte de su existencia a bordo de barcos, ahí se gana la vida. Una vida solitaria, rutinaria, sin amigos, desarraigada. Pero en uno de sus viajes pasan cerca de la tierra que le vio nacer, y el hombre se pregunta si su "vieja" todavía estará viva. De modo que obtiene dos días de permiso, que aprovecha para acercarse a su antiguo hogar, donde le espera una sorpresa.Árida película del argentino Lisandro Alonso (Buenos Aires, 1975), que sin apenas argumento, y con una parsimonia desesperante, sigue los pasos de un protagonista cuya existencia parece carecer de cualquier aliciente. El estilo es realista, cercano al documental, con actores no profesionales. El director se detiene en detalles nimios, nada escapa a la cámara: si Farrel tiene que calzarse las botas, dedicará varios minutos a que contemplemos cómo se pone una, se la ata, luego viene la otra... Film muy festivalero -en Gijón fue premiada como mejor película-, hay poco lugar para las emociones, ya sea en lo relativo al reencuentro con la madre, o en la "sorpresa" a la que acompaña la justificación del caprichoso título.

4/10
La ronda

2008 | La ronda

Javier termina su relación con Lucía porque se enamora de Mónica, que a su vez, lo deja por Luis, quien más tarde conoce a Julia y deja a Mónica. Pero Julia abandonará a Luis por Max... Un film sobre los encuentros y desencuentros que uno tiene en la vida y lo decisivos que son aquellos que se producen de manera imprevisible. Y la manera en que determinados aspectos de una persona se exponen o se ocultan según con quién esté.

Tiempo de valientes

2005 | Tiempo de valientes

Gratísima sorpresa del pujante cine argentino, logra el delicado y no siempre suficientemente reconocido equilibrio que exige una buena comedia. Parte del esquema clásico de la extraña pareja, obligada a convivir por las circunstancias: Alfredo es un inspector de policía, deprimido por la infidelidad de su mujer; y Mariano un psiquiatra, obligado a prestar un servicio social, que consistirá en atender a Alfredo. Y la sorpresa viene de la inversión de los roles: Mariano se enterará de que su esposa la engaña, y demostrará unas inesperadas cualidades de hombre de acción, en una peligrosa trama que incluye el robo de un barril de uranio enriquecido; mientras que Alfredo exhibe unas dotes de psicoterapeuta poco comunes. Diálogos ingeniosos, muy bien medidos, y situaciones hilarantes bien trabadas, son las armas de que se vale Damián Szifron (responsable de El fondo del mar y la serie televisiva Los simuladores), para dar una vuelta de tuerca a una pareja policial que poco debe envidiar a la de la saga Arma letal. Diego Peretti y Luis Luque son los actores protagonistas, y el contraste entre sus personalidades desprende una química muy especial. Sobre el tema de la infidelidad, tratado en el film, Szifron comenta: “La infidelidad o la mentira son elementos que desde chico capturan mi atención. Y a la hora de escribir tienen mucho peso. Encierran características trágicas sin estar equiparadas a la muerte o al dolor físico. Causan mucho daño sin que haya necesariamente un criminal.”

7/10
El fondo del mar

2003 | El fondo del mar

Daniel es un joven estudiante de arquitectura, muy enamorado de Ana, su novia, pero terriblemente celoso. Es arisco con ella, y no le hace gracia que ella piense acudir a una fiesta del trabajo, donde no se permiten acompañantes. El descubrimiento de que un hombre se esconde bajo la cama de Ana no ayuda a mejorar las cosas. En vez de hablar las cosas de frente, hace como que no se entera, y empieza a seguir al misterioso tipo. El argentino Damián Szifron, creador de la serie televisiva Los simuladores, juega con los géneros (la cosa al principio parece una tragicomedia alrededor de un neurótico, pero luego deriva en thriller), haciendo descansar toda la trama sobre el protagonista, Daniel Hendler, que da bien el personaje de ‘colgado’.

4/10

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