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Biografía

Michel Hazanavicius

Michel Hazanavicius

53 años

Michel Hazanavicius

Nació el 29 de Marzo de 1967 en París, Francia

Premios: 1 Oscar

Oscar
2012

Ganador de 1 premio

Filmografía
El príncipe olvidado

2020 | Le prince oublié

Simpática pero irregular película familiar, con original punto de partida. Djibi es un buen padre, muy unido a su hijita Sofía, más aún si cabe desde que enviudó. Siempre está de buen humor, y por la noche regala a la pequeña originales cuentos situados en un mundo de fantasía, donde él tiene el papel principal, y ella es la princesa en apuros a la que siempre salva. Dichos cuentos tienen lugar en una realidad alternativa, una especie de enormes estudios de cine, donde viven personajes que cada noche interpretan su papel. Cuando Sofía crece y empieza a ir al instituto, Djibi corre el riesgo de convertirse en un personaje secundario, que incluso podría acabar en la mazmorra de los personajes olvidados. Y es que un rubito compañero de clase se está convirtiendo poco a poco en su nuevo príncipe azul. Michel Hazanavicius es el ejemplo perfecto de que se puede morir de éxito. El cineasta tenía una trayectoria discreta con sus películas paródicas de espías de la saga OSS 117, cuando dio en la diana atreviéndose a hacer una película muda en blanco y negro que homenajeaba a ese período de la historia del Séptimo Arte, The Artist. Como resultado, le llovieron los Oscar. Pero luego ha entregado una serie de filmes que, en el mejor de los casos, son correctos, siempre acompañado por la simpática y atractiva actriz, que es también su esposa, Bérénice Bejo. Vuelve a ocurrir con esta cinta de fantasía familiar, que le gustaría parecerse a La princesa prometida, pero que dista de acercarse a la gracia y chispa tan especiales de ese film. En el despliegue visual de la realidad alternativa, con colores vivísimos, todo huele a digital y resulta algo empalagoso. Y aunque Omar Sy tiene una gracia natural, verle con leotardo ya produce un rechazo instintivo. De todos modos, hay pasajes graciosos, y se incide con mirada positiva en las relaciones entre padres e hijos y su evolución, en el uso de la imaginación, y en la posibilidad de volver a enamorarse cuando la persona a la que amabas ha muerto.

5/10
Mal genio

2017 | Le redoutable

En su film más conocido, The Artist, el francés Michel Hazanavicius copió a la perfección el estilo elegante del cine mudo. No encontrarán la misma sutilidad en Mal genio quienes acudan a las salas tomando como referencia aquélla. Esta vez imita otra forma de hacer cine, la de su compatriota Jean-Luc Godard, máximo representante de la Nouvelle Vague, en un retrato del que éste no sale bien parado. Se basa en el libro de memorias de Anne Wiazemsky, ex esposa del director, a cuyas órdenes protagonizó La chinoise, un año después de que ésta rodara Al azar, Baltasar, con Robert Bresson. Si ésta cuenta el desencanto progresivo de quien estaba locamente enamorada, paralelamente el film viene a decir que los cinéfilos tendrían que bajarle del pedestal, pues se habría sobrevalorado, como artista e intelectual, al autor de Al final de la escapada. Comienza con bastante agilidad, presentando a la pareja cuando afronta las malas críticas del primer film que rodaron juntos, pues ni siquiera gusta a los políticos chinos, pese a su ideología maoísta. Tras el estallido de Mayo del 68, el realizador se suma a los ímpetus revolucionarios, pero no tarda en chocar ideológicamente con los estudiantes. Con otros cineastas, se lanza a boicotear la edición de ese año del Festival de Cannes, que considera burgués… Cuenta con buenos trabajos de los protagonistas, Louis Garrel, como Godard, y Stacy Martin en la piel de Wiazemsky, y se echa de menos que tenga más papel Bérénice Bejo, como la realizadora Michèle Rosier. Algunas secuencias cómicas tienen su gracia, por ejemplo cuando se le rompen continuamente las gafas al personaje central, lo que recuerda al Woody Allen de sus primeros trabajos, el buen ambiente de los actores cantando durante un rodaje de Marco Ferreri, o el impagable momento en el que Bernardo Bertolucci le manda ‘a la porra’. Y resulta valioso su cuestionamiento del intelectual que se cree por encima de los demás, pero parece rechazarlo todo por sistema, una figura aún hoy bastante presente en la sociedad. Sin embargo, muchos elementos resultan un tanto reiterativos, como los insultos en las asambleas, o los admiradores espontáneos que le animan a que vuelva a rodar películas más inteligibles, como su ópera prima. Algunas referencias al cine de Godard no acaban de funcionar o resultan superficiales, por ejemplo cuando incluye planos en negativo, o la supuesta crítica a los desnudos en las películas mientras muestra a sus protagonistas sin ropa. Y pese a que la mayor parte de las pullas a Godard sean acertadas, quizás sea pasarse de rosca sugerir que sería recordado mejor si hubiera muerto a los 35 años como Mozart.

5/10
The Search

2014 | The Search

Los infieles

2012 | Les infidèles

Comedia coral en torno a la infidelidad, impulsada por Michel Hazanavicius, que también ha dirigido uno de los episodios. Como otras creaciones colectivas, Los infieles tiene altibajos, si bien prima cierto sentimiento de decepción, sobre todo para espectadores que acudan con el recuerdo de The Artist, el trabajo inmediatamente anterior de Hazanavicius, ganador de cinco Oscar, con el que poco (o nada) tiene que ver. En todo caso, que cuenta con el protagonista de aquélla, Jean Dujardin, aquí en varios papeles, al igual que Gilles Lelouche (Pequeñas mentiras sin importancia), otro de los astros del cine francés. La parte de Hazanavicius se titula "La Bonne Conscience", con Dujardin como un patético individuo que durante un viaje organizado intenta ponerle los cuernos a su esposa, con la que ha discutido. Aunque algunos momentos tienen su gracia, y subyace la idea de que es importante mantener el amor estable a pesar de los bajos instintos, el cineasta parece haber buscado el extremo contrario a la elegancia de su película muda, sobre todo en la repetición de planos del actor principal masturbándose en su habitación de hotel. En la misma línea se sitúa "Lolita", de Eric Lartigau, sobre un dentista que mantiene una relación con una muchacha mucho más joven. La imposibilidad de que haya entendimiento entre un maduro, amante de los planes tranquilos, y una chica que prefiere el alboroto de las discotecas, y pasar el tiempo con los amigos, recuerda en cierta forma a la subtrama de Manhattan protagonizada por el propio Woody Allen, pero los resultados cinematográficos no están a la altura. El mejor segmento de Los infieles es sin duda "La Question", de Emmanuelle Bercot (una mirada femenina sobre el tema central se hacía necesaria), que tiene como protagonistas a Dujardin y a Alexandra Lamy, su esposa en la vida real. Después de que un amigo opine que la infidelidad está a la orden del día, una mujer le pide a su marido despreocupadamente que le confiese si ha estado con otra durante su matrimonio, lo que supuestamente ella toleraría, pues se siente moderna. Pero cuando él desvela que tuvo una amante, le provoca a su cónyuge –lógicamente– un ataque de celos... Es la única parte donde aunque también hay risas, se alcanza un tono dramático. Poco interés tiene "Les infideles anonymes", de Alexandre Courtes, en torno a un grupo de hombres que acuden a una sesión de terapia colectiva con una especialista, para tratar su adicción al sexo. Predominan los chistes tópicos con poca gracia. Cierra el conjunto "Las Vegas", prescindible crónica de la visita a Las Vegas de dos hombres casados deseosos de tener aventuras y que en realidad parecen sentir atracción el uno por el otro. Dirigida al alimón por Jean Dujardin y Gilles Lelouche, que encarnan a los dos personajes, logran un corto técnicamente impecable, pero con poco interés.

4/10
The Artist

2011 | The Artist

Hollywood, 1927. George Valentin es una gran estrella del cine mudo, sus películas son garantía de entretenimiento y una máquina de ganar dinero. Lo que no impide que viva en un matrimonio infeliz. Conocerá a Peppy Miller, una joven con deseos de triunfar en la pantalla, y a la que echa un pequeño cable. La llegada del sonido para las películas supondrá el declive de Valentin, mientras que Miller alcanza la cumbre del éxito. Aunque ella trata de ayudar al otro, existe una dificultad difícil de salvar, su orgullo, que le hace despreciar el cine hablado y cualquier gesto de compasión de los otros. Asombrosa y genial film de Michel Hazanavicius, cuya carrera hasta la fecha no era especialmente brillante, lo más destacado era la saga de espías OSS 117. Aquí ha tomado la opción radical de entregar una película muda a la antigua usanza, lo que incluye formato de pantalla 4:3, rótulos como los de antaño, acompañamiento de orquesta, gesticulación exagerada de los actores para remarcar su estado anímico... También el recurso al montaje paralelo o los ángulos al más puro estilo expresionista. Pero Hazanavicius no se limita a rodar una película que pudiera creerse que fue hecha en la etapa del cine mudo, sino que juega a que el espectador advierta lo que se ha quedado en el camino debido a los avances técnicos, y lo que supuso la introducción de las películas habladas en determinados actores, idea que estaba presente en clásicos como Cantando bajo la lluvia y El crepúsculo de los dioses, que son citados muy sutilmente. De modo que hay recursos geniales, en que el sonido puede aparecer inesperadamente, o en que un determinado ruido expresado en un rótulo puede ser un original hallazgo para sorprender al espectador. A los que atacan determinadas películas tachándolas de maniqueas, no se sabe cómo calificarán un film que sabe a obra maestra casi desde su arranque. Porque la película no deja de ser un cuento moral, con aire de folletín, donde hay espacio para las risas, las lágrimas y el amor, y en que se fustiga la soberbia y se alaba el amor desinteresado, que puede detectarse en la sensible Peppy, pero también en un simpático y fiel perrillo que es una de las figuras de la película. Hazanavicius ha hecho un casting perfecto, los actores parecen en efecto de finales de la década de los 20 y principios de los 30. Bérénice Bejo es de una belleza y bondad arrebatadoras, y Jean Dujardin atrapa todos los matices de quien cae desde lo más alto hasta el abismo.

9/10
OSS 117: Perdido en Río

2009 | OSS 117: Rio ne répond plus

Nuevas aventuras del agente francés remedo paródico de James Bond, o sea, de OSS 117, Hubert Bonisseur de La Bath. En esta ocasión debe trasladarse a Brasil, a Río de Janeiro, para combatir una trama neonazi y apoderarse de una lista de antiguos colaboracionistas franceses, oculta en un microfilm. Para tal misión colabora con la agente del Mossad Dolorès Koulechov. La fórmulas es la misma del anterior film de Michel Hazanavicius, OSS 117: El Cairo, nido de espías, o sea música y estilo sesentero, con una forma de rodar la acción que imita los filmes que protagonizó Sean Connery, con balas y persecuciones despojadas de cualquier hiperrealismo de los que se estilan ahora, y la sensualidad de antaño. De nuevo Jean Dujardin juega con el machismo trasnochado de Hubert, que convive con algún vergonzante desliz gay, su capacidad de deslumbrar a las mujeres, y su desconocimiento de la realidad política. Pierde chispa con respecto al anterior film, que tampoco era gran cosa, aunque no falta algún momento hilarante –el nazi declamando a Shakespeare, por ejemplo– y la espectacularidad en el clímax que homenajea a Alfred Hitchcock, la escena en la gran estatua de Jesús en Río es un guiño a Vértigo y Con la muerte en los talones.

4/10
OSS 117: El Cairo, nido de espías

2006 | OSS 117: Le Caire nid d'espions

Película de espías situada en el Egipto de los años 50, con el rey Farouk destronando, y los servicios secretos franceses, ingleses, soviéticos y demás, conspirando para hacerse fuertes en la zona. El agente OSS 117, Hubert Bonisseur de La Bath es enviado a El Cairo para averiguar qué fue de un antiguo compañero, que operaba como espía con la tapadera de una explotación de pollos. Además de acción y su punto de intriga, con un espíritu que pretende moverse entre James Bond y Alfred Hitchcock, con presencia de bellas mujeres, esta cinta francesa presenta un sentido del humor muy francés, que según sus reponsables es deudor de gente como Philippe de Broca y René Goscinny. Jean Dujardin viene a parodiar al 007 de Sean Connery con su 117, y jugando el equívoco entre su éxito con las mujeres –todas se vuelven a su paso–, y las insinuaciones sobre algo que iría más allá de la camaradería con un antiguo compañero. Las bromas juegan también con el modo de rodar las escenas de acción de antaño, con peleas algo estáticas adrede, las escenas de automóviles con retroproyecciones, y el uso del zoom. E incluso hay risas en el filo de la navaja por las acciones de un grupo de fanáticos musulmanes encapuchados –recuerdan a Tintín y "Los cigarros del faraón"– jaleados por un imam, con el ignorante OSS 117 acallando al muecín que llama a las oraciones matinales y que no le deja dormir. Tras la cámara está Michel Hazanavicius, que dirige a su esposa Bérénice Bejo.

5/10
El príncipe olvidado

2020 | Le prince oublié

Simpática pero irregular película familiar, con original punto de partida. Djibi es un buen padre, muy unido a su hijita Sofía, más aún si cabe desde que enviudó. Siempre está de buen humor, y por la noche regala a la pequeña originales cuentos situados en un mundo de fantasía, donde él tiene el papel principal, y ella es la princesa en apuros a la que siempre salva. Dichos cuentos tienen lugar en una realidad alternativa, una especie de enormes estudios de cine, donde viven personajes que cada noche interpretan su papel. Cuando Sofía crece y empieza a ir al instituto, Djibi corre el riesgo de convertirse en un personaje secundario, que incluso podría acabar en la mazmorra de los personajes olvidados. Y es que un rubito compañero de clase se está convirtiendo poco a poco en su nuevo príncipe azul. Michel Hazanavicius es el ejemplo perfecto de que se puede morir de éxito. El cineasta tenía una trayectoria discreta con sus películas paródicas de espías de la saga OSS 117, cuando dio en la diana atreviéndose a hacer una película muda en blanco y negro que homenajeaba a ese período de la historia del Séptimo Arte, The Artist. Como resultado, le llovieron los Oscar. Pero luego ha entregado una serie de filmes que, en el mejor de los casos, son correctos, siempre acompañado por la simpática y atractiva actriz, que es también su esposa, Bérénice Bejo. Vuelve a ocurrir con esta cinta de fantasía familiar, que le gustaría parecerse a La princesa prometida, pero que dista de acercarse a la gracia y chispa tan especiales de ese film. En el despliegue visual de la realidad alternativa, con colores vivísimos, todo huele a digital y resulta algo empalagoso. Y aunque Omar Sy tiene una gracia natural, verle con leotardo ya produce un rechazo instintivo. De todos modos, hay pasajes graciosos, y se incide con mirada positiva en las relaciones entre padres e hijos y su evolución, en el uso de la imaginación, y en la posibilidad de volver a enamorarse cuando la persona a la que amabas ha muerto.

5/10
Mal genio

2017 | Le redoutable

En su film más conocido, The Artist, el francés Michel Hazanavicius copió a la perfección el estilo elegante del cine mudo. No encontrarán la misma sutilidad en Mal genio quienes acudan a las salas tomando como referencia aquélla. Esta vez imita otra forma de hacer cine, la de su compatriota Jean-Luc Godard, máximo representante de la Nouvelle Vague, en un retrato del que éste no sale bien parado. Se basa en el libro de memorias de Anne Wiazemsky, ex esposa del director, a cuyas órdenes protagonizó La chinoise, un año después de que ésta rodara Al azar, Baltasar, con Robert Bresson. Si ésta cuenta el desencanto progresivo de quien estaba locamente enamorada, paralelamente el film viene a decir que los cinéfilos tendrían que bajarle del pedestal, pues se habría sobrevalorado, como artista e intelectual, al autor de Al final de la escapada. Comienza con bastante agilidad, presentando a la pareja cuando afronta las malas críticas del primer film que rodaron juntos, pues ni siquiera gusta a los políticos chinos, pese a su ideología maoísta. Tras el estallido de Mayo del 68, el realizador se suma a los ímpetus revolucionarios, pero no tarda en chocar ideológicamente con los estudiantes. Con otros cineastas, se lanza a boicotear la edición de ese año del Festival de Cannes, que considera burgués… Cuenta con buenos trabajos de los protagonistas, Louis Garrel, como Godard, y Stacy Martin en la piel de Wiazemsky, y se echa de menos que tenga más papel Bérénice Bejo, como la realizadora Michèle Rosier. Algunas secuencias cómicas tienen su gracia, por ejemplo cuando se le rompen continuamente las gafas al personaje central, lo que recuerda al Woody Allen de sus primeros trabajos, el buen ambiente de los actores cantando durante un rodaje de Marco Ferreri, o el impagable momento en el que Bernardo Bertolucci le manda ‘a la porra’. Y resulta valioso su cuestionamiento del intelectual que se cree por encima de los demás, pero parece rechazarlo todo por sistema, una figura aún hoy bastante presente en la sociedad. Sin embargo, muchos elementos resultan un tanto reiterativos, como los insultos en las asambleas, o los admiradores espontáneos que le animan a que vuelva a rodar películas más inteligibles, como su ópera prima. Algunas referencias al cine de Godard no acaban de funcionar o resultan superficiales, por ejemplo cuando incluye planos en negativo, o la supuesta crítica a los desnudos en las películas mientras muestra a sus protagonistas sin ropa. Y pese a que la mayor parte de las pullas a Godard sean acertadas, quizás sea pasarse de rosca sugerir que sería recordado mejor si hubiera muerto a los 35 años como Mozart.

5/10
The Search

2014 | The Search

The Artist

2011 | The Artist

Hollywood, 1927. George Valentin es una gran estrella del cine mudo, sus películas son garantía de entretenimiento y una máquina de ganar dinero. Lo que no impide que viva en un matrimonio infeliz. Conocerá a Peppy Miller, una joven con deseos de triunfar en la pantalla, y a la que echa un pequeño cable. La llegada del sonido para las películas supondrá el declive de Valentin, mientras que Miller alcanza la cumbre del éxito. Aunque ella trata de ayudar al otro, existe una dificultad difícil de salvar, su orgullo, que le hace despreciar el cine hablado y cualquier gesto de compasión de los otros. Asombrosa y genial film de Michel Hazanavicius, cuya carrera hasta la fecha no era especialmente brillante, lo más destacado era la saga de espías OSS 117. Aquí ha tomado la opción radical de entregar una película muda a la antigua usanza, lo que incluye formato de pantalla 4:3, rótulos como los de antaño, acompañamiento de orquesta, gesticulación exagerada de los actores para remarcar su estado anímico... También el recurso al montaje paralelo o los ángulos al más puro estilo expresionista. Pero Hazanavicius no se limita a rodar una película que pudiera creerse que fue hecha en la etapa del cine mudo, sino que juega a que el espectador advierta lo que se ha quedado en el camino debido a los avances técnicos, y lo que supuso la introducción de las películas habladas en determinados actores, idea que estaba presente en clásicos como Cantando bajo la lluvia y El crepúsculo de los dioses, que son citados muy sutilmente. De modo que hay recursos geniales, en que el sonido puede aparecer inesperadamente, o en que un determinado ruido expresado en un rótulo puede ser un original hallazgo para sorprender al espectador. A los que atacan determinadas películas tachándolas de maniqueas, no se sabe cómo calificarán un film que sabe a obra maestra casi desde su arranque. Porque la película no deja de ser un cuento moral, con aire de folletín, donde hay espacio para las risas, las lágrimas y el amor, y en que se fustiga la soberbia y se alaba el amor desinteresado, que puede detectarse en la sensible Peppy, pero también en un simpático y fiel perrillo que es una de las figuras de la película. Hazanavicius ha hecho un casting perfecto, los actores parecen en efecto de finales de la década de los 20 y principios de los 30. Bérénice Bejo es de una belleza y bondad arrebatadoras, y Jean Dujardin atrapa todos los matices de quien cae desde lo más alto hasta el abismo.

9/10
OSS 117: Perdido en Río

2009 | OSS 117: Rio ne répond plus

Nuevas aventuras del agente francés remedo paródico de James Bond, o sea, de OSS 117, Hubert Bonisseur de La Bath. En esta ocasión debe trasladarse a Brasil, a Río de Janeiro, para combatir una trama neonazi y apoderarse de una lista de antiguos colaboracionistas franceses, oculta en un microfilm. Para tal misión colabora con la agente del Mossad Dolorès Koulechov. La fórmulas es la misma del anterior film de Michel Hazanavicius, OSS 117: El Cairo, nido de espías, o sea música y estilo sesentero, con una forma de rodar la acción que imita los filmes que protagonizó Sean Connery, con balas y persecuciones despojadas de cualquier hiperrealismo de los que se estilan ahora, y la sensualidad de antaño. De nuevo Jean Dujardin juega con el machismo trasnochado de Hubert, que convive con algún vergonzante desliz gay, su capacidad de deslumbrar a las mujeres, y su desconocimiento de la realidad política. Pierde chispa con respecto al anterior film, que tampoco era gran cosa, aunque no falta algún momento hilarante –el nazi declamando a Shakespeare, por ejemplo– y la espectacularidad en el clímax que homenajea a Alfred Hitchcock, la escena en la gran estatua de Jesús en Río es un guiño a Vértigo y Con la muerte en los talones.

4/10
OSS 117: El Cairo, nido de espías

2006 | OSS 117: Le Caire nid d'espions

Película de espías situada en el Egipto de los años 50, con el rey Farouk destronando, y los servicios secretos franceses, ingleses, soviéticos y demás, conspirando para hacerse fuertes en la zona. El agente OSS 117, Hubert Bonisseur de La Bath es enviado a El Cairo para averiguar qué fue de un antiguo compañero, que operaba como espía con la tapadera de una explotación de pollos. Además de acción y su punto de intriga, con un espíritu que pretende moverse entre James Bond y Alfred Hitchcock, con presencia de bellas mujeres, esta cinta francesa presenta un sentido del humor muy francés, que según sus reponsables es deudor de gente como Philippe de Broca y René Goscinny. Jean Dujardin viene a parodiar al 007 de Sean Connery con su 117, y jugando el equívoco entre su éxito con las mujeres –todas se vuelven a su paso–, y las insinuaciones sobre algo que iría más allá de la camaradería con un antiguo compañero. Las bromas juegan también con el modo de rodar las escenas de acción de antaño, con peleas algo estáticas adrede, las escenas de automóviles con retroproyecciones, y el uso del zoom. E incluso hay risas en el filo de la navaja por las acciones de un grupo de fanáticos musulmanes encapuchados –recuerdan a Tintín y "Los cigarros del faraón"– jaleados por un imam, con el ignorante OSS 117 acallando al muecín que llama a las oraciones matinales y que no le deja dormir. Tras la cámara está Michel Hazanavicius, que dirige a su esposa Bérénice Bejo.

5/10
Los Dalton contra Lucky Luke

2005 | Les Dalton

Para que su madre se sienta orgullosa de ellos, los cuatro hermanos Dalton, Joe, Jack, William y Averell, famosos forajidos, tratan de atracar un banco, pero son detenidos y encarcelados. En la celda conocen a un mexicano que les habla de un sombrero mágico que vuelve invencible a su portador, por lo que los hermanos se fugan de la prisión y acuden a México en busca del sombrero. Les sigue los pasos Lucky Luke, el pistolero más rápido que su sombra, que trata de entregarles a la justicia. Eric Judor y Ramzy Bedia son los Cruz y Raya franceses, esto es, dos populares humoristas televisivos del país galo. Ambos ejercen de guionistas y protagonistas en esta adaptación de las aventuras de los personajes de las viñetas creados por Morris y Goscinny. Aunque el guión no capta del todo el encanto del original, y el doblaje en español a cargo de humoristas televisivos es un tanto discutible, se nota el amplio presupuesto en el elaborado diseño de producción, y consigue que las imágenes se parezcan al cómic, algo bastante meritorio.

4/10

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