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Biografía

Richard LaGravenese

Richard LaGravenese

Richard LaGravenese

Filmografía
The Comedian

2017 | The Comedian

Invencible (Unbroken)

2014 | Unbroken

1943. Louis Zamperini es un soldado norteamericano de origen italiano. Está de misión en el Pacífico, encargado de apuntar y soltar los proyectiles desde su bombardero. Durante una misión su avión se estrellará en el mar y Zamperini junto con otros dos compañeros, intentará sobrevivir en el vasto oceano con la sola ayuda de una balsa de plástico. Tras 47 días en el mar serán por fin recogidos. La mala noticia es que sus salvadores son los japoneses... La actriz Angelina Jolie da el do de pecho para afianzar su carrera como directora de cine, que ya inició con la más o menos fallida En tierra de sangre y miel, ambientada en la Guerra de los Balcanes. Se ve que le interesa el tema de los conflictos bélicos y de la resistencia humana ante las adversidades, pues retoma la cuestión en Invencible (Unbroken), una dramática historia acontecida durante la II Guerra Mundial. El punto fuerte del film es que narra hechos reales, los vividos por el protagonista Louis Zamperini (1917-2014), un joven con una inconmensurable capacidad de sacrificio y una fortaleza mental extraordinaria. Verdaderamente sus experiencias habrían minado la moral de cualquiera, pero Zamperini aguantó estoicamente cualquier revés que la guerra le deparó, y fueron muchos y terribles. Y Jolie hace una cosa muy bien, que es presentar a su personaje como alguien normal; podría haberlo convertido en una especie de tipo con inteligencia superior, o alguien con capacidades y virtudes de superhéroe, alejado de los demás mortales, pero lo evita con tino y contundencia. El Zamperini que ofrece es un joven igual de vulnerable que los demás, de carne y hueso, que sufre y se viene abajo, y él así lo sabe, pero aún así sigue luchando sin rendirse y eso lo hace más heroico. Para lograr este enfoque ayudan convenientemente los "flashback" sobre la infancia del protagonista, y cómo gracias a sus padres y sobre todo a su hermano Peter logró distanciarse de algunos malos hábitos y destacar en el terreno del atletismo. También aporta Jolie una decidida visión trascendente de la existencia, en donde cada uno tiene su destino ante Dios y en donde la aceptación de esa voluntad y la entrega de uno mismo son lo más excelso que puede hacer el ser humano. Sin embargo, aun con tantas virtudes, la película no es redonda porque la inunda una cierta monotonía que pesa demasiado. La primera media hora, cuando Zamperini y sus compañeros cumplen misiones en su bombardero son vibrantes, lo mejor del film, momentos a los que se suman adecuadamente los flashbacks de Torrance (California). Pero a partir del accidente en el mar la cosa empieza a “hacer aguas”. La directora ha contado para el guión con pesos pesados como Joel Coen, Ethan Coen y Richard LaGravenese (El rey pescador). Se dice pronto. Pues incomprensiblemente ese equipo no ha logrado enriquecer la historia con un guión a la altura. Falta mucha riqueza, personajes con mayor calado. Sólo parece existir Zamperini, lo cual es un error. Se pierde la amistad con el amigo Phil y se olvida... La acción no avanza en el campo, no hay apenas interacción con otros prisioneros, absolutos desconocidos, etc. El film sigue únicamente la pauta del enfrentamiento entre preso y carcelero, al estilo de El puente sobre el río Kwai o Feliz Navidad Mr. Lawrence, pero aquí todo es lineal, sin sorpresas. De cualquier modo, en conjunto estamos ante una notable película bélica, de heroísmo y superación, rodada con mucho clasicismo por una Angelina Jolie que gana enteros tras las cámaras. Formalmente es muy correcta. Y atención al actor Jack O'Connell (’71), que hace un muy meritorio trabajo y aporta un carisma que le augura un buen futuro.

6/10
Los últimos cinco años

2014 | The Last Five Years

Richard LaGravenese (Diarios de la calle, Posdata: Te quiero) escribe y dirige un film musical a partir de la obra teatral de Jason Robert Brown, estrenada en el Nortlight Theatre de Chicago. Habla del amor y la posterior crisis conyugal de Cathy –aspirante a actriz– y de Jamie –joven novelista– en un lapso de tiempo de cinco años. Los peligros y tiranteces emocionales provocados por el deseo de triunfar artísticamente y las dificultades de gestionar el éxito son los temas planteados. La osadía de tratarse de una película exclusivamente cantada le sale cara al director neoyorquino, que no logra atrapar del todo al espectador, ni por los temas musicales ni por la historia. Porque además no hay trama propiamente dicha, ni acción de ningún tipo, tan sólo diálogos entre los protagonistas, o monólogos cantados por ambos alternativamente. Y aunque es audaz el juego temporal –las imágenes de ella van de adelante a atrás y las de él de atrás a adelante–, en general no funciona el montaje abrupto y desordenado, con tantas idas y venidas entre los años 2008 y 2013, por el sencillo hecho de que cuesta situarse en el momento anímico y vital de los personajes. El resultado desconcierta al principio y termina siendo simplemente aburrido. Sin embargo, técnicamente Los últimos cinco años sí destaca la elegancia de la narración, apoyada en un sutil uso de la cámara, siempre en movimiento, con profusión de lentos planos grúa y delicados y trabajados travellings que evitan con maestría la discontinuidad del corte, lo cual además resulta meritorio al tratarse de secuencias musicales rodadas en una o muy pocas tomas. En este sentido, hay escenas magníficamente concebidas, como la de la sorpresa navideña, con el tema “The Schmuel Song”, o la que ilustra la notable canción final, “Goodbye Until Tomorrow”. Y por encima de todo, hay que hacer mención a las impresionantes cualidades vocales de los actores: la más familiar en esta faceta, Anna Kendrick (Dando la nota, Into the Woods); y el más desconocido Jeremy Jordan (Smash).

5/10
Hermosas criaturas

2013 | Beautiful Creatures

Gatlin, un perdido pueblo sureño de los Estados Unidos, donde el horizonte vital de sus habitantes parece bastante limitado. Así lo siente el joven Ethan Wate, aburrido de las tradiciones locales que recrean la guerra de secesión, o de las expectativas con la chica que le tira los tejos. La cosa cambia con la llegada de Lena Duchannes, fascinante sobrina del misterioso y rarito Macon Ravenwood, un tipo siempre encerrado en su mansión. Porque surge el amor. El único inconveniente es que él es un humano y ella una bruja sobre la que pesa una maldición. Adaptación de la primera entrega de una saga juvenil conocida como “Las crónicas de Caster”, creada por Kami Garcia y Margaret Stohl. El referente, al que se trata de añadir quizá algo más de oscuridad e intectualidad, es sin duda otra saga juvenil, la creada por Stephanie Meyer, estamos al fin y al cabo ante un “Crepúsculo” con brujas y libros. Porque las ideas de amor imposible y sacrificio son constantes que innegablemente comparten. Quizá lo que pesa al film dirigido y escrito para el cine por Richard LaGravanese es su intento por ofrecer algo más profundo que la popular saga vampírica. Y aunque se agradece el esfuerzo, lo cierto es que al estilo de La brújula dorada, ofrece un extraño, incoherente y, por qué no decirlo, aburrido batiburrillo de ideas acerca de fe y superstición, ciencia y magia, el poder intangible del amor, que exige sacrificio. Al final la trama hace honor a la frase de G.K. Chesterton de que “cuando no se cree en Dios, se acaba creyendo en cualquier cosa”. Se revele poco inteligente este enfoque, que sin duda resta público. No falta la inevitable ración de efectos especiales, a cuento de los hechizos de turno, no demasiado originales. El film permite la presentación en sociedad, por así decir, de actores juveniles desconocidos –Alden Ehrenreich, Alice Englert– y “ganarse los garbanzos” a los veteranos –­Jeremy Irons, Emma Thompson–.

4/10
Behind the Candelabra

2013 | Behind the Candelabra

No estamos propiamente ante un biopic, sino que Behind the Candelabra es una película sobre la relación homosexual que mantuvieron el excéntrico y amanerado pianista y cantante Wladziu Valentino Liberace, más conocido como Liberace, y su joven chófer y secretario personal Scott Thorson, durante más de media década. Lo que no quita para que nos podamos hacer una idea bastante aproximada del personaje, o al menos de cómo lo veía quien fuera su amante. El guión de Richard LaGravenese se basa principalmente en un libro publicado por Thorson cuando el otro ya había fallecido. Aunque Liberace nunca reconoció públicamente ser gay, los medios lo tenían como dato cierto, y algunos de su círculo íntimo lo confirmaron. Su fallecimiento se consideró ligado a complicaciones derivadas de haber contraido el sida. Steven Soderbergh da en Behind the Candelabra una vez más pruebas de su asombrosa versatilidad, para pintar de modo bastante convincente la evolución en la relación entre Liberace y Thorson, bien encarnados por un demacrado Michael Douglas, que pinta bien la exuberancia vital de su personaje, y Matt Damon, que dota al suyo de la creciente frustración de ser en el fondo, simplemente, el último “chico de Lee”. El cineasta no ahorra detalles de sensualidad homoerótica que pueden parecer algo tópicos, puro cliché, pero hay que reconocer que no entrega una narración complaciente, y ahonda en emociones como la hipersensibilidad, el amor a la madre (la veterana Debbie Reynolds), los excesos a que conduce la abundancia de bienes, el complejo de inferioridad, los celos, el egocentrismo... También se juega a la ambigüedad con ciertos sentimientos paternales de Lee hacia Scott, de modo que su adopción no es una simple tapadera, sino síntoma de una situación anímica más compleja y difícil de definir. A la vez se muestra la valía de Liberace como artista en sus puestas en escena capaces de encandilar al público, y que forman parte de los recuerdos de Scott en la escena del funeral. Y como no puede ser de otra manera, también se describen los esfuerzos de Liberace por conservar en la esfera privada su inclinación sexual, también por salvaguardar su carrera. En tal sentido el título del film, Behind the Candelabra, que alude al candelabro sobre el piano de sus actuaciones, también sería una referencia a un ocultamiento al que habrían obligado tiempos en que no existía el orgullo gay.

6/10
Agua para elefantes

2011 | Water for Elephants

El joven Jacob, estudiante de veterinaria en los años de la Gran Depresión en EE.UU., abandona su carrera tras la trágica muerte de sus padres. Deprimido y sin amigos, la providencia quiere que se suba por la noche en un tren en marcha, que resulta ser un circo que recorre el país ofreciendo sus funciones. Dirige con mano férrea la empresa con más de un centenar de personas August, un tipo alcohólico de carácter mercurial, tiránico con sus empleados y con su esposa Marlena. August acepta que Jacob se sume a la gran familia circense, aunque no puede prever que se va a enamorar de su mujer. Adaptación de la novela superventas de Sara Gruen, sigue la estela romanticona y melodramática de autores como Nicholas Spark. Básicamente la película está planteada como un largo flash-back en que el anciano Jacob recuerda su aventura en el espectáculo más grande del mundo; y el eje primordial de tales recuerdos es el triángulo amoroso que componen Marlena, Jacob y August, aunque no falten momentos que pintan la camaradería y las diferencias entre la gente del circo, la crueldad del líder, o las acrobacias de la elefanta Rossie, que podría salvar una empresa que está en declive. Aunque a veces se diría que el modelo que inspira a Richard LaGravenese (guionista, entre cuyos trabajos se encuentra el de otro amor adúltero, Los puentes de Madison) y Francis Lawrence (director, que cambia de registro después de Soy leyenda) es Titanic, el resultado dista bastante del film de referencia. No logran ambos disimular un poco el carácter folletinesco de la trama, y el clímax de la última función no consigue el objetivo de ser memorable. Se agradece el esfuerzo de Robert Pattinson por acometer un papel dramático que demuestre que es capaz de algo más que Crepúsculo, pero le pesa la responsabilidad de llevar el peso de la historia. Y resulta demasiado obvio que Christoph Walz ha sido escogido para encarna a August por su anterior trabajo en Malditos bastardos, el actor corre el riesgo de quedar encasillado, al menos en el paisaje hollywoodiense. La más entonada es sin duda Reese Witherspoon, que no sólo se ha preparado para trabajar con el elefante, sino que imprime credibilidad a un personaje cercano al estereotipo.

5/10
Posdata: te quiero

2007 | P.S. I Love You

Holly y Gerry parecen el matrimonio perfecto, se quieren con locura, saben superar sus diferencias. Pero... El cáncer mata a Gerry. Y la viuda Holly no admite consuelo, está hecha fosfatina, se siente incapaz de salir de casa, distraerse o lo que sea, a pesar de los esfuerzos de sus dos mejores amigas y su familia. Para colmo, algo contribuye a que Holly no pase la página de Gerry demasiado rápido. Resulta que su amado esposo, antes de morir, dejó organizado una especie de juego para ella, como una gimkana romántica y sentimental que debería ayudarle a encauzar el resto de su vida. De modo que Holly empieza a recibir mensajitos y regalitos, que sirven para recordar los mejores momentos en común, el modo que se conocieron, etc., servidos con ¿oportunos? flash-backs. Lo que no está claro es que dicho plan ayude a superar la pena. Desde luego la madre de Holly más bien piensa que aquello es regodearse en el dolor. Almibarada tragicomedia romántica, ejecutada por un amante del género, el guionista y director Richard LaGravenese, que adapta una novela de Cecelia Ahern. El resultado es fallido, a pesar de algún momento más o menos emotivo. Lo cierto es que LaGravenese funciona mejor cuando sus guiones románticos los lleva a la pantalla otro, y más si es un gran cineasta como Alfonso Cuarón, Robert Redford o Clint Eastwood, y ahí están para demostrarlo sus títulos La princesita, El hombre que susurraba a los caballos y Los puentes de Madison. Aquí se equivoca en la línea de salida, la petición al espectador de que suspenda su incredulidad con tan disparatado argumento resulta difícil de atender. El desequilibrio de risas, lágrimas y amor es patente, el reduccionismo sentimental excesivo. Y la dirección es demasiado plana para persuadir de que esto tiene pies y cabeza, resulta difícil no conceder la razón a la madre de que todo “el plan” es un ejercicio de sadismo de dudoso gusto. Además, se concilia poco con ese amor romántico y apasionado que se procura ensalzar algunas ideas ridículas de las “amigas” de Holly, como llevarla a un club nocturno gay para divertirse, o animarla a tener sexo ocasional, para llevar mejor la tristeza que le embarga. No basta tener un reparto atractivo, con la “friend” Lisa Kudrow, Gerard Butler, Hilary Swank y Kathy Bates, las dos últimas damas con Oscar, para levantar la cosa, que cae en todos los tópicos imaginables en lo relativo a posibles nuevos amores. Por cierto que en el film se deja ver un tal Jeffrey Dean Morgan, que parece el “primo americano” de Javier Bardem.

4/10
Diarios de la calle

2007 | Freedom Writers

Erin Gruwell es una joven blanca, recién licenciada, muy orgullosa de su padre, un liberal que luchó en su época por los derechos civiles. Deseosa de estar a la altura de su padre, consigue trabajo en el conflictivo instituto Wilson, de Long Beach, donde los experimentos de integración racial en las aulas, donde conviven blancos, negros, hispanos y asiáticos, no parecen estar dando los resultados apetecidos. Erin aparece ante todos los que le rodean -la directora del departamento Margaret, los otros profesores, su marido, su padre, sus alumnos- como alguien ingenuo, que en poco tiempo va a descubrir que la vida es dura, que sus buenos deseos no bastan para ayudar. Y si bien es verdad que algo de esto hay, Erin no se rinde, sino que sigue esforzándose por ganarse a sus alumnos. Y a partir de una clase memorable, a partir de la caricatura que un chico ha pintado de otro compañero, empezará la larga ascensión de obtener la confianza de sus alumnos. Richard LaGravenese, guionista y director, se basa en un caso real de experiencia educativa que se plasmó en forma de libro, "Los diarios de los escritores de la libertad". Allí se recogían extractos de los diarios que Erin animó a sus alumnos a llevar, donde plasmaban las difíciles condiciones de familia, pandilleros y violencia, en las que se veían obligados a sobrevivir. El film es muy sugerente, porque subraya con acierto cómo un profesor debe esforzarse por entender a sus alumnos, para de este modo poder darles la educación y enseñanza que necesitan. Cómo logra concienciarles acerca de sus problemas de convivencia presentándoles el horror del holocausto, o el modo en que les aficiona a la lectura, incluso con sacrificios económicos personales que suponen el pluriempleo, tienen fuerza, y llevan a la hermosa escena en que traen al instituto a la mujer que acogió en su casa a la célebre Ana Frank, inspiradora de la pedagogía de Erin de los diarios. La doblemente oscarizada Hilary Swank da el tipo perfecto de mujer idealista y risueña, a la par que testaruda, a la que mueve un noble fin, que no logra conciliar con la atención de su vida matrimonial. En ese sentido el film es honesto, no pinta a una mujer perfecta, y tampoco pretende que los enfoques pedagógicos de Erin sean la solución perfecta y única al problema educativo. Pero sí se subraya, justamente, su sincero empeño por hacer que las cosas cambien a mejor, con logros notables. En el resto del reparto, los demás personajes son secundarios, pero hacen un trabajo notable Patrick Dempsey e Imelda Staunton, a los que toca asumir los antipáticos personajes del marido y la profesora antagonista de Erin, y Scott Glenn, como el padre de la novata profesora. También hacen un gran trabajo los desconocidos jóvenes que interpretan a los alumnos, y que en algunos casos proceden de los mismos ambientes marginales que retrata el film.

6/10
Paris, je t'aime

2006 | Paris, je t'aime

Mosaico formado por dieciocho historias cortas, rodadas por cineastas excepcionales, que giran en torno al amor. Cada una transcurre en un barrio de París diferente, que sirve como título a cada segmento. El principal escollo es que los cineastas tienen entre cinco y seis minutos por corto, lo que supone un reto para muchos de ellos, acostumbrados a desarrollar sus historias. Sintetizar un relato no es tarea fácil, menos en el cine moderno, en el que por ejemplo son necesarias tres horas de King Kong para contar lo mismo que la película clásica, de 100 minutos. Esta dificultad deriva en que pocos de los autores son capaces de desarrollar una historia de entidad, y los que salen mejor parados son en su mayor parte los que se decantan por narrar una anecdotilla. Es el caso de Joel y Ethan Coen, que mezclan suspense y comedia en ‘Tuileries’, aunque no muestran París, pues transcurre en su totalidad en la estación de metro. Steve Buscemi interpreta a un turista que descubre a una pareja magreándose en el andén de enfrente, lo que causará imprevistas reacciones de los observados. Tiene también su gracia ‘Tour Eiffel’, en la que Sylvain Chomet reivindica el derecho a la diversidad, a través de la historia de amor de dos mimos. Isabel Coixet realiza su primera incursión en el género cómico, pues en ‘Bastille’ parodia sus propios dramones lacrimógenos, a través de la historia de un hombre a punto de dejar a su mujer por una amante más joven. Resulta al menos curiosa ‘Père Lachaise’, en la que el especialista en terror Wes Craven  cuenta con simpatía la visita de una pareja a la tumba de Oscar Wilde. El propio Craven interviene brevemente como actor en ‘Quartier de la Madeleine’, donde Vincenzo Natali convierte a Elijah Wood en protagonista de una historia de vampiros. Esto no significa que no hayan tenido éxito algunos cineastas que han optado por la vía dramática. Destaca Gurinder Chadha, con ‘Quais de Seine’, que apunta con pocos trazos una historia de amor interracial. En ‘Loin du 16ème’, los brasileños Walter Salles y Daniela Thomas han elegido una entrañable historia de amor maternal, recordando que el amor puede ser de diferentes clases. Frédéric Auburtin se ha encargado de rodar imágenes de París, que sirven de transición entre los cortos, y de ‘Quartier Latin’, homenaje al cine de John Cassavetes, con dos de los actores habituales del neoyorquino, su esposa Gena Rowlands y Ben Gazzara. Como en todos los trabajos colectivos, es inevitable que el nivel sea desigual. Desentonan parcialmente algunos pasajes, como ‘Porte de Choisy’, relato surrealista en torno a unas peluquerías chinas. Lo mismo le ocurre a ‘Le Marais’, pues a pesar de la fuerza visual de Gus Van Sant, su narración de un encuentro que podría dar lugar a una relación homosexual no acaba de arrancar. 

5/10
Beloved

1998 | Beloved

1873. Estado sureño de Ohio. Paul D. visita a su amiga Sethe tras 18 años de ausencia. No se han visto desde los tiempos de la esclavitud. Un alud de sentimientos y secretos, largo tiempo sepultados, pugna por ver la luz. Cuando parece que Denver, hija de Sethe, acepta la llegada de Paul D., hasta el punto de que la posibilidad de formar familia apunta maneras, se presenta Beloved. Esta extraña jovencita, retrasada niñoide con un punto de posesión diabólica, trastorna el paisaje doméstico. Adaptación de una novela de la afroamericana Toni Morrison, ganadora del Nobel de Literatura. Se trata de una película difícil, espesa como el chocolate, hermética como caja sin cerradura, pero en la que las piezas, aparentemente dispersas, van poco a poco encajando hasta dar una trama coherente. Son casi tres horas de metraje, de duro y descarnado drama de atmósfera malsana, donde se hacen presente con frecuencia elementos mágicos de una cultura diferente. Hechicería, casas embrujadas, extrañas visiones, pasiones abominables, conviven con la tragedia de tintes realistas a la que abocan los excesos de los negreros. El director, Jonathan Demme, arriesga al abordar un mundo que guarda poca relación con su anterior filmografía (El silencio de los corderos, Philadelphia). Y los actores se dejan la piel componiendo sus personajes; aunque se habría agradecido un mayor desarrollo de la atractiva predicadora anciana Baby Suggs.

4/10
De ahora en adelante

1998 | Living Out Loud

Judith está desolada. Su marido, prestigioso médico, la ha dejado por una mujer más joven. Sola, tiene una gran nostalgia del amor. El encuentro con un tipo es más una fantasía que otra cosa, pero le sirve para iniciar una singular amistad con el conserje y ascensorista de su lujosa vivienda en la Quinta Avenida neoyorquina. Agradable película romántica, con historia de amor ¿imposible? entre Holly Hunter y Danny DeVito. Supone el debut en la dirección de Richard LaGravenese, guionista de tramas amorosas como Los puentes de Madison o El hombre que susurraba a los caballos.

5/10
El hombre que susurraba a los caballos

1998 | The Horse Whisperer

Dos adolescentes sufren un accidente mientras montan a caballo. Una muere. Grace, la otra, pierde una pierna y queda muy traumatizada. Sus padres, que no se llevan muy bien, no saben qué hacer para que la chica recupere la alegría. Hasta que Annie, la madre, toma una drástica decisión: deja temporalmente su trabajo en una revista, y se lleva a su hija y al caballo (éste se encuentra en estado semisalvaje desde el accidente) a Montana. Allí vive Tom Booker, un célebre cuidador de caballos. Estupendo film, inspirado en la novela de Nicholas Evans (hay cambios importantes, sobre todo en el final), tiene algunos puntos en común con Los puentes de Madison. Robert Redford escoge un tema perfecto para subrayar los contrastes entre la paz de la naturaleza y el ajetreo de la gran ciudad. El personaje de Tom, que Robert Redford se reserva (es la primera vez que Redford dirige y actúa en un film), es un verdadero bombón, y le va como anillo al dedo. Film contemplativo, con una fotografía de los paisajes de Montana alucinante, y que gustará un montón a los amantes de los caballos, ofrece además una historia sólida. El film refleja las tensiones en una familia (como el amor entre marido y mujer ha perdido fuelle, las dudas entre un nuevo romance o la fidelidad, el acercamiento a una hija que está lejos, muy lejos) con intensidad; y atrapa de lleno al espectador.

6/10
El amor tiene dos caras

1996 | The Mirror Has Two Faces

Melodrama sentimental notablemente dirigido por la polifacética Barbra Streisand. Rose (Barbra Streisand) y Gregory (Jeff Bridges) llevan vidas paralelas como profesores de universidad. Mientras que Rose busca un amor apasionado que cambie su rutina diaria, Gregory, lejos de querer enamorarse, sólo quiere una compañera en la vida. La relación entre ambos llegará a formar una sólida amistad, tras la cual decidirán llevar a cabo un extraño acuerdo: un matrimonio sin sexo. Pero, como suele ocurrir, la vida les sorprenderá y Rose y Gregory se darán cuenta de que el amor no tiene reglas... Las magníficas interpretaciones de un estupendo reparto y el elocuente guión de Richard LaGravenese componen un cuadro a la vez realista e ideal sobre el poder del amor. Comedia que disfrutarán sobre todo los románticos empedernidos.

4/10
Unstrung Heroes

1995 | Unstrung Heroes

En los años 60, a un chaval de doce años, Steven, le toca cargar con el dolor que supone el cáncer de ovarios que padece su madre. Durante un verano, mientras su padre cuida de su madre, él se va a vivir con sus dos excéntricos tíos, Arthur y Danny, con los que tendrá una relación muy especial, y que le invitan a explorar sus raíces judías. Film de iniciación a la vida para un adolescente, el guionista Richard LaGravenese adapta un libro de Franz Lidz para Diane Keaton, en una de las incursiones de la actriz como directora. Tiene un tono agridulce, pues combina el humor con esa situación tan irrepetible de saber que la vida de una madre se apaga; y muestra cómo el heroísmo puede y debe formar parte de lo cotidiano.

5/10
La princesita

1995 | A Little Princess

Sara es una niña india que vive rodeada de felicidad junto a su padre, en su lejano país. Pero su vida cambia cuando su padre debe marcharse a la guerra y ella queda internada en un colegio de Nueva York. El colegio tiene una normas muy estrictas, que Sara, alegre y siempre dispuesta a la diversión, no puede aceptar. Es entonces cuando, acompañada de su inseparable amiga norteamericana, se sumerge en un universo de fantasía donde reina su imaginación. Una película encantadora, adaptación de la obra de Frances Hodgson Burnett, repleta de buenos sentimientos, en la que el mundo real se mezcla con el imaginario en el corazón de una niña. Para ello, la adorable Sara recuerda las palabras que le decía su querido padre: "Todas las niñas son princesas". Fue el primer film del mexicano Alfonso Cuarón en Hollywood, donde dio muestras de su enorme fuerza visual y de su capacidad para abordar mundos llenos de magia. Preciosas música y fotografía, que dan perfecto empaque al film.

7/10
Los puentes de Madison

1995 | The Bridges of Madison County

Un maduro fotógrafo aventurero, intrepretado por Clint Eastwood, y una aburrida y soñadora ama de casa, interpretada por Meryl Streep, se conocen casualmente. El coche de Eastwood se ha averiado, y debe pedir ayuda desde la casa de Streep, en medio del campo. Ambos han tenido sus experiencias, y no esperan mucho más de la vida. Su relación, al principio tímidamente, se acaba convirtiendo en una apasionado romance adúltero que ninguno de los dos puede evitar. El gran Clint Eastwood dice a propósito de su película: "Es una historia de relaciones humanas. No hay efectos especiales, sólo actores, amor y emoción. No creo que puede pedirse más al cine". Las interpretaciones que completan Eastwood y Streep son magistrales. Son los únicos personajes de la película, y consiguen darle el tono adecuado, intenso pero equilibrado. Los puentes de Madison es poderosa, sutil y muy sugerente, y de con este cambio de registro, Eastwood demuestra su maestría en el arte de dirigir.

6/10
El rey pescador

1991 | The Fisher King

Parry (Robin Williams) es un antiguo profesor de historia medieval al que le apasionaba su profesión. Se sumergió hasta tal punto en sus conocimientos, que ahora vive en una especie de chifladura. Jack (Jeff Bridges) es una antigua estrella de la radio que sólo pensaba en sí mismo, en su dinero y en su fama. Su exagerada soberbia y arrogancia le hizo ser partícipe de un terrible incidente, que ahora le atormenta. Jack vive en la calle, desesperado y aficionado al alcohol con el fin de olvidar su pasado. Cuando conoce a Parry, le toma por un loco. Parry le cuenta que Nueva York es un mundo medieval donde campan a sus anchas los dragones, los caballeros y las doncellas. Cree que tiene una misión, de la que depende su honor, y hará todo lo que sea por cumplirla. Jack se ve cada vez más cautivado por la imaginación de Parry, y juntos emprenderán la búsqueda del Santo Grial por la ciudad de Nueva York. Una película fantástica, realizada con una imaginación desbordante por el siempre sugerente aunque algo confuso Terry Gilliam. Cuenta con una excelente pareja protagonista, que se complementan a la perfección. La historia cautiva desde el principio. El argumento es muy original y propone una acción que engancha al espectador desde el principio hasta el final. Es muy entretenida y supone una propuesta diferente.

7/10
Los últimos cinco años

2014 | The Last Five Years

Richard LaGravenese (Diarios de la calle, Posdata: Te quiero) escribe y dirige un film musical a partir de la obra teatral de Jason Robert Brown, estrenada en el Nortlight Theatre de Chicago. Habla del amor y la posterior crisis conyugal de Cathy –aspirante a actriz– y de Jamie –joven novelista– en un lapso de tiempo de cinco años. Los peligros y tiranteces emocionales provocados por el deseo de triunfar artísticamente y las dificultades de gestionar el éxito son los temas planteados. La osadía de tratarse de una película exclusivamente cantada le sale cara al director neoyorquino, que no logra atrapar del todo al espectador, ni por los temas musicales ni por la historia. Porque además no hay trama propiamente dicha, ni acción de ningún tipo, tan sólo diálogos entre los protagonistas, o monólogos cantados por ambos alternativamente. Y aunque es audaz el juego temporal –las imágenes de ella van de adelante a atrás y las de él de atrás a adelante–, en general no funciona el montaje abrupto y desordenado, con tantas idas y venidas entre los años 2008 y 2013, por el sencillo hecho de que cuesta situarse en el momento anímico y vital de los personajes. El resultado desconcierta al principio y termina siendo simplemente aburrido. Sin embargo, técnicamente Los últimos cinco años sí destaca la elegancia de la narración, apoyada en un sutil uso de la cámara, siempre en movimiento, con profusión de lentos planos grúa y delicados y trabajados travellings que evitan con maestría la discontinuidad del corte, lo cual además resulta meritorio al tratarse de secuencias musicales rodadas en una o muy pocas tomas. En este sentido, hay escenas magníficamente concebidas, como la de la sorpresa navideña, con el tema “The Schmuel Song”, o la que ilustra la notable canción final, “Goodbye Until Tomorrow”. Y por encima de todo, hay que hacer mención a las impresionantes cualidades vocales de los actores: la más familiar en esta faceta, Anna Kendrick (Dando la nota, Into the Woods); y el más desconocido Jeremy Jordan (Smash).

5/10
Hermosas criaturas

2013 | Beautiful Creatures

Gatlin, un perdido pueblo sureño de los Estados Unidos, donde el horizonte vital de sus habitantes parece bastante limitado. Así lo siente el joven Ethan Wate, aburrido de las tradiciones locales que recrean la guerra de secesión, o de las expectativas con la chica que le tira los tejos. La cosa cambia con la llegada de Lena Duchannes, fascinante sobrina del misterioso y rarito Macon Ravenwood, un tipo siempre encerrado en su mansión. Porque surge el amor. El único inconveniente es que él es un humano y ella una bruja sobre la que pesa una maldición. Adaptación de la primera entrega de una saga juvenil conocida como “Las crónicas de Caster”, creada por Kami Garcia y Margaret Stohl. El referente, al que se trata de añadir quizá algo más de oscuridad e intectualidad, es sin duda otra saga juvenil, la creada por Stephanie Meyer, estamos al fin y al cabo ante un “Crepúsculo” con brujas y libros. Porque las ideas de amor imposible y sacrificio son constantes que innegablemente comparten. Quizá lo que pesa al film dirigido y escrito para el cine por Richard LaGravanese es su intento por ofrecer algo más profundo que la popular saga vampírica. Y aunque se agradece el esfuerzo, lo cierto es que al estilo de La brújula dorada, ofrece un extraño, incoherente y, por qué no decirlo, aburrido batiburrillo de ideas acerca de fe y superstición, ciencia y magia, el poder intangible del amor, que exige sacrificio. Al final la trama hace honor a la frase de G.K. Chesterton de que “cuando no se cree en Dios, se acaba creyendo en cualquier cosa”. Se revele poco inteligente este enfoque, que sin duda resta público. No falta la inevitable ración de efectos especiales, a cuento de los hechizos de turno, no demasiado originales. El film permite la presentación en sociedad, por así decir, de actores juveniles desconocidos –Alden Ehrenreich, Alice Englert– y “ganarse los garbanzos” a los veteranos –­Jeremy Irons, Emma Thompson–.

4/10
Posdata: te quiero

2007 | P.S. I Love You

Holly y Gerry parecen el matrimonio perfecto, se quieren con locura, saben superar sus diferencias. Pero... El cáncer mata a Gerry. Y la viuda Holly no admite consuelo, está hecha fosfatina, se siente incapaz de salir de casa, distraerse o lo que sea, a pesar de los esfuerzos de sus dos mejores amigas y su familia. Para colmo, algo contribuye a que Holly no pase la página de Gerry demasiado rápido. Resulta que su amado esposo, antes de morir, dejó organizado una especie de juego para ella, como una gimkana romántica y sentimental que debería ayudarle a encauzar el resto de su vida. De modo que Holly empieza a recibir mensajitos y regalitos, que sirven para recordar los mejores momentos en común, el modo que se conocieron, etc., servidos con ¿oportunos? flash-backs. Lo que no está claro es que dicho plan ayude a superar la pena. Desde luego la madre de Holly más bien piensa que aquello es regodearse en el dolor. Almibarada tragicomedia romántica, ejecutada por un amante del género, el guionista y director Richard LaGravenese, que adapta una novela de Cecelia Ahern. El resultado es fallido, a pesar de algún momento más o menos emotivo. Lo cierto es que LaGravenese funciona mejor cuando sus guiones románticos los lleva a la pantalla otro, y más si es un gran cineasta como Alfonso Cuarón, Robert Redford o Clint Eastwood, y ahí están para demostrarlo sus títulos La princesita, El hombre que susurraba a los caballos y Los puentes de Madison. Aquí se equivoca en la línea de salida, la petición al espectador de que suspenda su incredulidad con tan disparatado argumento resulta difícil de atender. El desequilibrio de risas, lágrimas y amor es patente, el reduccionismo sentimental excesivo. Y la dirección es demasiado plana para persuadir de que esto tiene pies y cabeza, resulta difícil no conceder la razón a la madre de que todo “el plan” es un ejercicio de sadismo de dudoso gusto. Además, se concilia poco con ese amor romántico y apasionado que se procura ensalzar algunas ideas ridículas de las “amigas” de Holly, como llevarla a un club nocturno gay para divertirse, o animarla a tener sexo ocasional, para llevar mejor la tristeza que le embarga. No basta tener un reparto atractivo, con la “friend” Lisa Kudrow, Gerard Butler, Hilary Swank y Kathy Bates, las dos últimas damas con Oscar, para levantar la cosa, que cae en todos los tópicos imaginables en lo relativo a posibles nuevos amores. Por cierto que en el film se deja ver un tal Jeffrey Dean Morgan, que parece el “primo americano” de Javier Bardem.

4/10
Diarios de la calle

2007 | Freedom Writers

Erin Gruwell es una joven blanca, recién licenciada, muy orgullosa de su padre, un liberal que luchó en su época por los derechos civiles. Deseosa de estar a la altura de su padre, consigue trabajo en el conflictivo instituto Wilson, de Long Beach, donde los experimentos de integración racial en las aulas, donde conviven blancos, negros, hispanos y asiáticos, no parecen estar dando los resultados apetecidos. Erin aparece ante todos los que le rodean -la directora del departamento Margaret, los otros profesores, su marido, su padre, sus alumnos- como alguien ingenuo, que en poco tiempo va a descubrir que la vida es dura, que sus buenos deseos no bastan para ayudar. Y si bien es verdad que algo de esto hay, Erin no se rinde, sino que sigue esforzándose por ganarse a sus alumnos. Y a partir de una clase memorable, a partir de la caricatura que un chico ha pintado de otro compañero, empezará la larga ascensión de obtener la confianza de sus alumnos. Richard LaGravenese, guionista y director, se basa en un caso real de experiencia educativa que se plasmó en forma de libro, "Los diarios de los escritores de la libertad". Allí se recogían extractos de los diarios que Erin animó a sus alumnos a llevar, donde plasmaban las difíciles condiciones de familia, pandilleros y violencia, en las que se veían obligados a sobrevivir. El film es muy sugerente, porque subraya con acierto cómo un profesor debe esforzarse por entender a sus alumnos, para de este modo poder darles la educación y enseñanza que necesitan. Cómo logra concienciarles acerca de sus problemas de convivencia presentándoles el horror del holocausto, o el modo en que les aficiona a la lectura, incluso con sacrificios económicos personales que suponen el pluriempleo, tienen fuerza, y llevan a la hermosa escena en que traen al instituto a la mujer que acogió en su casa a la célebre Ana Frank, inspiradora de la pedagogía de Erin de los diarios. La doblemente oscarizada Hilary Swank da el tipo perfecto de mujer idealista y risueña, a la par que testaruda, a la que mueve un noble fin, que no logra conciliar con la atención de su vida matrimonial. En ese sentido el film es honesto, no pinta a una mujer perfecta, y tampoco pretende que los enfoques pedagógicos de Erin sean la solución perfecta y única al problema educativo. Pero sí se subraya, justamente, su sincero empeño por hacer que las cosas cambien a mejor, con logros notables. En el resto del reparto, los demás personajes son secundarios, pero hacen un trabajo notable Patrick Dempsey e Imelda Staunton, a los que toca asumir los antipáticos personajes del marido y la profesora antagonista de Erin, y Scott Glenn, como el padre de la novata profesora. También hacen un gran trabajo los desconocidos jóvenes que interpretan a los alumnos, y que en algunos casos proceden de los mismos ambientes marginales que retrata el film.

6/10
Paris, je t'aime

2006 | Paris, je t'aime

Mosaico formado por dieciocho historias cortas, rodadas por cineastas excepcionales, que giran en torno al amor. Cada una transcurre en un barrio de París diferente, que sirve como título a cada segmento. El principal escollo es que los cineastas tienen entre cinco y seis minutos por corto, lo que supone un reto para muchos de ellos, acostumbrados a desarrollar sus historias. Sintetizar un relato no es tarea fácil, menos en el cine moderno, en el que por ejemplo son necesarias tres horas de King Kong para contar lo mismo que la película clásica, de 100 minutos. Esta dificultad deriva en que pocos de los autores son capaces de desarrollar una historia de entidad, y los que salen mejor parados son en su mayor parte los que se decantan por narrar una anecdotilla. Es el caso de Joel y Ethan Coen, que mezclan suspense y comedia en ‘Tuileries’, aunque no muestran París, pues transcurre en su totalidad en la estación de metro. Steve Buscemi interpreta a un turista que descubre a una pareja magreándose en el andén de enfrente, lo que causará imprevistas reacciones de los observados. Tiene también su gracia ‘Tour Eiffel’, en la que Sylvain Chomet reivindica el derecho a la diversidad, a través de la historia de amor de dos mimos. Isabel Coixet realiza su primera incursión en el género cómico, pues en ‘Bastille’ parodia sus propios dramones lacrimógenos, a través de la historia de un hombre a punto de dejar a su mujer por una amante más joven. Resulta al menos curiosa ‘Père Lachaise’, en la que el especialista en terror Wes Craven  cuenta con simpatía la visita de una pareja a la tumba de Oscar Wilde. El propio Craven interviene brevemente como actor en ‘Quartier de la Madeleine’, donde Vincenzo Natali convierte a Elijah Wood en protagonista de una historia de vampiros. Esto no significa que no hayan tenido éxito algunos cineastas que han optado por la vía dramática. Destaca Gurinder Chadha, con ‘Quais de Seine’, que apunta con pocos trazos una historia de amor interracial. En ‘Loin du 16ème’, los brasileños Walter Salles y Daniela Thomas han elegido una entrañable historia de amor maternal, recordando que el amor puede ser de diferentes clases. Frédéric Auburtin se ha encargado de rodar imágenes de París, que sirven de transición entre los cortos, y de ‘Quartier Latin’, homenaje al cine de John Cassavetes, con dos de los actores habituales del neoyorquino, su esposa Gena Rowlands y Ben Gazzara. Como en todos los trabajos colectivos, es inevitable que el nivel sea desigual. Desentonan parcialmente algunos pasajes, como ‘Porte de Choisy’, relato surrealista en torno a unas peluquerías chinas. Lo mismo le ocurre a ‘Le Marais’, pues a pesar de la fuerza visual de Gus Van Sant, su narración de un encuentro que podría dar lugar a una relación homosexual no acaba de arrancar. 

5/10
De ahora en adelante

1998 | Living Out Loud

Judith está desolada. Su marido, prestigioso médico, la ha dejado por una mujer más joven. Sola, tiene una gran nostalgia del amor. El encuentro con un tipo es más una fantasía que otra cosa, pero le sirve para iniciar una singular amistad con el conserje y ascensorista de su lujosa vivienda en la Quinta Avenida neoyorquina. Agradable película romántica, con historia de amor ¿imposible? entre Holly Hunter y Danny DeVito. Supone el debut en la dirección de Richard LaGravenese, guionista de tramas amorosas como Los puentes de Madison o El hombre que susurraba a los caballos.

5/10

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