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Biografía

Ted Griffin

Ted Griffin

Ted Griffin

Filmografía
Premonición

2015 | Solace

Un serial killer está actuando. No parece haber un nexo de unión entre las víctimas, entre ellas un niño, pero coincide el "modus operandi", una incisión sin saña en la nuca con un estilete, se diría que el asesino buscaba una muerte inadvertida. El veterano detective del FBI Joe Merriwether decide pedir ayuda a su amigo John Clancy, antiguo colaborador que dejó de trabajar con la policía y lleva una vida solitaria por un drama familiar, y que tiene un peculiar don, una intuición superdotada que le permite tener conocimientos de sucesos pasados y futuros; la idea no convence a su socia investigadora, la psiquiatra Katherine Cowles, que considera el supuesto talento una patraña. El brasileño Afonso Poyart tuvo cierta repercusión en su país en 2012 con la cinta gangsteril Dos conejos, y ahora emprende su aventura en Hollywood con un thriller de buena factura, visualmente vistoso a la hora de presentar las premoniciones, en las persecuciones y sobre todo en ciertas escenas en que un mismo personaje se multiplica en el mismo plano. Aquí adapta un guión ajeno, del dúo Sean Bailey y Ted Griffin, con alguna idea ingeniosa –sobre todo en el modo de relacionar al asesino con Clancy, y en los motivos de sus asesinatos–, pero también con elementos flojos, desde que ponemos cara al asesino, la cosa se desbarata y el final con su epílogo sobre todo, produce cierto sonrojo. En cualquier caso es una película medianamente resultona, que se deja ver, mientras que Anthony Hopkins sigue demostrando que es un gran actor, que eleva el nivel de cualquier film con su sola presencia. Curiosamente, al igual que ocurría en El silencio de los corderos, compone un personaje que colabora con los federales sin formar parte de ellos.

4/10
Un golpe de altura

2011 | Tower Heist

Josh Kovaks lleva años siendo la mano derecha de un alto magnate de Wall Street llamado Arthur Shaw, propietario del edificio de apartamentos más lujoso de Nueva York. Allí trabaja Kovaks, quien con una impresionante competencia controla a todos los empleados, les trata bien y con justicia, es querido y conoce sus problemáticas, de modo que ejerce su trabajo con interés y dedicación. Pero todo se va a ir al traste cuando el FBI detiene a Shaw por delitos económicos. El gran hombre resulta ser un ladrón de millones de dólares. Lo terrible es que Kovaks y sus colegas pusieron sus ahorros en manos de Shaw para que invirtiera con ellos... Los empleados, con Kovaks a la cabeza, harán lo que sea para recuperar su dinero, aunque sea asaltar el edificio. Es muy probable que el equipo de guionistas se haya inspirado en filmes como Ocean's Eleven, pues la premisa responde bien al mismo planteamiento: un robo en un lugar en principio inaccesible –esta vez uno de los edificios más sofisticados de Nueva York–, llevado por una banda heterogénea de ladrones, con el objetivo de dar una lección (y vengarse) de un alto picatoste, clasista y sin escrúpulos. También el guión está configurado para intrigar al espectador, de modo que éste ignora cuáles son los pasos a seguir por el equipo. Dirige con un brío muy eficaz Brett Ratner, quien ya ha dado muestras de saber qué hacer con películas de acción y humor, tales como la trilogía iniciada con Hora punta. Aquí despliega ambos recursos, especialmente en la larguísima secuencia del robo del coche, cuyos efectos especiales son meritorios. El film tiene momentos para la risa e incluso la carcajada, y en general entretiene (la verdad es que hay que hacerlo muy mal para que un film de robos y tal y tal no lo haga). Aunque hay algunas serias carencias, como el soso y repentino desenlace, que olvida a personajes como el de la agente del FBI interpretado por Téa Leoni. Hay, sí, una cuestión importante que funciona: la definición de personajes. Los caracteres están trabajados, sin clichés ni lugares comunes, y todos tienen su aportación al conjunto (aunque seguramente Eddie Murphy podría haber dado para más). Esto es posible gracias al magnífico elenco de actores, con el comediante Ben Stiller a la cabeza y el cinismo del sarcástico Alan Alda como contrapunto.

5/10
Killers

2010 | Killers

Rutinaria comedia de acción, a pesar del atractivo de la pareja protagonista, Katherine Heigl y Ashton Kutcher. Repite un poco el esquema de la casi coincidente en el tiempo Noche y día, de chica normal que conoce a guapetón mozo que resulta ser un asesino de los servicios secretos, que eso sí, sólo mata a "los malos". Jen se enamora de Spencer cuando está de vacaciones con sus padres en Niza, y acaban casándose. Él deja su peligroso oficio, que ella desconoce por completo, pero pasados tres años de felicidad el pasado de Spencer sale a su encuentro, y junto con su esposa se ve envuelto en una "ensalada" de tiros. Robert Lutekic ha hecho bastante comedia (Una rubia muy legal, La cruda realidad), pero no demasiado memorable, más acertado estaba en el thriller 21: Black Jack, su mejor film. Aquí desarrolla la trama a trompicones, con continuas bromas verbales acerca de sexo, y escenas de acción y peleas resueltas sin gracia. Es sintomático de lo limitado del guión el último tramo, donde se acumula la gente que trata de matar al matrimonio protagonista, y eso que la peli apenas dura hora y media. Podían haber dado más juego los padres de la chica: Tom Selleck aún tiene un punto pero la alcohólica de Catherine O'Hara es plana y sin gracia.

3/10
Terriers

2010 | Terriers | Serie TV

Con el humor por bandera, Terriers narra la historia de dos amigos, uno de ellos ex policía, que deciden ganarse la vida como detectives privados, aunque carecen de licencia. Así que deben trabajar totalmente al margen de la ley, encargándose de casos que muchas veces les llevan a vivir situaciones de lo más surrealista. Además de su inestable trabajo, cargado de emociones y aventuras, su vida personal tampoco es que vaya a las mil maravillas. Al menos, se tienen el uno al otro... y con eso se deben conformar. Divertida, cargada de humor negro, la serie se muestra como un producto de entretenimiento puro y duro. Aquellos que busquen una nueva serie de detectives al uso no la encontrarán aquí, ya que es sobre todo una comedia que pretende hacernos reír con la forma de actuar de sus dos protagonistas. Éstos parecen ‘maldecidos’ una y otra vez con hacer las cosas de manera totalmente distinta a como deberían hacerse, y afrontan cada investigación siempre con el pie cambiado. Los casos presentados en cada capítulo sirven sólo para poner en evidencia sus cualidades como investigadores. Pero no sólo es eso, en donde meten la nariz para seguir el rastro de un crimen, lejos de conducirnos a un momento escabroso de estremecimiento, nos dibujarán una sonrisa en los labios, si no la provocación de una amplia carcajada. Y a pesar de que cuenta con ciertos tópicos, incluso a veces los diálogos y los chistes fáciles se pueden adivinar, está narrada con un buen ritmo y sus personajes resultan hasta jocosos (alguno de ellos recuerda lejanamente al Nota de El gran Lebowski). Poco importa si las situaciones están ya muy vistas en cine y televisión: chantajes, secuestros, líos de faldas, ex mujeres cabreadas... lo relevante es lo cotidiano, el particular proceder de la pareja protagonista. Esta comedia de investigación entretiene, que es bastante decir por estos pagos donde abundan series típicas sobre policías y detectives, ya demasiadas y últimamente incapaces de sorprender y enganchar a un nuevo público. Alegran la función y se muestran convincentes en sus inefables papeles Donal Logue (Life), en la piel de el ex-policía Hank Dolworth, y Michael Raymond-James (The Walking Dead), como el compañero de fatigas Britt Pollack.

6/10
Dicen por ahí...

2005 | Rumor Has It...

En plena crisis por su cercano matrimonio, que le asusta, Sarah añade nuevos ‘inputs’ a su vida que contribuyen a desorientarla más. Su hermanita, de repente, ha anunciado su boda, y a través de su abuela empieza a sospechar que historias familiares del pasado inspiraron la novela El graduado y el posterior film de Dustin Hoffman y Anne Bancroft. Lo cual podría significar que su padre no es su padre. Cualquiera sabe. El caso es que acude a conocer al auténtico ‘graduado’, y se siente atraído por él. El lío está servido. Rob Reiner sigue lejos de los buenos tiempos de antaño (La princesa prometida, Cuenta conmigo, Algunos hombres buenos). Aquí maneja la trama de enredo lo mejor que puede, urde alguna situación graciosa y saca partido al atractivo reparto encabezado por Kevin Costner y la guapa Jennifer Aniston.

4/10
Los impostores

2003 | Matchstick Men

Roy y Frank forman una pareja perfecta de timadores. Tienen una empresa de ventas y gracias a su mucha labia engatusan a los clientes más ingenuos para que compren productos por un precio exagerado, con promesas de premios fantásticos. Lógicamente los regalos nunca llegan. Negocio fácil, dinero fácil. Sin embargo, las vidas de ambos distan de ser perfectas. Roy, el jefe del tinglado, es un tipo materialmente disminuido por una inmensa colección de manías patológicas: siente pánico por los lugares abiertos, es un obseso de la limpieza y el orden y presenta una galería de tics a cual más compulsivo. Un dechado de equilibrio, vamos. Además, tras su divorcio vive una existencia de lo más solitaria y triste, sólo aligerada por la compañía de su socio Frank, un completo caradura que parece disfrutar con los problemas de su amigo. Pero algo va a cambiar la vida de Roy. La aparición de Ángela, una hija que nunca estuvo seguro de tener, le va a dar la oportunidad de salir un poco de sí mismo y a esa reciente paternidad sumará pequeños avances personales gracias a su visita periódica al psiquiatra. Por el contrario, Roy comprueba que su hija ha heredado sus “talentos” y que le encantaría formar parte de su equipo. La comedia, el drama y la intriga suave se solapan a partes iguales en Los impostores, de guión bien hilvanado y convincentes interpretaciones. Nicolas Cage, con clara herencia del Nicholson de Mejor... imposible, aporta un verdadero recital de gestos paranoicos, exteriorización de sus tensiones interiores, de su vida vacía. La encantadora Alison Lohman, por su parte, logra transmitir una frescura capaz no sólo de encandilar a Cage sino también al espectador. Ridley Scott filma con oficio el guión de los hermanos Ted y Nicholas Griffin, que ofrece numerosos puntos de interés. Porque, mientras juegan al ratón y al gato con las entendederas del espectador, son la soledad, el egoísmo, la culpa y la paternidad los temas que se revelan esenciales en la trama.

6/10
Ocean's Eleven

2001 | Ocean's Eleven

Los once de Ocean (George Clooney) pretenden desvalijar los tres casinos más importantes de Las Vegas. En teoría es sólo un trabajo más. Pero en realidad, Danny Ocean quiere dar una lección a Terry Benedict (Andy García), que le birló a su novia Tess (Julia Roberts) mientras estuvo en la cárcel; y recuperar a su chica, claro está. Después de triunfar con Traffic, Steven Soderbergh sirve un entretenimiento de primera clase.

6/10
Un plan perfecto

1999 | Best Laid Plans

Un poblacho perdido en la América profunda. La vida de Nick parece un callejón sin salida. De modo que acepta participar en un montaje de drogas, para sacarse unas pelillas. Lo malo es que se entrampa, y su “jefe” le exige una cantidad de pasta que no puede satisfacer. Así que urde un plan con su novia camarera, pra aprovecharse de la amistad con un viejo conocido del instituto. Clásica película de engaños y medias verdades, que emparenta lejanamente con el cine negro. El desconocido Mike Barker consigue contagiar al espectador un buscado desasosiego. A medida que las cosas se tuercen para los protagonistas, y su madeja de mentiras se enreda y enreda, sabe mantener el tipo y resolver airosamente la trama. En el juvenil reparto destaca la muy pizpireta entonces Reese Witherspoon, poco después de haber rodado Pleasantville.

4/10
Ravenous

1999 | Ravenous

Año 1847. El capitán John Boyd es un capitán de la caballería de los Estados Unidos, decepcionado después de su participación en la guerra con Méjico. Sus superiores no le ven con buenos ojos y le envían a un destino situado en la otra punta del mundo: un fuerte en Sierra Nevada, California. El destacamento lo forman tan sólo cinco personas, a cada cual más chiflado. Un día se presenta Colqhoun, superviviente de una expedición que fue sepultada por una avalancha de nieve. Los pocos que sobrevivieron se refugiaron en una cueva, y ante la falta de alimentos comenzaron a devorarse unos a otros. Ahora el ejército se dispone a comprobar la historia, y a rescatar a los que queden vivos. Antonia Bird juega con el terror y la locura en este film ambientado en el viejo Oeste. Se recomienda haber hecho bien la digestión antes de enfrentarse a esta historia de canibalismo, donde se puede ver a actores de talla, como Robert Carlyle, Guy Pearce y David Arquette.

5/10
Mad Dogs

2015 | Mad Dogs | Serie TV

Remake de la serie británica del mismo título, arranca con la reunión de cinco amigos en la casa de uno de ellos en Belice, en Centroamérica, en un lugar costero de aguas cristalinas verdaderamente paradisíaco. Promete ser aquel un encuentro lleno de diversión, donde disfrutarán de la fortuna de Milo obtenida de forma más que dudosa. Tanto que se ven enredados en una sangrienta trama, donde un tipo con una máscara les amenaza brutalmente, deben devolver el barco sustraido a su jefe por Milo, operación en la que los otros se han convertido en cómplices sin saberlo. La trama desarrollada por Chris Cole engancha, pero a la vez resulta demasiado extrema en su violencia y en el recurso a un humor negro no apto para todos los paladares. La idea es que cuando la propia supervivencia está en juego, el ser humano puede sacar a flote sus peores instintos, y la amistad puede dejar de serlo; y que con frecuencia depositamos las esperanzas de nuestra felicidad en metas que no merecen la pena. Con estos mimbres se van desarrollando los desafíos y sorpresas a que se enfrentan los personajes, con un reparto de caras conocidas –Ben Chaplin, Michael Imperioli...–, aunque no son actores de primerísima fila.

5/10
Terriers

2010 | Terriers | Serie TV

Con el humor por bandera, Terriers narra la historia de dos amigos, uno de ellos ex policía, que deciden ganarse la vida como detectives privados, aunque carecen de licencia. Así que deben trabajar totalmente al margen de la ley, encargándose de casos que muchas veces les llevan a vivir situaciones de lo más surrealista. Además de su inestable trabajo, cargado de emociones y aventuras, su vida personal tampoco es que vaya a las mil maravillas. Al menos, se tienen el uno al otro... y con eso se deben conformar. Divertida, cargada de humor negro, la serie se muestra como un producto de entretenimiento puro y duro. Aquellos que busquen una nueva serie de detectives al uso no la encontrarán aquí, ya que es sobre todo una comedia que pretende hacernos reír con la forma de actuar de sus dos protagonistas. Éstos parecen ‘maldecidos’ una y otra vez con hacer las cosas de manera totalmente distinta a como deberían hacerse, y afrontan cada investigación siempre con el pie cambiado. Los casos presentados en cada capítulo sirven sólo para poner en evidencia sus cualidades como investigadores. Pero no sólo es eso, en donde meten la nariz para seguir el rastro de un crimen, lejos de conducirnos a un momento escabroso de estremecimiento, nos dibujarán una sonrisa en los labios, si no la provocación de una amplia carcajada. Y a pesar de que cuenta con ciertos tópicos, incluso a veces los diálogos y los chistes fáciles se pueden adivinar, está narrada con un buen ritmo y sus personajes resultan hasta jocosos (alguno de ellos recuerda lejanamente al Nota de El gran Lebowski). Poco importa si las situaciones están ya muy vistas en cine y televisión: chantajes, secuestros, líos de faldas, ex mujeres cabreadas... lo relevante es lo cotidiano, el particular proceder de la pareja protagonista. Esta comedia de investigación entretiene, que es bastante decir por estos pagos donde abundan series típicas sobre policías y detectives, ya demasiadas y últimamente incapaces de sorprender y enganchar a un nuevo público. Alegran la función y se muestran convincentes en sus inefables papeles Donal Logue (Life), en la piel de el ex-policía Hank Dolworth, y Michael Raymond-James (The Walking Dead), como el compañero de fatigas Britt Pollack.

6/10
Terriers

2010 | Terriers | Serie TV

Con el humor por bandera, Terriers narra la historia de dos amigos, uno de ellos ex policía, que deciden ganarse la vida como detectives privados, aunque carecen de licencia. Así que deben trabajar totalmente al margen de la ley, encargándose de casos que muchas veces les llevan a vivir situaciones de lo más surrealista. Además de su inestable trabajo, cargado de emociones y aventuras, su vida personal tampoco es que vaya a las mil maravillas. Al menos, se tienen el uno al otro... y con eso se deben conformar. Divertida, cargada de humor negro, la serie se muestra como un producto de entretenimiento puro y duro. Aquellos que busquen una nueva serie de detectives al uso no la encontrarán aquí, ya que es sobre todo una comedia que pretende hacernos reír con la forma de actuar de sus dos protagonistas. Éstos parecen ‘maldecidos’ una y otra vez con hacer las cosas de manera totalmente distinta a como deberían hacerse, y afrontan cada investigación siempre con el pie cambiado. Los casos presentados en cada capítulo sirven sólo para poner en evidencia sus cualidades como investigadores. Pero no sólo es eso, en donde meten la nariz para seguir el rastro de un crimen, lejos de conducirnos a un momento escabroso de estremecimiento, nos dibujarán una sonrisa en los labios, si no la provocación de una amplia carcajada. Y a pesar de que cuenta con ciertos tópicos, incluso a veces los diálogos y los chistes fáciles se pueden adivinar, está narrada con un buen ritmo y sus personajes resultan hasta jocosos (alguno de ellos recuerda lejanamente al Nota de El gran Lebowski). Poco importa si las situaciones están ya muy vistas en cine y televisión: chantajes, secuestros, líos de faldas, ex mujeres cabreadas... lo relevante es lo cotidiano, el particular proceder de la pareja protagonista. Esta comedia de investigación entretiene, que es bastante decir por estos pagos donde abundan series típicas sobre policías y detectives, ya demasiadas y últimamente incapaces de sorprender y enganchar a un nuevo público. Alegran la función y se muestran convincentes en sus inefables papeles Donal Logue (Life), en la piel de el ex-policía Hank Dolworth, y Michael Raymond-James (The Walking Dead), como el compañero de fatigas Britt Pollack.

6/10

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