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Biografía

Xavier Beauvois

Xavier Beauvois

53 años

Xavier Beauvois

Nació el 20 de Marzo de 1967 en Auchel, Pas-de-Calais, Francia

Premios: 2 Festival de Cannes

Ganador de 2 premios

Filmografía
La casa de verano

2018 | Les estivants

Mientras busca financiación para rodar su siguiente película, sobre el fallecimiento de su propio hermano, la realizadora Anna recibe una devastadora noticia. Su marido, Luca, con el que tiene una hija en común, ha decidido abandonarla, porque se ha enamorado de una mujer más joven. Tratará de superar la separación durante las vacaciones, en la lujosa residencia veraniega de su familia. Se conoce más a Valeria Bruni Tedeschi como actriz de títulos como Locas de alegría, y a nivel popular como hermana de la archifamosa Carla Bruni, lo que la convierte en cuñada del ex presidente Nicolas Sarkozy. Pero tiene en su haber varios largometrajes como directora, de hecho éste hace el sexto. De nuevo vuelve a inspirarse en su propia vida, pues como en Es más fácil para un camello… y Un castillo en Italia parece interpretarse a sí misma, y aunque no se sabe dónde acaba la realidad y empieza la ficción, todo tiene visos de haber ocurrido de verdad. De nuevo retrata en clave de comedia dramática a su familia de clase alta, poniendo hincapié en la dificultad para aceptar el divorcio, todo indica que recogiendo elementos de su relación con Louis Garrel. Pero también habla con sorna de la frivolidad con la que algunos ricos tratan a sus empleados, la poca importancia que se le puede dar a asuntos tan serios como la infidelidad, y el hastío que produce una vida desocupada. También se trata la utilización del cine por parte de los creadores para exorcizar los demonios personales. A los personajes centrales se les critica con ironía pero sin hacer sangre, incluyéndose ella misma como una de las dianas contra las que arroja dardos. Llega a tomarse a broma su propio cine, con el impagable momento de la reunión con la comisión del CNC (Centre national du cinéma et de l'image animée), organismo que concede las subvenciones al Séptimo Arte en el país galo, que señalan sin piedad que no se sabe muy bien de qué trata el film que les ha presentado, y que no se diferencia mucho de sus filmes anteriores (como realmente ocurre). El metraje se excede demasiado, y algunas tramas resultan un tanto simplonas. Pero acierta con algunas secuencias que rebosan espontaneidad, como la canción que Bruni Tedeschi entona junto a su compatriota Valeria Golino. La cineasta cuenta con un reparto que mezcla actores gesticulantes italianos (Golino, Riccardo Scamarcio y ella misma), con ilustres representantes de la Comédie-Française (Noémie Lvovsky, Bruno Raffaelli, Pierre Arditi, Yolande Moreau), y su auténtica hija, la espontánea Oumy Bruni Garrel. La propia Bruni tiende a sobreactuar, de acuerdo con el tono algo disparatado de la cinta.

5/10
Maryline

2017 | Maryline

Maryline es una joven que aspira a ser actriz y con esa intención abandona su pequeño pueblo. Pero sus primeros intentos frente a las cámaras son un desastre y poco a poco la joven se irá decepcionando y la bebida será una tentación para olvidar las penas. El director y actor Guillaume Gallienne (Guillaume y los chicos, ¡a la mesa!) firma su segunda película para la pantalla grande, que viene a ser un ajuste de cuentas con su profesión. Las desventuras de Maryline, una joven marcada ya desde que sus padres eligieran ese nombre, ejemplifican el difícil itinerario que espera a quien aspira a convertirse en intérprete. Gallienne escribe un personaje poco vivaz, melancólico e incluso con una fuerte tendencia al abatimiento, que se siente incapaz de superar sus dudas y miedos cuando ha de enfrentarse a un papel. Seguimos desde fuera sus intentos frustrados, su miedo escénico, su caída en el alcoholismo, algo que sólo podrá cambiar cuando perciba cariño, un interés real que haga florecer su autoestima. El desarrollo de la historia es lento, pesaroso, falto de vida también en la grisácea puesta en escena. Servida como una comedia agridulce, no consigue Gallienne imprimir la agilidad necesaria y pese a su triste situación las cuitas de Maryline tampoco conmueven demasiado, por lo que el desenlace carece de la emoción requerida. Y resultan baladís las relaciones que entabla la protagonista con sus colegas, personajes demasiado desdibujados, al igual que sus familiares. No se entiende además que se incluya un importante punto de giro, con la decisiva intervención del personaje de Vanessa Paradis, y acto seguido se abandone un camino que prometía algo novedoso. Hay, eso es cierto, un estupendo trabajo de la actriz Adeline D'Hermy, reclutada por Gallienne de la Comédie-Française, de donde él mismo proviene.

4/10
Un sol interior

2017 | Un beau soleil intérieur

Isabelle vive insatisfecha, frustrada, triste. Se siente incompleta. Artista, divorciada, va dando tumbos afectivos a diestro y siniestro. Busca el amor, pero no lo encuentra. De flor en flor, mantiene relaciones esporádicas: un banquero, un actor, un colega, un tipo que se encuentra en una discoteca... Tragicomedia francesa que retrata con ligereza y toques de humor los vaivenes afectivos de una mujer de esas que presumiblemente se llaman modernas, tan bellas e independientes, tan parisinas, pero que busca al fin y al cabo lo mismo que todas las personas desde que el mundo es mundo. Es decir, el amor de verdad. Tras las cámaras se sitúa Claire Denis, directora de cierto caché que ha dirigido otras cintas sobre la condición femenina, como Una mujer en África, pero que nunca ha dado el gran salto. Aquí se queda de nuevo a medio camino, con una historia que bien podría haber sido una parábola sobre el amor, pero que no supera en ningún momento su mirada superficial. Y es que había quizá potencial en esta historia, en su desenvuelta y fresca puesta en escena, pero prácticamente estamos ante un "collage" de relaciones –algunas, como en el arranque, mostradas sexualmente con explicitud– sin un mínimo de recorrido interior. No hay desarrollo entre ellas, sino que una tras otra van sucediéndose sin grandes cambios. Llama en ese punto la atención el personaje protagonista, que a pesar de sus repetidos fracasos sigue insistiendo en su modo de enfocar la vida, de buscar el amor, dando muestras de una ingenuidad pasmosa, véase a tal efecto la escena final. Eso sí, qué suerte ha tenido Claire Denis al contar con Juliette Binoche. Omnipresente en el film, su trabajo es asombroso: cada plano, cada diálogo, cada gesto es una lección de interpretación. Algunas escenas, como la conversación en el estrado, en el restaurante con su amiga, etc., dan muestras de una versatilidad sin límites, su rostro lo dice todo, cambia en un segundo de la risa al llanto, de la sorpresa a la emoción, de la alegría a la tristeza. Un prodigio.

4/10
Un castillo en Italia

2014 | Un château en Italie

Louise conoce a Nathan y retoma sus sueños. Es también la historia de su hermano enfermo y el destino de una familia italiana, obligada a deshacerse de su patrimonio y parte de sus recuerdos. Un mundo que acaba y un amor que da comienzo.

Adiós a la reina

2012 | Les adieux à la reine

Con Adiós a la reina, Benoît Jacquot (Villa Amalia) adapta la novela homónima de la especialista en el siglo XVIII Chantal Thomas, traducida a numerosos idiomas, que reconstruye los últimos días en la corte de María Antonieta. Se trata de una coproducción francoespañola con un presupuesto lo suficientemente amplio que permite una convincente ambientación. Recrea los hechos históricos desde la perspectiva de Sidonie Laborde, que ejerce en la corte como lectora de la reina. El 14 de julio de 1789, el pueblo enfurecido toma la Bastilla, pero en Versalles no se sabe muy bien qué ha ocurrido, ni las consecuencias que tendrá esta acción. Sólo llegan rumores, lo que provoca que numerosos nobles abandonen la corte para salvar sus vidas. Laborde, fiel a la reina, decide quedarse a su lado, aunque ésta sólo parece preocupada por salvar sus trajes y joyas, y por la duquesa de Polignac, su joven amante. Adiós a la reina se apoya en un notable trabajo de las tres actrices protagonistas. La alemana Diane Kruger se revela como una María Antonieta ideal, la francesa Virginie Ledoyen resulta creíble como duquesa de Polignac, y la mucho menos conocida Léa Seydoux (Misión imposible: protocolo fantasma) sostiene la mayor parte del metraje del film, que cuenta todo a través de lo que su personaje puede deducir. El realizador ha optado por un estilo cercano al documental, con el que logra un inmenso realismo. Pretende posiblemente distanciarse del estilo irreal y videoclipero de María Antonieta, de Sofia Coppola. Pero finalmente el fondo no acaba siendo tan distinto, pues también viene a contar que la monarca vivía instalada en la frivolidad, la vacuidad y el tedio. Esto tiene su interés, aunque provoca que finalmente el film resulte repetitivo y algo frío.

5/10
Villa Amalia

2009 | Villa Amalia

Ann es una mujer madura que decide dar un giro radical a su vida cuando comprueba que Thomas, su pareja, le engaña con otra mujer. Ella es compositora de piano y concertista y vive en un lujoso piso, pero decide venderlo todo, cancelar sus cuentas, tirar sus teléfonos y marcharse lejos. Desaparecer en una palabra. Tan sólo mantendrá el contacto con un viejo amigo al que ha vuelto a ver por casualidad. El director Benoît Jacquot vuelve a colaborar con la actriz Isabelle Huppert (Borrachera de poder) en este film bastante soporífero, basado en una novela de Pascal Quignard. " Si quisiéramos resumir la historia –dice Huppert– podríamos decir que el personaje y la película exploran un fantasma universal y bastante simple. ¿Quién no ha soñado con levar anclas, soltar amarras? ¿Convertirse en otro? ¿Cambiar de vida?". Con gran parsimonia vemos los cambios de rutina de la protagonista y los preparativos para su nueva existencia. Pero lo malo es que todo lo que acontece es casi nada y la sola idea de cambiar, de convertirse en otra persona y dejar el pasado atrás, acaba por aburrir. Cine casi minimalista, de una llamativa austeridad en acciones y diálogos, con muchos tiempos de silencio, y donde lo mejor, además de algunos bellísimos encuadres mediterráneos, es el trabajo siempre convincente de la gran Huppert. Lástima que interese bien poco lo que se cuenta. De fondo, queda el triste retrato de unos cuantos personajes solitarios que buscan la felicidad y el afecto, y que sienten un poco como sus vidas carecen de sentido.

4/10
El viento de la noche (Le vent de la nuit)

1999 | Le vent de la nuit

Paul, joven estudiante de arte, mantiene una relación con Hélène, una madura mujer casada con otro hombre. Paul decide pasar una temporada de viaje por Europa en el deportivo de Serge, un arquitecto al que acaba de conocer, que no ha sido capaz de superar el suicidio de su mujer. La veterana Catherine Deneuve protagoniza esta road movie sobre las relaciones amorosas. Supuso el mayor éxito del irregular cineasta francés Philippe Garrel (Inocencia salvaje).

4/10
El día y la noche

1997 | Le Jour et la nuit

Compleja película del filósofo y cineasta Bernard-Henri Lévy, envuelta en un halo pretencioso y de innumerables tiempos muertos, que provocó las iras de la crítica durante su presentación en el Festival de Cannes. Sus diálogos trascendentes y las diversas historias incoherentes que se entrecruzan hacen que ni el atractivo y veterano reparto (Alain Delon, Lauren Bacall y Paco Rabal) ni la preciosista música de Maurice Jarre puedan salvar el asunto que, además, tiene insuflas de cine social. La historia es la de un productor de cine y una actriz que viajan hasta México para intentar convencer a un escritor retirado de que convierta en un guión su primera novela. El escritor vive en una suntuosa villa junto a su esposa, su amante y un montón de viejos amigos.

3/10
Ponette

1996 | Ponette

La conmovedora historia de Ponette, una niña de cuatro años que ha perdido a su madre en un accidente. Nadie parece poder convencerla de que ella no volverá. A sus seis años, la jovencita Victoire Thivisol ganó merecidamente la Copa Volpi a la mejor actriz en el Festival de Venecia. Cine de altura.

7/10
Las guardianas

2017 | Les gardiennes

Los años de la Primera Guerra Mundial. Los hombres de la familia Sandrail, dos hijos, Constant y George, y un yerno, Clovis, están en el frente. La matriarca Hortense necesita ayuda en la granja, que lleva con su hija Solange, la hija adoptiva Marguerite se prepara para estudiar contabilidad agrícola. Contratan para que eche una mano a Francine, una joven huérfana, que resulta ser muy trabajadora y capaz con las tareas del campo. La llegada con un permiso de George, uno de los hijos, hará que prenda la chispa del amor. Xavier Beauvois, el director de De dioses y hombres, adapta una novela de Ernest Pérochon cuyo centro neurálgico lo conforma la campiña francesa, los duros trabajos de la granja en la tranquila retaguardia. De hecho aparte del plano inicial de cadáveres tendidos en la retaguardia, la única escena bélica, onírica, consiste en una pesadilla de George que curiosamente arranca en la habitación familiar donde duerme. La idea es mostrar un frente de combate diferente, donde las que están en primera línea son las mujeres, guardianas del hogar y de un estilo de vida que tiene mucha mayor lógica que una guerra atroz con muerte y destrucción, donde el enemigo no es muy diferente del soldado que les combate, “son granjeros, maestros, como nosotros”, y en que un día se avanza diez metros para el día siguiente retroceder otro tanto, con el único saldo de un montón de cadáveres. La película está compuesta como una maravillosa sinfonía pastoral en que todo transcurre casi siempre con sencillez y naturalidad. Los trabajos del campo están fotografiados en la hora mágica, son momentos líricos muy bellos, que nos hacen evocar Días del cielo de Terrence Malick. Incluso sirve como documento del modo en que evolucionan las tareas del campo a medida que pasan los años, desde los bueyes que tiran del arado, a las modernas máquinas que se van incorporando, el tractor y la cosechadora. Las ocupaciones domésticas, las sobremesas, las oraciones al acostarse o las reuniones en la iglesia, forman parte de una cotidianeidad muy auténtica. Francine, una chica buena y laboriosa, se convierte poco menos que en un miembro más de la familia. El dolor por las pérdidas en el campo de batalla se procura llevar lo mejor posible. Es una lástima que al entrar en las cuestiones más dramáticas, como el amor creciente de Francine y George, o las inevitables contrariedades, se acabe adoptando un tono que se acerca peligrosamente al folletín, distinto al sobrio tono dominante; por fortuna ocurre sólo en algunos pasajes, cuando asoman las debilidades propias del ser humano, los celos, el desbaratamiento de los planes que una se había trazado, el comportamiento injusto. Pese a todo, Beauvois se recupera de estos baches de su agridulce historia, y los personajes están medidos, no hay histrionismos ni aspavientos. Destacan sobre todo los personajes femeninos. Iris Bry, que da vida de modo extraordinario a la recién llegada Francine, supone todo un descubrimiento, habrá que estar atentos a su trayectoria. Nathalie Baye demuestra que la veteranía es un grado con su Hortense, y también componen bien sus personajes Laura Smet y Mathilde Viseux.

7/10
El precio de la fama

2014 | La rançon de la gloire

La salida de una cárcel en Suiza de Eddy, un pobre diablo, coincide con la muerte, en ese mismo país y el día de Navidad, de Charles Chaplin. Corre el año 1977, y los medios no hablan de otra cosa. Sabedor de que su amigo de origen argelino Osman, que le ha acogido en su casa, está en apuros –su esposa está hospitalizada, no tiene dinero para pagar los gastos médicos y tienen una hijita, Samira– le propone un plan de desatinada apariencia: robar el ataúd con el cuerpo del genial cineasta, y pedir un rescate. Tras esa obra maestra titulada De dioses y hombres, Xavier Beauvois se atreve a entregar otra historia cargada de humanidad, pero en un registro completamente distinto. Y aunque la trama es sencilla, y planteada al modo de las películas de ladrones de condición humilde empujados por la necesidad, la criminalidad no es su modo de vida –piénsese en las comedias de la Ealing, Granujas de medio pelo, Atraco a las tres...–, no falta cierta carga social, que emparenta el film con la picaresca del eterno vagabundo Charlot, la idea que tranquiliza a los protagonistas a la hora de acometer su plan es que Chaplin era algo así como el santo patrono de los sin-techo, él les perdonará. Se agradecen la sencillez y falta de pretensiones con que concibe Beauvois su cinta, a la que no falta una perspectiva moral y un sabor agridulce que no disgustarían sin duda a Chaplin. Hay pasajes que homenajean sutilmente al cine mudo –cuando Eddy propone a Osman su plan–, tiene importancia la niña, y se concede presencia al mundo del circo. Habrá quien diga que a la cinta le falta un hervor, pero lo cierto es que el lirismo y el humor suave la recorren sin hacerse notar ostentosamente, y Roschdy Zem y Benoît Poelvoorde conforman una pareja donde uno es contrapunto del otro ante la pequeña, el primero aparece como responsable pero dominado por las preocupaciones, el otro quizá frívolo pero siempre ocupado en hacer felices a los demás.

6/10
De dioses y hombres

2010 | Des hommes et des dieux

Conmovedora película basada en hechos reales acaecidos en 1996, el secuestro y asesinato de siete monjes cistercienses en Tibhirine, Argelia. El film sigue la vida cotidiana y pacífica de los frailes de una abadía en las montañas del Atlas, que celebran a diario la liturgia de las horas, realizan sus labores de estudio y cultivo de la tierra, y atienden a la población de la zona, mayoritariamente musulmana, en su modesto dispensario médico. Aquello es un modelo de convivencia y respeto de las creencias del otro, guiado por la caridad. Pero el clima político se está enrareciendo. Un grupo de fanáticos islámicos perpetra una matanza de obreros croatas cristianos que operaban a pocos kilómetros. Y se plantea a los monjes la disyuntiva de afrontar el peligro real de morir a manos de los violentos, o retirarse a una zona más segura. Las autoridades preferirían un decantamiento por la segunda opción, pero el abad Christian de Chergé, los padres Christophe Lebreton, Célestin Ringeard, Bruno Lemarchand y Amadée Noto, y los hermanos Luc Dochier, Paul Favre-Miville y Michel Fleury no lo tienen tan claro. Se debaten entre el amor de Cristo que les ha llevado hasta allí, la lealtad que deben a la población civil cuya vida peligraría si se fueran, y un elemental instinto de supervivencia.El francés Xavier Beauvois entrega una obra auténtica, sincera, emocionante. Sin trampa ni cartón, con un 'tempo' prodigioso, desde su primer tramo en que pone todas las piezas de la trama sobre el tablero. No hay espacio para el edulcoramiento, ni para poner el énfasis en ciertas facetas de la vida del monje, obviando otras por las razones que fueren. Vemos reflejado bien su día a día, y cómo el amor de Dios es lo que les permite seguir adelante, a tal respecto funciona a la perfección la escena en que el hermano Luc explica a una jovencita musulmana los síntomas del enamoramiento. También llama la atención cómo se reconoce la autoridad del abad, pero al tiempo la comunidad escucha todos los puntos de vista sobre lo que deben hacer, antes de tomar decisiones, ponderándolos en la oración. Lo propio de unas personas entregadas a Dios, como es el caso, sería su disposición a dar la vida si es preciso. Pero Beauvois, apoyado por un reparto excepcional -los actores convierten en reconocibles a cada monje, tarea nada sencilla-, nos pinta a personas de carne y hueso, con buenos deseos pero también atenazados por el miedo. La exposición de su parecer, y la evolución a medida que pasan los días, están muy bien perfiladas, resultan creíbles en el entrelazamiento entre su humanidad y su fe, débiles y a la vez fuertes. Lo que da pie a pasajes sublimes, en especial esa verdadera epifanía sostenida con la música de Tchaikovsky. No tiene la película de Beauvois una intencionalidad política, no se trata de un ajuste de cuentas o de una reclamación del esclarecimiento de unos hechos que continúan todavía sin resolverse. Resulta difícil, por no decir imposible, señalar a un personaje que quede en penosísimo lugar, de todos se da información justa para entenderlos. De hecho, y aunque veamos las consecuencias destructoras del odio y la manipulación de lo más sagrado, estamos por encima de todo ante una historia del triunfo del amor, muy bien narrada, una auténtica inspiración. Con toda justicia ganó el Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes.

10/10
El pequeño teniente

2005 | Le petit lieutenant

Antoine se acaba de licenciar en la Academia de Policía, y pide destino en la brigada judicial del distrito 2 de París. Allí se pone a las órdenes de la comandante Caro, reincorporada al servicio tras una ardua batalla con su adicción al alcohol Esta eficaz profesional está restañando las heridas de la muerte tiempo atrás de su hijo de siete años. Y de algún modo en el novato Antoine ve a un nuevo hijo que le ha sido confiado. Interesante film del francés Xavier Beauvois, tiene el acierto de pintar con verismo la rutina policial de una comisaría parisiense. Frente a otros títulos policiacos algo exagerados, éste muestra los modos de llevar a cabo una investigación, el trato entre colegas, los riesgos de la profesión. Y también los problemas personales: Antoine ha dejado en su pueblo a su esposa maestra, y esto afecta a relación; y Caro no puede dejar atrás completamente el pasado, de muerte, alcohol y divorcio. Beauvois acierta con el reparto, en el que destaca el trabajo de toda una dama del cine francés, la carismática Nathalie Baye. Su plano final se clava en el corazón del espectador.

6/10
Según Matthieu

2000 | Selon Matthieu

Empieza como cine social –tipo Recursos humanos y El empleo del tiempo, de Laurent Cantet–, con los empleados de una fábrica –entre ellos un padre y dos hijos– de cacería con el jefe. Poco después, el padre es despedido. El hombre se viene abajo; y muere atropellado, aunque flota la duda del suicidio. Un hijo se conforma con lo ocurrido. Pero no el otro, Matthieu, que orquesta una curiosa venganza: seducir a la mujer del jefe. Destaca el trabajo interpretativo de Benoît Magimel, que recuerda a un juvenil Robert De Niro.

4/10
Las guardianas

2017 | Les gardiennes

Los años de la Primera Guerra Mundial. Los hombres de la familia Sandrail, dos hijos, Constant y George, y un yerno, Clovis, están en el frente. La matriarca Hortense necesita ayuda en la granja, que lleva con su hija Solange, la hija adoptiva Marguerite se prepara para estudiar contabilidad agrícola. Contratan para que eche una mano a Francine, una joven huérfana, que resulta ser muy trabajadora y capaz con las tareas del campo. La llegada con un permiso de George, uno de los hijos, hará que prenda la chispa del amor. Xavier Beauvois, el director de De dioses y hombres, adapta una novela de Ernest Pérochon cuyo centro neurálgico lo conforma la campiña francesa, los duros trabajos de la granja en la tranquila retaguardia. De hecho aparte del plano inicial de cadáveres tendidos en la retaguardia, la única escena bélica, onírica, consiste en una pesadilla de George que curiosamente arranca en la habitación familiar donde duerme. La idea es mostrar un frente de combate diferente, donde las que están en primera línea son las mujeres, guardianas del hogar y de un estilo de vida que tiene mucha mayor lógica que una guerra atroz con muerte y destrucción, donde el enemigo no es muy diferente del soldado que les combate, “son granjeros, maestros, como nosotros”, y en que un día se avanza diez metros para el día siguiente retroceder otro tanto, con el único saldo de un montón de cadáveres. La película está compuesta como una maravillosa sinfonía pastoral en que todo transcurre casi siempre con sencillez y naturalidad. Los trabajos del campo están fotografiados en la hora mágica, son momentos líricos muy bellos, que nos hacen evocar Días del cielo de Terrence Malick. Incluso sirve como documento del modo en que evolucionan las tareas del campo a medida que pasan los años, desde los bueyes que tiran del arado, a las modernas máquinas que se van incorporando, el tractor y la cosechadora. Las ocupaciones domésticas, las sobremesas, las oraciones al acostarse o las reuniones en la iglesia, forman parte de una cotidianeidad muy auténtica. Francine, una chica buena y laboriosa, se convierte poco menos que en un miembro más de la familia. El dolor por las pérdidas en el campo de batalla se procura llevar lo mejor posible. Es una lástima que al entrar en las cuestiones más dramáticas, como el amor creciente de Francine y George, o las inevitables contrariedades, se acabe adoptando un tono que se acerca peligrosamente al folletín, distinto al sobrio tono dominante; por fortuna ocurre sólo en algunos pasajes, cuando asoman las debilidades propias del ser humano, los celos, el desbaratamiento de los planes que una se había trazado, el comportamiento injusto. Pese a todo, Beauvois se recupera de estos baches de su agridulce historia, y los personajes están medidos, no hay histrionismos ni aspavientos. Destacan sobre todo los personajes femeninos. Iris Bry, que da vida de modo extraordinario a la recién llegada Francine, supone todo un descubrimiento, habrá que estar atentos a su trayectoria. Nathalie Baye demuestra que la veteranía es un grado con su Hortense, y también componen bien sus personajes Laura Smet y Mathilde Viseux.

7/10
De dioses y hombres

2010 | Des hommes et des dieux

Conmovedora película basada en hechos reales acaecidos en 1996, el secuestro y asesinato de siete monjes cistercienses en Tibhirine, Argelia. El film sigue la vida cotidiana y pacífica de los frailes de una abadía en las montañas del Atlas, que celebran a diario la liturgia de las horas, realizan sus labores de estudio y cultivo de la tierra, y atienden a la población de la zona, mayoritariamente musulmana, en su modesto dispensario médico. Aquello es un modelo de convivencia y respeto de las creencias del otro, guiado por la caridad. Pero el clima político se está enrareciendo. Un grupo de fanáticos islámicos perpetra una matanza de obreros croatas cristianos que operaban a pocos kilómetros. Y se plantea a los monjes la disyuntiva de afrontar el peligro real de morir a manos de los violentos, o retirarse a una zona más segura. Las autoridades preferirían un decantamiento por la segunda opción, pero el abad Christian de Chergé, los padres Christophe Lebreton, Célestin Ringeard, Bruno Lemarchand y Amadée Noto, y los hermanos Luc Dochier, Paul Favre-Miville y Michel Fleury no lo tienen tan claro. Se debaten entre el amor de Cristo que les ha llevado hasta allí, la lealtad que deben a la población civil cuya vida peligraría si se fueran, y un elemental instinto de supervivencia.El francés Xavier Beauvois entrega una obra auténtica, sincera, emocionante. Sin trampa ni cartón, con un 'tempo' prodigioso, desde su primer tramo en que pone todas las piezas de la trama sobre el tablero. No hay espacio para el edulcoramiento, ni para poner el énfasis en ciertas facetas de la vida del monje, obviando otras por las razones que fueren. Vemos reflejado bien su día a día, y cómo el amor de Dios es lo que les permite seguir adelante, a tal respecto funciona a la perfección la escena en que el hermano Luc explica a una jovencita musulmana los síntomas del enamoramiento. También llama la atención cómo se reconoce la autoridad del abad, pero al tiempo la comunidad escucha todos los puntos de vista sobre lo que deben hacer, antes de tomar decisiones, ponderándolos en la oración. Lo propio de unas personas entregadas a Dios, como es el caso, sería su disposición a dar la vida si es preciso. Pero Beauvois, apoyado por un reparto excepcional -los actores convierten en reconocibles a cada monje, tarea nada sencilla-, nos pinta a personas de carne y hueso, con buenos deseos pero también atenazados por el miedo. La exposición de su parecer, y la evolución a medida que pasan los días, están muy bien perfiladas, resultan creíbles en el entrelazamiento entre su humanidad y su fe, débiles y a la vez fuertes. Lo que da pie a pasajes sublimes, en especial esa verdadera epifanía sostenida con la música de Tchaikovsky. No tiene la película de Beauvois una intencionalidad política, no se trata de un ajuste de cuentas o de una reclamación del esclarecimiento de unos hechos que continúan todavía sin resolverse. Resulta difícil, por no decir imposible, señalar a un personaje que quede en penosísimo lugar, de todos se da información justa para entenderlos. De hecho, y aunque veamos las consecuencias destructoras del odio y la manipulación de lo más sagrado, estamos por encima de todo ante una historia del triunfo del amor, muy bien narrada, una auténtica inspiración. Con toda justicia ganó el Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes.

10/10
El pequeño teniente

2005 | Le petit lieutenant

Antoine se acaba de licenciar en la Academia de Policía, y pide destino en la brigada judicial del distrito 2 de París. Allí se pone a las órdenes de la comandante Caro, reincorporada al servicio tras una ardua batalla con su adicción al alcohol Esta eficaz profesional está restañando las heridas de la muerte tiempo atrás de su hijo de siete años. Y de algún modo en el novato Antoine ve a un nuevo hijo que le ha sido confiado. Interesante film del francés Xavier Beauvois, tiene el acierto de pintar con verismo la rutina policial de una comisaría parisiense. Frente a otros títulos policiacos algo exagerados, éste muestra los modos de llevar a cabo una investigación, el trato entre colegas, los riesgos de la profesión. Y también los problemas personales: Antoine ha dejado en su pueblo a su esposa maestra, y esto afecta a relación; y Caro no puede dejar atrás completamente el pasado, de muerte, alcohol y divorcio. Beauvois acierta con el reparto, en el que destaca el trabajo de toda una dama del cine francés, la carismática Nathalie Baye. Su plano final se clava en el corazón del espectador.

6/10
Según Matthieu

2000 | Selon Matthieu

Empieza como cine social –tipo Recursos humanos y El empleo del tiempo, de Laurent Cantet–, con los empleados de una fábrica –entre ellos un padre y dos hijos– de cacería con el jefe. Poco después, el padre es despedido. El hombre se viene abajo; y muere atropellado, aunque flota la duda del suicidio. Un hijo se conforma con lo ocurrido. Pero no el otro, Matthieu, que orquesta una curiosa venganza: seducir a la mujer del jefe. Destaca el trabajo interpretativo de Benoît Magimel, que recuerda a un juvenil Robert De Niro.

4/10
El viento de la noche (Le vent de la nuit)

1999 | Le vent de la nuit

Paul, joven estudiante de arte, mantiene una relación con Hélène, una madura mujer casada con otro hombre. Paul decide pasar una temporada de viaje por Europa en el deportivo de Serge, un arquitecto al que acaba de conocer, que no ha sido capaz de superar el suicidio de su mujer. La veterana Catherine Deneuve protagoniza esta road movie sobre las relaciones amorosas. Supuso el mayor éxito del irregular cineasta francés Philippe Garrel (Inocencia salvaje).

4/10

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