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Lista de cine

Las 100 mejores películas de animación y dibujos animados

Aunque el género ha dado memorables cortos ("Sinfonías tontas", "Merrie Melodies") o series televisivas gloriosas ("Los Picapiedra", "Los Simpson"), hemos decidido limitar la lista de las mejores películas de animación estrictamente a los largometrajes. Era inevitable que abundaran las películas de Disney, pero desde que la compañía puso en marcha el primer largo de animación, ha tenido poca competencia en este terreno.

En cualquier caso, hemos procurado incluir títulos representativos de otras productoras, de países que producen excelentes títulos de animación como Noruega, Italia y Francia y por supuesto de los anime japoneses que gozan actualmente de gran aceptación. Como es habitual, proponemos a nuestros lectores que completen nuestra lista, enviándonos sus títulos sugeridos a decine21@decine21.com y las añadiremos próximamente.

Las 100 mejores películas de animación y dibujos animados
(2018) | 84 min. | Animación | Drama Tráiler
1975. El ejército comunista de Pol Pot logra entrar en Nom Pen, capital de Camboya, obligando a la mayor parte de la población a desplazarse a campos de trabajo rurales, para dedicarse a la agricultura. El joven matrimonio formado por Chou y Khoun debe dejar su hogar, con Sovanh, su hijo de cuatro años. Obligados a caminar durante muchos días, sin apenas comida, acaban perdiendo de vista a su pequeño en el cruce de un río por culpa de la aglomeración de gente. Sin ningún tipo de piedad, los soldados les obligan a seguir adelante y se les informa de que quizás se reencontrarán con el chico más adelante, si tienen suerte… El franco-chino-camboyano Denis Do firma su ópera prima, un durísimo drama inspirado en la historia de sus propios progenitores, que se vieron obligados a escapar de los jemeres rojos (de la misma forma que sus abuelos habían tenido que dejar China por la invasión japonesa durante la II Guerra Mundial), y estuvieron separados durante mucho tiempo del hermano del futuro realizador. El film –que ganó el primer premio en el Festival de Animación de Annecy– trae a la memoria el gran clásico que denuncia este episodio oscuro de la historia del siglo XX, Los gritos del silencio, aunque de igual forma conecta con Se lo llevaron: Recuerdos de una niña de Camboya, dirigida por Angelina Jolie, que también mostraba los campos de trabajo en donde se recluía a los ciudadanos. Por otro lado, el estilo de dibujo realista y el tono remiten a una serie de películas de dibujos concebidas para adultos de la última década, entre las que destacan Vals con Bashir, El pan de la guerra y Un día más con vida, todas sobre conflictos bélicos reales. De calidad técnica aceptable, destacan los fondos concebidos por el director artístico Michael Crouzat, uno de los principales animadores de Gru, mi villano favorito, porque la belleza del paisaje camboyano contrasta con las duras condiciones de los personajes, y sus dificultades para sobrevivir. El propio realizador ha coescrito con las también debutantes en el largometraje Magali Pouzol y Elise Trinh un guión que abarca prácticamente los cuatro años que duró la barbarie, sin escatimar detalles –desgraciadamente reales– de la crueldad del régimen: ejecuciones sumarias, el adoctrinamiento ideológico, la paranoia que obliga a buscar constantemente a disidentes, etc. Aciertan al centrarse en uno de los peores dramas que puede sufrir un ser humano, desconocer cuál ha sido el destino de un hijo, y muestra como los progenitores que sufren una tragedia de este estilo dejan todo lo demás en segundo plano, y son capaces de cualquier sacrificio con tal de salvar a su pequeño. Se diría que con este material el resultado tiene que ser obligatoriamente un film deprimente, y aunque por lógica no es para un público fácilmente impresionable, tiene un tono ligeramente esperanzador, sobre todo porque muestra que aunque los regímenes totalitarios tienden a separar a las familias –para formar a los jóvenes conforme a sus principios doctrinales–, las agresiones sólo consiguen que el vínculo entre sus miembros se vuelva más fuerte.
7/10
(1973) | 83 min. | Animación Tráiler
La magia de Disney convirtió a Robin Hood en un zorro, que habita en el bosque de Sherwood con sus alegres compañeros, todos ellos animales de diversa especie, como el oso Little John. Su objetivo es pararle los pies al príncipe Juan, un ambicioso león que tiene a la población exprimida a base de subir los impuestos. El film fue dirigido por Wolfgang Reitherman, responsable de otros clásicos de Disney, como 101 dálmatas y Los rescatadores. Reitherman se luce con secuencias tan vistosas como el concurso de tiro con arco. Obtuvo una nominación al Oscar a la mejor banda sonora.
6/10
(2017) | 109 min. | Aventuras | Animación | Comedia Tráiler
Pixar vuelve a demostrar su capacidad de arriesgar con sus historias animadas, tras transitar últimamente secuelas, Cars 3 y Buscando a Dory. Lo hace abordando una imaginativa trama que hunde sus raíces en la cultura mexicana, las celebraciones de recuerdo de los seres queridos el Día de Muertos. México ha sido el primer país en estrenar Coco, donde rápidamente se ha convertido en la película más taquillera de su historia. El punto de partida es una familia sobre la que pesa una ruptura matrimonial del pasado, el marido dejó a su esposa y a su hijita Coco para triunfar en el mundo de la música, con su voz, sus canciones y su guitarra. Han pasado varias generaciones, en que la familia, que ha proscrito la música, honra a todos los antepasados menos a ése. Pero el pequeño Miguel tiene talento musical, y se siente impelido a seguir el camino del que abandonó su hogar. Su mágica llegada al reino de muertos le dará una visión más completa de las cosas, un camino a la madurez. Si empezamos refiriéndonos al capítulo técnico, estamos ante un “más difícil todavía”, siguen mejorando las texturas y la concepción de los planos, unos movimientos de cámara y una iluminación que justifican plenamente la acreditación en el apartado de fotografía de Matt Aspbury y Danielle Feinberg. También es sorprendente la paleta de colores muy saturados y luminosos, con diferencias sutiles entre el mundo de los vivos y el mundo de los muertos. Y la animación esquelética de los difuntos es definitivamente muy resultona. Pero por supuesto, en Pixar siempre se han esmerado en los guiones, tramas inspiradoras sólidamente armadas. Y en este apartado –donde están acreditados Adrian Molina, Lee Unkrich, Jason Katz y Matthew Aldrich– el resultado es sobresaliente. Se pinta un conflicto familiar que podía ser propio de un culebrón chicano, o de los viejos dramones típicos del cine mexicano, Jorge Negrete y compañía, con trauma del pasado que ha afectado al clan familiar de los Rivera, hasta el punto de que la música no se puede ni mentar, y el “traidor” ha desaparecido de las fotos de familia. Y se hace hincapié en la importancia de la unidad familiar, incluido el recuerdo a los que nos han precedido y ya descansan más o menos en paz. Es entrañable la figura de los mayores, que son reivindicados, no en vano Coco, que da título a la película, es la bisabuela de Miguel con demencia senil, y que recoge el cariño de todos los suyos, además de que es la hija del que abandonó a la familia. Y la muerte se presenta con toda naturalidad, forma parte de la vida. Están muy bien presentadas y justificadas las distintas sorpresas del guión, con múltiples y sorprendentes personajes, que ayudan a la evolución del protagonista, que sabrá encontrar el equilibrio entre el desarrollo de su don musical y el amor familiar. Hay momentos muy conmovedores, espacio para la música, el humor y la acción. También se evoca la admiración de Miguel por cantantes del pasado y viejas películas, un recurso que nos puede hacer pensar en las sagas Toy Story y Cars, y en Bolt. Quizá el guiño-homenaje-cita de Frida Khalo está un poco metido con calzador, pero funciona razonablemente, y reconoce la deuda con la artista en la imaginería del film.
9/10
(2015) | 85 min. | Animación | Comedia Tráiler
La oveja Shaun, el perro pastor Blitzer y el resto de sus amigos ansían pasar unas horas a su aire, viendo una película de vídeo, sin la férrea vigilancia del granjero. Para ello, urden un plan con el que logran dormirle, pero por una serie de circunstancias, el remolque en el que le encierran escapa a su control y acaba echando a rodar, lo que deriva en un auténtico desastre, pues los animales no saben qué hacer sin su amo. ¡Deben encontrarle a toda costa! La productora británica especializada en stop-motion Aarmand se anotó un tanto en 2007 al poner en marcha La oveja Shaun, serie que se convertiría en uno de los mayores éxitos de la compañía. Tenía como protagonistas a secundarios de Un esquilado apurado, uno de los cortos de Wallace y Gromit, carismáticos personajes de la casa, dirigido por Nick Park, que ganó el Oscar en 1996. Pero convertir los breves y divertidos capítulos de 7 minutos de esta producción en un largometraje suponía todo un desafío. Aún así, los realizadores debutantes en este ámbito Mark Burton (habitual guionista) y Richard Starzak (también conocido como Richard Goleszowski), asímismo autores del libreto, realizan un trabajo modélico. La oveja Shaun, la película se compone de hilarantes gags que mantienen la esencia original, homenajeando sin diálogos al slapstick del cine mudo, e incluso se rinde tributo específicamente a títulos como La quimera del oro, de Charles Chaplin. No se busca tanto plantear moralejas, aunque el film encierra pequeñas notas positivas, sobre la importancia del trabajo en equipo, y el humor sano resulta bastante adecuado para todos los públicos.
6/10
(2005) | 85 min. | Aventuras | Animación Tráiler
Primer largometraje de Wallace y Gromit, expresivos muñecos de plastilina creados por la productora británica Aarmand, responsable de Evasión en la granja. Como a estas alturas es sobradamente conocido, Wallace es un inventor apasionado del queso, siempre acompañado por Gromit, un perro emprendedor e imaginativo. En esta ocasión, los dos amigos han formado un equipo llamado Anti-pesto, encargado de combatir a los conejos que se comen las verduras de los lugareños. Wallace ha inventado una especie de aspirador gigante que captura a todos los conejos de los alrededores sin hacerles daño. Wallace y Gromit tienen en su casa docenas de estos animales enjaulados. Estos días, la pareja está bastante solicitada, porque se acerca el Concurso Anual de Verduras Gigantes, que ganará el que haya cultivado la verdura de mayor tamaño. La organizadora del concurso, Lady Tottington, es una atractiva mujer que tiene encandilado a Wallace. Pocos días antes del certamen, hace su aparición una misteriosa criatura mutante, que por la noche destroza los huertos a su paso. Wallace y Gromit tratan de capturarla, antes de que la encuentre Victor Quatermaine, engreído pretendiente de Lady Tottington que pretende impresionarla. En una época en la que Disney ha abandonado las películas de animación tradicional, y triunfan las producciones de animación digital, supone un riesgo enorme apostar por una técnica tan artesanal como es la animación de muñecos de plastilina. Pero Aarmand ha demostrado que se puede triunfar con unos muñecos en que se nota la marca de los dedos que los han modelado. Si los tres cortos anteriores de Wallace y Gromit suponían varios años de trabajo, esta ‘puesta de largo’ es toda una proeza. “Ha sido como construir la Gran Muralla China”, ha comentado Steve Box, codirector del film junto con Nick Park, creador de los personajes. Ambos eran conscientes de que el principal reto de pasar sus aventuras al largometraje estaba en el argumento. Los cineastas, también coautores del guión, aseguran que pasaron mucho tiempo con los otros dos guionistas hasta que dieron con una idea que tenía posibilidades. Se trataba de homenajear a las viejas películas de terror de Universal, sustituyendo al hombre lobo tradicional por un conejo lobo. A partir de esa idea, el cuarteto elaboró un guión ingenioso, a la altura de los alardes de imaginación a los que nos tienen acostumbrado Pixar y el japonés Hayao Miyazaki. Como en ambos casos, apasionará por igual a niños y mayores.
8/10
(2005) | 76 min. | Animación
Casi a renglón seguido de Charlie y la fábrica de chocolate, Tim Burton nos regaló un nuevo film, animado prodigiosamente con la técnica de ‘stop-motion’ –muñecos movidos fotograma a fotograma, fotografiados digitalmente en decorados preparados al efecto, material luego tratado con el ordenador–, con la que ya trabajó en su corto Vincent (1982), homenaje al actor Vincent Price, y en Pesadilla antes de Navidad (1993), traviesa transgresión de los tópicos navideños. La novia cadáver es un film plenamente coherente con el ‘corpus’ burtoniano. En el aspecto argumental, vuelve a describir a criaturas tristes y desvalidas, solas contra el mundo, inmersas en una romántica e infatigable búsqueda de la felicidad. Tomando pie de viejas leyendas populares rusas, la trama pergeñada por Caroline Thompson, John August y Pamela Pettler arranca con los preparativos del matrimonio concertado entre Victor y Victoria. Él es el vástago de unos ‘nuevos ricos’, mientras que ella es hija de unos ricos venidos a menos, que apenas disimulan su disgusto por la boda, consentida sólo por razones pecuniarias. Contra todo pronóstico, los dos jóvenes se enamoran, pero el tímido Victor recita torpemente sus votos en el ensayo de la ceremonia. De modo que practica en solitario en un bosque, con la mala fortuna de que pronuncia su promesa de amor ante el cadáver de una novia difunta, que a partir de entonces se considera la esposa de Victor. No será fácil deshacer el entuerto. El diseño de los personajes de La novia cadáver, en el que ha intervenido el español Carlos Grangel, presenta un aspecto parecido al de los filmes animados citados, atractivo e inquietante a partes iguales. Y nuevamente tenemos un ritmo agilísimo, un humor de magnífica ley, música y canciones inspiradas. Estupendo resulta al respecto el dueto al piano de Victor con la novia cadáver, o la danza de los esqueletos, homenaje evidente a la clásica sinfonía tonta de Disney.
7/10
(2004) | 100 min. | Animación | Aventuras
Un niño se encuentra en la cama, despierto, escuchando los sonidos que llegan del exterior. Faltan cinco minutos para la medianoche. Eso no tendría nada de extraño si no se tratara de la noche más esperada del año: Nochebuena. Sin embargo, el chico está triste y desencantado porque piensa que la Navidad no es lo que parece. Ha perdido la fe que tenía antes… Entonces un terrible estruendo le saca de su sopor y un enorme tren negro se detiene a la puerta de su casa. Cuando sale a echar un vistazo, el revisor le invita, junto con los demás pasajeros –un grupo de niños muy variado–, a marchar al Polo Norte, donde vive Santa Claus. Los artífices de Forrest Gump y Náufrago –Robert Zemeckis y Tom Hanks– vuelven a aliarse para rendir este sentido homenaje a todas las historias clásicas sobre la Navidad. A través del viaje al Polo Norte, que está plagado de increíbles aventuras, misterios, canciones, agradables sorpresas y algún que otro susto, el protagonista viajará a un lugar mucho más escondido y también más importante, el de su propio corazón. Porque el chico ha caído en el peor peligro que puede acontecer en el paso de la infancia a la adolescencia, el del escepticismo y la pérdida de la fe en todo aquello que convierte la vida en algo alegre y maravilloso. Y ahora el viaje en el Polar Express le puede devolver esa inocencia…
6/10
(2005) | 86 min. | Animación | Aventuras Tráiler
Rodney Copperbottom es un joven robot que pertenece a una familia humilde. Sus padres no podían proporcionarle piezas de recambio nuevas, por lo que se ha pasado toda su vida utilizando piezas de segunda mano. Y aunque vive felizmente en una pequeña localidad, sueña con convertirse en inventor. Para ello, deberá viajar a Robociudad, la gran urbe, donde vive El gran soldador, inventor e ídolo televisivo de Rodney, que opina que “un robot puede brillar sin importar de qué esté fabricado”. Y aunque a su llegada a Robociudad, Rodney se desenvuelve bastante bien con ayuda de Manivela, Piper y otros nuevos amigos, resulta que Ratchet, un ambicioso ejecutivo, ha tomado el control de la empresa fundada por El gran soldador, y cambia algunas cosas. Por ejemplo, se deja de recibir a recién llegados como Rodney, Además, se dejan de reparar piezas antiguas, que deberán ser sustituidas por modernas prótesis bastante caras. Chris Wedge y Carlos Saldanha, directores de La edad de hielo, son las mentes creadoras de Blue Sky Studios, una empresa que en la actualidad ha sido absorbida por Fox. Ahora, ambos vuelven a dirigir “a cuatro manos” esta cinta de animación que se desarrolla en un mundo habitado únicamente por robots. La premisa inicial se les ocurrió a los creadores antes de su anterior trabajo. Consiste en imaginar qué ocurriría en un mundo habitado únicamente por robots, en el que la farola concluye su jornada laboral, recoge sus cosas y se marcha cansada a su casa, o las bocas de incendio riñen a un perro que trata de orinarse sobre ellas. Destaca el aspecto visual del film, que parece una versión metálica y futurista de los años 50. No sólo los objetos, como las tostadoras o los hornos, parecen propios de esta década, sino que los robots están diseñados conforme a la imagen que se tenía en aquel tiempo de cómo serían si alguna vez existían. Técnicamente perfecta, contiene algunas secuencias memorables, sobre todo el prólogo, en el que se narra el nacimiento y la adolescencia del protagonista. Más ligera que otras películas de animación digital, como las reflexivas cintas de Pixar, lo cierto es que Robots está elaborada pensando también en el publico adulto. Éste apreciará especialmente las críticas al consumismo del mundo actual, en el que en lugar de reciclar los aparatos antiguos, los cambiamos por otros nuevos y a la obsesión desmesurada por la estética, que hace que la gente se gaste un montón de dinero para ser supuestamente más atractivos. También realiza un alegato en favor de las empresas familiares, que están desapareciendo al ser absorbidas por las grandes corporaciones. De paso, el funcionamiento de la multinacional que trata de rehacer Robociudad a su gusto, puede ser interpretado como una sutil crítica a las majors, que sobreponen su afán de ganar dinero a la creatividad en el moderno Hollywood.
7/10
(2004) | 121 min. | Aventuras | Animación | Comedia Tráiler
Mr. Increíble es un superhéroe que goza en el ejercicio de su trabajo, combatiendo el crimen y poniendo entre rejas a los villanos de turno. Además, su profesión le permite hacer amistades, también dotadas de superpoderes, como es el caso de Frozono, e incluso conocer a la que será su media naranja, Elastigirl, con quien se casa y tiene tres simpáticos retoños, la adolescente Violeta, el hiperactivo Dash, y Jack-Jack, un bebé. Pero vivimos tiempos mediocres, que diría Elijah, el personaje con aires de profeta de El protegido, un film que también reivindicaba a los superhéroes. El pleito que sigue al salvamento de un suicida gracias a la actuación de Mr. Increíble pone en la picota, ante la opinión pública, a los superhéroes. Nadie quiere personas que destaquen por encima de los demás, conviene medir a todos por el mismo rasero de la mediocridad. De modo que Mr. Increíble y el resto de los superhéroes son obligados a acogerse a un programa del gobierno para su reubicación en profesiones “normales”, donde no pueden desarrollar sus talentos natos. Así que Mr. Increíble pasa a convertirse en Bob Sparr, empleado de una compañía de seguros, donde sus superiores le someten a una burocracia absurda, donde no faltan prácticas poco éticas, como la de engañar a los clientes, que nuestro protagonista burla como buenamente puede. Por otro lado, los hijos son obligados a reprimir sus superpoderes, lo que no les facilita en absoluta la vida cotidiana en la escuela. Mientras el traje de Mr. Increíble empieza a apolillarse, Bob recibe una misteriosa oferta para ejercer de superhéroe en una exótica isla. Pero no puede decir nada a nadie, ni siquiera a su mujer. De nuevo, reclutado el talento de Brad Bird (El gigante de hierro), Pixar demuestra que en un film animado (en realidad, en cualquier film), lo más importante es la historia. Y a este respecto, el derroche de imaginación es sencillamente apabullante. Desde la premisa argumental, pasando por la descripción detallada de los personajes. Aparte de la citada genial familia, destacan Edna Mole, diseñadora de los trajes de superhéroes, que detesta las capas en ellos, y que homenajea a Mr. Magoo; y Síndrome, un divertido villano que sirve además para hacer una afilada crítica a los clubs de admiradores que más que fans parecen fan... áticos. Bajo la capa (con perdón, Edna) de una historia divertida, y con una acción tan trepidante que nada tiene que envidiar a las historias de James Bond (sobre todo en la parte que se desarrolla en la isla), subyacen ideas que contribuyen a un guión férreo, que fue candidato al Oscar (el film ganó dos estatuillas, como película de animación, y por el montaje sonoro). Además de esa necesidad de cultivar los propios dones, sin permitir que nadie de fuera nos los eche a perder, la película habla de la familia unida como un planteamiento necesario a la hora de enfrentarse a los grandes problemas. Y se nos muestra cómo el desempeño de los trabajos ordinarios (ser ama de casa, asesorar con su seguro a una ancianita) requiere a veces tanto o más esfuerzo que el necesario para repartir estopa a un gigantesco robot. El humor nos regala situaciones impagables, ya sea al mostrar los estropicios que puede organizar Mr. Increíble por no poder controlar siempre su fuerza, en las misiones clandestinas de Mr. Increíble y Frozono, o cuando una alucinada Elastigirl descubre que su esposo ha encargado a Edna, a sus espaldas, unos trajes de superhéroe que son realmente el último grito. En el apartado que podríamos denominar “homenajes”, lo hay, por supuesto, a todos los cómics de superhéroes, con mención especial para Los 4 Fantásticos (incluido el personaje de Frozono, y la lucha final), y a Watchmen, una creación de Alan Moore. También a Bond (en la presentación de los gadgets de vestuario, o en la seductora villana), e incluso a El retorno del jedi, en la persecución por un paisaje selvático. Por supuesto, el capítulo puramente técnico de la animación es un nuevo do de pecho de Pixar. Se trata del primer film de la compañía protagonizado por humanos, lo que obligaba a mejorar los resultados en este capítulo, que en sus anteriores filmes tenían una presencia secundaria, y estaban más descuidados. De modo que se ha trabajado a fondo el modo de reproducir los rasgos, la piel y el pelo. Pero como explica John Lasseter “cuanto más real intentes hacer algo, más posibilidades tienes de fracasar. El secreto de Brad ha sido producir algo que los espectadores ‘saben’ que no existe, algo tan estilizado que lo creerán si todo tiene coherencia.” De modo que “cuando ves actuar a los personajes y te fijas en sus ojos, sientes lo que está pasando en su alma”.
8/10
(2003) | 88 min. | Animación | Drama Tráiler
Una fría noche navideña. Tres vagabundos hallan a un bebé en un contenedor de basura. En uno de ellos se despiertan los instintos maternales, y comienzan sus averiguaciones para resolver el enigma de quién es la pequeña y por qué ha sido abandonada. Este anime japonés recuerda, hasta en su títutlo, al célebre western Los tres padrinos, revisitados varias veces por el cine, entre otros por John Ford y William Wyler. Como es de suponer, Satoshi Kon (Perfect Blue, Memories) aporta el cripticismo nipón, al sembrar la trama de sucesos aparentemente inconexos.
6/10
(1950) | 71 min. | Animación Tráiler
Desde que inició su carrera como animador, a principios de los años 20, y mucho antes de Blancanieves y los siete enanitos, su primer largo, Walt Disney barajaba llevar a la pantalla uno de sus cuentos favoritos, La Cenicienta, el clásico de Charles Perrault. El relato había ilusionado a generaciones enteras, con su mensaje de esperanza sobre sueños que se hacen realidad. Incluso en circunstancias adversas, como las de la protagonista, Cenicienta, que a la muerte de su padre –como es sobradamente conocido–, queda bajo la tutela de su despiadada madrastra, que la obliga a limpiar, fregar platos y hasta hacer la comida para ella y sus hijas –hermanastras de Cenicienta–. En esta versión, Cenicienta cuenta con unos pequeños amigos, Gus y Jaq, dos simpáticos ratones que tratan de consolarla cuando sus hermanas se van al baile que organiza el príncipe para encontrar esposa, y a ella la dejan en casa. Cuando todo se diría perdido, aparece inesperadamente el Hada Madrina de la Cenicienta, una adorable ancianita que a golpe de varita es capaz de crear mágicamente un vestido inigualable para el baile. El propio Walt Disney declaró que se trataba de su favorita entre las numerosas películas que produjo, y que incluía la mejor secuencia que había rodado en su vida: cuando el Hada Madrina entrega el vestido para el baile a la Cenicienta. Por lo visto, Disney se sentía identificado con el personaje, porque había empezado desde cero, vendiendo periódicos en plena calle, y aún así había logrado fundar un imperio. Se trata de una de sus creaciones más universales. De esta adaptación proviene el famoso ‘zapatito de cristal’, que era de cuero en el cuento original. Dirigida por Clyde Geronimi, Wilfred Jackson y Hamilton Luske –responsables de títulos como Peter Pan–, en su elaboración participaron los famosos Nine Old Men (Nueve Sabios) el equipo de animadores de la época dorada de Disney. Estos pusieron en marcha una técnica novedosa que hoy día se usa habitualmente. Contrataron actores para que interpretaran a los personajes y filmaron todas las escenas en imagen real. Este material sirvió para inspirar a los dibujantes, que tomaban bocetos sobre el movimiento real y hasta los gestos de los intérpretes. El personaje central fue supervisado por dos de los mejores artistas de la compañía, Eric Larson y Marc Davis, que la concebían de forma distinta. Para Larson tenía que tener una apariencia de muchacha humilde, mientras que Davis la imaginaba más sofisticada. Entre los dos acabaron llegando a un acuerdo y crearon a la carismática Cenicienta que conocemos. El film obtuvo tres nominaciones a los Oscar, en las categorías de mejor sonido, banda sonora de musical y canción. Esta última candidatura fue para la canción ‘Bibidi-Bobidi-Bu’, en la que el Hada Madrina recita sus famosas palabras mágicas.
7/10
(1955) | 73 min. | Animación Tráiler
Reina, una perra de pedigrí, vive feliz con sus amos, que acaban de tener un bebé, hasta que éstos deben partir inesperadamente de viaje. Acude a cuidar del niño una siniestra señora que atiende al nombre de tía Clara, dueña de dos gatos siameses. Los mininos le hacen la vida imposible, y la tía acaba echándola al jardín. Así que Reina huye de casa. Cuando le persiguen unos perros, recibe la inesperada ayuda de Golfo, un chucho callejero. Primer largometraje de Disney basado en una historia original, pues hasta el momento la factoría había adaptado sólo cuentos tradicionales, como Blancanieves y los siete enanitos. El propio Walt Disney le pidió a uno de sus colaboradores, Ward Greene, guionista de las tiras cómicas de Mickey y Donald, que escribiera un relato sobre dos perros. Uno de ellos, el perro vagabundo, procedía de otro cuento del propio Greene, mientras que la dama se basaba en una perra que Disney le había regalado a su prometida. Se recurrió a animales auténticos como modelos para los personajes. Para crear a Reina se usaron varios perros, entre ellos el de Hamilton Luske, uno de los directores, mientras que los animadores crearon a Golfo después de que uno de los productores se encontrara a un perro callejero. El film supone un nuevo hito de la factoría Disney, al ser la primera película de animación rodada en cinemascope. También se rodó una secuela, concebida directamente para el mercado doméstico.
7/10
(2003) | 101 min. | Animación Tráiler
El pez payaso Marlin pierde a su esposa y a sus futuros hijos por el ataque de un enorme pez. Poco después, eclosiona el único huevo que ha podido salvar, dando lugar al nacimiento de Nemo. Temeroso de que la tragedia se repita, Marlin prácticamente no deja que su vástago se aleje del arrecife que sirve de hogar familiar, y no es capaz de dejarle solo ni siquiera en su primer día de clase. Para probar su libertad, en un tonto ataque de rabia, Nemo le desobedece y se aventura mar adentro, con tan mala suerte que es capturado por un submarinista. Aunque el barco en el que viaja es más rápido que él, Marlin sigue su estela hasta que desaparece, y luego trata de recuperar unas gafas de buceo que se le han caído, con su dirección. Aunque Marlin lo ignora, se trata de la consulta de un dentista en Sidney, a cuya pecera va a parar Nemo junto con un grupo de peces desquiciados. Si no consigue escapar, acabará siendo un regalo para la nerviosa sobrina de su nuevo dueño. Mientras tanto, Marlin emprende una desesperada búsqueda de su hijo. En su camino le ayuda Dory, una simpática pez que a pesar de sus buenas intenciones sufre síndrome de Korsakov, lo que le provoca que olvide con rapidez los sucesos recientes. Juntos encontrarán inesperados aliados, pero también grandes peligros. El último trabajo de Pixar, pioneros de la animación por ordenador, y creadores de cintas tan memorables como Toy Story y Monstruos, S.A., se ha convertido con toda justicia en la cinta de animación más taquillera de la historia, desbancando a El rey león. Y esto se explica, como es habitual en la compañía, por un guión redondo que combina un tono humorístico a base de diálogos que parecen sacados de la alta comedia clásica, con un trasfondo muy serio que exalta la paternidad. De hecho, el tema central, la sobreprotección de los hijos, proviene del miedo a ser un mal padre del propio director, Andrew Stanton, impulsor del proyecto, y hasta ahora colaborador habitual del máximo responsable de Pixar, John Lasseter, que esta vez ejerce como productor ejecutivo. A mediados de los 90, Stanton pasaba la mayor parte del día en la oficina, dedicando poco tiempo a su hijo, lo que produjo cierto sentimiento de culpa. “Cuando íbamos al parque me pasaba todo el tiempo diciendo: ¡No toques eso! ¡No te metas ahí!”, explica. “Así que al final me di cuenta de que iba a echar todo a perder, y que el miedo puede hacer que la gente se convierta en malos padres”. El guión, dirigido también a los más pequeños, intenta justificar este tipo de comportamientos de los padres, haciéndoles entender que si alguna vez se exceden, es por su propio bien. La parte de la evasión de la pecera se basa en la realidad, exactamente en las visitas infantiles al dentista de Stanton. Cuando el director veía los peces de la consulta, imaginaba que al final idearían un método para salir de allí. Un día le propuso hacer una película sobre esto a John Lasseter, pensando que no le haría demasiado caso. Pero éste le respondió: “Tranquilo, desde que pronunciaste la palabra peces he dado luz verde al proyecto”. Otro de los puntos fuertes de cualquier trabajo de Pixar es la calidad de la animación, de estilo realista. La compañía vuelve a demostrar que es insuperable en su tratamiento de texturas casi reales, aunque quizás les quede por mejorar en las figuras humanas. Además, esta cinta supone un gran avance en cuanto a recreación de líquidos, que por lo visto hasta ahora era la asignatura pendiente de la animación digital, pues no conseguían ser lo suficientemente convincentes.
8/10
(2002) | 75 min. | Animación
Haru salva la vida a un gato. Para su sorpresa, el minino le da las gracias. Y el rey de los gatos, como premio, se empeña en casarla con su hijo y príncipe. Adaptación del manga de Aoi Hiragi, dirigida por un discípulo aventajado de Hayao Miyazaki, Hiroyuki Morita, y producida por los estudios Ghibli. El film desborda imaginación en cada fotograma, y combina el humor con la angustia por las tribulaciones de la protagonista, que recuerdan a las de El viaje de Chihiro.
7/10
(2003) | 65 min. | Animación
Empeñado en convertirse en un as de la bicicleta, Champion entrena duramente, con la ayuda de su abuela, Madame Souza, con la que vive, acompañado del perro Bruno. Cuando Champion tiene la oportunidad de participar en el Tour de Francia, la prueba ciclista más importante del mundo, es atrapado por unos misteriosos hombres de negro que secuestran a varios de los competidores. Resuelta a encontrar a su nieto, Madame Souza cruza el Atlántico, hasta llegar a Belleville, ciudad donde recibe la inesperada ayuda de tres estrellas del musical de los años 30. Debut en el largo del cineasta francés Sylvain Chomet, nominado al Oscar en las categorías de película animada y canción original. Se apoya en un humor similar al de su compatriota Jacques Tati, pues no utiliza palabras, sino que sus personajes se expresan con gestos, y sólo se escuchan ruidos, canciones y diálogos de la televisión. También utiliza un estilo de dibujo sorprendente, alejado del realismo Disney, con personajes que parecen caricaturas, con rasgos exagerados y feístas. El argumento, divertido, con momentos inolvidables e impagables homenajes cinéfilos, es tan impredecible y surrealista que no se sabe bien adónde quiere llegar. Aborda temas como la superación personal, el apoyo de la familia y la capacidad de ilusionarse. Al tiempo, critica la deshumanización de la ciudad moderna.
6/10
(1994) | 89 min. | Animación Tráiler
Simba es el pequeño león hijo del rey Mufasa, y como tal heredero del trono. Vive despreocupado de su destino, jugando con su amiga Nala, y aprendiendo las lecciones de su padre sobre el ciclo de la vida. Pero el malvado Scar, hermano de Mufasa, conspira para derrocar al rey; y con ayuda de sus sicarios, las hienas, convence a Simba para marchar por un camino donde se produce una estampida de ñúes. Al intentar salvar a su hijo, Mufasa muere, y el pequeño, que se siente culpable, decide exiliarse lejos. Primer largo animado de Disney basado en un guión original, y en el que no aparece ningún ser humano. Batió en su momento los records de taquilla de una película animada. Además, ganó dos Oscar por la banda sonora y la canción "Can you Feel the Love Tonight", de Tim Rice y Elton John. El secreto reside en una historia sobre la ambición humana de reminiscencias shakespearianas, en una ambientación sugerente donde se nota que parte del equipo se trasladó a la sabana africana, y en los entrañables personajes, especialmente Timón y Pumba, divertidos secundarios. También destaca la cuidada mezcla de animación tradicional y por ordenador, gracias a la cual fueron posibles efectos realistas de humo, reflejos de agua, etcétera y secuencias muy espectaculares, especialmente la estampida. Contiene acertados mensajes sobre el equilibrio natural, la filosofía del Hakuna Matata (no hay problema), la responsabilidad y la amistad. Aunque la contribución más valiosa de esta cinta ha sido inculcar el amor a la naturaleza entre el público más joven, y no tan joven, pues, ¿cuántos de los espectadores sabían realmente qué forma tenía un suricato antes de conocer a Timón? La cinta se edita por primera vez en DVD e incorpora un novedoso sistema de sonido creado por Disney, el DEH Mix (Disney Enchanced Home Theather Mix). Especificaciones técnicas aparte, este sofisticado sistema amplifica el disfrute de escenas como la de la estampida.
7/10
(1997) | 150 min. | Aventuras | Animación
Épica película de Hayao Miyazaki. Narra las andanzas de Ashitaka, un joven guerrero que busca remedio a la maldición que pesa sobre él desde que mató a un furioso dios-jabalí que atacó a su pueblo. En su periplo es acogido por los Tatara, clan de herreros que vive en una fortaleza dirigida por Lady Eboshi, una mujer que emplea armas de fuego en sus guerras contra los samurais y contra la Princesa Mononoke. Ésta es una chica salvaje y misteriosa, criada por los lobos, que vive en un bosque mágico. El maestro de la animación japonesa se inspira en leyendas y tradiciones niponas, pero también incluye referencias occidentales: la ciudad-fundición se inspira en el poblado de Pasión de los fuertes de John Ford, y el tratamiento de Mononoke tiene como fuentes la leyenda de "Rómulo y Remo", "Kim" de Rudyard Kipling, y El pequeño salvaje de François Truffaut. Miyazaki destaca con nostalgia que en la época descrita en la película (siglo XIV), “la gente vivía, amaba, odiaba, trabajaba y moría sin el peso de la ambigüedad que notamos hoy en día”.
7/10
(2002) | 96 min. | Animación Tráiler
Imaginativa revisitación de la obra clásica por antonomasia del género de aventuras, La isla del Tesoro, de Robert Louis Stevenson, adaptada al futuro. Esta vez, el joven Jack Hawkins es un aficionado al surf galáctico, que un día conoce a un viejo pirata que le entrega el mapa del legendario botín de los mil mundos. Para encontrarlo, la capitana Amelia contrata una tripulación, y se pone al mando de un galeón solar que parte hacia el planeta donde se encuentra el tesoro. A Hawkins le ponen como ayudante del cocinero, John Silver, que esconde un siniestro plan para organizar un motín. Quinta película Disney dirigida por el dúo formado por John Musker y Ron Clements, responsables del renacimiento de la compañía, con títulos magníficos como La sirenita y Aladdín. Mezcla de animación tradicional y digital, lo más original es la estética, porque todos los elementos parecen del siglo XVIII, aunque tratados con un toque futurista. En la versión española, los temas musicales están interpretados por el popular cantante Álex Ubago, mientras que el reparto de dobladores está encabezado por Josema Yuste, componente de Martes y Trece.
7/10
(2001) | 97 min. | Animación
Aunque es capaz de inventar los más sofisticados artilugios, como su propia mascota mecánica, o una nave espacial, Jimmy es un niño de ocho años que se comporta y piensa como tal. Necesita el cariño de sus padres, le cuesta hacer los deberes, y le gusta jugar con sus amigos. Un día desaparecen todos los adultos de Retroville, secuestrados por los extraterrestres. Al principio, los niños se lo toman muy bien, pues ya no tienen que ir al colegio, ni ordenar su cuarto, pero cuando las cosas se ponen feas, descubren que no tienen a quién recurrir y que echan de menos a sus padres. A Jimmy no le queda más remedio que utilizar sus inventos para acudir al rescate. Faltaba por desembarcar en el mundo de la animación digital el estudio Nickelodeon, los creadores de los Rugrats. Aunque los animadores tienen menos medios que los responsables de Shrek o Monstruos, S. A., lo compensan con una historia divertida y llena de referencias a clásicos del cine, por lo que también gustará a los adultos. No en vano fue nominada al Oscar en la categoría de mejor largometraje de animación.
6/10
(2001) | 125 min. | Animación Tráiler
Chihiro, una chica de diez años, está que trina. Resulta que sus padres han decidido que los tres se muden de casa. Camino a su nuevo hogar, se extravían. Al otro lado de un misterioso tunel encuentran un pueblo abandonado, que parece un parque temático. Y en un local descubren, listos para comer, unos platos exquisitos; y los padres de Chihiro se ponen a comer como cerdos. Y… ¡en cerdos se convierten! Es la primera de un montón de peripecias que le toca vivir a Chihiro. Pues ha entrado en un mundo poblado de seres mágicos, que incluye entre otros a la bruja Yubaba, que lo primero que hace es cambiarle el nombre. Para sobrevivir, Chihiro deberá aprender a escoger a sus aliados, y despojarse de los rasgos de niña mimada que le caracterizaban antaño. Obra maestra del cine de animación, debida al genio nipón Hayao Miyazaki. La historia del director de La princesa Mononoke y Porco Rosso desborda imaginación en todos sus fotogramas, un mundo repleto de extrañas criaturas donde Chihiro es sometida a continuos desafíos. Desde los estudios Ghibli, Miyazaki ha coordinado una labor de animación que combina el dibujo manual con las herramientas informáticas. Pero, una vez más, lo importante es su rico mundo interior, inyectado en una historia perfecta. No es de extrañar que el cineasta japonés inspire a gente como John Lasseter, de Pixar, autor de Toy Story.
7/10