Decine21
El rapto
5 /10 decine21
El rapto

Rapito

Dónde ver (plataformas)

Contenidos (de 0 a 4 ¿qué es esto?)
1
Acción
2
Amor
2
Lágrimas
0
Risas
0
Sexo
1
Violencia

Reparto

Sinopsis oficial

La historia se desarrolla en el barrio judío de Bolonia. Año 1858. Los soldados del Papa irrumpen en la casa de los Mortara para secuestrar a su hijo de siete años, Edgardo. La película sigue la lucha de la familia para tratar de recuperar a su hijo ante esta acción de la Iglesia Católica.

5 /10 decine21

Crítica El rapto (2023)

El rapto foto crítica.

Después del bautismo

Una historia basada en hechos reales, dificilísima de contar haciendo justicia a todos los implicados, fue ya un caso controvertido en su época, y resulta incomprensible para una mentalidad contemporánea. Describe las tribulaciones de Edgardo Mortara, nacido en 1851 en el seno de una familia judía numerosa en la ciudad de Bolonia, bajo la soberanía de los Estados Pontificios donde reina el papa Pío IX. Aunque la ley lo prohibe, tienen una criada cristiana, Anna Morisi, que bautiza al niño recién nacido al que los médicos han desahuciado, sin conocimiento de los padres. Contra pronóstico, Edgardo sobrevive, pero el hecho no se conoce hasta que el pequeño cumple seis años, y aplicando la legislación vigente, el inquisidor dominico Pier Gaetano Feletti arrebata al niño a sus padres, para que recibe instrucción cristiana, pues la gracia ya está actuando en él. Como no llegan a un acuerdo amistoso con la familia para que sea educado como cristiano en Bolonia, el chico es trasladado a un internado en Roma, donde se permite que le visite la familia. Al mismo tiempo se orquesta una campaña internacional donde el pequeño Edgardo es la coartada para atacar al papado, un elemento más para acabar con la soberanía de los estados pontificios y buscar la reunificación de Italia. Aunque seguramente lo cómodo habría sido ceder a las presiones y devolver al niño a los padres, Pío IX siente la obligación moral de procurar su formación cristiana, al menos hasta que alcance la mayoría de edad.

El octogenario cineasta italiano Marco Bellocchio, que se confiesa no creyente, dirige y coescribe el film, donde es bastante fiel a lo ocurrido en el siglo XIX, contado en diversos libros, incluidas las memorias de Edgardo Mortara, que no sólo fue católico hasta el final de sus días, siendo ya nonagenario, sino que se ordenó sacerdote y perteneció a los canónigos regulares, mostrándose muy agradecido a Pío IX por su protección, y a Anna Morisi por haber sido el instrumento providencial que le permitió ser bautizado. Sin embargo su mirada es fría, la propia de alguien que no entiende nada y se encuentra fascinado por el drama de un niño separado de su familia, y por el empeño –para él, fanatismo– de la Iglesia, por proteger a uno de sus hijos, Edgardo. Ciertamente, no es fácil ponerse en la mentalidad de la época, pero hay que recordar que Pío IX, como príncipe de los Estados Pontificios, debía salvaguardar a sus súbditos y la fe recibida. Bajo su gobierno, como con sus predecesores, se dejaba libremente a los judíos practicar su fe y educar a sus hijos en ella, pero en el caso extremo que se comenta, pesaba la realidad de que Edgardo era cristiano, por haber recibido el bautismo. No se trataba de un gesto o rito sin contenido, sino de algo auténtico, donde operaba la gracia.

El film recoge datos ciertos, pero algunos toca representarlos, y ficcionarlos, servirlos en imágenes adornándolos de detalles que desconocemos. Y aquí los logros de Bellocchio son desiguales, trata de hacer equilibrios, no van contra nadie, pero no deja de haber momentos algo grotescos, o en los que falta emotividad. Así, en la reacción de la familia Mortara, y sus esfuerzos para recuperar al pequeño, se echa en falta cariño, inclinación amorosa, pesa más la obcecación, y las presiones de los que se aprovechan de la situación. Y en el lado eclesiástico, se pinta un internado donde toca adaptarse a las circunstancias, y en que el niño Edgardo –el pequeño Enea Sala– se inicia en la piedad católica con gusto, pero algo forzadamente. Los cuidados del inquisidor, o de Pío IX, están cargados de artificio –están sobreactuados Fabrizio Gifuni y Paolo Pierobon–, un sentido del deber dogmático y también falto de amor. Además, cuando Edgardo crece, se le presenta como algo parecido a un desequilibrado, la composición de Leonardo Maltese nos muestra a alguien que parece un perturbado. En definitiva, no se consigue la empatía del espectador, ni por el protagonista niño o adulto, ni por sus padres o el pontífice.

Queda pues una película que viene a ser como una rareza de cosas que pasaban en otros tiempos, pero las que no se nos concede una explicación convincente, no se consigue la adecuada distancia o la deseable perspectiva histórica; de modo que probablemente cada espectador se hará una composición según sean sus convicciones religiosas. 

Trailers

Últimos comentarios de los lectores

..PICARD.. - Hace 2 años

Es esta coproducción europea una dolorosa recreación dramatizada que el veterano cineasta italiano Marco Bellocchio ejecuta con crudeza visual y literaria, aunque con exasperante lentitud. Unos hechos acontecidos históricamente llevando a cabo «El rapto» de un niñito judío por la "cristiana" iglesia católica. Todo muy consabido por TODAS las infectas religiones. Película para adquirir conciencia atea, para convertirse al ateísmo. .HISTÓRICA. .1️⃣/5. ..PICARD..

Comenta esta Película

Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de decine21.com
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
  • Tu dirección de email no será publicada.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

Noticias relacionadas con El rapto (2023)

Películas más vistas HOY

Estrenos Películas

Últimos tráilers oficiales

¡Hola, soy Hal21, tu androide experto en películas!
HAL21 Chatbot