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Lista de cine

Lista de películas del año 2016

(2016) | 80 min. | Biográfico | Documental | Musical

Retrato íntimo, profundo, de una de las artistas más talentosas y singulares de la cultura española y latina de los últimos tiempos. Un recorrido por la vida de Bebe honesto, que aborda sus momentos éxito pero también de fracaso y polémica pública.

(2016) | 85 min. | Thriller
Tras la muerte de una chica la misma noche de su graducación, sus amigas decisieron esconder sus secretos más íntimos para revelarlos diez años después. El tiempo ha pasado y las cuatro amigas se reúnen de nuevo. Thriller televisivo, con un argumento intrigante que mantiene el interés. Aunque el guión es efectista y bastante ligero, la dirección de Jake Helgren es competente y las actrices se esfuerzan en sus papeles.
4/10
(2016) | 95 min. | Drama
Londres. Un matrimonio en crisis, debido a la infidelidad de él –ex estrella de nacional de rugby– y a la consecutiva infidelidad de ella, que intenta salir de ese estado y ser feliz con sus dos hijos pequeños; otro matrimonio sin hijos que aspira a poder adoptar un bebé; un joven camello que desea salir de la delincuencia y que conoce a un actor que podría ayudarle a vivir un futuro diferente. Tres historias humanas entrelazadas, algunas mínimamente apuntadas, que pinta un panorama dramático en cuanto a la búsqueda de la felicidad y la paz en los ciudadanos del Londres contemporáneo. El director Jim O'Hanlon logra imprimir la intensidad necesaria a cada una de las tramas narrativas, que interesan por igual, gracias a una estupenda labor actoral de un reparto a medias conocido, en donde sobresalen unos fantásticos Idris Elba y Gemma Arterton. La historias, sin dejar de ser realistas, y a menudo trágicas, ofrece una visión medianamente optimista, lo cual no significa que a menudo las vidas de las personas retratadas sean plenas o perfectas, nada más lejos de la vida real.
6/10
(2016) | 100 min. | Drama Tráiler
La vida de Ramón parece ir a las mil maravillas. Joven, casado, con un hijo y otro en camino, es un ejecutivo experto en marketing muy bien valorado en su empresa. Pero el diagnóstico de una esclerosis múltiple le cambia la vida. Empieza a notar las limitaciones de la enfermedad, aunque logrará sobreponerse gracias al apoyo de la familia y a una meta insólita: prepararse físicamente para participar en un triatlón y hacer así un “Iron Man”. 100 metros –una alusión a la predicción hecha al protagonista, de que llegaría el momento de que sería incapaz de recorrer por sí solo esa distancia– es una película inspirada en los hechos reales vividos por Ramón Arroyo y su familia, cargada de buenas intenciones, que desea aleccionar sobre las dificultades de sobrellevar una enfermedad degenerativa, para el afectado y los que le rodean, con el propósito de transmitir esperanza. Una meta loable, y a la que la productora nunca ha sido ajena, Filmax ha producido previamente la exitosa serie televisiva sobre niños con cáncer Pulseras rojas. Marcel Barrena, guionista y director, había abordado el mundo de los enfermos que se proponen metas increíbles en el documental Mundo pequeño. Aquí reincide en el tema, pero en el terreno de la ficción, buscando combinar el dramatismo de la trama con algo de humor que permita respirar; un propósito al que ayuda la presencia en el reparto de Dani Rovira y Karra Elejalde, que vuelven a hacer de yerno y suegro tras Ocho apellidos vascos y su secuela. Curiosamente, lo que mejor funciona es la interacción de Rovira con auténticos enfermos de esclerosis, mientras recibe tratamiento, pasajes que recogen algunos de los miedos y oscuridades que se presentan. En cambio la relación con la esposa y el hijo no está demasiado desarrollada, mientras que se da demasiado juego al tencontén entre el protagonista y su suegro Manolo, muy distintos y que no se llevan bien, pero que acaban beneficiándose mutuamente de su compañía, con el segundo ejerciendo de entrenador. Toda la subtrama amorosa de Manolo, su viudez y un nuevo interés amoroso, el background de ciclista, resulta demasiado convencional y traido por los pelos. Por supuesto, el tramo final se adscribe al subgénero del drama deportivo, la competición, con la emoción consiguiente de si el protagonista logrará culminar su sueño.
5/10
(2016) | 144 min. | Acción | Thriller | Drama Tráiler
Recreación de un trágico episodio bélico que tuvo lugar durante la noche del 11 de septiembre de 2012 en Bengasi. Tras la muerte del dictador Muamar el Gadafi, Libia se encuentra en una situación delicada, en donde diversas facciones se disputan el poder. El equilibrio es muy inestable y por eso Estados Unidos mantiene una pequeña base secreta de la CIA en la ciudad costera de Bengasi, que cuenta con un grupo de soldados experimentados para salvaguardar la seguridad, no más de media docena. Los problemas vendrán cuando el embajador estadounidense acuda a un acto en la ciudad y se instale en una casa cercana. Pronto será atacado. Película vibrante, entretenida, tremendamente realista y seria. Vuelve a traer a colación las ventajas e inconvenientes del tan cacareado intervencionismo internacional norteamericano, una cuestión nada fácil de solventar. Tanto los habitantes de los países conflictivos como los propios norteamericanos dudan constantemente de esa política, más si cabe cuando se producen situaciones límite en donde hay heridos y muertos, muchísimos más –todo hay que decirlo– entre los lugareños, a menudo masas de personas sin orden ni disciplina que odian que los yanquis corten el bacalao en su tierra. El problema llega cuando se generaliza identificando al Islam con esas facciones violentas. Los hechos reales narrados en 13 horas, Los soldados secretos de Bengasi están basados en el libro escrito por Mitchell Zuckoff y cuenta con un cuidado guión de Chuck Hogan (The Town, ciudad de ladrones), el cual logra involucrar anímicamente al espectador gracias al buen dibujo que hace del personal estadounidense. En películas de este tipo, con acción y ritmo desenfrenados, es complicado a veces saber quién es quién y ese tema se amplía en este caso ya que hasta los propios soldados americanos desconocen la identidad del enemigo. Aunque presumiblemente cuentan con habitantes amigos, nunca saben si lo son de verdad, si van a traicionarles. Esto ofrece momentos de tensión, bien resueltos, verosímiles y trasladan una desasosegante sensación de desconcierto. El modo de filmar la guerra es de un realismo inusitado, y no se ahorra alguna imagen especialmente desagradable. Y aquí la atmósfera recuerda sobremanera a otras películas recientes del mismo corte bélico (en cuanto al fracaso militar estadounidense), como El único superviviente o en especial Black Hawk derribado, citada explícitamente por uno de los personajes. Desde luego es difícil mejorar la ambientación realista y la atmósfera agobiante generada en esta especie de base asediada, convertida en un nuevo El Alamo, como también comenta otro soldado. Alegra comprobar además que el director de la película, Michael Bay, sabe hacer otra cosa que películas fantásticas de Transformers. Su modo de filmar la guerra nocturna es contundente, aunque por la localización de los contendientes a veces parezca que estamos en un videojuego en manos de los norteamericanos, mientras que otras escenas (como la del ataque al coche blindado) están magníficamente rodadas. Pero no sólo se centra en la pura acción. Deja tiempo para conocer a los protagonistas, para humanizarles, especialmente a los dos soldados norteamericanos que llevan casi todo el peso anímico del film, unos perfectos John Krasinski (Silva) y James Badge Dale (Rone), quienes comentan su anhelo constante de regresar con sus familias y comparten su opinión de que están en una guerra que no entienden.
7/10
(2016) | 105 min. | Histórico | Drama Tráiler
Recreación de uno de los hechos históricos que marcaron el final del imperio español, junto a la pérdida de Cuba y Puerto Rico. El final de la colonia española de Filipinas se dilató por la resistencia en condiciones muy penosas de cincuenta hombres, conocidos como “los últimos de Filipinas”, que sufrieron un asedio de casi un año en Baler, refugiados en una iglesia. Al mando se encontraba el capitán Enrique de las Morenas, al que sucedió en el mando el teniente Martín Cerezo cuando el otro murió de enfermedad. Esta página de la historia de España ya había sido llevada al cine en 1945 por Antonio Román, con el título de Los últimos de Filipinas, justo el año en que murió el mentado teniente Martín Cerezo, con un reparto de lujo para la época, y poniendo el acento patriótico en el heroísmo de los protagonistas. En esta versión que llega siete décadas después contamos de nuevo con un conjunto actoral destacadísimo, pero conforme a los nuevos tiempos se quiere arrojar una mirada más crítica y revisionista, algo desencantada; sin negar el coraje de los personajes, pero como subrayando el absurdo de la acción, poco más que una cabezonería quijotesca casi surrealista, que no valdría la pena. Firma el irregular guión Alejandro Hernández, habitual colaborador de Manuel Martín Cuenca, quien no logra insuflar progresión o dramatismo creciente a la trama, el tiempo discurre, las condiciones empeoran, la guerra ha terminado aunque los sitiados no quieran enterarse, y punto, en algún momento deberá llegar, entre delirios febriles, disparos, entierros y treguas, el final. Mientras que el discurso político de los poderosos que usan a los pobres como carne de cañón, o las quejas sobre España, concepto discutido y discutible, resulta bastante pobre. En el ínterim se nos presentan los personajes, algunos reales, otros ficticios, quizá demasiado aislados, se echa en falta entre ellos algo parecido a la camaradería. De los auténticos resulta poco humano el empecinamiento de Martín Cerezo (Luis Tosar) en mantener la plaza, mientras el médico de Carlos Hipólito resulta bastante plano, y el detalle del opio del fraile de Karra Elejalde algo forzado; en cambio la posición del desertor está bien descrita, pues pugnan en él el deseo de salvar el pellejo con la inevitable sensación de traicionar a los suyos, para la que necesita autojustificarse incluso estentóreamente. El joven aspirante a pintor, al que da vida Álvaro Cervantes, y que proporciona de algún modo el punto de vista del espectador, desde la ingenuidad al rechazo ante lo que ocurre, debería haber dado más juego; mientras que el brutal militar de Javier Gutiérrez es puro cliché. Hay un esfuerzo de producción importante de Enrique Cerezo, con Televisión Española, Telemadrid y 13 TV, lo que se nota en la recreación de época, el esfuerzo de documentación, la fotografía de parajes naturales y abundantes escenas de acción bélica, pero Salvador Calvo, bregado en televisión, no las sirve de un modo excesivamente vibrante, el presupuesto da para lo que da. Así pues, se agradece una nueva mirada a este episodio de la Historia de España, pero el resultado no es enteramente satisfactorio.
4/10
(2016) | 82 min. | Terror Tráiler

Las filmaciones domésticas suelen contener escenas de felicidad íntima, pero también pueden ser testigo del horror más puro. Es lo que sucede en 1974, en la que un conjunto de grabaciones en 8mm revelan el trágico destino de una pareja de recién casados que desapareció en México a mediados de los setenta. Un found footage de textura granulosa y desasosegante banda sonora.

(2016) | 105 min. | Histórico | Aventuras | Drama
En el siglo XIX un barco en el que viaja el doctor Balmis –médico y científico del rey Carlos IV– lleva consigo la vacuna de la viruela, con el objetivo de extinguir la enfermedad en América. Con él viaja su ayudante Isabel Cendal y una tropa de 22 niños, portadores en su cuerpo del deseado remedio. Crónica de la expedición médico-filántrópica de Balmis y compañía dirigida por Miguel Bardem a partir de la novela histórica de Almudena de Arteaga. Aunque la producción está limitada por el formato televisivo, hay un elogiable esfuerzo en la ambientación de época y cuenta con la magnífica interpretación de Pedro Casablanc en la piel de Balmis, bien secundado por María Castro como su ayudante.
5/10
(2016) Serie TV | 0 min. | Ciencia ficción | Thriller
El prolífico J.J. Abrams, creador de Perdidos, avala esta adaptación en formato de miniserie de la novela homónima de Stephen King, una de las mejor consideradas de su última etapa. Jake Epping, profesor de secundaria de Lisbon, pequeña localidad de Maine, se lleva la sorpresa de su vida cuando Al Templeton, propietario de un restaurante, le muestra que si entra en la despensa se ve trasladado como por arte de magia a principios de los años 60. Templeton convencerá al anonadado docente para usar esta circunstancia y evitar el traumático asesinato de John F. Kennedy, por lo que se lanza a investigar a Lee Oswald, autor del magnicidio. De estética impecable, está rodada por buenos profesionales, pues por ejemplo el episodio piloto está dirigido por Kevin Macdonald, responsable de El último rey de Escocia. Además, cuenta con buenos trabajos del expresivo James Franco, y el veterano Chris Cooper, como su mentor. Esta producción de ocho capítulos engancha por la trama de investigación, que se apunta a las típicas teorías conspiranoicas sobre la verdad en torno a lo acontecido, pero también porque los personajes están bien construidos. Aunque quizás su principal baza resida en la nostalgia, con una reconstrucción idealizada pero atractiva de la época. La banda sonora explota grandes éxitos de la época.
6/10
(2016) | 103 min. | Drama

El dilema de una mujer que al sexto mes de embarazo descubre que su hijo tendrá síndrome de Down y una grave deficiencia cardíaca. ¿Debiese poder optar a un aborto tardío? ¿Cómo pueden ella y su esposo saber si su hijo no nacido tendrá una vida digna o sólo conocerá el sufrimiento? En última instancia, la madre embarazada se da cuenta de que sólo ella puede tomar la decisión.

(2016) | 74 min. | Drama
Recreación de los sucesos acontecidos en la noche del 30 de octubre de 1988, durante las horas de madrugada en que Emiliano Revilla fue liberado por ETA tras un secuestro de 249 días. Fue la periodista María José Sáez, entonces una becaria recién licenciada, quien descubrió a Emiliano en el portal de su casa. Estamos ante un documental con la mayoría de elementos dramatizados por actores, los cuales se van sirviendo al hilo de lo que van recordando en la actualidad la periodista María José Sáez –ya con una larga carrera en los medios– y Jesús Álvarez –yerno del secuestrado y conocido periodista deportivo– durante un diálogo distendido en que rememoran aquellas emocionantes horas. También, aunque en menor medida, se completa la narración con la inclusión de imágenes de archivo reales sobre la liberación de Revilla. Homenaje al mundo del periodismo y a la máxima de “estar en el lugar adecuado en el momento oportuno”, 249. La noche en que una becaria encontró a Emiliano Revilla es una película pequeña, también en su duración, pero que se ve con agrado por su falta de pretensiones y por su extremada sencillez. En realidad muy pocas cosas se cuentan realmente, más que la mera crónica del descubrimiento y el leve reencuentro con la familia, antes de que el hecho se haga público. Pero el rodaje de Luis María Ferrández (La pantalla herida) es eficaz, consigue transmitir emotividad, las imágenes están correctamente montadas y la dramatización es verosímil, muy franca, al igual que la estupenda interpretación de Beatriz Medina como la periodista María José Sáez y del veterano Txema Blasco como Emiliano Revilla.
5/10
(2016) | 98 min. | Drama

Un reencuentro de cinco amigas, un fin de semana en una casa rural, hongos alucinógenos y un cadáver.

(2016) | 92 min. | Comedia
Una estudiante universitaria entra en relación con un hombre adinerado y empieza a conocer un mundo nuevo de prácticas sexuales. Parodia descacharrante de Cincuenta sombras de Grey producida, escrita y protagonizada por el payasete Marlon Wayans, en la línea de otros productos similares que se ríen de blockbusters cinematográficos, como Scary Movie o Paranormal Movie.
2/10
Documental dedicado a la enigmática figura del Papa Luna, Pedro Martínez de Luna y Pérez de Gotor, Benedicto XIII (1328-1423), en el que confluyen principalmente tres grandes líneas argumentales: el inesperado robo de su cráneo en el año 2000, el peritaje para autentificar los restos una vez recuperados, y el acercamiento biográfico e histórico a tan singular personaje. Hace pensar en otro reciente film del mismo corte, Cervantes, la búsqueda. Sin duda que se trata de un relato apasionante, realizado con corrección por Germán Roda, y que atrapará al espectador interesado en cuestiones históricas. Así, somos testigos del abandono en que se encontraba el palacio donde estaba el cráneo, la investigación de la guardia civil, y la inoperancia de unos ladrones aficionados de escasas luces, lo que hace que nos movamos entre el thriller y el sainete. Y vemos cómo la moderna medicina forense permite estudiar la calavera del antipapa, e incluso aventurar cuál podría ser su aspecto físico en el último plano del film. Y aunque abunda el entusiasmo laudatorio de los historiadores de los lugares ligados a Luna –Illueca y Aragón en general, Peñíscola, Escocia con su universidad de Saint Andrews–, nos hacemos una idea bastante completa de las convulsiones del siglo XIV en la Iglesia y el papado, que desembocaron en el cisma de Occidente, y en el escándalo para la cristiandad de llegar a mantenerse simultáneamente hasta 3 personas que aseguraban ser el Papa legítimo (el papa Luna hasta su muerte, dando lugar a la expresión de "mantenerse en sus trece"). El destino del cráneo cuando se estrena el documental –un sótano del Museo Provincial de Zaragoza, a la espera de una resolución judicial sobre dónde debe depositarse–, da un toque peliculero al film, imposible no pensar en Indiana Jones y En busca del arca perdida.
6/10
(2016) | 77 min. | Drama
Primera película española realizada en colaboración con la plataforma de streaming Netflix, y estrenada directamente allí, es la demostración de que con un presupuesto ajustado y un calendario de rodaje seguramente mínimo, se puede hacer algo muy digno. La intensa historia con el transfondo de la corrupción y la pérdida de valores éticos en tantos estratos de la sociedad, transcurre en un único escenario, el loft de una empresa tecnológica, donde se reúnen con urgencia los cuatro socios fundadores, que se enfrentan a una inminente inspección de Hacienda por una fuga de capitales a las cuentas que tiene cada uno en Suiza. El desfalco podría suponer para cada uno 7 años de cárcel, y piensan que la única solución es transferir todo a la cuenta de uno de ellos en España, de modo que cargue con la responsabilidad de todos. El problema es quién. Y para tomar una decisión acuden a un mediador, que les ayudará a consensuar los pasos a seguir. A partir de un guión de José Cabeza y Julia Fontana, con algunas frases memorables, por ejemplo las del dilema de la naranja, Roger Gual retorna a la tensión que puede cocerse en grupos en el mundo laboral vista en Smoking Room. Lo hace con una trama de escenario y tiempo únicos, que recuerda mucho al clásico Doce hombres sin piedad, o a la más reciente El método, donde los cuatro amigos y socios, con el mediador como testigo que trata de atemperar los ánimos, se tiran los trastos a la cabeza, diciéndose con amargura y resentimiento lo que nunca se atrevieron a decirse, lo que piensan unos de otros. El riesgo de que la película parezca puro teatro filmado se salva con una cámara con continuos movimientos casi de ballet, y los efectos de iluminación. Bien realizada y con puntos de interés, la visión del ser humano no puede ser más desoladora. Pues tenemos personajes que parecen preocuparse sólo de acumular dinero y poder, y vivir de las apariencias, sin importarles lo más mínimo la moralidad de sus actos, ya sea en lo referente a la fidelidad matrimonial, tener hijos –el recurso frívolo al aborto–, cuidar de parientes enfermos, o en defraudar al fisco. Están muy bien los cinco actores, tanto los socios y supuestamente amigos Paco León, Álex Brendemühl, Juana Acosta y Juan Pablo Raba, como el mediador profesional, Manuel Morón.
6/10
(2016) | 88 min. | Drama
(2016) | 85 min. | Thriller
(2016) | 99 min. | Drama
(2016) | 82 min. | Drama
(2016) | 91 min. | Comedia Tráiler
La familia de Tom y Julia, con sus hijos pequeños Lison y Noé, y con la inclusión a última hora de Ben, el padre de Tom, se dispone ha pasar unos días de vacaciones lejos de París. Tom está especialmente ilusionado con su nueva furgoneta Medusa, un vehículo inteligente en donde todo está informatizado. Pero al poco de comenzar el viaje, la electrónica de la furgoneta se bloquea y Tom comprueba con horror que no puede frenar ni bajar la velocidad de 130 km/h. Alocada y ligera comedia francesa escrita y dirigida por Nicolas Benamou, que halló cierta repercusión con su anterior film, Se nos fue de las manos, aunque tampoco fuera la séptima maravilla del mundo. En A fondo ofrece una trama amable y más o menos divertida protagonizada por una esperpéntica familia que sufre todo tipo de calamidades, al hilo de la premisa que ya disfrutamos con la movidita Speed. También aquí la acción –esa furgoneta que no puede frenar– está igualmente muy presente, pero el tono es tan paródico, con acumulación de pasajes de humor tan absurdo que puede agotar. Los personajes caen bien, pero les falta entidad y un poco de mesura. En este sentido el abuelo, bien interpretado por el veterano André Dussollier, está demasiado salido de madre y parece excesivamente tontorrón, y algo similar ocurre con la pasajera invitada o con la ridícula inspectora de policía obsesionada con el ping-pong. Y al trabajo esforzado del competente José Garcia le falta gracia. En general, el espectador se sonreirá en unas cuantas ocasiones, pero apenas asomará una carcajada. Seguramente lo más divertido sean las catástrofes que le suceden al perseguidor de la familia, un gitano con una inusual cualidad para atraer todo tipo de desgracias.
4/10

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