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Biografía

Michael Shannon

Michael Shannon

45 años

Michael Shannon

Nació el 07 de Agosto de 1974 en Lexington, Kentucky, EE.UU.

Premios: 0 Oscar (más 1 nominaciones)

Efectos secundarios

18 Febrero 2009

Suele ser frecuente que el Oscar abra las puertas a nuevas y mejoradas posibilidades. Un vivo ejemplo de ello es Michael Shannon, a quien su nominación como mejor secundario por Revolutionary Road, le ha posibilitado sus primeros papeles protagonistas.

No es nada raro que entre las nominaciones al Oscar a los mejores actores y actrices secundarios, se cuele más de un nombre que resulta desconocido para el gran público. Tampoco es extraño que la mera nominación al premio cambie la vida laboral de los afortunados. Un buen ejemplo de ello es Michael Shannon, un nombre y un rostro desconocidos para la mayoría, que gracias a su nominación ha comenzado a realizar sus primeros papeles protagonistas.

Shannon nació el 7 de agosto de 1974 en Kentucky. Sus inicios fueron en el teatro, para luego pasar a la televisión y al cine. En el mundo del celuloide es donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera desde que debutara en 1993 con un pequeño papel en Atrapado en el tiempo. Desde entonces su filmografía tiene un punto de “día de la marmota” en cuanto a que se han sucedido una y otra vez los papeles secundarios. Así, ha participado con pequeños personajes en títulos tan variados como Reacción en cadena (1996), Cecil B. Demente (2000), Pearl Harbor (2001), Vanilla Sky (2001), 8 millas (2002) y Dos policías rebeldes II (2003). Su primera oportunidad como protagonista llegó en la cinta de terror Bug (2002), donde compartió habitación de motel con una angustiada Ashley Judd. Como una excepción a toda regla, después de este título menor su carrera continuó con pequeños papeles en cintas de peso como World Trade Center (2006) y Antes que el diablo sepa que has muerto (2007). Entonces Sam Mendes le brindó su gran oportunidad con el “enfermo” John Grings en Revolutionary Road (2008). Su interpretación del desequilibrado y desagradable hijo de Kathy Bates le ha servido para estar nominado al Oscar como mejor secundario.

Los efectos secundarios de la nominación no se han hecho esperar, pues poco después rodó su segunda película como protagonista –esta vez absoluto–, The Missing Room. Shannon ha interpretado a un detective que recibe el encargo de traer de vuelta a casa a un hombre que aprovechó los atentados del 11-S para desaparecer y hacerse pasar por uno de los muchos cadáveres que dejó la tragedia. Este protagonista no parece haber sido anecdótico, pues actualmente rueda a las órdenes del gran Werner Herzog My Son, My Son, What Have Ye Done, una historia basada en hechos reales sobre un hombre que comenzó a tener unas experiencias místicas que le llevaron a matar a su hermano. No hace falta, en cambio, recurrir a la mística para saber que 2008 ha sido el año de Shannon. No sólo rodó Revolutionary Road con actores de la talla de Leonardo DiCaprio y Kate Winslet, sino que también nació su hija Sylvia, fruto del matrimonio que le une a Kate Arrington.

Oscar
2017

Nominado a 1 premio

Filmografía
The Quarry

2020 | The Quarry

Puñales por la espalda

2019 | Knives Out

Tras la celebración de su 85 cumpleaños, Harlan Thrombey, editor, escritor, millonario y cabeza de un gran clan familiar, muere aparentemente por suicidio en su gran mansión campestre de Kentucky, en Estados Unidos. Todos los familiares y el personal de servicio quedarán impactados con la noticia, pero la situación se hará más desagradable aún cuando tras el entierro dos agentes de policía y el enigmático investigador Benoit Blanc se presenten en la mansión para dilucidar con sus pesquisas la verdadera causa del deceso. El director Rian Johnson entrega una película la mar de entretenida. Tras comenzar su andadura con la notable Brick, el director de Maryland ha ido labrándose poco a poco una filmografía muy apañada, en donde el cuidado del guión es una de las señas de identidad. Precisamente aquí da muestras de gran maestría a la hora de manejar a un variado grupo de personajes, de captar la atención a base de diálogos, preguntas y respuestas, de sembrar la duda con verdades a medias, generando todo tipo de sospechas secretas entre los miembros del clan y dosificando siempre la información de modo natural (esas conversaciones en el despacho del muerto). Que duda cabe que el argumento, la ambientación y las indagaciones del investigador en medio de una amplia familiar en donde abunda el lujo, el dinero y los rincones ocultos son elementos deudores de las historias de Agatha Christie o de los episodios televisivos protagonizados por Jessica Fletcher (hay de hecho un homenaje explícito a Se ha escrito un crimen), pero Johnson demuestra ser un más que digno discípulo. Y como un guiño argumental que pulula por toda la trama, se permite además dar una vuelta más de tuerca al crear mágicamente una intriga donde aparentemente no la hay, pues el espectador sabe muy pronto las circunstancias que han rodeado la muerte del jefe de familia. Sin embargo, por encima de todo, Puñales por la espalda es una deliciosa y ligera charada, rodada con encanto y estilo, en donde el humor, siempre presente, es además protagonista en numerosas ocasiones. Ya sólo la ocurrencia de que uno de los personajes principales no pueda mentir sin generar en su organismo el acto reflejo de una aparatosa vomitona demuestra ser una idea tan brillante como estrambóticamente divertida, pero el director va más allá y la convierte en humorística ocasión de vertebrar varios momentos de la trama. Las interpretaciones son perfectas, tanto que a veces se echan de menos más minutos para el reparto coral (es el caso de una genial Jamie Lee Curtis, por ejemplo, o del colosal nonagenario Christopher Plummer). Y entre todos es justo destacar a los dos ejes principales del asunto: una Ana de Armas que seguramente firma el mejor papel de su carrera hasta la fecha y un hilarante Daniel Craig en estado de gracia. Se ve que quiere deshacerse de James Bond a marchas forzados y se lo ha pasado bomba rodando a las órdenes de Johnson.

7/10
What They Had

2018 | What They Had

Waco

2018 | Waco | Serie TV

State Like Sleep

2018 | State Like Sleep

Fahrenheit 451

2018 | Fahrenheit 451

En un futuro no muy lejano, el cuerpo de bomberos se dedica a quemar libros en vez de a apagar incendios. Estamos inmersos en una sociedad totalitaria donde se ha impuesto el pensamiento único, todo por el bien de los ciudadanos, naturalmente, no vayan a volverse majaretas de pensar or sí mismos. El bombero Guy Montag lleva más de 15 años ejecutando las órdenes de sus superiores, hasta el punto de que el capitán Beatty ve en él a su seguro sucesor. Pero Montag empieza a cuestionarse el porqué de su trabajo, y se pregunta si realmente los libros son tan peligrosos. Nueva pero decepcionante adaptación de la emblemática novela de Ray Bradbury, que en 1966 había sido llevada a la pantalla por François Truffaut con mucha mayor fortuna. En la era de internet, las multipantallas, la realidad virtual y las redes sociales, había expectación acerca de si se habría logrado un revisión de la poderosa fábula que aportara algo y se sostuviera con poderío. Pero lo cierto es que Ramin Bahrani, director y guionista, que en 2005 había llamado la atención con la cinta independiente Un café en cualquier esquina entrega un film bastante soso acerca de alienación de las personas que renuncian a pensar por su cuenta. Realmente las variaciones –Montag es afroamericano, la forma de conservar los libros apela a la codificación en el ADN animal, guiño ecologista, la ampliación multicultural de obras a conservar, desde Toni Morrison a J.K. Rowling...– son de detalle o de pura corrección política, y ni siquiera los efectos visuales están especialmente trabajados. Tampoco resulta fácil empatizar con los personajes, bastante planos, incluidos el capitán y Montag, que mantienen una especie de relación paternofilial, o la chica que ayuda al autocuestionamiento del protagonista. Michael B. Jordan se limita a poner supuestas caras de curiosidad o del tipo “hasta aquí hemos llegado”, mientras que despierta lástima Michael Shannon con un personaje supuestamente sufriente por su incoherencia.

4/10
La chica del tambor

2018 | The Little Drummer Girl

Años 70, tras los atentados de Munich. Un comando palestino trata de aniquilar a un agregado israelí en Alemania, pero acaba muriendo su hijo. El oficial de inteligencia británico Martin Kurtz propone al Mossad formar un equipo de contraterrorismo para desarticular a los terroristas, de los que se sabe únicamente que está liderado por Khalil. Sólo se cuenta con una pista, que éste tiene un hermano, Salim, novio de Anna, una activista occidenntal. A Kurtz se le ocurre suplantar a Anna, para infiltrarse en la célula. Para ello, pedirá al agente Gadi Becker que capte a Charlie, una joven y enérgica actriz. Ya existía otra versión de la novela de John le Carré, en formato de largometraje, protagonizado por Diane Keaton en 1974. A la hora de convertir el relato en una serie, no parecía a priori que el coreano Park Chan-wook fuera el más adecuado para dirigir los seis capítulos (como por otra parte Susanne Bier tampoco parecía la mejor para El infiltrado, otra obra del autor). Sin embargo, el autor de Oldboy sorprende con una puesta en escena muy elegante que apenas se distingue de la de las mejores producciones británicas, sin renunciar a los característicos colores intensos de sus imágenes, sus juegos de sombras y desenfoques y los temas de cabecera de su cine, como la falsedad, la venganza, y los planes meticulosamente preparados.  Cuenta con buenos trabajos de Alexander Skarsgård (Becker), y Michael Shannon (Kurtz), pero esta ficción supone sobre todo la consagración –tras Lady Macbeth– de Florence Pugh (Charlie), que demuestra que tiene un gran futuro en un papel complejo, pues da vida a una intérprete que se hace pasar por entusiasta de la causa palestina, desconociendo los datos del conflicto, y dejándose llevar por la pasion que siente por Becker, el hombre del que se ha enamorado.

6/10
12 valientes

2018 | 12 Strong

Adaptación del libro “Horse Soldiers”, de Doug Stanton, que recrea la primera operación encubierta de Estados Unidos en Afganistán, post 11-S. El capitán Mitch Nelson ha conseguido un puesto de oficina, que le permitirá estar más tiempo con su familia. Pero cuando sobrevienen los atentados que conmovieron al mundo en 2001, solicita que le manden con sus antiguos hombres al frente, para combatir a los talibanes y desmantelar la organización terrorista Al Qaeda. Al mando de once soldados deberá buscar al general Dostum, un señor de la guerra uzbeco, con el fin de ayudarle a tomar Mazar-i-Sharif, ciudad de enorme importancia estratégica. Nicolai Fuglsig, reportero gráfico nacido en Dinamarca, se inició como realizador mientras cubría la guerra de Kósovo, cuando grabó metraje del que sacó un documental de 15 minutos. Tras el poco conocido largometraje de ciencia ficción Exfil, vuelve al terreno bélico con esta producción de Jerry Bruckheimer, especializado en filmes con mucha acción, por norma general ligeros y superficiales, como Dos policías rebeldes. Esto explica que se haya puesto el énfasis en las secuencias de combate, que están resueltas con la suficiente espectacularidad, y cierto realismo, se nota que el realizador conoce cómo es una guerra. El guión, en el que está involucrado nada menos que Ted Tally, oscarizado por El silencio de los corderos, se anota algunos tantos, por ejemplo al hablar de sacrificio patriótico, en militares capaces de dejar temporalmente a sus familias para acudir a la llamada del deber. Está bien resuelta la secuencia que recurre al humor para resumir la desorientación del ejército estadounidense en suelo afgano, cuando el uzbeco llama al enemigo, en plan Gila. En España se verá con cierta simpatía y esbozando una sonrisa que nuestra Elsa Pataky, unida a Chris Hemsworth, interprete aquí a su abnegadísima esposa en la ficción. En el reparto destaca Navid Negahban, conocido como el terrorista Abu Nazir de Homeland, que dota de cierta complejidad a Dostum, movido por la venganza, y los todoterreno Michael Shannon y Michael Peña, capaces de insuflar vida a personajes poco desarrollados por el guión. Por lo demás, el citado Hemsworth parece Thor con subfusil, y el resto de secundarios están desdibujados. Desentona sobre todo Numan Acar, un mulá de opereta exageradisímo al frente de los villanos.

5/10
Pottersville

2017 | Pottersville

La guerra de las corrientes

2017 | The Current War

A finales del XIX, Thomas Alva Edison se dispone a iluminar Nueva York, con su tecnología de corriente continua, que sin embargo encierra algunos riesgos, pues puede inflamarse con facilidad. Le sale un duro competidor, George Westinghouse, que fichará al revolucionario joven Nikola Tesla, que aporta la corriente alterna. Para imponerse al otro, ambos bandos lucharán con todas las armas a su alcance, incluyendo difamaciones de los contrarios, de cara a lograr las ansiadas concesiones de licencias. Sobre todo les interesa iluminar la Exposición Universal de Chicago de 1893, pues supone una oportunidad de consagrarse ante la opinión pública mundial. Tras la excelente cinta independiente Yo, él y Raquel, de 2015, el texano Alfonso Gómez-Rejón se puso al servicio de Harvey Weinstein, con una cinta concebida para arrasar en los Oscar que debía estrenarse a finales de 2017. Pero la caída en desgracia del magnate por culpa de sus escándalos sexuales, pospusieron el estreno de la cinta, que también cuenta como productores con el mismísimo Martin Scorsese, el guionista Steven Zaillian, y Timur Bekmambetov, responsable de Guardianes de la noche. Pese al interés que tiene el episodio histórico que se recrea, la expansión de la electricidad, el guionista Michael Mitnick (Vinyl), no consigue darle ninguna chispa. Abusa de diálogos explicativos, a veces demasiado técnicos, al tiempo que desaprovecha subtramas, y no logra secuencias que transmitan emoción. Gómez-Rejón no consigue arreglarlo con sus trabajados movimientos de cámara, una brillante banda sonora de los poco conocidos Danny Bensi y Saunder Jurriaans (autores de La autopsia de Jane Doe), un vestuario trabajado y un diseño de producción vistoso. Tampoco remonta la cinta el excelente reparto, con Benedict Cumberbatch correcto como Edison, y un brillante Michael Shannon, que logra insuflar humanidad a Westinghouse, un tipo sin muchos escrúpulos. Por su parte, los secundarios están totalmente desaprovechados, sobre todo Nicholas Hoult, lo que resulta especialmente lamentable, por el potencial que tiene su personaje, Tesla, Katherine Waterston, la esposa de Westinghouse, y Tom Holland, en su peor trabajo en la pantalla, ya que su ayudante de Edison se queda en mera comparsa.

4/10
La forma del agua

2017 | The Shape of Water

Los años de la guerra fría en Estados Unidos. Elisa Esposito es una mujer muda, con un sencillo trabajo como limpiadora en unas instalaciones militares supersecretas del gobierno, lo que no le impide tener un alma delicada y sensible, que busca dar y recibir amor. Sus mejores amigos son Zelda, compañera del trabajo, y Giles un vecino ya maduro, artista de diseño gráfico cuyos trabajos no son apreciados por empresas que le consideran anticuado. El descubrimiento de que en su lugar de puesto están haciendo crueles experimentos con una extraña criatura anfibia de aspecto humanoide, despierta la sensibilidad de Elisa, que concebirá un plan para liberarlo. Lo que pasa por enfrentarse con Strickland, el responsable de las instalaciones, y verse inmersa en el clásico duelo de espionaje entre rusos y americanos. El mexicano Guillermo del Toro entrega un cuento de hadas que se desarrolla en un contexto histórico bien preciso, esquema que ya utilizó exitosamente en El laberinto del fauno. Aquí la guerra fría reemplaza a la guerra civil española, en vez de un fauno tenemos al humanoide anfibio, y el sádico militar franquista que componía Sergi López encuentra un eficaz recambio en Michael Shannon, que combina la imagen falsamente idílica de padre de familia en un feliz hogar con la de un agente del gobierno cruel e implacable a la hora de cumplir con su deber. Aunque Del Toro no renuncia, por supuesto, a su fuerte personalidad temática y visual, firma el guión del film con Vanessa Taylor, conocida sobre todo en su faceta televisiva donde ha intervenido como productora y libretista en series como Alias, Everwood y Juego de tronos, y que quizá puede aportar un mejor conocimiento de la realidad sociológica estadounidense, elementos como el racismo o la consideración de la mujer. La forma del agua es una película muy de Del Toro, lo que se percibe en su cuidado diseño de producción, en la concepción de la criatura, el laboratorio, la casa de Elisa situada en el mismo inmueble que una gran sala de cine, y en el exquisito gusto en la concepción de los planos, empezando por el fascinante arranque acuático. A la vez, su historia resulta deudora del universo de Jean-Pierre Jeunet y Marc Caro, cierto toque surrealista retro con componente siniestro y la importancia del agua traen a la memoria títulos como Delicatessen y La ciudad de los niños perdidos, y el fuerte personaje femenino compuesto por Sally Hawkins hacen pensar en Audrey Tautou y Amelie. Por supuesto, también se puede pensar en las clásicas de películas de monstruos o en tramas del tipo la bella y la bestia, donde Doug Jones, habitual en el cine del mexicano, vuelve a hacer de anfibio tras su experiencia en la saga Hellboy. El planteamiento lírico de algunos pasajes, la capital historia de amor y la camaradería representada por los personajes de Octavia Spencer –la amiga que todos querríamos tener–, Richard Jenkins –el vecino perfecto– y Michael Stuhlbarg –el inesperado aliado– cuentan con el respaldo de una estructura narrativa sólida. En cambio, pesan algunos trazos gruesos, los toques gore de los que Del Toro parece no poder prescindir –a diferencia de lo que hizo su colega Peter Jackson al abordar el universo de Tolkien–, y el componente erótico que podía haber sido más comedido, aunque se revista a veces de sensual lirismo. En esa relación que parece imposible entre humana y lo que sea, puede verse simbolizada, con calculada ambigüedad, una apuesta por el amor entre dos personas, por muy diferentes que sean, aunque al menos el director mexicano señala, algo groseramente, que estamos siendo testigos de una relación entre seres mujer y varón, lo que no deja de ser una audacia en los tiempos de ideología de género que corren.

7/10
Midnight Special

2016 | Midnight Special

Jeff Nichols, guionista y director de Midnight Special, sabe conferir a sus películas un aire especial. La que nos ocupa comparte con Take Shelter un aire entre intrigante y apocalíptico, de personajes existencialmente confusos que se enfrentan torpemente a una situación extrema. A ello contribuye enormemente el estilo narrativo, en que al principio nos faltan piezas para componer el puzzle completo. Sabemos que dos hombres han secuestrado a Alton, un niño. Que la policía ha irrumpido en la sede de una extraña secta religiosa, que al parecer consideraban que el chaval tenía poderes especiales, y era como una especie de elegido. Las autoridades, policía local y federal, y otras instancias gubernamentales, participan en la búsqueda del pequeño y sus captores con un ahínco mayor de lo normal. E incluso acuden a expertos poco habituales para que ayuden en lo que parece ser una auténtica "pequeña arma con patas" que sería Alton. En manos de otro cineasta, esta película podía ser una más de persecución implacable y difícil de creer, pues los elementos fantásticos correrían el riesgo de ser tomados a broma por el espectador. Pero Nichols es Nichols, y sabe crear tensión, la atmósfera de conspiración mientras nos adentramos en territorio desconocido, está conseguida, mientras vamos descubriendo la identidad de los secuestradores y sus intenciones, que les llevan a reunirse con una mujer. Visualmente hay secuencias poderosas muy logradas, incluido el vigoroso final. Entre los actores vuelve a destacar Michael Shannon, que ha estado presente en toda la filmografía de Nichols. Y en el ajustado reparto tenemos a Kirsten Dunst, que repite participación en una trama apocalíptica tras su Melancolía.

6/10
Loving

2016 | Loving

Una película delicada, sobria, creíble. Drama humano basado en hechos reales. En condiciones normales, la historia de los Loving, Richard y Mildred, sería una preciosa aventura de la cotidianeidad, de interés sobre todo para sus protagonistas, un hombre y una mujer que se aman tiernamente, se casan, y constituyen una familia, tienen tres niños a los que sacan adelante con su trabajo, y de este modo procuran ser felices en su hogar. Pero son las circunstancias las que lo cambian todo. Richard es blanco, Mildred negra. Corre el año 1958 y su viaje a Washington para casarse y burlar las leyes raciales de Virginia, propicia su ingreso en prisión al poco de regresar, de modo que deberán declararse culpables y abandonar el estado para no seguir entre rejas ni incumplir las reglas antimestizaje. El matrimonio acepta inicialmente la injusticia, pero el paso del tiempo y el avance en la lucha por los derechos civiles les brinda una oportunidad para cambiar las cosas. Casi dan ganas de pensar que a Jeff Nichols, director y guionista, le gusta alternar los thrillers con los dramas de corte más realista, a Take Shelter le siguió Mud, y a Midnight Special, Loving. En cualquier caso, en su entera filmografía demuestra una gran capacidad narrativa y de creación de personajes memorables, que se enfrentan a conflictos de entidad, e incluso el recurso al género no le lleva a abandonar los grandes temas a los que se enfrenta el ser humano. Además, estéticamente, es preciosa la fotografía de época sin colores llamativos, y su cuidada partitura musical. El film que nos ocupa se prestaba al cliché, la típica película “buenista” que describe la lucha titánica de unos personajes para que se les reconozcan sus derechos. Nichols se arriesga ciñéndose a los hechos, y mostrando la sencillez de Richard y Mildred, que no tienen sensación ninguna de estar contribuyendo a cambiar la historia y dejar huella: personas sin estudios, simplemente buena gente, que quieren ser felices. El marido, fantástico Joel Edgerton, parco en palabras, no es un genio, ni siquiera en lo que podría describirse como “sabiduría popular”, pero se muestra resolutivo y tiene clara una cosa, quiere a Mildred, quiere a sus hijos, desea cuidarlos y procurar su bienestar; él no hace mal a nadie, y no entiende que la policía y el juez no les dejen tranquilos. Y ella, todo un descubrimiento la sobre todo televisiva Ruth Negga, sabe dominar el miedo ante el acoso del sistema legal, es atenta con sus familiares, cría a sus niños, y sabe abrir serenamente la puerta que podría resolver judicialmente sus problemas. Por supuesto, se describen los hitos de la senda hacia el reconocimiento de los derechos de los Loving, con la intervención de los abogados de la Unión Americana de las Libertades Civiles y los recursos hasta llegar al Supremo; y con una interesante idea de fondo, cómo una norma legal puede dar carta de naturaleza a las mayores injusticias, aceptadas en tal tesitura como inevitables, es lo que hay. Pero el acierto es que no dominan la historia, que es sobre todo la historia de amor de una familia, atravesada de detalles y sucesos corrientes: el trabajo de Richard en la construcción, su afición al motor y las carreras de coches, las cervezas con sus amigos negros, ver la televisión con su mujer, los juegos de los niños en la calle… Hay muchos personajes secundarios, el entorno familiar y de amigos, las autoridades, los abogados, todos muy bien interpretados por actores desconocidos, excepto Michael Shannon, una presencia constante en el cine de Nichols, y que compone memorablemente a un fotógrafo de Life, breve pero poderoso papel.

8/10
Complete Unknown

2016 | Complete Unknown

Elvis & Nixon

2016 | Elvis & Nixon

La realizadora ‘indie’ Liza Johnson apenas ha tenido repercusión internacional, aunque su film Return, con Michael Shannon, participó en la Quincena de Realizadores, del Festival de Cannes, en 2011. Ahora, repite con el mismo actor en una reconstrucción de cómo pudo haber sido la reunión en la Casa Blanca del presidente Richard Nixon con Elvis Presley, el Rey del Rock and Roll, que tuvo lugar el 21 de diciembre de 1970. La foto oficial del encuentro tuvo una enorme repercusión mediática. El guión, en el que curiosamente ha intervenido el actor Cary Elwes (La princesa prometida), por primera vez en estos menesteres, ofrece una versión delirante y deformada, pero bastante fiel a los hechos reales, desclasificados casi cuatro décadas después de que ocurrieran, en 2007. Preocupado por el avance del movimiento hippy y el comunismo, Elvis piensa que puede echar una mano, si le conceden una chapa de agente federal. Para conseguirla, se planta en la puerta principal de la Casa Blanca, en Washington, en compañía de Jerry, amigo y colaborador, con una carta para el presidente, y pidiendo una cita con él. La noticia desconcierta a Bud Krogh, consejero presidencial y asesor de Nixon, aunque acaba proponiendo al mandatario que le reciba, para mejorar su imagen pública. Éste no lo ve demasiado claro… La realizadora imprime un tono satírico, y algo alocado, pero mantiene cierta amabilidad, hasta el punto de que rehúye algún aspecto sórdido, como la adicción a las drogas del roquero. Está lograda la ambientación de la época, con detalles como numerosas imágenes televisivas del momento. A pesar de la ligereza del conjunto, resulta ameno, con secuencias que provocan carcajadas, como la demostración de kárate del rey a su anfitrión, o cierta simpatía, en el caso del encuentro con ciudadanos negros en un restaurante. Ambos personajes centrales comparten que están en decadencia, el músico porque The Beatles le han quitado su puesto, el político por el problema de la guerra de Vietnam. Ni Michael Shannon, ni Kevin Spacey se parecen físicamente a Elvis o a Nixon. Pero resultan meritorios sus retratos a base de imitar sus gestos, sobre todo el del segundo, en un registro más paródico que el de actores como Anthony Hopkins (Nixon), Frank Langella (El desafío. Frost contra Nixon) o un desafortunado John Cusack (El mayordomo). Están bien secundados por Alex Pettyfer (Jerry) y Colin Hanks (el consejero Krogh).

6/10
Frank & Lola

2016 | Frank & Lola

Frank, aspirante a chef que trabaja como cocinero en un restaurante, se enamora de Lola, una chica joven y guapa. Su relación es intensa y ambos van a vivir juntos, pero al poco tiempo Lola se acuesta con otro hombre y la relación se desmorona. Lo peor es que parece que no se trata de un simple desliz sino que todo proviene de un turbio pasado que Frank está dispuesto a descubrir. Sórdido film escrito y dirigido por el desconocido Matthew Ross, que narra una historia turbulenta y viciosa de amores y relaciones sexuales, que poco tiene que ver con la felicidad. La culpa de que el resultado no sea un completo desastre es que cuenta con un reparto estelar, con actores que son capaces de sacar adelante escenas de gran intensidad, como la del encuentro en París entre Michael Shannon y Michael Nyqvist. De todas maneras, todo es enrevesado y enfermizo y no acaba de interesar demasiado.

4/10
Animales nocturnos

2016 | Nocturnal Animals

Segunda película como guionista, director y productor del diseñador de ropa Tom Ford, nuevamente muestra poderío narrativo y visual al moverse dentro de las coordenadas de un universo propio. También, como en Un hombre soltero, parte de material literario ajeno, la novela de Austin Wright "Tony and Susan". Susan es una galerista de arte en Nueva York, con un matrimonio en decadencia y unos logros profesionales en los que ni siquiera ella misma parece creer, a pesar de estar envueltos por llamativos oropeles. Un día recibe el manuscrito de una novela original a punto de publicarse, "Animales nocturnos", escrita por su anterior marido, Edward. Su lectura –la obra describe la agresión que sufre una familia, el matrimonio y su hija adolescente, por parte de tres violentos desalmados, mientras viajan de noche en auto por una solitaria carretera– le producirá una auténtica y creciente perturbación. Ford se muestra hábil al tejer una narración que combina drama y thriller con varios hilos narrativos que atrapan: el presente, con la lectura de la novela; la ficción de lo que se cuenta en dicha novela, con personajes inspirados en Susan y Edward (el propio Jake Gyllenhaal interpreta con brillantez tanto el personaje real como el del papel); y algunos flash-backs que permiten saber cómo surgió el flechazo de los texanos Susan y Edward cuando se conocieron en Nueva York. Aunque se hacen presentes algunas de las obsesiones habituales del cine de Ford –resulta excesivo su recrearse esteticista al mostrar cuerpos desnudos, la instalación artística de mujeres gruesas en cueros con que arranca el film, los amantes, los cadáveres, el retrete al aire libre...–, hay que reconocer que sabe señalar las contradicciones y flaquezas, tanto de una visión conservadora de la vida que puede dejarse llevar por múltiples prejuicios, como de la liberal que so capa de autonomía y libertad termina en una alienación semejante, aunque sea en sentido contrario. Y alrededor de los conceptos de fortaleza y debilidad a la hora de actuar y tomar decisiones articula algunas de las sorpresas del film, incluido el impactante final. Además de los citados protagonistas, están también muy bien los secundarios, como Michael Shannon, o la más fugaz Laura Linney.

6/10
La última apuesta

2016 | Wolves

La historia de Anthony Keller, un chico ejemplar de 18 años: es buen estudiante, tiene buenos amigos y una novia de toda la vida, pero además es una estrella del baloncesto. Anthony es reclutado por la Universidad de Cornell, pero el joven tiene que lidiar con su problemático padre, que es un adicto al juego. Aunque su madre, intenta mantener a la familia a flote, las cosas se complicarán cuando su padre descarrile y se vea inmerso en el violento mundo de las apuestas ilegales, poniendo en peligro el prometedor futuro de Anthony.

Lío en Broadway

2015 | She's Funny That Way

Con el sobrenombre de Glo, la joven Liz ejerce en Nueva York la profesión más antigua del mundo, aunque su sueño es ser actriz. Casualmente el prestigioso director escénico Arnold Albertson solicita sus servicios, y hace con ella lo que siempre hace después de haberse acostado con una prostituta: ofrecer una generosa suma para que abandone ese género de vida y realice sus sueños. Lo que no imagina es, que al día siguiente, en una audición para su nueva obra en Broadway, donde actúa su esposa y madre de sus hijos, se va a presentar, para el papel de una prostituta... ¡Liz!, que ignoraba la profesión de su último cliente. Es el primero de una larga cadena de enredos y casualidades, que apuntan a lo complicado del "show business", donde a pesar de todo el espectáculo debe continuar. Agradable comedia al estilo de las viejas y gloriosas "screwball comedies", que el propio Peter Bogdanovich abordó en sus cintas más celebradas de los 70, ¿Qué me pasa, doctor? y Luna de papel. Incluso se cita, incluyendo en los títulos de crédito finales un fragmento de la misma, El pecado de Cluny Brown, de Ernst Lubitsch, tal vez con la esperanza de que las nuevas generaciones puedan acercarse curiosas a esta cinta, rodada 70 años atrás nada menos. El film funciona perfectamente, el director, que firma el guión con quien fuera su esposa, Louise Stratten, tiene un perfecto sentido del "timing", y es elegante en las formas; el modo en que se complican las cosas se acepta, y logra de sobras que el espectador suspenda su incredulidad. Las risas están garantizadas también gracias a las citas a los clásicos y a un buen "casting": aunque Imogen Poots no sea Barbra Streisand, aguanta bien el peso protagonista, mientras Owen Wilson entrega a un personaje que se le da a las mil maravillas, calco del que entregó para Woody Allen en Midnight in Paris. Austin Pendleton tiene gracia como el juez obsesionado con Glo, Jennifer Aniston clava a la terapeuta histérica, Rhys Ifans sorprende con su personaje algo fornido de actor, y Kathryn Hahn acierta como la esposa del director. 

7/10
Freeheld, un amor incondicional

2015 | Freeheld

Típica producción de Hollywood, convencional en su planteamiento y desarrollo, con un puñado de actores de tirón popular, hecha, sí, con oficio, y de vocación claramente comercial en su apartado sensiblero. Navega con las velas desplegadas y el viento ideológicamente a favor, al vender una idea políticamente correcta, apoyada por un grupo de presión con tal influencia que quien cuestiona mínimamente sus planteamientos corre el riesgo de ser tachado de homófobo o intolerante, o tal vez algo peor. Está claro que Freeheld responde al paradigma, por su apoyo al matrimonio gay, que recibió el espaldarazo del Tribunal Supremo de los Estados Unidos poco antes del lanzamiento del film. El modelo de Peter Sollett es Philadelphia, la cinta que dirigió hace dos décadas Jonathan Demme sobre un homosexual con sida al que sus jefes ponen de patitas en la calle; por si hay dudas, ambas cintas comparten guionista, Ron Nyswaner. Aquí se parte de una historia real ocurrida en Nueva Jersey, la de la condecorada agente de policía Laurel Hester, enamorada de una mujer mucho más joven que ella, Stacie Andree, mecánica en un taller. Pareja de hecho, cuando a la primera le diagnostican un cáncer en fase terminal, solicita a las autoridades municipales de las que depende laboralmente que la pensión que correspondería a su cónyuge vaya a parar a Stacee. La aplicación estricta de la ley no lo permite, por lo que con el apoyo de un compañero policía y activistas gays se tratan de enmendar las cosas, mientras la enfermedad progresa. El espectador inevitablemente empatiza con la pareja, y es que en semejante trance tener que discutir por cuestiones económicas parece penoso, como afirma Stacee en su alegato final. Estamos ante un film de “main stream”, que busca al público general, con el deseo de que comprenda a gays y lesbianas; de ahí la decisión de no incluir en absoluto escenas gráficas, al estilo La vida de Adèle. Más o menos habilidoso, también tiene aspectos grotescos, sobre todo con Steve Carell de activista gay que trata de dar un contrapunto humorístico y parece algo pasado de rosca; tampoco es muy hábil el simplista argumento de un sacerdote episcopaliano para dar su bendición a los homosexuales; en cambio Michael Shannon encarna bien algunas virtudes como la compasión y la lealtad. En fin, que el potencial público del film no debe esperar demasiadas honduras, y sí algo cercano al panfleto, servido con el trabajo de dos grandes actrices, Ellen Page –también productora, y que confesó hace cosa de un año su lesbianismo– y sobre todo la todoterreno Julianne Moore, que tras el alzheimer del año pasado en Siempre Alice, en esta ocasión ha pasado a padecer otra grave dolencia, un cáncer.

4/10
Los tres reyes malos

2015 | The Night Before

Ethan (Joseph Gordon-Lewitt), Isaac (Seth Rogen) y Chris (Anthony Mackie) han sido amigos desde pequeños, y durante una década, su cita anual por Nochebuena se ha convertido en la noche de risas y desenfreno del año. Ahora que se han convertido en adultos, la tradición llega a su fin y para hacerla lo más memorable posible, se disponen a encontrar la “Nutcracka Ball”, el santo grial de las fiestas de Nochebuena.

They Came Together

2014 | They Came Together

Boardwalk Empire (5ª temporada)

2014 | Boardwalk Empire | Serie TV

La temporada final de la emblemática serie gangsteril apadrinada por Martin Scorsese, y que aborda el mundo del hampa desde la óptica de Enoch "Nucky" Thompson y su actividad criminal dirigida desde Atlantic City. Estados Unidos sufre la Gran Depresión, y Nucky prepara el terreno para la inevitable derogación de la Ley Seca que convertirá la actividad de la venta de alcohol en legal. Por ello viaja a Cuba, donde con la colaboración de Sally Wheet y el apoyo de un senador corrupto espera poder traer a Estados Unidos el ron Bacardi. Su encuentro en La Habana con Lucky Luciano le hace pensar que algo se está cociendo a sus espaldas. Entretanto Chalky White cumple trabajos forzados, pero logrará fugarse. Y Margaret, la esposa de Nucky, verá comprometida su posición de secretaria en el mundo de la Bolsa cuando su jefe se pega un tiro delante de todos los empleados. A estos hilos narrativos se suman la infancia de Nucky, que apunta a cómo derivó a su dedicación delictiva, de un modo claramente deudor de El padrino II. La serie creada por Terence Winter para HBO discurre fiel a las señas de identidad de las pasadas temporadas, lo que significa magnífica recreación de la época, cuidado desarrollo de los personajes con un reparto estupendo encabezado por Steve Buscemi, intriga en las distintas subtramas, y exceso de sexo y violencia, por no decir regodeo a veces un pelín grotesco. Las novedades estriban sobre todo en la inclusión de la niñez de Nucky, que recuerda a la de Vito Corleone, y al deseo de éste ya adulto por involucrarse en nuevos negocios honrados, lo que no es tan sencillo como sería de desear.

7/10
Young Ones

2014 | Young Ones

En un futuro no muy lejano, la escasez de agua ha hecho que se convierta en un bien muy preciado. En la aridez de esas tierras vive Ernest Holm (Michael Shannon) con sus hijos Jerome (Kodi Smit-McPhee) y Mary (Elle Fanning), defendiendo a su familia de los bandidos. Sin embargo todo se complica con la llegada del novio de Mary (Nicholas Hoult), que tiene sus propios planes para los Holm: hacer lo que sea necesario para tomar el control y traer el agua de nuevo a sus tierras.

99 Homes

2014 | 99 Homes

El hombre de acero

2013 | Man of Steel

Warner trató de recuperar la franquicia del primer superhéroe de la historia del cómic en 2006 con Superman Returns, de Bryan Singer, que ni convenció ni obtuvo la recaudación que se esperaba. Ahora, la productora le confía el carismático personaje al realizador Zack Snyder, que ha adaptado para la pantalla los comics 300 y Watchmen. Además, El hombre de acero cuenta con el respaldo como productor nada menos que de Christopher Nolan, que ha obtenido altas cotas de calidad con Batman, la otra gran creación de DC. Si Singer trató de crear lazos con los anteriores filmes del personaje, Snyder y Nolan van en la línea de romper por completo con todo lo anterior, en sintonía con El caballero oscuro. Así, la trama conserva elementos ya vistos pero es sustancialmente diferente. Aconsejado por su padre adoptivo en la Tierra, que teme el miedo de la población a lo que no entiende, Clark Kent ha decidido mantener sus poderes en secreto, en la medida de lo posible, aunque cuando tiene ocasión no puede evitar echar una mano a escondidas para salvar vidas, al tiempo que recorre el mundo en busca de pistas sobre sus orígenes. Por ejemplo, ayuda a la avispada periodista del Daily Planet Lois Lane, que inicia una investigación para determinar quién es su extraño salvador. Pero la llegada de la astronave alienígena del general Zod, al mando de un grupo de siniestros supervivientes del planeta Krypton, del que también procede Kent, pondrá a este en un dilema ético. Zod exige a los terrícolas que se entregue el superhombre que habita en secreto entre ellos, hijo de su antiguo enemigo, o de lo contrario destruirá el planeta. Varios son los aciertos de El hombre de acero, especialmente un guión tan sólido como este metal (discúlpese el chiste fácil), elaborado por David S. Goyer, colaborador habitual de Nolan en la saga del murciélago, que parte de un argumento desarrollado conjuntamente entre ambos. Desde luego existe una enorme habilidad a la hora de darle frescura a la historia, y de sortear tópicos del género superheroico y del personaje, como la capa oculta no se sabe muy bien cómo debajo de la camisa, la cabina para cambiarse, etc. Los cinéfilos más veteranos reconocerán que Goyer ha usado de forma muy inteligente un esquema típico del western, estilo ‘forajidos que llegan a un pueblo’ (Solo ante el peligro, Río Bravo), maniobra que da un aire muy clásico al relato a pesar de que aquí los enfrentamientos se resuelvan con secuencias de muchos efectos especiales. También funciona muy bien el tono, tremendamente trágico, al estilo de los filmes de Nolan, subrayado por la intensa banda sonora de Hans Zimmer. A diferencia de lo que ocurría en las otras adaptaciones de las peripecias de Supermán, aquí hay poco espacio para el humor, y cuando lo hay (por ejemplo, en la forma que elige el personaje para vengarse de un camionero sin escrúpulos, o en las inspiraciones celestiales de Jor-El a Lois Lane) se introduce de forma sutil para no estropear la enorme tensión dramática que han logrado las imágenes. Los tintes fantásticos de la historia no rompen el realismo, pues aquí no vale todo (no hay besos que hagan olvidar a la chica la identidad secreta del héroe, giros alrededor de la tierra que hacen que el tiempo vaya hacia atrás, ni otras licencias de fantasía ingenuas y poco creíbles de anteriores largometrajes). La historia de El hombre de acero, que reflexiona sobre temas como la moralidad y el sacrificio, acaba convirtiéndose en una interesante fábula sobre la capacidad del ser humano para alcanzar grandes logros, y superar sus limitaciones, si se siguen los modelos adecuados. Curiosamente, en esta versión cobran más importancia que nunca los paralelismos con el Evangelio presentes en mayor o menor medida en las anteriores cintas y en los comics originales creados por Jerry Siegel y Joe Shuster (curiosamente ambos eran judíos). Esta vez, se recalca que el protagonista ha sido enviado a la tierra por su padre ‘celestial’ con el objetivo de que sirva con sus actos como un modelo para los humanos, éste permanece 33 años–el dato se llega a repetir por si alguien no lo ha pillado– oculto –limitándose a realizar pequeños milagros– antes de salir a la luz pública, y para subrayar el carácter espiritual-religioso del relato, cuando se plantea ofrecer su vida para salvar a la humanidad, recurre a un sacerdote cristiano que le ofrece un inteligente consejo. El hombre de acero apuesta por el individuo corriente del mundo, o sea el que no es un superhombre. Así, adquieren más valor que en otros filmes de superhéroes las heroicidades humanas, y las hazañas ‘corrientes’ de un científico, un grupo de militares y la periodista Lois Lane resultan claves para resolver la situación, con el apoyo de su aliado sobrenatural. Un reparto de primera fila aprovecha que los personajes son de carne y hueso, todos ellos –tanto los protagonistas como los más episódicos– muy bien definidos. Destaca un esforzado Russell Crowe como el padre planetario de Supermán, Jor-El, con más papel que nunca, pues su espíritu está muy presente a lo largo del metraje, pero también realiza un trabajo igual de bueno Kevin Costner, como el padre terrícola, un hombre honesto que recomienda sensatez y discreción. Existen valiosos trabajos en roles secundarios de Diane Lane –la madre adoptiva–, Laurence Fishburne –como Perry White, el astuto editor jefe del periódico– y sobre todo de Michael Shannon, actorazo de títulos como Take Shelter, que defiende muy bien al villano de la función, obsesionado hasta la locura por salvar a su planeta. Los protagonistas también vuelan alto (nunca mejor dicho). Amy Adams compone sin duda a la mejor Lois Lane que se ha visto en una pantalla –y ha habido muchas–, una periodista comprometida en esclarecer la verdad que no duda en arriesgarse si hace falta. También Henry Cavill (que ha trabajado en títulos como la serie Los Tudor) supera a sus predecesores, pues compone un Supermán que sigue un enorme recorrido emocional, mucho menos plano que el bonachón ingenuo que encarnó el (justamente recordado y admirado, pero menos meritorio) Christopher Reeve, y que llega incluso a llorar, de forma creíble. Por supuesto, el público más ‘palomitero’ saldrá entusiasmado. El hombre de acero tiene un ritmo dinámico, rico en acción, con grandes dosis de espectacularidad en secuencias como las persecuciones en Krypton, el incendio en la plataforma petrolífera, el combate en Kansas y el brutal enfrentamiento final en Metrópolis, que se esfuerzan por lograr cierta originalidad.

6/10
Boardwalk Empire (4ª temporada)

2013 | Boardwalk Empire | Serie TV

Nueva entrega de los turbios negocios en el mundo del hampa de Nucky Thompson, afincado en Atlantic City, y asociado criminalmente con famosos gángsteres de Nueva York y Chicago, y dispuesto a extender sus tentáculos en Tampa, Florida. La trama transcurre en 1924, y su creador, Terence Winter, sabe desplegar los distintos hilos narrativos, creando una atractiva telaraña con múltiples derroteros. De modo que aparece una nueva mujer en la vida de Nucky, la aguerrida Sally Wheet, en Florida. Su sobrino, Ben, se mete en líos en la universidad, y la muerte de un compañero por envenenamiento puede complicar mucho las relaciones fraternales de los Thompson. Y en Harlem se van a ver las caras, en torno al Onix Club, Chalky White y el Doctor Narcisse. Tarea inútil mencionar aquí todas las subtramas que componen la compleja y ambiciosa serie Boardwalk Empire. Esta cuarta temporada confirma el cuidado puesto en su desarrollo, con personajes trabajados, así como la abundante violencia y exceso de morbo en las escenas de sexo. Los actores hacen un buen trabajo, con Steve Buscemi perfectamente anclado a su personaje, nexo de unión de las tribulaciones de todos los demás.

7/10
The Harvest

2013 | The Harvest

Un matrimonio vive en su casa con su hijo enfermo. Tienen todo controlado para el chaval esté siempre completamente aislado. Pero cuando una nueva vecina sugiere que el joven que puede tener una vida mejor, las cosas comienzan a desmadrarse. El director de Henry, retrato de un asesino entrega uno de esos densos dramas desasosegantes, con atmósfera insana y trazas de película de terror. Funcionan a la perfección para ello las interpetaciones inquietantes de Samantha Morton y Michael Shannon, dos grandes actores.

5/10
Sin frenos

2012 | Premium Rush

Wilee es un joven que se gana la vida como mensajero en Nueva York. Su vehículo es la bicicleta y es un experto en su manejo, aunque sus "entregas" sobrepasan a menudo el terreno de la audacia y se meten en el de la temeridad. Y es que además de no llevar ni platos ni piñones, la bici de Wilee es famosa porque ni siquiera lleva frenos. Un día Wilee recibe el encargo de llevar un sobre desde la Universidad de Columbia hasta Chinatown. Pero justo antes de montarse en su bici un hombre se le acerca y le pide que le dé el sobre. Por supuesto Wilee se niega y el hombre irá tras él con intenciones nada amistosas. La cosas se complican cuando Wilee descubre que su perseguidor es policía. Entretenimiento puro. Así es Sin frenos, una película ligera pergeñada para el frugal disfrute con palomitas sin despegar los ojos de la pantalla. David Koepp tiene sobrada experiencia en escribir guiones de acción, como demuestran los de Parque jurásico, Misión Imposible, La habitación del pánico o Spider-Man, pero no había salido con buen pie de sus anteriores trabajos como director. Ahora con Sin frenos puede erguirse cuanto quiera porque logra aunar con talento ambas disciplinas en este film adrenalítico, muy bien equilibrado en su duración y el tono de acción, drama y comedia. Koepp enriquece mucho la historia con personajes sabiamente definidos, desde el inspector del que huye, hasta la jovencita asiática en apuros, su novia sobre ruedas o el musculoso oponente, pasando por el tronchante guardia de la bicicleta. Sólo un gran guionista puede aunar tal material sin perder el trepidante ritmo de la acción en ningún momento. Esto lo consigue echando mano a unos cuantos trucos de montaje, y jugando con el tiempo narrativo, pleno de flashbacks y de cambios de escenarios y acciones paralelas. Por suerte para Koepp todo resulta redondo sin aportar complicaciones innecesarias. Por otra parte, es verdad que aunque haya algún tema serio de fondo, Sin frenos no esconde que se trata de una absoluta chupinada, donde las calles laberínticas de Manhattan se convierten en una especie de escenario gymkanero, territorio de pedaleos en bici que pueden resultar más inverosímiles que cualquier película de ciencia ficción. En cuanto al reparto, tanto Joseph Gordon-Levitt como Michael Shannon están muy entonados como protagonista y perseguidor.

6/10
Mud

2012 | Mud

Tercer largometraje del cineasta Jeff Nichols, tras el inédito en España Shotgun Stories y el excelente Take Shelter., que ganó el Gran Premio de la Semana de la Crítica en Cannes. Mud también compitió en la sección oficial de la edición de 2012 del certamen galo, donde obtuvo una buena acogida, pero no se llevó ningun premio. Ellis, adolescente de un pueblecito de Arkansas, sobrelleva a duras penas la inminente separación de sus padres. Durante una excursión con su mejor amigo por el río Mississippi en una pequeña isla descubre a Mud, un fugitivo de la justicia que vive en un barco abandonado. En esta ocasion, Nichols ofrece un conmovedor drama sobre la inevitable llegada de la madurez. También reflexiona sobre la complejidad del amor, pues el personaje central parte de un ideal romántico, un tanto ingenuo, que choca frontalmente con la realidad, pues sus padres se llevan mal, Mud está enamorado profundamente de una mujer que en apariencia no lo merece, y hasta él mismo vivirá un pequeño romance que no parece que vaya a salir como él espera. El realizador acierta al tomar como referencia las historias de jóvenes del Mississippi de Mark Twain (Las aventuras de Huckleberry Finn y Tom Sawyer), aunque también recuerda por momentos a films como Cuenta conmigo y Un mundo perfecto, y habla de la génesis de la violencia en un tono que recuerda al cine de Sam Peckinpah y Arthur Penn. En Mud, Nichols se apoya una vez más en intensas interpretaciones, en especial la de los jovencísimos Tye Sheridan, que fue uno de los niños de El árbol de la vida, y el debutante Jacob Lofland. También tiene mérito Matthew McConaughey, que se ha trabajado intensamente a su personaje, Mud, demostrando como en un par de ocasiones anteriores que cuando se lo propone sí que puede ser un convincente actor. Por otro lado, Reese Witherspoon y Sam Shepard mantienen su nivel habitual. Como en sus dos cintas anteriores, Nichols ha contado con Michael Shannon, que realiza un gran trabajo, aunque esta vez muy secundario, como promiscuo tío de uno de los niños.

6/10
Boardwalk Empire (3ª temporada)

2012 | Boardwalk Empire | Serie TV

Atlantic City, 1922: Los locos años 20 están a punto de empezar seriamente. A pesar de una economía en auge, hay escasez de alcohol y la violencia de los gángsterse es cada vez peor. En medio de este panorama, Nucky Thompson (Steve Buscemi), cuyo matrimonio con Margaret se ha convertido en una farsa después de que firmara la cesión de su dinero a la iglesia, se enfrenta al desafío de reparar las viejas relaciones. Nucky también se encuentra con la nueva competencia de un gángster de gatillo fácil que crea una mampara estratégica entre Nueva York y Atlantic City en un intento de desviar el negocio de alcohol de Nucky. El conflicto saca lo mejor y lo peor de Nucky, mientras nuevas y conocidas caras sufren una convincente metamorfosis en esta tercera temporada de la serie.

The Iceman

2012 | The Iceman

Película inspirada por un personaje real, Richard Leonard Kulinski (1935-2006), conocido como "El polaco". Técnico en un laboratorio de películas pornográficas, psicológicamente perturbado, tiene a un hermano en la cárcel, y él mismo es un tipo violento, que mata sin piedad. Cualidades apreciadas por mafiosos y criminales que necesitan alguien que les haga los trabajos sucios, de modo que Roy DeMeo se convierte en su enlace para ejecutar los encargos de los Gambino. Kulinski operaba en New Jersey, y mientras realizaba sus actividades asesinas, fue capaz de casarse y formar una familia con dos hijas, con quienes llevaba una vida normal. Ariel Vromen trata de ahondar en la doble vida del protagonista, y la ceguera de una familia que no se enteraba de lo que hacía su esposo o padre, creyendo en cambio que llevaba a cabo una actividad inmobiliaria o financiera sobre la que preferían no saber más. Y lo hace manteniendo una distancia que puede producir rechazo en el espectador. Michael Shannon hace creíble al lacónico psicópata, que se gana a pulso el segundo apodo de "hombre de hielo", aunque tenga a veces arranques calientes de furibunda ira. Winona Ryder se las apaña a medias para componer a la mujer que no se entera, pero algunas reacciones no resultan muy creíbles.

5/10
El soldado de Dios

2011 | Machine Gun Preacher

Sam Childers es una bala perdida. Tras salir de la cárcel regresa a su hogar, una caravana de mala muerte, situada en un pueblo de Pennsylvania, en donde viven su mujer Lynn y su hija Page. Al regresar comprueba que su esposa ha dejado su trabajo de stripper y ha experimentado una honda conversión religiosa. Childers regresará a las drogas y la violencia, pero cuando toca fondo, pedirá ayuda a su mujer y renovará por completo su vida. Se convertirá también al cristianismo y comenzará a dedicar su existencia a los demás. Más que interesante película, inspirada en hechos reales, que narra a las claras una honda historia de redención: cómo una persona procedente del más grande cenagal puede hacer de su vida algo precioso cuando la dedica a los demás. Pero no estamos ante un film acaramelado. Para nada. Muy avanzado el metraje veremos al protagonista en tierras africanas, allí donde la violencia más extrema se ceba con los niños. Él decidirá jugarse el cuello por ellos, con la ayuda en la lejanía de su esposa y su hija. Lo que hace de Soldado de Dios una película por encima de la media es también que está eficazmente dirigida por Marc Forster (Quantum of Solace), aunque su punto fuerte es Gerard Butler, un actor con una potente presencia y que resulta perfecto para el papel. Le acompaña la bella Michelle Monaghan.

6/10
Take Shelter

2011 | Take Shelter

Curtis está casado con Samantha, y tiene una hijita sordomuda. Trabaja en la construcción, y a pesar de la discapacidad de la hija parece un hombre feliz, un compañero le ve como prototipo de persona con “una buena vida”. Pero las cosas son más complicadas. Curtis viene sufriendo pesadillas y alucinaciones relativas con una gran tormenta, que estaría a punto de ocurrir. ¿Son premoniciones o síntomas de locura? Curtis no está seguro, y consulta con doctores al tiempo que empieza a acondicionar un refugio antitormentas. Angustiosa segunda película escrita y dirigida por Jeff Nichols, responsable de Shotgun Stories. Aunque prolonga su trama en exceso, variaciones sobre el mismo tema, Take Shelter tiene en su haber un magnífico pulso para la construcción de la anhelada atmósfera, además de una buena dirección de actores. Resultan muy sólidos y poliédricos los personajes encarnados por Michael Shannon y Jessica Chastain, dos actores en alza que comparten algunos momentos electrizantes, y también lo hace bien la pequeña Tova Stewart. Take Shelter es interesante también en la descripción de una crisis matrimonial: resulta creíble y matizado el dibujo de los problemas de comunicación, los temores a posibles reacciones negativas, el sentido común puesto en marcha para afrontar los problemas, etc.

6/10
Boardwalk Empire (2ª temporada)

2011 | Boardwalk Empire | Serie TV

Segunda temporada de esta potente serie gangsteril, respaldada en la producción por Martin Scorsese y Mark Wahlberg, y con buena parte detrás del equipo creativo de Los Soprano. Las tramas siguen dibujando con complejidad los tejemanejes gangsteriles de Nucky Thompson, tesorero de la ciudad de Atlantic City, que hace y deshace a su antojo con un alcalde que es mero hombre de paja, está ciego a sus actividades ilegales que se centran en gran parte en el contrabando con el alcohol en los años de la Ley Seca. Pero sus vínculos con las actividades delictivas de las ciudades de Chicago, Nueva York y Filadelfia se complican. Las nuevas generaciones, con Jimmy Darmody en primera fila -pero también en otros lares Al Capone, Lucky Luciano y compañía-, llegan pisando fuerte y queriendo hacer las cosas sin contar con sus mayores, iniciando por ejemplo el tráfico de heroína. Terence Winter y compañía saben imprimir complejidad y aires trágicos a las andanzas de un puñado de hombres sin escrúpulos y sus seres queridos. Y ello con un rico telón de fondo histórico, y no sólo porque los personajes son reales, también porque se hacen presentes hechos como los desmanes del Ku Klux Klan y la lucha por los derechos de los negros o los esfuerzos para lograr fondos para la independencia de Irlanda. Continúan presentes los excesos violentos y eróticos, bastante gráficos, cortesía de una HBO que presume de prescindir de la censura, aunque quizá hay una mayor contención que en la temporada anterior, alguien ha debido darse cuenta que el resultado de este cuadro de un mundo inmoral no mejora por ello. En cualquier caso hay un esfuerzo serio por insuflar alma a los personajes y mostrar sus conflictos, aunque con frecuencia se muevan por puro egoísmo, el miedo o el instinto de supervivencia. Pero en Nucky es cierto que hay un deseo de sacar adelanta una familia, y en su amante viuda Margaret un conflicto de conciencia, intensificado por su fe católica y su miedo a ser castigada. En el lado de la ley hay que constatar que tampoco se mueven por motivos limpios, ya sea el rígido agente encarnado por Michael Shannon, o la nueva fiscal que quiere lograr la condena de Nucky, y ello por no hablar de los políticos corruptos que son la regla más que la excepción. El esfuerzo de producción y recreación de la época es excelente. Los actores, imposible nombrarlos a todos, pero destaquemos a Steve Buscemi y Kelly Macdonald, son magníficos, todos encajan a la perfección en sus personajes.

7/10
The Runaways

2010 | The Runaways

The Runaways fue un exitoso grupo estadounidense de rock que hizo furor en los años 70, compuesto por chicas adolescentes. Algunos de sus temas se hicieron populares, como “Cherry Bomb”, y a pesar de que enseguida se separaron, dos de sus integrantes, Joan Jett y Lita Ford, continuaron con su carrera musical, con gran aceptación. La directora de vídeos musicales Floria Sigismondi debuta en el largometraje cinematográfico con este biopic de la banda, que se basa en un libro autobiográfico de Cherie Currie, una de las chicas, y tiene como productora a Joan Jett, la más famosa. La acción tiene lugar en Los Ángeles, en 1975. Joan Jett, una chica apasionada del rock, insiste en tocar la guitarra eléctrica a pesar de que su profesor de música se lo desaconseja, pues piensa que el rock es para chicos. Tras unirse a la batería Sandy West, acaban formando un conjunto musical que atrae la atención de Kim Fowley, productor en busca de un producto musical que tenga algún componente novedoso. Pronto le hacen una prueba a Cherie Currie, una talentosa cantante, e inician una gira de conciertos, en espera de que una discográfica les ofrezca un contrato. El film repite todos los tópicos del cine sobre el rock, la fama, y su lado oscuro, los problemas con las drogas, etc. Su retrato de la juventud rebelde es un tanto sórdido y su tratamiento de temas como el sexo y las drogas se antoja descarnado teniendo en cuenta que se trata de un film sobre quinceañeras, con la protagonista de Crepúsculo, que en principio atraerá al público más joven. Pero su reconstrucción de la época –con sus excesos– es convincente, y cuenta con una sólida puesta en escena de la debutante realizadora. Destaca el trabajo de las dos actrices principales. Kristen Stewart cambia por completo de registro con respecto a la saga vampírica con su papel de la indómita y macarra Joan Jett, que llega a orinarse en una de las guitarras de una banda rival. Por su parte, Dakota Fanning ha dejado de ser la niña prodigio de El fuego de la venganza y La guerra de los mundos, y demuestra que puede seguir dedicándose a la actuación porque no le falta talento a la hora de interpretar el papel más difícil, una chica con problemas familiares debido al alcoholismo de su padre.

5/10
Jonah Hex

2010 | Jonah Hex

Adaptación del cómic homónimo de John Albano y Tony DeZuniga de DC. Jonah Hex es un legendario cazador de recompensas, un letal pistolero que tiene el lado derecho de la cara desfigurado. Y es que la vida ha convertido a Jonah en algo más que un ser humano, en algo que se escapa al entendimiento terrenal. El sangriento Hex tiene oportunidad de hacer desaparecer la recompensa que pesa sobre su cabeza si detiene a un malvado terrateniente que está dispuesto a convertir la Tierra en un infierno.

4/10
Boardwalk Empire

2010 | Boardwalk Empire | Serie TV

1920, la Ley Seca está vigente en Estados Unidos, pero el alcohol fluye por todo el país, el suministro está asegurado por la proliferación de destilerías ilegales, y la bandas de gángsteres hacen su agosto con el contrabando del codiciado líquido. Atlantic City es un hervidero de actividad para estos contrabandistas, y el 'amo' de la ciudad es Nucky Thompson, político y gángster a partes iguales. Conexiones con otras ciudades como Chicago y Nueva York, donde impera el hampa con tipos tan conocidos como Al Capone y Lucky Luciano, más el avance del movimiento sufragista, que pide el voto para la mujer, configuran la atmósfera de una época irrepetible. Lujosa serie de HBO basada en hechos reales y con una asombrosa reconstrucción de época, cuenta como productor ejecutivo con Martin Scorsese, que además dirigió el episodio piloto, en su momento anunciado como el más caro de la historia de la televisión. El reparto, con el gran Steve Buscemi al frente, realiza un formidable trabajo. Pero como en otras producciones de HBO, existe un regodeo llamativo en el sexo y la violencia, como si sus responsables quisieran alardear de un material "sensible" que las televisiones americanas no pueden dar en abierto porque así está regulado, y ellos sí por emitir en canales de pago. Cortada por el mismo patrón que Los Soprano, no en balde su creador Terence Winter y algunos directores de episodios fueron artífices de esa serie, en Boardwalk Empire se describe con todo detalle, gracias a unos guiones muy trabajados, un mundo profundamente inmoral y determinista, donde los personajes apenas parecen tener un ápice de libertad para forjar su propio destino. Si esta óptica puede entenderse en lo relativo a los criminales, llama más la atención en el retrato del agente de la ley Van Alden, del que resulta difícil comprender su sentido de la justicia y el deber, o en el de la viuda irlandesa madre de dos niños Margaret, que en aras a la supervivencia se sumerge paulatinamente en el mundo de Nucky. Precisamente el personaje de Margaret sirve para introducir, en un mundo machista dominada por los hombres, el elemento feminista: ella es una mujer inteligente y culta, que en una sociedad asfixiante donde la mujer es con frecuencia simple instrumento de placer y compañía, intenta encontrar su sitio.

6/10
13

2010 | 13

My Son, My Son, What Have Ye Done

2009 | My Son, My Son, What Have Ye Done

El mejor (The Greatest)

2009 | The Greatest

Emotivo film que supone el debut en la dirección de Shana Feste (1976), que también ha escrito el guión, y que obtuvo buenas críticas en el Festival de Sundance. Para darse a conocer, la directora de Los Ángeles ha perfilado una historia que camina por lugares transitados e incluso convencionales, pero que resulta interesante y se ve con agrado, dentro de lo trágico de los hechos que se narran. Tras pasar la primera noche juntos, inmediatamente después de conocerse, los jóvenes Bennett y Rose sufren un aparatoso accidente, a consecuencia del cual Bennett muere. Los padres de Bennett –el hijo perfecto, bueno y simpático– y su hermano pequeño Ryan acogen la noticia con intenso dolor, pero cada cual vive la desgracia a su manera. La dificil aceptación de la ausencia y el sufrimiento que conlleva, así como la tirantez de la convivencia en la familia, se acentúan cuando Rose se presenta un día en casa de los Bennett y dice que está embarazada. Rodada con clasicismo, ritmo correcto y un tono general de buenos sentimientos (lo cual no tiene por qué ser malo), hay en la película un acertado modo de mostrar las diferentes reacciones ante la pérdida inesperada. Y aunque esos sentimientos sean quizá demasiado arquetípicos sin duda son de gran ayuda para conocer a los personajes e interesarse por la evolución de su estado. Para hacer posible la interacción con el espectador Shane Feste ha tenido la suerte de contar con tan buenos intérpretes como Susan Sarandon o Pierce Brosnan (aunque la escena del llanto no convence), pero la película hubiera perdido muchos enteros sin la presencia de la expresiva dulzura de la actriz Carey Mulligan (Una educación), que está espléndida en su papel de Rose.

5/10
Revolutionary Road

2008 | Revolutionary Road

Frank y April se conocen al poco de terminar la Segunda Guerra Mundial. Aquello es un flechazo, amor a primera vista. Guapos, jóvenes y con talento, se diría que componen el matrimonio perfecto. Pero diez años después, y a pesar de que tienen dos hijos preciosos, su relación se ha anquilosado. Ella ha conocido el fracaso de su carrera como actriz, él tiene un trabajo gris de oficinista, con pocos alicientes. La felicidad perfecta que debía embargarles, el sueño americano hecho realidad, no existen. Discuten con frecuencia, no hablan, no escuchan, se gritan... Aquello está a punto de irse al garete. Hasta que April tiene la “gran idea”: ¿por qué no hacer la maletas, e irse a otra parte, a Europa, a París, oh, la France, e iniciar una nueva vida? April podría trabajar como secretaria, y Frank podría desarrollar sus aptitudes, leer, tal vez escribir algún libro. Aquello les devuelve la ilusión, les hace rejuvenecer. Hasta el punto de que sus amigos y conocidos, que les miraban inicialmente estupefactos, empiezan a alimentar algo parecido a la envidia.Adaptación de la novela homónima de Richard Yates, profesor universitario y guionista en Hollywood en los 60, cuando firmó el libreto del film bélico El puente de Remagen. Se trata de una crónica del desamor, una mirada tremendamente pesimista a los Estados Unidos de los años 50, donde tras una fachada de una vida ideal se ocultan la frustración y la parálisis a la hora de actuar. Temática que conecta con el film con que debutó Sam Mendes como director, American Beauty. La idea es bucear en las contradicciones de unos personajes egoístas, siempre lamentándose por su insatisfacción personal, anhelantes de fantasías quiméricas, que no saben reconocer los gozos de una vida corriente –"jugar a las casitas", llama despectivamente un personaje a esta distorsionada posibilidad– que podría ser plena... si quisieran. Resultan patéticas las infidelidades de la pareja, una especie de grito silencioso que ni da consuelo, ni despierta los remordimientos; o el modo estremecedor con que encaran la noticia de que podrían tener un tercer hijo. Para subrayar una situación cercana al colapso, el guionista Justin Haythe (La sombra de un secuestro, que también dibujaba un matrimonio en crisis) acentúa los momentos desgarrados de venenosos reproches, un poco a lo Tennessee Williams, sobre todo los que protagonizan marido y mujer, y aquellos en que interviene un desequilibrado que, sorprendentemente, muestra algo cercano a la lucidez al detectar lo que no va en la pareja.Aunque el film se centra en Frank y April -Leonardo DiCaprio y Kate Winslet que, diez años después de Titanic, protagonizan otro tipo de naufragio, existencial, y cuentan con intentos papeles para lucirse-, alrededor se mueven varios personajes, reflejo como ellos de una sociedad acomodaticia: un matrimonio amigo, los compañeros de oficina, y los arrendatarios de su casa, irónicamente situada en la zona residencial de Revolutionary Road, nombre al que no honran, para nada, sus habitantes. Historia deprimente, en que unos personajes instalados en su mediocridad no saben amar ni evolucionar hacia ninguna parte, Mendes parece haberla diseñado con escuadra y cartabón, sin dejar espacio a la catarsis. El cineasta se diría una especie de cerebral ingeniero de los sentimientos autocomplacientes, que sabe manejar bien, al estilo de otras películas sobre una sociedad occidental enferma, como Juegos secretos, también protagonizada por su esposa Kate Winslet; y denuncia todo eso, pero sin aportar soluciones. Mendes se apoya bien en los actores, y en unos técnicos excelentes, sobre todo en los apartados musical -magnífica partitura de Thomas Newman, que combina muy bien con un inteligente uso del sonido- y de fotografía -Roger Deakins, que juega a la perfección con la distancia focal para mantener nítido o desdibujado, según convenga, el rostro de uno u otro personaje-.

6/10
Shotgun Stories

2007 | Shotgun Stories

Antes que el diablo sepa que has muerto

2007 | Before the Devil Knows You're Dead

Andy y Hank son dos hermanos con problemas. El primero, casado y sin hijos, es un ejecutivo de buena posición, pero que ha venido costeando últimamente su adicción a las drogas tomando prestado, temporalmente y sin decirlo, dinero de su empresa. El otro es un pobre diablo sin ocupación estable, divorciado, aunque amante de su hijita; sus apuros económicos le hacen retrasar el pago mensual de la correspondiente pensión. En tal tesitura, Andy proponer a su hermano un plan: robar la joyería de sus padres. Éstos no saldrán perjudicados, pues el seguro cubrirá todo; y ellos, que conocen bien el establecimiento, podrán tapar sus agujeros financieros. Lógicamente, pretenden que todo transcurra sin violencia. Pero Hank, encargado de ejecutar materialmente el atraco, no se atreve a hacerlo personalmente, y recurre a un tercero, que acude a la joyería armado. Se producirá un enfrentamiento entre el atracador y la madre, a resultas del cual muere el primero, mientras ella queda en coma. El título original del film alude a una frase hecha, que completa dice "A half hour in the paradise... before the devil knows you are dead", o sea, "media hora en el paraíso... antes de que el diablo sepa que estás muerto". Y precisamente se recoge ese espacio de tiempo infernal, en que el paraíso de los problemas superados y la felicidad no se da en absoluto, mientras los personajes deambulan como cadáveres ambulantes, antes de que, en efecto, el diablo se los cobre como piezas. El guión que dirige el veterano Sidney Lumet -83 años, 50 haciendo películas, éste hace su título número 44-, escrito por el novato Kelly Masterson, presenta una perspectiva completamente desesperanzada y fatalista, de personajes encerrados en una ratonera, y que se diría se empeñan en agravar las heridas producidas por la trampa en que se han metido. La estructura narrativa deconstruida, con los puntos de vista de distintos personajes -los dos hermanos y el padre- se revela eficaz, también por la vigorosa realización de Lumet, de hechuras muy clásicas y muy sólidas. Resulta impactante la escena del atraco, así como el resto de escenas de la parte que podríamos denominar criminal. Pero además hay personajes sólidos, con sus dramas bien atrapados, las miserias y mezquindades, las consecuencias no previstas, las decepciones y el afán de venganza. En tal sentido la película es muy cruda, porque los personajes carecen de cualquier tipo de asidero al que agarrarse: los hermanos han ido soltando amarras de las cosas que importan -sus respectivas familias-, para encadenarse a adicciones o incluso a una relación adúltera y secreta con la mujer del hermano; y el padre, una vez su esposa se encuentra en coma, sólo vive para dar con los cómplices del asesino. La película es plenamente coherente con la filmografía lumetiana, por ejemplo con Tarde de perros en su dibujo de una pareja de perdedores sin salida, que tratan de superar sus problemas con una acción criminal. Y coincide con una especie de 'revival' del cine de los años 70, que tiene actualmente representantes en títulos como Michael Clayton o American Gangster; de este período se hereda, además de ciertas temáticas y el escenario urbano (la amada Nueva York de Lumet), la violencia seca, el intenso dramatismo de las situaciones y ciertas concesiones gruesas y gratuitas al sexo (la escena de arranque y otras), que parecían superadas en el cine reciente. Están muy bien los actores: Philip Seymour Hoffman, Ethan Hawke, y Albert Finney, pues dominan los hombres sobre las mujeres, aunque Marisa Tomei y Rosemary Harris tenga un par de escenas de lucimiento, la confesión y el atraco respectivamente.

7/10
World Trade Center

2006 | World Trade Center

A nadie le cabe la menor duda de que los sucesos acaecidos el 11 de septiembre de 2001 conforman de modo indeleble las primeras líneas de la Historia del siglo XXI. El film que nos ocupa, para escándalo de los seguidores del Oliver Stone más polémico, no trata de hacer sesudas lecturas acerca de lo que significó lo ocurrido en tal día. Simplemente, y no es poco, toma ese marco para contar el drama muy personal de dos policías que quedaron enterrados bajos los escombros de una de las Torres Gemelas. John McLoughlin y Will Jimeno habían acudido allí con intención de ayudar a las personas atrapadas en el atentado. Pero poco pudieron hacer, excepto sobrevivir. Con precisión de entomólogo Stone, que se pliega a pies juntillas al guión de Andrea Berloff, describe la angustia de la pareja de policías y de sus familias, que aguardan noticias en el exterior. Y apunta cómo la fe y el recuerdo de sus seres queridos se convirtieron en fuerte acicate para resistir. El film tiene un fuerte sabor clásico, y muestra las diversas caras del heroísmo, sin dar pie a cinismos baratos o a discursos políticos que no venían al caso. La única licencia que se permite Stone en este sentido es la del personaje del tenaz marine que rebusca entre las ruinas, del que se señala su afán de vengar la afrenta sufrida por Estados Unidos, que cumplió alistándose para ir a Irak. Aparte de esta reacción, muy humana al fin y al cabo, tenemos una historia cuyo final conocemos, bien narrada, con interesantes tipos humanos. Destaca por supuesto la pareja de Nicolas Cage (que en el film recuerda a James Stewart, al igual que Kevin Costner parecía un primo lejano de Gary Cooper en JFK) y Michael Peña, mientras Maria Bello y Maggie Gyllenhaal cumplen encarnando a sus sufrientes esposas. Aunque se diría que el director se encuentra menos suelto que en otras ocasiones, todo el arranque de la película, con la idea de la sombra maligna de uno de los aviones y el desplome de las Torres, es más que notable.

6/10
Un novato en prisión

2006 | Let's Go to Prison

Un presidiario observa con regocijo cómo el hijo del juez que le mandó a prisión va a ser...¡su compañero de celda! Enviado al talego por un delito que no cometió, el pobre diablo va a ser objeto de una cruel venganza, donde incluso el echarán encima a un tipo que va a ser su "amigo especial". Comedia pasada de rosca, y con abundantes bromas zafias, donde los internos de la cárcel van a hacer todo tipo de burradas al novato del título.

3/10
El leñador

2004 | The Woodsman

Walter acaba de salir de la cárcel. Han sido 12 años entre rejas por un crimen inconfesable. Ahora es un tipo sin pasado, al que le dan trabajo en un taller de carpintería por mediación de un amigo, y que prefiere no hacer migas con nadie para que aquello que le avergüenza no salga a la luz. Su soledad sólo la rompen los encuentros esporádicos con su cuñado (su hermana no quiere verle ni en pintura), un psiquiatra, y el policía que vigila su libertad condicional. Pero no es fácil convertirse en un hombre opaco, y finalmente empatiza con Vicki, una compañera del trabajo, con la que inicia una relación. ¿Será ella capaz de aceptar el horror del pasado y ayudarle en la lucha actual para no recaer? Durísimo film acerca de la pederastia, que logra poner rostro humano a un criminal convicto, al que le gustan los niños. Con una soberbia composición de Kevin Bacon –merecería el Oscar–, nos sumerge en la lucha interna de alguien que sabe que lo que hizo está mal, y que de hecho aborrece a las personas que tienen su mismo vicio. Pero que no obstante tiene una tendencia arraigada de la que no es fácil escapar, como le dicen las frías estadísticas. El tema tratado es, como se ve, peliagudo, pero la directora Nicole Kassell, que adapta la obra teatral de Steven Fechter, sabe aproximarse a él con cierta delicadeza, como puede verse en la terrible escena del parque, y con apertura a la esperanza de que todos podemos cambiar. Por eso choca un tanto la crudeza con que describe los encuentros sexuales de Walter con Wicki, aunque se haga con la idea de subrayar que puede estar con una mujer adulta. También resulta extravagante la idea que parece indicar que todo padre es un potencial abusador de sus hijos, una idea que Walter tiene muy metida dentro, parece entenderse que por alguna experiencia personal negativa.

6/10
Canguro Jack

2003 | Kangaroo Jack

Dos amigos de la infancia, jóvenes y algo patanes. Uno es hijastro de un gángster, y está un poco dolido de que ‘papá’ nunca le encarga nada. Tanto insiste el chico, que le dan un trabajillo que parece fácil: entregar un dinero a un tipo nada recomendable en Australia. Por avatares del destino, ese dinero va a parar a una sudadera que se ha puesto un simpático canguro. De modo que deben hacer lo posible para recuperar la pasta con ayuda de una guapa experta en bichos, mientras un matón de su padrastro con malas pulgas viene al ¿rescate? Comedia simpatiquilla, que nos permite ver el desierto australiano y sus simpáticos canguros. Los “protas” no son muy conocidos, pero como secundarios resultan familiares Christopher Walken, como gángster supervillano, y Estella Warren, la caperucita de Chanel 5, que quizá no sea una superactriz, aunque nadie negará que es mona (y no sólo por haber intervenido en El planeta de los simios, versión Tim Burton).

4/10
Dos policías rebeldes II

2003 | Bad Boys II

Los policías de narcóticos Mike Lowrey y Marcus Burnett son elegidos para integrar un equipo que, con ayuda de alta tecnología, intenta destapar una organización que trafica con éxtasis en Miami. Descubren que un peligroso capo cubano, Tapia, protegido por Fidel Castro, asesina a sus competidores en la lucha por el control de la venta de drogas. Mientras intentan detenerle, Marcus se enfada con su compañero, porque descubre que éste sale con su hermana, Syd, agente infiltrada de la DEA que también colabora en la investigación. Martin Lawrence y Will Smith han tardado ocho años en protagonizar esta secuela de uno de sus mayores éxitos, anunciada en repetidas ocasiones. Michael Bay, director de La Roca o Pearl Harbor, vuelve a colaborar con el productor Jerry Bruckheimer, partiendo de un guión no demasiado original, salpicado de gags más o menos conseguidos. Aunque lo importante al final son las espectaculares secuencias de acción. Destaca una persecución automovilística, en la que el camión al que persiguen los protagonistas deja caer algunos de los coches que transporta, amenazando con aplastarles. Jordi Mollá sigue su aventura americana, convertido en el villano de la cinta; y aunque a veces resulta exageradísimo, se esmera en sacar adelante su caricaturesco personaje.

4/10
8 Millas

2002 | 8 Mile

Los ambientes marginales americanos donde nacen los ritmos del rap y el hip-hop. Jimmy es un joven blanco que ha crecido en los citados ambientes, y que incorpora elementos biográficos de Eminem, el cantante-actor que lo interpreta con asombrosa naturalidad. El film lo presenta en una encrucijada. Su novia acaba de dejarle; ya tiene una edad, y cuando vuelve al hogar familiar, encuentra a su madre encamada con un joven que fue compañero suyo de instituto; le preocupa su hermana pequeña, el lugar donde le toca crecer. Por otro lado, sus querencias musicales no acaban de encontrar el modo de expresarse: el color de su piel pesa en sus otros compañeros raperos, negros, que no entienden que hace ese “blanquito” entrometiéndose en un mundo que consideran exclusivamente suyo. Se ha comparado este film con el primer Rocky y algo de cierto hay en ello. Curtis Hanson, que alcanzó la madurez en ese clásico moderno del cine negro que es L.A. Confidential, insiste ahora con una película de reparto impecable y que apuesta fuerte por la individualidad. Aunque Jimmy está rodeado de una pandilla de colegas con los que se lleva bien, a pesar de que conoce a una chica que le hace tilín, o de los lazos familiares, se encuentra básicamente solo contra el mundo.

6/10
Toda la verdad

2002 | High Crimes

Tras la estimable El coleccionista de amantes, los espectadores esperábamos una nueva colaboración entre Morgan Freeman y Ashley Judd, y quien se ha encargado de hacernos el favor ha sido Carl Franklin, director de renombre gracias a El demonio vestido de azul (1995) y Cosas que importan (1998). La verdad es que la pareja cumple las expectativas Aquí la Judd interpreta a una abogada que con la ayuda de un colega veterano caído en desgracia (Morgan Freeman) ha de defender a su esposo de una serie de espeluznantes acusaciones. Y es que según la justicia militar, su maravilloso marido lleva la friolera de quince años viviendo fugitivo con una identidad falsa. ¿El motivo? El sanguinario asesinato de mujeres y niños durante unas operaciones militares en El Salvador. Un marido encantador, una casa preciosa, buena salud, un hijo en camino… Todo como salido de un cuento de hadas. Y, paradojas de la vida, la dicha se va al traste en un abrir y cerrar de ojos. La cosa da qué pensar… ¿Es posible que pueda suceder algo así? ¿Es posible que los poderosos puedan tirar a la papelera nuestra felicidad en cuanto les da la gana? La que no está dispuesta a admitirlo es la aguerrida Judd, que vuelve a demostrar su predilección por encarnar a mujeres fuertes que cuando se ven envueltas en serios problemas son capaces de ponerse al mundo por montera. Le da la réplica un Morgan Freeman justo y comedido, aunque tiene que lidiar con un papel quizá demasiado plano para su talento interpretativo, y un Jim Caviezel cuya profunda mirada es sinónimo de enigma y que por mucho que lo intente no puede hacer olvidar al soldado Witt de La delgada línea roja. Franklin sabe dosificar la tensión de la trama, y juega al gato y al ratón con el género de la película, entre el drama judicial y el thriller de suspense. También hay algo de comedia gracias una Amanda Peet ligerita de cascos y que interpreta a la hermana de la protagonista.

4/10
Pearl Harbor

2001 | Pearl Harbor

El 7 de diciembre de 1941 el mundo entero se estremeció cuando la aviación japonesa descargó toda su furia contra la base estadounidense de Pearl Harbor, en Hawai. Cerca de 3.000 personas perdieron la vida y el ataque significó la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. Ahora 60 años después estos hechos se recogen en la filmación más cara llevada a cabo por una sola productora. Para lograr los mejores resultados se contrató al director Michael Bay, un auténtico especialista en películas de acción de gran presupuesto, artífice de éxitos como Armageddon o La Roca. El guión corre a cargo del reputado Randall Wallace y narra la historia de Rafe (Ben Affleck) y Danny (Josh Hartnett), dos amigos de la infancia que aprendieron a volar en aviones fumigadores y que pasado el tiempo entran a formar parte del cuerpo de pilotos del Ejército del Aire de los Estados Unidos. Ambos van a parar a la base de Pearl Harbor, y allí Rafe se enamora de Evelyn (Kate Beckinsale), una bella enfermera que sirve a la Marina. Pero Rafe es un atrevido idealista y no duda en alistarse en el Escuadrón del Águila, un grupo internacional que junto a los pilotos británicos plantaron cara en el aire a los alemanes durante la Batalla de Inglaterra. Se trata de una misión extremadamente arriesgada. Él lo sabe: la diferencia entre un combate real y la vida de un soldado en Hawai es abismal. Y por eso mismo no ha contado con Danny, cuya vida quedará asegurada en los tranquilos parajes de Hawai, y el cual, en compañía de Evelyn, esperará el feliz regreso de su mejor amigo. Pero, por entonces, los japoneses ya planean un ataque que cambiará la historia de Estados Unidos y del mundo entero. La película es una demostración del poderío cinematográfico de Hollywood. Las escenas bélicas son de una verosimilitud soberbia. Hay planos a un tiempo espectaculares y terribles, como el del portaviones hundiéndose con una agónica carga humana en su interior. Entre Ben Affleck y Josh Hartnett (¡vaya descubrimiento de actor!) hay la química suficiente como para encender la pantalla durante la primera hora. Y es que, en el fondo, por encima de las escenas de acción, de factura insuperable, Pearl Harbor es una película sobre la amistad y la lealtad, el valor y el patriotismo. Vamos, que al final uno tiene tentaciones de exclamar a pleno pulmón: “God Bless America”.

5/10
Vanilla Sky

2001 | Vanilla Sky

David es un joven editor, rico, con una novia preciosa llamada Julie. Pero no le basta. No tiene escrúpulos en birlarle la chica al que llama “su mejor amigo”. Sin embargo Julie, debido a los celos, provoca un fatal accidente, donde ella muere y él queda con el rostro desfigurado. Un tiempo después, David está recluido en un manicomio, charlando con su psiquiatra. El millonario, que se cubre la cara con una máscara, ha advertido lo pasajero del aspecto físico, y de la vida misma. Pero se encuentra confuso: aunque recuerda lo desesperado que estaba por arreglar su cara a toda costa, las tribulaciones para lograrlo son en su cabeza como una enorme nebulosa. Remake del film de Alejandro Amenábar Abre los ojos, coescrito con Mateo Gil. Penélope Cruz repite su papel, pero los demás actores son celebérrimos intérpretes americanos. Cameron Crowe, que hasta ahora había escrito siempre sus propias historias, y que se declara fan absoluto del film original, confiesa haber hecho caso omiso de los puristas que decían que no debía hacer el film; y ha procurado mejorar el original, aclarar las partes más confusas, para hacer una variación sobre el mismo tema. Para ello ha puesto el acento en la música y en los aspectos visuales. El título del film, hace referencia a cómo era el cielo en un cuadro de Monet: “Quizá era algo real, quizá no, quizá era sólo la imaginación de cómo es el cielo.”

5/10
Cecil B. Demente

2000 | Cecil B. DeMented

Cecil B. Demente es un cinéfilo empedernido, que está convencido de que puede dirigir una película genial. Pero como él y sus amiguetes son muy cutres, secuestran a Honey, una auténtica estrella, para que protagonice un film que se supone será la bomba. John Waters orquesta un salvaje disparate paródico, cuyo estreno en cine coincidió con un título español de temática parecida: Obra maestra, de David Trueba.

4/10
Atrapado en el tiempo

1993 | Groundhog Day

Es el famoso Día de la marmota en Punxsutawney, una pequeña ciudad de Estados Unidos. Phil Connors (Bill Murray) es un presumido periodista encargado de las noticias meteorológicas en una cadena de televisión. Como cada año, viaja para emitir su información. La misma mañana de la festividad, Phil para el despertador y se levanta malhumorado. Como es costumbre en él, se muestra antipático con cualquiera que se cruza en su camino. Todo lo contrario que su compañera Rita (Andie MacDowell), una bella y simpática periodista a quien le falta cariño. El Día de la Marmota ha pasado y cada uno regresa a la habitación de su hotel. Pero a la mañana siguiente, Phil se da cuenta de que no ha transcurrido el tiempo. El despertador vuelve a sonar a la misma hora, la radio vuelve a decir lo mismo, etc. Aturdido, se da cuenta de que está condenado a vivir siempre en el mismo día. Una película con un planteamiento muy original, que se desarrolla con agilidad. Gracias a la eficaz interpretación de Bill Murray, y a un guión audaz, esta comedia resulta muy entretenida. Uno de los papeles más atractivos de la dulce Andie MacDowell, que se dio a conocer en 1989 con Sexo, mentiras y cintas de vídeo.

8/10

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