Alba García
33 añosLa indignada adolescente
Lo suyo parece el cuento de "La Cenicienta" en versión "indignada adolescente". Sin experiencia interpretativa ninguna, se ha visto aupada al protagonismo de la ambiciosa Verbo, el debut en la dirección de largos de Eduardo Chapero-Jackson.
Alba García nació en Móstoles, Madrid, el 12 de julio de 1992. Siendo pequeña, sus padres le apuntan a clases de música en el conservatorio. Chica normal y corriente, su experiencia actoral como profesional era nula hasta que Eva Leira y Yolanda Serrano organizaron un casting en el instituto donde estudiaba Alba: buscaban a la Sara que Eduardo Chapero-Jackson necesitaba para su Verbo, una fábula fantástica sobre una sociedad hastiada, en que una adolescente no se resigna a la existencia adocenada a la que parece destinada.
Su frescura y naturalidad se ganaron enseguida la confianza de las “buscadoras” –tanto ella como su hermana pasaron el primer corte del casting–, y luego también la de Edu, como ella llama al director que la ha lanzado a la fama. Hasta el punto de que parece una elección natural para el premio a la mejor actriz revelación en la próxima edición de los Goya. Curiosamente cuando rodó el film era menor de edad –con 17 años se suponía que su personaje tenía 15–, pero ahora ya cuenta los 19 años, con lo cual, aunque este año aún no está en vigor, no sabemos si la Academia de Cine le habría aplicado la nueva regla que descarta la opción de los menores al Goya. Según confesaba a Ángel Caballero en el blog “Mira a Cámara”, “Todo era muy nuevo para mí, así que lo único que hacía era conectar con algo mío que tenía dentro”. Sin duda que podía entender a la Sara “indignada” que no se conforma con lo que ve a su alrededor.
Le hizo mucha ilusión coincidir en el plató con Najwa Nimri, pues al parecer es una gran admiradora de Los amantes del círculo polar. Después de rodar el film se apuntó a clases de teatro, aunque lo dejó para culminar el bachillerato. En televisión hizo un papel en la serie televisiva vampírica No soy como tú.
Aunque no tiene proyectos fílmicos en marcha, la joven asegura que le encanta cantar, y también el teatro mímico y gestual, y quizá en esa dirección puede encaminar sus próximos pasos. De modo especial le agradan las obras dirigidas a niños, como las protagonizadas por títeres, y también los cuentacuentos. Así que tranquila espera a ver cómo es acogida Verbo para dilucidar su futuro. De momento ya tiene representante, por si acaso.
