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Biografía

Barbara Garrick

Barbara Garrick

Barbara Garrick

Filmografía
La pérdida de un diamante lágrima

2008 | The Loss of a Teardrop Diamond

Fisher Willow es la heredera de una acaudalada familia de Mississippi. Pese a la diferencia de posición social, Fisher se siente atraída por Jimmy, un tosco pero atractivo joven que trabaja en su propiedad. Con su influencia logrará "alquilar" los servicios de Jimmy para que se haga pasar por su pareja en los diferentes actos sociales. Las chispas no tardarán en saltar. Traslación a la pantalla de un guión inédito de Tennessee Williams (Un tranvía llamado deseo, La gata sobre el tejado de zinc), que narra una historia ambientada como es habitual en este escritor en el sur profundo de Estados Unidos. La atmósfera y el diseño de producción están muy cuidados, tanto como las actuaciones, especialmente la de la formidable Bryce Dallas Howard (Manderlay). Sin embargo, el grueso de la historia no está bien resuelta en pantalla y los conflictos provocados por el amor y las etiquetas sociales carecen del suficiente calado, pues quedan demasiado ambiguos y superficiales, al igual que resultan chocantes los caracteres de los personajes, en general muy caprichosos. Lástima, porque da la sensación de que si al otro lado de la cámara hubieran estado Elia Kazan o Richard Brooks el resultado hubiera sido muchísimo mejor...

4/10
Jumper

2008 | Jumper

David Rice es un jovenzuelo con un increíble don: puede teletransportarse a donde quiera... dentro de ciertos límites. El descubrimiento de tal habilidad, justo en el preciso instante en que le está humillando un matón de instituto delante de Millie, la chiquita que le hace tilín, le permite tomar una insólita decisión: desaparecer. Y es que su vida siempre ha sido bastante desgraciada: su madre le abandonó cuando era un crío de cinco años, y su padre desde entonces no levanta cabeza, es un cafre siempre pegado a su "birra". De modo que, una vez dominado su "talento", deja su hogar y se dedica a robar bancos para tener capital, y básicamente vive de un modo frívolo e insustancial, logrando todo lo que el dinero pone a su alcance, y ligando con las chicas guapas que se ponen a tiro. Pero claro, esto no le llena, y acabará intentando volver a los lugares de su infancia que echa de menos, incluida la mujer de sus sueños. Lo que no sabe es que por el universo mundo hay más "jumpers" (saltadores) como él, y que hay unos tipos muy malotes, los "paladines", que hacen todo lo que está en su mano para liquidarlos. Los lidera un tal Roland, el más letal de todos. Entretenido título juvenil, basado en una novela de Steven Gould. Entre el equipo de guionistas figura un especialista en el fantástico, David S. Goyer, y tras la cámara está Doug Liman, que mostró cierta maña en el cine de acción con el primer film de la saga Bourne. Hay que subrayar en el haber de la película su ritmo endiablado, y los espectaculares efectos especiales de "salto", que conducen al espectador de un punto exótico a otro del planeta con frenética celeridad. Quizá no haya que buscar tres pies al gato, ante un film cuyo propósito principal, a semejanza de la reciente Transformers, es la pura diversión, proporcionada con muchas dosis de acción y abundante sentido del humor, con bromas a costa de los cómics de superhéroes. Pero siempre tiene interés rascar un poco en un film de este tipo, que a veces es un interesante espejo de elementos dominantes en la sociedad contemporánea. El enfoque del superhéroe con poderes especiales encaja con una mentalidad actual, caracterizada por la cortedad de miras. Frente a superhéroes de fuerte clasicismo, como Supermán o Spiderman, que parecían tener muy claro que "todo gran don conlleva una gran responsabilidad", y que frente a tentaciones de diverso género de utilizar sus habilidades en propio provecho, acababan sirviendo a sus semejantes abnegadamente, el David de este film se caracteriza por su individualismo y su soledad, que le conducen a pensar poco en los que tiene cerca, por ejemplo en su padre; resulta a este respecto muy significativa la breve escena en que David ve en televisión las inundaciones de Nueva Orléans, con gente sufriendo porque ha perdido su hogar, mientras él prefiere salir de marcha haciendo una "escapadita" a Londres. Tan es así que podríamos decir que Hayden Christensen parece haberse convertido en referente del héroe de nuevo cuño, bastante más voluble que los de antaño. Le pasaba a su Anakin Skywalker de la segunda trilogía de La guerra de las galaxias, en que su personaje se dejaba llevar por sus impulsos inmediatos, su amor por Amidala; y le pasa aquí, donde lo único que le salir de sí mismo es su amor por Millie. También es sintomático de superficialidad la explicación de por qué los paladines están tan empeñados en eliminar a los jumpers. La cosa se identifica con el fanatismo religioso; de modo bastante elemental se equipara a los paladines con la inquisición y las cazas de brujas, que considerarían herético que los jumpers puedan estar "en todas partes", una prerrogativa divina. Resulta un poquito risible que tal sea su motivación, máxime cuando ellos, en su implacable persecución, acaban también apropiándose del herético don. En un film como el que nos ocupa nadie debería esperar interpretaciones "a lo Shakespeare". Samuel L. Jackson parece pasárselo en grande con nuevo peinado y otro personaje friqui que añadir a su amplia galería. Sorprende gratamente Jamie Bell con su marcado acento británico y su "jumper" ya muy pasado de rosca. La presencia de Diane Lane resulta anecdótica, mientras que Hayden Christensen y Rachel Bilson dan el tipo deseable de parejita guaperas.

6/10
Romance en Nueva York

1996 | Un divan à New York

Béatrice, francesa, y Henry, americano, intercambian, sin conocerse, sus apartamentos, situados en París y Nueva York. Ella, bailarina, pasa a ocupar el lujoso piso de Manhattan donde Henry, psiquiatra, pasa consulta; mientras, él hace lo posible por acomodarse en un caótico y ruidoso cuchitril lleno de goteras. Henry no va a aguantar mucho en ese lugar; a su regreso se encuentra la sorpresa de que Béatrice está atendiendo a sus clientes como si fuera una suplente temporal. El planteamiento de la película no puede ser más prometedor, en la línea de las comedias de la edad de oro de Hollywood. El tono es elegante, y los equívocos en torno a la identidad de las personas siempre han ayudado a crear situaciones hilarantes. Pero Chantal Akerman se hunde en un decepcionante "quiero y no puedo". Logra algunos momentos divertidos —una crítica inteligente a la confianza excesiva en el psicoanálisis—, pero no imprime el ritmo, alocado y romántico, que exige la historia.

4/10
La tapadera

1993 | The Firm

Mitch McDeere (Tom Cruise) es un joven y ambicioso abogado, que ha conseguido su graduación en la prestigiosa Universidad de Harvard. Pronto comienza en un prestigioso bufete de abogados de Memphis, con un sueldo de aúpa. Él y su esposa, interpretada por Jeanne Tripplehorn, son felices con su trabajo y su acomodada vida. Pero una llamada del FBI viene a enturbiar sus felices días. Han descubierto que tras el, en apariencia pequeño bufete, se esconden un montaje para blanquear dinero de la mafia. Mitch se deja llevar por su honestidad, y se propone descubrir toda la verdad. Pero las cosas se complican por momentos, y Mitch tendrá que enfrentarse en una carrera contrarreloj a los resortes ocultos de la mafia. Un eficaz thriller dirigido por todo un especialista en el género, adaptación de la popular novela de John Grisham. La película más significativa de Pollack es Memorias de África (1983), por la que consiguió el Oscar como mejor director, pero también destaca Los tres días del cóndor (1975). Una película atractiva, con grandes dosis de tensión e intriga. Tom Cruise realiza aquí uno de sus papeles más creíbles.

6/10
Días de trueno

1990 | Days of Thunder

Tom Cruise interpreta a Cole Trickle, un joven tan ambicioso como temerario, que consigue saciar sus ansias de adrenalina pilotando un bólido. Robert Duvall interpreta a Harry, su amigo y manager, además de protector. Él sabe estimular a la joven promesa, para mostrarle el camino hacia el triunfo. Ambos cuentan con un equipo competente, lo que les permite conseguir enseguida algunas victorias. En el animado mundo de las carreras, el temperamental Cole descubrirá la amistad y, sobre todo, el amor, que se presentará en la figura de la dulce Claire, interpretada por Nicole Kidman. Una película espectacular que cuenta con una explosiva pareja protagonista. Las abundantes escenas de carreras son muy brillantes, y ponen la tensión en su punto más alto. Más de sesenta coches quedaron destrozados durante el rodaje, y Tom Cruise consiguió durante el rodaje de una escena, el récord de velocidad conseguido por un piloto no profesional. Emocionante y muy entretenida.

4/10

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